Fue un error, dijeron las FARC a propósito. La matanza. Inexcusable, atroz, incalificable. Que cometieron en un pueblecito del Chocó llamado Bojayá. Fue un error. La gente del pueblo aterrorizada. Ella sí, por los enfrentamientos de las Farc con los grupos de autodefensas que se libraban en sus vecindades. Resolvió buscar seguro y acudió a uno que lo era respetado desde las épocas medievales, el refugio en sagrado. Y fue a la Iglesia y a la Iglesia. Llegaron hombres, mujeres, niños, mujeres embarazadas, niños de brazos. A pedir el socorro de la iglesia. Y allá se refugiaron, y allá llegaron las FAR con su largo brazo y lanzaron bombas que cayeron sobre la pequeña edificación y que mataron de inicio en lo que se dice 79 personas, y que luego, en las horas subsiguientes, cuando vino la terrorífica desbandada que siguió a esa muerte atroz, fueron más de 100 muertos los que causaron las FARC en Bojayá. De Bojayá se habla poco. Hoy se dice algo que no repetiremos en nuestra nota histórica.