Salmo 138:1,7; Efesios 5:20.
La gratitud no es el resultado de tener una vida perfecta; la gratitud es la llave maestra que abre la puerta para que Dios haga perfecta Su obra en nuestra vida imperfecta.
David decidió agradecer con todo su corazón en medio de la guerra. Pablo decidió agradecer en la oscuridad de una cárcel. ¿Y tú? ¿Qué vas a decidir hoy?
El enemigo quiere que te enfoques en lo que te falta, en lo que te dolió ayer, en lo que te asusta mañana. Pero Dios te llama hoy a tomar la decisión más poderosa que un ser humano puede tomar: DECIDIR AGRADECER.