HERNAN LUCERO: “ENTRÉ AL TANGO POR ÉL. CONOCÍ ANTES A GARDEL QUE AL TANGO”
En una tardecita soleada en el barrio de San Telmo, a media cuadra de Parque Lezama, el cantor Hernan Lucero atiende el teléfono para conversar sobre “Gardeliano”, su cuarto disco solista integrado por obras del repertorio clásico y algunas piezas menos conocidas de Carlos Gardel.
Admirador desde siempre del Zorzal criollo, por quien “entró al tango”, Lucero se entusiasma al referirse al gran artista universal: “Ha sido el primer cantor popular en hablarle a la gente. Por empezar inaugura lo que nosotros conocemos como tango canción, tango moderno, él lo crea. En 1917 graba el primer tango canción, “Mi noche triste”, de Castriota y Pascual Contursi. A partir de ahí, el tango llega a ser Piazzola, llega a ser Horacio Salgán. Pero él pone la piedra basal de lo que conocemos hoy como tango. Antes era una música procaz, una música prostibularia. Y Gardel es el primero, vaya a saber si por un hecho fortuitito, en hablarle al corazón de la gente humilde, a la gente común, gente de a pie, el primero en contar las historias de este pueblo con ese formato maravilloso de la canción”.
Con el acompañamiento de un octeto dirigido por el bandoneonista Ramiro Boero y el pianista Pablo Fraguela, Gardeliano contiene, de la dupla Gardel-Lepera, "Volvió una noche", "Golondrinas", "Arrabal amargo", “Amores de estudiante” y "El día que me quieras", – con su pareja Florencia Bernales – ,"Soledad", y "Caminito soleado" -con Guillermo Fernández-. También está presente la faceta compositiva de los guitarristas de Gardel con "Barrio viejo” (1928, Guillermo Barbieri y Eugenio Cárdenas) y “Por dónde andará” (1927, Salvador Merico y Atilio Supparo)