Se llamaba Efraín Rivera Castillo y le
decían Mon. Era el rey del trabalenguas cantado y uno de los principales
representantes del canto de bomba y plena, tradiciones puertorriqueñas en las
que creía firmemente. Su padre, también conocido como Mon Rivera, era
compositor de plenas, las primeras que su hijo cantó, gracias a las cuales
llegó a ser muy famoso, y aunque probó fortuna en Nueva York de la mano de José
Curbelo, fue hasta finales de los años 50 cuando se radicó en la Gran Manzana y
montó su orquesta. Así, hasta 1961 en que Al Santiago, dueño de Alegre, decidió
grabarlo. Fue un disco que con el paso de los años alcanzó la dimensión de mito
porque por primera vez utilizaba tres trombones, sello identificador de la
salsa que una década después se convertiría en boom. Esta es la historia de ese
disco titulado Que Gente Averiguá en La Hora Faniática.