Meditaciónsobre el pensamiento como el origen
• Laforma en la que solemos pensar se ve reflejada en nuestras palabras y acciones.Estas, a su vez afectarán las decisiones que tomamos; desde el lugar dondeelegimos vivir, los amigos que nos gusta que estén cerca y la forma en comoorganizamos nuestro tiempo. A lo largo de toda la vida, nuestros pensamientosvan moldeando nuestro destino. Desde esta perspectiva, el poder de nuestramente puede ser un aspecto importante para ser reconocido.
• Comencemos este ejercicio observando nuestro entorno.Trata de identificar los estímulos que percibes -aun cuando tus ojos esténcerrados: algún sonido ambiental, alguna sensación sobre tu piel, algún aromadel entorno, algún sabor en tu boca. Trata de identificar si sientes el impulsode calificar estos factores como agradables o desagradables. Intenta también reconocersi tú los consideras como cosas que son ajenas a tu persona o como elementoscuya existencia está relacionada contigo.
• Expande tu atención mientras examinas tu experiencia conel mundo que te rodea. Analiza la influencia que pueden tener tus emociones ytu estado de ánimo en la percepción de la realidad. Piensa con detenimiento sital vez exista un pensamiento antes de cada emoción: qué es lo provoca que ennuestro interior se detone la alegría, el miedo, el triunfo o el enojo.
• Reflexiona en la rapidez con la que suelen suceder losacontecimientos en la vida cotidiana. Muchas veces, esta velocidad no nospermite ser conscientes de lo que estamos pensando antes de experimentar lasemociones resultantes. Un arrebato de cólera puede surgir de un pensamiento deltipo “no consigo lo que quiero” (derivado de la frustración) o “me van a hacerdaño” (derivado del miedo).
• Observa que cuando nos sentimos deprimidos, podemos estarpensando cosas tales como “no soy capaz de desenvolverme en la vida”, “nadie mequiere”, “he hecho muy mal las cosas” o “esta situación nunca se va aterminar”.
• Considera de manera objetiva la posibilidad de que talvez algunos de nuestros pensamientos tiendan a ser exagerados o a carecer defundamento, ya que tal vez provengan de hábitos de condicionamiento. Examinaque nuestra mente tiene el poder de hacernos creer que todo lo que pensamos esverdadero (aunque en realidad no lo sea), y que esta creencia puede causarnosdesdicha e insatisfacción.
• Es justo en ese mismo poder de la mente donde podemosencontrar nuevas posibilidades para entrenarla día con día; identificando laforma en la que se manifiestan nuestros procesos mentales y reconociendo patronesarraigados de conducta que nos producen insatisfacción. Y así, con ejercicioscomo el que hemos hecho hoy; exploramos nuevas maneras de vivir conplenitud.
•Conecta con tu interior. Acepta la realidad que hoy se haya presentado.Agradece esta oportunidad para poder estar contigo y siente cómo esa energíaluminosa abraza todo tu ser.