La heladería argentina DellaOstia, situada en Barcelona, sufrió un ataque vandálico después de que un concejal denunciara discriminación lingüística por no ser atendido en catalán. El local fue objeto de insultos, pintadas y una campaña de reseñas negativas en internet.
El establecimiento, que ya había enfrentado polémicas previas por cuestiones similares, mantiene sus puertas abiertas pese a la presión y las amenazas. Los responsables de la heladería han optado por no hacer declaraciones públicas, centrados en continuar con su actividad comercial y en atender a la clientela con normalidad.
El caso ha tenido eco en la prensa argentina, que denuncia la intolerancia y el acoso sufrido por un negocio extranjero en Cataluña. El concejal denunciante, por su parte, ha presentado un reclamo formal al considerar que se trata de un caso de “catalanofobia comercial”, mientras vecinos y clientes piden respeto y convivencia frente a los ataques.