Oseas, el profeta del amor celoso de Dios, sigue reclamando de su pueblo, sus faltas e infidelidades con Yahvé, su esposo y Señor, y los invita a volver al Dios verdadero con actitudes de conversión en justicia y misericordia. El evangelio nos presenta el momento de la elección de los Doce y su envío al mundo y con ellos, a nosotros también, con la misión de acercarnos a los alejados. ¡Señor y esposo de la Iglesia, llámanos y envíanos a nuestros hermanos en la fe, para animarlos y entusiasmarlos por Ti!