Las explicaciones de muchas creaciones de Dios están a una búsqueda en Google de distancia. ¿Cómo funciona la gravedad? ¿Cómo va a estar el clima mañana? ¿De dónde vienen los bebés? Pero algunas veces la voluntad de Dios para nuestra vida llega sin ninguna explicación. En este mensaje usamos una historia del Antiguo Testamento de una inusual voluntad de Dios para Naamán, que nos reta a obedecer a Dios, inclusive aún sin entender el por qué. Tal vez esta sea la única forma de realmente conocerlo.