Pablo, en su Carta a los romanos, nos presenta a Abraham, como el creyente que esperó y no se desanimó en su camino de fe, así se convirtió en padre de los creyentes. El evangelio de Mateo nos proclama cómo Dios realiza sus promesas contando, con el ser humano, y entre ellos destaca José de Nazaret, el que escuchó y se puso en disposición total a la realización de las promesas. iSeñor, te agradecemos por José y por todos aquellos que como él, nos animan a vivir en la fe!