Dios nos ha dado poder, para vencer al diablo y a sus demonios. A través de la historia y en la Biblia, se verifican líderes importantes, que sirvieron a Dios; pero luego le fallaron. Para estar en pie en la vida espiritual siempre, es necesario aprender a llorar a solas, delante de Dios: en su habitación, en un lugar apartado, en el templo. Hay que apartarse, para adorar a Dios.