Evangelio Diario
LITURGIA - 05 DE AGOSTO DE 2022
Ciclo C - Año II - Color Verde
XVIII Semana del Tiempo Ordinario
Liturgia de las Horas Tomo II
II Semana del Salterio
Primera Lectura Nahum 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7
Deuteronomio 32
Evangelio Mateo 16, 24-28
“El que quiera seguirme que cargue con su cruz”
PALABRAS DEL SANTO PADRE
«Quien quiera salvar su vida, la perderá». A menudo, en la vida, por muchos motivos, nos equivocamos de camino, buscando la felicidad solo en las cosas o en las personas a las que tratamos como cosas. Pero la felicidad la encontramos solamente cuando el amor, el verdadero, nos encuentra, nos sorprende, nos cambia. ¡El amor cambia todo! Y el amor puede cambiarnos también a nosotros, a cada uno de nosotros. Lo demuestran los testimonios de los santos. (Ángelus, 16 de septiembre de 2018)
Reflexión del Evangelio de hoy (Dominicas de Lerma)
Ya viene el Mensajero de la Paz
Nahún comienza con el motivo y hasta regocijo de Esperanza: el Mensajero de la Paz que viene “sobre los montes” y exhorta a Judá, al pueblo, a cada uno a celebrar la fiesta y la fidelidad, a no temer al perverso ni la destrucción, pues Él, su Señor, lo restaura en su dignidad. Y describe la realidad de la “ciudad sanguinaria” que increíblemente coincide, con tantos siglos por medio, con la actualidad bastante generalizada de nuestro mundo, de esta realidad que absorbe y aplasta la dignidad del pueblo (santo), del hombre, de …, con el engaño de la ambición, la guerra, el sometimiento y manipulación… “Nínive devastada” y el lamento por su situación. Pero volviendo al inicio de esta lectura surge la Fuerza, la Salvación y el Rescate de parte del “Mensajero que proclama la Paz” el Señor, nuestro Dios, el Dios de Judá que salva a sus hijos de la destrucción.
Seamos también mensajeros, recobrando la fiesta en la fidelidad (“cumple tus votos”) que, desde siempre, ya en Israel, es la clave de la prosperidad y bendición, de la predilección de Dios por su pueblo. Hoy y ahora está viva esta misma realidad que se descubre por el profeta y está viva y abierta la Esperanza de un Salvador que asume sobre sí todo daño, dolor y destrucción, con tal que se vuelvan a Él. Y ante la pregunta del que sufre: “¿quién se compadecerá? ¿quién consolará?” encuentra un Corazón y unos Brazos dispuestos a perdonar y reconstruir al que vuelve pobre y desvalido.
Yo doy la muerte y la vida
Reitera que “ la ruina” acecha al hombre , la humanidad , que por sí mismo todo supone amenaza … hasta que el fiel (tú y yo) volvamos la mirada y el corazón al Señor compasivo y misericordioso que hace entender lo que dijo desde el principio, lleva repitiendo y continuará : “soy Yo, no hay dios fuera de mí” “Yo doy la muerte y la vida” , hiero y curo , porque la vida del hombre tiene una única y real procedencia y orientación y porque en el “Yo soy” Dios nos está diciendo a gritos que solamente tenemos que disponernos y secundar sus iniciativas salvadoras de Amor, Justicia y Misericordia. Y nos enseña que al mal no hemos de combatirlo y vencerlo nosotros sino Él que es “el Poderoso que salva” “afila el rayo de su espada”da su paga a los que le aborrecen y sigue ofreciendo su Mano Salvadora a los que se acogen a Él.
El que quiera seguirme que cargue con su cruz
Y va concretando el Señor a sus discípulos y a nosotros, al que quiera seguir su Camino y vivir Su Vida… porque a veces no acertamos a entender, porque a veces seguirle supone negar la natural comodidad y falsa paz o tranquilidad; porque negarse y tomar la cruz no nos gusta ni complace en absoluto. Pero … todos sabemos que la vida se engendra y genera entregándola, repartiéndola, sembrando y después , misteriosamente, de una pequeña aportación y entrega surge el milagro inconmensurable y callado de la Vida y ésta, para nosotros tiene origen y concreción en Jesús, el Hijo del hombre que “pagará a cada uno según su conducta”; por eso es necesario y conveniente seguir sus pasos, recibir Su Vida, dejar lo mío para que sea Él en mí, el único Santo “ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”. Esta es la muerte que conviene y da Vida; esta es la pérdida que supone ganancia, esta es la “senda estrecha”que impide desviar el Camino, el que todos añoramos en lo más adentro, estos son los que “verán al Hijo del hombre en su Reino”porque perdieron de lo propio para unirse a Él. Esta es la Esperanza, testimonio, fermento…para nuestros hermanos tan dañados “por los enemigos” en tan sinuosas y falaces ofertas.
Y porque siempre tenemos la referencia extraordinaria en lo ordinario de la vida de María, no podemos pasar por alto que esta fecha coincide con la celebración deSanta María la Mayor en Roma, Basílica regentada por nuestros hermanos dominicos para impartir el perdón y la Misericordia; poniendo la referencia de la Virgen María como Salud del pueblo romano, ante la cual ora el Papa al ir y volver de sus viajes. La Madre, la que nos acompaña y abraza en este seguimiento de Cristo; la que manifiesta que la Confianza en el Dios que nos salva abre caminos insospechados y manifestaciones divinas como la nieve en agosto.
¿Cómo sientes y expresas la impresión en tu corazón por la situación de este mundo, la sociedad, la palpable manipulación sobre las personas, el riesgo de dejar hacer a cada uno … etc. y aplicas la Esperanza en Dios-Salvador?
LECTURA DEL DÍA
Lectura de la profecía de Nehemías
Nah 2, 1. 3; 3, 1-3. 6-7
Ya viene por el monte
el mensajero de buenas noticias,
que anuncia la paz.
Celebra tus fiestas, Judá, y cumple tus promesas,
porque el malvado no te volverá a invadir,
pues ha sido aniquilado.
El Señor restaurará la viña de Jacob,
que es el orgullo de Israel.
Los invasores la habían devastado,
habían destruido sus sarmientos.
En cambio, ¡ay de ti, Nínive, ciudad sanguinaria,
toda llena de mentiras y despojos,
que no has cesado de robar!
Escucha el chasquido de los látigos
y el estrépito de las ruedas,
los caballos que galopan,
los carros que saltan
y la caballería que avanza.
Mira el llamear de las espadas
y el centellear de las lanzas.
Contempla la multitud de heridos
y los montones de muertos,
la interminable cantidad de cadáveres
con los que uno se tropieza.
Arrojaré inmundicias sobre ti,
te deshonraré y te expondré a la vergüenza pública.
Y todo el que te vea huirá de ti y dirá:
“Nínive está destruida”.
¿Quién tendrá compasión de ti?
¿Dónde podré encontrar alguien que te consuele?
EVANGELIO DEL DÍA
Lectura del santo evangelio según san Mateo
Mt 16, 24-28
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus ángeles, y entonces dará a cada uno lo que merecen sus obras.
Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán, sin haber visto primero llegar al Hijo del hombre como rey’’.
Oración
Señor, gracias por todo aquello que me enseñas a través de las personas que no me son tan gratas, de las que me incomodan; pues sé que te son instrumentos para hacerme crecer, para enseñarme, entre otras cosas, el amor, la paciencia, la misericordia. Tú, Señor, eres mi escudo y fortaleza, eres mi gloria y quien mantiene alzada mi cabeza.
Acción
Hoy seré mucho más paciente y tendré más amor por aquellos de mi entorno que me molestan, pues pondré atención en cómo Dios los usa para acariciarme con su mano tierna de pastor.