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La inteligencia artificial sigue avanzando a pasos agigantados y, en ocasiones, de formas que parecen rozar la ciencia ficción. En la sección "IA para andar por casa" del programa EgunOn Bizkaia, Ricardo Devis, fundador de Bilbao AI, ha analizado el último y sorprendente concepto en el que trabaja Anthropic: los "sueños" (Dreams) de Claude, una tecnología diseñada para que las máquinas procesen y optimicen su propia experiencia de manera autónoma.
Lejos de ser una función poética, este desarrollo se inspira directamente en los procesos biológicos de nuestra mente. "Es algo parecido a lo que hacemos en la fase No REM (NREM) nosotros; lo que haces es consolidar lo que has hecho durante el día, las rutinas", explica Ricardo Devis. A través de este mecanismo, que actualmente se encuentra en fase de acceso temprano para algunos usuarios, la IA analiza las tareas del día, limpia su memoria intermedia y automatiza el aprendizaje práctico. Por ejemplo, si a un agente de IA se le encarga descargar documentación de una web y detecta fallos en el menú o retrasos en la carga, "después de pasar por este 'sueño', consolida esto y de alguna manera ha aprendido porque sabe qué es lo que falla y por dónde tiene que ir".
Este proceso de destilado continuo de la información ya está ofreciendo resultados sorprendentes en el ámbito profesional. Según Devis, las empresas que han tenido acceso a esta tecnología han reportado mejoras de eficacia de hasta seis veces. Lo más disruptivo de este avance es que la optimización ya no depende de la habilidad del usuario para redactar instrucciones. "Ya no depende de que nosotros mejoremos el prompt ni nada parecido, es que las máquinas van a mejorar aquello que antes teníamos que estar vigilando", subraya el experto. Esto abre la puerta a un escenario donde las inteligencias artificiales "casi se van a gestionar mejor de lo que podemos hacer nosotros de forma exponencial", lo que se traducirá en ahorros económicos y de productividad históricos.
El desarrollo de herramientas como 'Dreams' reaviva el debate sobre la evolución de estas tecnologías y su similitud con la cognición humana. Aunque no se pueda hablar de conciencia, la inclusión de memorias intermedias y procesos de consolidación autónoma acercan el funcionamiento de las máquinas al nuestro. Como concluye Devis, "conforme se van añadiendo estos mecanismos, cada vez uno se pregunta si las máquinas no están más cerca de actuar como actuamos nosotros".
By Beñat Gutiérrez, Esti Ortega y Dani GuerreiroLa inteligencia artificial sigue avanzando a pasos agigantados y, en ocasiones, de formas que parecen rozar la ciencia ficción. En la sección "IA para andar por casa" del programa EgunOn Bizkaia, Ricardo Devis, fundador de Bilbao AI, ha analizado el último y sorprendente concepto en el que trabaja Anthropic: los "sueños" (Dreams) de Claude, una tecnología diseñada para que las máquinas procesen y optimicen su propia experiencia de manera autónoma.
Lejos de ser una función poética, este desarrollo se inspira directamente en los procesos biológicos de nuestra mente. "Es algo parecido a lo que hacemos en la fase No REM (NREM) nosotros; lo que haces es consolidar lo que has hecho durante el día, las rutinas", explica Ricardo Devis. A través de este mecanismo, que actualmente se encuentra en fase de acceso temprano para algunos usuarios, la IA analiza las tareas del día, limpia su memoria intermedia y automatiza el aprendizaje práctico. Por ejemplo, si a un agente de IA se le encarga descargar documentación de una web y detecta fallos en el menú o retrasos en la carga, "después de pasar por este 'sueño', consolida esto y de alguna manera ha aprendido porque sabe qué es lo que falla y por dónde tiene que ir".
Este proceso de destilado continuo de la información ya está ofreciendo resultados sorprendentes en el ámbito profesional. Según Devis, las empresas que han tenido acceso a esta tecnología han reportado mejoras de eficacia de hasta seis veces. Lo más disruptivo de este avance es que la optimización ya no depende de la habilidad del usuario para redactar instrucciones. "Ya no depende de que nosotros mejoremos el prompt ni nada parecido, es que las máquinas van a mejorar aquello que antes teníamos que estar vigilando", subraya el experto. Esto abre la puerta a un escenario donde las inteligencias artificiales "casi se van a gestionar mejor de lo que podemos hacer nosotros de forma exponencial", lo que se traducirá en ahorros económicos y de productividad históricos.
El desarrollo de herramientas como 'Dreams' reaviva el debate sobre la evolución de estas tecnologías y su similitud con la cognición humana. Aunque no se pueda hablar de conciencia, la inclusión de memorias intermedias y procesos de consolidación autónoma acercan el funcionamiento de las máquinas al nuestro. Como concluye Devis, "conforme se van añadiendo estos mecanismos, cada vez uno se pregunta si las máquinas no están más cerca de actuar como actuamos nosotros".

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