En el prefacio e introducción a «El gobierno de los comunes» se explica la teoría y los factores contextuales que permiten crear las instituciones de autogestión de recursos comunes exitosos. Es decir, que logran resolver problemas de previsión, credibilidad y supervisión habituales en la explotación de recursos de uso común. En el artículo, a su vez, Hardin desarrolla la teoría, que luego refutaría Ostrom, según la cual los hombres estarían destinados a la ruina por su afán de explotar los bienes comunes ilimitadamente.