Queridos amigos, entramos en la recta final de este proceso electoral que ha sido tan complejo y que tiene aristas tan peligrosas, tan agudas, porque siempre se ha dicho tal vez estamos cansados de repetirlo, de oírlo repetir, que las elecciones son definitivas para el porvenir de la nación. Pero esta vez, más que ninguna, es perfectamente serio. Si el país enloquece y el país resuelve votar por Gustavo Petro, esto es el fin de todo. Hablamos con Alberto Bernal, un gran economista hace un rato, y hablábamos de alguna de las ideas de Gustavo Petro que son sencillamente impracticables, locas. Pero como va a estar comprometido, intentará hacerlas como lo hizo su amigo Hugo Chávez en Venezuela y como lo está haciendo Nicolás Maduro con los resultados conocidos. La gente se va de Venezuela. Hay dos cifras más de 6 millones de venezolanos han salido del país. Otra cifra es siete y medio, millones de venezolanos huyendo de la miseria. No es buscando horizontes más amplios, como tanta gente que se va, por ejemplo, a los Estados Unidos a vivir una vida que les parece más plena, más llena de garantías y más desafiante.