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“Desde mis inicios, me expreso con el mismo lenguaje. Ni mis ideas ni mi forma de tocar han cambiado. Tengo la impresión de haber aportado al nacimiento del jazz moderno más que todos los demás músicos juntos. En estas condiciones, no es muy agradable para un artista oír siempre, "Gillespie y Parker han revolucionado el jazz", cuando yo sabía que la mayoría de las ideas procedían de mí y de nadie más. Dizzy y Bird no me han aportado nada a nivel musical. No me han enseñado nada. No me enseñaron ningún acorde, ningún truco. Al contrario, fueron ellos quienes venían a verme para hacerme preguntas, para aprender algo de mí. Pero fue a ellos a quien se dio importancia. Fueron ellos quienes fueron considerados los impulsores del jazz moderno y la realidad es que, la mayoría de las veces, sólo interpretaban mis ideas. Todo partió de mis concepciones, es decir, intentar salir de las formas tradicionales de aquella época.” Thelonious Sphere Monk
Hermeto Pascoal nació en 1936 en Lagoa da Canoa, en el nordeste de Brasil, en una familia humilde de campesinos. Desde niño, la música fue su lenguaje natural: primero el acordeón, luego la flauta, el piano y además de cualquier objeto capaz de producir un sonido. Esa curiosidad lo convirtió en un alquimista sonoro. No es casual que muchos lo llamaran “O Bruxo”, el brujo, porque de su universo creativo brotaba una música capaz de transformar lo cotidiano en magia.
Su carrera comenzó en la radio y en pequeños grupos regionales, hasta que en los años sesenta integró el Sambrasa Trio y, más tarde, el Quarteto Novo, conjunto fundamental que fusionó la tradición brasileña con la modernidad del jazz. A partir de entonces, su trayectoria fue un viaje sin fronteras: colaboró con Airto Moreira, con Elis Regina, y alcanzó dimensión internacional cuando Miles Davis lo convocó para el histórico álbum Live-Evil en 1970.
Hermeto no reconocía límites. Usaba la voz, los metales, los teclados, pero también teteras, agua, juguetes, el cuerpo humano. Todo era instrumento en su búsqueda incesante. Esa libertad radical lo llevó a crear obras de una complejidad técnica y una belleza inusual, capaces de conmover tanto al oyente popular, al melómano más erudito y al músico profesional.
En este homenaje póstumo que quiero compartir con ustedes, recorreremos su camino desde los primeros registros en los años sesenta hasta sus composiciones más recientes. No será sólo una sucesión de temas, sino un retrato sonoro de alguien que hizo de la música una manera de existir. Porque en la obra de Hermeto Pascoal cada nota es vida, cada improvisación es memoria, y cada silencio, también, está lleno de música.
Hermeto Pascoal nació en 1936 en Lagoa da Canoa, en el nordeste de Brasil, en una familia humilde de campesinos. Desde niño, la música fue su lenguaje natural: primero el acordeón, luego la flauta, el piano y además de cualquier objeto capaz de producir un sonido. Esa curiosidad lo convirtió en un alquimista sonoro. No es casual que muchos lo llamaran “O Bruxo”, el brujo, porque de su universo creativo brotaba una música capaz de transformar lo cotidiano en magia.
Su carrera comenzó en la radio y en pequeños grupos regionales, hasta que en los años sesenta integró el Sambrasa Trio y, más tarde, el Quarteto Novo, conjunto fundamental que fusionó la tradición brasileña con la modernidad del jazz. A partir de entonces, su trayectoria fue un viaje sin fronteras: colaboró con Airto Moreira, con Elis Regina, y alcanzó dimensión internacional cuando Miles Davis lo convocó para el histórico álbum Live-Evil en 1970.
Hermeto no reconocía límites. Usaba la voz, los metales, los teclados, pero también teteras, agua, juguetes, el cuerpo humano. Todo era instrumento en su búsqueda incesante. Esa libertad radical lo llevó a crear obras de una complejidad técnica y una belleza inusual, capaces de conmover tanto al oyente popular, al melómano más erudito y al músico profesional.
En este homenaje póstumo que quiero compartir con ustedes, recorreremos su camino desde los primeros registros en los años sesenta hasta sus composiciones más recientes. No será sólo una sucesión de temas, sino un retrato sonoro de alguien que hizo de la música una manera de existir. Porque en la obra de Hermeto Pascoal cada nota es vida, cada improvisación es memoria, y cada silencio, también, está lleno de música.
La melodía es elemento más importante de la música, es lo que recordamos de la buena música, y aun así, es muy esquiva. Muchos compositores aseveran que la creación de una melodía viene del fondo del alma y que fluye a través del corazón. De modo que sale de uno sin que necesariamente lo desee, muchas veces es algo inconsciente. La composición en si es un trabajo inconsciente. Muchos compositores no creen que nadie se concentre en la música y componga y que las melodías vienen de un lugar más profundo, que viene del corazón. No es que el corazón componga. El cerebro ve las teclas del piano y entiende como se relacionan, pero la verdadera música viene del corazón.
La melodía es elemento más importante de la música, es lo que recordamos de la buena música, y aun así, es muy esquiva. Muchos compositores aseveran que la creación de una melodía viene del fondo del alma y que fluye a través del corazón. De modo que sale de uno sin que necesariamente lo desee, muchas veces es algo inconsciente. La composición en si es un trabajo inconsciente. Muchos compositores no creen que nadie se concentre en la música y componga y que las melodías vienen de un lugar más profundo, que viene del corazón. No es que el corazón componga. El cerebro ve las teclas del piano y entiende como se relacionan, pero la verdadera música viene del corazón.
En esta sesión haremos una travesía a través de algunos de los más memorables encuentros de Ella Fitzgerald. Un recorrido que comenzará junto a Louis Armstrong, donde dos voces tan distintas encontraron un punto común y definitivo: la esencia del swing y la naturalidad del diálogo musical. Luego la escucharemos dialogar con la orquesta de Duke Ellington, donde la voz de ella se funde con la escritura majestuosa del maestro, revelando nuevas posibilidades dentro del mismo lenguaje.
El camino nos llevará también al encuentro con Count Basie, donde Ella se apoyó en el pulso inconfundible de su Big Band para alcanzar un fraseo más libre y rítmico. Con Joe Pass, en cambio, descubriremos otra dimensión: la intimidad absoluta entre voz y guitarra, un ejercicio de confianza y desnudez artística. La colaboración con Oscar Peterson, sólida y precisa, nos permitirá explorar terrenos armónicos más amplios, mientras que junto a André Previn encontraremos un diálogo refinado, casi camerístico, donde cada nota parecía meditada y necesaria.
Así, Ella Fitzgerald se nos revelará como una intérprete plural, capaz de reinventarse en cada compañía sin perder identidad. Su voz, siempre reconocible, a pesar del paso del tiempo, es el hilo conductor que nos invita a seguir descubriendo nuevas sendas en el vasto territorio del jazz.
En esta sesión haremos una travesía a través de algunos de los más memorables encuentros de Ella Fitzgerald. Un recorrido que comenzará junto a Louis Armstrong, donde dos voces tan distintas encontraron un punto común y definitivo: la esencia del swing y la naturalidad del diálogo musical. Luego la escucharemos dialogar con la orquesta de Duke Ellington, donde la voz de ella se funde con la escritura majestuosa del maestro, revelando nuevas posibilidades dentro del mismo lenguaje.
El camino nos llevará también al encuentro con Count Basie, donde Ella se apoyó en el pulso inconfundible de su Big Band para alcanzar un fraseo más libre y rítmico. Con Joe Pass, en cambio, descubriremos otra dimensión: la intimidad absoluta entre voz y guitarra, un ejercicio de confianza y desnudez artística. La colaboración con Oscar Peterson, sólida y precisa, nos permitirá explorar terrenos armónicos más amplios, mientras que junto a André Previn encontraremos un diálogo refinado, casi camerístico, donde cada nota parecía meditada y necesaria.
Así, Ella Fitzgerald se nos revelará como una intérprete plural, capaz de reinventarse en cada compañía sin perder identidad. Su voz, siempre reconocible, a pesar del paso del tiempo, es el hilo conductor que nos invita a seguir descubriendo nuevas sendas en el vasto territorio del jazz.
Para la sesión de hoy, iniciando el mes de septiembre, el programa girará justamente alrededor de este mes. He seleccionado cerca de una veintena de temas que tienen como argumento, de una u otra forma, al mes de septiembre, ya sea en su título o en las sensaciones que para muchos compositores les produjo este mes del año.
Para la sesión de hoy, iniciando el mes de septiembre, el programa girará justamente alrededor de este mes. He seleccionado cerca de una veintena de temas que tienen como argumento, de una u otra forma, al mes de septiembre, ya sea en su título o en las sensaciones que para muchos compositores les produjo este mes del año.
El programa de hoy está relacionado con los instrumentos musicales inusuales en el ámbito del jazz. Instrumentos que no son conocidos frecuentemente en los círculos jazzeros. Las razones pueden ser muchas, pero lo cierto es que a estas alturas y después de más de 100 años de vida de esta música, su utilización es bastante limitada, en relación a otros como el saxo, el piano y la trompeta, por citar solo algunos. Ahora bien, es bueno hacer algunas puntualizaciones al respecto; muchos de los músicos que escucharemos en esta sesión se convirtieron en verdaderos apóstoles de estos instrumentos para darles un lugar dentro del mundo del jazz. Por ejemplo, el primero que escucharemos, es un músico que ha tocado con los más grandes jazzistas, desde Charlie Parker hasta Jaco Pastorius. La segunda puntualización que debo hacer antes de empezar con la música, es que lo temas que he elegido son muy conocidos, y varios de ellos standards. Por esto la sesión de hoy tiene por título “Instrumentos inusuales en el jazz en temas usuales”.
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La Quinta Disminuida es el programa de jazz que se emite desde la ciudad de La Paz - Bolivia.
Este programa nació un 12 de julio de 2007 y tiene por objetivo compartir con…
Con el afán de trascender las fronteras de la “capital más cercana al cielo” es que los programas también estarán presentes en formato del podcast de su preferencia.