Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

By Hoy En OracionReligion & Spirituality
Download on the App Store

Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar) episodes

  • Evangelio Del Día Viernes 17 de Junio | Perdonar | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 17 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 2 Reyes 11, 1-4. 9-18. 20
    Salmo 131
    Evangelio Mateo 6, 19-23

    “No atesoréis tesoros en la tierra”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Hermanos, hermanas, Pascua significa “paso”. Es, sobre todo este año, la ocasión bendecida para pasar del dios mundano al Dios cristiano, de la codicia que llevamos dentro a la caridad que nos hace libres, de la espera de una paz traída con la fuerza al compromiso de testimoniar concretamente la paz de Jesús. Hermanos y hermanas, pongámonos delante del Crucificado, fuente de nuestra paz, y pidámosle la paz del corazón y la paz en el mundo. (Audiencia general, 13 abril 2022)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Monasterio de Santo Domingo - Dominicas
    San Sebastián)
    El que mata con espada a espada muere…
    La postura que adopta Atalía es propia de una persona egocéntrica, replegada en sí misma. Cuando ve peligrar su poder y prestigio, reacciona con frialdad y violencia, sin respetar ni tan siquiera los vínculos familiares. Esta actitud es totalmente errónea, aunque no estamos exentos de poder caer en ella. Cuando nos creemos más que los demás y vemos en otras personas dones y virtudes que no tenemos o que de alguna manera, pueden hacernos sombra o quitarnos el primer puesto, creyendo exclusivamente que nosotros somos dignos de poseerlo, corremos el riesgo de cegarnos, de que se nos endurezca el corazón e incluso de llegar a hacer daño “matando” a los demás, con la mentira, el engaño, la calumnia y el mal juicio…

    Por eso, es tan importante buscar siempre, día a día, momento a momento, la Verdad, es decir, seguir a Jesucristo, cueste lo que cueste, porque Él es el Camino, la Verdad y la Vida. Lo esencial para caminar en esta vida, es tener puesto el corazón en el Señor que es el único Dios, el verdadero e imperecedero Tesoro, al cual hay que entregarle por completo nuestra confianza.

    Donde está tu tesoro allí está tu corazón
    Jesús nos dice “no atesoréis para vosotros tesoros…” pero nos preguntamos: ¿qué tesoros poseemos o de cuales nos podemos apropiar?

    Podemos apegarnos a las obras buenas que hayamos hecho, apropiándonos todo el mérito de esas acciones, cuando en realidad es un don de Dios. Si hay algo bueno en todo ello, se lo debemos a Él, que se ha valido de nosotros como instrumentos suyos. Ese tesoro de buenas obras lo llevaremos en vasijas de barro hasta el cielo, porque será el mérito de Jesucristo en nosotros, que se ha valido de nuestra fragilidad para hacer su obra maravillosa, pero siempre, siempre, es Él quien mueve los hilos de nuestra vida.

    Por eso, es tan importante tener la mirada y el corazón limpios, para valorar y colocar todo en su lugar correcto y dar a cada cosa el valor que tiene según el corazón de Dios. Tenemos que buscarle en la intimidad de nuestro corazón, en la oración, para entregarle nuestro ser y ser libres caminando confiados totalmente en El.

    También podemos acumular cosas, dinero, bienes, pensando en nuestro bienestar y confort y esto en muchas ocasiones nos lleva a cerrar y achicar el corazón, quitándole espacio al Señor, que es el único Tesoro que tiene que llenarlo y al que debe dirigir toda su atención y cuidado. Si tenemos una mínima sensibilidad, ayudaremos a los demás con alguna limosna para tranquilizar nuestra conciencia, pero, sin tocar nuestro tesoro. No nos damos cuenta que los tesoros de este mundo son pasajeros, nunca nos satisfacen, porque siempre nos parecerán insuficientes y necesitaremos tener un poco más. El corazón se hace pequeño y se queda atrapado, preso y centralizado en nuestro yo.
    Es necesario discernir y preguntarse: ¿Tengo el corazón atado? ¿a qué?, ¿tengo paz o continuamente necesito justificar mis actos incluso delante de Dios?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del segundo libro de los Reyes
    2 Reyes 11, 1-4. 9-18. 20
    Por aquel entonces, Atalía, madre del rey Ocozías, viendo que había muerto su hijo, decidió exterminar a toda la familia real. Pero Yehosebá, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a su sobrino Joás y lo sacó a escondidas de entre los hijos del rey, cuando los estaban asesinando, para ocultarlo de Atalía. Escondió al niño y a su nodriza, y así el niño pudo escapar de la muerte. Seis años estuvo oculto con ella en el templo del Señor, y entre tanto Atalía reinó en el país.

    El año séptimo, el sacerdote Yehoyadá mandó llamar a los oficiales del ejército y a los soldados de éstos, los introdujo en el templo del Señor, les mostró al hijo del rey e hizo con ellos un pacto con juramento, de cuidar al hijo del rey.

    Los oficiales cumplieron el pacto que habían hecho con el sacerdote Yehoyadá. Cada cual se puso al frente de sus hombres, que entraban de guardia el sábado o terminaban su guardia el sábado, y se presentaron ante el sacerdote Yehoyadá. Éste les entregó las lanzas y los escudos del rey David, que estaban en el templo del Señor. Cuando los soldados de la guardia, con las armas en la mano, se pusieron en fila desde el lado sur hasta el lado norte del templo, rodeando el altar, Yehoyadá sacó al hijo del rey, le puso la diadema y las insignias reales y lo ungió. Entonces todos aplaudieron y gritaron: “¡Viva el rey!”

    Cuando Atalía escuchó el clamor popular, fue al templo del Señor, donde estaba reunida la gente. Entonces vio al rey, que estaba de pie sobre el estrado, según la costumbre, a los oficiales del ejército y a los heraldos en torno al rey, y a todo el pueblo que daba muestras de gran alegría, mientras sonaban las trompetas. Entonces Atalía rasgó sus vestiduras y gritó: “¡Traición, traición!”

    El sacerdote Yehoyadá dio esta orden a los oficiales: “Sáquenla del templo y maten al que la siga”. El sacerdote les había dicho: “No podemos matarla en el templo del Señor”. Así pues, los guardias la llevaron hasta el palacio real y le dieron muerte en la puerta de los caballos.

    Entonces el sacerdote Yehoyadá renovó la alianza entre el Señor, el rey y el pueblo, por la cual ellos serían el pueblo del Señor.

    Todo el pueblo penetró en el templo de Baal y lo destrozaron; destruyeron completamente el altar y sus estatuas, y a Matán, sacerdote de Baal, le dieron muerte delante del altar.

    El sacerdote Yehoyadá puso centinelas en el templo del Señor. Todo el pueblo se llenó de alegría y la ciudad quedó tranquila. Atalía había sido muerta en el palacio real.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 6, 19-23
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No acumulen ustedes tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho los destruyen, donde los ladrones perforan las paredes y se los roban. Más bien acumulen tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho los destruyen, ni hay ladrones que perforen las paredes y se los roben; porque donde está tu tesoro, ahí también está tu corazón.

    Tus ojos son la luz de tu cuerpo; de manera que, si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo tendrá luz. Pero si tus ojos están enfermos, todo tu cuerpo tendrá oscuridad. Y si lo que en ti debería ser luz, no es más que oscuridad, ¡qué negra no será tu propia oscuridad!”


    Oración

    Padre de bondad, tú que estás fielmente al lado de tu iglesia para orientarnos mediante tu Espíritu Santo, haz que seamos dóciles a su inspiración para que, guiados por su fuerza, llevemos a cabo siempre tu voluntad y seamos dignos merecedores del reino de los cielos prometido por tu Hijo Jesucristo.

    Acción

    Hoy estaré atento a las necesidades de mis hermanos para remediarlas con mi tiempo, mis bienes o mi solidaridad.
    8 min
  • Evangelio Del Día Jueves 16 de Junio | Cuerpo Y Sangre De Cristo | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 16 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Blanco
    XI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo I
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura Génesis 14, 18-20
    Salmo 109
    Evangelio Lucas 9, 11-17

    “Si perdonáis... os perdonará vuestro Padre celestial”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Dios es Padre y te mira como un padre: como el mejor de los papás, no ve los resultados que aún no has alcanzado, sino los frutos que puedes dar; no lleva la cuenta de tus faltas, sino que realza tus posibilidades; no se detiene en tu pasado, sino que apuesta con confianza por tu futuro. Porque Dios está cerca, está a nuestro lado. Es el estilo de Dios, no lo olvidemos: cercanía; Él está cerca con misericordia y ternura. Así nos acompaña Dios, es cercano, misericordioso y tierno. (Ángelus, 20 marzo 2022).


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Emilio García Álvarez O.P.)
    Un Dios grande que cuenta con nosotros
    El libro del Eclesiástico, que habla extensamente de la sabiduría, dedica una parte de su texto a elogiar la sabiduría que ha desplegado Dios en la historia de Israel. Menciona unos cuantos personajes que han jalonado esa historia desde antiguo; entre ellos, al profeta Elías y a su discípulo Eliseo. Y los describe con un cierto tono legendario, ponderando algunas de sus hazañas, que podemos conocer con más detalle en los dos libros de los Reyes.

    ¿Qué interés pueden tener esas referencias un tanto magnificadas por la mirada del autor? Probablemente invitar al lector a reconocer la sabiduría de Dios, manifestada no sólo en la grandeza de la creación, sino también en la historia de su pueblo. Y, reconociéndola, admirar la obra de su Hacedor y alabar la magnanimidad de su constante providencia, que no ha dejado de acompañar las diversas etapas de esa historia. Los personajes destacados han sido los instrumentos escogidos por Dios para llevar adelante su proyecto de salvación de la humanidad, creada por él junto con todo cuanto existe.

    Si Dios ha sido así de generoso con su pueblo y lo ha provisto siempre de líderes capaces de realizar sus designios con acierto, eso quiere decir también que podemos seguir confiando en él. No sólo es un Dios digno de ser admirado y glorificado y de recibir la gratitud de sus criaturas. Tenemos en él, además, la garantía de que todas sus promesas se cumplirán y de que seguirá contando con nosotros para llevarlas a cabo.

    Dios es generoso: ¿Le damos gracias con frecuencia? Dios es fiel a sus promesas: ¿Confiamos absolutamente en él? Dios cuenta con nosotros: ¿Colaboramos de buena gana con él?
    Un Dios Padre que cuida de nosotros

    Jesús nos enseña a hablar con Dios como él, igual que en otro tiempo Dios enseñó a su pueblo, por los profetas, a vivir en alianza con él. La oración que pone en nuestros labios nos descubre, con palabras sencillas, quién es Dios para nosotros, qué quiere de nosotros y qué está dispuesto a hacer siempre por nosotros.

    Nos dice que Dios es Padre nuestro, o sea que nos quiere como a hijos y nos hace hermanos unos de otros; que también es Santo y así quiere que lo reconozcamos, lo confesemos y tratemos de imitarlo; que desea reinar en nuestro mundo y cuenta con nosotros para ello, esperando que secundemos las iniciativas de su voluntad mientras somos peregrinos, como lo hacen los que están ya con él en el cielo.

    Y nos dice, además, que ese Padre nos prepara cada día el sustento que mantiene nuestra vida, la del cuerpo y la del alma; que salda magnánimo nuestras deudas con él, por grandes que sean, escuchando a su corazón misericordioso y confiando en que nosotros hagamos otro tanto con los que nos deben algo; que nos da fuerza para luchar contra todo lo que nos perjudica y nos libera de ser esclavos de quien busca nuestra ruina definitiva.

    Dios es nuestro Padre: ¿Lo tratamos con sentimiento filial y nos tratamos entre nosotros con afecto fraterno? Dios quiere establecer su reino en este mundo: ¿Hacemos nuestro ese propósito y le ayudamos a conseguirlo? Dios sacia nuestra hambre: ¿Remediamos nosotros en alguna medida la indigencia de los necesitados? Dios nos perdona siempre: ¿Estamos nosotros siempre dispuestos a la reconciliación? Dios fortalece nuestra debilidad frente el mal: ¿Pasamos también nosotros por este mundo, como Jesús, haciendo el bien?

    Si nuestra respuesta a estas preguntas es: “No”, tal vez no debiéramos seguir rezando el Padrenuestro…


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro del Eclesiástico (Sir) 48, 1-15
    En aquel tiempo, surgió Elías, un profeta de fuego;
    su palabra quemaba como una llama.
    Él hizo caer sobre los israelitas el hambre
    y con celo los diezmó.
    En el nombre del Señor cerró las compuertas del cielo
    e hizo que descendiera tres veces fuego de lo alto.

    ¡Qué glorioso eres, Elías, por tus prodigios!
    ¿Quién puede jactarse de ser igual a ti?
    Tú resucitaste del sepulcro a un muerto,
    lo arrancaste de la muerte por la palabra del Altísimo.
    Tú llevaste la ruina a los reyes
    y la muerte a los príncipes en su lecho.
    Tú escuchaste las amenazas de Dios en el Sinaí
    y sus palabras de castigo en el Horeb.
    Tú ungiste a reyes vengadores
    y nombraste como sucesor tuyo a un profeta.

    En un torbellino de llamas fuiste arrebatado al cielo,
    sobre un carro tirado por caballos de fuego.
    Escrito está de ti que volverás,
    cargado de amenazas, en el tiempo señalado,
    para aplacar la cólera antes de que estalle,
    para hacer que el corazón de los padres se vuelva hacia los hijos
    y congregar a las tribus de Israel.

    Dichosos los que te vieron
    y murieron gozando de tu amistad;
    pero más dichosos los que estén vivos, cuando vuelvas.

    Cuando Elías fue arrebatado por el torbellino,
    Eliseo quedó lleno de su espíritu.
    Ningún príncipe lo intimidó,
    nadie lo pudo dominar.
    Ninguna cosa le era imposible
    y aun estando en el sepulcro, resucitó a un muerto.
    En vida hizo prodigios
    y después de muerto, obras admirables.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 6, 7-15
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando ustedes hagan oración, no hablen mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar serán escuchados. No los imiten, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes pues, oren así:

    Padre nuestro, que estás en el cielo,
    santificado sea tu nombre,
    venga tu Reino,
    hágase tu voluntad
    en la tierra como en el cielo.

    Danos hoy nuestro pan de cada día,
    perdona nuestras ofensas,
    como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
    no nos dejes caer en tentación
    y líbranos del mal.

    Si ustedes perdonan las faltas a los hombres, también a ustedes los perdonará el Padre celestial. Pero si ustedes no perdonan a los hombres, tampoco el Padre les perdonará a ustedes sus faltas”.


    Oración

    Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu Pasión, concédenos venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención.

    Acción

    El día de hoy dedicaré un rato a adorar el Santísimo Sacramento después de la procesión eucarística.
    8 min
  • Evangelio Del Día Miércoles 15 de Junio | Acción Mas Que Oración | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 15 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 2 Reyes 2, 1. 6-14
    Salmo 30
    Evangelio Mateo 6, 1-6. 16-18

    “Tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Ante todo, de la exterioridad, en el cuidado exagerado de la propia imagen. Y, sobre todo, estar atentos a no doblegar la fe a nuestros intereses. Esos escribas cubrían, con el nombre de Dios, su propia vanagloria y, aún peor, usaban la religión para atender sus negocios, abusando de su autoridad y explotando a los pobres. Aquí vemos esa actitud tan fea que también hoy vemos en muchos puestos, en muchos lugares, el clericalismo, ese estar por encima de los humildes, explotarlos, vapulearlos, sentirse perfectos. Este es el mal del clericalismo. Es una advertencia para toda época y para todos, Iglesia y sociedad: no aprovecharse nunca del propio rol para aplastar a los demás, ¡nunca ganar sobre la piel de los más débiles! (Ángelus, 7 noviembre 2021).


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    Tenemos más suerte que Eliseo
    El pasaje de esta primera lectura nos relata la despedida de Elías de Eliseo, que como buen profeta, siempre hablaba las palabras que Dios le ponía en su boca. Eliseo le hace una petición: “Déjame en herencia dos tercios de tu espíritu”. Sabemos que esta petición fue atendida y que Eliseo recibió dos tercios de su espíritu, pudiendo ser así también auténtico profeta y proclamar la palabra de Dios, iluminando a todos sus oyentes.

    Con profundo gozo, los seguidores de Jesús, el más grande de los profetas que Dios nos envió para demostrarnos lo mucho que nos amaba y comunicarnos sus palabras, tenemos más suerte que Eliseo. Jesús, más generoso que Elías, nos regala todo su Espíritu, el Espíritu de Dios, y no dos tercios. “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos”. “Cuando viniere Aquel, el Espíritu de verdad, os guiará hacia la verdad completa”. “El Abogado, el Espíritu Santo, ese os lo enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que yo os he dicho”. Gracias a este sublime regalo del Espíritu Santo, podemos caminar detrás de Jesús, el camino que conduce a la vida y vida en abundancia.

    Os aseguro que ya han recibido su paga. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.
    No cabe duda de que Jesús se explica bien, como lo demuestra en este pasaje donde quiere dejarnos claro cómo hemos de practicar las buenas obras. La vanidad, el ser reconocidos y aplaudidos por los demás, a poco que nos descuidemos, siempre quiere estar presente en nuestro actuar, buscando el aplauso y la alabanza de los demás. Ante esta posible situación Jesús es rotundo: “Os aseguro que ya han recibido su paga”, pero Dios no entrará en esta paga.

    A la hora de dar limosna, de rezar, de ayunar, de… hacer cualquier buena obra, lo que nos tiene que impulsar es seguir a Jesús, tener sus mismos sentimientos, caminar por su mismo camino y… tendremos la mejor recompensa: sentirnos amados por Dios, experimentar la amistad con Dios, sentirnos correspondidos por Dios en nuestro amor, aunque los hombres nos puedan fallar en esta afectiva correspondencia. “Y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará”.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del segundo libro de los Reyes
    2 Reyes 2, 1. 6-14
    Esto fue lo que sucedió cuando el Señor iba a arrebatar a Elías en un remolino hacia el cielo. Ese día Elías y Eliseo habían salido de Guilgal. Al llegar a Jericó, Elías le dijo a Eliseo: “Quédate aquí, porque el Señor me envía al Jordán”. Respondió Eliseo: “Por Dios y por tu vida que no te dejaré ir solo”. Y se fueron los dos juntos.

    Los acompañaban cincuenta hombres de la comunidad de los profetas, los cuales, al llegar Elías y Eliseo a la orilla del Jordán, se detuvieron a cierta distancia de ellos. Elías tomó su manto, lo enrolló y con él golpeó las aguas; éstas se separaron a un lado y a otro, y ambos pasaron el río sin mojarse.

    Después de cruzar, Elías le dijo a Eliseo: “Pídeme lo que quieras que haga por ti, antes de que sea arrebatado de tu lado”. Respondió Eliseo: “Que sea el heredero principal de tu espíritu”. Le dijo Elías: “Es difícil lo que pides; pero si alcanzas a verme, cuando sea arrebatado de tu lado, lo obtendrás; si no, no lo obtendrás”.

    Siguieron caminando y conversando, cuando un carro de fuego, con caballos de fuego, se interpuso entre ellos, y Elías subió al cielo en un remolino. Eliseo lo veía alejarse y le gritaba: “¡Padre mío, padre mío, carro y auriga de Israel!”

    Y ya no lo volvió a ver. Entonces se rasgó las vestiduras, recogió el manto que se le había caído a Elías, regresó y se detuvo en la orilla del Jordán. Tomó el manto de Elías y golpeó con él las aguas, y no se separaron. Entonces dijo: “¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías?” Volvió a golpear las aguas y entonces se separaron a un lado y a otro, y pasó Eliseo.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 6, 1-6. 16-18
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial.

    Por lo tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben los hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    Cuando ustedes hagan oración, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará.

    Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estás ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará’’.


    Oración

    Gracias, Señor, por todos esos profetas que me has enviado a lo largo de mi vida, pues es por ellos que te conozco. No sólo quiero pedirte que los bendigas sobremanera, Señor, sino que me ofrezco yo mismo para que me constituyas en uno; úsame como mejor te convenga, que mi corazón está dispuesto para hacer tu voluntad.

    Acción

    Hoy voy a orar de manera específica para consagrar mis labios y que mi boca sea utilizada por Dios para anunciar su buena noticia; al mismo tiempo, cuidaré que de ella no salga palabra dañosa sino toda sea útil para edificar.
    8 min
  • Evangelio Del Día Martes 14 de Junio | Ama A Tu Enemigo | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 14 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 21, 17-29
    Salmo 50
    Evangelio Mateo 5, 43-48

    “Para que seáis hijos de vuestro Padre celestial”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    ¿Es posible que una persona llegue a amar a los propios enemigos? Si dependiera solo de nosotros, sería imposible. Pero recordemos que, cuando el Señor pide algo, quiere darlo. El Señor nunca nos pide algo que Él no nos dé antes. Cuando me dice que ame a los enemigos, quiere darme la capacidad de hacerlo. Sin esa capacidad nosotros no podremos, pero Él te dice “ama al enemigo” y te da la capacidad de amar. San Agustín rezaba así —escuchad qué hermosa oración—: Señor, «da lo que mandas y manda lo que quieras» (Confesiones, X, 29.40), porque me lo has dado antes. ¿Qué pedirle? ¿Qué es lo que a Dios le complace darnos? La fuerza de amar, que no es una cosa, sino que es el Espíritu Santo. La fuerza de amar es el Espíritu Santo, y con el Espíritu de Jesús podemos responder al mal con el bien, podemos amar a quien nos hace mal. (Ángelus, 20 febrero 2022).


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Mariví Sánchez Urrutia)
    La Palabra del Señor llegó a Elías
    Nos encontramos en Reyes con una secuencia de hechos históricos que, a su vez, son narrados con una finalidad religiosa, demostrar la acción de Dios en la historia y la relación que Dios tiene con su pueblo. El autor demuestra que el destino de la nación hebrea depende de su fidelidad a Dios y que todos los males que han venido sobre Israel y Judá son efecto de su infidelidad

    El juicio sobre las distintas monarquías de este período, se realiza desde esta perspectiva, fidelidad a Dios, a su alianza o infidelidad y abandono de la ley. Así van apareciendo numerosos dioses ante los cuales se ofrece culto y sacrificios. En este discurrir de la historia surgen hombres, inspirados por Dios, que señalan las desviaciones del pueblo, centinelas de la alianza de Yahvé con su pueblo: los profetas.

    Y hoy como ayer, estamos continuamente tentados de dejar a Yahvé y seguir tras otros ídolos, no serán Baal o Astarté pero si se llamarán, poder, dinero, placer. Hoy también son necesarios profetas que denuncien caminos equivocados y anuncien semillas del Reino.

    La historia que nos narra el texto en los versículos anteriores a la primera lectura, puede reflejar también una experiencia posible hoy. Un conflicto de tierras San Pablo en 1Co13,1-13 nos sitúa en un lenguaje cercano y accesible y sobre todo nos impulsa a proponernos unas metas concretas y accesibles a fin de ser “personas integras, perfectas”

    súbdito Nabot y su viña. La historia de una ambición y de una fidelidad. En la respuesta de Nabot, la fidelidad a la ley divina. En la pretensión de Ajab, la codicia más reprobable en un hombre lleno de poder, pero esclavo de si mismo.

    Libre ya la viña de su dueño (Nabot) Ajab se dispone a satisfacer su capricho, a tomar posesión de ella, y surge de nuevo la voz de un profeta Elías que recrimina su acción y describe lo que tal conducta merece. Ajab, toma en serio el mensaje de Dios y muestra un profundo arrepentimiento que no durará mucho tiempo. Dios acepta su conversión, aunque no definitiva, pero una vez más Yahvé se muestra pronto al perdón, siempre dispuesto a conceder “una segunda oportunidad”
    Las pasiones y bondades del corazón humano cabalgan a través de los siglos hasta hoy. Es buen momento para confrontar nuestro propio corazón.

    Para que seáis hijos de vuestro Padre
    Jesús nos tiene acostumbrados, acostumbradas, a presentarnos propuestas, a relatarnos parábolas que refuerzan una enseñanza, a ofrecernos su vida como modelo de identificación o una forma de relación con las personas desconocida hasta entonces. Y unas veces produce admiración en sus oyentes, en otras ocasiones, escándalo, en otras perplejidad, o gratitud y en otras ocasiones les hace exclamar, “dura es esta doctrina”.

    Hoy la liturgia, a través de Mateo, nos presenta un texto breve que encierra unas palabras, mejor unas actitudes que marcan el núcleo de la práctica cristiana. El amor. Nos lo recuerda también en un texto similar Lc 6, 27-35

    ¿Amar a los enemigos? Pero si con mucha frecuencia nos cuesta amar a los que están al lado, a los conocidos, a los prójimos… Si sólo a los amigos ¿no hacen lo mismo los gentiles? ¿Dónde está lo específicamente cristiano? Las propuestas de Jesús son cada vez más desafiantes.

    “Amaos unos a otros como Yo os he amado” “En esto conocerán que sois mis discípulos” “Amad a vuestros enemigos” Parece que, como si se tratara de un salto de altura, cada vez subiera un poco más el listón de sus propuestas.

    Con lo complicado que muchas veces nos resulta incluso amar a quienes nos aman, a quienes, tenemos cerca, a nuestro lado, a las personas con las que nos relacionamos en el día a día.
    El amor que se nos pide y con el cual hemos de amar al otro no es ni un instinto ni un sentimiento, no podemos esperar que sea algo espontáneo, es…porque tenemos un Padre común que es Amor y todos nosotros somos sus hijos. “Tuve hambre, tuve sed, ...”

    Se nos está sugiriendo cambiar la clave desde la que yo amo. Pasar de la lógica de la razón a la lógica de Dios “como Dios me ama “No desde mis planteamientos sino desde Dios".

    Y para dar este giro, es importante dejarnos amar primero por Dios. Experimentar que, a pesar de todas nuestras limitaciones, Él nos acoge, nos ama, nos perdona. Si estamos atentos a su Palabra, si cuidamos la tierra que es nuestra vida, Él la regará con su Gracia, acudirá en ayuda de nuestra debilidad porque el amor es un don de Dios.

    En definitiva, las palabras de Jesús, nos invitan a establecer unas nuevas relaciones, incluso con nuestros enemigos. Dice un conocido sicólogo que nos facilitaría el camino, una purificación de la memoria para olvidar todas las deudas, fundamentalmente afectivas, que tienen con nosotros. Significan convertir el enemigo, el adversario en un hermano. Significa acercamos a él, hacerlo prójimo. Significa descubrir en el enemigo, como en cada hombre al mismo Jesús. ¡Señor, enséñanos a amar!


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 21, 17-29
    Después de la muerte de Nabot, el Señor le dirigió la palabra al profeta Elías y le dijo: “Levántate y ve al encuentro de Ajab, rey de Israel, que vive en Samaria. Se encuentra en la viña de Nabot, a donde ha ido para apropiársela. Dile lo siguiente: ‘Esto dice el Señor: ¿Así que, además de asesinar, estás robando?’ Dile también: ‘Por eso, dice el Señor, en el mismo lugar en que los perros han lamido la sangre de Nabot, los perros lamerán también tu propia sangre’ ”.

    Ajab le dijo a Elías: “¿Has vuelto a encontrarme, enemigo mío?” Le respondió Elías: “Sí, te he vuelto a encontrar. ‘Porque te has prestado para hacer el mal ante mis ojos, dice el Señor, yo mismo voy a castigarte: voy a barrer a tu posteridad y a exterminar en Israel a todo varón de tu casa, libre o esclavo. Haré con tu casa lo que hice con la de Jeroboam, hijo de Nebat, y con la de Basá, hijo de Ajías, porque has provocado mi cólera y has hecho pecar a Israel. A los hijos de Ajab que mueran en la ciudad, los devorarán los perros; y a los que mueran en el campo, se los comerán los buitres’. También contra Jezabel ha hablado el Señor y ha dicho: ‘Los perros devorarán a Jezabel en el campo de Yezrael’”.

    (Y es que en realidad no hubo otro que se prestara tanto como Ajab para hacer el mal ante los ojos del Señor, instigado por su esposa Jezabel. Su proceder fue abominable, porque adoró a los ídolos que habían hecho los amorreos, a quienes el Señor expulsó del país para dárselo a los hijos de Israel).

    Cuando Ajab oyó estas palabras, desgarró sus vestiduras, se puso un vestido de sayal y ayunó; se acostaba con el sayal puesto y andaba cabizbajo. Entonces el Señor le habló al profeta Elías y le dijo: “¿Has visto cómo se ha humillado Ajab en mi presencia? Por eso, no lo castigaré a él durante su vida, pero en vida de su hijo castigaré a su casa”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 43-48
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo; yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

    Porque si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto”.


    Oración

    Señor, dame de tu Espíritu Santo para sembrar la semilla espiritual que produce la vida eterna y que por medio de tu gracia, pueda ir extirpando de mi vida cualquier rastro de la semilla de la carne, que produce destrucción y muerte.

    Acción

    Hoy buscaré la raíz de aquello que me está causando cosas negativas en mi vida y las intercambiaré por alguna acción espiritual que fructifique en una vida espiritual más comprometida.
    7 min
  • Evangelio Del Día Lunes 13 de Junio | Don de Fortaleza | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 13 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    XI Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    III Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 21, 1-16
    Salmo 5
    Evangelio Mateo 5, 38-42

    “No hagáis frente al que os agravia”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Consideremos en primer lugar ese sentido de injusticia que advertimos en el “poner la otra mejilla”. Y pensemos en Jesús. Durante la pasión, en su injusto proceso delante del sumo sacerdote, en un momento dado recibe una bofetada por parte de uno de los guardias. ¿Y Él cómo se comporta? No lo insulta, no, dice al guardia: «Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?» (Jn 18,23). Pide cuentas del mal recibido. Poner la otra mejilla no significa sufrir en silencio, ceder a la injusticia. Jesús con su pregunta denuncia lo que es injusto. Pero lo hace sin ira, sin violencia, es más, con gentileza. No quiere desencadenar una discusión, sino desactivar el rencor, esto es importante: apagar juntos el odio y la injusticia, tratando de recuperar al hermano culpable. (Ángelus, 20 febrero 2022)


    Reflexión del Evangelio de hoy (D. José Vicente Vila Castellar, OP.)
    ¡Dios me libre de cederte la heredad de mis padres!
    El primer libro de los Reyes, nos presenta en este capítulo 21, cómo el egoísmo y la envidia son capaces de maquinar, e incluso, matar, al que no quiere someterse a sus despóticos caprichos.

    Ajab, rey de Israel, se había caracterizado por su crueldad y por no seguir las indicaciones que Yahvé le daba a través de los profetas.

    En este relato, se encapricha de una huerta que lindaba con su casa y que Nabot, su propietario, que la había recibido como herencia de sus padres, se niega a cedérsela ni a vendérsela, seguramente por lo que suponía como recuerdo y veneración a sus antecesores.

    La actitud de Nabot disgustó a Ajab y al ver Jezabel, su esposa, mujer despiadada, la situación en la que se encontraba y el motivo, no dudó en maquinar una argucia para que, por medio de falsos testimonios, hacer que lapiden al pobre Nabot hasta la muerte, por intentar mantener y cuidar el legado que había recibido de sus padres.

    El final del relato nos presenta a Ajab que toma posesión de la huerta, sin haber tenido el más mínimo remordimiento, de cómo la ha conseguido, lo que demuestra una falta total de escrúpulos.
    Esto nos puede hacer reflexionar de cómo se pueden alcanzar cosas, sin reparar en los medios empleados para conseguirlo, situación que, desgraciadamente, se da mucho más de lo que cabe esperar.

    ¡Cuántas situaciones de injusticia nos encontramos en la vida! Vemos como los grandes expolian los medios de vida de los débiles, sin reparar en los métodos utilizados, asistimos a la gran deforestación de la selva amazónica, realizada por grandes compañías que únicamente les importa la “cuenta de resultados y sus beneficios”, sin tener el más mínimo reparo en valorar a costa de que lo han conseguido; y en algunas ocasiones vemos con estupor que actúan como Ajab que, si es preciso, no les importa eliminar a lo que supone un obstáculo en sus espurios propósitos.

    Muchas veces sólo nos queda otro remedio que agarrarnos a Dios, como un asidero de salvación y suplicarle como el salmo nº 5: “Señor escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, haz caso a mis gritos de socorro”.

    Hoy la Iglesia celebra la memoria de San Antonio de Padua, franciscano nacido en Lisboa, pero que ejerció su ministerio en Italia, profesor de Teología, que se caracterizó como predicador contra la usura, el encarcelamiento por deuda y la defensa de los trabajadores

    Al que te pide dale, al que te pide prestado no le rehúyas
    La ley de Moisés amparaba el hecho de exigir reparación por el agravio sufrido, y además, de la misma intensidad que el agravio que se había infringido. ¡Ojo por ojo, diente por diente! Pero como nos refiere Mateo en este fragmento, Jesús se inclina por todo lo contrario. Parece que pretende nadar contra corriente, haciendo lo contrario de lo que, humanamente, parece lógico.

    Es decir: “al que te agravie, no le hagas frente” y, por si fuera poco, pretende que “ofrezcamos la otra mejilla, cuando nos abofetean en una de ellas”; al que pretenda “apropiarse de tu túnica, que le des también la capa”; al que “te pide, que le des”, y al que “te pide prestado, que no te inventes excusas”, parece un “mundo al revés”, pero lo que en realidad pretende, no es que nos hagamos pasar por tontos, al contrario, que nuestra actitud esté siempre marcada por la amabilidad y la comprensión hacia los demás, con esto se consigue que, si las intenciones del otro no son honradas, con nuestra actitud hacerlo reflexionar y que aprecie que no actúa adecuadamente.

    Por el contrario, si nuestra respuesta es airada o violenta, lo único que generaremos será más violencia, y el posible problema se enquistará y agrandará.

    Jesús nos pide que seamos sencillos y que nos opongamos, por todos los medios, a la violencia. No hay más que ver las noticias o leer la prensa para darnos cuenta de la cantidad de injusticias y violencias que dominan el mundo, y así la convivencia pacífica resultará imposible, y solo se conseguirá que el egoísmo, la incomprensión y, por tanto, la maldad sean los que gestionen nuestras vidas.

    ¿Intentamos valorar si nuestros métodos son a costa del abuso hacia los demás?

    ¿El fin justifica los medios?

    ¿Seguimos la recomendación de Jesús de ser Mansos y Humildes
    como Él?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 21, 1-16
    Nabot de Yezrael tenía una viña junto al palacio de Ajab, rey de Samaria, y Ajab le dijo a Nabot: “Dame tu viña para plantar ahí una huerta, ya que está pegada a mi casa; yo te doy por ella una viña mejor o si prefieres, te pago con dinero”. Nabot le respondió a Ajab: “Dios me libre de darte la herencia de mis padres”.

    Ajab se fue a su casa, triste y enfurecido, porque Nabot le había dicho: “No te daré la herencia de mis padres”. Se acostó en su cama, se volvió de cara a la pared y no quiso comer. Entonces se le acercó su esposa, Jezabel, y le dijo: “¿Por qué estás de mal humor y no quieres comer?” Él respondió: “Es que hablé con Nabot de Yezrael y le dije que me vendiera su viña o que, si prefería, yo se la cambiaría por otra mejor; pero él me respondió que no me daría su viña”.

    Su esposa Jezabel, le dijo: “¿No que tú eres el rey poderoso que manda en Israel? Levántate, come y alégrate. Yo te daré la viña de Nabot”.

    Entonces ella escribió unas cartas en nombre de Ajab, las selló con el sello del rey y las envió a los ancianos y hombres principales de la ciudad en que vivía Nabot. Las cartas decían: “Promulguen un ayuno, convoquen una asamblea y sienten a Nabot en primera fila. Pongan frente a él a dos malvados que lo acusen, diciendo: ‘Ha maldecido a Dios y al rey’. Luego lo sacan fuera de la ciudad y lo apedrean hasta que muera”.

    Los habitantes de la ciudad, los ancianos y los hombres principales que vivían cerca de Nabot, hicieron lo que Jezabel les había mandado, de acuerdo con lo escrito en las cartas que les había remitido. Promulgaron un ayuno y en la asamblea sentaron a Nabot en primera fila. Llegaron los dos malvados, se sentaron frente a él y lo acusaron delante del pueblo, diciendo: “Nabot ha maldecido a Dios y al rey”. Luego lo sacaron fuera de la ciudad y lo apedrearon hasta que murió. En seguida le mandaron avisar a Jezabel que Nabot había muerto apedreado.

    Cuando Jezabel supo que Nabot había muerto apedreado, le dijo a Ajab: “Ve a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael, que no quiso vendértela, pues Nabot ya no vive: ha muerto”. Apenas oyó Ajab que Nabot había muerto, fue a tomar posesión de la viña de Nabot de Yezrael.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 38-42
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda”.


    Oración

    Señor, quiero que tu gracia me transforme; dame un corazón apacible y dócil a tu voluntad, que sepa amar y que se aparte de la crueldad, el desinterés, la soberbia y el desamor. Haz mi corazón semejante al tuyo.

    Acción

    Hoy pondré atención a las noticias del día y oraré específicamente por esas situaciones en las que se está sufriendo por la falta de Dios.
    6 min
  • Evangelio Del Día Sabado 11 de Junio | Bernabé Apóstol | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 11 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    X Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Hechos 11, 21-26; 13, 1-3
    Salmo 97
    Evangelio Mateo 5, 33-37

    “Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    La vida cristiana consiste en servir. Y es muy triste, ver a los cristianos que al principio de su conversión o de su conciencia de ser cristianos, sirven, están abiertos a servir, sirven al pueblo de Dios, y luego, en cambio, acaban sirviéndose de él. Esto hace mucho daño, muchísimo, al pueblo de Dios. La vocación del cristiano es, por tanto, «servir» y nunca «aprovecharse». Esto lo vemos en la oración del Padre Nuestro, en la que rezamos, abrimos nuestros corazones, para que llegue esta gratuidad. No hay relación con Dios sin gratuidad. a veces, cuando necesitamos algo espiritual o una gracia, decimos: “Bueno, ahora ayunaré, haré penitencia, haré una novena...”. Todo esto está bien, pero tengamos cuidado: no se trata de “pagar” por la gracia, de “comprar” la gracia; se trata de ensanchar tu corazón para que la gracia venga. La gracia es gratuita. Esta relación de gratuidad con Dios nos ayudará a tenerla con los demás, tanto en el testimonio como en el servicio cristiano y en la vida pastoral de los pastores del Pueblo de Dios. (Homilía Santa Marta, 11 junio 2019)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Isidoro Crespo Ganuza O.P.)
    Bernabé: una vida de servicio a la comunidad
    José Bernabé "hijo de la exhortación" es para la comunidad: persona capaz de consolar, exhortar, comunicar y sabe transmitir alegría, entusiasmo, ánimo, confianza. Bernabé atento a las necesidades de la comunidad pone sus bienes a disposición de la comunidad Hch 4,34-37.

    Enviado Bernabé a Antioquía está atento a la acción del Espíritu.

    Más tarde busca a Pablo a quien los demás miran con recelo y anima a Pablo a ponerse a disposición de la comunidad, y anima a los apóstoles, a que lo acepten.

    Bernabé, encabeza la misión entre los gentiles y pronto viendo la fe y el Espíritu de Pablo, sabe retirarse a un segundo puesto; y, cede la palabra a Pablo. Bernabé da valor a la fe de los demás y a sus capacidades. Siempre atento a cada persona y a cada circunstancia, Bernabé sabe sumar evangelizadores en la comunidad y lleva consigo a Juan Marcos.

    Un momento difícil vive Bernabé, con Pablo; a causa de Marcos. Hubo tal acaloramiento que se separaron uno de otro Hch 15,36-39. Más adelante supieron de nuevo llevar juntos la misión evangelizadora; otro suceso tenso en la vida de Bernabé; cuando defiende con firmeza en el primer concilio de Jerusalén que los paganos no deben circuncidarse.

    Difícil para Bernabé "Cuando Pedro vino a Antioquía, comía con los gentiles, pero, cuando llegaron los judaizantes, empezó a retraerse y a separarse, temiendo a los de la circuncisión, hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar en aquel proceder hipócrita" Gal 2, 11-14.

    Aprendamos del Apóstol San Bernabé a ser personas conciliadoras, que saben ver los valores positivos en las personas y en los acontecimientos, personas llenas de fe que saben descubrir la acción del Espíritu; que se dedican a reconciliar, a poner paz; que dan margen de confianza; que están más dispuestas a dialogar que a condenar y censurar; que saben discernir lo que es conveniente para el bien de la comunidad y la difusión del evangelio, que saben ver más los valores que los defectos, que deciden tender puentes que unan, sin acentuar las divisiones, personas que saben construir comunidad.

    Honestidad en nuestra comunicación
    El juramento es signo de la inseguridad y de la doble cara con que se realizan las relaciones humanas. Se instrumentaliza la autoridad de Dios o de las cosas santas para dar garantías a nuestros asuntos humanos.

    Si no somos personas de palabra, crece la desconfianza y la sospecha recíproca, el engaño que amenaza la convivencia y daña las relaciones humanas.

    Nuestra convivencia no se construye con medias verdades, con incoherencias que desmienten nuestras palabras, con juramentos que llevan la sospecha de autoengaño o mentira.

    Si lo que dices es lo que haces, no hay necesidad de juramento.

    Los seguidores de Jesús estamos llamados a instaurar entre nosotros, en nuestras familias y en nuestras comunidades un clima de confianza recíproca, para que podamos ser considerados sinceros sin recurrir a instancias superiores para ser creídos.

    Vivir la sencillez en nuestras relaciones, honestidad en nuestra comunicación con los demás, transparencia en nuestras palabras; nos hace vivir la virtud de la religión y regula el uso de nuestra palabra en la verdad; en las relaciones humanas y las cosas santas.

    La vida es transparente en la gente de palabra, a la que le basta decir sí, cuando es sí, y no, cuando es no.

    Señor ayúdame a ser honesto conmigo mismo y con los demás; veraz en mis palabras en mi vida y en mi relación con los hermanos. Amén.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles
    Hch 11, 21-26; 13, 1-3
    En aquellos días, fueron muchos los que se convirtieron y abrazaron la fe. Cuando llegaron estas noticias a la comunidad cristiana de Jerusalén, Bernabé fue enviado a Antioquía. Llegó Bernabé, y viendo la acción de la gracia de Dios, se alegró mucho; y como era hombre bueno, lleno del Espíritu Santo y de fe, exhortó a todos a que, firmes en su propósito, permanecieran fieles al Señor. Así se ganó para el Señor una gran muchedumbre.

    Entonces Bernabé partió hacia Tarso, en busca de Saulo; y cuando lo encontró, lo llevó consigo a Antioquía. Ambos vivieron durante todo un año en esa comunidad y enseñaron a mucha gente. Allí, en Antioquía, fue donde por primera vez los discípulos recibieron el nombre de “cristianos”.

    Había en la comunidad cristiana de Antioquía algunos profetas y maestros, como Bernabé, Simón (apodado el “Negro”), Lucio el de Cirene, Manahén (que se crió junto con el tetrarca Herodes) y Saulo. Un día estaban ellos ayunando y dando culto al Señor, y el Espíritu Santo les dijo: “Resérvenme a Saulo y a Bernabé para la misión que les tengo destinada”. Todos volvieron a ayunar y a orar; después les impusieron las manos y los despidieron.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 33-37
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento. Pero yo les digo: No juren de ninguna manera, ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es donde él pone los pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del gran Rey.

    Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro uno solo de tus cabellos. Digan simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno’’.
    8 min
  • Evangelio Del Día Viernes 10 de Junio | El Don de Inteligencia | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 10 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    X Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 19, 9. 11-16
    Salmo 26
    Evangelio Mateo 5, 27-32

    “Pero yo os digo”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Estad atentos de no escandalizar. El escándalo es feo porque hiere la vulnerabilidad del Pueblo de Dios, hiere la debilidad del Pueblo de Dios, y muchas veces estas heridas se llevan para toda la vida. Es más, el escándalo, no solo hiere, sino que es capaz de matar: matar esperanzas, matar ilusiones, matar familias, matar muchos corazones… Cuántos cristianos alejan a la gente con su ejemplo, con su incoherencia: la incoherencia de los cristianos es una de las armas más fáciles que tiene el diablo para debilitar al Pueblo de Dios y para alejar al Pueblo de Dios del Señor. Decir una cosa y hacer otra. (Homilía Santa Marta, 13 noviembre 2017).


    Reflexión del Evangelio de hoy (Sor María Rosario Botella O.P.)
    ¿Qué estás haciendo, Elías?
    La Palabra del Señor nos ofrece hoy un texto que no nos deja indiferentes, a la vez que está lleno de belleza. Desalentado y atemorizado, Elías pone a salvo su vida huyendo hacia Berseba, en el límite sur de Judá. Jezabel ha conseguido anular prácticamente el triunfo de Elías, poniendo fin, al parecer, a la campaña que éste mantenía para que Israel volviera a Yahvé.

    Elías, queriendo salvaguardar la alianza y restablecer la pureza de la fe, se dirige al lugar donde se ha revelado el verdadero Dios, y donde se ha concluido la alianza.

    Llega al monte de Dios, al Horeb, y se refugia en una gruta.

    Allí le sorprende la Palabra de Dios: —Sal y aguarda al Señor en el monte, que el Señor va a pasar.
    Elías no sale a la entrada de la cueva durante los episodios más violentos. Él intuye que el Señor no se encuentra en ninguno de ellos, no está ni en el viento huracanado, ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en el amable susurro de la brisa, y ello es toda una lección para el ardoroso profeta.
    Dios llevará a cumplimiento sus designios con respecto a Israel sin grandes demostraciones. La pregunta: “qué estás haciendo, Elías?” es, a un mismo tiempo, reprensión y aliento.

    El profeta expone al Señor su angustia y su celo, contestó: mi pasión por el Señor, Dios de los Ejércitos.

    El pueblo ha abandonado a su Dios, la alianza, ha asesinado a los profetas. Dios desbaratará a su debido tiempo los manejos de Jezabel.

    El discurso interpretativo que ahora se pone en boca de Dios es un nuevo ejemplo de la técnica de la profecía y cumplimiento. Y no deja de sorprendernos lo que Dios encomienda a su profeta. El programa que iniciará Elías, y Eliseo llevará adelante, se resume en las profecías, todas ellas se cumplirán a su debido tiempo.

    Pero yo os digo
    El Evangelio de hoy está enmarcado en el discurso evangélico donde Jesús proclama las bienaventuranzas. Nos dice que somos sal de la tierra y luz del mundo. Nos advierte que no ha venido a abolir la Ley y los Profetas, y que la justicia nueva, es superior a la antigua.

    Les recuerda a sus oyentes, presentes y futuros: «Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo.

    La ley judía condenaba en el Decálogo el adulterio, la ley prohibía la acción externa, el adulterio. Esto será tema de los profetas y libros sapienciales.

    Pero ante esta legislación interpretada restrictivamente, Cristo da su interpretación auténtica: en este precepto está incluido todo mal deseo de adulterio. El corazón es el verdadero responsable ante la moral. Jesús vuelve a insistir en la limpieza de corazón.

    El adulterio es una injusticia y lo mismo el deseo de cometerlo.

    El ojo simboliza el deseo. La mano la acción. Ceder al impulso de uno u otra lleva al hombre a la muerte.

    Jesús nos advierte que hay que eliminar el mal deseo con la pureza del corazón, nos dice en las bienaventuranzas: Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

    En el Salmo 24, 4 rezamos: «¿Quién subirá al monte de Yahveh?, ¿Quién podrá estar en el recinto santo? El de manos limpias y puro corazón, el que a la vanidad no lleva su alma».

    El limpio de corazón se encuentra en paralelo con el de manos inocentes.

    El limpio de corazón es el que no abriga malas intenciones con su prójimo.

    El Señor nos sitúa siempre ante nuestra propia conciencia, nos conduce a conocer nuestro corazón, en la profundidad de nuestro corazón vemos de donde salen todos los deseos, buenos y malos, nos lo recuerda Jesús.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 19, 9. 11-16
    Al llegar al monte de Dios, el Horeb, el profeta Elías entró en una cueva y permaneció allí. El Señor le dijo: “Sal de la cueva y quédate en el monte para ver al Señor, porque el Señor va a pasar”.

    Así lo hizo Elías, y al acercarse el Señor, vino primero un viento huracanado, que partía las montañas y resquebrajaba las rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Se produjo después un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Luego vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego se escuchó el murmullo de una brisa suave.

    Al oírlo, Elías se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada de la cueva. Entonces oyó una voz que le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?” Él respondió: “Me consume el celo por tu honra, Señor, Dios de los ejércitos, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han derribado tus altares y asesinado a tus profetas; sólo quedo yo y me andan buscando para matarme”.

    El Señor le dijo: “Desanda tu camino hacia el desierto de Damasco. Ve y unge a Jazael como rey de Siria; a Jehú, hijo de Nimsí, como rey de Israel; y a Eliseo, hijo de Safat, úngelo como profeta, sucesor tuyo”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 27-32
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No cometerás adulterio; pero yo les digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.

    También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero yo les digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio, y el que se casa con una divorciada comete adulterio’’.


    Oración

    Señor, gracias por dejarme disfrutar de tu presencia que es como una suave brisa que renueva mis fuerzas. Te pido que por la fuerza de tu espíritu me des un gran celo por tu honra, que en cada situación de mi vida diaria esté siempre buscando cómo lograr que más personas te honren, ya sea por mi testimonio de vida o porque al fin te encuentren.

    Acción

    Hoy pondré especial atención en mis actividades y buscaré la manera de que en ellas Dios sea honrado por más personas.
    7 min
  • Evangelio Del Día Jueves 9 de Junio | Espíritu Divino Luz Del Alma | Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 09 DE JUNIO DE 2022
    X Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo I
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura Hebreos 10, 12-23
    Salmo 39
    Evangelio Lucas 22, 14-20

    “Que el amor que me tenías esté en ellos”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Las Escrituras hablan del dolor de los pobres y de los oprimidos que Dios conoce y comparte. Pero el hambre y la sed de justicia de la que nos habla el Señor es aún más profunda que la legítima necesidad de justicia humana que todo hombre lleva en su corazón. Y esta es la justicia que viene de Dios (cf. 1 Corintios 1, 30). San Agustín dice: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti»[1]. Hay una sed interior, un hambre interior, una inquietud… Por eso la Iglesia es enviada a anunciar a todos la Palabra de Dios, impregnada de Espíritu Santo. Porque el Evangelio de Jesucristo es la mayor justicia que se puede ofrecer al corazón de la humanidad, que tiene una necesidad vital de ella, aunque no se dé cuenta. Que el Señor nos dé esta gracia: la de tener esta sed de justicia que es precisamente la gana de encontrarle, de ver a Dios y de hacer el bien de los demás. (Audiencia general, 11 marzo 2020)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fr. Antonio Bueno Espinar O.P.)
    Constituiste a tu Hijo único sumo y eterno Sacerdote
    La oración colecta de este día, jueves siguiente a Pentecostés, nos sitúa ante la figura sacerdotal de Jesucristo. Dos cosas se afirman en ella: “para gloria tuya”, de Dios que lo constituyo. “Salvación del género humano”. Todo lo que Dios realiza fuera de sí mismo, tiene como objetivo la salvación de la humanidad. De todas y cada una de las personas y en esto se manifiesta su gloria. Un Sacerdocio único que supera el sacerdocio de la Antigua Alianza. Bien se encarga el autor de la carta a los Hebreos de resaltarlo. Pues bien, de ese sacerdocio participamos todos los bautizados, cada uno conforme a la vocación recibida. Tanto el sacerdocio común del Pueblo de Dios, como el conferido a los que, por el Sacramento del Orden, se les confía la dispensación de los Misterios Santos, todos participan del Sacerdocio de Cristo.

    Aquí estoy, mándame
    Isaías nos presenta a Dios que pregunta: “¿A quién enviaré? ¿Y quién irá por nosotros? El profeta se muestra disponible. Aquí estoy, mándame. De muchas maneras habló Dios, antiguamente a nuestros padres. Ahora lo ha hecho por medio de su Hijo. Esta palabra es definitiva. Lo es por lo que comunica y realiza. Ya no hay otra que se pueda pronunciar. Lo es por lo que enseña, propone y sostiene. Y aquí es donde entramos nosotros: somos enseñados por él al tiempo que está junto a nosotros para sostenernos en la misión.

    El Señor es mi pastor, nada me falta
    Una y otra vez, repetimos esta respuesta en el salmo. No está demás considerarlo como parte de la función sacerdotal que Jesús inaugura. El sacrificio eterno, único, ofrecido por él, donde es al mismo tiempo sacerdote, víctima y altar, recoge lo que ha sido la ofrenda de sí mismo, desde el instante mismo en que responde: Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. El pastor bueno da la vida por sus ovejas, hemos escuchado en el contexto pascual. Y en su dedicación pastoral, va dando la vida hasta que, subido en la cruz, su mirada alcanza a todos los dispersos y los reúne. Por descubrirte mejor, cuando balabas perdida, en un árbol entregó su vida. Es la mejor lección y el don definitivo que entrega a cada ser humano.

    El amor que me tenías esté en ellos, y yo en ellos
    Vivir para la hora establecida por el Padre. No adelantar ni atrasar nada, sino realizarlo todo en plena sintonía con la voluntad del Padre. En días pasados, un lector asiduo de los comentarios que se ofrecen en este medio me decía: es bueno que pongan ejemplos. Me hizo recordar a San Vicente Ferrer que señalaba a un amigo suyo: cuando prediques, pon ejemplos para que los que te escuchan se puedan identificar con alguno de ellos.

    Los versículos del capítulo 17 del evangelio de San Juan, nos presentan a Jesús, antes de comenzar su Pasión, elevando una oración en favor de los que tiene a su lado: Te ruego por ellos..., por estos que tú me diste. Con todas sus debilidades, los conoce bien, por eso los tiene presentes en ese momento, porque están expuestos a una dura prueba y la flaqueza humana, precisa de este auxilio. Considero que así ruega por nosotros. Conoce nuestras debilidades y la buena voluntad que tenemos. También nuestros miedos cuando todo se complica. La vida humana es complicada. Somos conscientes de ello. No hace falta señalarlo a cada uno, sino invitar a reconocerse débiles y necesitados de este auxilio que Jesús ofrece y buscarlo.

    Nos ha dado su palabra. Una palabra comunicadora de vida, de aliento, rica en enseñanza y poderosa para sostener a quien la recibe. No olvidemos que la promesa del Espíritu, permite a los que le reciben, recordar sus enseñanzas y avanzar en el conocimiento de lo enseñando. Usa tu memoria y tu entendimiento. Recuerda lo que él te ha enseñado y profundiza aplicando tu entendimiento. Verás entonces que tu voluntad renovada por él se adhiere, naturalmente a la verdad conocida.

    Esa tarea la tienes que hacer tú. Nadie puede hacerla por ti, porque solamente tú conoces lo íntimo de ti mismo. Recuerda: “Yo les he dado tu palabra”. Y en esa palabra había vida y esa vida es la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.

    “No solo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado”.

    Aquí estamos presentes nosotros, que hemos creído en el testimonio apostólico. No solamente hemos dicho que sí, sino que hemos sido introducidos en la unidad: ser unos como él y el Padre son uno. Ser perfectamente uno. Cultivar la unidad. Cuando hay tantos motivos y ocasiones de disensión, de desencuentro, de ruptura de la comunión, considerar que no hay mayor bien que la unidad que Jesús quería y que toca hacer posible, desde la comunión con él, a todos los que le siguen con un corazón renovado y una mente abierta.

    ¿Cómo resuena en mí esta oración de Jesús en la noche de su Pasión?


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 18, 41-46
    En aquellos días, dijo Elías a Ajab: “Vete a comer y a beber, pues ya se oye el ruido de la lluvia”. Ajab se fue a comer y a beber. Elías, mientras tanto, subió a la cumbre del monte Carmelo, se arrodilló y con su cabeza tocó la tierra. Entonces le dijo a su criado: “Ve a divisar el mar”. El criado fue a ver y le dijo: “No se ve nada”. Elías insistió: “Ve otra vez”. El criado volvió siete veces, y a la séptima le dijo: “Una nubecilla, como la palma de la mano, sube del mar”. Entonces Elías le dijo: “Ve a decirle a Ajab que enganche su carro y se vaya, para que no lo detenga la lluvia”. Y en un instante el cielo se oscureció de nubes, empezó a soplar el viento y cayó un fuerte aguacero.

    Ajab montó en su carro y se fue a Yezrael, y Elías, por inspiración y con la fuerza del Señor, se ciñó la túnica y fue corriendo delante del carro de Ajab hasta la entrada de Yezrael.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 20-26
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.

    Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.

    Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda.

    Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”.


    Oración

    Señor Jesús, tú que has entregado tu vida por nosotros y que has querido perpetuar tu sacrificio en la cruz, a través del sacrificio de la Eucaristía, haz que nosotros participemos siempre con entusiasmo en el banquete en que nos alimentas y con el que nos haces dignos de participar de tu vida divina y del don perpetuo que el Padre nos hace en esta vida como arras de la vida futura.

    Acción

    Dedicaré un momento de mi oración para unirme al Sacrificio de la Eucaristía y participar así del don de Dios.
    8 min
  • Evangelio Del Día Lunes 8 de Junio | El Don de Consejo| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 08 DE JUNIO DE 2022
    X Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 18, 20-39
    Salmo 15
    Evangelio Mateo 5, 17-19

    “He venido a dar plenitud”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    Jesús, sin embargo, no quiere cancelar los mandamientos que dio el Señor por medio de Moisés, sino que quiere darles plenitud. ¿Pero qué significa esta plenitud de la Ley? Jesús mismo nos responde con algunos ejemplos. Inicia desde el quinto mandamiento: Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”; ... Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado (vv. 21-22). Con esto, Jesús nos recuerda que incluso las palabras pueden matar. Jesús propone a quien le sigue la perfección del amor: un amor cuya única medida es no tener medida, de ir más allá de todo cálculo. (Ángelus, 16 febrero 2014)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Fray Manuel Santos Sánchez O.P.)
    ¡El Señor es el verdadero Dios!
    En tiempos de Elías a Yahvé, el verdadero Dios, le habían salido más de un falso dios que querían ocupar su lugar. Uno de ellos era Baal, que tenía también sus profetas. El pasaje de esta primera lectura, con todo detalle, nos relata la prueba para saber quién era el verdadero Dios: Baal o Yahvé, a través de los novillos descuartizados que el verdadero Dios enviará fuego sobre uno de ellos. Salió victorioso el Dios de Elías. “Al verlo, cayeron todos sobre su rostro, exclamando: ¡El Señor es el verdadero Dios! ¡El Señor es el Dios verdadero!”.

    Nosotros, los seguidores de Jesús, además de reconocerle como el verdadero Dios a través de su voz que hace llegar hasta nosotros, como ovejas de su rebaño, tenemos también otra prueba para confesarle como nuestro Dios. Experimentar en la propia vida que siguiendo sus indicaciones, la alegría y la esperanza rebosan en nuestro corazón. Que amando, perdonando, siendo sencillos, limpios de corazón… como él nos pide, experimentamos la vida y la vida en abundancia que nos promete.
    He venido a dar plenitud
    “No creáis que he venido a abolir la ley o los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud”. Jesús, como buen judío, apreciaba la ley. Pero quiere darle plenitud, y tenemos que reconocer que en ese dar plenitud va a ir más allá de la ley judía y algunos de los preceptos de la ley judía ya no se sostienen.
    En los pasajes que siguen al evangelio de hoy, vamos a ver a Jesús pronunciar por seis veces la siguiente frase: “habéis oído que se dijo a los antiguos… pero yo os digo”. Algo que le toca explicar a los comentaristas de los próximos días. Pero la orientación general de la plenitud que busca Jesús se va a centrar en el amor y en todo lo que el amor pida. Podemos citar en este sentido a San Pablo: “Quien ama cumple la ley”. La plenitud de la ley es el amor.


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 18, 20-39
    En aquellos días, el rey Ajab envió mensajeros a todo Israel y reunió a los profetas de Baal en el monte Carmelo. Elías se acercó al pueblo y le dijo: “¿Hasta cuándo van a andar indecisos? Si el Señor es el verdadero Dios, síganlo; y si lo es Baal, sigan a Baal”.

    Pero el pueblo no supo qué responderle. Entonces Elías les dijo: “Yo soy el único sobreviviente de los profetas del Señor; en cambio, los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. Que nos den dos novillos; que ellos escojan uno, que lo descuarticen y lo pongan sobre la leña sin prenderle fuego. Yo prepararé el otro novillo y lo pondré sobre la leña sin prenderle fuego. Ustedes invocarán a su dios y yo invocaré al Señor; y el Dios que responda enviando fuego, ése es el verdadero Dios”.

    Todo el pueblo respondió: “Está bien”. Elías dijo entonces a los profetas de Baal: “Escojan un novillo y comiencen ustedes primero, pues son más numerosos. Invoquen a su dios, pero sin prender fuego”.

    Ellos tomaron el novillo que les dieron, lo prepararon e invocaron a Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: “Baal, respóndenos”. Pero no se oyó ninguna respuesta, y ellos seguían danzando y brincando junto al altar que habían hecho. Llegado el medio día, Elías comenzó a reírse de ellos, diciéndoles: “Griten más fuerte, porque a lo mejor Baal, su dios, está muy entretenido conversando o tiene algún negocio o está de viaje. A lo mejor está dormido y así lo despiertan”.

    Ellos gritaron más fuerte y empezaron a sangrarse, según su costumbre, con cuchillos y punzones, hasta que la sangre les chorreaba por todo el cuerpo. Cuando pasó el mediodía, se pusieron en trance hasta la hora de la ofrenda, pero no se escuchó respuesta alguna ni hubo nadie que atendiera sus ruegos.

    Entonces Elías le dijo al pueblo: “Acérquense a mí”. Y todo el pueblo se le acercó. Preparó el altar del Señor, que había sido demolido. Tomó doce piedras, según el número de las tribus de los hijos de Jacob (a quien el Señor había dicho: Tú te llamarás Israel). Con las piedras levantó un altar en honor del Señor e hizo alrededor del altar una zanja, del ancho de un surco. Acomodó la leña, descuartizó el novillo y lo puso sobre la leña.

    Después dijo: “Llenen cuatro cántaros de agua y derrámenla sobre el holocausto y sobre la leña”. Y lo hicieron así. Volvió a decirles: “Háganlo otra vez”. Y lo repitieron. De nuevo les dijo: “Háganlo por tercera vez”. Y así lo hicieron. El agua corrió alrededor del altar y llenó la zanja por completo.

    A la hora de la ofrenda se acercó el profeta Elías y dijo: “Señor, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; que se vea hoy que tú eres el Dios de Israel, que yo soy tu servidor y que por orden tuya he ejecutado todas estas cosas. Respóndeme, Señor, respóndeme, para que todo este pueblo sepa que tú, Señor, eres el Dios verdadero, que puede cambiar los corazones”.

    Entonces bajó el fuego del Señor y consumió la víctima destinada al holocausto y la leña, y secó el agua de la zanja. Al ver esto, todo el pueblo tuvo miedo, y postrándose
    en tierra, dijo: “El Señor es el Dios verdadero. El Señor es el Dios verdadero”.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 17-19
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.

    Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos’’.


    Oración

    Señor, mi decisión está tomada, tú eres el único a quien seguiré toda mi vida, no andaré con ambigüedades, pues sé perfectamente que a los que están entre el sí y el no, es decir, a los tibios los vomitas; no será este mi caso Dios mío, yo te elijo a ti, te sigo a ti y te amo a ti; a dónde me mandes iré, y lo que que desees haré, al precio que sea yo estaré a tu lado pues sólo tú eres mi escudo y fortaleza, mi refugio y mi libertador.

    Acción

    Este día buscaré qué cosa está tomando de mi atención más de lo normal y veré que no sea un "Baal" a quien le presto más atención que a Dios.
    9 min
  • Evangelio Del Día Martes 7 de Junio | No Te Alejes de Nosotros| Hoy en Oración
    Evangelio Diario
    LITURGIA - 07 DE JUNIO DE 2022
    Ciclo C - Año II - Color Verde
    X Semana del Tiempo Ordinario
    Liturgia de las Horas Tomo II
    II Semana del Salterio
    Primera Lectura 1 Reyes 17, 7-16
    Salmo 4
    Evangelio Mateo 5, 13-16

    “Vosotros sois sal... luz.”

    PALABRAS DEL SANTO PADRE
    En el Evangelio de este domingo, que está inmediatamente después de las Bienaventuranzas, Jesús dice a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5, 13.14). Esto nos maravilla un poco si pensamos en quienes tenía Jesús delante cuando decía estas palabras. ¿Quiénes eran esos discípulos? Eran pescadores, gente sencilla... Pero Jesús los mira con los ojos de Dios, y su afirmación se comprende precisamente como consecuencia de las Bienaventuranzas. Él quiere decir: si sois pobres de espíritu, si sois mansos, si sois puros de corazón, si sois misericordiosos... seréis la sal de la tierra y la luz del mundo. El cristiano debería ser una persona luminosa, que lleva luz, que siempre da luz. Una luz que no es suya, sino que es el regalo de Dios, es el regalo de Jesús. (Ángelus, 9 febrero 2014)


    Reflexión del Evangelio de hoy (Hna. Ana Belén Verísimo García OP)
    La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará...
    El libro de los Reyes nos presenta hoy un texto que nos puede inducir a la sorpresa de esa confianza tan grande en un personaje totalmente desconocido. Una confianza que hace posible que la orza de harina no se vacíe ni la alcuza de aceite se agote.

    Y de forma indirecta la Palabra nos ofrece la pregunta implícita: ¿Y yo? ¿Soy capaz de creer en las palabras de un desconocido? ¿Cómo anda mi capacidad de arriesgar incluso mi propia vida y la de las personas más allegadas a mí por una promesa que pone como garante a Dios: “hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra”?

    Una vez más, la Palabra nos invita a reconocer el paso de Dios en nuestra vida, incluso en lo desconocido y en las promesas más absurdas... vivir en la fe y desde la fe nos permite vivir las mismas circunstancias con un sabor y una luz diferente. Ni mejor ni peor, sencillamente diferente.
    Vosotros sois sal... luz...

    El Evangelio de hoy nos presenta dos imágenes sugerentes y cotidianas. Jesús afirma a sus discípulos, los de todos los tiempos... los de ayer y los de hoy, que son sal y luz. Una bonita manera de hacer entender lo que significan las “buenas obras”, y cómo el objetivo de éstas no es otra que presentar a Dios y que todos lo podamos alabar.

    Sin embargo, el Evangelio de hoy no es tan sencillo y directo. Jesús provoca y nos provoca... ¿Y si la sal no tiene sabor? ¿Y si la luz no está en el lugar adecuado para alumbrar?

    Por eso, el Evangelio de hoy nos lanza de forma muy sutil la inquietante pregunta de valorar el sabor de mi vida y si el lugar en el cual estoy responde a las necesidades actuales de presentar a Dios.
    Mucho se habla hoy de contextos secularizados o en proceso de secularización, donde parece que Dios ya no encuentra espacio, ya no es necesario. Y sin embargo, nuestro tiempo se caracteriza por una búsqueda profunda de sentido... Por eso, nuestro hoy es el tiempo de la oportunidad... de ofrecer sabor de Evangelio con una vida comprometida y coherente con el proyecto de Dios, de ofrecer la luz que nos habita en la fragilidad de nuestra vasija de barro.

    Somos sal y luz, pero ¿Qué sal y qué luz? Si nuestra vida tiene el sabor de las buenas obras y la luz que presenta el Amor de Dios, entonces, sí somos los discípulos del Maestro, somos los amigos de Dios.

    Salmo 15 - ¿Quién será amigo de Dios?
    Señor, ¿quién estará cerca de ti?
    ¿Quién podrá ser amigo del Señor del universo?
    El que procede con honestidad y cumple tu santa voluntad;
    el que dice la verdad de corazón y
    no inventa calumnias contra el prójimo.
    El que no hace mal a ningún hermano
    ni hace sufrir a persona alguna;
    el que no se junta con quienes hacen el mal
    Y es amigo de los que honran al Señor;
    el que cumple con la palabra empeñada,
    aunque salga perjudicado;
    el que usa sus bienes con generosidad
    y no se deja corromper en daño de los más débiles.
    El que procede así, será amado por Dios,
    Y el Señor lo tendrá por amigo suyo.
    Que esa sea mi suerte, Señor:
    ser tu amigo y estar siempre junto a ti.
    (boosco.org/www/download/50-salmos-y-oraciones-para-jovenes/)


    LECTURA DEL DÍA
    Lectura del primer libro de los Reyes
    1 Reyes 17, 7-16
    Al cabo de algún tiempo, el torrente donde el profeta Elías estaba escondido se secó, porque no había llovido en la región. Entonces el Señor le dijo a Elías: “Anda y vete a Sarepta de Sidón y quédate ahí, pues le he ordenado a una viuda de esa ciudad que te dé de comer”.

    El profeta Elías se levantó y se puso en camino hacia Sarepta. Al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí a una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: “Tráeme, por favor, un poco de agua para beber”. Cuando ella se alejaba, el profeta le gritó: “Por favor, tráeme también un poco de pan”. Ella le respondió: “Te juro por el Señor, tu Dios, que no me queda ni un pedazo de pan; tan sólo me queda un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la vasija. Ya ves que estaba recogiendo unos cuantos leños. Voy a preparar un pan para mí y para mi hijo. Nos lo comeremos y luego moriremos”.

    Elías le dijo: “No temas. Anda y prepáralo como has dicho; pero primero haz un panecillo para mí y tráemelo. Después lo harás para ti y para tu hijo, porque así dice el Señor de Israel: ‘La tinaja de harina no se vaciará, la vasija de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra’ ”.

    Entonces ella se fue, hizo lo que el profeta le había dicho y comieron él, ella y el niño. Y tal como había dicho el Señor por medio de Elías, a partir de ese momento, ni la tinaja de harina se vació, ni la vasija de aceite se agotó.


    EVANGELIO DEL DÍA
    Lectura del santo evangelio según san Mateo
    Mt 5, 13-16
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Ustedes son la sal de la tierra. Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor? Ya no sirve para nada y se tira a la calle para que la pise la gente.

    Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad construida en lo alto de un monte; y cuando se enciende una vela, no se esconde debajo de una olla, sino que se pone sobre un candelero, para que alumbre a todos los de la casa.

    Que de igual manera brille la luz de ustedes ante los hombres, para que viendo las buenas obras que ustedes hacen, den gloria a su Padre, que está en los cielos’’.


    Oración

    Señor, dame de tu Espíritu para confiar plenamente en ti, pues aunque siempre digo que confío, muchas veces mis acciones concretas dicen otra cosa. Señor, que tu gracia me haga siempre estar ahí para ti.

    Acción

    Hoy buscaré un área de mi vida en la que aún no me confío del todo a Dios y en un momento de oración le diré que quisiera que el tomara las riendas de ella y que me diga qué debo hacer y lo haré.
    8 min

About Hoy En Oracion (5 Minutos de Oracion En El Hogar)

From the publisher's feed

¨Donde dos o tres se reúnen a orar en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos.¨ -Mateo 18: 19-20
Oraciones, lecturas y alabanzas de cada dia. Las oraciones y lecturas son publicadas en Cinco…