Colombia, y creo que el mundo entero, se ha enterado de la cantidad de proyectos de ley que se han presentado al Congreso de la República (hablo del primer semestre del año 2023). Y lo que a nosotros atañe, en ese gran listado se encuentran la reforma a la salud, la reforma pensional y la reforma laboral. Hoy concretamente nos referiremos a un tema trascendental del proyecto de ley de la reforma laboral. Se trata del contrato y del jornal agropecuario.
A manera de introducción, me referiré al Instituto Colombiano de Antropología e Historia que en el 2017 emitió un concepto técnico sobre campesino, señalando que “es un sujeto situado en las zonas rurales y cabeceras municipales asociadas a estas, con diversas formas de tenencia de la tierra y organización, que produce para el autoconsumo y la producción de excedentes, con los cuales participa en el mercado a nivel local, regional y nacional”. Agrega que es “multiactivo desde el punto de vista de su actividad económica. El trabajo campesino conforma una unidad de producción/consumo cuyo sustento se encuentra en la agricultura, la ganadería, la pesca, la minería artesanal y las labores artesanales, junto a otras ocupaciones articuladas de distintos modos, al trabajo del campo. Esta unidad es sostenida por el trabajo de las diversas formas de familia y vecindad, y se articula en lo que se podría reconocer como modo de producción campesino, asociado con tradiciones singulares”.