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Sofonías 3:17.
Dios siempre guarda un remanente. Dios siempre tiene un futuro para las nuevas generaciones.
La Palabra hoy nos recuerda que, sin importar las tormentas que hayamos enfrentado este año, la palabra final de Dios sobre su pueblo no es de condenación, sino de amor, gozo y paz.
2ª Timoteo 2:1-2.
La verdadera fuerza espiritual no se mide por la cantidad de verdad que retenemos para nosotros, sino por la cantidad de vidas en las logramos reproducirla.
Salmo 22:9-10.
Cuando soplamos las velas de un pastel, por lo general solemos pedir un deseo. Pero, ¿alguna vez nos hemos detenido a pensar en quién es el que nos da el aire que necesitamos para soplar esas velas? Hoy no venimos a celebrar simplemente que sobrevivimos 365 días más; esta mañana hemos venido a reconocer al Autor de la vida.
1° Crónicas 28:9-10.
El mundo a nuestro alrededor no necesita ver el Dios de nuestros padres; el mundo necesita ver al Dios vivo obrando en nosotros. Recuerda: La fe no se hereda, se conquista de rodillas. No vivas de prestado. Conoce a tu Dios, dale tu corazón entero, y esfuérzate a construir su reino.
Salmo 112:1-2, 9.
El poder de esta generación no nace de la fuerza humana, sino del interior de aquellos que aman al Señor. El temor que enamora (No es terror, es reverencia, asombro) Cuando la Biblia habla de "temer a Jehová", no se refiere a tenerle miedo como a un monstruo en la oscuridad. Dios no es un papá enojado que quiere asustarnos; es un Rey majestuoso, santo y poderoso, pero que nos ama con locura.
Isaías 43:18-19.
Antes de que Dios nos pida soltar el pasado, nos recuerda quién sostiene el futuro. Veamos: no empieza diciendo “van a salir de Babilonia”; empieza diciendo “Yo soy.” Cuando el pueblo se queda sin templo, sin tierra, sin rey, sin nada, Dios no les devuelve las cosas: se devuelve Él mismo. Y eso es suficiente. Él es tu Santo, tu Creador y tu Rey (v.15).“Yo soy Jehová, vuestro Santo, Creador de Israel, vuestro Rey.”
Jueces 2:10.
El problema no fue que Dios hubiera cambiado o dejado de hacer milagros. Dios seguía siendo fiel. El problema fue que una generación dejó de transmitir el conocimiento de Dios a la siguiente. No conocieron a Dios; abandonaron a Dios; siguieron otros dioses. Una generación no se pierde espiritualmente de repente. Se pierde poco a poco, cuando dejamos de enseñar, discipular, modelar y transmitir la fe.
¿Qué estamos haciendo nosotros para que la próxima generación conozca a Dios?
Salmos 103:13, 17-18.
Dios quiere ser el Padre que quizás no tuviste, o quiere sanar la imagen que tienes de la paternidad. Y al mismo tiempo, Dios nos llama a ser ese reflejo de Su amor para nuestra propia descendencia. No estamos llamados a criar hijos perfectos, estamos llamados a criar hijos que conozcan al Padre perfecto.
Salmos 77:11-12.
Antes de poder celebrar, debemos ser honestos con nuestro dolor. Asaf nos enseña que llegar a Dios con nuestra condición es el primer paso para sanar. El grito en la noche (vv. 1-2). A usted que me escucha: está bien no estar bien. No tienes que fingir frente a Dios. Cuando el dolor sea tan grande que no tengas palabras, solo levanta tus manos o tu corazón. Dios no se asusta por tu honestidad; Él prefiere un grito real que una oración fingida. Cuéntale a Él exactamente lo que sientes.
Ezequiel 37:5,10.
Solo el soplo del Espíritu Santo puede transformar lo que está espiritualmente muerto y seco (la familia, la iglesia, nuestra vida), en un ejército vivo y poderoso para la misión de Dios nos ha encomendado.
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