Son los mismos candidatos pero cinco años después y el contexto es completamente diferente. El presidente Macron y la ultraderechista Le Pen se enfrentan el 24 de abril en la segunda vuelta de las elecciones francesas, tal y como pasó en 2017. Esta vez el duelo parece mucho más ajustado por varias razones, el presidente ya no cuenta con el efecto novedad y Le Pen ha continuado un proceso de desdiabolización.