El don de Sabiduría nos conduce al conocimiento amoroso de Dios y nos ayuda a comprender con profundidad las cosas de esta vida, porque las vemos en su relación con Dios. Es un don que favorece las decisiones importantes, como ocurre en las parábolas del tesoro escondido y la perla preciosa, que Jesús compara con el reino de los cielos.
El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de muchos”. Este ha de ser el sentido de la vida de cada cristiano: para dar la vida por amor.
Hoy platicamos con Jesús sobre algunos eventos eclesiales recientes que pueden generar inquietud y duda… y lo ponemos todo en sus manos y las de María.