Hogar de la Madre

Hogar de la Madre

By Hogar de la MadreReligion & Spirituality
Download on the App Store

Hogar de la Madre episodes

  • Dios nos ha recreado en Cristo- P. Félix López

    La llamada de Jesucristo -ese paso de la muerte a la vida, esa conversión- tiene ese sentido de una nueva creación. Dios nos ha "re-creado" en Cristo. Y esa recreación se realiza en nosotros a través del bautismo, que nos hace hijos de Dios, que nos construye por dentro. Se realiza nuevamente cada vez que nosotros volvemos al Señor, cada vez que nosotros nos convertimos a Él. Esta palabra de Jesús, “Sígueme”, es, sobre todo, una llamada a la conversión. Una llamada que el Señor nos dirige a cada uno de nosotros.

    15 min
  • El amor propio del cristiano es el amor de "ágape"- P. Rafael Alonso Reymundo

     La palabra “fileo” y la palabra “agapao”, de esta viene ágape. “Fileo”  es amor, pero es una clase de amor que tiene una cierta imperfección,  que tiene fisuras, que es compatible con actitudes de egoísmo, e incluso  de vanidad y de simulación. Sin embargo, el amor propio del cristiano  es el amor “agapao”, es decir, el amor macizo, sin fisuras, puro,  perfecto. A este amor estamos llamados. Esto es lo que quiere el Señor  que vivamos, eso es lo que Él quiere. 

    17 min
  • Lo esencial no se puede desarmar- P. Rafael Alonso Reymundo

    Lo esencial no se puede deconstruir, no se puede desarmar, si no es a  costa de destrozarlo, de romperlo. Lo mismo pasa con Jesucristo. A  Jesucristo tenemos que reconocerlo como es, aceptarlo como es, y no  podemos, de ningún modo, quedarnos con aquella cosa que nos gusta, que  nos agrada, que colma nuestras aspiraciones, nuestros proyectos,  nuestras apetencias; dejando de lado aquello que questiona nuestra forma  de pensar o de vivir. Y la razón es esta: que lo esencial no se puede  desarmar. Nosotros al contemplar a Jesús, ¿que es lo que contemplamos?  Pues contemplamos al Verbo de Dios, a la segunda persona de la Santísima  Trinidad, que se ha encarnado, se ha hecho hombre en las purísimas  entrañas de María Santísima y ha venido a este mundo para salvarnos y  para liberarnos de la esclavitud del pecado. Eso es lo esencial. Y eso  hay que reconocerlo y hay que acogerlo como la gran misericordia que  Dios nos tiene.

    15 min
  • La Virgen es modelo a seguir- P. Rafael Alonso Reymundo

    Toda cuestión mariológica lleva implícita una cuestión cristológica,  pues nos encontramos con que María está en el principio del anuncio de  un tiempo nuevo en el cual, a través de la Virgen, se aplastará la  cabeza de la serpiente. Esto es sumamente importante. De esta manera, la  Virgen Santísima se muestra a toda mujer como el modelo a seguir. Si la  Virgen es modelo a seguir, es por una razón muy sencilla, porque supo  colocar su libertad en el ámbito de la justicia, y el ámbito de la  justicia no es otra cosa, sino el ámbito de la voluntad divina.

    15 min
  • Jueves Santo: El agua que nos lava es el amor de Dios - P. Rafael Alonso Reymundo

    Todos los años, como Iglesia que somos, nos reunimos para celebrar la  Pasión, la Muerte y la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Aunque  todos los años repetimos los mismos gestos, oímos los mismos textos  evangélicos, anunciamos las mismas palabras de petición; no por eso es  algo aburrido, estéril, algo que sobra, añadidos tontos, pues a través  de estos signos, de estas palabras, de estos gestos, se nos comunica,  cada vez más, la gracia de nuestro Señor Jesucristo. Habéis oído cómo  dice el Señor : "El que se ha lavado no tiene necesidad de volverse a  lavar. Y vosotros estáis limpios, aunque no todos", porque sabía quién  lo iba a entregar. ¿En que consiste este lavatorio y cuál es el agua que  nos lava? El agua que nos lava es el amor de Dios, es el amor  manifestado en Jesucristo. Y vosotros os habéis dejado lavar, habéis  acogido, mediante la fe, el amor de Cristo, nuestro Señor. Y por eso  dice: “vosotros estáis limpios”. Está limpio el que acoge el amor de  Dios y, por eso, la limpieza se verifica a través de un encuentro, de  una relación: el encuentro con Cristo, la relación con Cristo, que  lleva, necesariamente, a la "secuela Christi”, es decir, al seguimiento  de Cristo.

    17 min
  • La fe es oscura y certera - P. Rafael Alonso Reymundo

    Dice San Juan de la Cruz que la fe es cierta y oscura. No solamente se  hace referencia al contenido de la fe de verdades, como la Trinidad o la  presencia de Cristo en la Eucaristía o la existencia del infierno, sino  que toda la palabra de Dios es cierta, porque Él es la Verdad. Pero es  oscura, porque nosotros tenemos un pensamiento, una capacidad muy  limitada de comprensión de la palabra de Dios. ¿Cómo comprender  nosotros, por ejemplo, lo que aparece en la primera lectura, que es el  horror del pecado? Porque, aunque envuelto en un lenguaje mitológico, no  quiere decir que sea irreal, sino que es un tipo de lenguaje que, en  parte, manifiesta y, en parte, mantiene en la oscuridad realidades que  son en sí mismas muy oscuras. La realidad que hoy la Iglesia nos pone a  nuestra consideración es el pecado, que es una realidad destructiva del  hombre. Lo primero que hace el hombre que está en el pecado es  esconderse. Se esconde de Dios. ¿Por qué? Porque tiene miedo, a veces  terror.

    26 min
  • La Eucaristía nos hace invencibles ante los ataques del demonio - P. Rafael Alonso Reymundo

    La palabra de Dios, que es luz y sendero luminoso para los que creen en Él, en orden a llegar a la salvación eterna, que es el cielo, viene constantemente en nuestra ayuda. Viene, iluminándonos y dándonos también fuerza para que podamos caminar. Y la fuerza nos la da con la misma palabra suya y con la palabra hecha sacramento, es decir, el Cuerpo de Cristo y la Sangre de Cristo, que es manjar que ceba leones, es decir, que nos hace fuertes, que nos hace invencibles ante los ataques del demonio. Si yo soy débil, necesito fortaleza, y esa fortaleza me la da Jesucristo Eucaristía. La Eucaristía es Cristo que se inmola por nosotros y se hace pan vivo para nosotros, para alimentarnos. Nos concede su misma vida, que da para que, llenándonos con la vida divina podamos vivir esta vida con la alegría de los hijos que saben que caminan hacia la patria celeste.

    23 min
  • Jesús en la plenitud de los tiempos - P. José Luis Saavedra

    En la riqueza que tienen los gestos de la liturgia de hoy, podemos mirar  un poco el abismo de belleza del evangelio, que siempre nos ilumina.  Ocho días despues del nacimiento del Niño, la Virgen María y San José lo  llevaron para su circuncisión. Y nos recuerda esto a Gálatas 4, donde  nos dice San Pablo que "en la plenitud de los tiempos" -tan  solemnemente-, "nacido de una mujer, nacido bajo la ley". Llegó Dios a  la tierra y quiso vivir bajo la ley: circuncidado, para ser hecho hijo  de la ley, entra a formar parte del pueblo de Israel, el pueblo de Dios,  escogido por Dios, cuando es Dios mismo el que está haciendo ese gesto y  es claro que no era necesario que Jesús lo hiciera. Pero nos dice la  Escritura que era muy conveniente para que nosotros aprendieramos  también esa docilidad y ese saber respetar los caminos que Dios ha  puesto a través de sus sacramentos y a través de la institución de la  Iglesia.

    11 min
  • La celebración de la Eucaristía es una ganancia - P. Rafael Alonso Reymundo

    En la primera lectura, el autor de la Carta a los Hebreos nos hace ver a  Jesucristo, que es el templo vivo de Dios, no un templo hecho con manos  humanas, donde el sumo sacerdote entraba para ofrecer la sangre de un  macho cabrío por sus pecados y por los del pueblo; “Jesús”, dice el  autor de la Epístola a los Hebreos, “entra en un templo superior", para  ofrecer allí, en su propio cuerpo, su propia sangre como sumo sacerdote,  como propiciación por nuestros pecados”. Y dirá, entonces, el Señor que  su sangre, que es su propia vida humana, tiene un poder más grande para  el perdón de los pecados que la sangre que hacía una purificación  externa y ritual, ofrecida por el sumo sacerdote todos los años. Cuando  nosotros celebramos la eucaristía, cuando el sacerdote toma el cáliz y  pronuncia las palabras consacratorias, transformando el vino en la  sangre de Cristo, dice: “Este cáliz es el cáliz de mi sangre, sangre de  la nueva y eterna alianza que se derrama por vosotros y por muchos para  el perdón de los pecados”. El gran anuncio que hace la Iglesia al  celebrar la Eucaristía es que la sangre de Cristo derramada tiene un  sentido, el derramamiento de sangre, la efusión de sangre de Cristo, de  todo su cuerpo herido por tantas maldades -nuestros pecados-, tiene como  objetivo, como objeto, como finalidad, el perdón de nuestros pecados. Y  son muchos, son muchos nuestros pecados. Pero, donde abundó el pecado,  sobreabundó la gracia, es decir, la misericordia de Dios, que llena toda  la tierra y la purifica. Cada vez que nosotros nos juntamos aquí para  celebrar la eucaristía, estamos celebrando este acontecimiento, que es  para nosotros ganancia.

    26 min

About Hogar de la Madre

From the publisher's feed

El Hogar de la Madre es una Asociación Pública Internacional de Fieles.