Le llegó el turno a Manuel Noriega, el Cara de Piña. En lugar de fundar una dinastía eterna, como otros dictadores que han pasado por esta serie, gobernó Panamá por seis años. Pero su salida fue extremadamente sórdida, cortesía de una invasión norteamericana con todas las de la ley con botas en el piso, tanques, helicópteros de combate y bombardeos.
Su fin no sería como el de un Saddam Hussein, ya que su tiranía no molestaba a Estados Unidos, sino que lo que lo molestaba es que era un engranaje importante en una red de narcotráfico y lo que interesaba era arrestarlo como un reo más. Resulta interesante como Noriega nunca comprende que ser amigo de Estados Unidos no le permite romper la ley de ese país, algo que por su parte sí pueden hacer en Panamá como dictador. Esta brecha cultural será su final.
También incluimos testimonios de gente que vivió la invasión que nos cuenta su experiencia y la lista de temas de rock que usaban los estadounidenses para arruinar la moral del dictador.
Sin duda es un episodio inusual por la presencia de un corresponsal nuestro en el lugar de los hechos. Obligatorio para los que han venido siguiendo esta saga.