Hayek analiza el concepto del Estado de Derecho en la historia. Ahí explica que tiene un objetivo: restringir el poder arbitrario del gobernante. Este concepto se erige fundamentalmente a través de un principio que viene desde la Antigua Grecia: la isonomía o igualdad ante la ley, el cual fue evolucionando con el paso del tiempo. Asimismo, en el siguiente capítulo, Hayek desarrolla la importancia de la Constitución como ley superior obligatoria, y expone sus diferencias con respecto a las leyes ordinarias y las Declaraciones de Derechos. El pensador austriaco distingue también la relación entre Constitución, Federalismo, el Poder Judicial, y la vital influencia que ejerció sobre el constitucionalismo el modelo americano.