La foto que me ha llamado la atención es la foto de un paisaje, del paisaje de la isla de Man, una isla del mar de Irlanda. En primer plano unos arbustos de un verde oscuro, arbustos prietos, robustos, acostumbrados al viento y ahora florecidos en amarillo. Y detrás el borde de unos acantilados de piedra oscura, toda ella cubierta de un musgo y de una hierba tenaz. En un alcor una torre de vigilancia escueta, poca torre para todo el mar de azul acuarela que tiene que vigilar. Sobre la linea del horizonte un cielo de un rojo muy pálido, rojo casi rosa para despedir al sol que se ha ocultado hace unos minutos. Soledad y silencio. El final del día trae la calma. El viento ha estado caracoleando entre los arbustos, sonajero de ramas revueltas. Soledad y silencio. El rumor de un mar ronco se oye a lo lejos rompiendo contra las rocas que no se ven. Con esa paciencia que solo sabe tener el océano, una ola, otra ola y así durante años, siglos y milenios. Soledad y silencio y las olas insistentes repitiendo su varonil himno de fidelidad. Quizás cruce en algún momento un halcón por...