Dios ve la fidelidad de cada creyente: llama, capacita en su Palabra a los santos; que van a predicarla con humildad, respeto a los demás, sencillez, transparencia, sinceridad, verdad y justicia. Los judíos tropezaron: en lugar de reconocer a Cristo, lo mataron; pero el Evangelio llegó a los gentiles. Todo el que cree en Cristo, será salvo: este es uno de los misterios revelados.