Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

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Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Martes 28 de Febrero | Padre Nuestro | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 28 DE FEBRERO DE 2023
    I Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 55, 10-11
    Salmo 33
    Evangelio Mateo 6, 7-15

    “Padre nuestro”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El cristiano no es alguien que se compromete a ser mejor que los demás: sabe que es pecador como todos. El cristiano sencillamente es el hombre que descansa frente al nuevo Arbusto Ardiente, a la revelación de un Dios que lo lleva el enigma de un nombre impronunciable, sino que pide a sus hijos que lo invoquen con el nombre de «Padre», que se dejen renovar por su poder y que reflejen un rayo de su bondad para este mundo tan sediento de bien, así en espera de buenas noticias. He aquí, por lo tanto, cómo Jesús introduce la enseñanza de la oración del «Padre nuestro». Lo hace distanciándose de dos grupos de su tiempo. En primer lugar, los hipócritas (…) Hay personas que pueden tejer oraciones ateas, sin Dios y lo hacen para ser admirados por los hombres. (…) Luego, Jesús toma distancias de la oración de los paganos: «No charléis mucho: [...] se figuran que por su palabrería van a ser escuchados» (Mateo 6, 7). (…) Tú, en cambio —dice Jesús— cuando reces, dirígete a Dios como un hijo a su padre, que sabe lo que necesita antes de pedírselo (Mateo 6, 8) (Audiencia general, 2 enero 2019)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Dominicas de Lerma)
    Es nuestro padre
    "Dijo Jesús a sus discípulos..." porque los hombres de buena fe deseaban poder comunicarse con Aquel que sabían era la Fuente de todo bien, el dador de toda petición, el Padre poderoso y bueno que nos ama y se compadece, precisamente porque Él " sabe lo que nos hace falta " y desea ardientemente que nos acerquemos a Él para seguir derramando Su gracia y sabe mejor que nadie lo que nos hace falta, mas, como padre amoroso desea que le pidamos, que le manifestemos nuestra Confianza , sabe cómo dirigirnos con esa libertad de Hijo... por eso Jesús nos enseña a decir "Padre que estás en los cielos” reconociendo que está por encima y lo puede todo y que se le debe toda alabanza y honor y gloria; que necesitamos su Reino, porque la añoranza de paz y de justicia es fuerte en medio de nosotros y nuestro corazón necesita la Vida que nos ofrece, porque estamos configurados para ese Reino que también es la "Voluntad del Padre", pues su Amor nos la manifiesta para nuestro bien, porque la mayor libertad se manifiesta en la capacidad de hacer la voluntad de Otro ...

    Y nuestra naturaleza necesita el alimento cada día para fortalecerse, pero también ese Alimento "Pan" que alimenta más y mejor porque construye y cimenta la Vida eterna. Sin duda este punto enlaza con la necesidad de cada corazón, porque hay mucha hambre.

    El perdón. Qué inquieto está el hombre que tiene la deuda del perdón, ya sea de ida o de vuelta; porque estamos hechos para la comunión y es la meta de nuestro camino. ¡cuántas veces la tentación aparece sinuosa con engaños y mentiras sobre uno mismo y sobre la realidad, sobre el entorno etc. Y sí, es necesaria y urgente la ayuda del Señor para librarnos del mal. Es importante hacer esta oración, la que Jesús nos enseña, para estar unidos al Padre y poner en sus manos el 'cada día, cada instante y cada necesidad. La ORACIÓN por excelencia.
    ¿Qué encuentras en el Padrenuestro para que sea la oración por excelencia?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Isaías
    Is 55, 10-11
    Esto dice el Señor:
    "Como bajan del cielo la lluvia y la nieve
    y no vuelven allá, sino después de empapar la tierra,
    de fecundarla y hacerla germinar,
    a fin de que dé semilla para sembrar y pan para comer,
    así será la palabra que sale de mi boca:
    no volverá a mí sin resultado,
    sino que hará mi voluntad y cumplirá su misión".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 6, 7-15
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando ustedes hagan oración no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, pues, oren así:

    Padre nuestro, que estás en el cielo,
    santificado sea tu nombre,
    venga tu Reino,
    hágase tu voluntad
    en la tierra como en el cielo.

    Danos hoy nuestro pan de cada día,
    perdona nuestras ofensas,
    como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
    no nos dejes caer en tentación
    y líbranos del mal.

    Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas".


    Oración
    Señor, gracias por manifestarte a través de tu palabra, me comprometo contigo a escucharte todos los días en ella y sólo te pido que me llenes de tu Espíritu que la inspiró y que sé muy bien que es quien puede grabarla en mi interior y apasionarme por su cumplimiento.

    Acción
    Hoy leeré el salmo 119 y meditaré en la importancia de la palabra de Dios en mi vida.
    6 min
  • Evangelio Del Día Lunes 27 de Febrero | Practicar La Caridad| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 27 DE FEBRERO DE 2023
    I Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Levítico 19, 1-2. 11-18
    Salmo 18
    Evangelio Mateo 25, 31-46

    “Tuve hambre y me disteis de comer”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Esta palabra no termina nunca de conmocionarnos, porque nos revela hasta qué punto llega el amor de Dios: hasta el punto de identificarse con nosotros, pero no cuando estamos bien, cuando estamos sanos y felices, no, sino cuando estamos necesitados. Y de este modo escondido Él se deja encontrar, nos tiende la mano como mendigo. Así Jesús revela el criterio decisivo de su juicio, es decir, el amor concreto por el prójimo en dificultad. Y así se revela el poder del amor, la majestad de Dios: solidario con quien sufre para suscitar por todas partes comportamientos y obras de misericordia. (Ángelus, 26 noviembre 2017)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo
    Ya Dios en el Antiguo Testamento nos pone el listón muy alto. Nos pide, ni más ni menos, que le imitemos. “Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo”. La misma conducta que Dios tiene con los hombres la debemos tener nosotros. Y a través de Moisés enumera detalladamente esas actitudes que debemos tener con nuestros semejantes… que son las mismas actitudes que tiene Él. Todas ellas se resumen en “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

    Sabemos que no son actitudes arbitrarias por parte de Dios. Son las actitudes que brotan de nuestra naturaleza amorosa y nos van a llevar una vida donde la alegría y la felicidad van a habitar en nuestro corazón. Hacer lo contario es ir por la senda de la tristeza y la infelicidad.

    Cuando llega Jesús, y como no podía ser de otro modo, está en la misma línea y, quizás, con más fuerza, pues nos revela que Dios es nuestro Padre y todos nosotros somos hermanos. Nos pide que perdonemos a nuestro prójimo, a nuestro hermano, hasta setenta veces siete, es decir, siempre. Y que nuestro amor al prójimo se debe extender hasta el enemigo. Bien sabemos que Jesús no solo nos dijo esto con sus palabras sino que lo vivió con total intensidad. Por eso, nos puedo decir: “Amaos unos a otros como yo os he amado”.

    Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis
    Jesús, en la línea de la enseñanza de la primera lectura, va a insistir en el amor al prójimo y que la dignidad humana se mide por el amor, a más amor más persona.

    Como buen profesor, para ayudarnos a sacar buena nota, no tiene ningún inconveniente en decirnos cuál será la pregunta que se nos hará en el examen final. La única pregunta va a versar sobre el amor, nos van a examinar de amor, del amor concreto a nuestros hermanos. Y en una nueva pirueta amorosa de Jesús hacia nosotros, para que nos animemos a amar a nuestros prójimos, a nuestros hermanos, se va a identificar con ellos. De tal manera que lo que les hagamos a ellos lo va tener como hecho a él. Lo del juicio final: “Porque tuve hambre y me disteis de comer… Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis”.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Levítico
    Lv 19, 1-2. 11-18
    En aquellos días, dijo el Señor a Moisés: "Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: 'Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo. No hurtarán. No mentirán ni engañarán a su prójimo. No jurarán en falso por mi nombre; eso sería profanar el nombre de su Dios. Yo soy el Señor.

    No oprimas ni explotes a tu prójimo. No retengas hasta el día siguiente el salario del que trabaja para ti. No maldigas al sordo, ni pongas tropiezos ante el ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

    No seas injusto en la sentencia, ni por favorecer al pobre ni por respeto al poderoso. Juzga con justicia a tu prójimo. No andes calumniando a los tuyos ni des testimonio contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.

    No odies a tu hermano ni en lo secreto de tu corazón. Trata de corregirlo, para que no cargues tú con su pecado. No te vengues ni guardes rencor a los hijos de tu pueblo. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor' ".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 25, 31-46
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.

    Entonces dirá el rey a los de su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme'. Los justos le contestarán entonces: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?' Y el rey les dirá: 'Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron'.

    Entonces dirá también a los de su izquierda: 'Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron'.

    Entonces ellos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?' Y él les replicará: 'Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo'. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna".


    Oración
    Señor, reconozco que tú eres Santo y que no hay nadie como Tú; por eso te pido: ¡Hazme santo, Señor! Dame tu gracia para que todas mis emociones, pensamientos y acciones estén llenos de la pureza con la que me creaste y para la cual me buscas y me guías. Dios mío, me abro a tu acción y me comprometo a cuidar mi persona de todo aquello que no te honra como Señor de Señores. Amén.

    Acción
    En este día pondré mayor vigilancia a mis pensamientos, emociones y acciones para detectar y erradicar aquellas que no expresan el Señorío de Jesús en mi vida.
    7 min
  • Evangelio Del Día Sábado 25 de Febrero | Esfuérzate Por Encontrarlo| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 25 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Sábado de Ceniza Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo I
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 58, 9-14
    Salmo 85
    Evangelio Lucas 5, 27-32

    “Sígueme”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    «No hay santo sin pasado y no hay pecador sin futuro». Esto es lo que hace Jesús. No hay santo sin pasado, ni pecador sin futuro. Basta responder a la invitación con el corazón humilde y sincero. La Iglesia no es una comunidad de perfectos, sino de discípulos en camino, que siguen al Señor porque se reconocen pecadores y necesitados de su perdón. La vida cristiana, entonces, es escuela de humildad que nos abre a la gracia. (…) ¡Jesús se presenta como un buen médico! Él anuncia el Reino de Dios, y los signos de su venida son evidentes: Él cura de las enfermedades, libera del miedo, de la muerte y del demonio. Frente a Jesús ningún pecador es excluido —ningún pecador es excluido— porque el poder sanador de Dios no conoce enfermedades que no puedan ser curadas; y esto nos debe dar confianza y abrir nuestro corazón al Señor para que venga y nos sane. (Audiencia general, 13 abril 2016)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.)
    Cuando alejes de ti la opresión, el dedo acusador y la calumnia...
    Llegamos al final de este preámbulo cuaresmal, que son los días denominados “de ceniza”. Y en él aparece este texto de Isaías, como una invitación a considerar las necesarias rectificaciones. Y lo hace con una condicional: “cuando alejes de ti”. Se trata de una firme determinación de nuestra parte, ciertamente sostenida por la gracia, de apartar de nosotros, y nosotros abandonar viejas actitudes. ¿Cuáles son? Las señala el profeta: “la opresión, el dedo acusador y la calumnia.” Entrar en el camino cuaresmal hacia la Pascua, sin dejar todo eso, resulta vano e inútil.

    Es urgente caer en la cuenta que oprimir, acusar y calumniar, bloquea toda posibilidad de cambio, de renovación y, por lo mismo, el ejercicio cuaresmal se torna cuestionable. No se trata de dejar un vacío, pues si no se desarrollan actitudes humanizadoras, tampoco se avanzará en el correcto sentido de la cuaresma. Por eso junto a alejar, el profeta señala: “Cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo y sacies el alma afligida...” Ofreces de lo tuyo. Te ofreces tú mismo. Haces tuya la aflicción del que está a tu lado... ¿cuál es la consecuencia?: “brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad como el mediodía.”
    Avanzar en el conocimiento del misterio de Cristo para vivirlo en plenitud

    La palabra del profeta tiene su pleno cumplimiento: “El Señor te guiará siempre.” Y eso lo reconocemos al comprender cómo se ha llevado a cabo por parte de Dios, el acompañamiento. No había modo más adecuado que ponerse al lado haciéndose humano. Porque nada de lo que propone a quienes acepten la invitación y le sigan, ha quedado al margen de su existencia humana.
    Más allá de un marcaje de prácticas penitenciales, que solo son medio, está la finalidad que nos propone la oración colecta del primer domingo de cuaresma. Centrados y dejándose enseñar por el Espíritu, se reconoce en el misterio contemplado y celebrado, al Verbo hecho carne. Y como su humanización es absolutamente verdadera, la propuesta será atender cómo se resuelven las tentaciones en Jesús, a lo largo de su vida. Y al considerar lo acontecido en el Tabor, entender que es anticipo de la glorificación de la humanidad en la Pascua. Por eso el profeta señala: brillará tu luz en las tinieblas.
    Enséñame, Señor, tu camino

    Esta necesidad, reconocida por cada uno, es la que se expresa en la antífona del salmo: Enséñame. Y su enseñanza no es un adoctrinamiento, al que somos los humanos tan propensos, sino que pasa delante de cada uno y viviéndolo él primero, indica cuál es el camino. De ahí la urgencia de centrarnos en el misterio de Cristo, para que el misterio que es cada uno, se vea iluminado. Ahí aparecerán las nuevas actitudes.

    Sígueme
    Leví está tranquilamente sentado al mostrador de los impuestos. Todo lo tiene resuelto. Poco le importa lo que, a buen seguro, sabe piensan de él y cómo es calificado despectivamente. Pero no contaba con el paso junto a él de Jesús, que lo llama: “Sígueme”. Dice San Lucas que lo dejó todo. Lo deja, lo aparta de él y se pone en camino, detrás de Jesús. Ofrece una comida en la que participan publicanos y otros. Jesús y los discípulos comparten con ellos. Han de aprender el camino. Es lo que se pide en el salmo y eso es lo que Jesús enseña. No se trata de prácticas al margen de la vida ordinaria, sino de hacer que ésta tenga un rostro nuevo. Lo ha señalado Isaías y es lo que vemos hacer a Jesús.
    Es tiempo de abandonar el etiquetado: ¿cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores? Pues porque para eso ha sido enviado al mundo, para que el mundo se salve por él. No se trata de encerrarse en una hipócrita burbuja, sino de caminar junto a los otros, compartiendo con ellos lo que Jesús nos ha ofrecido.
    Y de ese modo brilla la vida del cristiano como una luz en medio de las oscuridades, porque ha sido iluminada por Jesús, luz del mundo. Y haciendo lo que él hace, hacemos que cada ser humano tenga la oportunidad de apreciar lo que Jesús ha venido a realizar en cada uno.
    ¿Cómo voy a encarar esta cuaresma? ¿Qué debo apartar y que estoy dispuesto a compartir?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Isaías
    Is 58, 9-14
    Esto dice el Señor:
    "Cuando renuncies a oprimir a los demás
    y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva;
    cuando compartas tu pan con el hambriento
    y sacies la necesidad del humillado,
    brillará tu luz en las tinieblas
    y tu oscuridad será como el mediodía.
    El Señor te dará reposo permanente;
    en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo;
    serás como un huerto bien regado,
    como un manantial cuyas aguas no se agotan.

    Construirás sobre tus viejas ruinas
    y edificarás sobre cimientos muy antiguos;
    te llamarán reparador de brechas
    y restaurador de hogares derruidos.

    Si detienes tus pasos para no violar el sábado
    y no tratas tus negocios en mi día santo,
    si llamas al sábado tu delicia
    y lo consagras a la gloria del Señor,
    si lo honras absteniéndote de viajes,
    de buscar tu interés, de tratar tus asuntos,
    entonces el Señor será tu delicia.
    Te asentaré sobre mis montañas,
    te haré gustar la herencia de tu padre Jacob''.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 5, 27-32
    En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

    Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 24 de Febrero | Ayuno Que Dios Quiere | Hoy en Oración



    Evangelio Diario
    LITURGIA - 24 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Viernes de Ceniza Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo I
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 58, 1-9
    Salmo 50
    Evangelio Mateo 9, 14-15

    “El novio está con ellos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    ¡Qué bien nos haría liberarnos de tantas realidades superfluas, para redescubrir lo que de verdad importa, para encontrar los rostros de quienes están a nuestro lado! (…) Ayunar es saber renunciar a las cosas vanas, a lo superfluo, para ir a lo esencial. Ayunar no es solamente adelgazar, ayunar es ir precisamente a lo esencial, es buscar la belleza de una vida más sencilla. (…) Son las personas solas y abandonadas. Cuantos pobres y ancianos están cerca de nosotros y viven en silencio, sin clamor, marginados y descartados. Hablar de ellos no aumenta las audiencias. Pero el desierto nos lleva a ellos, a cuantos, forzados a callar, piden en silencio nuestra ayuda. Tantas miradas silenciosas que piden nuestra ayuda. El camino en el desierto cuaresmal es un camino de caridad hacia quien es más débil. (Audiencia General, 26 febrero 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Dña. Micaela Bunes Portillo OP)
    ¿Para qué ayunar?
    La pregunta que nos lanza el profeta Isaías en este primer viernes de Cuaresma es sorprendente y nos parece que no puede llegar más “a tiempo”. La cuestión del ayuno en nuestros días no forma parte de viejas prácticas ascéticas sino de nuevos consejos dietéticos que vienen avalados por la investigación científica. Nos gusta sentirnos bien cuidando nuestra salud y navegamos entre informaciones no pocas veces contradictorias. No nos sentimos tan bien al comprobar nuestra frágil determinación y perdemos con facilidad la confianza en nosotros mismos. Supongo que esta es una experiencia compartida.
    Algunas veces apreciamos el sentido común en las palabras de esos sabios corrientes, los de la puerta del al lado, que son quienes nos desvelan el secreto: trata de servirte tu ración en un plato de postre, incluso en el platillo del café, así podrás compartir tu menú con el hambriento, tu dieta tendrá sentido y se empoderará tu determinación de perseverar en su práctica.
    Recordamos la astucia del siervo infiel de la parábola y nos preguntamos: si somos capaces de hacer el bien con astutas estrategias ¿qué no conseguirá el amor?

    Nos han enseñado y hemos aprendido alguna cosa sobre la realidad, aunque de una manera fragmentada y engañosa. El conocimiento científico necesita parcelar para que ganen eficacia sus leyes, aumentando su capacidad predictiva. Pero no pocas veces la mirada científica nos aísla y desalienta. La mirada amorosa nos devuelve la sabiduría: el otro es parte de ti y si lo cuidas, te cuidas. Eso mismo nos dice hoy el profeta: No te cierres a tu propia carne y sanarás.

    Sanar también es aligerar la vida, abandonar aburridas prácticas rutinarias, compromisos sociales, librarnos de montones de cosas, deshacernos de viejos trastos almacenados que nos impiden rescatar lo valioso que se oculta en el interior, eso que nos conecta con los hermanos. Simplificar la vida es una nueva filosofía que practican algunas personas inquietas y críticas, tipos alternativos muy modernos. No es tan cool la palabra austeridad, aunque tiene el mismo significado. No se trata de vivir con menos sino de vivir más cerca unos de otros porque el exceso de “cosas” levanta muros a nuestro alrededor. En este sentido, la sanación de la que nos habla el profeta no es un esfuerzo de la voluntad sino un regalo que desvela el deseo del corazón. La vida austera nos exige realizar una especie de limpieza previa, de vaciado, también un borrado masivo de imágenes y sonidos, ruidos que interfieren hasta el punto de no escuchar esa deliciosa melodía divina que nos permite volver a confiar. Aquí estoy, nos dice el Señor.

    El novio está con ellos
    Nos parece que se han puesto de acuerdo el profeta y el evangelista en una cosa: que el Señor está con nosotros y que no es algo inconveniente mostrarnos alegres y confiados.
    La teóloga Dolores Aleixandre nos sugiere aprender a vivir en esta nueva “escuela de danzantes” que es la Cuaresma, agradecidos al Señor que nos ha devuelto la alegría de la salvación (Sal 50, 12) que nos ha cambiado nuestro mortificante sayal por un vestido de fiesta, poniendo fin a nuestro aburrido luto (Sal 30, 12). Termino con sus alentadoras palabras, palabras que nos animan a vivir una Cuaresma diferente:
    Vivir la Cuaresma desde la insistencia en nuestra necesidad de conversión como única “banda sonora”, puede tener el efecto contrario de lo que pretende y convertirnos (mira por dónde…) en gente frustrada por no alcanzar tan altas metas de perfección o, siguiendo la metáfora de la danza, agarrotados tímidamente en un rincón de la sala de baile, torpes de pies y duros de oído para captar la música que intenta seducirnos con su ritmo, incapaces de aventurarnos en un movimiento que no sabemos dónde puede conducirnos.
    ¿Bailamos?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de lsaías
    Is 58, 1-9
    Esto dice el Señor:
    "Clama a voz en cuello y que nadie te detenga.
    Alza la voz como trompeta.
    Denuncia a mi pueblo sus delitos,
    a la casa de Jacob sus pecados.

    Me buscan día a día y quieren conocer mi voluntad,
    `como si fuera un pueblo que practicara la justicia
    y respetara los juicios de Dios.
    Me piden sentencias justas
    y anhelan tener cerca a Dios.
    Me dicen todos los días:
    '¿Para qué ayunamos, si tú no nos ves?
    ¿Para qué nos mortificamos, si no te das por enterado?'

    Es que el día en que ustedes ayunan
    encuentran la forma de hacer negocio
    y oprimen a sus trabajadores.
    Es que ayunan, sí, para luego reñir y disputar,
    para dar puñetazos sin piedad.

    Ése no es un ayuno que haga oír en el cielo la voz de ustedes.
    ¿Acaso es éste el ayuno que me agrada?
    ¿Es ésta la mortificación que yo acepto del hombre:
    encorvar la cabeza como un junco
    y acostarse sobre saco y ceniza?
    ¿A esto llaman ayuno y día agradable al Señor?

    El ayuno que yo quiero de ti es éste, dice el Señor:
    Que rompas las cadenas injustas
    y levantes los yugos opresores;
    que liberes a los oprimidos
    y rompas todos los yugos;
    que compartas tu pan con el hambriento
    y abras tu casa al pobre sin techo;
    que vistas al desnudo
    y no des la espalda a tu propio hermano.

    Entonces surgirá tu luz como la aurora
    y cicatrizarán de prisa tus heridas;
    te abrirá camino la justicia
    y la gloria del Señor cerrará tu marcha.

    Entonces clamarás al Señor y él te responderá;
    lo llamarás y él te dirá: 'Aquí estoy' ".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 14-15
    En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán".


    Oración

    Señor, enséñame cómo hacer morir las obras de la carne, aquellas cosas que me apartan de ti y de mis hermanos; para que la ascesis de esta cuaresma sea verdaderamente un instrumento y para que, muriendo, pueda ser vivificado en ti.

    Acción

    Hoy haré una lista de hábitos inapropiados que me gustaría erradicar de mi vida desde esta cuaresma.
    6 min
  • Evangelio Del Día Jueves 23 de Febrero | Que Buscas Al Seguir A Jesús | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA – 23 FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Jueves de Ceniza Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo I
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Deuteronomio 30, 15-20
    Salmo 1
    Evangelio Lucas 9, 22-25

    “El que quiera seguirme...”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Siempre, también hoy. Está la tentación de querer seguir a un Cristo sin cruz, es más, de enseñar a Dios el camino justo (…) Pero Jesús nos recuerda que su vía es la vía del amor, y no existe el verdadero amor sin sacrificio de sí mismo. Estamos llamados a no dejarnos absorber por la visión de este mundo, sino a ser cada vez más conscientes de la necesidad y de la fatiga para nosotros cristianos de caminar siempre a contracorriente y cuesta arriba. Jesús completa su propuesta con palabras que expresan una gran sabiduría siempre válida, porque desafían la mentalidad y los comportamientos egocéntricos. Él exhorta: «Quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará». (v. 25). En esta paradoja está contenida la regla de oro que Dios ha inscrito en la naturaleza humana creada en Cristo: la regla de que solo el amor da sentido y felicidad a la vida. (Ángelus, 3 septiembre 2017)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    Eligiendo bien
    Vida y bien; muerte y mal son una elección libre; el texto destaca la palabra elegir, entre la vida y el bien, la muerte y el mal. Estas palabras son llamamiento a la conversión, para que elijamos la vida.
    La elección debe hacerse hoy (palabra cuatro veces repetida) y con libertad; pero la Biblia nunca separa la libertad de la responsabilidad. La elección, como quiera que se haga, es definitiva y eterna.

    Eliges la vida y el bien cuando cumples el mandato, amas al Señor tu Dios, le escuchas, te pegas a Él.
    Elegir la vida es: vivir, es crecer, experimentar la bendición de Dios en esta tierra. Elegir la vida tiene hoy estos nombres: Dar sentido a la existencia, dar alegría, hacer una convivencia fraterna, ayudar, echar una mano, compartir, vivir con fe el Evangelio.
    Eliges la muerte y el mal cuando no obedeces, pones resistencia en tu corazón, te dejas arrastrar por los ídolos…
    La elección de la muerte tiene hoy estos nombres: egoísmo, injusticia, violencia, odio, olvido de Dios…
    Vida y felicidad dependen de la escucha y obediencia del corazón a los mandamientos del Señor.
    La cruz camino, a la plenitud de la "vida"

    El Evangelio es una invitación de Jesús a seguirle.
    El primer paso es: si quieres… tienes que querer, tienes que desear y es claro que el deseo es seguirle a Él, a su persona, no unas ideas o unas normas. La existencia cristiana es un caminar con Jesús y bajo su dirección. Es estar con Él, en su camino, con Él en una relación personal. Si ya has dado este paso….
    Segundo paso: Negarte a ti mismo; que es renuncia al interés personal, despojarte del egoísmo.
    Tercer paso: cargar cada día con tu cruz. No quieras dar éste paso si no has dado el anterior en firme. La cruz te resultará tan pesada que no podrás con ella.

    Mi cruz soy yo, mi ego, mis dolores corporales, mis dificultades, mis faltas. Seguirle cada día, es ir más allá de los egoísmos, significa enfrentar los asuntos de la vida sin pisotear o hacer sufrir a los demás.
    La entrega es el camino seguro de la vida, porque la entrega se hace por amor; y el amor es vida, por eso nos salva Cristo, que se entregó por nosotros en la cruz, por amor; para que tengamos nueva vida.
    Pon tu confianza en el Señor y vive con Cristo el camino Cuaresmal que lleva a la Pascua.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Deuteronomio
    Dt 30, 15-20
    Esto dice el Señor: "Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla. Pero si tu corazón se resiste y no obedeces, si te dejas arrastrar y te postras para dar culto a dioses extranjeros, yo te anuncio hoy que perecerás sin remedio y que, pasado el Jordán para entrar a poseer la tierra, no vivirás muchos años en ella.

    Hoy tomo por testigos al cielo y a la tierra de que les he propuesto la vida o la muerte, la bendición o la maldición. Elige la vida y vivirás, tú y tu descendencia, amando al Señor tu Dios, escuchando su voz, adhiriéndote a él; pues en eso está tu vida y el que habites largos años en la tierra que el Señor prometió dar a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob''.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 9, 22-25
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".

    Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

    Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?''


    Oración

    Señor, otro año más que me permites llegar al inicio de la Cuaresma y me encuentro con que estoy casi en el mismo lugar. Por eso te doy gracias, Jesús, y por la libertad que me das para elegir el camino, elijo la Vida, quiero subir contigo hasta el Calvario.

    Acción

    Desde hoy empezaré a trabajar en sacrificios y penitencias que realmente vayan creando espacios en mí para llenarlos de Dios.
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 22 de Febrero | Regenerarse, Convertirse | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 22 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Morado
    Miércoles de Ceniza Semana del Tiempo de Cuaresma
    Liturgia de las Horas Tomo I
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Joel 2, 12-18
    Salmo 50
    Evangelio Mateo 6, 1-6. 16-18

    “No seáis como los hipócritas”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    En este viaje de regreso a lo esencial, que es la Cuaresma, el Evangelio propone tres etapas, que el Señor nos pide de recorrer sin hipocresía, sin engaños: la limosna, la oración, el ayuno. ¿Para qué sirven? (…) La oración nos une de nuevo con Dios; la caridad con el prójimo; el ayuno con nosotros mismos. (…) Ahí es hacia donde nos invita a mirar la Cuaresma: hacia lo Alto, con la oración, que nos libra de una vida horizontal y plana, en la que encontramos tiempo para el yo, pero olvidamos a Dios. Y después hacia el otro, con caridad, que nos libra de la vanidad del tener, del pensar que las cosas son buenas si lo son para mí. Finalmente, nos invita a mirar dentro de nosotros mismos con el ayuno, que nos libra del apego a las cosas, de la mundanidad que anestesia el corazón. Oración, caridad, ayuno: tres inversiones para un tesoro que no se acaba. (Homilía Santa Misa, Bendición e Imposición de la Ceniza, Basílica de Santa Sabina, 6 de marzo de 2019)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Hna. Mariví Sánchez Urrutia)
    ¡Ay de los hipócritas!
    Jesús, a través de Mateo relee las tres obras de piedad previstas en la ley mosaica: oración, limosna y ayuno. ”A lo largo del tiempo estas prescripciones habían sido corroídas por el formalismo exterior e incluso se habían transformado en un signo de superioridad social. …” (de la homilía del Papa Francisco 18/02/2015)
    Pero ¿tienen sentido hoy estas prácticas cuaresmales que nos invitan a entrar en contacto con Dios? Oración. ¿A la solidaridad con los que menos tienen? Limosna. ¿A recuperar el control sobre nuestra propia vida? Ayuno.
    En todo el texto de Mateo, Jesús rechaza con vehemencia, una actitud, la hipocresía, palabra que deriva del griego “actores de teatro” o a máscara que los personajes usaban en el teatro para las representaciones. En español, expresar sentimientos que no se tienen o ideales que no se viven. Contra esto emplea expresiones que dan la medida de su rechazo, Se rechaza la hipocresía, el postureo tan en boga en algunos círculos de nuestro tiempo, el afanarse por “caer en gracia”, tener buena imagen, “para ser honrados por la gente”, “para que les vean los hombres” descuidando el trabajo interior por ser auténtico, ser veraz en lo que se hace o dice.
    ¿Hacemos lo que hacemos para impresionar a la gente? ¿Hacemos lo que hacemos como fruto de nuestro sincero deseo de expresar mi relación con Dios, conmigo mismo o con los demás?

    Se nos pide hoy entrar en nuestro mundo de intenciones para descubrir si hay alguna práctica no adecuada con el mensaje de hoy y ponernos en camino de conversión. “Dame, Señor un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme”
    Se nos invita al comienzo de esta cuaresma, a “hablar con el Padre que está en lo profundo de nuestro corazón” a encontrarnos con El a través de nuestra oración comunitaria o personal, a mirar a nuestro alrededor, a lo más débil y necesitado porque allí también está Dios. “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22,27).
    Se nos invita también a dar, a tener una mirada solidaria, a dar ¿qué? Dar de nuestro dinero, dar de nuestro tiempo, dar de nuestra alegría, dar de … para que no exista tanta desigualdad, para que el otro se sienta un poco menos sólo, un poco más querido dar ¿qué? La llamada de Jesús es personal, la respuesta también.

    Y por último se nos invita a ayunar. Y es importante tener un sentido de disciplina frente a lo que instintivamente nos apetece. Ayunar de todo aquello que puede lastimar a otra persona, de lo que pueda lastimarme a mí. El ayuno no se refiere sólo a la comida, aunque también, pero, los dietistas también lo recomiendan y este es un ayuno que Jesús lo retoma para darle su verdadero significado.
    Señor, al iniciar este camino cuaresmal, ayuda nuestra fragilidad, fortalece nuestra voluntad para vivir la Pascua, experiencia de encuentro con el Resucitado con un espíritu “en forma”. Te lo pedimos Señor. Ven en ayuda de nuestra fragilidad.


    LECTURA DEL DÍA
    Primera lectura
    Lectura de la profecía de Joel
    Jl 2, 12-18
    Esto dice el Señor:
    "Todavía es tiempo.
    Vuélvanse a mí de todo corazón,
    con ayunos, con lágrimas y llanto;
    enluten su corazón y no sus vestidos.

    Vuélvanse al Señor Dios nuestro,
    porque es compasivo y misericordioso,
    lento a la cólera, rico en clemencia,
    y se conmueve ante la desgracia.

    Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros
    y nos deje una bendición,
    que haga posibles las ofrendas y libaciones
    al Señor, nuestro Dios.

    Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno,
    convoquen la asamblea, reúnan al pueblo,
    santifiquen la reunión, junten a los ancianos,
    convoquen a los niños, aun a los niños de pecho.
    Que el recién casado deje su alcoba
    y su tálamo la recién casada.

    Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes,
    ministros del Señor, diciendo:
    'Perdona, Señor, perdona a tu pueblo.
    No entregues tu heredad a la burla de las naciones.
    Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?' "

    Y el Señor se llenó de celo por su tierra
    y tuvo piedad de su pueblo.
    Segunda lectura
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    2 Cor 5, 20–6, 2
    Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es como si Dios mismo los exhortara a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se dejen reconciliar con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo "pecado" por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos.

    Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, ahora es el tiempo favorable; ahora es el día de la salvación.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 6, 1-6. 16-18
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

    Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará''.


    Oración

    Padre lleno de amor, tú que te complaces en la misericordia y no te dejas ganar en generosidad y compasión, perdona siempre nuestras faltas y todo aquello con lo que herimos a tus hijos alejándonos de tu casa y de tu mesa, así, con la luz de tu Espíritu Santo reconoceremos que tu amor es más grande que nuestras faltas y volveremos a ti con un corazón contrito y humillado.

    Acción

    El día de hoy ejerceré el perdón con quienes me han herido o lastimado y si yo he herido o lastimado a alguien, le pediré perdón y me reconciliaré con él o con ella.
    6 min
  • Evangelio Del Día Martes 21 de Febrero | He Venido A Servir | Hoy en Oración



    Evangelio Diario
    LITURGIA - 21 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Verde
    VII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo III
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Eclesiástico 2, 1-13
    Salmo 36
    Evangelio Marcos 9, 30-37

    “Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Si quieres ser el primero, tienes que ir al final de la fila, ser el último y servir a todos. Con esta frase lapidaria, el Señor inaugura una inversión: da un vuelco a los criterios que marcan lo que realmente cuenta. El valor de una persona ya no depende del papel que desempeña, del éxito que tiene, del trabajo que hace, del dinero que tiene en el banco; no, no depende de eso; la grandeza y el éxito, a los ojos de Dios, tienen otro rasero: se miden por el servicio. No por lo que se tiene, sino por lo que se da. ¿Quieres sobresalir? Sirve. Este es el camino. (Ángelus, 19 septiembre 2021)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (MM. Dominicas)
    Pon en Dios tu confianza, que Él vendrá en tu ayuda
    Hoy el libro del Eclesiástico nos habla de un tema tan antiguo como el ser humano, y que atañe a todos sin excepción, y si aún no le ha llegado a alguien, que se ponga a la cola que le llegará, me refiero a la tentación y a la prueba.

    Ya el Génesis nos relata cómo el demonio tentó a Eva y, a partir de este momento, la tentación es la antesala del pecado, por tanto el Maligno pondrá gran empeño en cumplir su misión, que no es otra que tentarnos para que nos apartemos de la voluntad de Dios y nos hagamos dioses de nuestra propia historia, de la historia de todos y de todo lo que nos rodea, ignorando a Dios.

    Esta primera lectura de la misa ya nos advierte que cuánto más cerca estemos de Dios más tentados seremos. Porque es obvio que sólo hay dos caminos a tomar: el del Bien o el del Mal, si nos vamos por el mal camino el demonio no necesita tentarnos, porque ya estamos en su equipo, por decirlo de alguna manera, pero si optamos por el camino del Bien, nuestra vida será una gran lucha, porque cuánto más cerca de Dios estemos, mayor será el empeño del demonio para que elijamos el Mal y caigamos en sus redes.
    Pero, he aquí que el Eclesiástico no sólo nos previene de este peligro y de esta realidad, sino que nos da el antídoto, nos presenta un manual a seguir para no caer en la tentación y para superar las pruebas que nos llegan en la vida.

    Algo fundamental es estar “cosidos al Señor”, a través de la oración, del sacramento de la reconciliación y de la Eucaristía, para que Él sea nuestra fuerza en el momento de la prueba. Es muy importante tener fe y confiar en que Dios jamás nos deja solos. En las pruebas es donde se mide nuestra fe, es ésta la que nos dice que Dios es un Padre bueno y, aunque a veces no sintamos su presencia no quiere decir que no esté, porque precisamente en los momentos difíciles es cuando está más cerca de nosotros para sustentarnos.
    Pidamos al Señor que nos aumente la fe, para que podamos aceptar las pruebas y verlas como un momento de bendición, que nos ayudan a crecer más espiritualmente y a unirnos más a Dios. “Todo pasa para bien de los que aman al Señor”
    El que quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos

    En el evangelio de hoy vemos dos actitudes muy contrarias, una es la de Jesucristo anunciando a sus discípulos el gran misterio Pascual, su muerte y resurrección, es decir, anunciando la gloria y la Vida Eterna. Por otro lado, están sus discípulos pensando en las cosas mundanas, en el éxito aquí en la tierra, sin hacer mucho caso a lo que Jesús les está comunicando; nos dice el evangelio “por miedo” no le preguntan, posiblemente por miedo al sufrimiento, ya que sólo escucharían la palabra muerte y no resurrección.
    Esta actitud de los discípulos nos interpela, pues algunas veces somos como ellos, ya que nos quedamos en el Viernes Santo y no pensamos en el Domingo de Resurrección, y otras tantas veces también vivimos centrados en el éxito que nos da el mundo y nos olvidamos que estamos hechos para el Cielo, que este mundo se pasa y la gloria que recibimos aquí abajo no sirve de nada. Todo es vanidad.

    La gran tentación a la que se enfrenta el ser humano es a la ambición y al deseo de poder, de querer ser el primero y más que nadie. Sin embargo, Jesucristo nos esté indicando otro camino muy distinto y es que para ser el primero hay que ser el último y el servidor de todos, es decir, Jesús nos invita a vivir con humildad, que es desde donde conectamos con Dios. La humildad nos hace estar más atentos a los demás que a nuestras propias necesidades.
    A los sencillos y a los pequeños se les revela el verdadero sentido de la vida y la felicidad. Los últimos en este mundo son los primeros en el Reino de los Cielos.
    Qué el Señor nos regale el don de la humildad para estar al servicio de nuestros hermanos siempre. “Quien pierde su vida la gana”.


    LECTURA DEL DÍA
    Eclesiástico
    Sir 2, 1-13
    Hijo mío, si te propones servir al Señor,
    prepárate para la prueba;
    mantén firme el corazón y sé valiente;
    no te asustes en el momento de la adversidad.
    Pégate al Señor y nunca te desprendas de él,
    para que seas recompensado al fin de tus días.
    Acepta todo lo que te sobrevenga,
    y en los infortunios ten paciencia,
    pues el oro se purifica con el fuego
    y el hombre a quien Dios ama, en el crisol del sufrimiento.

    Confíate al Señor y él cuidará de ti;
    espera en él y te allanará el camino.
    Los que temen al Señor, esperen en su misericordia;
    no se alejen de él y no caerán.
    Los que temen al Señor, confíen en él,
    porque no los dejará sin recompensa.
    Los que temen al Señor, esperen sus beneficios,
    su misericordia y la felicidad eterna.

    Miren a sus antepasados y comprenderán.
    ¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado?
    ¿Quién perseveró en su santo temor y fue abandonado?
    ¿Quién lo invocó y fue desatendido?
    El Señor es clemente y misericordioso;
    él perdona los pecados y salva en el tiempo de la tribulación.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Marcos
    Mc 9, 30-37
    En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: "El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto, resucitará". Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.

    Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntó: "¿De qué discutían por el camino?" Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".

    Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: "El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe. Y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me ha enviado".


    Oración

    Señor Dios y Padre, estoy aquí, indeciso en el seguimiento de tu Hijo; le tengo miedo a la cruz, al dolor, al sufrimiento. No me siento capaz para seguirlo con mi cruz a cuestas, pero confío en ti. Sé que no me ofreces certezas, salvo que siempre estarás a mi lado y nunca me dejarás de tu mano. En ti me abandono, sabiendo que eres mi Padre y velas por mí como por el hijo amado y querido. Amén.


    Acción

    El día de hoy si experimento algún temor, dolor o el sufrimiento, diré con el corazón en la mano: "Padre, me pongo en tus manos. Haz de mí lo que quieras".
    8 min
  • Evangelio Del Día Lunes 20 de Febrero | Aumenta Mi Fe | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 20 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Verde
    VII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo III
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Eclesiástico 1, 1-10
    Salmo 92
    Evangelio Marcos 9, 14-29

    “¿Todo es posible al que tiene fe?”


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Toda sabiduría viene del Señor
    La primera lectura nos habla de la sabiduría, y afirma que toda sabiduría viene del Señor. Podemos distinguir la sabiduría que los hombres, con la inteligencia que Dios les ha dado, pueden conseguir. Ahí están todas las ciencias humanas, la física, la química, la biología… que nos proporcionan sabrosos conocimientos. Pero la lectura nos habla de otra sabiduría, esa que viene de Dios. Es la sabiduría que se adentra en lo que podemos llamar los secretos de la vida humana, de dónde venimos, hacia dónde vamos… la que nos enseña cómo hemos de caminar para sacar el jugo de las verdades que nos llevan a vivir con sentido, con felicidad. Algún pequeño atisbo de esta sabiduría puede conseguir el hombre por sí mismo. Pero llegar a la verdad total, irrefutable, limpia, de estas verdades se le escapa, es un obsequio de Dios. El Señor “la repartió entre los vivientes; según su generosidad se la regaló a los que lo temen”.
    De manera espontánea nos damos cuenta de que Dios nos ha regalado esa sabiduría, de manera principal, a través de su Hijo Jesús que nos ha revelado esos misterios de la vida humana, y así podemos caminar con sentido y con luz suficientes.
    Todo es posible al que tiene fe
    El evangelio de hoy nos presenta a Jesús bajando del monte donde se ha trasfigurado delante de Pedro, de Juan y de Santiago, por lo que han intuido que Jesús además de ser hombre es el Hijo de Dios “Este es mi hijo amado. Escuchadlo”. Ahora Jesús se encuentra con un padre con un hijo atormentado por un espíritu que no le deja llevar una vida normal y que ha pedido a sus discípulos su curación. Algo que no han conseguido.
    Viendo a Jesús acude a él para que sane a su hijo. “Si algo puedes, ten lástima de nosotros y ayúdanos”. La respuesta de Jesús es clara: “Todo es posible al que tiene fe”. Y apoyado en la fe vacilante del padre, cura a su hijo”. Y a esta fe, en el poder divino de Jesús, acude para explicar a sus discípulos por qué no han podido curar al muchacho. Con solo el poder humano de los discípulos no es posible curar enfermos, realizar milagros… hay que apoyarse en la fe, en el poder divino y en el amor divino de Jesús.


    LECTURA DEL DÍA
    Primera lectura, Eclesiástico
    Sir 1, 1-10
    Toda sabiduría proviene del Señor
    y está con él eternamente.
    ¿Quién puede contar las arenas de la playa,
    las gotas de la lluvia o los días de los siglos?
    ¿Quién puede explorar la altura del cielo,
    la extensión de la tierra y la profundidad de los abismos?

    Antes que cualquier otra cosa fue creada la sabiduría;
    y la luz de la inteligencia, desde la eternidad.
    ¿A quién se le ha revelado la fuente de la sabiduría?
    ¿Quién ha conocido sus recursos inagotables?
    Uno solo es sabio, temible en extremo:
    el que está sentado en su trono, el Señor.
    Él creó la sabiduría, la contempló y la midió;
    la ha derramado sobre todas sus obras
    y sobre todos los hombres, según su generosidad;
    la ha derrochado entre aquellos que lo aman.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Marcos
    Mc 9, 14-29
    En aquel tiempo, cuando Jesús bajó del monte y llegó al sitio donde estaban sus discípulos, vio que mucha gente los rodeaba y que algunos escribas discutían con ellos. Cuando la gente vio a Jesús, se impresionó mucho y corrió a saludarlo.

    Él les preguntó: "¿De qué están discutiendo?" De entre la gente, uno le contestó: "Maestro, te he traído a mi hijo, que tiene un espíritu que no lo deja hablar; cada vez que se apodera de él, lo tira al suelo y el muchacho echa espumarajos, rechina los dientes y se queda tieso. Les he pedido a tus discípulos que lo expulsen, pero no han podido".

    Jesús les contestó: "¡Gente incrédula! ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme al muchacho". Y se lo trajeron. En cuanto el espíritu vio a Jesús, se puso a retorcer al muchacho; lo derribó por tierra y lo revolcó, haciéndolo echar espumarajos. Jesús le preguntó al padre: "¿Cuánto tiempo hace que le pasa esto?" Contestó el padre: "Desde pequeño. Y muchas veces lo ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él. Por eso, si algo puedes, ten compasión de nosotros y ayúdanos".

    Jesús le replicó: "¿Qué quiere decir eso de 'si puedes'? Todo es posible para el que tiene fe". Entonces el padre del muchacho exclamó entre lágrimas: "Creo, Señor; pero dame tú la fe que me falta". Jesús, al ver que la gente acudía corriendo, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: "Espíritu mudo y sordo, yo te lo mando: Sal de él y no vuelvas a entrar en él". Entre gritos y convulsiones violentas salió el espíritu. El muchacho se quedó como muerto, de modo que la mayoría decía que estaba muerto. Pero Jesús lo tomó de la mano, lo levantó y el muchacho se puso de pie.

    Al entrar en una casa con sus discípulos, éstos le preguntaron a Jesús en privado: "¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?" Él les respondió: "Esta clase de demonios no sale sino a fuerza de oración y de ayuno".


    Oración
    Jesús, sabiduría que procede del Padre, haz que por el don de tu Espíritu nosotros seamos dóciles a tu llamado y a la voluntad de tu Padre que quiere que tu salvación llegue a todos los hombres por medio del anuncio de la iglesia. Concédenos que comuniquemos al mundo ese conocimiento amoroso que tienes por todos cuantos has ganado con tu sangre derramada en la cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

    Acción
    El día de hoy miraré con ojos tiernos a cuantos conviven a mi lado, para descubrir en ellos, el cuidado amoroso que Dios les muestra y trataré de imitar a Dios en su cuidado por sus amadas criaturas.
    8 min
  • Evangelio Del Día Sábado 18 de Febrero | Transfiguración | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 18 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Verde
    VI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo III
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Hebreos 11, 1-7
    Salmo 144
    Evangelio Marcos 9, 2-13

    “Grande es el Señor, incalculable su grandeza”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    En la Biblia el monte siempre tiene un significado especial: es el lugar elevado, donde el cielo y la tierra se tocan, donde Moisés y los profetas vivieron la extraordinaria experiencia del encuentro con Dios. Subir al monte es acercarse un poco a Dios (…) Pero tengamos cuidado: ese sentimiento de Pedro de que “es bueno estarnos aquí” no debe convertirse en pereza espiritual. No podemos quedarnos en el monte y disfrutar solos de la dicha de este encuentro. Jesús mismo nos devuelve al valle, entre nuestros hermanos y a nuestra vida cotidiana. Debemos guardarnos de la pereza espiritual: estamos bien, con nuestras oraciones y liturgias, y esto nos basta. ¡No! Subir al monte no es olvidar la realidad; rezar nunca es escapar de las dificultades de la vida; la luz de la fe no es para una bella emoción espiritual. No, este no es el mensaje de Jesús. Estamos llamados a vivir el encuentro con Cristo para que, iluminados por su luz, podamos llevarla y hacerla brillar en todas partes. Encender pequeñas luces en el corazón de las personas; ser pequeñas lámparas del Evangelio que lleven un poco de amor y esperanza: ésta es la misión del cristiano. (Ángelus, 28 febrero 2021)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Fr. Ángel Romo Fraile)
    El que se acerca a Dios debe creer que existe
    Este conocido pasaje de la Epístola a los Hebreos representa un arquetipo de alegato de la fe que daría lugar, si hubiera espacio, a un riquísimo comentario; no habiendo lugar para ello podemos limitarnos a una de las ideas del texto que llama a nuestra reflexión: “el que se acerca a Dios debe creer que existe”. Esta indicación nos abre a preguntarnos si la fe es prerrequisito para conocer a Dios; pero, si es así, ¿dónde queda aquello de que la fe es una gracia infusa de Dios, esto es que Dios es el que llama? Así pues, ¿es el hombre el que se acerca a Dios o es Dios el que se acerca al hombre?
    La primera opción – que es la que parece indicar el texto de Hebreos - nos aproximaría peligrosamente a la crítica moderna de que Dios es una creación del deseo del hombre y que la fe es un sentimiento, una emoción subjetiva.
    En realidad, no podemos prescindir de ninguno de los dos lados de la cuestión, sino que necesitamos afirmar ambos, pues, en realidad, lo que acontece es un encuentro de dos que se buscan mutuamente: el hombre busca a su Creador y Dios llama a su creación. Dios llama a su criatura ser, a existir, a vivir y a vivir en Él, y en la fe, de hecho, vive el hombre. La fe no es pues, un sentimiento subjetivo, sino una existencia objetiva.
    Pero, a su vez, desde su llamada a la existencia, el hombre busca a su Dios, y este sí que es prerrequisito para el encuentro, esa búsqueda que se constituye en el sentido del ser y de la existencia del hombre. Y esta búsqueda, este esfuerzo intelectual, espiritual y vital de la existencia del hombre se realiza en la esperanza: en la esperanza de la recompensa de que encontrará su meta. Así, el versículo de Hebreos bien puede concluir que Dios “recompensa a quienes lo buscan.”
    No sabía qué decir, pues estaban asustados
    Todo el Evangelio de Marcos está orientado hacia la Pasión y muerte de Jesús, de modo que las secciones anteriores son casi un gran prefacio de este momento culminante. No es, pues, de extrañar que este pasaje de la Transfiguración esté preñado de esta orientación y que se sitúe entre los dos primeros anuncios de la Pasión.
    Dicho lo cual me gustaría centrar este comentario en la actitud en que se representa a los discípulos en este pasaje, a saber, el que “estaban asustados” y no sabían qué decir (en realidad, sólo Pedro, el representante de los discípulos para Marcos, dice algo; los demás permanecen mudos). Es decir estaban perplejos.
    Esta situación nos ayuda a conectar con el comentario a Hebreos: el encuentro del hombre con Dios no puede sino producir perplejidad. Dios, en efecto, parece trastocar toda expectativa posible – racional o irracional – del hombre acerca de Dios; esto es, toda idea preconcebida de Dios está destinada al fracaso más rotundo. Esto no sólo nos serviría para desechar la mencionada crítica moderna de que Dios es un invento del deseo del hombre, sino también para considerar todos nuestros intentos humanos de aproximación a Dios como meramente provisionales. Una expresión de esto es aquella atribución que se suele hacer a Tomás de Aquino, que al final de su gran labor teológica habría dicho aquello de que “todo lo que he escrito es paja”.
    Sea o no correcta esta atribución, lo relevante al caso es la idea que encierra: en efecto, ante Dios, toda teología y filosofía no es más que una expresión de la búsqueda de la racionalidad humana que está siempre en camino y que ante la presencia trascendente de Dios se queda “sin saber qué decir”.
    Pero, ¿podemos hablar de alguna expresión de la presencia trascendente de Dios? En efecto: la mística y la estética son las dos grandes vías para este encuentro de dos seres trascendentes: Dios y el hombre. Podemos encontrar un ejemplo arquetípico de la unión de mística y estética en la obra de Fray Angélico (a quien hoy celebramos), cuya contemplación estática nos pone en contacto transfigurado con el Creador, dejándonos, en verdad, sin palabras.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta a los Hebreos
    Heb 11, 1-7
    Hermanos: La fe es la forma de poseer, ya desde ahora, lo que se espera y de conocer las realidades que no se ven. Por ella fueron alabados nuestros mayores.

    Por la fe, sabemos que el universo fue hecho por la palabra de Dios, de suerte que aquello que vemos, surgió de lo que no vemos.

    Por la fe, Abel ofreció un sacrificio más excelente que el de Caín, y por ella fue declarado justo, pues Dios mismo aceptó sus ofrendas; y por su fe nos sigue hablando después de muerto.

    Por su fe, Henoc fue trasladado sin pasar por la muerte: Desapareció, porque Dios se lo llevó. La Escritura da testimonio a su favor de que, ya antes de ser trasladado, era agradable a Dios. Ahora bien, sin fe es imposible agradarlo, pues quien se acerca a Dios debe creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

    Por la fe, Noé aceptó el aviso de Dios sobre lo que aún no sucedía y con religioso temor construyó un arca para salvarse con su familia; su fe se constituyó en condena para el mundo incrédulo y él quedó establecido como heredero de la justicia que proviene de la fe.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Marcos
    Mc 9, 2-13
    En aquel tiempo, Jesús tomó aparte a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos a un monte alto y se transfiguró en su presencia. Sus vestiduras se pusieron esplendorosamente blancas, con una blancura que nadie puede lograr sobre la tierra. Después se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.

    Entonces Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué a gusto estamos aquí! Hagamos tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". En realidad no sabía lo que decía, porque estaban asustados.

    Se formó entonces una nube, que los cubrió con su sombra, y de esta nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo amado; escúchenlo". En ese momento miraron alrededor y no vieron a nadie sino a Jesús, que estaba solo con ellos.

    Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos guardaron esto en secreto, pero discutían entre sí qué querría decir eso de 'resucitar de entre los muertos'.

    Le preguntaron a Jesús: "¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?" Él les contestó: "Si fuera cierto que Elías tiene que venir primero y tiene que poner todo en orden, entonces ¿cómo es que está escrito que el Hijo del hombre tiene que padecer mucho y ser despreciado? Por lo demás, yo les aseguro que Elías ha venido ya y lo trataron a su antojo, como estaba escrito de él"..
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 17 de Febrero | Escoger El Camino Verdadero | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 17 DE FEBRERO DE 2023
    Ciclo A - Año I - Color Verde
    VI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo III
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Génesis 11, 1-9
    Salmo 32
    Evangelio Marcos 8, 34-9, 1

    “El que quiera venirse conmigo...”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    «Si alguno quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz, y me siga» (v. 24). De este modo Él indica el camino del verdadero discípulo, mostrando dos actitudes. La primera es «renunciar a sí mismos», que no significa un cambio superficial, sino una conversión, una inversión de mentalidad y de valores. La otra actitud es la de tomar la cruz. No se trata solo de soportar con paciencia las tribulaciones cotidianas, sino de llevar con fe y responsabilidad esa parte de cansancio, esa parte de sufrimiento que la lucha contra el mal conlleva. La vida de los cristianos es siempre una lucha. La Biblia dice que la vida del creyente es una milicia: luchar contra el espíritu malo, luchar contra el Mal. Así el compromiso de “tomar la cruz” se convierte en participación con Cristo en la salvación del mundo. (Ángelus, 30 agosto 2020)


    REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY (Dña. Montserrat Palet Dalmases)
    Escoger el camino verdadero
    El relato de la torre de Babel es un ejemplo más de que la Biblia no es un libro de ciencias de la naturaleza o del lenguaje, sino que sólo se preocupa de transmitir un mensaje religioso.
    La narración, sin embargo, recoge datos reales de la ciudad y de la cultura de Babilonia: Variedad de idiomas, que hablarían sus muchos prisioneros: edificios construidos con ladrillos: una torre piramidal de siete pisos el último con un santuario consagrado a Marduk, dios de Babel o Babilonia.
    Esta torre, de las muchas que había en Mesopotamia, es para el autor bíblico el símbolo del pecado fundamental: la soberbia. Y al contemplar la ciudad, llena de construcciones espléndidas y de hombres que no se entienden, piensa que la división entre los hombres es la consecuencia de haber abandonado a Dios.
    Con este relato, lleno de colorido, nos expresa la realidad de un mundo orgulloso en el que los hombres no nos entendemos, nos odiamos y nos separamos porque no queremos saber nada de Dios. Hoy podemos adorar a dioses falsos. En nuestras ciudades, muchos hombres se valen de la técnica y del progreso para esclavizar a otros hombres; algunos desean gozar sin fin, incluso a costa de los demás. El hombre empieza a regir su vida por los intereses particulares. De esta manera convertimos la ciudad en una selva virgen donde nadie se entiende, porque cada uno habla el lenguaje de su propio egoísmo. Ciudades sin Dios, donde el hombre vive contra el hombre. El Espíritu de Dios nos reunirá a los hombres en la Iglesia de Jesucristo. Fue enviado en Pentecostés para que todos nos entendamos y hablemos el mismo lenguaje del amor y del respeto. Completará su obra en la asamblea de los santos, en la Jerusalén celestial.
    Tras las huellas de Jesús
    Hoy no es fácil conocer el sentido de la misión de Jesús y el camino que hay que recorrer. ¿Somos de los que proclaman y defienden la fe en Cristo y desconocen o huyen del camino que lleva a Él?
    Tras las huellas del crucificado. Primera instrucción: Jesús ha enseñado en parábolas. También con signos o milagros. Marcos relata ahora la enseñanza explícita del Maestro. A los tres anuncios de la Pasión siguen otras tantas instrucciones. Son catequesis de Jesús a los que quieren seguirle. También la gente está presente. Las condiciones para seguir a Jesús se dicen en público. Todo el mundo las oye.
    Negarse y cargar con la cruz son, en el fondo, el anverso y reverso de una misma decisión: aceptar perder la vida por Jesús y por el Evangelio. Sólo así la salvaremos. Enseñanza desconcertante, pero constante: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda infecundo; pero si muere da mucho fruto. Es doctrina segura: Si morimos con Él, viviremos con Él”.
    El ambiente tenso de la persecución romana pudiera flotar detrás de estas palabras exigentes. Ser discípulo de Cristo, para los oyentes de Marcos, puede entrañar el riesgo de morir mártir por Cristo.
    Este Jesús, que tiene exigencias tan radicales, es el Hijo del Hombre a quien el Padre, su Padre, ha dado poder para juzgar a todos los hombres. He aquí una fórmula de fe antigua y precisa. Porque tiene un poder tan extraordinario, Jesús terminará siendo reconocido como Hijo de Dios.
    ¿Somos de los que proclaman y defienden la fe en Cristo y desconocen o huyen del camino que lleva a Él?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Génesis
    Gn 11, 1-9
    En aquel tiempo, toda la tierra tenía una sola lengua y unas mismas palabras. Al emigrar los hombres desde el oriente, encontraron una llanura en la región de Sinaar y allí se establecieron.

    Entonces se dijeron unos a otros: "Vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos". Utilizaron, pues, ladrillos en vez de piedras, y asfalto en vez de mezcla. Luego dijeron: "Construyamos una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo, para hacernos famosos antes de dispersarnos por la tierra".

    El Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo y se dijo:
    "Son un solo pueblo y hablan una sola lengua. Si ya empezaron esta obra, en adelante ningún proyecto les parecerá imposible. Vayamos, pues, y confundamos su lengua, para que no se entiendan unos con otros".

    Entonces el Señor los dispersó por toda la tierra y dejaron de construir su ciudad; por eso, la ciudad se llamó Babel, porque ahí confundió el Señor la lengua de todos los hombres y desde ahí los dispersó por la superficie de la tierra.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Marcos
    Mc 8, 34–9, 1
    En aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos y les dijo: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

    ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gente, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él, cuando venga con la gloria de su Padre, entre los santos ángeles".

    Y añadió: "Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder".


    Oración

    Señor, quiero detenerme en este momento, hacer un alto en mi agitado día para pedirte tu luz que me ayude a ver que, lo que tengo, lo que soy, ha sido porque Tú lo has permitido. No quiero la gloria para mí; enséñame, Dios mío, a reconocer que mis éxitos son tus éxitos, que mis triunfos son tus triunfos. Que desde hoy todo lo que haga sea por ti y para ti.

    Acción.
    Hoy empezaré a trabajar en la construcción del Reino en mi familia, buscando que todos caminemos en la misma dirección y hablemos el mismo idioma: el del amor.
    6 min

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¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…