Lo precioso en lo vil
Ezequiel 40:1-4
En medio de los momentos más oscuros de nuestras vidas es cuando Dios nos hace descubrir las más grandes maravillas de su poder. Para que el maná caiga del cielo debe haber hambre y para que salga el agua de la roca debe haber sed. El gran problema nuestro es la duda en medio de la tribulación.
El profeta estaba en el medio de una de las opresiones más fuertes del pueblo de Dios departe del enemigo, estaban bajo el poder de un ejército extranjero recibiendo persecución religiosa, y allí en ese momento oscuro el Señor comenzó a mostrarles tesoros escondidos; y lo primero que le reveló es que Su presencia estaba en medio de ellos.
El lugar de tu opresión será el lugar de tu bendición, pues la Palabra dice aderezas mesas delante de mí, en presencia de mis angustiadores.
Cuando todo está bien generalmente el hombre comienza a descuidar lo que verdaderamente tiene valor y en los momentos difíciles es cuando apreciamos lo que es importante
Cuando llega la opresión podríamos pensar que estamos solos, pero debes saber que la mano de Jehová no se aparta de sus hijos en la aflicción, pues es justo en medio del dolor cuando descubrimos la más poderosa unción, pues la mano de Jehová vino al profeta en medio de su aflicción.