La guerra en Ucrania ha golpeado a los mercados energéticos del mundo. Ahora el planeta enfrenta una crisis más profunda: una escasez de alimentos. Una porción crucial de cereales como trigo, maíz o cebada del mundo están atrapadas a causa de la guerra. Algo que también pasa con los fertilizantes y a estos se le suma los costes energéticos. El resultado es que se están disparando los precios de los alimentos.