La comunidad primitiva, en medio de dificultades y peligros, va experimentando la nueva presencia de Cristo en medio de ella, que continúa actuando y mostrándoles su amor y providencia para con ellos. Juan, en su evangelio, nos expone con profunda teología, el proyecto de salvación, por medio de su Hijo, a quien envió para salvar a los hombres y transmitirles la Luz verdadera que ofrece vida y salva de las tinieblas y de toda mentira en este mundo. ¡Jesús, Hijo del Padre, haz que experimentemos tu amor y tu gracia!