Queridos amigos, esta nota editorial no podía tener otro contenido distinto del que se desprende de los acontecimientos que están sacudiendo al mundo entero. Rusia ha penetrado cuanto ha podido en Ucrania, que se ha defendido con todo lo que tiene. Las imágenes que vienen de Ucrania son desgarradoras. Las familias que se separan, las mujeres que se van con sus niñitos a una vida completamente incierta, sometida a la generosidad de los países que van a recibirlos. Rumania, seguro, Hungría, Polonia. El mundo entero se apresta a recibir a las mujeres ucranianas y a sus hijos. Pero. La situación es delicadísima Rusia seguramente no calculó la resistencia que podría oponerle a Ucrania cuando estaba seguro de que la OTAN no iba a defenderla militarmente, como efectivamente ha ocurrido. Ucrania está sola, completamente sola. Esa es la verdad. Sin embargo, recibe ayudas. Ayudas en especie. Le están mandando material de guerra. Le están mandando armas con las que pueda defenderse de Rusia. Y lo está haciendo. Lo está haciendo hasta niveles y hasta puntos que Rusia no se hubiera imaginado.