Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

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Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Martes 11 de Octubre | Misericordia | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 11 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 5, 1-6
    Salmo 118
    Evangelio Lucas 11, 37-41

    “Dad limosna de lo que hay dentro”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Pablo pide a los gálatas que vuelvan a lo esencial, a Dios que nos da la vida en Cristo crucificado. Da testimonio de ello en primera persona: «Con Cristo estoy crucificado: y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí» (Gál 2, 20). Y hacia el final de la Carta, afirma: «En cuanto a mí ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!» (6,14).
    Si nosotros perdemos el hilo de la vida espiritual, si mil problemas y pensamientos nos acosan, hagamos nuestros los consejos de Pablo: pongámonos ante Cristo Crucificado, partamos de nuevo de Él. Tomemos el Crucifijo entre las manos, apretémoslo sobre el corazón. O detengámonos en adoración ante la Eucaristía, donde Jesús es el Pan partido por nosotros, el Crucificado resucitado, el poder de Dios que derrama su amor en nuestros corazones.
    Y ahora, de nuevo guiados por san Pablo, demos un paso más. Preguntémonos: ¿Qué ocurre cuando nos encontramos con Jesús Crucificado en la oración? Lo que sucede es lo que ocurrió bajo la Cruz: Jesús entrega el Espíritu (cf. Jn 19,30), es decir, da su propia vida. Y el Espíritu, que brota de la Pascua de Jesús, es el principio de la vida espiritual. Es Él quien cambia el corazón: no nuestras obras. Es Él el que cambia el corazón, no las cosas que nosotros hacemos, sino que la acción del Espíritu Santo en nosotros cambia el corazón. (Audiencia General, 27 octubre 2021)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. María Ferrández Palencia, OP)
    Para la libertad nos ha liberado Cristo
    Pablo, al escribir a los Gálatas, quiere abordar una situación que le preocupa: entre los cristianos de Galacia, hay algunos de mentalidad judaizante que quieren imponer a los bautizados ciertos ritos judíos como por ejemplo la circuncisión. Para Pablo la cuestión es muy seria, porque en el fondo lo que está en juego es el mensaje central del Evangelio: la salvación es fruto de la Gracia de Dios, a través de la muerte de Cristo, y no del cumplimiento de la Ley. Por eso Pablo planteará la fe en Cristo y la circuncisión como dos opciones incompatibles. No se puede creer a la vez que la salvación es una conquista de la persona a través de sus obras y creer que Dios, en Cristo Jesús, nos ha salvado y que el ser humano lo que tiene que hacer es abrirse a esa salvación que se le otorga, dejándose transformar con Cristo.

    Pablo, en el texto de hoy, plantea esta cuestión desde la clave de la libertad. Porque exigir el cumplimento de la ley para obtener la salvación, no es sino vivir esclavos de esa ley; esclavos de una mentalidad que introduce al ser humano en un camino falso. Cumplir la ley, que en sí puede ser positiva, no garantiza la libertad del corazón; no es la fuente de la Vida que sólo puede ser acogida desde la fe, por la acción del Espíritu Santo en nosotros. Sólo esta Vida recibida en y por Cristo nos libera, desde dentro, del pecado, por pura Gracia, y nos permite nacer a la nueva vida del Amor a la que somos llamados como hijos e hijas de Dios.

    Dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo
    Cuando nos quedamos en ver sólo lo exterior de las situaciones, cuando no somos capaces de ponernos en la piel de la otra persona, cuando la encasillamos a través de un pequeño juicio que nos parece inicuo pero que casi siempre suele tener un cierto aire despectivo, cuando nos enredamos en pequeñas guerras a propósito de los comportamientos de los demás que nos sorprenden, porque no responden a lo que para nosotros sería lo correcto, siento que nos incapacitamos para ver en profundidad a la persona, para amarla, para valorarla; nos incapacitamos para ver el corazón de las cosas, lo esencial de las personas, la maravilla interior que se nos escapa, la tierra sagrada y misteriosa que es el otro.

    Me gusta esta expresión de Jesús en este día “dar limosna de dentro y lo tendréis todo limpio”. Me hace pensar en esa invitación que hace la CNV (comunicación no violenta) a preguntarnos, en las distintas situaciones que vivimos, cuándo damos desde el corazón y cuándo nos mueven otros motivos: la obligación, la imagen, el deber etc. Al dar desde el corazón, o dar de corazón, y no nos referimos sólo a cosas, en el fondo estamos afirmando y reconociendo la dignidad de la persona, es decir que es digna de ser amada por lo que es; la estamos mirando de una manera limpia, más allá de prejuicios, o de moldes establecidos como legales, que nos separan de ella y que vuelven opaca nuestra mirada sobre la realidad.

    Una y otra vez el Evangelio nos invita a crecer de dentro hacia fuera y no al revés. Que la Palabra de este día nos ayude a cuestionarnos algunos de nuestros juicios y reacciones rápidas ante los demás preguntándonos ¿Qué refleja de mí misma ese juicio que realizo sobre el otro? ¿Desde dónde le juzgo y le miro? ¿Desde el corazón que ama o desde la ley que encasilla?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    Gal 5, 1-6
    Hermanos: Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.
    Yo mismo, Pablo, les aseguro que, si se dejan circuncidar, Cristo no les servirá de nada. Y vuelvo a declarar que todo el que se deja circuncidar, queda obligado a cumplir toda la ley. Ustedes, los que pretenden alcanzar la justificación por medio de la ley, han perdido a Cristo, han rechazado la gracia.
    Nosotros, en cambio, movidos por el Espíritu Santo, esperamos ansiosamente la justificación por medio de la fe. Porque para los cristianos no vale nada estar o no estar circuncidado; lo único que vale es la fe, que actúa a través de la caridad.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 11, 37-41
    En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que Jesús no hubiera cumplido con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.
    Pero el Señor le dijo: “Ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de robos y maldad. ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo lo exterior no hizo también lo interior? Den más bien limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio”.


    Oración

    Señor, tengo fe en ti, una profunda y verdadera fe; por eso pido que me enseñes a vivir en la plenitud de la caridad y me dispongo completamente para que me moldees y me muestres la manera práctica de amar, no sólo con palabras sino con obras reales.

    Acción

    Hoy buscaré demostrar claramente mi caridad a alguien desconocido que la necesite, sin olvidar que la caridad con los míos no es opcional.
    6 min
  • Evangelio Del Día Lunes 10 de Octubre | Jesús Revela Al Padre | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 10 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    IV Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5,1
    Salmo 112
    Evangelio Lucas 11, 29-32

    “El Hijo del hombre será un signo para esta generación”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El verdadero signo de Jonás es aquél que nos da la confianza de estar salvados por la sangre de Cristo. Hay muchos cristianos que piensan que están salvados sólo por lo que hacen, por sus obras. Las obras son necesarias, pero son una consecuencia, una respuesta a ese amor misericordioso que nos salva». Las obras solas, sin este amor misericordioso, no son suficientes. Por lo tanto «el síndrome de Jonás afecta a quienes tienen confianza sólo en su justicia personal, en sus obras». (Santa Marta, 14 octubre 2013)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. Oscar Salazar, O.P.)
    La única norma verdadera es el amor
    En esta carta a los Gálatas, San Pablo rompe drásticamente con la esclavitud de la ley. Dios se ha manifestado definitivamente en Jesús. Ya no es necesario el recurso a las leyes mosaicas que conformaron el caminar del pueblo hasta la manifestación del Mesías. Dios es fiel y ha cumplido su promesa al enviarnos a su hijo Jesús. Es por la fe en Jesús como llegamos a la salvación de Dios, no por el cumplimiento de las normas y las leyes ya superadas. En Jesús llegamos a la mayoría de edad, y queda superado el pedagogo de la ley, que fue necesaria en su momento. Ahora por la fe, nos convertimos en hijos de Dios, en imágenes vivas de Jesucristo. En Él queda también eliminada toda discriminación entre judíos y paganos, siervos o amos, ricos y pobres…. Porque todos somos llamados a la asimilación en Cristo como hijos de Dios. Y esta justificación se cumple por la fe en la acción del Espíritu. Somos justificados gratuitamente por la gracia de Dios y esa novedad de nuestro nuevo ser se expresa libremente en la práctica del amor al prójimo. Un amor que se vive en la alegría de pertenecer al pueblo de los salvados y agraciados por el amor de Dios. En Cristo habéis sido salvados, vivid conforme el mandamiento del Señor, el amor.

    En Jesús todos los hombres hemos sido hermanados y somos iguales ante Dios
    En este pasaje de Lucas, Jesús recrimina a los que se han agolpado a escucharle la poca fe de su generación. El Pueblo de Israel se ha balanceado a lo largo de su historia entre la increencia y la vuelta a la religiosidad, entre el olvido de Dios y la necesidad de venerarle. Todo ello pese a las múltiples manifestaciones y pruebas recibidas de la fidelidad de Dios. Y les pone el ejemplo del profeta Jonás, enviado por Dios a Nínive, un pueblo extranjero, capaz de arrepentirse y poner su esperanza en el Dios de Israel, sólo por los signos manifestados en el profeta Jonás. Jesús se postula como el Jonás definitivo, la manifestación última de Dios para llamar a la fe y la fidelidad decisiva. Él es el hijo del Hombre, la manifestación de la salvación definitiva de Dios. Una salvación que llega para todos los hombres. Desde Nínive a la reina del Sur, que vino a escuchar a Salomón. En Jesús se ha cumplido la promesa de Dios, se ha renovado la alianza de la nueva creación, y se ha repartido a todos los hombres de todos los confines del orbe. Con estas palabras del evangelista se nos propone a Jesús como el camino para acceder a Dios. La bienaventuranza de ser elegidos de Dios se realiza cumpliendo su voluntad, haciendo del Evangelio la forma de vida, el estilo de actuar, sentir y vivir conforme al mandato de Jesús. Dios nos ha amado enviándonos al Señor para que conozcamos a Dios. Y a Dios lo conocemos cuando nos amamos sin reservas, sin discriminaciones, sin preferencias. Cuando somos capaces de entregarnos totalmente a los demás, por encima de nuestras mezquindades. “Deja todo lo que tienes, dalo a los pobres, ven y sígueme”. Esta máxima que Jesús propone al joven rico es el horizonte de perfección al que todos estamos llamados. Como Jesús se entregó por nosotros hasta la muerte en cruz, nosotros, a su imagen y semejanza, estamos llamados a seguirle e imitarle despojándonos de todo lo innecesario, con alegría y generosidad.
    Jesús nos dice: “Ven y sígueme”. Seamos valientes.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    Gal 4, 22-24. 26-27. 31–5, 1
    Hermanos: Dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la mujer que era esclava y el otro de la que era libre. El hijo de la esclava fue engendrado según las leyes naturales; el de la libre, en cambio, en virtud de la promesa de Dios.
    Esto tiene un sentido simbólico. En efecto, las dos mujeres representan las dos alianzas: Agar representa la del monte Sinaí, que engendra esclavos y es figura de la Jerusalén de aquí abajo. Por el contrario, la Jerusalén de arriba es libre y ésa es nuestra madre. A este respecto dice la Escritura: Regocíjate tú, la estéril, la que no das a luz; rompe a cantar de júbilo, tú, la que no has sentido los dolores del parto; porque la mujer abandonada tendrá más hijos que aquella que tiene marido.
    Así pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre. Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 11, 29-32
    En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.
    Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
    Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás’’.


    Oración
    Espíritu Santo, dame un amor profundo por la vida espiritual, dame el deseo ardiente de buscar a Dios y de disfrutar en su presencia, llámame a la oración para que no la sienta como una obligación, sino como el privilegio de acercarme como hijo a Dios.

    Acción
    Hoy haré mis prácticas espirituales cotidianas, pero cuidaré que mi actitud ante ellas sea de alegría y gozo.
    6 min
  • Evangelio Del Día Sábado 8 de Octubre | Has Olvidado Demostrar Tu Amor | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 08 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 3, 21-29
    Salmo 104
    Evangelio Lucas 11, 27-28

    “Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P.)
    Pues todos sois Hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús
    Pablo con sus escritos a las distintas comunidades trata de que se profundice en la esencia del cristianismo. Esa necesidad que tiene todo discípulo de hacerse semejante al maestro. En este caso concreto, revestirnos de Cristo, tomar la forma del mismo Cristo: “Cristificarnos”. Hasta ese momento de la Encarnación, del recibir al Dios-con-nosotros, andábamos bajo el peso de la Ley. Este Jesús se muestra como Camino, Verdad y Vida. Puerta que nos abre hacia la salvación y nos hace ser hijos de Dios, cada vez que lo acogemos con sinceridad de corazón. No hay distinción de razas, lenguas, pueblos, tribus: Hijos de Dios.

    Y este Jesús que se hace humano tiene también una inquietud constante mostrarnos su proyecto de Reino. Ese proyecto va rompiendo esquemas mentales, va rompiendo las cadenas que ha provocado un cumplimiento de la Ley vacío y seco. Lo vemos en muchos ejemplos en los evangelios: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”... Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial» (Mt 5,38-45). «Jesús les dijo: «Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?» (Lc 6,9). Ahora toca vivir centrados en la enseñanza de Jesús, su forma, sus acciones, su proyecto vital que humaniza y libera de todo aquello que nos encadena y nos lleva a la muerte.

    Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen
    El pasaje del evangelio de hoy, aunque breve, nos invita a una clave importante en el seguimiento de Jesús, como lo es la escucha de la Palabra de Dios. Mandato imprescindible para los que se quieren iniciar en algo, incluso para aquellos que se tienen por doctos, aunque tengas muchas ansias de lanzarte a la acción: “Escucha” como principio de sabiduría. Así recuerda Dios al pueblo elegido: «Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas» (Dt 6,4-5).

    La enseñanza que quiere marcar hoy el Maestro de Nazaret a su discipulado va directa al interior de la persona como un imperativo: “Escucha”. El seguidor de Jesús necesita de esa quietud. Párate un poco. Busca ese momento vital y para un poco la vida, haz silencio, deja de lado el correr de la agenda, de lo inmediato y llénate de Dios. Deja que la Palabra de Dios, llegue a la esencia de tu interior. Deja que esa Palabra de Dios hable en lo profundo de tu corazón. Deja que el Mandato de vivir en el amor abrase todo tu ser. De ese modo, la Palabra de Dios saldrá hacia fuera como respuesta comprometida. De ese modo ya no habrá excusas, no habrá medias tintas, no habrá miedos, no habrá faltas de caridad… La fuerza de la Palabra de Dios rebosará con fuerza en tu corazón y obrarás coherentemente.

    Jesús ante ese “piropo” que le lanzan, le da un sentido más amplio y más profundo. De hecho, podemos tomar como ejemplo la actitud en María, “Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron”, en ella se cumple perfectamente esa nueva categoría de bienaventuranza de ser: “dichoso”, que plantea Cristo. María en su vida terrena no se vio privada de dudas, incertidumbres, obstáculos o espadas que atraviesan su ser por completo. Sin embargo, eso no la paralizó, sino que hizo de la Palabra de Dios su escudo y fortaleza: «Hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38).
    ¡Aquí estoy! Como respuesta al plan de Dios en mi vida, se convierte en el modelo del discipulado. Que nos invita: Escucha la Palabra de Dios, interiorízala, rúmiala, hazla tuya. De ese modo germinará en tu interior la luz, la fuerza, el amor y la vida de esa Palabra.

    Bienaventurado es aquel que es capaz de escuchar la Palabra de Dios y hacer de ella el estandarte de su vida. La escucha de la Palabra y su acogida te lleva a luchar contra las contrariedades que se presentan en la vida. Esa escucha de la Palabra de Dios es la lámpara que acompaña tu historia personal y alumbra las sombras de muerte que en tantas ocasiones nos vemos sumergidos. La escucha y la rumia de la Palabra de Dios deja un poso de sabiduría en el interior de tu corazón para que sepas discernir con acierto las riendas de tu existir. La escucha y contemplación de la Palabra de Dios es lo que te lleva a amar a Dios y al prójimo, a romper las asperezas que se presentan en las relaciones humanas. Bienaventurado si eres capaz de contemplar la Palabra de Dios, ese camino te lleva a la felicidad.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    Gal 3, 21-29
    Hermanos: Si la ley dada por medio de Moisés fuera capaz de dar la vida, su cumplimiento bastaría para hacer justos a los hombres. Pero, en realidad, la ley escrita aprisionó a todos bajo el pecado para que, por medio de la fe en Jesucristo, los creyentes pudieran recibir los bienes prometidos.
    Antes de que llegara la etapa de la fe, estábamos presos y bajo la custodia de la ley, en espera de la fe que estaba a punto de manifestarse. De modo que la ley se hizo cargo de nosotros, como si fuéramos niños, para conducirnos a Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Pero una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sujetos a la ley.
    Así pues, todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, pues, cuantos han sido incorporados a Cristo por medio del bautismo, se han revestido de Cristo. Ya no existe diferencia entre judíos y no judíos, entre esclavos y libres, entre varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, son también descendientes de Abraham y la herencia que Dios le prometió les corresponde a ustedes.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 11, 27-28
    En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la multitud, una mujer del pueblo, gritando, le dijo: “¡Dichosa la mujer que te llevó en su seno y cuyos pechos te amamantaron!” Pero Jesús le respondió: “Dichosos todavía más los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 7 de Octubre | Milagros de Jesús | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 07 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 3, 7-14
    Salmo 110
    Evangelio Lucas 11, 15-26

    “El Espíritu Santo vendrá sobre ti”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Sor Mª Montserrat Román Sánchez, OP)
    Alégrate pues vengo a morar dentro de ti
    Hoy celebramos la fiesta de nuestra Madre del Rosario, Patrona de la Orden de Predicadores. Esta advocación, así como la oración del Santo Rosario, propagada principalmente por dominicos y dominicas de todo el mundo, es muy especial y acogida por toda la Iglesia.

    Esta oración cristológica, meditada y contemplada con María, contiene en sí todos los misterios de la vida de Jesús, que, como uno de tantos, vivió el gozo y la esperanza, el esplendor, el sufrimiento y la muerte, y la gloria de la resurrección.

    En la lectura del profeta Zacarías, que la Iglesia nos propone hoy, el Señor nos dice: Grita de gozo, pues vengo a morar dentro de ti, oráculo del Señor.Nuestro Dios puso su tienda en medio de su pueblo, en nuestro corazón, y comparte nuestra historia, con sus luces y sobras, sin dejarnos ni un momento solos, aunque a nosotros nos parezca que lo hace.

    Pero, ¿por qué, siendo una oración cristológica, está tan centrada en María? Porque nadie como Ella vivió y compartió la profundidad de los misterios de la vida de Jesús, y nadie como Ella, puede vivir y compartir los misterios de nuestra vida. Coger el rosario en nuestras manos; aferrarse a él como si de una “roca” se tratara, es como cogerse da la mano de María para sostenernos y experimentar la firmeza de la fe.

    El Poderoso ha hecho obras grandes por mi
    El salmo responsorial está tomado del evangelio según San Lucas. Es lo que llamamos “el cántico de María”. Los que rezamos la liturgia de las horas, lo proclamamos todos los días en la oración de la tarde.

    En la respuesta, María se reconoce como criatura amada por Dios, en la que Él se ha recreado y hecho obras grandes: el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su Nombre es Santo.¡Cuánto deberíamos aprender de María! Qué distinta es nuestra actitud para con Dios! Qué pocas veces nos reconocemos obra suya, hechura de sus manos, y qué pocas veces le agradecemos todos sus dones! Por el contrario, nunca estamos satisfechos con lo que somos, de cómo somos y de lo que tenemos. Deberíamos repetir constantemente, como si de una jaculatoria se tratara, esta respuesta: el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es Santo.
    También podemos sacar otra enseñanza de este maravilloso cántico. Dice María: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador porque ha mirado mi pequeñez. Alaba a Dios en su grandeza y se alegra porque ha mirado su pequeñez. Reconoce que Él es el que ES y Ella la que no es, no puede, no sabe. Nosotros nos ponemos delante del Señor y nos lamentamos de no ser más y mejores, o por el contrario, al igual que el fariseo, le vamos diciendo al Señor lo maravilloso que somos, todo lo que somos capaces de hacer, y que somos más y mejores que los demás. En definitiva, no aceptamos nuestra pequeñez y mucho menos nos alegramos de ella y de que Dios la mire y la ame, pues en nuestra pequeñez resplandece su grandeza.
    He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra
    El Evangelio de hoy es la página central de toda la Escritura, de toda la Historia de la Salvación. Dios, en su locura de amor por nosotros, para conducirnos a la Salvación, envió a su propio Hijo para que no perezca ninguno sino que tengamos vida eterna. Se despoja de su rango y toma nuestra condición humana pasando por uno de tantos.
    El misterio de la Encarnación es el más sublime y el más escandaloso de todos. Todo un Dios hecho hombre, asumiendo nuestra naturaleza en todo su proceso: engendrado, nacido, crecido, muerto y resucitado. Y todo un Dios que quiere hacer todo esto contando con su criatura, valiéndose de ella, respetando su libertad.
    Mucho se podría decir de este texto evangélico pero me voy a parar en un detalle que me ha hecho reflexionar. Dice el texto: El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».María es pura capacidad, en ella no hay nada que impida ni estorbe a que Dios entre en su presencia y la llene de su gracia. Nosotros entramos en la presencia de Dios siempre que lo deseamos porque Dios es el eterno presente, atento y receptivo. Pero, ¿puede Él entrar en nuestra presencia siempre que lo desee? ¿Estamos nosotros presentes y atentos, vacíos y receptivos como lo estaba María? Sólo si nos vaciamos de nosotros mismos y nos hacemos pura capacidad, como María, si vivimos atentos, presentes y receptivos, Él podrá entrar en nuestra presencia y llenarnos de su gracia, como a Maria.
    Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra.María es como ese terreno vacío, limpio y bien arado, preparado para recibir la semilla del Verbo y encarnarla. ¿Cómo está nuestro terreno? Sólo en la medida en que desocupemos nuestra vida de todo lo que la vamos llenando, sobre todo de nosotros mismos, Dios podrá sembrar su Palabra en nosotros y hacernos “encarnación diminutiva del Verbo” para seguir poniendo su tienda en medio de su pueblo a través de nosotros.


    LECTURA DEL DÍA
    Del Libro de los Hechos de los Apóstoles
    Hch 1, 12-14
    Después de la ascensión de Jesús a los cielos, los apóstoles regresaron a Jerusalén desde el monte de los Olivos, que dista de la ciudad lo que se permite caminar en sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron al piso alto de la casa donde se alojaban, Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago (el hijo de Alfeo), Simón el cananeo y Judas, el hijo de Santiago. Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con María, la madre de Jesús, con los parientes de Jesús y algunas mujeres.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del Santo Evangelio según san Lucas
    Lc 1, 26-38
    En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

    Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

    El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin”.

    María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia.


    Oración

    Señor, gracias por venir a morar en mí, me impresiona cómo puede ser que dentro de mí viva verdaderamente el Dios Omnipotente y Creador, cómo puede ser que quien me creó ahora viva dentro de mí, no lo entiendo pero lo acepto y mi vida entera siempre estará llena de gratitud por tal milagro. Te pido, Dios mío, que con tu presencia en mi interior me vayas santificando cada vez más para unirme a tu vida divina y transmitirla a todos los que me rodean.

    Acción

    Hoy me repetiré constantemente: "Dios vive dentro de mí" y reflexionaré con seriedad en qué tan limpio y acondicionado tengo mi interior como para que sea la morada del Rey de reyes; buscaré tres cosas que sé que debo mejorar y tomaré acción inmediata sobre ellas.
    7 min
  • Evangelio Del Día Jueves 6 de Octubre | En La Prueba Me Purifica | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 06 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 3, 1-5
    Lucas 1
    Evangelio Lucas 11, 5-13

    “Pedid y se os dará”


    Reflexión del Evangelio de hoy
    Este evangelio tiene una doble enseñanza. La primera nos invita a no desfallecer en nuestra oración. Dios gusta de escuchar nuestras súplicas, aun cuando nos escuchó desde el principio, le gusta nuestra insistencia, quizás para fortalecer nuestra fe. La segunda es que Dios se porta como un padre que no da cosas que puedan ser negativas o nocivas para sus hijos.

    Por ello, no todo lo que pedimos se nos dará. Estas dos enseñanzas deben ir siempre unidas, ya que, como no sabemos qué cosa es buena o mala para nuestra vida y la de los demás, debemos pedir con insistencia y sin desfallecer.

    Pero, por otro lado, debemos de mantener la paz en nuestro corazón, sabiendo que Dios no nos concederá lo que, en su infinito amor, sabe que podría ser peligroso para nuestra vida material y sobre todo, espiritual. Aprendamos a confiar en el infinito amor de Dios y a no desfallecer en nuestra oración.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    Gal 3, 1-5
    ¡Insensatos gálatas! ¿Quién los ha ofuscado para que no le hagan caso a la verdad, siendo así que les hemos presentado vivamente a Jesucristo clavado en la cruz?
    Sólo quiero preguntarles una cosa: ¿Han recibido el Espíritu Santo por haber hecho lo que manda la ley de Moisés o por haber creído en el Evangelio? ¿Tan insensatos son ustedes, que, habiendo comenzado movidos por el Espíritu, quieren terminar haciendo obras meramente humanas? ¿Han recibido en vano tantos favores? Espero que no.
    Vamos a ver: cuando Dios les comunica el Espíritu Santo y obra prodigios en ustedes, ¿lo hace porque ustedes han cumplido lo que manda la ley de Moisés, o porque han creído en el Evangelio?


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 11, 5-13
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.
    Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán?
    Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?’’


    Oración

    Señor, dame tu vida, dame la clase de vida que tú das y que procede del encuentro y amistad profundas contigo; yo por mi parte quiero decirte que quiero permanecer en unión perfecta con la novedad de tu Espíritu Santo.

    Acción

    Hoy durante el día diré constantemente "Ven, Espíritu Santo", y me haré consciente de que el Espíritu de Dios es quien consuma mi unión perfecta con él.
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 5 de Octubre | Padre Nuestro | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 05 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 2, 1-2. 7-14
    Salmo 116
    Evangelio Lucas 11, 1-4

    “Pedir, buscar, y llamar”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Todo esto viene de Dios
    Ciertamente nuestra sociedad ha ido evolucionando. De una sociedad principalmente agrícola hemos pasado a una sociedad donde la industria, en muchos lugares, ocupa un puesto importante. De todas las maneras, es claro que en todas las naciones seguimos alimentándonos y disfrutando de los frutos del campo.

    Esta fiesta de las témporas de acción de gracias está colocada a primeros de octubre, un tiempo donde se recogen las cosechas y se preparan las del próximo año. Es un buen momento para dar gracias a Dios por esos frutos del campo. Y para recordarnos una gran verdad: nuestra vida depende de Dios. Para empezar, no somos nosotros quien nos hemos dado la vida, ha sido él quien nos la ha regalado. Es él el que nos regalado la tierra, de donde podemos obtener los diversos frutos. La primera lectura nos insiste en que no podemos olvidar al dador de todo lo que disfrutamos y creernos que somos nosotros los únicos artífices de lo que vamos consiguiendo. “No digas; por mi fuerza y el poder de mi brazo me he creado estas riquezas.
    Acuérdate del Señor tu Dios: que es él quien te da la fuerza para crearte estas riquezas”.

    Pedir, buscar, y llamar
    A nosotros, como nos dice el evangelio de hoy, nos toca conjugar en primera persona tres verbos muy importantes: pedir, llamar y buscar. Nos toca pedir para que el Señor nos dé lo pedido. Nos toca buscar, siempre en la línea de la buena noticia, para que el Señor nos haga encontrar lo buscado. Nos toca llamar para que el Señor nos abra… nos abra a todos los regalos que él está dispuesto a ofrecernos. Jesús nos asegura que nuestro Padre Dios siempre está al acecho para darnos “cosas buenas a los que le piden”.

    Es claro que esa fiesta es una buena oportunidad para dar gracias a nuestro Dios por todos los regalos que nos hace continuamente.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Gálatas
    Gal 2, 1-2. 7-14
    Queridos hermanos: Después de catorce años volví de nuevo a Jerusalén con Bernabé y también con Tito. Regresé porque Dios me lo había revelado. Ahí, en una reunión privada con los dirigentes, les expuse el Evangelio que predico a los paganos. Hice esto para que mis trabajos pasados y presentes no resultaran inútiles.

    Todos reconocieron que yo había recibido la misión de predicar el Evangelio a los paganos, como Pedro había recibido la de predicarlo a los judíos. Porque aquel que le dio poder a Pedro para ejercer el apostolado entre los judíos, me lo dio a mí para ejercerlo entre los paganos.

    Así pues, Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados como las columnas de la Iglesia, reconocieron la gracia que Dios me había dado y nos dieron la mano a Bernabé y a mí, en señal de perfecta unión y para expresar su acuerdo de que nosotros nos dirigiéramos a los paganos y ellos a los judíos. Lo único que nos pidieron fue que nos preocupáramos por los pobres, cosa que he procurado cumplir con solicitud.

    Más tarde, cuando Pedro fue a Antioquía, yo me le enfrenté, porque era digno de reprensión. En efecto, antes de que llegaran algunos judíos enviados por Santiago, Pedro solía comer con los paganos convertidos; pero después empezó a apartarse de ellos por temor a los judíos recién llegados. Los demás judíos convertidos imitaron su ejemplo, tanto que hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por aquella conducta contradictoria.

    Entonces, cuando vi que Pedro no procedía rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, le dije delante de todos: "Si tú, que eres judío, vives como un pagano y no como un judío, ¿por qué quieres ahora obligar a los paganos convertidos a que vivan como judíos?"


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 11, 1-4
    Un día, Jesús estaba orando y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos".

    Entonces Jesús les dijo: "Cuando oren, digan:
    Padre, santificado sea tu nombre,
    venga tu Reino,
    danos hoy nuestro pan de cada día
    y perdona nuestras ofensas,
    puesto que también nosotros perdonamos
    a todo aquel que nos ofende,
    y no nos dejes caer en tentación".


    Oración

    Señor, dame un profundo amor por la Iglesia en cada movimiento y expresión dentro de ella; te pido que a mí me conduzcas hasta el lugar en donde tú quieras desarrollarme como persona y sobre todo, desde donde pueda aprender a servirte y anunciarte de una mejor manera.

    Acción

    Hoy daré gracias por el lugar a través del cuál recibo formación, me ayuda a crecer como cristiano y me invita a anunciar el mensaje de Jesús; de manera especial revisaré si hay algo más en lo que yo pueda cooperar y haré los ajustes necesarios para hacerlo.
    7 min
  • Evangelio Del Día Martes 4 de Octubre | Servicio Y Obras | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 04 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Job 3, 1-3. 11. 16. 12-15. 17. 20-23
    Salmo 87
    Evangelio Lucas 9, 51-56

    “María escuchaba su palabra”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Mariví Sánchez Urrutia)
    Aquel que me llamó por su gracia
    Pablo, no duda en manifestar su pasado y hacer más creíble así la autenticidad de su conversión a Jesucristo. Pablo es un hombre de fuertes convicciones, y entregado con pasión a lo que él cree como verdadero.

    Se dejó alcanzar por Cristo, no se sentó a los pies del Maestro como María, pero sí que escuchó con claridad sus palabras y se entregó con gran celo y generosidad a la misión que se le confió.

    El relata en su carta “sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, sin subir a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia…” Es en el único sitio donde consta su paso por Arabia, según algunos exégetas, se supone que estuvo retirado y procesando aquello que le había sucedido. Escuchar de nuevo a Dios con un corazón abierto a Su Palabra, por eso podrá decir más tarde “su Gracia no se ha frustrado en mi”

    Le recibió en su casa
    Qué bonita escena la que nos relata Lucas y nos resulta familiar. Jesús va de camino, posiblemente con sus discípulos, se dirigen a Jerusalén, pero se detiene en una aldea. Esta aldea, aunque aquí no dice su nombre, pudiera ser Betania, donde, según narra el evangelista Juan, se dirigió Jesús a la casa de Marta, María y Lázaro y tuvo lugar la resurrección de Lázaro. Si así fuera, Betania no está muy lejos de Jerusalén. Lugar donde le aguardan trágicos acontecimientos y quizá en su corazón sintiera el peso de la incomprensión, de los ataques, del rechazo de algunos y humanamente ¡que consolador, entrar en la casa de sus amigos! Nos resulta fácil comprender sus sentimientos y ofrecernos como anfitriones de la casa.

    Dentro del mundo judío es sorprendente que Jesús entrara en la casa de dos mujeres. Una vez más, y esta vez como seguidora, cabe expresar un sentimiento profundo de gratitud por la actitud de Jesús hacia las mujeres y que Lucas preferentemente destaca en su evangelio.

    Nos situamos dentro de la casa y nos dejamos cuestionar por las actitudes de las dos hermanas a la hora de afrontar el encuentro con Jesús. Hay quien subraya que, en este relato, Lucas quiere determinar las actitudes básicas de aquellos que quieren seguir a Jesús y, sin duda, nosotros estamos entre ellos: escucha y acogida.

    Marta, símbolo de la hospitalidad, de la acogida. Se desvive por atenderle, pero no llega a todo y esto le produce agitación, nerviosismo, juicio precipitado ante la actitud de su hermana. Y se hace merecedora de un reproche cariñoso de Jesús “Marta, Marta…” Hay que saber discernir, qué es lo importante en cada momento y hasta dónde. Y seguro que nos viene bien escuchar de vez en cuando” Hombres y mujeres de nuestro tiempo, andáis preocupados por tantas cosas…” Pudiera suceder que preocupados por tantas cosas, se nos olvide lo fundamental. Pensemos.

    A los pies del maestro
    María hizo de Jesús su primera prioridad. “Sentada a los pies de Jesús escuchaba su palabra” En actitud reservada a los hombres, sólo a ellos estaba permitido sentarse a los pies de un maestro de la ley para escuchar sus enseñanzas. María está allí como discípula.

    María escuchaba. Hoy en una sociedad súper o hiperactiva y ruidosa, donde la escucha es selectiva y muchas veces a través de los auriculares, donde, por otra parte, hay demasiada gente en “paro obligado” pero sin demasiada motivación para la escucha de “otras voces” que no sean la urgencia de vivir el día a día, Escuchar sin prisa, escuchar al otro que nos cuenta, que quiere por unos momentos olvidar su soledad, escuchar desde el fondo de nuestro corazón hoy nos resulta difícil, aunque afortunadamente cada vez hay más voces que reclaman la importancia de esta actitud, la escucha.

    Pero la escucha de María es más profunda. Escucha las palabras que salen de la boca de Jesús. Es momento de dejarnos interpelar por la actitud de María. Es momento de hacer un repaso de nuestro día, de nuestras actitudes como creyentes y buscar espacios donde sea posible mantener una escucha atenta a la Palabra del Señor.

    Es decir, encontrar esos momentos de oración en los que me va a resonar con fuerza Su Palabra, la Palabra que ilumina mi vida y me envía a proclamar la Buena Noticia del Evangelio, porque la fe se encarna en la vida.

    Concluyendo, no hay contraposición entre estas dos actitudes de las dos hermanas, hay complementariedad para la vida de un cristiano, Marta y María, acogida, hospitalidad, escucha, oración se han de dar simultáneamente en nuestra vida. Es momento para reflexionar sobre esto, tomarnos el pulso y actuar de manera comprometida con nuestra fe en la vida de cada día. En la tradición dominicana y dentro del carisma dominicano, se propone ese difícil equilibrio entre contemplación y acción. De Nuestro Padre Santo Domingo se dice que hablaba de Dios a los hombres y de los hombres a Dios.

    Hoy celebramos en la Iglesia universal la fiesta de un gran Santo y muy popular. Supo escuchar a Dios, escuchar la naturaleza, escuchar a los hermanos más pobres. Termino con una pequeña oración de San Francisco de Asís.
    El Señor te bendiga y te guarde.
    Te muestre su rostro y tenga
    piedad de ti.
    Te dirija su mirada y te de la paz
    El Señor te bendiga


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Gálatas
    Gal 1, 13-24
    Hermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.
    Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.
    Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: “El que antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir”, y glorificaban a Dios por mi causa.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 10, 38-42
    En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”.
    El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”.


    Oración

    Gracias, Señor, por haberme elegido desde el vientre de mi madre, para conocerte a ti que eres bondad infinita. Te pido que el encuentro contigo se renueve a diario que cada vez pueda crecer en mi intimidad. Que todo mi ser pueda conocerte y gustarte.

    Acción

    Hoy recordaré cuál fue mi primer encuentro con Dios, y si hubo una persona involucrada en acercarme a Dios la buscaré y le agradeceré que me haya presentado a mi Salvador, también le haré saber que me siento con el compromiso profundo de ahora anunciarlo yo.
    9 min
  • Evangelio Del Día Lunes 3 de Octubre | Ser Buen Samaritano | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 03 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Gálatas 1, 6-12
    Salmo 110
    Evangelio Lucas 10, 25-37

    “Amarás a Dios, y al prójimo como a ti mismo”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Dña. Montserrat Palet Dalmases)
    El Evangelio de Cristo
    En este fragmento de la carta a los gálatas, Pablo no lamenta que los gálatas le hayan abandonado a él, sino que hayan abandonado a Dios. No defiende su prestigio personal, sino la verdad que Dios le ha revelado.

    El Evangelio no es una doctrina elaborada por los hombres, sino revelación de Dios. Pablo ataca con energía a quienes intentan desfigurar el Evangelio anunciado por él, no porque lo considere fruto de su propio pensamiento y experiencia, sino al contrario, porque sabe que viene de Dios. Este Evangelio es anuncio de la salvación que se nos ha dado en Cristo y solo en Cristo. Cualquier enseñanza que ponga en duda la radical necesidad, la novedad y la gratuidad y total suficiencia de esta salvación que se nos da en Jesucristo no es Evangelio. El recaer en las prescripciones de la religión judía es una perversión tal del Evangelio que vale tanto como apartarse de la salvación.

    Frente a quienes atacan su categoría de Apóstol, porque no ha sido llamado como los otros Apóstoles, Pablo defiende sus derechos. Tiene conciencia clara de que ha sido llamado por Dios para anunciar el Evangelio de Jesucristo, pues ha experimentado en su propio corazón la fuerza salvadora del mismo.

    Una cosa es cierta, el Evangelio que predica no lo ha recibido de otros hombres ni es producto de su reflexión. En efecto, Pablo no pudo recibirlo de los primeros cristianos, ya que los perseguía encarnizadamente, ni llegó a él en la forma de una tradición que se asimila por aprendizaje. Por el contrario conoció a Jesucristo, como el Señor, por una revelación directa y personal de Dios. Y esta revelación fue salvadora para él. Cambió totalmente sus ideas y el curso de su vida. De enemigo y perseguidor de la Iglesia pasó a ser miembro activo de la misma. Identificado plenamente con Cristo, se entrega a la tarea de anunciar por todas partes el amor universal de Dios.

    Legalismo o amor
    La parábola del buen samaritano, un paso más en el camino, un paso más en la catequesis. Jesús hablaba del gran mandamiento: el amor a Dios y al prójimo.

    La ley ya contenía esta enseñanza “Amarás al Señor tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas” y “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El mismo Jesús declaraba que haciendo eso tendrían vida. La cuestión es saber quién es mi prójimo. El judío distingue entre prójimo y extraño, es decir, personas que para él no son prójimo. Jesús lo va a aclarar con una parábola.

    Prójimo es cualquier persona que está al lado de quien necesita ayuda. Prójimo es aquel que se aproxima al necesitado. En esta parábola lo va a descubrir un escriba. La noción de prójimo va a romper las fronteras de una raza, de un pueblo, de una religión.

    Esta parábola es dura y tuvo que herir los oídos de los judíos. Los detalles son importantes. En primer lugar, Jesús habla a judíos y quien actúa bien, como prójimo, es un samaritano. Los samaritanos eran considerados como excluidos de la sociedad, impuros según la ley, e inferiores. Por otro lado, el sacerdote y el levita, con su actitud, no hacen sino cumplir la letra de la ley. No podían tocarlo, pensando que se trataba de un cadáver. Por eso, dan un rodeo y se alejan.

    Aquí se oponen claramente legalismos y amor y Jesús defiende este último. La enseñanza es clara, no existen leyes o normas morales o sociales que permitan una desatención al necesitado. El amor ha de ser la norma suprema de nuestra conducta.

    Jesús cambia la primitiva pregunta del letrado: ¿quién es mi prójimo? Orientándola hacia su verdadero sentido; ¿Cuál se hizo prójimo del herido? Ya no se puede determinar jurídicamente quién es el prójimo, como quería el letrado. Ahora depende de nosotros mismos saber quién es el prójimo.
    ¿Estamos dispuestos a hacernos prójimos de quién nos necesita?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Job
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
    Gal 1, 6-12
    Hermanos: Me extraña mucho que tan fácilmente hayan abandonado ustedes a Dios Padre, quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo, y que sigan otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio; lo que pasa es que hay algunos que los perturban a ustedes, tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.
    Pero, sépanlo bien: si alguien, yo mismo o un ángel enviado del cielo, les predicara un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Se lo acabo de decir, pero se lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que ustedes han recibido, que sea maldito.
    ¿A quién creen que trato de agradar con lo que acabo de decir? ¿A Dios o a los hombres? ¿Acaso es ésta la manera de congraciarse con los hombres? Si estuviera buscando agradarles a ustedes no sería servidor de Cristo.
    Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es un invento humano, pues no lo he recibido ni aprendido de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 10, 25-37
    En aquel tiempo, se presentó ante Jesús un doctor de la ley para ponerlo a prueba y le preguntó: “Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Qué es lo que está escrito en la ley? ¿Qué lees en ella?” El doctor de la ley contestó: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser, y a tu prójimo como a ti mismo”. Jesús le dijo: “Has contestado bien; si haces eso, vivirás”.
    El doctor de la ley, para justificarse, le preguntó a Jesús: “¿Y quién es mi prójimo?” Jesús le dijo: “Un hombre que bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos ladrones, los cuales lo robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo, un levita que pasó por ahí, lo vio y siguió adelante. Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al dueño del mesón y le dijo: ‘Cuida de él y lo que gastes de más, te lo pagaré a mi regreso’.
    ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del hombre que fue asaltado por los ladrones?’’ El doctor de la ley le respondió: “El que tuvo compasión de él”. Entonces Jesús le dijo: “Anda y haz tú lo mismo”.


    Oración

    Señor, he recibido la Buena Nueva del Reino de los Cielos, me ha sido anunciada por la Iglesia que fundaste; yo lo he aceptado como el gran don durante mi paso en este mundo y como la esperanza del mundo futuro. Guarda con tu Santo Espíritu, esa palabra que me ha sido dada y dame el privilegio de poder anunciarla adecuada y fielmente a todos los que me rodean y aun a gente que no conozco.

    Acción
    Hoy buscaré a alguna persona que necesite consuelo y ánimo y le hablaré con sencillez de mi fe.
    7 min
  • Evangelio Del Día Sábado 1 de Octubre | Padre De Misericordia | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 01 DE OCTUBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Job 42, 1-3. 5-6. 12-16
    Salmo 118
    Evangelio Lucas 10, 17-24

    “Te doy gracias, Padre”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    También nosotros debemos alegrarnos y alabar a Dios porque las personas humildes y sencillas acogen el Evangelio. Yo me alegro cuando veo esta gente sencilla, esta gente humilde que va en peregrinación, que va a rezar, que canta, que alaba, gente a la cual quizá le faltan muchas cosas, pero la humildad les lleva a alabar a Dios. En el futuro del mundo y en las esperanzas de la Iglesia están siempre los “pequeños”: aquellos que no se consideran mejores que los otros, que son conscientes de los propios límites y de los propios pecados, que no quieren dominar sobre los otros, que, en Dios Padre, se reconocen todos hermanos. (Audiencia General, 13 enero 2021)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    Sólo de oídas te conocía, pero ahora te han visto mis ojos
    El libro de Job es la ¨historia¨ de un hombre. Job es además la historia de un creyente, que dice a sus amigos: no se puede hablar de Dios y del sufrimiento de memoria, sino desde la experiencia vital. Dice además: Para el ser humano es bueno guardar silencio ante la persona que sufre y hacerlo con respeto. Cosa que no hacen sus amigos.

    Y está bien gritar y pedir respuesta a Dios: Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo, Sal. 118; y en el dolor entrar, en nosotros mismos y conocernos en el rostro del Otro.

    Job se plantea ¿Cómo creer en un Dios bueno y explicar la presencia del mal? Job busca un encuentro desnudo con Dios… no es misterio fácil el del dolor, el mal; o el misterio de la vida.

    Dios, le hace saber a Job, que solo conoce una parte de su proyecto 42,5-6 y Job reflexiona: Te conocía solo de oídas, ahora que estoy desposeído de todo te veo, es decir, ahora se da un progreso que me trae el mensaje de una presencia imposible de captar, pero necesaria para vivir.

    Job, proclamando su fe en Dios, al que solo conocía de oídas, y confesando su propia inocencia, dice: me postro, me inclino, estoy como orante y recibo el consuelo sobre el polvo y la ceniza.

    Para entendernos en la creación, como proyecto de Dios, es necesaria la revelación. El final feliz de la vida de Job que hoy leemos es eco muy lejano de la revelación feliz que recibimos en Cristo.

    En Jesús se revela quien es dios: el Padre
    Si Job solo conocía a Dios de oídas; en Jesús se revela Dios a la gente sencilla.
    Y lo primero que se nos revela; que Dios es Padre, cinco veces lo repite, para aprender en el Hijo a vivir como hijos.
    En Jesús, se revela que el reino del bien, dominio de Dios, destruye al reino del mal, dominio de Satanás.

    El anuncio de esta Buena noticia alegra la vida de quien sabe anunciarla o acogerla con sencillez. Jesús mismo se alegra y da gracias a Dios porque la Palabra de salvación se abre camino en la gente humilde y sencilla. Y nos recuerda el verdadero motivo de nuestra alegría: Estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo.
    El rechazo de Jesús por “los sabios” y “prudentes”, nos está diciendo que la fe en Jesús es un don, un regalo, y no el fruto del esfuerzo humano.
    Para acoger el regalo de Dios, que es la fe en Jesús, hay que hacerse sencillos; creerse sabio ante Dios es poner una barrera a la comprensión de los misterios del Reino.

    Dichosos vuestros ojos si saben ver en Dios al Padre y en el prójimo al hermano.
    En la fiesta de Santa Teresa del niño Jesús mira con qué sencillez lo vivió ella.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Job
    Job 42, 1-3. 5-6. 12-16
    Job le dijo al Señor:
    “Reconozco que lo puedes todo
    y que ninguna cosa es imposible para ti.
    Era yo el que con palabras insensatas
    empañaba la sabiduría de tus designios;
    he hablado de grandezas que no puedo comprender
    y de maravillas que superan mi inteligencia.
    Yo te conocía sólo de oídas,
    pero ahora te han visto ya mis ojos;
    por eso me retracto de mis palabras
    y me arrepiento, echándome polvo y ceniza”.
    El Señor bendijo a Job al final de su vida más que al principio: llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil burras.
    Tuvo siete hijos y tres hijas; la primera se llamaba Paloma, la segunda Canela y la tercera Azabache. No había en todo el país mujeres más bellas que las hijas de Job. Su padre les asignó una parte de la herencia, al igual que a sus hermanos.
    Y Job vivió hasta los ciento cuarenta años y vio a sus hijos, a sus nietos y a sus bisnietos. Murió anciano y colmado de años.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 10, 17-24
    En aquel tiempo, los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús: “Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre”.
    Él les contestó: “Vi a Satanás caer del cielo como el rayo. A ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer toda la fuerza del enemigo, y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que los demonios se les sometan. Alégrense más bien de que sus nombres están escritos en el cielo”.
    En aquella misma hora, Jesús se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y exclamó: “¡Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla! ¡Gracias Padre, porque así te ha parecido bien! Todo me lo ha entregado mi Padre y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.
    Volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven. Porque yo les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.
    8 min
  • Evangelio Del Día Viernes 30 de Septiembre | Necesitamos Conversion | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 30 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXVI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Job 38, 1. 12-21; 40, 3-5
    Salmo 138
    Evangelio Lucas 10, 13-16

    “Quién a vosotros os escucha a mi me escucha”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Pienso en tanta crueldad, en tantos inocentes que están pagando la locura, la locura de todos los bandos, porque la guerra es una locura y nadie en la guerra puede decir: “No, no estoy loco”. La locura de la guerra. ¡Los inocentes pagan la guerra, los inocentes! Reflexionemos sobre esta realidad y digámonos: la guerra es una locura. Y los que se benefician de la guerra y del comercio de armas son criminales que matan a la humanidad. (Audiencia General, 24 agosto 2022)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Monasterio de Santo Domingo - Dominicas)
    Guíame Señor, por el camino eterno
    El único deseo de Dios es salvarnos, salvar a su pueblo. A pesar de nuestro rechazo, Dios siempre sale a nuestro encuentro y se vale de mil maneras. Si le escuchamos, nos encontraremos con Dios, porque hemos oído su Palabra.

    En esta ocasión, da la impresión de que Dios está un poco enfadado, ya que habla a Job desde la tempestad, desde la tormenta, reprochándole su osadía de querer que El le dé explicaciones, con una actitud exigente, a muchas de sus dudas y preguntas que se le presentan a lo largo de su vida. Job está en un momento de confusión ante tanto sufrimiento injusto en su vida, pero Dios, no da respuestas a las preguntas de Job, le expone una serie de cuestiones a las que el mismo Job debe dar respuestas.

    En varios momentos de nuestro vivir cotidiano nos vemos reflejados en este pasaje, ya que tampoco a nosotros nos resulta fácil aceptar el sufrimiento y las injusticias, buscamos razones, proclamamos nuestra inocencia y pedimos a Dios explicaciones en vez de confiar en El. El, a su vez, nos muestra a Jesucristo, muerto y resucitado, para mirarle, contemplarle y dejarnos iluminar y amar por Él.

    Dios para cada uno de nosotros tiene pensado un proyecto de amor. Acojámoslo con actitud sencilla y humilde, porque Él es el Todopoderoso, que no desea nada más que nuestro bien, sabiendo que es infinitamente misericordioso.

    Quién a vosotros os escucha a mí me escucha
    En este Evangelio como en la primera lectura de Job, se pone de manifiesto la soberbia y prepotencia del ser humano. Cuando el corazón no está convertido al Señor, se endurece no reconociendo que de Él procede todo y por El existe todo.

    Necesitamos ser pobres de espíritu y pedir al Señor que nos regale un corazón humilde, para admitir nuestro pecado y debilidad, siendo conscientes que sin Él, no somos nada ni podemos hacer nada provechoso.

    El Señor a través de este texto bíblico nos llama a la conversión. A veces miramos alrededor y vemos muchos males, “hay mucha gente mala” pensamos y decimos, sin darnos cuenta que si esas personas hubiesen tenido el conocimiento que tenemos del Señor, serían incluso mejores que nosotros, que nos escudamos en la maldad de los demás, para justificarnos ante Dios y los hombres y no hacer caso al Señor.

    Tenemos que seguir escuchando al Señor sin cansarnos; tenemos que preguntarnos y preguntar al Señor todos los días, qué nos quiere decir, a veces en la oración, otras veces a través de la Iglesia, del Papa. Siempre tenemos que estar muy atentos a lo que la Iglesia nos dice y pedir al Espíritu Santo para que nos ilumine a todos para caminar unidos.

    Todos los días tenemos que hacer el ejercicio de morir al hombre viejo con sus malas inclinaciones y buscar con generosidad la voluntad de Dios, para confiar en Él y vivir de su Palabra.


    LECTURA DEL DÍA
    Job 38, 1. 12-21; 40, 3-5
    El Señor le habló a Job desde el seno de la tormenta y le dijo:
    "¿Acaso alguna vez en tu vida
    le has dado órdenes a la mañana
    o le has señalado su lugar a la aurora,
    para que ciña a la tierra por los bordes
    y sacuda de ella a los malvados;
    para que ponga de relieve sus contornos
    y la tiña de colores como un vestido;
    para que prive a los malvados del amparo de las tinieblas
    y acabe con el poder del hombre criminal?

    ¿Has llegado hasta donde nace el mar
    o te has paseado por el fondo del océano?
    ¿Se te han franqueado las puertas de la muerte
    o has visto los portones del país de los muertos?
    ¿Has calculado la anchura de la tierra?
    Dímelo, si lo sabes.

    ¿Sabes en dónde vive la luz
    y en dónde habitan las tinieblas?
    ¿Podrías conducirlas a su morada
    o enseñarles el camino de su casa?
    Si lo sabes, es que para entonces tú ya habrías nacido
    y el número de tus años sería incontable''.

    Job le respondió al Señor:

    "He hablado a la ligera, ¿qué puedo responder?
    Me taparé la boca con la mano.
    He estado hablando y ya no insistiré más;
    ya no volveré a hablar".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 10, 13-16
    En aquel tiempo, Jesús dijo: "¡Ay de ti, ciudad de Corozaín! ¡Ay de ti, ciudad de Betsaida! Porque si en las ciudades de Tiro y de Sidón se hubieran realizado los prodigios que se han hecho en ustedes, hace mucho tiempo que hubieran hecho penitencia, cubiertas de sayal y de ceniza. Por eso el día del juicio será menos severo para Tiro y Sidón que para ustedes. Y tú, Cafarnaúm, ¿crees que serás encumbrada hasta el cielo? No. Serás precipitada en el abismo".

    Luego, Jesús dijo a sus discípulos: "El que los escucha a ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a ustedes, a mí me rechaza y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado".


    Oración

    Eres grande Señor, eres soberano en toda la tierra, todas tus obras son justicia y verdad. Por eso, tengo la plena seguridad de que tus planes para mí son incomparablemente mejores que los que yo pudiese pedir, pensar o imaginar. Me abandono a Ti, haz de mi vida algo que te agrade y que te sirva para llevar más almas a tu dicha eterna.

    Acción

    Hoy presentaré a Dios, en oración, aquellos proyectos que me están dando vueltas en la cabeza y le diré de corazón: "Señor, tú eres sabio y sabes qué es lo mejor para mí, toma estos planes y prospéralos o enséñame a desistir de ellos".
    6 min

About Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

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¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…