Limitando a Dios
Deuteronómio 7:17-26
Quizás te has preguntado por qué si Dios no hace acepción de personas, unos prosperan y otros no entre los creyentes. La respuesta es que Dios demanda nuestra obediencia y se ha limitado a bendecir a aquellos que cumplan los principios que Él ha establecido en Su Palabra.
Lucas 4:25 revela que Jesús ofendió a algunos cuando dijo que muchas viudas habían desprovistas, y muchos padecía lepra en los tiempos del profeta Eliseo, pero sólo la viuda de sarepta y Nahamán el Sirio fueron sanados y bendecidos, porque no todos reciben lo mismo al mismo tiempo, Dios decide esperar a que cumplamos en obediencia los principios que Él ha establecido en Su Palabra o quiere disciplinarnos en algunas áreas de nuestra vidas para formar nuestro carácter antes de bendecirnos.
Por tal razón necesitamos cada día sumergirnos más y más en Su Palabra, es por eso que la fe viene por el oír y por el oír Su Palabra.
Dios no responde a nuestras necesidades, sino a nuestra fe y nuestra obediencia. Cuando alineamos nuestra vida a la Palabra de Dios el cielo se abre para bendecirnos y prosperarnos abundantemente.