Sin duda todos conocemos personas y familias
que han sufrido cualquier tipo de desgracias:
enfermedades, fracasos económicos y sentimentales,
persecuciones y problemas de toda índole,
sin embargo, no se han sentido fracasados.
En las pruebas han salido fortalecidos,
sin resentimientos, con deseos de seguir luchando
y todo, porque han construido sobre bases firmes.
La fe les ha permitido construir la casa sobre la roca.
Y esa roca es Jesús.
Lo demás, las cosas, lo material, todo eso es pasajero…
Lo espiritual, los valores, la familia, la amistad,
Eso queda… La fe en Dios, una fe sólida, basada en Él,
es la auténtica «roca eterna» (versículo 4).
Autor: Desconocido