Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

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Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Lunes 11 de Julio | La Justicia de Dios | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 11 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 1, 10-17
    Salmo 49
    Evangelio Mateo 10, 34-11, 1

    “Heredará la vida eterna”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El primer don del Espíritu Santo es, por lo tanto, la sabiduría. Pero no se trata sencillamente de la sabiduría humana, que es fruto del conocimiento y de la experiencia. En la Biblia se cuenta que a Salomón, en el momento de su coronación como rey de Israel, había pedido el don de la sabiduría (cf. 1 Re 3, 9). Y la sabiduría es precisamente esto: es la gracia de poder ver cada cosa con los ojos de Dios. Es sencillamente esto: es ver el mundo, ver las situaciones, las ocasiones, los problemas, todo, con los ojos de Dios. Esta es la sabiduría. Algunas veces vemos las cosas según nuestro gusto o según la situación de nuestro corazón, con amor o con odio, con envidia... No, esto no es el ojo de Dios. La sabiduría es lo que obra el Espíritu Santo en nosotros a fin de que veamos todas las cosas con los ojos de Dios. Este es el don de la sabiduría. (Audiencia General, 9 abril 2014)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. Luis Maldonado Fernández de Tejada, O.)
    Todo lo bueno viene del Señor
    Hoy la liturgia nos presenta un fragmento del bello Libro de los Proverbios. Y os recomiendo que lo leáis con mucha atención, varias veces si es necesario, porque os aseguro que sus palabras parecen escritas para nuestros días: sensatez, sabiduría, prudencia, rectitud... En el mundo que nos ha tocado vivir estamos faltos de esos valores, de esas propuestas que salen de los labios de Dios, porque Él es todas esas cosas.

    En nuestro día a día vivimos multitud de situaciones que nos alteran, nos enfadan, nos ponen nerviosos, nos hacen tomar decisiones erróneas... En definitiva: sacan nuestro “peor yo” Si viviéramos en clave espiritual todo sería más sencillo, más fácil para nosotros y para los que nos rodean. Dios es nuestro escudo, el que nos marca el camino, quien nos guía por las sendas de la justicia. Si de verdad creemos esto seremos capaces de transformar el mundo, seremos esa sal de la tierra de la que nos habló Jesús. Nunca debemos perder de vista que Dios es padre y como tal siempre está dispuesto a llevarnos de su mano, basta con que nosotros queramos. Recordar la parábola del hijo pródigo, como ese padre recondujo la vida de su hijo a pesar de sus errores ¿No hará lo mismo con nosotros nuestro Padre del cielo?

    Herederos de la vida eterna
    ”El que por mi deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre... tendrá la vida eterna” San Pedro le hace una pregunta al Maestro llena de toda lógica desde el punto de vista humano, pregunta por el futuro que les aguarda, ellos que han dejado todo por el Maestro, piensa, tendrán su recompensa. Y Jesús lejos de enfadarse les anuncia lo que les espera: recibir cien veces más de lo que dieron y heredar la vida eterna ¡Esa es la generosidad de Dios para el que le es fiel!

    Muchas veces pensamos ¿de qué me sirve cumplir con Dios, servir a la Iglesia, trabajar por la Palabra? Realmente no vemos el fruto de nuestro trabajo, el mundo nos ciega, miramos a nuestro alrededor y vemos gente que, aparentemente, es feliz sin comprometerse con nada, mientras que nosotros intentamos dar servicio en nombre de Jesús, dar testimonio de su mensaje ¿Y para qué? Como siempre Cristo nos da la respuesta: para heredar la vida eterna.

    Somos humanos y como tales pensamos, razonamos, pero debemos confiar en Dios como los Apóstoles lo hicieron en Jesús, sin preguntar, con una confianza ciega. Dios sabrá pagarnos como el dueño de la vid hizo con sus trabajadores. Confianza, seguridad, amor son las claves para vivir según el Evangelio. Como San Pedro querremos saber y como él recibiremos la respuesta precisa. Todo trabajo, todo afán en nombre de Dios tendrá su recompensa.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de los Proverbios 2, 1-9
    Hijo mío, si escuchas mis palabras
    y no olvidas mis consejos;
    si prestas oído a la sabiduría
    y atención a la prudencia;
    si invocas a la inteligencia
    y le haces caso a la sensatez;
    si procuras todo esto como procuras el dinero
    y lo buscas como un tesoro,
    entonces comprenderás lo que significa el temor del Señor
    y alcanzarás el conocimiento de Dios.

    Porque el Señor es quien da la sabiduría
    y de su boca proceden el saber y la inteligencia.
    Él atesora los aciertos para los hombres justos
    y es un escudo para los hombres de conducta intachable;
    él protege a los que cumplen con su deber
    y cuida en su camino al hombre bueno.

    Teniendo presente esto comprenderás lo que es justo y debido,
    y todas las cosas que son convenientes y buenas.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo 19, 27-29
    En aquel tiempo, Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús: ""Señor, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido, ¿qué nos va a tocar?"" Jesús les dijo: ""Yo les aseguro que en la vida nueva, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, los que me han seguido, se sentarán también en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

    Y todo aquel que por mí haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o esposa o hijos, o propiedades, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna"".


    Oración

    Jesús, ayúdame a vivir de una manera íntegra, conforme a tus mandamientos y a tu ley; que sea solidario con el necesitado y compasivo con el hermano que sufre. Que sea tu gracia la que me edifique, Dios mío.

    Acción

    Hoy haré algo por alguien necesitado, un pobre, una viuda o un huérfano.
    6 min
  • Evangelio Del Día Sábado 9 de Julio | Dios Nos Protege | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 09 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Isaías 6, 1-8
    Salmo 92
    Evangelio Mateo 10, 24-33

    “No tengáis miedo”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    A estos discípulos de ayer y de hoy que sufren persecución, Jesús les recomienda: «no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma» (v. 28). No hay que temer a los que intentan extinguir la fuerza evangelizadora mediante la arrogancia y la violencia. De hecho, no pueden hacer nada contra el alma, es decir, contra la comunión con Dios: nadie puede quitársela a los discípulos, porque es un regalo de Dios. (Ángelus, 21 junio 2020)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    ¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?" Aquí estoy; mándame
    A Isaías se le revela la Santidad de Dios y ante este hecho se siente pecador, de labios impuros que habita en medio de un pueblo de labios impuros.

    Esta revelación va unida a un rito purificador que realizado por medio de un serafín, le hace saber al profeta:

    -este fuego ha tocado tus labios
    -ha desaparecido tu culpa
    -está perdonado tu pecado

    En la revelación Isaías oye la voz que dice:
    -¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?" Aquí estoy; mándame.

    Es el relato de vocación profética orientado hacia el ministerio de la palabra, que nos hace ver cómo la gloria divina es manifestación de la presencia de Dios que invade el templo y, nos hace conscientes de nuestro pecado personal y colectivo.

    Nos hace reconocer nuestros pecados. Nos permite experimentar el perdón de Dios y ser limpios de nuestros pecados para encargarnos una misión.

    Dios revela que elige a personas como mensajeros suyos: aquí estoy, mándame.

    Que estamos atentos para ofrecernos a la misión a la que el Señor quiera mandarnos. Que nuestra vida esté atenta para ver la gloria de Dios, su presencia y la manifestación del poder de la Palabra de Dios que actúa como liberación, gozo, perdón llamada para ir en su nombre, anunciando salvación.

    Jesús, llama y envía a la misión evangelizadora a sus discípulos: no temas, confía
    El discípulo tiene que dar testimonio del evangelio, es decir tiene que vivir y anunciar los valores por los que Dios apuesta: la justicia, la paz, la misericordia, la igualdad, la fraternidad... la salvación que nos llega en Cristo muerto y resucitado.

    Ante este anuncio público; el que se cree autosuficiente, el que practica la injusticia, el que no busca la paz... el que vive en los valores mundanos, no va a aceptar el mensaje. Y entonces ¿qué?
    "¡No tengáis miedo!".

    No tengáis miedo, (se repite tres veces) no tengáis miedo, porque es tal la fuerza de la verdad del evangelio que éste se acabará conociendo por todo el mundo.

    No tengáis miedo porque te podrán hacer sufrir por anunciar públicamente esta verdad del Evangelio, pero no te vencerán. No podrán quitar tu libertad ni suprimir tu espíritu....
    No tengáis miedo; confiad.

    Si Dios está pendiente hasta de los gorriones ¿En qué cabeza cabe que Dios, tu Padre y Mamá, no esté pendiente de ti?

    Dios está pendiente de ti hasta en los más mínimos detalles de tu vida; como puede ser, que hoy se te haya caído un solo cabello de tu cabeza; no tengas miedo, confía.

    Confía, no tengas miedo y da un paso más: confiesa públicamente a Cristo Jesús y él confesará ante el Padre, que eres digno de la vida eterna y la salvación.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de Isaías
    Is 6, 1-8
    El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor, sentado sobre un trono muy alto y magnífico. La orla de su manto llenaba el templo. Había dos serafines junto a él, con seis alas cada uno: con un par se cubrían el rostro; con otro, se cubrían los pies, y con el otro, volaban. Y se gritaban el uno al otro:

    “Santo, santo, santo es el Señor, Dios de los ejércitos;
    su gloria llena toda la tierra”.

    Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenaba de humo. Entonces exclamé:

    “¡Ay de mí!, estoy perdido,
    porque soy un hombre de labios impuros,
    que habito en medio de un pueblo de labios impuros,
    porque he visto con mis ojos al rey y Señor de los ejércitos”.

    Después voló hacia mí uno de los serafines. Llevaba en la mano una brasa, que había tomado del altar con unas tenazas. Con la brasa me tocó la boca, diciéndome:

    “Mira: Esto ha tocado tus labios.
    Tu iniquidad ha sido quitada
    y tus pecados están perdonados”.

    Escuché entonces la voz del Señor que decía: “¿A quién enviaré? ¿Quién irá de parte mía?” Yo le respondí: “Aquí estoy, Señor, envíame”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 10, 24-33
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “El discípulo no es más que el maestro, ni el criado más que su señor. Le basta al discípulo ser como su maestro y al criado ser como su señor. Si al señor de la casa lo han llamado Satanás, ¡qué no dirán de sus servidores!
    No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de noche, repítanlo en pleno día y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las azoteas.

    No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo.
    ¿No es verdad que se venden dos pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo.

    A quien me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre, que está en los cielos’’.
    5 min
  • Evangelio Del Día Viernes 8 de Julio | Ovejas En Medio De Lobos | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 08 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Oseas 14, 2-10
    Salmo 50
    Evangelio Mateo 10, 16-23

    “El que persevere hasta el final, se salvará”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Además de como «ovejas en medio de los lobos», el Señor, también en nuestro tiempo, nos manda como centinelas en medio de la gente que no quiere ser despertada del torpor mundano, que ignora las palabras de Verdad del Evangelio, construyéndose unas propias verdades efímeras. Y si nosotros vamos o vivimos en estos contextos y decimos las Palabras del Evangelio, esto molesta y no nos mirarán bien. Pero en todo esto el Señor sigue diciéndonos, como decía a los discípulos de su tiempo: “¡No tengáis miedo!”. No olvidemos esta palabra: siempre, cuando nosotros tenemos alguna tribulación, alguna persecución, alguna cosa que nos hace sufrir, escuchamos la voz del Señor en el corazón: “¡No tengáis miedo! ¡No tener miedo, ve adelante! ¡Yo estoy contigo!”. (Ángelus, 25 junio 2017)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Sor Inmaculada Ocaña Gutiérrez).
    Rectos son los caminos del Señor
    Llegamos al último capítulo del libro del profeta Oseas en el que se nos ha mostrado el amor de Dios con su pueblo como un amor esponsal, a lo largo de la Historia esta Alianza es rota únicamente por la infidelidad del hombre, mientras Dios siempre se mantiene fiel. Los versículos que hoy meditamos son una nueva llamada a la conversión, a volver a Dios, porque Él, como buen Padre, siempre desea y espera nuestro retorno, solo nos pide que recordemos nuestras promesas y con humildad y confianza volvamos a poner nuestras vidas en sus manos.

    En mi interior me inculcas sabiduría
    Con el salmista alabamos al Señor reconociendo su misericordia, su bondad, su compasión y le pedimos un corazón limpio, un espíritu firme y que nos haga experimentar una vez más la alegría de su amor, de su salvación, para proclamar constantemente su alabanza y su fidelidad que son eternas.

    El Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros
    Jesús continúa instruyendo a los apóstoles. No les oculta las dificultades, los peligros y acechanzas que van a encontrar en la misión evangelizadora que les encomendará. Como buen Pedagogo, les da pautas a seguir “sed sagaces, astutos y a la vez sencillos como palomas”; les advierte de las hostilidades con las que se van a encontrar, para superarlas requerirán valentía, intrepidez, buen ánimo, porque “os envío como ovejas entre lobos que os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa”, pero tened valor, si a Mí me han perseguido, también vosotros seréis perseguidos. La misión no es fácil, requiere ir contracorriente, y “¡tened cuidado con la gente!”. Esta expresión que puede parecernos difícil de entender, más tarde, Juan ya anciano, recogiendo esta enseñanza de Jesús escribirá en una de sus cartas “no os fieis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios…” y Pablo “examinadlo todo y quedaos con lo bueno”. En los primeros días -tras la venida del Espíritu Santo-, los apóstoles tuvieron ocasión de experimentar cuan ciertas eran las palabras del Maestro, pues varias veces todos juntos, por grupos o individualmente fueron apresados, llevados ante el Sanedrín o ante las autoridades civiles, como bien nos narran los Hechos de los Apóstoles, pero también es cierto que se cumplieron las palabras del Señor en el que habían puesto su confianza, en estas circunstancias no temáis, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros y así daréis testimonio de mí.

    A lo largo de los siglos infinitud de cristianos han dado testimonio con la propia vida de su fidelidad a Jesús y al Evangelio. Todos ellos experimentaron una fortaleza, una sabiduría, una alegría que no provenía de ellos mismos, sino que era fruto de la acción del Espíritu Santo como Jesús había prometido.

    Son los mártires de todos los tiempos, que no antepusieron nada al amor que experimentaban de Dios, como el beato Adriano de Fortescue, que hoy celebra la Familia dominicana, o los 27 mártires dominicos de Almería, Almagro y Huéscar recientemente beatificados. No tuvieron miedo de dar la cara por nuestro Señor. Predicaron no solo con sus palabras y obras, sino sobre todo con la entrega generosa, desinteresada y fiel de sus vidas, haciendo ver que lo más importante para ellos era el cumplimiento de la voluntad de Dios, que Él llenaba sus vidas y las plenificaba. Y esto fue posible porque se dejaron iluminar y conducir por el Espíritu Santo que puso en ellos palabras y actitudes de valentía y confianza. Murieron perdonando y bendiciendo. Esta es la actitud que tenemos que seguir teniendo nosotros, cristianos del siglo XXI, porque aún hay muchas personas que no conocen a Cristo, tal vez, cerca de nosotros. ¿Qué hacemos por evangelizar?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Oseas
    Os 14, 2-10
    Esto dice el Señor Dios:
    “Israel, conviértete al Señor, Dios tuyo,
    pues tu maldad te ha hecho sucumbir.
    Arrepiéntanse y acérquense al Señor para decirle:
    ‘Perdona todas nuestras maldades,
    acepta nuestro arrepentimiento sincero,
    que solemnemente te prometemos.
    Ya no nos salvará Asiria,
    ya no confiaremos en nuestro ejército,
    ni volveremos a llamar “dios nuestro”
    a las obras de nuestras manos,
    pues sólo en ti encuentra piedad el huérfano’.
    Yo perdonaré sus infidelidades, dice el Señor;
    los amaré, aunque no lo merezcan,
    porque mi cólera se ha apartado de ellos.
    Seré para Israel como rocío;
    mi pueblo florecerá como el lirio,
    hundirá profundamente sus raíces, como el álamo,
    y sus renuevos se propagarán;
    su esplendor será como el del olivo
    y tendrá la fragancia de los cedros del Líbano.
    Volverán a vivir bajo mi sombra,
    cultivarán los trigales y las viñas,
    que serán tan famosas como las del Líbano.
    Ya nada tendrá que ver Efraín con los ídolos.
    Yo te he castigado, pero yo también te voy a restaurar,
    pues soy como un ciprés verde,
    y gracias a mí, tú das frutos.
    Quien sea sabio, que comprenda estas cosas
    y quien sea prudente, que las conozca.
    Los mandamientos del Señor son rectos
    y los justos los cumplen;
    los pecadores, en cambio, tropiezan en ellos y caen’’.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 10, 16-23
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “Yo los envío como ovejas entre lobos. Sean, pues, precavidos como las serpientes y sencillos como las palomas.
    Cuídense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes.
    El hermano entregará a su hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin, se salvará.
    Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Yo les aseguro que no alcanzarán a recorrer todas las ciudades de Israel, antes de que venga el Hijo del hombre’’.


    Oración

    Señor, me asombra tu amor y tu misericordia; gracias por perdonar todas mi maldades, por aceptar mi arrepentimiento sincero y porque cada vez, a pesar de que caigo y no cumplo mi palabra, tú has aceptado nuevamente mi promesa de volverme a ti; cura, Dios mío, mis infidelidades.

    Acción

    En este día repasaré los mandamientos del Señor y confrontaré mi vida con ellos. Haré énfasis en los mandamientos que más he incumplido o pasado por alto y me haré consciente de cómo han afectado mi persona y la de los que me rodean.
    8 min
  • Evangelio Del Día Jueves 7 de Julio | Mi Pueblo Me Olvidó | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 07 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Oseas 11, 1-4. 8-9
    Salmo 79
    Evangelio Mateo 10, 7-15

    “Gratis habéis recibido, dad gratis”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Cuando alguien nos ofrece un servicio, no debemos pensar que todo nos es debido. No, muchos servicios se realizan de forma gratuita. Pensad en el voluntariado, que es una de las mejores cosas que tiene la sociedad italiana. Los voluntarios... ¡Y cuántos de ellos dejaron sus vidas en esta pandemia! Se hace por amor, simplemente por servicio. La gratitud, el reconocimiento, es en primer lugar una señal de buenos modales, pero también es una característica distintiva del cristiano. Es un simple pero genuino signo del reino de Dios, que es el reino del amor gratuito y generoso. (Ángelus, 28 junio 2020)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Martín Alexis González Gaspar O.P.)
    Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos
    Los profetas son la puerta que pone en comunicación a Dios con los seres humanos, y a los hombres con Dios. A nosotros nos dan palabras divinas y a Dios le dan nuestras mejores palabras. Después él las usa para hablar con nosotros, en un diálogo continuo donde nosotros aprendemos la lengua de Dios y nos volvemos más humanos y Dios se vuelve más Dios.

    El Capítulo once del rollo de Oseas contiene algunos de los versos más hermosos de toda la Biblia. Son una cima de la profecía. Pero no podemos comprenderlos si antes no atravesamos los versos de condena, maldición, decepción y traición de los capítulos anteriores, si no nos encontramos con las palabras que Oseas utiliza para decirnos que la Alianza con Dios y su pueblo está rota para siempre, que la promesa se ha desvanecido por la infidelidad de Israel.

    Si nos saltamos los capítulos difíciles y duros de la Biblia, si esquivamos el Gólgota y el Domingo de Ramos e inmediatamente vamos a Galilea, las resurrecciones se vuelven falsas y no salvan a nadie. Sólo quien muere de verdad puede conocer una resurrección verdadera.

    Dios transformó el yugo de los ídolos que oprimían a los demás pueblos en lazos de amor, cuidando al pueblo como a un hijo. Pero el pueblo no quiso escuchar nada y siguió con sus prostituciones. La libertad conquistada gracias al aflojamiento del yugo se convirtió en una ocasión para escapar en busca de otros amantes, para alejarse de casa. Porque, como hemos aprendido también nosotros, los lazos de amor no dejan de ser lazos, y los hijos si consiguen romper sus lazos, incluso los que hemos creado solo para amarlos. Se les llama a mirar hacia lo alto: Se nos llama a ver las estrellas. Sólo los sapiens saben hacerlo, los animales no pueden mirar al cielo. Quizá sea esta la definición más bella de la vocación humana.

    En la no-esperanza irrumpe lo inesperado. El dorso de las cosas se pliega y comienza para Dios el tiempo de la fidelidad sin reciprocidad. Dios cambia su mirada, invierte la marcha, cambia la dirección de su acción, y por tanto se convierte. Y hace algo que no debería hacer, lo contrario de lo que había dicho que haría. De esta lucha emerge un Dios inédito. Resulta espléndido que la diferencia entre Dios y el hombre consista precisamente en ser capaz de amar incluso sin reciprocidad. Dios nos ama renunciando a la reciprocidad.

    El profeta reconoció la vida que le rodeaba y finalmente la comprendió. Pero una certeza sí tenemos: Oseas encontró y anunció una resurrección porque llegó hasta el fondo de su crisis y de la de su comunidad. Ni un solo centímetro antes. La certeza de un futuro nació de la certeza final. Demasiadas veces no resucitamos porque nos quedamos en la primera o segunda estación del vía crucis, no llamamos a las crisis por su nombre tremendo, nos consolamos con pequeñas resurrecciones y no tocamos el fondo de los abismos, donde el pie puede intentar levantar un nuevo vuelo.

    Sólo así, resucitados desde la misma raíz podremos ir y anunciar el reino. Nuestro mundo necesita testigos creíbles, convencidos y convincentes. El mensajero debe de pasar el Evangelio por su propia vida, para luego transmitirlo con veracidad. Quien realmente quiere hacer las mismas obras de Jesucristo tiene que creer firmemente su Palabra y que esa Palabra es capaz de curar, resucitar, limpiar y echar cualquier tipo de mal que nos ata, no precisamente con ataduras de amor.

    El discípulo de Jesús es aquel que vive en total gratuidad. El verbo "cobrar" no puede estar en el vocabulario de un cristiano, porque sería como estafar a un Dios que nunca pasa factura y olvida nuestras deudas. Mercadear con las cosas de Dios es la mayor de las ingratitudes. Aquí no valen medias tintas o lo hacemos gratis o mejor no hacerlo. Hacer negocio a cuenta de Dios es el mayor antitestimonio que podemos dar a esta sociedad mercantilizada. Es hora de volver a la esencia de la gratuidad, allí donde nacen las ataduras del amor eterno.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Oseas
    Os 11, 1-4. 8-9
    “Cuando Israel era niño, yo lo amé,
    y de Egipto llamé a mi hijo, dice el Señor.
    Pero, mientras más lo llamaba,
    más se alejaba de mí;
    ofrecía sacrificios a los dioses falsos
    y quemaba ofrendas a los ídolos.
    Yo fui quien enseñó a andar a Efraín,
    yo quien lo llevaba en brazos;
    pero no comprendieron que yo cuidaba de ellos.
    Yo los atraía hacia mí con los lazos del cariño,
    con las cadenas del amor.
    Yo fui para ellos como un padre,
    que estrecha a su creatura
    y se inclina hacia ella para darle de comer.
    Mi corazón se conmueve dentro de mí
    y se inflama toda mi compasión.
    No cederé al ardor de mi cólera,
    no volveré a destruir a Efraín,
    pues yo soy Dios y no hombre,
    yo soy el Santo que vive en ti
    y no enemigo a la puerta’’.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 10, 7-15
    En aquel tiempo, envió Jesús a los Doce con estas instrucciones: ‘Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues, gratuitamente.
    No lleven con ustedes, en su cinturón, monedas de oro, de plata o de cobre. No lleven morral para el camino ni dos túnicas ni sandalias ni bordón, porque el trabajador tiene derecho a su sustento.
    Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, pregunten por alguien respetable y hospédense en su casa hasta que se vayan. Al entrar, saluden así: ‘Que haya paz en esta casa’. Y si aquella casa es digna, la paz de ustedes reinará en ella; si no es digna, el saludo de paz de ustedes no les aprovechará. Y si no los reciben o no escuchan sus palabras, al salir de aquella casa o de aquella ciudad, sacúdanse el polvo de los pies. Yo les aseguro que el día del juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas con menos rigor que esa ciudad”.


    Oración

    Gracias, Señor, por tu abrazo de Padre, gracias por dejarme experimentar tu amor incondicional y protector. No permitas, Señor, que nada me aparte del gozo de estar en tus brazos y permanecer asido de tu diestra que sostiene, restaura y anima.

    Acción

    Hoy tendré con los que me rodean más muestras de amor que las que habitualmente tengo, buscando que ellas sean instrumento de Dios para manifestarles su amor de Padre.
    7 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 6 de Julio | La Iglesia de Jesús | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 06 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Oseas 10, 1-3. 7-8. 12
    Salmo 104
    Evangelio Mateo 10, 1-7

    “Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    El discípulo de Jesús no encuentra su alegría en el dinero, en el poder, u otros bienes materiales, sino en los dones que recibe cada día de Dios: la vida, la creación, los hermanos y las hermanas, etc. Son dones de la vida. También los bienes que posee los comparte con gusto, porque vive en la lógica de Dios. Y ¿cuál es la lógica de Dios? La gratuidad. El discípulo ha aprendido a vivir en la gratuidad. Esta pobreza es también una actitud respecto el sentido de la vida, porque el discípulo de Jesús no cree que lo posee, que ya lo sabe todo, sino que sabe que debe aprender cada día. Y esta es una pobreza: el ser consciente de que debe aprender cada día. El discípulo de Jesús, porque tiene esta actitud, es una persona humilde y abierta, sin prejuicios ni rigidez. (Ángelus, 13 febrero 2022)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    El corazón dividido
    Oseas nos describe la situación del pueblo judío: tener el corazón dividido. Decir de palabra que sigue a Yahvé, pero en su vida de cada día darle la espalda. Mientras seguía a Yahvé le fue bien: “Israel era una viña frondosa”... aumentó sus altares y erigía mejores monumentos. Pero su corazón se apartó de su Dios: “no respetamos al Señor”. Y le llovieron los males. “Desaparece Samaria, y su rey… son destruidos los altozanos de los ídolos”.

    El único remedio es volver al amor primero, al amor a Yahvé… “es tiempo de consultar al Señor”. Es el momento de “sembrar justicia” para cosechar misericordia.

    Salvando las circunstancias temporales, los seguidores de Jesús de 2022 nos encontramos en una situación parecida. Cuando nos alejamos de Jesús, la luz desaparece de nuestra vida. Cuando le seguimos, como le hemos prometido, el amor reina y dirige nuestros pasos y la felicidad aflora en nuestro corazón.

    El reino de Dios y el reino del mal son incompatibles
    A lo largo de los cuatro evangelistas, vemos que es Jesús el protagonista de predicar su buena y nueva noticia. Pocas veces, aparece Jesús pidiendo a sus doce apóstoles que prediquen su mensaje, como vemos en ese pasaje evangélico.

    En esta ocasión, les pide que sean ellos los que proclamen “que el Reino de los Cielos está cerca”. Dios está dispuesto a ser, ya en esta vida terrena, el Rey, el Señor de la sociedad humana y todos sus habitantes. Les pide que de momento vayan solo a los judíos. Ya llegará el momento de ordenarles que vayan a todo el mundo a presentarles esta buena noticia.

    El núcleo central de la predicación de Jesús es el reino de Dios. Ese es el gran proyecto de Dios sobre toda la humanidad, una sociedad humana donde Dios sea el Rey, y no haya ningún otro rey. Si Dios reina, todo lo que se opone a Dios y al Amor va a ser aniquilado.

    El enemigo más directo que se opone al Reino de Dios es el mal. Siempre vemos a Jesús, en su actividad misionera, en guerra continua con el mal. Por eso, ya en esa primera ocasión de enviar a sus discípulos a predicar el Reino de Dios, les pide también como los continuadores de su obra que hagan lo mismo que Él, que sigan luchando contra el mal en todas sus manifestaciones, y les da poder para ello: “Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia”.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Oseas
    Os 10, 1-3. 7-8. 12
    Israel era una viña frondosa
    que daba abundante fruto.
    Pero cuanto más se multiplicaban sus frutos,
    más se multiplicaban sus altares paganos;
    cuanto más rico era el país,
    más ricos fueron sus monumentos a los ídolos.
    Su corazón está dividido
    y van a pagar sus culpas.
    El Señor derribará sus altares
    y demolerá sus monumentos.
    Pero ellos dicen: “No tenemos rey”.
    Pero si no temen al Señor,
    ¿qué podrá hacer por ellos el rey?
    Samaria y su becerro desaparecerán
    como espuma sobre el agua.
    Todos los santuarios de los ídolos serán destruidos
    y sobre sus altares crecerán espinas y cardos,
    porque la idolatría ha sido el pecado de Israel.
    Entonces gritarán a los montes: “¡Cúbrannos!”,
    y a las colinas: “¡Sepúltennos!”
    Siembren justicia y cosecharán misericordia;
    preparen sus tierras para la siembra,
    pues ya es tiempo de buscar al Señor,
    para que venga y llueva la salvación sobre ustedes.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 10, 1-7
    En aquel tiempo, llamando Jesús a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
    Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago y su hermano Juan, hijos del Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y Judas Iscariote, que fue el traidor.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos, ni entren en ciudades de samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos”.


    Oración

    Señor Jesús, quiero reafirmar mi decisión de crecer, más que en bienes y riquezas, en justicia y en la siembra de virtudes; por tu gran amor, Señor, haz llover sobre mí tu gracia y Espíritu para que fructifique en salvación y vida eterna.

    Acción

    Hoy me privaré de algo a lo que estoy acostumbrado y recordaré que puedo prescindir de todo menos del Señor.
    8 min
  • Evangelio Del Día Martes 5 de Julio | Conmigo o Contra Mi | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 05 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Oseas 8, 4-7. 11-13
    Salmo 113
    Evangelio Mateo 9, 32-38

    “Estaban extenuadas y abandonadas”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Esta petición de Jesús es siempre válida. Siempre debemos orar al “dueño de la mies”, que es Dios Padre, para que envíe obreros a trabajar en su campo, que es el mundo. Y cada uno de nosotros lo debe hacer con un corazón abierto, con una actitud misionera; nuestra oración no debe limitarse solo a nuestras peticiones, a nuestras necesidades: una oración es verdaderamente cristiana si también tiene una dimensión universal. (Ángelus, 7 julio 2019)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Mariela Martínez Higueras O.P.)
    Puesto que siembran viento, cosecharán tempestades
    La primera lectura de hoy es de Oseas, un profeta que realiza su actividad en Samaría en el siglo VIII a. C. El profeta a través de su bella obra, en la que expresa la alianza de Dios con su pueblo a través de la metáfora de una relación esponsal, denuncia a Israel por haber caído en la idolatría en su doble vertiente: la adoración a Baal, dios de la lluvia y la fertilidad (4,12b-13;7,14b;9,1) y la adoración de los becerros instalados en Betel y Dan por Jeroboán I en 931 a.C. al producirse la división política y religiosa entre el Reino del Sur (Juda) y el reino del Norte (Samaría) (1 Re 12, 20-33).

    En realidad, el gran pecado de Samaría es un pecado contra el primer mandamiento: «Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mí (Ex 20,2-3) expresado en el Deuteronomio en el Shemá: “Escucha, Israel: Yahveh nuestro Dios es el único Yahveh. Amarás a Yahveh tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza”. (Dt 6,4-5). El pueblo a lo largo de su historia va a caer numerosas ocasiones en esta idolatría no reconociendo de forma teórica o práctica, quien es el verdadero Dios.
    Nosotros, en ocasiones, también llenamos nuestra vida cotidiana de diosecillos (dinero, poder, reconocimiento, likes en las redes sociales…) que nos hacen poner las energías y el corazón en realidades que no nos llenan, no nos satisfacen y nos presentan un falso sendero de felicidad que nos aboca al abismo del sinsentido y del vacío; perdemos de vista quien es el verdadero Dios, el único que puede salvarnos, el único que puede dar sentido a nuestra existencia, el único que puede llenarnos de plenitud. Por ello te invito a la reflexión y a que te respondas con sinceridad: ¿Quién es el verdadero Dios en este momento en tu vida? ¿A quién le entregas tus fuerzas, tu corazón, tu alma y tus energías?

    Al ver a la muchedumbre sintió compasión
    El evangelio de hoy nos presenta la curación de un mudo, (9,32-33) tras la resurrección de la hija de un jefe, la curación de la hemorroisa (Mc 5,23-43), y de dos ciegos (9, 27-31). El evangelista está presentando los signos del Reino que Jesús anuncia con su palabra. Sus familiares y amigos ya saben el diagnóstico, está endemoniado. Por ello, al expulsar Jesús al demonio, el mudo comienza a hablar. La reacción ante ese exorcismo-curación es doble, mientras la gente queda admirada por el milagro, los fariseos critican interrogando en nombre de quien se ha realizado. Jesús es presentado por el evangelista como el Mesías que trae la liberación y salvación definitiva de todas las dimensiones del ser humano y todos los seres humanos, según lo anunciado por Isaías: “Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, y las orejas de los sordos se abrirán. Entonces saltará el cojo como ciervo, y la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo” (Is 35,5-6a).

    A continuación, el evangelista nos presenta un breve sumario de la actividad itinerante de Jesús: Enseñar proclamando la Buena Nueva del Reino y sanando toda enfermedad. Ambas realidades, palabra y acontecimiento, dicho y hecho resumen la predicación de Jesús. Mientras “los signos manifiestan y confirman la enseñanza; las palabras, por su parte, proclaman los signos y esclarecen el misterio contenido en ellas” (D.V.2).

    En su camino, Jesús, al ver a la muchedumbre, siente compasión de ella porque están abatidos como ovejas sin pastor. Esta frase evangélica inspiró a Santo Domingo la fundación de la Orden de Predicadores al ver la herejía cátara en el sur de Francia. A él también se le movieron las entrañas de misericordia al ver a todos aquellos cátaros sin horizonte, sin futuro, sin esperanza, sin acompañamiento en el camino; por eso decide crear un grupo de hermanos que acompañen en el sendero de la verdad a todos aquellos que, sin querer, se han desviado de ella. Hoy, ocho siglos después, la mies sigue siendo mucha y los obreros pocos. ¿Estás dispuesto dejarte afectar por los sufrimientos y debilidades de nuestros hermanos y hermanas y que la misericordia te haga dar valientemente un paso adelante para acompañar sus vulnerabilidades y curar sus heridas?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Oseas
    Os 8, 4-7. 11-13
    Esto dice el Señor:
    “Han nombrado reyes sin contar conmigo,
    han escogido príncipes sin saberlo yo.
    Con su oro y su plata se han hecho ídolos,
    para su perdición.
    Tu becerro, Samaria, es repulsivo
    y mi ira arde contra él.
    ¿Hasta cuándo serán incapaces de purificarse
    los hijos de Israel?
    Un artesano ha hecho ese becerro, que no es Dios,
    por eso quedará hecho trizas.
    Siembran vientos y cosecharán tempestades;
    su trigo no dará espigas, no producirá harina su grano,
    y si la produce, los extranjeros se la comerán.
    Efraín ha construido multitud de altares,
    y sólo le han servido para pecar.
    Aunque yo les escribiera todas mis leyes,
    las ignorarían como si fueran de un extraño.
    Aunque inmolen víctimas en mi honor
    y coman su carne, no me dan gusto,
    pues tengo presentes sus culpas
    y castigaré sus pecados.
    Por eso volverán a la esclavitud’’.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 32-38
    En aquel tiempo, llevaron ante Jesús a un hombre mudo, que estaba poseído por el demonio. Jesús expulsó al demonio y el mudo habló. La multitud, maravillada, decía: “Nunca se había visto nada semejante en Israel”. Pero los fariseos decían: “Expulsa a los demonios por autoridad del príncipe de los demonios”.
    Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, predicando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y dolencia. Al ver a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.


    Oración

    Señor, no dejes que mi vida se convierta en un desperdicio ni en un sembrar vientos; por tu gracia y amor instrúyeme para sembrar, en mi vida y en mi entorno, la semilla de la eternidad, esa semilla que ni el polvo ni la polilla destruyen y te pido que la riegues con tu agua de vida, el Espíritu Santo.

    Acción

    Hoy tendré un gesto de amor y caridad con alguien que se resiste a la fe y lo haré con la conciencia de que es una semilla de eternidad para él y los suyos.
    9 min
  • Evangelio Del Día Lunes 4 de Julio | Tengamos Fe| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 04 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIV Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Oseas 2, 16. 17-18. 21-22
    Salmo 144
    Evangelio Mateo 9, 18-26

    “Animo, hija; tu fe te ha salvado”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Se trata de dos relatos entrelazados, con un único centro: la fe, y muestran a Jesús como fuente de vida, como Aquél que vuelve a dar la vida a quien confía plenamente en Él. Los dos protagonistas, es decir, el padre de la muchacha y la mujer enferma, no son discípulos de Jesús y sin embargo son escuchados por su fe. Tienen fe en aquel hombre. De esto comprendemos que en el camino del Señor están admitidos todos: ninguno debe sentirse un intruso o uno que no tiene derecho. Para tener acceso a su corazón, al corazón de Jesús hay un solo requisito: sentirse necesitado de curación y confiarse a Él. (Ángelus, 1 julio 2018)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. Félix García O.P.)
    Me desposaré contigo para siempre
    Este hermoso canto de amor que Oseas, prestando su voz a Dios y en nombre de Dios, dedica a Israel, pone en escena todo lo bello que Dios quiere para su pueblo. Es un canto cuya esencia podemos encontrar en varios lugares. Pensemos en el Cantar de los Cantares del A. T.; pensemos también en los bellísimos versos que San Juan de la Cruz y Santa Teresa dedican al Amado, y tantos otros poetas y místicos, pintores y escultores, arquitectos, músicos y artistas en general, que a lo largo de la historia de la humanidad, desde antes de Altamira hasta hoy mismo, cantan la belleza y, a veces sin pretenderlo ni quererlo, ponen el amor de Dios ante nuestros ojos, nuestros oídos, nuestro tacto, nuestra voz.

    El amor infinito de Dios no tiene medida, se entrega hasta su propia infinitud. Es Dios el que se da a si mismo completo, sin reservas de ningún tipo. Sin tiempo de caducidad. No tenemos que ir muy lejos para encontrarlo. Nos bastará con girar la vista a cualquier lado para encontrar un rasgo, un verso suelto, de la belleza y el amor que Dios nos regala. Abramos los ojos y busquemos al esposo que nos regala todo lo bueno y bello que en él está presente y nos lo da gratuitamente.

    Vayamos al salmo y bendigamos al Señor todos los días, todos los minutos de nuestra vida, porque es incalculable su grandeza.

    Animo, hija; tu fe te ha salvado
    Las gentes están ávidas de la fuerza que emana de Jesús. El Jefe de los judíos se arrodilla ante él porque la necesidad le aprieta y tiene algo que pedir: La vida de su hija peligra y sabe que Jesús podrá salvarla. Este hombre tiene fe; tal vez una fe utilitaria, pero cree en Jesús y Jesús ve su fe y se apresta a llevar su ayuda allí donde se la piden. No podría ser de otra forma: Jesús revive a la niña entre las burlas de los asistentes al velatorio.

    Imagino que la noticia causó estupor entre los presentes y entre los que se fueron enterando de la noticia después. Jesús se va haciendo notar y su fama irá creciendo. Una fama que él no busca, pero que tampoco rechaza si resulta favorable para el cumplimiento de su misión. La Buena Noticia, el Evangelio, se va derramando por donde Jesús y sus discípulos pasan, logrando adeptos y despertando envidias y rencores entre sus enemigos.

    Intercalado en el viaje aparece el episodio de la hemorroisa. Es una mujer que se arriesga a ser descubierta y tal vez castigada porque su enfermedad, su impureza contaminaría todo lo que ella tocara o la tocara. De hecho, Jesús quedó contaminado, impuro por haber sido tocado por la mujer. No parece que le importara demasiado: sabe que le ha tocado alguien que necesitaba ayuda y se la presta sin dudar. Al igual que tocará a los leprosos y evitará entrar en las ciudades pues es consciente de su impureza legal aunque los evangelistas lo presenten como un rasgo de humildad.
    Otro pequeño rasgo que no debemos perder de vista es la importancia de las manos. Las manos sirven para hacer daño, pero en Jesús las manos sirven para tocar, para transmitir salud y vida. Toca los ojos del ciego para que recupere su vista, da la mano al paralítico para que se levante. Toma de la mano a la niña muerta para volverla a la vida y tantas otras acciones, milagros, a lo largo de su vida.
    Miremos con atención nuestras manos: ¿Han servido para bendecir o para hacer daño? ¿Las hemos usado para ayudar o nos han servido para abofetear al prójimo? Hagamos que nuestras manos sean las manos con las que Dios quiere terminar su obra creadora. Esa es nuestra misión: amar con el corazón y bendecir ayudando con nuestras manos.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Oseas
    Os 2, 16. 17-18. 21-22
    Esto dice el Señor:
    “Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto
    y le hablaré al corazón.
    Ella me responderá allá,
    como cuando era joven,
    como el día en que salió de Egipto.
    Aquel día, palabra del Señor,
    ella me llamará ‘Esposo mío’,
    y no me volverá a decir ‘Baal mío’.
    Israel, yo te desposaré conmigo para siempre.
    Nos uniremos en la justicia y la rectitud,
    en el amor constante y la ternura;
    yo te desposaré en la fidelidad
    y entonces tú conocerás al Señor’’.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 18-26
    En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir”.
    Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: “Con sólo tocar su manto, me curaré”. Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: “Hija, ten confianza; tu fe te ha curado”. Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer.
    Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: “Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida”. Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región.


    Oración

    Señor Dios, Padre de bondad, tú que has querido manifestarnos tu amor como el de un padre por su hijo, o de un esposo por su amada, te pedimos que nos ayudes a responderte con el mismo amor con que nos amas y, que ese amor, nos haga ser respetuosos con nuestros hermanos y solidarios con quienes sufren, para que merezcamos vivir contigo eternamente en el cielo.

    Acción

    Dedicaré al menos una acción concreta para mostrar mi amor de hermano a quienes sufren o tienen necesidad de ser aceptados y respetados.
    7 min
  • Evangelio Del Día Sábado 2 de Julio | Cristiano Sin Amor | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 02 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Amós 9, 11-15
    Salmo 84
    Evangelio Mateo 9, 14-17

    “A vino nuevo, odres nuevos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    A vino nuevo, odres nuevos». La novedad del Evangelio». ¿Qué nos trae el Evangelio? Alegría y novedad. Estos doctores de la Ley estaban encerrados en sus preceptos, en sus prescripciones. San Pablo, hablando de ellos, nos dice que antes de que llegara la fe, es decir, Jesús, todos nosotros estábamos custodiados como prisioneros bajo la ley. Pero esta ley no era mala: custodiados pero prisioneros, en espera de que llegara la fe. Precisamente, la fe que se revelaría en Jesús mismo. (Homilía Santa Marta, 5 septiembre 2014)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Mitxel Gutiérrez Sánchez O.P.)
    Dios anuncia a su pueblo la paz
    Es preciosa la narración que el profeta Amos les recuerda a su pueblo y nos recuerda. Es un resumen precioso de lo que Dios ha hecho y hace en favor de los demás, pero es el salmo el que puede centrar hoy nuestra reflexión juntamente con el Evangelio.

    Una vez más es la invitación del profeta quien nos recuerda lo que Dios Padre hace en favor de la humanidad, pero, es el salmo quien nos recuerda cómo corresponder a esa actuación, con nuestro cambio de vida.

    El profeta habla a un pueblo depresivo, cansado, desilusionado y le dice que Dios Padre, con su amor fiel, lo anima y le vuelve la ilusión y la esperanza, así como la confianza en Él. Hoy nuestra sociedad y nuestra Iglesia, pasamos muchas dificultades, como a lo largo de la historia, pero quizá ahora nos encontramos un tanto cansados, dormidos, desilusionados y conviene recordar que Dios no se ha olvidado de nosotros y que por lo tanto: levantará nuestra cabeza caída, reparará nuestra brechas, reparará nuestras ruinas y restaurará la vida de las personas. Recobremos nuestra confianza en Él.

    ¿Cómo recobrar esa confianza en Dios Padre?

    A vino nuevo, odres nuevos
    Ciertamente que las situaciones por las que pasa la humanidad parecen no engendrar confianza e ilusión, sin embargo, es más necesario que nunca. Es el evangelio el que nos da una pequeña pista, aunque es muy exigente, es fijarnos en la actuación de Jesús y en su palabra.

    Siempre, el creyente, tiene que recordar la actuación de Jesús, el hombre, que, siendo Dios, nos enseñó cómo humanizar nuestra sociedad. Su actuación y sus palabras son la mejor manera para liberarnos del desánimo y de la desesperación. Él está con nosotros y, con la fuerza de su Espíritu, nos capacita y nos impulsa hacer realidad lo que Dios Padre quiere para toda la humanidad. Quiere la paz, la concordia, el bienestar, la justicia para todos. Para lograr esto no nos debemos quedar parados, sino que tenemos que saber situarnos y no hacer lo de siempre, sino estar siempre en proceso de conversión.

    La conversión nos exige descubrir la novedad de los tiempos y poner novedad en nuestra actuación. Eso es lo que ha pretendido el Papa cuando ha convocado a toda la Iglesia al Sínodo de la sinodalidad. Hay que cambiar. Hay que escuchar al Espíritu y escucharnos para descubrir entre todos lo que nos están diciendo estos tiempos de superficialidad, de relativismo, de indiferencia y de falta de compromisos, tanto a nivel eclesiástico como civil y social. Pongamos soluciones nuevas a estos nuevos tiempos. Seamos audaces para proponer entre todos cómo anunciar, hoy, la paz a nuestro mundo. Podemos hacer hoy esta oración.

    “Señor Jesús, dame Tu Paz, esa que sólo Tú puedes dar. Sin ella Tu envío no tiene futuro. Dame Tu Espíritu para ser como Tú, para alegrarme como Tú y vivir Tu misma vida resucitada. Que ese mismo Espíritu me ilumine para adentrarme en la Palabra que hoy me diriges. AMEN.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Amós
    Am 9, 11-15
    Esto dice el Señor:
    “Aquel día renovaré la casa de David convertida en ruinas,
    taparé sus brechas, levantaré sus muros
    y la reconstruiré como era en otros tiempos,
    para que entre en posesión de lo que queda de Edom
    y de todas las naciones donde se invocó mi nombre”.
    Esto dice el Señor y él se encargará de cumplirlo.
    “Días vendrán, dice el Señor,
    cuando el que ara alcanzará al segador
    y el que pisa las uvas, al sembrador;
    de los montes brotará vino y correrá por las colinas.
    Entonces haré volver a los cautivos de Israel:
    reconstruirán las ciudades destruidas y las habitarán,
    plantarán viñas y beberán de su vino,
    cultivarán huertos y comerán de sus frutos.
    Los plantaré en su suelo
    y ya no serán arrancados de la tierra que yo les di”,
    dice el Señor, tu Dios.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 14-17
    En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?” Jesús les respondió: “¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán.
    Nadie remienda un vestido viejo con un parche de tela nueva, porque el remiendo nuevo encoge, rompe la tela vieja y así se hace luego más grande la rotura. Nadie echa el vino nuevo en odres viejos, porque los odres se rasgan, se tira el vino y se echan a perder los odres. El vino nuevo se echa en odres nuevos y así las dos cosas se conservan’’.
    7 min
  • Evangelio Del Día Viernes 1 de Julio | Seamos Compasivos | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 01 DE JULIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Amós 8, 4-6. 9-12
    Salmo 118
    Evangelio Mateo 9, 9-13

    “Él se levantó y lo siguió”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Es la primera condición para ser salvado: sentirse en peligro; la primera condición para ser curado: sentirse enfermo, Y sentirse pecador, es la primera condición para recibir esta mirada de misericordia. Pero pensemos a la mirada de Jesús, tan bella, tan buena, tan misericordiosa. Y también nosotros cuando pedimos sentimos esta mirada sobre nosotros; es la mirada del amor, la mirada de la misericordia, la mirada que nos salva. No tengan miedo. (Homilía Salta Marta, 21 septiembre 2017)


    Reflexión del Evangelio de Hoy (MM. Dominicas.)
    Vagarán buscando la Palabra del Señor y no la encontrarán
    La misión de profeta Amón fue denunciar al pueblo de Israel la corrupción en que vivían y advertirles que si no se arrepentían serían destruidos.

    En esta lectura vemos reflejada la conducta engañosa de algunos israelitas: cumplir con las normas, pero aplastando a los que tienen a su lado. Es lo que comúnmente designamos como llevar una doble vida: de cara a la galería viven la piedad para con Dios, pero olvidan la caridad con el prójimo. Los israelitas olvidaron, y muchas veces nosotros también lo hacemos, que la fe pasa por la caridad, que son como las dos caras de una misma moneda. Si nuestra fe es sincera se va a notar en nuestra vida, en nuestro actuar según Dios, sin falsear ni maquillar su Verdad en nuestro provecho, y por supuesto, sin perjudicar al pobre.

    Vivir una doble vida es una tentación muy sutil y que fácilmente anestesia nuestra conciencia. Podremos engañar a los demás, engañarnos a nosotros mismos, pero no a Dios. Por eso Dios actúa con firmeza. Como vemos en la lectura, es duro en sus Palabras, denuncia la injusticia a la que se somete a los pobres, y anuncia que los que así obran se verán rodeados de amargura, llanto, oscuridad… Situación de la que les será muy difícil salir porque incluso tendrán hambre de oír la Palabra de Dios, único capaz de devolver la esperanza, y no la encontrarán.

    Pidamos al Señor que nunca nos falten profetas que nos anuncien su Palabra y que nos ayuden a no sucumbir ante las falacias de la vida. Que cada día tengamos más hambre de su Palabra, verdadero alimento para nuestra alma, el único que nos puede saciar de verdad.

    Él se levantó y lo siguió
    Hoy es el propio San Mateo quien nos cuenta el relato de su vocación. Jesús lo vio, le dijo sígueme y él se levantó y lo siguió.

    De todos es sabido que Mateo era recaudador de impuestos, oficio que no era bien visto. Sin embargo, Jesús no se fijó en lo que hacía, en lo que aparentaba ser, sino que escudriñó su interior y descubrió dentro de él un corazón dispuesto a dejarlo todo y a seguirle.

    Este relato nos interpela, nos anima a abrir nuestros ojos, a no tener una mirada superficial, que se fija en la apariencia y olvida el misterio de Dios que esconde cada persona.

    Mateo fue llamado en el momento oportuno, lo vemos en el hecho de que a la invitación de Jesús a seguirle respondió con prontitud. Si el Señor se hubiera quedado en lo externo, en pensar que como estaba haciendo algo “contrario” a la vocación, mejor era no llamarlo al seguimiento, no tendríamos al gran Apóstol y Evangelista San Mateo.

    Pidamos al Señor por la intercesión de San Mateo, que tengamos la valentía de proponer la vocación a los jóvenes de nuestro entorno. Ellos, aún sin saberlo, buscan a Dios, porque buscan la felicidad, muchas veces llamando a puertas equivocadas. Ayudémosles a encontrar el camino de la alegría verdadera, la que sólo Dios puede dar.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Amós
    Am 8, 4-6. 9-12
    Escuchen esto, los que buscan al pobre
    sólo para arruinarlo
    y andan diciendo:
    "¿Cuándo pasará el descanso del primer día del mes
    para vender nuestro trigo,
    y el descanso del sábado
    para reabrir nuestros graneros?"
    Disminuyen las medidas,
    aumentan los precios,
    alteran las balanzas,
    obligan a los pobres a venderse;
    por un par de sandalias los compran
    y hasta venden el salvado como trigo.

    "Pues bien, en aquel día, dice el Señor,
    yo haré que se oscurezca el sol en pleno día
    y, a plena luz, cubriré la tierra de tinieblas.
    Convertiré en duelo las fiestas de ustedes
    y en gemidos, sus canciones.
    Haré que todos se vistan de sayal
    y se rapen por completo la cabeza.
    Ese día será como de luto por el hijo único
    y su final será de llanto y amargura.

    Días vendrán, dice el Señor,
    en que les haré sentir hambre,
    pero no hambre de pan ni sed de agua,
    sino de oír la palabra del Señor.

    Entonces andarán errantes
    de norte a sur y de oriente a poniente
    buscando la palabra del Señor,
    pero no la encontrarán".


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 9-13
    En aquel tiempo, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él se levantó y lo siguió.

    Después, cuando estaba a la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".


    Oración

    Despierta en mí, Señor, un verdadero sentido de justicia, especialmente cuando se trata de tener compasión por los que menos tienen. Dame la capacidad, por tu Espíritu Santo, de ser un instrumento que levante al caído y sostenga al de corazón quebrantado; pero sobre todo, ayúdame a darme cuenta también de mis pobrezas y enséñame cuántas de ellas provienen de cosas que hago injustamente.

    Acción

    Hoy buscaré en mi entorno de trabajo o el lugar en donde me desempeño a una persona que en verdad tenga muchas necesidades y compartiré una buena parte del día con él.
    9 min
  • Evangelio Del Día Jueves 30 de Junio | Ser Perdonado o Ser Curado | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 30 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XIII Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    I Semana del Salterio
    Primera Lectura Amós 7, 10-17
    Salmo 18
    Evangelio Mateo 9, 1-8

    “Tus pecados te son perdonados”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La salud física es un regalo que debemos cuidar. Pero el Señor nos ensena que también la salud del corazón, la salud espiritual debemos cuidarla. (…) Hay una palabra, aquí, de Jesus que talvez nos ayudara: “Hijo, tus pecados te son perdonados”. ¿Estamos acostumbrados a pensar en esta medicina del perdón de nuestros pecados, de nuestros errores? (…) Y hoy Jesús, a cada uno de nosotros, dice: “Quiero perdonarte los pecados” (Homilía Santa Marta, 17 enero 2020)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Salustiano Mateos Gómara O.P.)
    Ve, profetiza a mi pueblo Israel
    La escena se desarrolla en el santuario de Betel, Israel. Betel era un lugar frecuentado por muchos peregrinos de todo el norte del país. Allí se representaba a Dios como un becerro. Hasta el rey Jeroboán acudía allí a adorar. Era “el santuario real y capital del reino”. Amasías era el sacerdote de aquel santuario.

    Frente a una forma de vivir la religión, bastante deteriorada, Amós resultaba ser un profeta incómodo, ya que denunciaba aquella religión y afirmaba que Dios no estaba con ellos, sino contra ellos. Ante la predicación de Amós y sus profecías, Amasías acudió al rey acusando a Amós de conspiración y profetizar la “muerte del rey y su deportación a tierras extrañas”. Por todo ello pidió a Amós que se marchara a Judá y ganara el pan fuera de aquellas tierras.

    La respuesta de Amós es admirable, como la de todo hombre que lleva dentro a Dios. Le indica el origen de su vocación, aunque él no se considere un profesional de la profecía. Se considera boyero y cuidador de higos, pero la fuerza de Dios le obliga a ejercer de profeta. Detrás de las acusaciones de Amasías se oculta el miedo a perder su clientela en el Santuario de Betel. Cree que Amós predica por dinero y teme quedar relegado y sin sustento.

    Amós no es como él. Predicar es una exigencia que nace de la llamada que Dios le ha hecho. Siendo fiel, no tiene inconveniente predicar la muerte del rey en tierra extranjera y anunciar la deportación del reino de Israel.

    Para este mundo nuestro tan relativista, donde la mentira y el engaño tienen una presencia tan frecuente en nuestra sociedad, Amós se convierte para nosotros en una llamada de Dios. Por eso nuestra reflexión ha de llevarnos siempre a personalizar lo escuchado. ¿Hasta qué punto es fuerte nuestra fe para afrontar situaciones de desprecio, de oposición e indiferencia?

    Tus pecados te son perdonados
    Jesús realiza la curación de un paralítico, una acción profética para indicar que el Reino de Dios ha llegado. Él ha detectado una fe grande en aquellos que portan al paralítico. Curiosamente, comienza por ofrecerle el perdón. Algo que solo Dios podía hacer. Supone un escándalo para aquellos escribas, versados en la ley. Da la sensación de que Jesús esperaba su reacción y por eso les reprocha sus malos pensamientos. Como respuesta a sus pensamientos, acentúa su gesto indicándole al paralítico que coja la camilla y se vaya a su casa.

    En el pueblo de Israel, como en otros muchos pueblos, la enfermedad se asociaba al pecado. De ahí que Jesús comience con ese gesto del perdón tras lo cual curará al impedido paralítico.

    Como en tantas ocasiones, la reacción del pueblo sencillo, que mira los hechos con realismo, es de admiración, sobrecogimiento y alabanza a Dios porque ha dado a los hombres la potestad de curar a quienes viven sujetos a sus limitaciones convirtiéndose en personas dependientes de los demás.
    La parte de los escribas ha “tomado nota” para poder acusarlo de blasfemo. Ha perdonado los pecados: “¿Quién puede perdonar los pecados sino Dios?”.

    Jesús es consciente de lo que piensan de él, pero no se inmuta, porque está cumpliendo la misión que el Padre le ha encomendados. Él ha venido a ser vida y dar vida a los hombres.

    Parece claro que nuestras acciones siempre provocan reacciones en los demás. Y, como en el caso de Jesús, habrá quien las juzgue bien y quienes las sometan a juicio. Conviene siempre tener como modelo la reacción de Jesús. Él tiene claro cómo actuar y no se arredra, pese a tener enfrente jueces que pensarán mal y rechazarán sus gestos. Él se mantiene fiel a su Padre que quiere el bien de sus hijos.

    Como en la primera lectura nos toca hoy, -quizá siempre-, revisar nuestras posturas. Sobre todo, las que hacen referencia a nuestros miedos, a la reacción de los demás cuando, por ser fieles a nuestras convicciones, recibimos el desprecio o el rechazo. Los tiempos no son propicios a aceptar la Verdad y hacerla vida. Jesús con ese gesto nos anima a seguir su comportamiento.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura de la profecía de Amós
    Am 7, 10-17
    En aquel tiempo, Amasías, sacerdote de Betel, le envió este mensaje a Jeroboam, rey de Israel: “Amós está conspirando contra ti en Israel y el país ya no puede soportar sus palabras, pues anda diciendo que Jeroboam morirá a espada e Israel saldrá de su país al destierro”.

    Amasías le dijo a Amós: “Vete de aquí, visionario, y huye al país de Judá; gánate allá el pan, profetizando; pero no vuelvas a profetizar en Betel, porque es santuario del rey y templo del reino”.

    Respondió Amós:
    “Yo no soy profeta ni hijo de profeta,
    sino pastor y cultivador de higos.
    El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo:
    ‘Ve y profetiza a mi pueblo, Israel’.

    Y ahora escucha tú la palabra del Señor: ‘Tú me dices: No profetices contra la casa de Israel. No vaticines contra la casa de Isaac’. Pues bien, esto dice el Señor: ‘Tu mujer será deshonrada en plena calle; tus hijos e hijas morirán a espada; tu tierra se la repartirán los vencedores; tú mismo morirás en tierra pagana e Israel será desterrado lejos de su país’ ”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 9, 1-8
    En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.

    En esto, trajeron a donde él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados”.

    Al oír esto, algunos escribas pensaron: “Este hombre está blasfemando”. Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: “¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados’, o decir ‘Levántate y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, –le dijo entonces al paralítico–: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

    El se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.


    Oración

    Señor Dios y Padre de bondad, tú que, por medio de Cristo, nos llamas constantemente a la conversión y a volver a ti de todo corazón, danos la fuerza necesaria para ser dóciles al Espíritu Santo y, en el seguimiento fiel a Jesús, volvamos a ti con un corazón contrito y humillado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

    Acción

    A mediodía y al anochecer haré un examen de conciencia para ver si estoy creciendo en mi fidelidad a Dios. Y me haré un pequeño propósito para cambiar aquello que no es conforme con mi vida cristiana.
    8 min

About Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

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¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…