Dios hizo todo lo que quiso hacer, y lo hizo bien; para beneficio de la humanidad. Por eso, toda la naturaleza nos habla de la existencia maravillosa de Dios. Él quiere bendecirnos, que estemos bien: alegres y felices. Pero el pecado trae todo tipo de atrofiamiento: amargura, tristeza, depresión, plagas y enfermedad. No hay felicidad cuando se vive en pecado: aborto, fornicación.