Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

By Hoy En OracionReligion & Spirituality
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Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Miércoles 7 de Septiembre | Bienaventuranzas | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 07 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 7, 25-31
    Salmo 44
    Evangelio Lucas 6, 20-26

    “Bienaventurados...”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Las Bienaventuranzas de Jesús son un mensaje decisivo, que nos empuja a no depositar nuestra confianza en las cosas materiales y pasajeras, a no buscar la felicidad siguiendo a los vendedores de humo —que tantas veces son vendedores de muerte—, a los profesionales de la ilusión. No hay que seguirlos, porque son incapaces de darnos esperanza. El Señor nos ayuda a abrir los ojos, a adquirir una visión más penetrante de la realidad, a curarnos de la miopía crónica que el espíritu mundano nos contagia. Con su palabra paradójica nos sacude y nos hace reconocer lo que realmente nos enriquece, nos satisface, nos da alegría y dignidad. En resumen, lo que realmente da sentido y plenitud a nuestras vidas. (Ángelus, 17 febrero 2019))


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Como si no…
    De entrada, nos chocan las expresiones de san Pablo con su teología del “como si no”. Los que en este mundo están casados, los que lloran, los que están alegres… que lo vivan “como si no” estuvieran casados, llorasen o riesen. Sobre todo, sabiendo que San Pablo vivió con intensidad todo lo que le tocó vivir, principalmente después de su conversión, predicando, poniendo en ello todas sus fuerzas, el evangelio de Cristo. En ello gastó y desgastó su vida. Nunca se quedó en la superficie.

    La explicación la encontramos en que San Pablo sabe bien lo que proclama nuestra esperanza cristiana: que nada de este mundo es lo definitivo, lo último, lo eterno. Lo que le empuja a decirnos que vivamos con gran intensidad nuestro compromiso cristiano en nuestra estancia en la tierra, luchando para que en ella brille el evangelio de Jesús, con todo lo que bueno que nos trae, pero sabiendo que nuestra patria definitiva está un poco más allá. De ahí brota su “como si no…”. Entre otras cosas, esta actitud nos ayudará a ver todo lo que nos sucede y nuestros problemas con sentido del humor… nada de lo de aquí es lo definitivo, lo último… sólo puede ser lo penúltimo.

    Elegir bien a qué Dios servir y amar
    Bien sabe Jesús que el deseo más fuerte de todo corazón humano es conseguir la felicidad, disfrutar de una vida donde prevalezca la felicidad y no la tristeza y la amargura. Por ello, como no podía ser menos, Jesús en varias ocasiones toca este tema y nos señala los caminos que nos llevan a esa vida feliz, a una felicidad limitada en esta tierra y total y para siempre después de nuestra muerte y resurrección.

    Todas sus enseñanzas en este sentido, también las bienaventuranzas del evangelio de hoy tienen una nota común. Nos pide que dejemos a Dios, al Dios Padre presentado por él mismo, que sea nuestro Rey y Señor, el que rija y guíe nuestros pasos. Es lo que hacen los ochos proclamados por Jesús como bienaventurados. Y es lo que no hacen los que Jesús proclama como desdichados y alejados de la felicidad… dejan que sus vidas las rijan dioses falsos.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 7, 25-31
    Queridos hermanos: En cuanto a los jóvenes no casados, no he recibido ningún mandamiento del Señor; pero les voy a dar un consejo, pues por la misericordia del Señor, soy digno de confianza.
    Yo opino que, en vista de las dificultades de esta vida, lo que conviene es que cada uno se quede como está. ¿Estás casado? No te separes de tu esposa. ¿Eres soltero? No te cases; pero si te casas, no haces mal, y si una joven se casa, tampoco hace mal. Sin embargo, los que se casan sufren en esta vida muchas tribulaciones, que yo quisiera evitarles.
    Hermanos, les quiero decir una cosa: la vida es corta. Por lo tanto, conviene que los casados vivan como si no lo estuvieran; los que sufren, como si no sufrieran; los que están alegres, como si no se alegraran; los que compran, como si no compraran; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran de él; porque este mundo que vemos es pasajero.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lucas 6, 20-26
    En aquel tiempo, mirando Jesús a sus discípulos, les dijo:
    "Dichosos ustedes los pobres,
    porque de ustedes es el Reino de Dios.
    Dichosos ustedes los que ahora tienen hambre,
    porque serán saciados.
    Dichosos ustedes los que lloran ahora,
    porque al fin reirán.

    Dichosos serán ustedes cuando los hombres los aborrezcan y los expulsen de entre ellos, y cuando los insulten y maldigan por causa del Hijo del hombre. Alégrense ese día y salten de gozo, porque su recompensa será grande en el cielo. Pues así trataron sus padres a los profetas.

    Pero, ¡ay de ustedes, los ricos,
    porque ya tienen ahora su consuelo!
    ¡Ay de ustedes, los que se hartan ahora,
    porque después tendrán hambre!
    ¡Ay de ustedes, los que ríen ahora,
    porque llorarán de pena!
    ¡Ay de ustedes, cuando todo el mundo los alabe,
    porque de ese modo trataron sus padres a los falsos profetas!"


    Oración

    Señor, quiero pasar la vida eterna en tu presencia, alabando y bendiciendo tu Nombre. Pero además quiero vivir mi paso por este mundo disfrutando de tu amistad y amor, siéndote fiel y anunciando tu verdad.

    Acción

    Hoy agradeceré a Dios, todo el día, por el estado de vida que estoy viviendo. Y si estoy soltero le expresaré mi amor a Dios, y si estoy casado le expresaré a mi cónyuge lo agradecido que estoy por compartir mi vida con él o ella.
    6 min
  • Evangelio Del Día Martes 6 de Septiembre | Envíame a Mi | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 06 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 6, 1-11
    Salmo 149
    Evangelio Lucas 6, 12-19

    “Escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    En el Evangelio de Lucas hemos visto a la Iglesia en actividad, en acción: Jesús que ora, que elige a los apóstoles, que da su nombre a cada uno, que sana el alma y el cuerpo y que estaba entre los discípulos, y también todo eso multitud que trataba de tocarlo, porque de él salía una fuerza que sanaba a todos. Esto es la Iglesia, lo que Pablo nos enseña es esto en acción. El apóstol afirma que la piedra angular es el mismo Jesús; y de hecho sin Jesús no hay Iglesia: él es el fundamento de la Iglesia. “Jesús fue al monte a orar y se pasó toda la noche orando a Dios. Y luego viene todo lo demás: la gente, la elección de discípulos, las curaciones, echar fuera demonios. Así que la piedra angular es Jesús, sí: pero Jesús que ora". Y Jesús reza: rezó y sigue rezando por la Iglesia. Así que la piedra angular de la Iglesia es el Señor ante el Padre que intercede por nosotros, que ora por nosotros: nosotros oramos a él, pero el fundamento es él que ora por nosotros. (Homilía Santa Marta, 28 octubre 2016)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Carmen Román Martínez O.P.)
    Que no haya pleitos entre vosotros
    La primera carta a los Corintios es de alguna manera, la respuesta que Pablo da a la situación que vive esta comunidad y cuya problemática tiene que ser acompañada, iluminada y respondida de acuerdo con el proyecto de vida cristiana. El apóstol tiene dos fuentes de información sobre dicha situación: por un lado, la gente de Cloe, que le informan sobre diferentes actitudes de la comunidad que provocan divisiones (1 Cor 1,11). Por otro lado, los mismos hermanos de Corinto escriben a Pablo para que dé respuesta a una serie de cuestiones que ellos no tienen del todo claras (1 Cor 7,1).

    En esta ocasión, se trata de una situación que Pablo la conoce de oídas pero que provoca en él una gran indignación. En el seno de la comunidad hay hermanos que deciden resolver sus pleitos internos en tribunales paganos, y en consecuencia quienes juzgan son personas ajenas a la vida y a la fe de la comunidad cristiana. De ahí el asombro de Pablo y su sorpresa: ya es suficientemente duro que haya diferencias, disputas, robos, injusticias y pleitos entre hermanos, pero ¿no es posible resolverlo entre ellos?, ¿no hay en la comunidad alguien que actué de mediador entre ambos? El cristiano para el apóstol ha de tender a la santidad y los criterios para resolver las rupturas y las divisiones no son sentencias legales y judiciales, sino que hay que discernir para llegar a caminos de encuentro y de comunión en el Señor.

    Si nuestras actitudes y comportamientos son como los del mundo, ¿cómo vamos a “santificar” el mundo? Si el amor, el compromiso con el hermano, el perdón, la conversión y la fe en Jesús Resucitado no están en el centro de nuestras vidas y relaciones, difícilmente podremos llamar hermano y hermana a ningún miembro de la comunidad, y mucho menos a las personas de nuestro mundo.

    Sin embargo, lo más duro de admitir para Pablo es que haya pleitos entre hermanos, que lleguen a esa situación y la comunidad no haga ni diga nada. Por ello, les recuerda que han sido llamados, elegidos, perdonados, santificados en el nombre de Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios; y solo en su nombre somos salvados y nuestra vida transformada.

    Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos
    En el capítulo 5 del tercer evangelio, Lucas ha mostrado a sus oyentes el modelo de llamada que Jesús hace a sus discípulos y a quienes ha llamado a su seguimiento. Personas corrientes con trabajos y tareas diferentes, con personalidades opuestas, incluso con vidas morales que pueden tacharse de poco honradas. El capítulo finaliza con la novedad que trae Jesús, la imposibilidad de acogerla en modelos antiguos, “viejos”, y la necesidad de odres nuevos para escucharla y vivirla.

    El evangelio de hoy, capítulo 6, muestra a un grupo amplio de discípulos que acompañan a Jesús. El Maestro va a elegir a un número más reducido que vayan con él en su camino hasta la cruz y así prepararlos para el momento en el que también ellos tengan que asumir el proyecto y el destino de Jesús.

    Al igual que Dios llamó y eligió a Moisés en lo alto del Sinaí, de la misma manera que el Señor se reveló a Elías en el Horeb, así Jesús después de pasar en oración, en intimidad con el Padre, toda la noche en la montaña, desde ese lugar va a escoger a un grupo de sus discípulos. Una llamada que de nuevo espera una respuesta. De todos los que le siguen, solo Doce van a recibir una segunda llamada, algunos con un nombre nuevo para una misión concreta: ser apóstoles, enviados a continuar la buena nueva del Reino de Dios y evangelizar a todos los pueblos.

    Algunos de los elegidos ya han sido presentados en el evangelio, como Simón, al que Jesús puso de nombre Pedro, piedra, la persona de referencia entre los discípulos. Cuando el Maestro no esté, él deberá aglutinar y unir a la comunidad cristiana. También Andrés, su hermano que le ha llevado hasta Jesús. Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo que intimaron con el Señor y decidieron dejarlo todo, por él; y el último de los doce, Judas Iscariote, que fue el traidor. Estos doce apóstoles tienen también un significado y sentido teológico: ellos van a garantizar el futuro de la misión y del camino que recorrerá la Iglesia después de la resurrección de Jesús.

    Después de la elección, el Maestro y sus discípulos bajan del monte al llano, al camino de la vida, al encuentro con el ser humano, sobre todo con aquellos que viven la fragilidad, la pobreza, la enfermedad, la miseria; todo aquel que necesita encuentros y cuidados sanadores y salvadores. Gente de la costa, del interior venían a escucharle y él les curaba de todas sus enfermedades. Todos ansían tocarlo para quedar sanos, la fuerza interior y exterior que emana la persona de Jesús libera a todo hombre y mujer de sus ataduras, físicas, psíquicas y éticas. Atreverse a tocar a Jesús, es penetrar en la dinámica de un Dios que sana nuestras heridas, rompe nuestras cadenas y nos invita continuamente a ser sus apóstoles y a anunciar el Reino en clave de gracia y salvación. ¿me siento llamado/a ser apóstol? ¿Qué implica en mi vida?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 6, 1-11
    Hermanos: Cuando alguno de ustedes tiene algo contra un hermano, ¿cómo se atreve a llevar el asunto ante los tribunales paganos y no ante los hermanos? ¿No saben que los hermanos van a juzgar al mundo? Y si ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son acaso capaces de juzgar esas pequeñeces? ¿No saben que vamos a juzgar a los ángeles? Pues, cuánto más los asuntos de esta vida.

    Sin embargo, ustedes, cuando tienen que resolver asuntos de esta vida, se los llevan a los que no tienen ninguna autoridad sobre la comunidad cristiana. ¿No les da vergüenza? ¿De modo que no hay entre ustedes ninguna persona competente, que pueda ser juez de ustedes, y van a pleitear, hermano contra hermano, ante los infieles? El mismo hecho de que haya pleitos entre ustedes ya es una desgracia. ¿Por qué mejor no soportan la injusticia? ¿Por qué mejor no se dejan robar? Pero no, ustedes son los que hacen injusticias y despojan a los demás, que son sus propios hermanos.

    ¿Acaso no saben que los injustos no tendrán parte en el Reino de Dios? No se engañen: ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el Reino de Dios.

    Y eso eran algunos de ustedes. Pero han sido lavados, consagrados y justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por medio del Espíritu de nuestro Dios.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 6, 12-19
    Por aquellos días, Jesús se retiró al monte a orar y se pasó la noche en oración con Dios.

    Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de entre ellos y les dio el nombre de apóstoles. Eran Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y Juan; Felipe y Bartolomé; Mateo y Tomás; Santiago, el hijo de Alfeo, y Simón, llamado el Fanático; Judas, el hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor.

    Al bajar del monte con sus discípulos y sus apóstoles, se detuvo en un llano. Allí se encontraba mucha gente, que había venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa, de Tiro y de Sidón. Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; y los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.


    Oración

    Dame de tu humildad, Jesús, pues entre todas las enseñanzas que puedo recibir de tu encarnación reconozco una muy grande y es la de que te abajaste hasta nuestro nivel sólo para obtener nuestra redención y reconciliación. Dame tu gracia para abajarme en los momentos de conflicto, para poder conseguir reconciliación y armonía nuevamente.

    Acción

    Hoy buscaré alguna cosa en la que soy especialmente orgulloso y bajaré "la guardia" con tal de tener una relación más armoniosa con los involucrados.
    6 min
  • Evangelio Del Día Lunes 5 de Septiembre | Que es lo Importante | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 05 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 5, 1-8
    Salmo 5
    Evangelio Lucas 6, 6-11

    “¿Qué está permitido en sábado?”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La esperanza es un don, es un regalo del Espíritu Santo y por esto Pablo dirá que no decepciona jamás. Y también tiene un nombre. Y este nombre es Jesús: no se puede decir que se espera en la vida si no se espera en Jesús. No se trataría de esperanza —precisó—, sino de buen humor, optimismo. Jesús no es un sanador, es un hombre que recrea la existencia. Y esto nos da esperanza, porque Jesús ha venido precisamente para este gran milagro, para recrear todo. Tanto que la Iglesia, en una bellísima oración, dice: Tú, Señor, que has sido tan grande, tan maravilloso en la creación, pero más maravilloso en la redención.... Así que, la gran maravilla es la gran reforma de Jesús. Y esto nos da esperanza: Jesús que recrea todo. Y cuando nos unimos a Jesús en su pasión con Él rehacemos el mundo, lo hacemos nuevo. (Homilía Santa Marta, 3 septiembre 2013)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. Félix García O.P.)
    Barred la levadura vieja para ser masa nueva
    Es una reconvención más de S. Pablo a los cristianos de Corinto. Son los peligros de una ciudad populosa, rica y, seguramente, un tanto libertina. Es grave el escándalo que Pablo denuncia, pero no parece afectar a la comunidad que sigue con su vida alegre y confiada.

    Últimamente se está haciendo frecuente entre nosotros, los cristianos de hoy, hacer la vista gorda ante las inmoralidades que se desarrollan a nuestro alrededor. Nos fijamos mucho y condenamos, a veces con demasiada dureza, la sexualización de alguna parte de nuestra sociedad y costumbres, pero no queremos ver y volvemos la cara ante situaciones realmente graves que suceden a nuestro alrededor.

    Recibimos en el templo con muestras de alegría a ese personaje que sabemos presta dinero a usura y no vacila en hacerse con la propiedad del prestatario; que es capaz de dejar en la calle a una familia a veces provocando el impago de la deuda, y sabemos que explota a sus empleados. A éste le sonreímos, le invitamos a presidir cofradías y eventos, sin tener en cuenta la oposición de su conducta con los mandatos de Dios. Pero torcemos la cara si una pobre mujer divorciada rehace su vida junto a otro hombre y le prohibimos acceder a la Comunión, sin pensar que, posiblemente, el primer matrimonio, aunque fuera celebrado en la iglesia, era inválido por vicios de forma, por engaño doloso del cónyuge, o por falta de libertad de uno o los dos contrayentes.
    Pablo condena una situación notoriamente escandalosa, igual que va a condenar que unos se atiborren celebrando la Cena del Señor mientras otros pasan hambre a su lado, pero es posible que nosotros nos unamos sin dudar a la condena paulina de esta anormal pareja, pero nos hagamos el despistado ante situaciones sangrantes de abusos que se dan junto a nosotros. Nos falta barrer lo viejo, la levadura vieja, que hace un pan defectuoso, para empezar a vivir la nueva vida que Cristo nos ha traído, predicado y enseñando.
    ¿Qué está permitido en sábado?

    Jesús sigue peguntando cosas difíciles, y nuestras respuestas pueden ser muy variadas. ¿Qué podemos hacer en el día santo? Es obvio que podemos hacer el bien o el mal, ¿pero, por cuál nos decantamos?

    Es posible que, por una interpretación literal y rigorista de la ley, pensando que el bien es el seguimiento estricto, hagamos realmente un mal. El Maestro sigue enfrentándose a unas castas religiosas, en las que la caridad, el amor, está ausente, y elijen la excusa de un cumplimiento riguroso de la ley para olvidar que el hombre es hijo de Dios y que sus derechos están sobre el sábado. Recordemos que Jesús ha sido contundente: “El sábado se hizo para el hombre, no el hombre para el sábado” y vivamos en consecuencia con ello.
    Es posible que estemos mirando atentamente lo malos que son escribas y fariseos sin tener en cuenta que lo somos nosotros en no pocas ocasiones. La idea de estos personajes es mantener el poder de la Ley sobre el hombre aplicando la máxima fidelidad en la interpretación literal de los mandatos, sean de origen divino o hayan sido añadidos después, aunque para dar un barniz de autoridad a normas puramente higiénicas, coyunturales, le echemos las culpas a Dios de su autoría, y les concedamos la misma importancia que a los mandamientos mosaicos. Exigimos respetar el sábado, pero nos olvidamos de amar a Dios y al prójimo en primer lugar, y después seguir con el resto de los preceptos, pero siempre supeditados a los dos primeros y principales.
    Respetemos el sábado, para nosotros el domingo, siempre en servicio de las necesidades humanas. Hagamos el bien sea el día que sea.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 5, 1-8
    Queridos hermanos: Es voz común que hay entre ustedes un caso de inmoralidad tan grande, que ni entre los paganos existe, pues uno de ustedes vive con la mujer de su padre.
    Y todavía andan ustedes presumiendo, cuando más bien deberían estar de luto y haber arrojado de entre ustedes al que cometió semejante enormidad. Por mi parte, yo, ausente de cuerpo, pero presente en espíritu, ya pronuncié mi sentencia como si hubiera estado presente, contra el que ha hecho eso.
    Reúnanse, pues, ustedes –yo estaré presente en espíritu–, y en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con su poder, entreguen a ese hombre a Satanás para castigo de su cuerpo, a fin de que su espíritu se salve el día del Señor.
    Así que no está bien que anden presumiendo. ¿No saben que un poco de levadura hace fermentar toda la masa? Tiren la antigua levadura, para que sean una masa nueva, ya que son pan sin levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.
    Celebremos, pues, la fiesta de la Pascua, no con la antigua levadura, que es de vicio y maldad, sino con el pan sin levadura, que es de sinceridad y verdad.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 6, 6-11
    Un sábado, Jesús entró en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y fariseos estaban acechando a Jesús para ver si curaba en sábado y tener así de qué acusarlo.
    Pero Jesús, conociendo sus intenciones, le dijo al hombre de la mano paralizada: “Levántate y ponte ahí en medio”. El hombre se levantó y se puso en medio. Entonces Jesús les dijo: “Les voy a hacer una pregunta: ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?” Y después de recorrer con la vista a todos los presentes, le dijo al hombre: “Extiende la mano”. El la extendió y quedó curado.
    Los escribas y fariseos se pusieron furiosos y discutían entre sí lo que le iban a hacer a Jesús.


    Oración

    No permitas Señor, que por ningún motivo, bajo ninguna circunstancia y ni por un momento, me acostumbre a la vida inmoral que el mundo me propone, al placer por placer, a la injusticia, al desamor y a tantas cosas que se viven hoy día.

    Jesús, dame la violencia en el corazón de San Pablo ante tales cosas, dame tu celo y santo enojo como cuando entraste al templo a expulsar a los vendedores.

    Pero más que todo eso dame un profundo amor por la vida del Reino que nos propones y que de ese modo no pueda entender una mejor manera de vivir más que esa.


    Acción
    Hoy pondré mucha atención a mi día, para darme cuenta de cuantas cosas se me han ido haciendo "normales" sin que estas pertenezcan al plan amoroso de Dios.
    7 min
  • Evangelio Del Día Sábado 3 de Septiembre | El Cuida De Nosotros | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 03 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 17, 1-6
    Salmo 144
    Evangelio Lucas 6, 1-5

    “El Hijo del hombre es señor del sábado”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Se trata de no vivir de manera hipócrita, sino de estar dispuestos a pagar el precio de las decisiones coherentes —esta es la actitud que cada uno de nosotros debería buscar en la vida: coherencia— pagar el precio de ser coherentes con el Evangelio. Coherencia con el Evangelio. Porque es bueno decirse cristianos, pero es necesario sobre todo ser cristianos en las situaciones concretas, testimoniando el Evangelio que es esencialmente amor a Dios y a los hermanos. (Ángelus, 18 agosto 2019)

    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    Aprender a jugar limpio; aprender a ser libres
    Aprender a Jugar limpio; aprender a liberar nuestra mente y nuestra vivencia religiosa de orgullos, de ambición, de engreimientos, y para liberarnos nos propone la lectura un camino: recapacitar.

    Libérate de la autosuficiencia o la estima exagerada de ti mismo, porque ¿tienes algo que no hayas recibido? Pero, si lo has recibido, ¿por qué te glorías, como si no lo hubieras recibido?

    No os engriáis el uno contra el otro, eso pasa, en el que no conoce a Cristo.
    No vivas esclavizado por los valores mundanos de ambición, de ser más que los demás, o por orgullos vacíos de sentido. Por el contrario, sed libres en la humildad, entregados al servicio y aprendiendo a ser agradecidos con los que por medio del Evangelio nos han engendrado libres para Cristo.

    Mirad los apóstoles, considerados por el mundo: débiles, despreciados, pasando hambre, sed, faltos de ropa, sin domicilio, insultados, perseguidos, calumniados, como basura del mundo y deshecho de la humanidad. Es decir, libres de la opinión de la gente, libres de ser políticamente correctos, libres ante el mundo y sus valores.

    Porque Pablo es libre puede decir que no escribe para avergonzar a la comunidad, sino que: Os quiero como a hijos engendrados por medio del Evangelio para la libertad en Cristo Jesús.

    Leyes de libertad para servir a las personas
    El sábado es ‘memoria de la creación’: «Pues en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, el séptimo descansó; por eso bendijo el Señor el día del sábado y lo hizo sagrado» Ex 20,11.

    El sábado es ‘memorial de la liberación de Israel’ de la esclavitud de Egipto: «por eso el Señor tu Dios te ha mandado guardar el día del sábado» Dt 5,15.

    En ese contexto del mandato divino, los fariseos creían que el cumplimiento formal de la ley les obtenía la salvación; y una de las expresiones supremas de la religiosidad israelita era el descanso sabático para celebrar y renovar la conquista de la libertad. Por el rigorismo religioso, el día de liberación se convirtió en día de esclavitud ante tantas normas que regulaban la vivencia sabática.

    Coger espigas se contaba entre las faenas de la recolección, y éstas se incluían entre los veintinueve trabajos principales, que infringían el reposo sabático.

    Jesús no está en sintonía con el rigorismo que en nombre de la ley esclaviza, deshumaniza, no tiene en cuenta las necesidades de las personas y, recuerda a los fariseos lo que hizo David: dio a la tropa, los panes de la ofrenda, que solo podían comer los sacerdotes.

    No es aceptable ir contra el ser humano en nombre de la ley.
    Leyes humanas y religiosas justas, pero leyes que abran puertas hacia la libertad, a la convivencia, al crecimiento; como ventanas a horizontes humanizadores que sirvan al bien de todos en la comunidad.

    Superior a la ley del sábado es sólo Dios; si Jesús afirma su superioridad sobre el sábado y sobre la ley, reclama para sí el mismo nivel de autoridad de Dios, que no quiere leyes para esclavos, sino leyes de libertad para hijos libres.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 4, 6-15
    Hermanos: Si he hablado de Apolo y de mí, ha sido para que aprendieran con este ejemplo a no enorgullecerse de uno despreciando al otro, como ya se lo he escrito a ustedes. Pues, ¿quién te ha hecho superior a los demás? ¿Qué tienes, que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué presumes como si no lo hubieras recibido?
    Conque ya están ustedes satisfechos, ya son ricos, ya han obtenido el Reino sin nuestra ayuda... Ojalá fuera esto verdad, para que también nosotros reináramos con ustedes. Porque me parece que a nosotros, los apóstoles, Dios nos trata como a los últimos de todos, como a gente condenada a las fieras, pues nos hemos convertido en todo un espectáculo para el mundo, tanto para los ángeles como para los hombres.
    En efecto, nosotros somos los locos a causa de Cristo y ustedes los sensatos en las cosas de Cristo; nosotros los débiles y ustedes los fuertes; nosotros los despreciados y ustedes los dignos de respeto. Hasta el presente pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos y recibimos golpes; andamos errantes y nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos. Nos maldicen y nosotros les deseamos el bien; nos persiguen y los soportamos; nos calumnian y correspondemos con bondad. Nos tienen, incluso hasta el día de hoy, como la basura del mundo y el desecho de la humanidad.
    Les escribo esto, no para avergonzarlos, sino para llamarles la atención como a hijos queridos. Pues aunque como cristianos tuvieran ustedes diez mil maestros, no tienen muchos padres, porque solamente soy yo quien los ha engendrado en Cristo Jesús, por medio del Evangelio.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 6, 1-5
    Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”
    Jesús les respondió: “¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”.
    Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”
    8 min
  • Evangelio Del Día Viernes 2 de Septiembre | Renovarse Desde el Interior | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 02 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 4, 1-5
    Salmo 36
    Evangelio Lucas 5, 33-39

    “A vino nuevo, odres nuevos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Entonces podemos preguntarnos —yo, cada uno de nosotros—: ¿tengo la disponibilidad del discípulo? ¿O me comporto con la rigidez de quien se siente cómodo, se siente bien y siente que ya ha llegado? ¿Me dejo "desencajar por dentro" por la paradoja de las Bienaventuranzas, o me mantengo dentro del perímetro de mis propias ideas? Y luego, con la lógica de las Bienaventuranzas, más allá de las penurias y dificultades, ¿siento la alegría de seguir a Jesús? Este es el rasgo más destacado del discípulo: la alegría del corazón. No lo olvidemos: la alegría del corazón. Esta es la piedra de toque para saber si una persona es un discípulo: ¿tiene alegría en su corazón? ¿Yo tengo alegría en mi corazón? Este es el punto. (Angelus, 13 febrero 2022)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Monjas Dominicas Contemplativas)
    Acostumbrados a lo tradicional y conocido
    “Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos”. Así contesta Jesús a quienes acusan a sus discípulos de comer y beber mientras los de Juan Bautista ayunaban.

    Como en otras ocasiones en las que ha comparado el Reino de Dios con un banquete nupcial en fiesta donde la tristeza no cabe, dirá también que ahora es tiempo de gozo y alegría para sus discípulos y que por eso no tienen que ayunar, tendrán que hacerlo más adelante: “en aquellos días”. Los amigos del novio participan de la alegría que supone la inauguración del nuevo período salvífico: la presencia del Esposo, Jesús el Señor.

    El reino exige novedad de vida
    Les habló de la novedad. Como a Nicodemo les pidió “nacer de nuevo”. Los discípulos de Jesús han descubierto no sólo una doctrina nueva sino el “hombre nuevo”. Novedad del evangelio que también Pablo encontró después y que le da la libertad que hemos escuchado en la lectura precedente.

    San Pablo VI experimentó lo mismo, por eso le entusiasmaba hablar de Jesús, y transmitía así en una de sus homilías:

    “Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo; él es quien nos ha revelado al Dios invisible, él es el primogénito de toda criatura, y todo se mantiene en él. Él es también el maestro y redentor de los hombres; él nació, murió y resucitó por nosotros.

    Él es el centro de la historia y del universo; él nos conoce y nos ama, compañero y amigo de nuestra vida, hombre de dolor y de esperanza; él, ciertamente, vendrá de nuevo y será finalmente nuestro juez y también, como esperamos, nuestra plenitud de vida y nuestra felicidad.

    Yo nunca me cansaría de hablar de él; él es la luz, la verdad, más aún, el camino, y la verdad, y la vida; él es el pan y la fuente de agua viva, que satisface nuestra hambre y nuestra sed; él es nuestro pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano. Él, como nosotros y más que nosotros, fue pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente. Por nosotros habló, obró milagros, instituyó el nuevo reino en el que los pobres son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos.

    Éste es Jesucristo, de quien ya habéis oído hablar, al cual muchos de vosotros ya pertenecéis, por vuestra condición de cristianos. A vosotros, pues, cristianos, os repito su nombre, a todos lo anuncio: Cristo Jesús es el principio y el fin, el alfa y la omega, el rey del nuevo mundo, la arcana y suprema razón de la historia humana y de nuestro destino; él es el mediador, a manera de puente, entre la tierra y el cielo; él es el Hijo del hombre por antonomasia, porque es el Hijo de Dios, eterno, infinito, y el Hijo de María, bendita entre todas las mujeres, su madre según la carne; nuestra madre por la comunión con el Espíritu del cuerpo místico.

    ¡Jesucristo! Recordadlo: él es el objeto perenne de nuestra predicación; nuestro anhelo es que su nombre resuene hasta los confines de la tierra y de por los siglos de los siglos.”

    Manto viejo, vino nuevo: lo viejo ha pasado; el tiempo de salvación ha llegado. La parábola tomada de la vida pero con sus rasgos extraños, despierta también nuestra atención. No se vierte vino nuevo, en fermentación, en odres usados.

    No seamos como aquella gente religiosa que se oponía al gozo de los discípulos. No nos aferremos, como ellos, en las antiguas formas de religiosidad, sino que el Espíritu de Jesús nos encuentre abiertos a los caminos nuevos, y adaptados a las nuevas exigencias. Somos ahora los discípulos gozosos, vivos y alegres de Jesús.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 4, 1-5
    Hermanos: Procuren que todos nos consideren como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios.
    Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel. Por eso, lo que menos me preocupa es que me juzguen ustedes o un tribunal humano; pues ni siquiera yo me juzgo a mí mismo. Es cierto que mi conciencia no me reprocha nada, pero no por eso he sido declarado inocente. El Señor es quien habrá de juzgarme. Por lo tanto, no juzguen antes de tiempo; esperen a que venga el Señor. Entonces él sacará a la luz lo que está oculto en las tinieblas, pondrá al descubierto las intenciones del corazón y dará a cada uno la alabanza que merezca.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 5, 33-39
    En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: “¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?”
    Jesús les contestó: “¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán”.
    Les dijo también una parábola: “Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: ‘El añejo es mejor’”.


    Oración

    Señor, todos mis bienes, trabajo, amistades, familia, capacidades y mi vida entera, te pertenecen a ti, te proclamo como el único dueño y Señor de lo que "poseo"; pero también quiero decirte, que mientras tenga bajo mi responsabilidad lo que tú me has dado a administrar, haré mi mejor y mayor esfuerzo por entregártelo puro, limpio y resplandeciente, sólo me acojo a tu gracia para que actúe en mí y pueda hacer incluso más de lo que humanamente podría.

    Acción

    Mientras transcurra el día de hoy, cada vez que entre en contacto con bienes, personas o momentos del día, repetiré en mi interior "todo es tuyo Señor", para recordar constantemente que sólo administro lo que el Señor sabe que puedo atender.
    7 min
  • Evangelio Del Día Jueves 1 de Septiembre | Pecado | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 1 DE SEPTIEMBRE DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 3, 18-23
    Salmo 23
    Evangelio Lucas 5, 1-11

    “La gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Es una pesca milagrosa, un signo del poder de la palabra de Jesús: cuando nos ponemos con generosidad a su servicio, Él obra grandes cosas en nosotros. Así actúa con cada uno de nosotros: nos pide que lo acojamos en la barca de nuestra vida, para recomenzar con él a surcar un nuevo mar, que se revela cuajado de sorpresas. Su invitación a salir al mar abierto de la humanidad de nuestro tiempo, a ser testigos de la bondad y la misericordia, da un nuevo significado a nuestra existencia, que a menudo corre el riesgo de replegarse sobre sí misma. (Ángelus, 10 febrero 2019)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Juan José de León Lastra O.P.)
    El Señor penetra los pensamientos de los sabios
    Ser sabios. En el mundo grecolatino en tiempos de Pablo el ideal del ser humano era ser sabio. Ser sabio sería lo que hoy sería para nosotros ser santos. Es decir: vivir según el modelo de Jesús de Nazaret, a él unidos. Ser sabio era, pues ser perfecto como ser humano. No era solo cuestión de ser muy erudito, lo que hoy diríamos: saber mucho. No existe santo alguno que se haya creído serlo. Los santos son los primeros que reconocen sus imperfecciones, sus fallos, su pecado… El sabio como lo entiende Pablo es el primero que descubre lo mucho que le falta para serlo. La humildad se acerca hasta casi igualarse con la sabiduría. Además, como viene a indicar la lectura, lo que tengamos de sabio no se debe a nuestro exclusivo esfuerzo. Todos recibimos sabiduría de otros, de los contemporáneos y de los que nos precedieron, de los mayores y de los jóvenes. En el texto Pablo dice a los corintios a quien se dirige que Pablo, Apolo, Cefas son de ellos. Es decir, su predicación su estilo de vida los corintios la hacen suya. Y todos somos de Cristo, hacemos nuestra su palabra su conducta, su persona, que es la que el Padre le pide. Por eso somos también de Dios, del Padre.

    Nos aproximamos a ser sabios cuando reconocemos lo que debemos a los demás que hemos encontrado en nuestra vida, con los que convivimos, a los que nos precedieron. Y sobre todo, lo que debemos a Jesús de Nazaret, a su enseñanza y doctrina
    Hemos de preguntarnos si somos lo suficientemente humildes y sabios, para reconocer que lo mejor de cada uno se debe en gran parte a lo recibido, de Dios y de los demás.

    La gente se agolpaba en torno a Jesús para oír la palabra de Dios
    El texto evangélico nos presenta lo que algunos estudiosos llaman “la primavera de Galilea”. Es decir: los momentos en que Jesús se siente acogido por los galileos. Le consideraban uno de los suyos, galileo, de Nazaret. “La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios”. Según el texto los oyentes entendían que lo que Jesús proclamaba venía de Dios. Nada más elevado se podía decir de él. Jesús, como solía hacer, buscaba después de su contacto con la multitud, momentos de distancia de ella, por eso pide “remar más adentro”. Como si quisiera estar cerca de Pedro, Santiago y Juan, para confiarles algo a ellos solo. Y lo que confía a Pedro es que se incorpore a su proyecto, ser “pescador de hombres”. La respuesta de Pedro, no solo de él, sino también lo de los otros dos, fue “dejarlo todo y seguirle.

    No podemos pasar por alto que previo a que Jesús le confiara la misión de ser pescador de hombres, Pedro ha reconocido su condición de pecador, que no resiste la presencia de Jesús. Jesús cuenta con pecadores que lo reconocen, con personas -hombres y mujeres- vulnerables y débiles, también moralmente. Eso sí, siempre que sean conscientes de ello. En la línea de la primera lectura no pueden verse como “sabios”. Y no lo eran.

    Esta lectura nos permite reflexionar sobre cómo nos vemos nosotros ante Jesús. Nos sentiremos “pecadores” como Pedro; pero a pesar de nuestras limitaciones dispuestos a asumir lo que Jesús quiere de nosotros. Decía Peguy: “nadie es digno de educar”. Hemos de decir nadie es digno de ser “pescador de hombres”. Pero desde la indignidad, como Pedro, hemos de seguir al Maestro, seguir a Jesús.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    1 Cor 3, 18-23
    Hermanos: Que nadie se engañe: si alguno se tiene a sí mismo por sabio según los criterios de este mundo, que se haga ignorante para llegar a ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es ignorancia ante Dios, como dice la Escritura: Dios hace que los sabios caigan en la trampa de su propia astucia. También dice: El Señor conoce los pensamientos de los sabios y los tiene por vanos.

    Así pues, que nadie se gloríe de pertenecer a ningún hombre, ya que todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo y Pedro, el mundo, la vida y la muerte, lo presente y lo futuro: todo es de ustedes; ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Lucas
    Lc 5, 1-11
    En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.

    Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

    Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mí Señor, porque soy un pecador!" Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.

    Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.


    Oración

    Señor, dame la sabiduría que se sienta junto a ti, aquella sabiduría que le dio vida a todo lo que creaste, que mis pasos estén guiados por ella y que toda mi vida, actuar y todo mi ser estén inspirados por ella.

    Acción

    Hoy me haré consciente y disfrutaré de todo lo que Dios me ha dado, y reflexionaré en el verdadero sentido de cada cosa que tengo, pues es el principio real de la sabiduría.
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 31 de Agosto | Aprovechar el Tiempo | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 31 DE AGOSTO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 3, 1-9
    Salmo 32
    Evangelio Lucas 4, 38-44

    “Es necesario que proclame el reino de Dios”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Al entrar en la casa de Simón Pedro, Jesús ve que su suegra está en la cama con fiebre; enseguida le toma la mano, la cura y la levanta. Después del ocaso, al final del día sábado, cuando la gente puede salir y llevarle los enfermos, cura a una multitud de personas afectadas por todo tipo de enfermedades: físicas, psíquicas y espirituales. Jesús, que vino al mundo para anunciar y realizar la salvación de todo el hombre y de todos los hombres, muestra una predilección particular por quienes están heridos en el cuerpo y en el espíritu: los pobres, los pecadores, los endemoniados, los enfermos, los marginados. Así, Él se revela médico, tanto de las almas como de los cuerpos, buen samaritano del hombre. Es el verdadero Salvador: Jesús salva, Jesús cura, Jesús sana. (Ángelus, 8 febrero 2015)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Es Dios el que da el crecimiento
    Dos, entre otros, son los peligros de los predicadores de cualquier tiempo. Que se prediquen a sí mismos y no a Jesús y el evangelio, y que sus oyentes se queden con ellos y no con Jesús. A este segundo peligro se refiere san Pablo en la primera lectura. Parece que entre los corintios, que como cristianos “estaban todavía en la infancia” y eran guiados por los bajos instintos, había “envidias y contiendas” y unos preferían a Pablo y otros a Apolo.

    San Pablo quiere ponerles las cosas claras. Les indica que Pablo y Apolo son los agentes de los que se ha servido Dios para llevarles la fe… para plantar y regar, pero el que da el crecimiento en el seguimiento de Jesús es el mismo Dios. “Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros campo de Dios. Sois también edificio de Dios”. Los cristianos somos esas personas que en la edificación de nuestra personalidad, Dios ha intervenido de manera primordial. Al recordar hoy esta verdad, una vez más, que brote de nuestro corazón un intenso sentimiento de acción de gracias a Dios por todo lo que ha hecho con nosotros.

    Misión universal
    Hoy vemos a Jesús realizar varios milagros curando a la suegra de Pedro, a los enfermos que le traían, a algunos endemoniados… no es de extrañar que los de ese pueblo quisiesen que se quedase siempre con ellos. Pero Jesús tenía horizontes más amplios, “también a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado”.

    Vemos que Jesús, en este pasaje y en otros con más claridad, no desea que le tengan como un milagrero y que le acepten como tal. No quiere que se queden con sus milagros, sino con su persona, con su mensaje, que acepten a Dios como Padre, a él como amigo, a los demas como hermanos… y que el amor reine entre ellos.

    Y ese mensaje lo quiere extender a cuantos más pueblos mejor. Y al morir y resucitar, pide a sus apóstoles que lo extiendan por todo el mundo, porque es la mejor noticia que cualquier hombre, de cualquier nación y tiempo puede recibir para que su corazón se inunde de vida y vida en abundancia.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta del apóstol san pablo a los corintios
    1 Cor 3, 1-9
    Hermanos: Anteriormente no pude hablarles como a hombres movidos por el Espíritu Santo, sino como a individuos sujetos a sus pasiones. Como a cristianos todavía niños, les dí leche y no alimento sólido, pues entonces no lo podían soportar. Pero ni aun ahora pueden soportarlo, pues sus pasiones los siguen dominando. Porque, mientras haya entre ustedes envidias y discordias, ¿no es cierto que siguen sujetos a sus pasiones y viviendo en un nivel exclusivamente humano?
    Cuando uno dice: “Yo soy de Pablo”, “Yo soy de Apolo”, ¿no proceden ustedes de un modo meramente humano? En realidad, ¿quién es Apolo y quién es Pablo? Solamente somos servidores, por medio de los cuales ustedes llegaron a la fe, y cada uno de nosotros hizo lo que el Señor le encomendó. Yo planté, Apolo regó, pero fue Dios quien hizo crecer. De modo que ni el que planta ni el que riega tienen importancia, sino sólo Dios, que es quien hace crecer. El que planta y el que riega trabajan para lo mismo, si bien cada uno recibirá el salario conforme a su propio trabajo. Así pues, nosotros somos colaboradores de Dios y ustedes son el campo de Dios, la casa que Dios edifica.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según San Lucas
    Lc 4, 38-44
    En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.
    Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: “¡Tú eres el Hijo de Dios!” Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.
    Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: “También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado”. Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.


    Oración

    Dame de tu Espíritu Santo, Señor, para que me ayude a disminuir, que me ayude a morir cada vez más a mis pasiones y deseos que no vienen de ti. Que de ese modo, encuentre una vida más similar a la tuya y empiece a recibir el alimento sólido de tu Palabra.

    Acción

    Hoy me privaré de algo que me guste mucho como ejercicio de ascesis en el que me demuestro que no estoy sometido a mis pasiones, deseos o gustos, sino a la voluntad de Dios..
    7 min
  • Evangelio Del Día Martes 30 de Agosto | Líbrame De La Tentación | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 30 DE AGOSTO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Blanco
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 2 Corintios 10, 17- 11, 2
    Salmo 148
    Evangelio Mateo 13, 44-46

    “¿Qué clase de palabra es esta?”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Jesús predica con autoridad propia, como alguien que tiene una doctrina que procede de sí mismo, y no como los escribas que repetían tradiciones anteriores y leyes recibidas. Repetían palabras, palabras, palabras, solo palabras —como cantaba la gran Mina—. Eran así: solo palabras. En Jesús, en cambio, la palabra tiene autoridad, Jesús tiene autoridad. Y esto toca el corazón. La enseñanza de Jesús tiene la misma autoridad de Dios que habla; de hecho, con una sola orden libera fácilmente al poseído del maligno y lo cura. ¿Por qué? Porque su palabra obra lo que dice. Porque es el profeta definitivo. (Ángelus, 31 enero 2021)

    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Mariela Martínez Higueras O.P.)
    El Espíritu lo sondea todo
    La primera carta a los Corintios escrita en la Pascua del 54 desde Éfeso pretende corregir algunas desviaciones que se están dando en seno de la comunidad (divisiones, incesto, etc…) o dar respuesta a ciertas cuestiones que han planteado a Pablo los mismos habitantes de Corinto (virginidad, idolotitos, resurrección, etc..). Nuestro texto pertenece a la sección en que Pablo sale al paso de la división en torno a los predicadores que han pasado por la comunidad: Pedro, Apolo, él mismo (1,10-4,21).

    El Espíritu es el protagonista de este fragmento. Él lo sondea todo, lo íntimo del ser humano, lo profundo de Dios, hace reconocer los dones que hemos recibido de Dios para ponerlos al servicio de la comunidad, nos da criterios de discernimiento para ir haciendo nuestras opciones según el proyecto de felicidad de Dios para nosotros… El Espíritu es luz que ilumina, fuego que hace arder la pasión por el Señor y su Reino, consuelo en los momentos de dolor. El texto de la carta hace una afirmación que nos puede sonar fuerte: “nosotros tenemos la mente de Cristo”. Y es que si nos dejamos llevar por el Espíritu nuestros pensamientos, nuestros deseos, nuestras pasiones serán las mismas que las del Señor Jesús. A modo de oración podemos cantar con Brotes de Olivo:

    El Espíritu, el que crea todo, el Espíritu se manifiesta en todo
    El Espíritu transforma todo, el Espíritu tiene pasión por todo.
    Dejad el soplo a su aire, que fluya bien y a su antojo
    Porque si el aire no corre, no palparemos su soplo.

    Su palabra estaba llena de autoridad
    El evangelio de Lucas, tras el discurso programático de Jesús en la sinagoga de Nazaret, nos sitúa hoy en Cafarnaúm, a orillas del lago de Genesaret, lugar donde el Señor inicia su actividad pública. El profeta anuncia el Reino de Dios con la palabra, pero también con signos que señalan que ya ha llegado: “el Reino está entre vosotros” (Lc 17,21). Jesús enseña los sábados y los que lo escuchan quedan asombrados porque su palabra está llena de autoridad (exousia).

    A continuación, encontramos la narración de uno de esos signos que preconizan el Reino. Jesús entra en la sinagoga y encuentra un hombre poseído por un espíritu inmundo. Era frecuente en la época atribuir enfermedades extrañas al influjo de espíritus malignos. El poseído grita al reconocer al Maestro de Nazaret: “¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios”.

    En el lenguaje bíblico, lo impuro es lo contrario de lo Santo, y si lo Santo es lo propio de Dios, el Dios de la vida y del amor, lo impuro es lo propio del ámbito de la muerte y el odio. El demonio intuye que la llegada de Jesús conlleva una encarnizada lucha entre el poder de Dios y el poder del mal, aunque inmediatamente queda patente quien es más fuerte. El demonio pierde la batalla y sale del hombre sin hacerle daño. La curación de este tipo de enfermedades siempre muestra la superioridad de Jesús sobre los poderes malignos que hacen perder al ser humano su dignidad y su identidad como seguidor de Jesús.

    La reacción de la gente no se hace esperar, el asombro y la estupefacción no se dejan ver solo ante sus palabras, como nos relata el texto evangélico al inicio, sino ahora también ante sus signos. El poder del Señor que bendice al ser humano siempre es más fuerte que cualquier otro poder que no le hace bien. “El poder de la fuerza siempre es más grande que el poder del lado oscuro” dice el Jedi en Star Wars. Pero hemos de estar atentos/as a las fuerzas que fluyen a nuestro alrededor: ¿Soy capaz de reconocer el poder del mal que pretende pervertir mi identidad de seguidor de Jesús y mi dignidad de ser humano? ¿Cómo le hago frente?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta de San Pablo a los Corintios
    1 Cor 2, 10-16
    Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre, que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado. De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en términos espirituales.
    El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas, y nadie que no tenga el Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según San Lucas
    Lk 4, 31-37
    En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.
    Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.
    Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.


    Oración

    Padre clemente, que nos has mostrado tu fidelidad a la alianza pactada con nuestros primeros padres, enviándonos a tu Hijo para sellar ese pacto de amor y amistad, míranos a nosotros, tus hijos, que constantemente nos alejamos de ti y somos infieles a tu amistad, y concédenos imitar la fidelidad de tu Hijo que lo llevó incluso a la muerte, y una muerte de cruz, para que merezcamos así, gozar de la herencia eterna que has prometido a quienes se mantengan firmes hasta el final. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

    Acción

    Voy a reflexionar, al inicio o al término de la jornada, para descubrir aquellos aspectos de mi vida en que no soy fiel al amor incondicional que Dios me regala en Cristo.
    8 min
  • Evangelio Del Día Lunes 29 de Agosto | Persecución por Seguir a Dios | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 29 DE AGOSTO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Blanco
    XXII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 2, 1-5
    Salmo 118
    Evangelio Marcos 6, 17-29

    “Juan era un hombre honrado y santo”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Es doloroso recordar que, en este momento, hay muchos cristianos que sufren persecución en varias partes del mundo, y debemos esperar y rezar para que su tribulación se detenga cuanto antes. Son muchos: los mártires de hoy son más que los mártires de los primeros siglos. Expresemos a estos hermanos y hermanas nuestra cercanía: somos un solo cuerpo, y estos cristianos son los miembros sangrantes del cuerpo de Cristo que es la Iglesia. (Audiencia General, 29 abril 2020)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. Oscar Salazar, O.P.)
    Somos pregoneros del Espíritu que habla por nosotros
    Al celebrar esta festividad de San Juan Bautista y plantearnos el significado y la trascendencia de San Juan para nuestra fe, la liturgia nos ayuda con las lecturas que hoy nos presenta. Jesús, en el evangelio de Lucas, nos dice que Juan es el mayor de los profetas, y nos pone en la pista del papel tan importante que el precursor realiza, tanto para el magisterio de Jesús, como para nuestro recorrido creyente. San Pablo se presente a los Corintios “débil, tímido y tembloroso”, como un humilde mensajero que transmite el testimonio de Dios. Es la imagen del profeta, el que anuncia al mesías, el que proclama la salvación de Dios para todo el que vuelva sus pasos hacia Dios. Pablo conoce el mensaje, él anuncia a Jesucristo, y éste crucificado. Recoge la tradición profética, es la boca de Dios. No se vanagloria en la sabiduría del mundo, sino en la sabiduría de Dios, que es reverencia, gracia, justicia y misericordia. Esta misma vocación la tenemos todos por el bautismo. Estamos llamados a testimoniar, en nuestra propia humildad, la manifestación de Dios que es Jesús. Estamos llamados a llevar el mansaje de salvación y de amor que Jesús nos enseña. Estamos elegidos para ser mensajeros del Espíritu y transmisores de la salvación que nos viene por Jesús crucificado.

    No hay un hombre más grande que Juan” dice Jesús
    Juan anunciaba la conversión, el arrepentimiento, la vuelta de los corazones hacia Dios, porque el tiempo está cumplido. Su testimonio llega al gentío, y hasta el mismo Herodes reconoce en Juan un hombre honrado y santo, una persona cabal, consecuente y ejemplar. Una persona religiosa, devota y valiente. Lleva su labor de precursor, “Señor, ¿eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”, hasta las últimas consecuencias. Por su testimonio y su predicación, es apresado, encarcelado y finalmente decapitado y ofrecido a la hija de Herodías como chantaje para acallar la voz del incesto de Herodías con Herodes. Juan es asesinado por la causa de Jesús, es una ofrenda martirial por su fidelidad al anuncio de la próxima venida del Mesías. Su vida austera, su ejemplo de devoción al Señor, su bautismo de conversión, su mensaje de mesianismo y salvación son un estímulo para nuestra condición cristiana. Jesús recoge esa tradición joánica y le da un giro trascendental. Juan os bautizó con agua, pero yo os bautizo en Espíritu y en verdad, dice Jesús en Hechos. La conversión y el arrepentimiento llevan a la misericordia del evangelio. Dios que entregó a su hijo para reconciliar al mundo y fundar la nueva creación, nos llama al misterio del amor. Juan nos pide mirar y volver nuestros ojos hacia Dios. Y mirar hacia Dios es tener puesta la vista en el otro, significa disponer la propia vida en servicio y ofrenda a los demás. Es salir de nuestros egoísmos y comodidades para atender las necesidades de nuestros semejantes. Jesús instaura un nuevo sistema de justicia, una nueva relación entre los hombres. La salvación significa que entramos en una comunión de fraternidad y hermandad con la naturaleza y entre los hombres de manera que nadie nos es extraño ni ajeno. Y ello tiene un gran peso en nuestra forma de creer. No me salvo yo sólo, en mi conversión enclaustrada. Me salvo con los demás, me salvo cuando ayudo a que todos estemos en hermandad entre nosotros y con Dios.

    ¿Potencio mi don de profecía haciendo partícipes de mi fe a quienes conviven conmigo?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta de San Pablo a los Corintios
    1 Cor 2, 1-5
    Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.
    Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según San Marcos
    Mc 6, 17-29
    En aquel tiempo, Herodes había mandado apresar a Juan el Bautista y lo había metido y encadenado en la cárcel. Herodes se había casado con Herodías, esposa de su hermano Filipo, y Juan le decía: "No te está permitido tener por mujer a la esposa de tu hermano". Por eso Herodes lo mandó encarcelar.
    Herodías sentía por ello gran rencor contra Juan y quería quitarle la vida, pero no sabía cómo, porque Herodes miraba con respeto a Juan, pues sabía que era un hombre recto y santo, y lo tenía custodiado. Cuando lo oía hablar, quedaba desconcertado, pero le gustaba escucharlo.
    La ocasión llegó cuando Herodes dio un banquete a su corte, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea, con motivo de su cumpleaños. La hija de Herodías bailó durante la fiesta y su baile les gustó mucho a Herodes y a sus invitados. El rey le dijo entonces a la joven: "Pídeme lo que quieras y yo te lo daré". Y le juró varias veces: "Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino".
    Ella fue a preguntarle a su madre: "¿Qué le pido?" Su madre le contestó: "La cabeza de Juan el Bautista". Volvió ella inmediatamente junto al rey y le dijo: "Quiero que me des ahora mismo, en una charola, la cabeza de Juan el Bautista".
    El rey se puso muy triste, pero debido a su juramento y a los convidados, no quiso desairar a la joven, y enseguida mandó a un verdugo que trajera la cabeza de Juan. El verdugo fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una charola, se la entregó a la joven y ella se la entregó a su madre.
    Al enterarse de esto, los discípulos de Juan fueron a recoger el cadáver y lo sepultaron.


    Oración

    Revísteme, Señor, con el celo por propagar tu Evangelio, que mi corazón no me dé tregua y que sea mi deseo constante anunciar, verbalmente o con mis acciones, tu amor y tu verdad a los que viven sin ti, sin esperanza, sin amor. Heme aquí, Señor, envíame a mí, lléname de tu Espíritu Santo y proclamaré tu poder.

    Acción
    Hoy compartiré con mis amigos o conocidos, algo que les muestre lo mucho que el Señor les ama.
    8 min
  • Evangelio Del Día Sábado 27 de Agosto | Envíame a Mi | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 27 DE AGOSTO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XXI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Corintios 1, 26-31
    Salmo 32
    Evangelio Mateo 25, 14-30

    “Eres un empleado fiel y cumplidor”


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Mitxel Gutiérrez Sánchez O.P.)
    Jesús se ha hecho sabiduría de Dios
    En esta fiesta de Santa Mónica, que, a través de la oración de petición insistente, consiguió la conversión de su hijo Agustín, nos viene bien recordar la necesidad de la oración, para el bien personal y para el bien de la Iglesia. La oración nos vendrá muy bien para descubrir lo que San Pablo nos recuerda en la primera lectura de hoy y vivir y experimentar todo lo que dice de Jesús a la comunidad de los Corintios y hoy nos las dice a la comunidad cristiana. Es la fuerza del Espíritu del Resucitado la que hace que lo que no cuenta, cuente para Dios y para la comunidad.

    De la muchas cosas que nos dice sobre Jesús me fijo en la que dice que se ha hecho: ”Sabiduría de Dios”. Con esta frase nos recuerda que, como enviado de Dios, nos ha enseñado todo lo que Dios espera de cada uno de sus hijos, nos ha enseñado a descubrir la voluntad de Dios, el proyecto de amor para la humanidad. No solo nos lo ha enseñado con sus palabras, sino sobre todo con su actuación y por eso se convierte en justificación y salvación. Esto infunde en nosotros esperanza y nos impulsa a cumplir con nuestra misión de evangelizadores y ser comunicadores de esa experiencia que vivimos.

    Llamada a la responsabilidad
    Esta parábola, una de las más conocidas del evangelio, es una invitación a la responsabilidad, por una parte, y por otra, a no acomodarse y por miedo no arriesgar. Dos personajes porque aman al señor que les da los dones ejercen su responsabilidad, el otro, por no entender el amor de su señor se muestra pasivo e indiferente a ese amor. No arriesga. Los tiempos cambian, las circunstancias también y por eso, es necesario arriesgar, hacer siempre lo mismo no vale ni a nivel político, social y sobre todo religioso. Por vocación creyente estamos llamados a arriesgar, a no acomodarnos haciendo siempre lo mismo y no adaptar ni nuestro lenguaje, ni nuestros ritos a la situación en que nos encontramos.

    La misión de Jesús es comunicar en cada momento histórico la buena Noticia de un Dios Padre que tiene que ser estimulo, horizonte y esperanza para todo ser humano. De nada sirve vivir del pasado, sino somos capaces de transmitir algo significativo a los hombres y mujeres de hoy. El hecho de no cambiar nada, de no hacer nada distinto, no significa que estemos siendo fieles a Dios.

    Los valores que el Espíritu está infundiendo en la Iglesia, y que debemos desarrollar los creyentes, se llaman audacia, capacidad de riesgo, búsqueda creativa y escucha atenta al Espíritu y a las situaciones de las personas. No es fácil, pero no tenemos otra manera de si, de verdad, queremos comunicar al mundo nuestra experiencia de ser seguidores de Jesús. No tengamos miedo por arriesgar contamos con la ayuda de Él que nos acompaña y anima. Que el Espíritu Santo nos da audacia y valor.

    “Tú, Jesús, eres la Luz en nuestros corazones y nos das tu ardor para cumplir con nuestra misión. Tú nos confortas con tu palabra y en la fracción del pan para anunciar a nuestros hermanos tu verdad y nos das la fuerza para ser tus testigos en medio de las dificultades de nuestro mundo. Gracias, Señor”


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la carta de San Pablo a los Corintios
    1 Cor 1, 26-31
    Hermanos: Consideren que entre ustedes, los que han sido llamados por Dios, no hay muchos sabios, ni muchos poderosos, ni muchos nobles, según los criterios humanos. Pues Dios ha elegido a los ignorantes de este mundo, para humillar a los sabios; a los débiles del mundo, para avergonzar a los fuertes; a los insignificantes y despreciados del mundo, es decir, a los que no valen nada, para reducir a la nada a los que valen; de manera que nadie pueda presumir delante de Dios.
    En efecto, por obra de Dios, ustedes están injertados en Cristo Jesús, a quien Dios hizo nuestra sabiduría, nuestra justicia, nuestra santificación y nuestra redención. Por lo tanto, como dice la Escritura: El que se gloría, que se gloríe en el Señor.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 25, 14-30
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.

    El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.
    Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.

    Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

    Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

    Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo: 'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.
    El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.
    Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación' ".
    8 min

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