Hebreos 12:12-15.
Los problemas, las enfermedades o las adversidades que hemos o
estamos soportando en la mayoría de las veces son parte del plan
soberano de Dios para nuestras vidas, para nuestro bien y para que
vivamos en santidad, para renovarnos día con día en Él. El Señor está
gobernando y Él tiene el control total de las vidas de cada uno de sus
hijos. Por tanto, fortalezcamonos con esta verdad, y unámonos a Dios
en la búsqueda de la santidad que Él diseñó, bebamos de Su gracia,
ya que tenemos un Dios grande y maravilloso, un Dios bueno y
poderoso, que nos invita constantemente a renovar nuestras vidas,
nuestra fuerza y nuestra esperanza en Él.