Hasta el 24 de abril en las Galerías del Centro Cultural Parque de España se puede visitar la muestra Filiación de Augusto y León Ferrari, un diálogo posible entre padre e hijo a través de un centenar de sus mejores obras.
Este proyecto itinerante, producido por FAALFA (Fundación Augusto y León Ferrari Arte y Acervo), expone por primera vez juntas las obras de ambos, buscando generar una serie de puntos de contacto, cercanías, distancias, acuerdos y contradicciones.
En La columna de Maite del último jueves pudimos conversar con la curadora de la muestra Marcela López Sastre que, desde Salta, donde vive y trabaja, nos ayudó a pensar la relación artística entre León y Augusto. Los eje políticos, eclesiásticos, eróticos, sociales e individuales son abordados a partir de las fotografías, esculturas, objetos, planos, dibujos y pinturas que se exponen en Rosario.
“Cuando empezamos a realizar la curaduría nos dimos cuenta que los dos trataban los mismos temas (religión, el desnudo, la música) desde lugares muy distintos, pero que a los dos les había interesado las mismas cosas” cuenta Marcela y agrega: “Sus decisiones (artísticas) los dos las van tomando a partir de los momentos de la historia que cada uno vive y de su experiencia. Lo que yo siento después de tanto tiempo con la muestra es que León tiene incorporada de manera inconsciente o subconsciente la obra de su padre, que es con la que creció. Por ejemplo lo veo en la obras Las Flores. Si uno ve las flores de ambos desde la belleza, los dos usan la misma paleta con dos sentidos totalmente distintos. Augusto está haciendo un ejercicio pictórico y León hace un homenaje a los torturados”.