Karina Mariani Editoriales

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By karina marianiNewsPolitics
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Karina Mariani Editoriales episodes

  • Nuestro default y las quiebras de Felipe II
    Los problemas hacendísticos de Felipe II y de Guzmán son básicamente los mismos: el costo extraordinario de sus administraciones. Claro que Felipe debía mantener al Imperio donde no se ponía el Sol. En cambio Guzmán debe mantener un Estado Presente, reventado e ineficaz, que hace demasiado tiempo dejó de cumplir con sus funciones más elementales.
    Los gastos del Rey Felipe no podían ser cubiertos ni siquiera con la llegada de los metales preciosos que traía la Flota de Indias, y los gastos del Estado argentino no pueden ser cubiertos ni con la presión fiscal más alta del mundo sumada al préstamo del FMI récord Guinness del mundo mundial.
    Aunque Merkel nos apoye, aunque Macron nos tire besos, aunque el Papa Francisco nos dedique misas y aunque Trump nos mande bombones, la realidad es que el Estado va a recaudar cada vez menos por una razón simple: no tenemos crédito, la economía está paralizada y la inversión es una utopía. Así que, señor Guzmán: ¿Cómo vamos a pagar este gasto? ¿Cómo vamos a pagar nuestras deudas? Porque a diferencia del Rey Felipe II, a nosotros no nos llegan los barcos llenos de oro de las Indias y nadie decente hace negocios con quienes no honran sus deudas
    11 min
  • Las rémoras del trabajo
    Los sindicatos son, así devino su historia aunque no fue así su comienzo, parte del Estado. Su interés es obtener, hacer crecer y asegurar fondos públicos. Claro que estos fondos sirven, además, para perpetuarse al mejor estilo de las casas reales medievales y de allí los métodos. Y si bien en estas lides de contubernios para la preservación de la nobleza en base a acuerdos familiares, pillaje o acciones violentas son muy diestros, han demostrado ser absolutamente inútiles en lo que se refiere a la preservación del empleo.
    Más ricos y poderosos los sindicatos, más diarios, radios, centros culturales, diputados y otros derivados tienen, más pobres los trabajadores, más dependientes de subsidios, más jubilaciones de miseria, más decadencia.
    Por eso es cómica si no fuera trágica la capacidad de adaptación de las demandas de los sindicatos en función de los gobiernos de turno. Cada vez mayor precarización laboral y mayor crisis y sin embargo los tipos surfeando las crisis cada vez más panchos. Volvamos al caso de los docentes de la PBA: los mismos docentes usados para marchar hasta diciembre han transformado aquella virulencia en docilidad, si más. De los paros, las huelgas que dejaban a los niños sin clases con una liturgia callejera de pancartas, micros y mantras han pasado a aceptar pésimas condiciones para los mismos trabajadores con una absoluta carencia de sentido crítico. Esto demuestra que la escenificación del poderío callejero sindical sirve para apretar y es la otra cara de la acción intervencionista estatal.
    11 min
  • Enamorados de la violencia
    Es necesario ampliar la perspectiva olvidando las etiquetas ideológicas. Basta con retroceder en el tiempo y recordar que el accionar coordinado ya se vivió, ya pasamos por acá, ya vimos como se disfrazaban de nobleza y buenos sentimientos las bombas. Ya escuchamos las justificaciones maniqueas. Ya hemos estado acá. Siempre hacen lo mismo, organizada y sistemáticamente. Es la línea argumental con la que legitimaron cada atropello a la democracia.
    Es por no custodiar la libertad y santificar la violencia callejera que vivimos esta incertidumbre. La negligencia y la cobardía de los gobiernos que priorizan la imagen política por sobre nuestro futuro. Se prefirió no hacer olas, dejar destruir y después silenciosamente emparchar, no defender, no confrontar, hoy pagamos las consecuencias.
    La libertad tiene un costo, esto también ya se dijo mil veces: “el precio de la libertad es su eterna vigilancia”.
    7 min
  • BREXIT. Recuperar el control
    El lema del referéndum de 2016 fue “recuperar el control”, y tal vez lo que los Brexiteers nos querían decir es que a pesar del salto que significaba y de los riesgos, ellos elegían poder elegir. La democracia le ganó al miedo y sea cual fuere al futuro de gran Bretaña, la lección para las democracias liberales es muy esperanzadora. Los votantes eligieron la incertidumbre en lugar de una integración implacable que malinterpretó su sentido.
    El del Brexit fue un voto en sentido mayoritariamente cultural, la instrumentalidad económica fue más bien un vehículo. Estaban sencillamente hartos y por eso estamos ante el triunfo de la democracia liberal entendida como proceso de cambio y resolución de conflictos en libertad y con igualdad ante la ley, más allá de los resultados. Tal vez sea el hartazgo a la imposición de una forma de vivir que considera deseable que el Estado intervenga de manera delirante y creciente en la vida de los ciudadanos. Si es así, el Brexit representa un saludable impulso en defensa de lo que no tiene que morir, la libertad frente al agobiante acoso de la burocracia y del intervencionismo totalizador.
    10 min
  • Despotismo aplaudido
    No es feminismo, es elitismo supremacista y constituye una causa con la que se obtienen ventajas y prebendas. No busca la igualdad de oportunidades ni la igualdad ante la ley, sino un entramado de leyes y normas donde no triunfa quien se esfuerza y tiene los méritos necesarios sino las más fanáticas y extremas. Y quién certifica la sumisión a la tribu y a su ideología? una privilegiada cúpula militante intrínsecamente elitista que desprecia las mujeres independientes, que no piensan como ellas o que cometen el pecado mortal de velar por las personas a las que quieren, en vez de sumarse a su causa.
    Las mujeres no somos víctimas ni necesitamos tutela, ni del Estado ni de nadie. Esta fue la lucha de nuestras abuelas, un feminismo igualitarista que nos equipara con los hombres, no que nos pusiera por encima ni que buscara venganza.
    Estas oficinas y políticas de género que salen a borbotones de abajo de las baldosas no son más que un ajuste de cuentas sexista, que tiene un intercambio muy espurio con el poder: les da legitimidad totalizante y señala con el dedo acusador a quienes no estén de acuerdo. A cambio se cubren de privilegios. Porque el Despotismo Aplaudido es, ante todo, un tráfico de poder.
    11 min
  • Facho
    30 ramitas iguales, anudadas entre sí, forman un fascio. La unión de las 30 ramas, que con una cinta sujetan un hacha, representa el poder. Esta es la semilla de la palabra fascismo, con la que hoy se insulta desde el progresismo a quien se atreve a discrepar de sus ideas. La palabra “facho”, usada como licencia para desacreditar, es un paraguas demasiado grande donde cabe todo aquello que el pensamiento totalitario no tolera de la libertad individual.
    Una sociedad cuyo gobierno confisca mucho más de la mitad de su riqueza a través de los impuestos no es una sociedad solidaria, es un conjunto de esclavos atados sin ningún futuro. Curiosamente, quienes nos exigen más y más han descartado sistemáticamente hacer un esfuerzo solidario desde la casta política. El poder se niega a ser “solidario”. La burda tergiversación de los significados no es casual, decirle “facho” a quien defiende la libertad es mentir la historia, abusar del poder y condenarnos a la miseria de un colectivismo cuyos fracasos parecen deliberadamente olvidados.
    10 min
  • Los parteros de la violencia
    La ubicua delincuencia que transformó nuestras calles en zonas de riesgo se generalizó al grueso de la población. Es, tal vez, una violencia de baja intensidad pero mucho más extendida y no tan visible como la batalla campal que asesinó a Fernando o cualquiera de las que aparecen en los titulares cuando la cosa termina en tragedia. Pero como es habitual, es más difícil de ver y erradicar.
    Es nuestro destino vivir en una sociedad sin reglas, sin ley y sin certezas? ¿Zonas enteras padecerán violencia y barbarie? ¿Qué viabilidad puede tener un país así? ¿se puede justificar la violencia achacándola a la cuestión social? ¿No debiéramos admitir que es demasiado poco seguir con las medidas de prevención y exigir una revisión del aparato de justicia y de control?
    Cuando se habla de control y orden la política entra en pánico. En seguida recurre a la agenda social y censuran el concepto mismo de orden. No hay ninguna excusa posible ni malestar social que justifique el nivel la violencia que hemos visto. El orden es básicamente cuidar a aquellos más frágiles y débiles, la violencia se aplaca con orden. La agenda social no es para eso.
    11 min
  • Protocolo ILE y la torpeza que acabó con el macrismo
    Si la movida de Macri fue una cuestión de estrategia política o una cuestión de convicción ideológica, le salió todo al revés: los guiños que alternativamente hizo a verdes y a celestes en principio confundieron y terminaron por ofender a unos y a otros. La enorme movilización callejera/mediática/cultural verde robusteció a los sectores antiaborto que se despertaron, no sólo en la disputa de la calle si no en la arena política. Luego, el fracaso en la sanción de la ley, enojó a los pro aborto pero eso no reparó el enojo de los celestes. El presidente dejó el poder el 10 de diciembre envuelto en el papelón de idas y vueltas.
    22 min
  • Cómo llegamos a la beatificación del sanguinario Che Guevara?
    El Che es un bálsamo entre tanto fracaso. Se le fabrica un curriculum a tal fin, viajes de ensoñación por Latinoamérica, una moto y un mesianismo salvador, el justiciero agobiado por los privilegios, el demócrata, el pacifista. Lo que resulta de este guiso ideológico es un excelente un artículo de consumo, el “one of us” que embellezca al alicaído sueño comunista de las elites intelectuales que, disfrutando del capitalismo, son indolentes ante la tragedia marxista.
    Se cumplieron 52 años de la muerte del asesino. Lo que no murió es el ansia totalitaria. Tampoco murió su eficaz aparato de propaganda. Porque aún no apareció un producto tan amortizable, aunque hay varios prototipos en fase beta. Por eso no lo dejan morir de una vez.
    9 min
  • Grabois la sal en la tierra
    El inefable gerenciador de planes sociales Juan Grabois, propuso una Reforma Agraria, que no es ni más ni menos que expropiar y luego discrecionalmente entregar tierras según la evaluación y parecer del encargado de la repartija.
    Grabois viene administrando planes y subsidios estatales hace ya un tiempo de suerte tal que las mieles de la caridad con dinero ajeno no le son esquivas.
    Grabois y quienes secundan estas ideas trasnochadas son la sal que impide la producción de la tierra, son la tierra arrasada, son la multiplicación de la pobreza y el gerenciamiento de la miseria dependiente. Pero eso a él no le molesta, de hecho su vertiginosa carrera se ha basado en el crecimiento de esa dependencia.
    10 min

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