Con motivo de la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, el 7 de octubre, recordamos la conmovedora escena de Lourdes en la que una niña que interpreta a Santa Bernardita cantó ante el Papa León XIV. La historia nos lleva a la primera aparición, cuando la Virgen rezó el Rosario junto a Bernardita y le enseñó, con su ejemplo, el valor de esta oración. El Rosario, sencillo y profundo, nos acerca a Jesús de la mano de María. Una oración para pedir, agradecer y ponernos bajo su protección, como aconsejaron tantos santos. Rezar el Rosario es caminar con María para aprender de Ella a mirar, amar y seguir a Jesús.