¿Qué sucede cuando elevamos nuestros deseos a "necesidades"? Cuando nuestros deseos toman un lugar que no es sano para nuestra vida y nuestro corazón se convierte en codicia. Es un estado privado y peligroso que inevitablemente está expuesto a los ojos del público. Alejandro nos habla de uno de los reyes más despiadados de Isarael, Acab, una historia que nos enseña sobre los peligros de los deseos extraviados y como poner nuestros pensamientos en el camino correcto.