NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - The Queen
    Hoy vamos a repasar la vida y milagros de uno de los mejores grupos de la historia del rock: THE QUEEN.
    Para ello contaremos con la colaboración de dos periodistas de prestigio: Miguel Ángel Bargueño y Carlos Marcos que hace unos días publicaron un artículo en el periódico El País en el que, a través de 12 de las mejores canciones de este grupo, recorrían la trayectoria musical de esta fantástica banda. Así que, y apoyándonos en ese trabajo, empezamos con el número 12 de esta lista: Another One Bites the Dust, de 1980 e incluida en el disco “The Game”
    La línea de bajo resulta tan adherente como un buen estribillo. Y es una apuesta segura para poner patas arriba una discoteca.
    El bajo de John Deacon, autor del tema, es el protagonista absoluto del 'single' más vendido de la historia de Queen (fue número uno de ventas en Estados Unidos y en casi todo el mundo). Como buen bajista, flipaba con el funk y la música disco, y con esos mimbres, creó esta base rítmica prodigiosa. El tema está aderezado con efectos de sonido que hoy pueden parecer obsoletos, pero que en su momento eran de lo más moderno: recuerdan al despegue de una nave espacial. Queen ponían así un pie en los ochenta, cuando se suponía que la ciencia ficción iba a dejar de ser ficción. Con todo, la banda no tenía mucha confianza en este tema, y, según ha revelado Roger Taylor, fue Michael Jackson quien, tras escucharlo, les dijo: “Chicos, estáis locos si no lo sacáis como 'single”. El batería también recordó que muchas emisoras de soul creyeron, al oírlo por primera vez, que el tema era de un grupo afroamericano.
    Numero once: Killer Queen, de 1974 e incluida en el disco “Sheer Heart”
    La estructura de Killer Queen es casi cabaretera. Pero Queen consiguen elaborar un medio tiempo rockero, con capas de voces ya marca de la casa y la guitarra afilada (y limpia) de Brian May. Era 1974 y Queen eran todavía una banda de rock duro. Killer Queen es la canción que le dio el primer éxito internacional al grupo. Se ponían los primeros cimientos del reinado de uno de los mejores grupos de la historia.
    Sobre esta canción, Mercury explicó: “Trata sobre una mujer de clase alta que se dedica a la prostitución. Lo que quiero transmitir en el texto es que las mujeres ricas también pueden ser putas”. Pero según parte de sus seguidores, la protagonista es un travesti… a saber. Sea como fuere, la canción salió en poco tiempo. “La escribí en una noche”, confirmó Mercury.
    Una anécdota: la estrella pop Katy Perry denominó a su propio perfume Killer Queen. Y lo explicó: “Freddie Mercury definió en la letra a la mujer que siempre he querido ser. Por eso he llamado así a mi perfume”. Bueno, a lo mejor alguien debería haber explicado a Perry la auténtica intención de la letra.
    Seguimos: número DIEZ, “Seven seas of Rhye”, de 1974 e incluida en el disco “Queen II”
    Resulta llamativo cómo Queen eran capaces de hacer tanto en tampoco tiempo. 'Seven seas of Rhye' dura 2,45 (como una canción punk, vamos), pero pasan mil cosas: una introducción de piano, guitarras heavies, una deslumbrante interpretación de Mercury, estribillos, solo de guitarra, parte vocal operística, una coda ruidosa con voces de fiesta… Estamos ante los Queen de su etapa dura. La canción se incluye en su segunda obra, 'Queen II'. Una reinvención del rock duro en toda regla.
    Es también una de las letras más misteriosas de la primera etapa del grupo. La tierra de Rhye aparece en varias letras escritas por Mercury. Para algunos es un mundo fantástico creado por él y su hermana mientras vivían con su familia en Zanzíbar. Freddie nació allí: su padre trabajaba para la británica Secretaría de las Colonias y en aquella época Zanzíbar estaba bajo protectorado inglés. La otra versión es que es una letra de contenido religioso: una crítica al lado oscuro de las religiones. Como siempre… a saber.
    Número NUEVE: We will rock you, de 1977 e incluida en su disco News of the world.
    Con esta canción nació el rock de estadio. Sorprendentemente corta (solo dos minutos: ¿a que creías que era más larga?), más básica imposible (incluso podría sobrar el solo de guitarra final) y de una eficacia automática. Si alguien sueña con componer la canción que tiene que corear todo el mundo, está perdiendo el tiempo: lleva en marcha desde 1977.
    La mayoría de los éxitos de Queen están compuestos por Mercury. Este no: lleva la firma del guitarrista Brian May. ¿En qué se inspiró para componer este clásico de los estadios? Pues en un estadio. Habla May: “Una noche, al final de un concierto, nos retiramos del escenario y de fondo escuché a la gente cantar el himno del Liverpool. Me fui a la cama pensando en una canción donde el público pudiera participar. Es gente que está ahí, apretujada, apenas se puede mover, pero puede aplaudir, golpear sus pies y cantar. Cuando me desperté por la mañana 'We will rock you' salió del tirón”.
    Vamos a por el número OCHO: Bicycle Race, de 1978 e incluida en el disco Jazz.
    Esta canción es originalísima, tanto por su composición como por su letra. A Mercury, que no tenía especial predilección por las bicicletas, se le encendió la bombilla cuando vio pasar el pelotón del Tour de Francia cerca del estudio donde Queen estaban grabando 'Jazz' en Montreux (Suiza). Con esa imagen desarrolló una lista de ideas contrapuestas (“Tú dices blanco, yo digo negro / Tú dices ladrar, yo digo morder”), sazonada de agudos comentarios sobre 'Star Wars', Tiburón', 'Peter Pan', 'Superman' o 'Frankenstein', con el ansia de libertad como trasfondo. También fue muy original su lanzamiento como 'single', dado que 'Fat bootmed girls', en la otra cara, era un tema siamés: en la letra de uno se mencionaba el otro y viceversa. Su vídeo causó sensación: muestra a un nutrido grupo de modelos desnudas montando en bicicleta en los alrededores del estadio de Wembley.
    Llegamos al número siete: Crazy Little Thing Called Love, de 1979, del disco The Game.
    Por qué nos gusta tanto? Porque es una maravillosa rareza dentro de la discografía de Queen. Una canción de latido acústico, con un ritmo de rock and roll de los cincuenta que podrían haber firmado unos revisionistas como Stray Cats. Pero no: es de Queen y les reportó mucho dinero, ya que fue la primera vez que el grupo llegó al número uno en EEUU. “Me salió en cinco minutos mientras me tomaba un baño”, declaró Freddie Mercury sobre 'Crazy Little Thing Called Love'. Luego llegaría la fase de pulir, pero básicamente salió de allí, de un baño relajado en una habitación de hotel del Hilton de Múnich, donde el grupo se fue a grabar el disco 'The Game'. Resulta curioso el vídeo, con todos los miembros vestidos de rockeros duros (cuero a tope) y donde Mercury, agasajado por bellas señoritas, ejerce de macho alfa como si fuera un componente de Led Zeppelin.
    Número SEIS: Now I’m Here, de 1975.
    Para el aficionado que se enganchó a Queen en los ochenta quizá este tren desbocado no lo sienta familiar. Pero sí, Queen fueron duros, muy duros. ‘Now I´m here’ es el ejemplo, una canción de rock perfecta: apabullante energía, melodía y una interpretación feroz. Hay hasta un minisolo de batería.
    Esta vez el que compone es Brian May, y en unas circunstancias llamativas. La escribe durante una convalecencia en el hospital, afectado por una hepatitis. “Estábamos en plena gira por Estados Unidos con Mott the Hoople y tuvimos que suspenderla por mi enfermedad. Fue una faena. Incluso llegué a temer que me sustituyeran, así que empecé a escribir canciones para el próximo disco”, ha contado May. En la letra se hace referencia a la gira con Moot the Hoople e incluso un guiño a un clásico de Chuck Berry, ‘Little Queenie’.
    Número cinco: Don’t stop me now, de 1978 e incluida en su LP Jazz
    Con su ritmo endiablado y su mensaje de “voy a comerme el mundo”, es mejor que cualquier libro de autoayuda. Aunque es un tema inequívoco de rock, no hay guitarra excepto en el solo: conseguir esa potencia solo con piano, bajo y batería es algo que no está al alcance de cualquiera.
    La rica discografía de Queen permite que sucedan cosas como esta: que un tema que en su momento no tuvo especial repercusión sea redescubierto con el paso de los años —gracias a la publicidad y el cine— y hoy figure entre sus títulos más emblemáticos. Mercury debió de escribir la letra en un momento de especial subidón, utilizando la astronomía como metáfora de su excitación febril: “Soy una estrella fugaz saltando por el cielo”, “viajo a la velocidad de la luz”, “soy un cohete de camino a Marte” o “soy un satélite fuera de control” son algunas de esas referencias. Aunque la frase más redonda es: “Estoy ardiendo a través del cielo a 200 grados, por eso me llaman míster Fahrenheit”. En 2014, en el Reino Unido la eligieron como la mejor canción para conducir. Vamos al número cuatro: “Under Pressure”, de 1981 e incluida en el disco “Hot Space”. Artista invitado: David Bowie.
    A veces, unas pequeñas notas tocadas como si nada, lo son todo. Por ejemplo: el bajo de esta canción. Bueno, pues resulta que la colaboración entre dos colosos como Freddie Mercury y David Bowie, se recuerda por ese sonido de bajo de John Deacon. Lo que no está claro es si fue idea de Deacon o si Deacon la tocó, luego se le olvidó y la recordó Bowie con alguna aportación. La canción tiene mucho más: un duelo vocal que no es tal, ya que Bowie y Mercury se van alternando en la ejecución de forma tan fluida como sorprendentemente generosa, si tenemos en cuenta el volumen de sus egos respectivos.
    En cualquier caso, de dos artistas colosales que no estaban ni mucho menos en su mejor momento sale una obra maestra como “Under Pressure”. Bowie venía del tibio “Scary Monsters” y Queen estaban exhaustos después de años de éxito. Se juntaron en Suiza y salió esta pieza firmada por los cinco en la que se trabajó de forma colectiva para que luego Freddie y David se pelearan en la última fase del proceso. “ La mezcla final no me pareció buena. Fue el momento en el que Freddie y David batallaran duramente por imponer sus criterios”, ha revelado Brian May.
    En tercera posición: Somebady to Love, de 1976 e incluida en el disco “A day at the races”
    Cuatro rockeros ingleses sonando como un coro góspel de cien personas. Y, al mismo tiempo, 100% Queen.
    Tras el éxito de 'Bohemian Rhapsody', Mercury intentó hacer algo parecido en el siguiente disco, 'A Day at The Races'. Con una variante: en vez de inspirarse en la tradición operística europea, lo hizo en el góspel estadounidense. “Es nuevo, es ligeramente diferente”, explicó Freddie a la revista 'Circus' en 1977. “Pero aún suena a los Queen de siempre”. En la misma entrevista, el batería Roger Taylor explicó que este tema “está muy influido por Aretha Franklin. Freddie está muy colgado con ella”. A diferencia de 'Bohemian rhapsody', se acerca más al formato estándar de canción de rock. Compuesta por Mercury al piano, la letra va dirigida a Dios, a quien pide explicaciones por una vida vacía de amor: “Me he pasado la vida creyendo en ti pero no encuentro alivio, Señor”. El arreglo de los coros es verdaderamente soberbio. Llegó al número dos en la lista de ventas británica. Mocedades (sí, Mocedades) grabó en 1981 una notable versión ('Amar a alguien'); parece que para conseguir el permiso de Mercury un representante de la discográfica tocó el timbre de su casa de Londres y le puso 'Eres tú', tras lo cual accedió.
    Y ya estamos en el número dos: I Want to Break Free de 1984 e incluida en el disco ‘The Works’
    Si Queen vivieron una segunda edad dorada en los ochenta fue por temas como este.
    Aunque la mayor parte del repertorio de Queen nació de la pluma de Freddie Mercury, el bajista John Deacon escribió unos cuantos temas, de los que este y 'Another one bites the dust' son los más logrados y famosos. Construido con una base electrónica, cuenta con un solo de sintetizador memorable a cargo del canadiense Fred Mandel. Por el divertido vídeo, en el que los componentes del grupo aparecen vestidos de mujer realizando tareas domésticas (una parodia de la serie 'Coronation street'), algunos dieron por sentado que el tema era una declaración de la sexualidad de Mercury; pero el autor, como decimos, es Deacon, y la idea del vídeo fue del batería Roger Taylor. Si el público ya conocía el talento y la fuerza del grupo, ahora supo de su capacidad de reinvención, recuperando el aplauso masivo del público con esta y otras canciones en plena era de los teclados y las hombreras. En la actualidad, Deacon lleva una vida tranquila de sexagenario alejado de los focos.
    Y, por fin, el número uno: Bohemian Rhapsody, de 1975 e incluida en el disco “A night at the Opera”
    Con esta canción, estos cuatro tíos hicieron volar por los aires la estructura clásica de rock (estrofas y un estribillo que se repite) y se las arreglaron para insertar seis canciones en una. Tiene partes de ópera. Cascadas de voces. Una introducción a capella. Referencias a Galileo y Fígaro. La letra es misteriosa y fascinante. Y el solo de guitarra posee vida propia.
    No está claro qué llevó a Freddie Mercury a escribir este drama sobre un hombre que confiesa a su madre que ha cometido un asesinato y se prepara para ir al infierno. Algunos biógrafos apuntan a que se trata de una metáfora sobre la ruptura de Mercury con su pasado (hasta poco antes había estado saliendo con una chica, Mary Austin) y la aceptación de su homosexualidad. El autor nunca lo aclaró y prefirió alimentar la incógnita. Las múltiples capas de voces supusieron un reto para la tecnología de la época, que se resolvió poniendo a Mercury, May y Taylor a grabar los coros durante jornadas enteras; luego el productor Roy Thomas Baker duplicó docenas de cintas. Pese a que la discográfica no lo veía claro por su duración (casi seis minutos), se publicó como 'single' y fue un gran éxito: número uno durante nueve semanas seguidas en el Reino Unido. Aunque ya se habían rodado vídeos musicales anteriormente, el de esta canción es uno de los primeros en constituir una obra de arte en sí mismo.
    Queen fue la última banda realmente gigante hasta la aparición de U2, pero eso será otra historia y otro momento.
    Señoras y Señores, hemos terminado por hoy. Espero y deseo que vuestra vuelta al trabajo o lo que sea, os pase casi casi desapercibida.
    32 min
  • Nada más que música - Fin temporada 2018-2019
    Bueno queridos oyentes, como lo prometido es deuda, el programa de hoy va a hacer honor a su nombre y va a ser Nada más que música.
    Casi sin palabras, si podemos, vamos a recordar lo mejor de lo emitido a lo largo de esta temporada de radio. Lo mejor, a nuestro juicio claro, pero que seguro coincide con el vuestro porque, todos, somos gente de buen gusto.
    Pero hemos dicho que pocas palabras y mucha música y ya me estoy enrollando. Así que, empezamos.
    Y lo hacemos con una gran dama de la música disco. Donna Summer.
    Y otra mujer inolvidable, Gloria Gaynor.
    Esto lo escuchábamos allá por el mes de septiembre del pasado año, como pasa el tiempo… Ese mismo mes, en otro programa recordamos a otros grandes grupos, y uno de ellos eran The Turtles.
    También pasaron por el programa Simón y Garfunkel que, entre otras, nos dejaron ésta canción: The Boxer.
    Sony and Cher dieron buena muestra de su clase con una canción emblemática: I got you babe.
    También nos visitaron, metafóricamente hablando claro, grandes estrellas del pop español, algunos tan grandes como estos Ángeles.
    Y otros grandes, los Módulos.
    Y gente que, aunque menos conocida del gran público, no por ello dejaban de atesorar un gran talento musical: Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzman.
    O los mismos, pero con otro nombre, SOLERA.
    Cuando nos adentramos en el mundo hippie, no podíamos obviar su obra más importante: Hair
    Ni a su abanderado más señero: Scott McKenzie
    Y que podemos decir de Janis Joplin que no hayamos dicho ya? Pues nada, solo la oiremos otra vez.
    Aquí todos recordamos con especial cariño el capítulo dedicado a Leonard Cohen.
    Y este clásico viviente? Tom Jones
    El capítulo dedicado a la canción francesa también dio mucho de si, cosas tan bonitas como esta Nathalie de Gilbert Becaud.
    Y cambiando de continente, nos fuimos a Argentina
    Mercedes Sosa – Solo le pido a Dios
    Y en Chile, estuvimos con Inti Illimani – Samba Lando
    Tambien anduvimos por Cuba, conociendo un poco más de cerca, a través de la música, su revolución.
    Carlos Puebla – Hasta siempre comandante
    Y aunque estuvimos en más países sudamericanos, México nos trajo a la gran Chavela Vargas, que no era mejicana, por cierto.
    La psicodelia nos recordó, como no, a Pink Floyd y su muro.
    El programa dedicado a la música de vanguardia, nos dejó a uno de los mejores grupos de la historia, Led Zeppelin.
    Esos años nos enseñaron la decadencia de un mito, Elvis Presley que rindió tributo a su último refugio, Las Vegas.
    Un nuevo paseo por el pop nacional nos permitió recordar a grupos importantes, tan importantes como Los Iberos.
    O cantautores tan emblemáticos como Joan Manuel Serrat.
    Por cierto, podemos presumir de haber tenido, de alguna manera, un premio nobel en nuestros estudios, el Sr. Bob Dylan.
    Todavía un poco mareados por los efluvios de las yerbas aromáticas, recordamos nuestro paso por Jamaica para conocer un poco mejor la música reggae y la filosofía rastafari de la mano de Bob Marley
    Tuvimos un programa dedicado al intimismo y allí aparecieron gente como Crosby, Stills & Nash’s.
    Y para terminar este resumen, tuvimos el privilegio de asistir al canto del cisne de lo más grandes, The Beatles.
    Bueno amigos, hemos terminado por hoy. Nos vamos de vacaciones. A la playa, al pueblo, al monte, a donde sea, pero salgamos de la rutina aunque sea solo una semana.
    Pero, que conste que, el próximo mes de septiembre volveremos al 102.1 de vuestro dial FM, Radio La Granja, para seguir rebuscando en la memoria de la música popular y lo haremos con… más música, más músicos y más historias.
    Hasta entonces…. BUENAS VIBRACIONES
    36 min
  • Nada más que música - Camino de 1973 - III
    Hoy cerramos esta miniserie de tres capítulos en los que hemos revisado ese pequeño periodo comprendido entre los años 70 y 73 del siglo pasado que tan buenos músicos dio a la industria del disco. Uno de los más importantes, y con el que abrimos el programa de hoy es Isaac Hayes.
    Isaac Hayes fue un compositor, cantante, actor y productor estadounidense. Fue uno de los creadores del sello sureño de música soul Stax Records, donde trabajó como compositor, músico de sesión y productor de discos, haciendo equipo con su compañero David Porter durante la mitad de los años 1960.
    Su canción "Soul Man" escrita por Hayes y Porter y primero interpretada por Sam & Dave, ha sido reconocida como una de las canciones más influyentes en los pasados 50 años por el Salon de la Fama de los Grammy.
    Esta es la famosa versión que de su canción hicieron Sam and Dave, para mi gusto, mejor que el original.
    Linda Ronstadt, nacida en Tucson, Arizona, ha ganado once premios Grammy, tres American Music Award, un Emmy y ha sido candidata al Tony y al Globo de Oro, y sus álbumes han recibido múltiples certificaciones de oro, platino y multiplatino en el mundo.
    Ronstadt ha colaborado con artistas de diversos géneros y tendencias musicales como: Bette Midler, Frank Zappa, Rosemary Clooney, Flaco Jiménez, Philip Glass, Dolly Parton, Neil Young o Johnny Cash, entre otros. Su trabajo con el productor Peter Asher desde 1974 hasta la década de 1980 resultó ser de lo más fructífera. Uno de esos éxitos fue este precioso Blue Bayou, de Roy Orbison.
    Su año de despegue fue 1974 pero, a lo largo de su larga carrera de cantante, Linda Ronstadt ha convivido con infinidad de géneros y estilos, incluyendo las Big Band, rancheras mexicanas, un álbum de música latina, un álbum de Música country de los viejos tiempos y un álbum de clásicos de rock.
    La canción que hemos escuchado, Blue Bayou, pertenece a uno de los álbumes de más éxito de la carrera de Ronstadt, Simple Dreams. Pasó cinco semanas consecutivas en la lista de álbumes de Billboard a finales de 1977, desplazando a Elvis Presley del número 1
    El álbum tuvo tanto éxito que Ronstadt se convirtió en la primera artista femenina, y el primer artista en general, desde The Beatles, en tener dos sencillos entre los cinco primeros al mismo tiempo: el ya citado " Blue Bayou " y este otro " It's So Easy”.
    El 18 de julio de 2004 en una actuación en el "Aladdin Casino", Las Vegas, a nuestra amiga Linda no se le ocurrió otra cosa que alabar al director de cine Michael Moore y a su película documental "Fahrenheit 9/11", ya sabéis, la que trata sobre las causas y consecuencias de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, y en la que se hace referencia a la posterior invasión de Irak liderada por ese país y Gran Bretaña y con la inestimable aquiescencia de nuestro inefable ex presidente Aznar. Además, intenta determinar el alcance real de los supuestos vínculos entre las familias del presidente de los Estados Unidos en el momento de los atentados, George W. Bush, y los Bin Laden, acaudalada familia de Osama bin Laden. Bien, pues la lio parda
    Algunos miembros de la audiencia se marcharon, arrancaron carteles, lanzaron bebidas y pidieron que Linda fuese retirada del escenario. Posteriormente se informó de que el gerente de Aladdin, Bill Timmins, la escoltó afuera de las instalaciones, sin darle ni siquiera la oportunidad de recoger sus pertenencias, y aseguró que mientras él dirigiese el casino nunca, jamás, volvería a ser bienvenida.
    Y aunque aquí siempre será bienvenida, debemos ya despedirnos de Linda Ronstadt con una estupenda versión de un clásico, Am I Blue, acompañada por la Big Band de Nelson Riddle.
    John Denver, era hijo de un oficial de las fuerzas aéreas e instructor de vuelo. Este fue el motivo por el que Denver fue toda su vida un apasionado del vuelo, algo que como veremos, le costó la vida.
    Nacido el 31 de diciembre de 1943 en RosweIl (Nuevo México), el cantautor fue en su momento uno de los más populares del mundo. Su casa de discos, Sony, dice que se encuentra entre los cinco más vendedores de la historia de la música. Durante su carrera obtuvo 12 discos de oro y cuatro de platino.
    Tras estudiar guitarra y ser un apasionado seguidor de Elvis Presley, en 1964 abandonó sus estudios de Arquitectura, en contra de los criterios familiares, y se trasladó a Los Ángeles.
    En lo que constituye toda una triste ironía, su capacidad como letrista se hizo notoria al componer el éxito de Peter, Paul and Mary titulado Me voy en un avión, que consiguió situarse en los primeros lugares de las listas de ventas.
    En 1971 Denver lanzó su superéxito Take me home, country roads, un tema versionado hasta la infinidad y que quedó profundamente arraigado en el cancionero popular de Estados Unidos. Asociado con la música foIk y country más que con el pop, Denver cantó junto a infinidad de famosos, incluido Frank Sinatra y durante los años setenta fue un gigante de la música, pero en cierta medida rehuyó la fama yéndose a vivir a las Montañas Rocosas y componiendo canciones como Thank God I'm a country man (Gracias a Dios que soy un chico de campo).
    Sin dejar de grabar discos pero con mucho menos éxito, Denver se subió a los trenes del pacifismo y la protesta antinuclear en los años ochenta, y al del ecologismo en los noventa. Su preocupación por el medio ambiente le llevó a colaborar con asociaciones como los Amigos de la Tierra y la Sociedad Jacques Cousteau. Fue amigo del famoso oceanógrafo e incluso escribió como homenaje a su compromiso ecológico el tema Calypso. También, se afirma que en 1988 solicitó a las autoridades soviéticas que le dejaran viajar a bordo de la estación espacial Mir.
    Recientemente, el cantante había tenido problemas con el alcohol y, al menos en dos ocasiones, fue detenido por conducir borracho. Lo de la estación Mir no sabemos si lo preguntó antes o después de la detención.
    Denver tuvo dos pasiones en su vida: la música y volar. Como piloto experimentado, Denver tenía su propio planeador y voló en aviones acrobáticos y, en alguna ocasión, en un F-15. Esta pasión por el aire le costó a Denver la vida cuando cayó al mar en su recientemente adquirido Rutan Long-EZ el 12 de octubre de 1997.
    El percance sucedió durante un vuelo solitario, cuando se estrelló en las inmediaciones de una playa del Océano Pacífico, cerca de Pacific Grove, California.
    Su vuelo lo había iniciado a las 17:12, y la tragedia se estima que ocurrió a las 17:28, alrededor de 15 a 16 minutos después de su despegue.
    Y cambiando radicalmente de registro, nos vamos a conocer a otro personaje de la época: hablamos de Johnny Winter.
    John Dawson «Johnny» Winter nació albino, y al igual que su hermano menor Edgar, Johnny mostró desde siempre una fuerte atracción por la música. Comenzó a tocar la guitarra a la edad de 11 años y ya en esa época estaba enganchado a un programa de radio que se dedicaba en exclusiva al mundo del blues, y que presentaba un DJ aficionado local.
    A los 14 años, ya empapado de blues de su emisora favorita y con una larga colección de discos que había ido reuniendo, forma Johnny and the Jammers, su primera banda, junto a su hermano Edgar. Pasó un tiempo grabando temas para discográficas regionales y tocando en bares y clubs, buscando su oportunidad. Incluso en una ocasión, llegó a tocar, en 1962, ante B.B. King, con la guitarra de este, en una visita a un famoso local de Beaumont.
    Su descubrimiento a nivel nacional llegó a través de un artículo en la revista Rolling Stone, en 1968, lo que le valió un contrato con el propietario de un club neoyorquino y una grabación con Columbia. Su disco de debut oficial, Johnny Winter, fue publicado en 1969, año en el que también tocó en distintas presentaciones y festivales, incluyendo el de Woodstock.
    Entre los años 1969 y 1970, Winter sufrió una fuerte adicción a la heroína, de la que se recuperó no sin esfuerzo
    Winter era un monstruo del escenario, hizo más giras que ninguno de sus coetáneos a pesar de que en los últimos años se había visto afectado por problemas de salud y se vio obligado a realizar sus actuaciones sentado, producto de un problema de Síndrome Túnel Carpiano y de problemas en la cadera. Bueno pues, aun en estas condiciones, siguió adelante con su carrera. En mayo de 2009 lanzó un nuevo recopilatorio denominado The Johnny Winter Anthology distribuido por Sony Music Entertainment.
    Durante su gira estival en Europa, el 16 de julio de 2014, murió de madrugada en un hotel de Zúrich. Rock and Roll
    El guitarrista Tom Johnston y el batería John Hartman formaran el núcleo de lo que sería otro de los grandes grupos del momento: The Doobie Brothers.
    Comenzaron a actuar en el norte de California y, después de algunos conciertos, consiguieron un contrato con la Warner Brothers. El álbum de su estreno salió en 1971 y era una mezcla de folk y country. El primer single fue "Nobody". El segundo álbum, Toulouse Street, en 1972, trajo su primer gran éxito "Listen To The Music". Este disco tenía un poco de R&B, bluegrass y hard rock.
    En la gira de 1975, Johnston dejó la banda por problemas de salud. El nuevo teclista, Michael McDonald, cambió la cara de los Doobie Brothers dándole un nuevo estilo que era una mezcla de soul, jazz y rock. En el primer álbum con Michael, de 1976, la canción The Doctor, compuesta por él, alcanzó un gran éxito. Johnston salió de la banda después de la grabación del disco.
    Después de casi una década en la carretera, y con siete álbumes lanzados, los Doobie Brothers alcanzaron su mayor éxito con el disco Minute by Minute, de 1978, que estuvo cinco semanas en el top de la Billboard. La canción "What A Fool Believes", compuesta por Michael Mcdonald y Kenny Loggins, ganó el Grammy de mejor música y grabación del año.
    En 1982, Doobie Brothers se disuelve, aunque antes lanzaron el disco en directo Farewell Tour, con la participación especial de Johnston.
    Y otro grupo más: Steely Dan. Banda estadounidense de rock formado en Nueva York en 1972 y cuya música incorpora elementos de jazz, rock, funk, rhythm and blues (R&B) y pop. Sus fundadores fueron Donald Fagen y Walter Becker, ambos geniales instrumentistas y compositores. La cima de su popularidad tuvo lugar en los años 70/75. Su música evolucionó para incorporar complejas estructuras de jazz avaladas por una extraordinaria habilidad instrumental.
    La banda fue famosa por utilizar músicos de sesión en sus grabaciones, como, por ejemplo, Mark Knopfler, y otros.
    La historia del grupo tiene tres etapas: en la primera, desde 1972 hasta 1974, el grupo era una banda convencional de rock que salía de gira y grababa; en la segunda, (1975-años 80) el grupo se convirtió en un grupo puramente de estudio que continuó usando el nombre de Steely Dan, aunque se centraba básicamente en el equipo formado por Becker y Fagen, empleando a músicos de sesión en sus grabaciones. La tercera etapa del grupo es la vuelta por sorpresa de Becker y Fagen a la grabación y actuación en directo durante los años 90, con la banda reconstituida considerada como uno de los grandes grupos de jazz-rock que actúa todavía en directo de forma regular. Aunque, lamentablemente, ya sin Becker, que murió en septiembre de 2017. Steely Dan y su Babylon Sisters.
    Los Beatles habían dicho adiós el 10 de mayo de 1970, cuando Paul McCartney anunció en final de la banda. Buen pues, de forma inmediata, el más beneficiado de esta deseada Independencia fue George Harrison. George había almacenado una buena cantidad de canciones porque el resto de Beatles no le dejaban incluir más que una canción en cada uno de sus discos. Así que, con todo hecho, editó inmediatamente un triple LP que llegó al número 1, al igual que el single My Sweet Lord, que tantos quebraderos de cabeza había de darle.
    El concierto de Bangla Desh, un año después, consolidó aún más su nuevo status de estrella. Aprovechando ese momento, creo una productora de cine, Hand Made Films. Gracias a ella, los Monty PLython puedieron llevar a cabo La Vida de Brian.
    Hemos oído, de este disco triple, la canción What Is Life; oiremos ahora, del mismo disco, Wah-Wah
    Ringo también tuvo sus años de gloria, bueno, más o menos. Con la ayuda de George primero pero también de John y Paul después. En 1974 publicó Goodnight Vienna, un álbum en el que contó con la colaboración de músicos como Lennon, Elton John, Jim Keltner, Harry Nilsson, Vini Poncia y Billy Preston. A pesar de seguir la fórmula trillada de incluir composiciones de músicos famosos, no obtuvo el éxito comercial esperado. El álbum incluye una versión del tema de The Platters «Only You (And You Alone)», que alcanzó el puesto seis en los Estados Unidos.
    Cuan Paul rompió los Beatles, casi inmediatamente, creó un nuevo grupo, Wings, con Linda McCartney y Denny Laine a la guitarra. Su mejor disco fue Band on the run. Paul McCartney se ha convertido en el artista más laureado de la historia, contando sus éxitos con los Beatles, en solitario y con Wings. También promovió un concierto benéfico a finales de los setenta, en pro de los damnificados del genocidio de Kampuchea. Pese a todo, jamás podrá luchar ya contra la leyenda de John, porque, amigos, los muertos siempre se convierten en héroes antes que los vivos.
    John Lennon ya había grabado en solitario antes de la separación del grupo. Formó Plastic Ono Band, con Yoko Ono, y a raíz de Imagine en 1971, consagrada como himno en las décadas siguientes, mantuvo una carrera con altibajos, metido de lleno en cuestiones políticas que casi le costaron ser expulsado de los Estados Unidos. De 1975 a 1980 se apartó de la música y cuando regresó, un demente le pegó un tiro a las puertas de su casa.
    Bueno amigos, hemos terminado el programa de hoy y, casi, casi, la temporada. Para celebrar tan glorioso momento, el próximo día, con muy pocas palabras y con mucha música, daremos un repaso a todo lo emitido en estos meses, una selecta selección, guiada exclusivamente por el buen gusto del equipo de Nada más que música que, como sabéis, nos caracteriza.
    En serio, hemos querido rescatar o descubrir canciones que, pudiendo estar presentes en nuestra memoria, o escondidas en alguno de los muchos recodos de nuestro cerebro, nos hicieron felices en su momento y que esperamos os hagan felices a vosotros ahora.
    No os lo perdáis. Hasta entonces… Buenas Vibraciones.
    36 min
  • Nada más que música - La Rumba
    Y como creo que la ocasión lo merece, hoy, haciendo un pequeño paréntesis en nuestra andadura por los años 70, vamos a rumbear…
    La rumba es un género de música tradicional que se originó en Cuba durante el siglo XIX. De raíces africanas, la rumba cubana es considerada la madre de numerosos ritmos y bailes latinos, como la salsa, y tiene derivaciones en diversos países de América Latina. En noviembre de 2016 la Unesco inscribió a La rumba cubana, mezcla festiva de baile y música, y todas las prácticas culturales inherentes como integrante de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
    Los principales instrumentos musicales que se usan en la rumba cubana son de percusión. Los más usados son tres tambores llamados tumbadoras. La melodía en la rumba cubana la llevan los cantantes. En Cuba se conoce como rumba tanto una familia de ritmos musicales como a un estilo de danza y hay tres tipos de rumba: el yambú y la columbia, de Matanzas, y el guaguancó, de La Habana. Y hemos empezado por esta última, a cargo de Ibrahim Ferrer y la rumba “Cienfuegos Tiene Su Guaguancó”.
    Escucharemos ahora otro de los tipos de rumba cubana, el yambú.
    Montvale Rengue y su Rumba Yambú.
    Como hemos dicho, la instrumentación para la rumba incluye tres tumbadoras (la tumbadora o Congas es un tambor inventado en Cuba que, a diferencia de los africanos, tiene llaves). Dos de los tambores, (la tumbadora prima y el segundo o tres) marcan el ritmo básico; la tercera tumbadora, llamada quinto, que se afina más alto, da los golpes improvisados, los floreos dirigidos a los bailarines… Porque, amigos, la rumba es para bailar, así que…
    Bueno, todos quietos, vamos con el último estilo de rumba cubana, la Columbia de Matanzas
    Los muñequitos de Matanzas y su Columbia Cubana.
    Nos vamos a despedir del género isleño con una aportación más reciente a cargo de MONGO SANTAMARIA y su GUAGUANCO SABROSO. Se aprecia perfectamente que la melodía y su estructura han evolucionado y han dejado atrás ese, precioso por otro lado, acompañamiento casi de exclusiva percusión. Mongo Santamaría.
    Si cuba fue la cuna de la rumba, España es su paraíso. Este ritmo invasor se apoderó del ADN nacional y ya forma parte de su estructura para siempre jamás. Dos núcleos regionales se disputan la hegemonía de su autenticidad, Andalucía y Cataluña, ambas con sobrados motivos para presumir de su saber hacer. Pero existe una tercera vía que podríamos denominar Rumba Quinqui, melodías que, al estilo de los viejos corridos mejicanos, cantaban las andanzas de famosos delincuentes de la época, casi todos ellos con película incluida. Vamos a empezar por ellos.
    Los 70 y los 80 no fueron fáciles en España. La ansiada democracia no supuso un gran cambio para los habitantes de los barrios más pobres que, ocultos bajo la alfombra de un país que quería reclamar su puesto en Europa, sufrieron el impacto de la droga y la desigualdad de forma indiscriminada.
    Los cineastas que se atrevieron a tratar el tema no contaron con el respaldo de una sociedad que quería huir desesperadamente de sus propios demonios pero, con el tiempo, el “cine quinqui” se ha convertido en el mejor testimonio público de la España que buscó héroes entre sus delincuentes.
    Con Eloy de la Iglesia y José Antonio de la Loma como máximos exponentes tras las cámara, directores como Carlos Saura, Vicente Aranda, Gil Carretero o el mismísimo Pedro Almodóvar filmaron algunos de los títulos imprescindibles del género.
    Hemos escuchado a los Chunguitos en Ay que dolor, de la película de Carlos Saura, Deprisa, Deprisa.
    El grupo siempre ha estado formado por miembros de la familia Salazar, hermanos o primos. Se trasladaron desde Badajoz a Madrid siendo todavía muy niños, dentro de una familia en la que contaban otros ocho hermanos, instalándose en el barrio de Vallecas, en Madrid. Allí comenzaron a actuar por los mesones de la Plaza Mayor cantando canciones populares.
    Descubiertos por Ramón Arcusa, del Dúo Dinámico, se consolidaron en el mundillo de la música por su participación en las bandas sonoras de las película Deprisa, deprisa, de Carlos Saura; Perros callejeros, de José Antonio de la Loma y Días contados, de Imanol Uribe.
    Sus canciones mezclan rumba gitana y canción melódica española y hablan, casi exclusivamente, de las condiciones de pobreza, de los problemas por las drogas y de la marginación de los gitanos y de otros habitantes de los barrios en donde ellos mismos vivían, temas compartidos con otros grupos de rumba gitana, como Los Chichos.
    Los chichos cantan las andanzas de otro delincuente, el Vaquilla, a su vez, tema de la película de José Antonio de la Loma, Yo el Vaquilla.
    Los Chichos son un grupo español integrado, en sus comienzos, por Juan Antonio Jiménez Muñoz artísticamente el Jero, líder del grupo, compositor y voz principal, y los hermanos Emilio y Julio González Gabarre.
    Su carrera musical comenzó en 1973 y en todos estos años han obtenido 23 casetes de platino, 29 discos de oro y 32 discos de platino, incluyendo su último disco por descargas digitales, que titularon Hasta aquí hemos llegado.
    Los Chichos han sido un grupo de referencia para varios artistas como Antonio Orozco, Sergio Dalma, Estopa, Ketama, La Barbería del Sur, Camela o el Arrebato, reconociendo que sus carreras se han visto, de alguna manera, tuteladas por la influencia que Los Chichos han ejercido sobre ellos.
    Una muestra de esta influencia es esta excelente versión que de Si me das a elegir, de los Chunguitos, hace Antonio Vega.
    La rumba catalana es un género musical que desarrolla la comunidad gitana catalana en la ciudad de Barcelona desde mediados de los años 60, tomando ritmos que derivan de la rumba flamenca con influencias de música cubana y R&R.
    Todo salió de las comunidades de gitanos catalanes del barrio de Gracia, calle de la Cera del Raval y Hostafrancs. La comunidad gitana de estos barrios tiene un asentamiento histórico y es catalanoparlante, como las que se asientan en Vich, Tárrega, Lérida, Perpiñán, la Camarga y decenas de localidades del sur de Francia, usando la lengua catalana de forma cotidiana, asi como el castellano y el caló, también en sus manifestaciones musicales.
    El género se fundamenta en una fusión de cantes catalano-andaluces de aire liviano con las claves básicas de la música afrocubana. Instrumentalmente acompaña voces y palmas con guitarra española y bongós, a los que más tarde se incorporan timbales, congas, pequeñas percusiones, piano, vientos, bajo eléctrico, teclados electrónicos.
    Y quien es el precursor del género en Barcelona, pues Antonio Gonzalez “El pescadilla”.
    Si el Pescadilla fue un precursor, el rey fue Peret. Pedro Pubill Calaf, más conocido como Peret nació en Mataró, Barcelona, 24 de marzo de 1935. Su padre se ganaba la vida como vendedor ambulante de telas y Peret de pequeño le acompañaba en sus desplazamientos comerciales por Cataluña y Baleares, por lo que fue poco a la escuela. Parece ser que aprendió a leer de forma autodidacta fijándose en los carteles publicitarios.
    Aficionado desde niño a la guitarra y al cante gitano, a los doce años formó un dúo con una prima suya. Se llamaban Los Hermanos Montenegro. Debutaron en el teatro Tívoli de Barcelona, en un festival infantil.
    Ocasionalmente actuaba en locales de la costa catalana. Poco a poco, su nombre se fue conociendo en Barcelona. Así, grabó un par de discos que sonaron bastante en las emisoras de la zona. Al poco se casó con Fuensanta, Santa, una gitana de la familia a la que años más tarde dedicaría una de sus más populares canciones: «Mi Santa».
    A mediados de los 60 dio el salto a Madrid, cuando fue contratado por El Duende, un tablao flamenco perteneciente a Pastora Imperio y Gitanillo de Triana, y ahí se inició su escalada. Algunas de sus interpretaciones, como «El muerto vivo», que acabamos de escuchar, del colombiano Guillermo González Arenas, empezaron a tener mucho éxito entre gentes de diversa extracción social. Y en este momento ocurrió un fenómeno muy significativo que Manuel Román describió así en su libro Memoria de la copla:
    En las discotecas de moda, donde se programa música anglosajona y de los conjuntos españoles de la época, como Los Bravos y otros del género pop, hay de pronto un cambio brusco, pasada la medianoche, que el pinchadiscos de turno aprovecha para que suenen las rumbas de Peret.
    En 1967 grabó «Una lágrima», versión rumbera de un vals del maestro Monreal, que tuvo un éxito fulgurante, convirtiéndose en una de las canciones del verano de 1968.
    En los años posteriores, todas las orquestas incorporan a su repertorio temas como «El gitano Antón», «Don Toribio Carambola», «Saboreando», «¡Lo mato!», «Si fulano fuese mengano», «Chaví», «Canta y sé feliz» (con la que participó en el Festival de la Canción de Eurovisión 1974), etc.
    En 1982, de forma imprevista, Pedro Pubill Calaf abandonó radicalmente su actividad artística e ingresa en la sección barcelonesa de la Iglesia Evangélica de Filadelfia. Durante nueve años ejerció bajo el nombre de «Hermano Pedro» labores religiosas con dedicación exclusiva. Posteriormente, sin dejar su creencia religiosa, cesó en la actividad pastoral y montó una productora discográfica. Desde entonces, se subió a los escenarios ya de forma esporádica.
    El 30 de julio de 2014, Peret anunciaba ante los medios que padecía cáncer, retirándose de los escenarios para realizar su tratamiento y volver lo antes posible en buen estado de salud.
    No le dio tiempo, el 27 de agosto de 2014 fallece en el Hospital Quirón de Barcelona debido a un cáncer de pulmón a los 79 años, fue enterrado en el cementerio de Mataró.
    Y Cuando en 1977 parecía que la rumba catalana estaba dando alguna cabezada, aparece un señor argentino llamado Gato Perez a revolucionar, nuevamente, el género.
    Llegó a Barcelona en 1966. Acabado el bachillerato se estableció un tiempo en Londres, con el objetivo de entrar a trabajar en alguna discográfica pero no tuvo suerte y volvió a Barcelona.
    Desde principio de los años 1970 su inquietud musical le lleva a la formación, con otros músicos, de distintas bandas como Slo-Blo (country rock, primer grupo que actuó en la sala Zeleste, de Barcelona) y Secta Sónica (jazz rock, proveniente, en parte, del anterior)
    En 1977 empieza a experimentar con la rumba catalana y posteriormente publica sus dos primeros álbumes (Carabruta y Romesco), a los que seguirá el más comercial Atalaya.
    En 1981 Gato Pérez padece un infarto, empieza a tener graves problemas de salud y la fatiga producida por sus problemas cardíacos le obliga a dejar el alcohol. Sus siguientes álbumes los compone, según sus propias palabras, 'bajo los efectos del agua mineral'.
    Gato Pérez ha sido reconocido como el renovador de la rumba catalana, precisamente en unos momentos en que pasaba por sus horas más bajas, debido a la pujanza de la muy dinámica movida madrileña. Destacan especialmente la calidad de sus letras y la fusión que logra entre la rumba y otras músicas populares contemporáneas, como el rock, la salsa o incluso el bolero.
    Sus problemas de salud no lo abandonarán hasta su muerte, víctima de un infarto de miocardio, en 1990.
    Pero la vida sigue y en la actualidad sobresale un dúo que, precisamente, inicia gira y promoción en estos días. Son los Estopa.
    Los hermanos David y José nacieron en el barrio de San Ildefonso de Cornellá de Llobregat, un municipio a escasos kilómetros de Barcelona. Sus padres habían llegado desde Zarza Capilla (Badajoz), en la comarca de la Serena, y regentaban el bar La Española, enfrente de la comisaría de policía de Cornellá. Los Chichos, Los Chunguitos, Bordón 4 o Los Amaya, entre otros, era la música que oían ya desde la infancia David y José, que pronto comenzaron a aficionarse a la guitarra, antes de abandonar el instituto y empezar a buscarse la vida en varios trabajos, el último en una fábrica filial de la SEAT produciendo piezas para automóviles. La historia dice que del grito "¡Dale estopa!" que utilizaba el encargado de la fábrica para que no cesaran en su trabajo, surgió el nombre de una de las bandas más importantes de la música española de la última década.
    Con el paso de los años Estopa ha ido creciendo en profesionalidad y calidad y siempre han mantenido una dignidad alta y el beneficio de un público entregado.
    La rumba flamenca es un palo flamenco que es movedizo y que tiene un toque flamenco aun en las interpretaciones que, derivando de ella, no son propias de ese campo. Se suelen emplear voces tanto masculinas como femeninas, aunque se dan también las ejecuciones instrumentales. Este estilo, se originó como ya hemos dicho a partir de la mezcla del flamenco con la rumba cubana, en España se hizo conocida en teatros y espectáculos de variedades, de donde la adoptarían los intérpretes flamencos. Los instrumentos principales en la rumba flamenca son las palmas, la guitarra flamenca y las castañuelas. A partir del año 1987 los artistas del género incluyen el cajón como principal instrumento de percusión tras ser descubierto por Paco de Lucía en Perú.
    La rumba flamenca es, como decirlo, menos canalla que la catalana, más de señoritos, dicho esto sin mala intención. La versión que hemos escuchado de unos versos de Garcia Lorca a cargo de Manzanita es preciosa. Vamos a escuchar ahora a uno de los más bizarros de su época. Hablamos de Bambino.
    El estilo de Bambino es personal e inconfundible. Ha sido denominado «cultivador de la rumba dramática», también se ha señalado «su exasperada forma de meter por bulerías la ranchera, el bolero o el cuplé que no ha sido ni será igualada», así como su interpretación «de esa melodía cargada de sentimientos en el rincón más sutil de la música flamenca», para terminar apuntando, en palabras de Ramón Vendrell, que «era el príncipe de la rumba fatal» Bambino, en definitiva, imprimió un sello personal a la rumba y a la bulería, conjugando el dramatismo, la pasión y la sinceridad en todas sus interpretaciones.
    Otro grupo representante del género el francés Gipsy Kings.
    Los Reyes gitanos son una formación musical francesa gitana, cuyos miembros tienen ascendientes españoles, que canta en castellano una mezcla entre flamenco, pop y varias tradiciones de canción ligera como la rumba. Las ventas de sus discos suman más de 60 millones de copias alrededor del mundo.
    Aunque los miembros del grupo son de nacionalidad francesa, sus abuelos eran emigrantes gitanos españoles que huyeron de España y emigraron a Francia en la década de 1930 durante la Guerra Civil.
    Son los máximos exponentes de la rumba flamenca española en el mundo. Su música tiene un estilo particular, con marcadas influencias del pop. Muchas canciones de los Gipsy Kings se nutren de otros ritmos, especialmente de la salsa. Su música ha sido descrita como un lugar donde "el flamenco, la rapsodia romaní y la salsa funk se reúnen".
    Tengo que pedir disculpas a todos los oyentes por despachar tan superficialmente un género musical tan poderoso como la rumba o el pop/fusión, como queremos llamarlo, sin atender a personajes tan importantes como Ricardo Gabarre (Junco), Ramón de Algeciras, Los Calis, El Fary, Alazán, Ketama con Antonio Carmona, Rosa Morena, Perlita de Huelva, Las Grecas, Los Amaya, Rumba Tres, Los Manolos, Ojos de Brujo, Azúcar Moreno, Rosario Flores, Lolita Flores, Antonio Flores, La cabra mecánica, Melendi, Manu Chao y su banda Mano Negra, Kiko Veneno, Pata Negra, Mártires del Compás, Muchachito Bombo Infierno, La Troba Kung-fú, La Pegatina, Bongo Botrako, Txarango, La Familia Rústika, La Banda del Panda o Vergüenza Ajena y tantos y tantos otros que merecerían especialmente nuestra atención.
    Pero hoy no ha dado para más. Afortunadamente, nos vamos a marchar con el mejor, con Paco de Lucía, y famosísima rumba Entre dos aguas. Con esta despedida, seguro que hemos sido perdonados.
    Feliz semana y… BUENAS VIBRACIONES.
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  • Nada más que música - Camino de 1973 - II
    Nos habíamos quedado la semana pasada repasando la pléyade de artistas que eclosionaron en el pequeño espacio de tiempo que va de inicios de 1972 hasta mediados del 1973, nombres importantes en la historia de la música popular que, con mayor o menor fortuna, consiguieron, al menos en una ocasión, captar la atención de los aficionados. Pasaron por el programa un buen número de ellos pero fueron muchos más. Así que, hoy, nos ocuparemos de todos, bueno, de casi todos ellos.
    Todavía a este lado del Atlántico, nos encontramos con un gran grupo inglés, Faces, liderado por el carismático Rod Stewart. Les hemos oído interpretando su éxito Maggie may. En ediciones anteriores ya nos ocupamos de este consagrado cantante por lo que, hoy, lo citamos solo de pasada.
    Con nuestro siguiente invitado nos pasa más o menos lo mismo. Ya hablamos de él en otro programa pero, merece la pena, y mucho, volver sobre su obra y su genial estilo de tocar la guitarra, esa manera descarnada y directa de ponernos el corazón en un puño. Estamos hablando de Rory Gllagher, líder del grupo Taste y guitarrista de técnica envidiable. Lo escuchamos en Cradle rock.
    Hablaremos ahora de un tipo especialmente controvertido. Yusuf Islam, más conocido por su nombre artístico Cat Stevens y que antes se llamó Steven Demetre, nacido en Londres, el 21 de julio de 1948, y que fue un brillante cantautor, compositor y multinstrumentista.
    Desde su debut en 1967 fue cosechando éxito tras éxito con, entre otros, dos álbumes triple platino. Y esto no es cualquier cosa. Concretamente, su álbum debut de 1967 ingresó en el Top 10 de éxitos en el Reino Unido, y la canción "Matthew and Son" logró colarse en la segunda posición en la lista UK Singles Chart. Le escuchamos en Morning has broken
    Tras alguna crisis entre existencialista y mística, Stevens se convirtió al Islam en 1978 y adoptó el nombre Yusuf Islam al año siguiente.
    Aunque renunció a su carrera como músico pop, fue persuadido para realizar un último recital. Apareciendo con cabello corto y una larga barba, encabezó un concierto benéfico el 22 de noviembre de 1979 en el estadio de Wembley en beneficio del Año Internacional del Niño de UNICEF.
    Después de esta aparición, Yusuf abandonó su carrera musical durante casi tres décadas.
    Desde su conversión, su actividad ha estado seguida con lupa y fue duramente criticado cuando supuestamente apoyó con sus declaraciones la fatua o pronunciamiento jurídico del ayatollah Jomeini contra el escritor anglo-indio Salman Rushdie, debido a la presunta blasfemia cometida en su novela Los versos satánicos. Más tarde aseguró que había sido tomado por sorpresa y que los medios, de una manera tendenciosa, desnaturalizaron el sentido de sus palabras. Días después hizo un comunicado donde dejaba muy claro que, aunque detestaba el contenido del libro, no estaba de acuerdo con la fatua, diciendo: "Según la ley del islam, los musulmanes deben ceñirse a las leyes de los países donde tengan residencia".
    Supongo que, para curarse en salud, inmediatamente después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos, Yusuf afirmó:
    Quiero expresar el horror que siento por los atentados terroristas contra personas inocentes en Estados Unidos el día de ayer. Aunque aún no hay claridad sobre los causantes de este acto, debo recordar que ningún musulmán en sus cabales podría siquiera avalar semejante acción. El Corán considera el asesinato de una sola persona igual al asesinato de toda la humanidad. Oramos por las familias de los que fallecieron en este acto de violencia y por los heridos y espero reflejar los sentimientos de todos los verdaderos musulmanes en relación a este penoso momento.
    A pesar de todo, Yusuf, que se encontraba en un vuelo entre Londres y Washington para asistir a una reunión con la actriz y cantante Dolly Parton, fue detenido por el Departamento de Seguridad de los Estados Unidos, se le negó el acceso al país y fue enviado de vuelta al Reino Unido.
    Por suerte, y después de muchas gestiones, dos años más tarde Yusuf fue admitido sin problema en los Estados Unidos para brindar algunos recitales y entrevistas como promoción de su nueva producción discográfica. Y bueno, ahí sigue.
    Y cambiando de registro, pero en este mismo lado del océano, nos topamos con la ELO, Electric Light Orchestra y su vibrante Rock n' Roll Is King.
    Electric Light Orchestra (ELO) es un grupo inglés de rock progresivo natural de Birmingham (Inglaterra) y liderado por el músico Jeff Lynne. La ELO se formó para dar cabida al deseo de Lynne y de su colega Roy Wood de crear canciones de rock modernas con tintes clásicos.
    A pesar del éxito de sus primeros sencillos en el Reino Unido, donde el grupo obtuvo una mayor popularidad fue en los Estados Unidos; alli se convirtieron en una de las bandas con mayores ventas de la industria. Entre 1972 y 1986, y a pesar de no obtener ningún número uno, la Electric Light Orchestra acumuló un total de quince sencillos top 10 en el Reino Unido y siete en los Estados Unidos, y mantiene el récord de éxitos en el top 40 de la historia de Billboard sin haber cosechado un número uno. Tras su separación en 1986, Lynne volvió a reformar la Electric Light Orchestra en dos ocasiones: en 2001, con la publicación de Zoom, y en 2015, bajo el nombre de Jeff Lynne's ELO, para el lanzamiento de Alone in the Universe. Como colofón, la banda entró en el Salón de la Fama del Rock and Roll el 7 de abril de 2017.
    Y ahora amigos, abróchense los cinturones porque vamos a cruzar el charco. Y, allí, en mitad todo, estaba la mastodóntica Motown que, aunque en sus orígenes estaba dedicada en cuerpo y alma a la promoción de la música negra, con notable éxito por cierto, no tardó en sumarse a las nuevas tendencias, el negocio es el negocio (como día Marx, señora estos son mis principios pero si no le gustan tengo otros), y lanza su primer grupo blanco: Rare Earth.
    Esta banda, radicada en Detroit, se mantuvo activa entre 1967 y 1979. Aunque lo cierto es que, su mayor mérito ha sido el ya citado, ser el primer grupo blanco del famoso sello. En fin, no digo que fueran unos mantas pero dejaron poca huella de su carrera.
    Quienes si que la dejaron por varios motivos fueron The James Gang, un grupo de rock y hard rock estadounidense, formado en Cleveland, Ohio, en el año 1966. Y por cierto, uno de los miembros de la banda, el guitarrista y vocalista Joe Walsh, se haría mundialmente famoso al incorporarse posteriormente a la banda Eagles.
    Entre sus composiciones más conocidas, se encuentran «Funk #49» y «Walk Away».
    El grupo se separó oficialmente en 1976, no sin antes dejarnos la ya citada joya: Walk Away.
    Zager & Evans fueron un grupo de música rock de Lincoln, Nebraska de finales de los años 1960 y principios de los 1970. El nombre proviene de sus dos miembros, Danny Zager y Rick Evans, quienes se conocieron en la universidad de Nebraska.
    Zager y Evans se hicieron famosos por el tema "In the Year 2525" ("En el año 2525"), escrita por Rick Evans, que alcanzó el número 1 de las listas en julio de 1969. La canción prevenía sobre los peligros de la tecnología, dibujando un futuro en el cual la raza humana sería destruida por sus propias innovaciones tecnológicas y médicas, por los robots, así como por la ira divina. En fin, lo de la ira divina no lo sé, pero el resto… ahí está. La última estrofa de la canción insinúa un onírico ciclo continuo de nacimiento-muerte-renacimiento de la humanidad. ¡Que cosas!
    "In the Year 2525" estuvo durante 6 semanas como número uno en las listas de los más populares en 1969. También llegó a ser número 1 en el Reino Unido. La coincidencia hizo que fuera número 1 de las listas en los EE.UU el 20 de julio de 1969, fecha en la que los astronautas Armstrong y Aldrin pisaron la luna por primera vez
    Zager y Evans disolvieron el dúo, pero ambos continúan en el mundo de la música y siguen siendo amigos. Por cierto, si alguien está interesado, Danny Zager se dedica en la actualidad a construir guitarras a medida.
    Harry Nilsson nació el 15 de junio de 1941, Brooklyn, Nueva York fue un notable compositor y cantante que colaboró estrechamente con el famoso productor Phil Spector.
    En 1967 obtuvo un considerable éxito con su canción Everybody’s talkin, tema principal de la banda sonora de la película Midnight Cowboy, pero la fama no le sentó nada bien porque, desde ese momento, el hombre empezó a beber como un autentico cosaco.
    A finales del mes de enero del año 1971, Nilsson se encontraba en la casa de Mama Cass, en Hollywood. Unos cuantos amigos, entre ellos, Graham Nash, jugaban al póker y bebían hasta la intoxicación, con la música puesta como fondo. En el tocadiscos sonaba el nuevo álbum de los Badfingers, un grupo patrocinado por los Beatles.
    En un momento dado, alguien dio la vuelta al disco de vinilo y empezó a sonar la canción ‘Without you’, el primera tema de la caba B del disco. Nilsson apartó la cartas, el alcohol, y a sus amigos y empezó a prestar atención a la canción. Como vio el sello de Apple, creyó que Paul o John le habrían dado esta enorme canción a sus patrocinados, pero en el disco de vinilo ponía claramente que la canción la habían escrito Pete Ham y Tom Evans, componentes de Badfinger.
    El resto es historia. Nilsson grabó ‘Without you’ en los estudios Trident de Londres, donde se había grabado y mezclado la canción. Richard Perry le sugirió que hicieran una versión más sentimental que la original, más lenta y profunda, le sugirió incluso, que se atreviera con un arreglo de cuerda.
    Así fue: Nilsson logró un numero uno mundial.
    En 1974 conoció a John Lennon y coincidiendo con una separación temporal con Y?ko Ono, se hicieron amigos y compañeros de juergas. Lennon produjo y colaboró con Nilsson en un álbum llamado: Pussy Cats en la que también participó Ringo Starr.
    También en ese año, Harry co-protagonizó una película titulada "Son of Dracula" al lado de Ringo Starr y cuya banda sonora fue co-producida por ambos.
    En la edición del disco colaboraron gente tan importantes como Peter Frampton, Klaus Voormann, Ray Cooper, Bobby Keys, Nicky Hopkins, Gary Wright, Jim Gordon, y otros.
    Harry Nilsson aparece también en el video de la canción "Only You" de Ringo Starr, en la cual colaboró también John Lennon.
    La verdad es que los Beatles, a veces, hacían cosas muy raritas.
    La salud de Nilsson se había deteriorado como consecuencia de su disoluta existencia. Este deterioro le provocó un ataque cardíaco masivo en 1993. Embarcado en un proyecto para lanzar una caja con los grandes éxitos de su carrera, había terminado de grabar las voces para el álbum y aquella misma noche del 15 de enero de 1994 falleció por una insuficiencia cardiaca. Amen.
    En 1959 murieron Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Booper. Sobre este acontecimiento, que se conoció como el día que murió la música, el neoyorkino Don McLean compuso su famosa balada «American Pie» que fue número uno en todas las listas.
    En 1981, McLean llegó al número uno internacional con el clásico de Roy Orbison «Crying». El mismo Orbison describió, en una oportunidad, a McLean como «la voz del siglo», y una posterior regrabación del tema por Orbison incorporó elementos de la versión de McLean.
    Un músico que influenció en gran medida a un gran número de estrellas fue JJ Cale. Cale nació el 5 de diciembre de 1938 en Oklahoma City y se trasladó a Los Ángeles a comienzos de la década de 1960, donde comenzó a trabajar como ingeniero de sonido en diferentes estudios. Debido a su poco éxito como artista, regresó a su pueblo y consideró abandonar la industria de la música hasta que Eric Clapton hizo una nueva versión de «After Midnight» en 1970. Escuchamos una versión interpretada por ambos.
    Su primer álbum, Naturally, estableció su propio estilo musical, que en el periódico Los Angeles Times definia como «un híbrido único de blues, folk y jazz, marcado por surcos relajados, la guitarra fluida de Cale y una voz lacónica. Su uso temprano de cajas de ritmos y su mezcla poco convencional dio una calidad distintiva y atemporal a su trabajo.» En 2013, Neil Young comentó también que de todos los músicos que había escuchado, Cale era, junto a Jimi Hendrix, el mejor guitarrista eléctrico.
    Su mayor éxito en los Estados Unidos, "Crazy Mama", alcanzó el puesto 22 en la lista Billboard Hot 100 en 1972. En el documental To Tulsa and Back, Cale relató que recibió una oportunidad para aparecer en el programa American Bandstand para promocionar la canción. Cale declinó la oferta cuando supo que no podía llevar a su grupo y que tenía que cantar en playback.
    Cale también fue conocido por su rechazo y aversión al estrellato, a las giras largas, y a las grabaciones periódicas. Fue un artista de culto para los músicos, y relativamente desconocido para el público durante los últimos 35 años.
    El 26 de julio de 2013, Cale falleció en el Scripps Hospital de La Jolla, California a consecuencia de un ataque al corazón.
    Nos despedimos de este gran artista con otro de sus grandes éxitos, por cierto también popularizado por Eric Clapton, aunque en esta ocasión lo escucharemos en su versión original. Cocaine.
    Es tremendo que, después de dos programas dedicados a acercarnos al año 1973, todavía nos queden en el tintero un montón de artistas imprescindibles. No importa, daremos buena cuenta de todos ellos en el próximo programa. Gente como Isaac Hayes, Linda Ronstadt, John Denver, Johnny Winter, y tantos otros buenos músicos.
    Por hoy nada más, el equipo de nada más que música ha disfrutado enormemente con vuestra compañía y esperamos que vosotros lo hayáis hecho con la nuestra.
    La amenaza de volver la próxima semana sigue vigente. Así que, hasta entonces… buenas vibraciones!!!
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  • Nada más que música - Camino de 1973
    Hasta 1972 y aún parte de 1973, el rock conoció su época de mayor esplendor. Nadie podía imaginar lo que sucedería en octubre de 1973. Nadie podía imaginar que aquello fuera a terminarse, y menos de manera tan brutal. Salían artistas de todas partes, algunos de gran relieve, y se oían canciones que pasaban a la historia y marcaban el momento en que se escuchaban. Todo ello sin olvidar que los grandes seguían activos. Era todo … Pura energía.
    En Inglaterra, el batiburrillo de estilos era tremendo. La mezcla de tendencias, voces, grupos y solistas hizo compañeros de viaje existencial a personajes tan dispares como estos Colosseum, que acabamos de escuchar: The Valentyne Suit.
    Esta banda es uno de esos grupos que corren el peligro de ser borrados de la memoria colectiva, y de nada sirve que la totalidad de sus discos superaran la media de calidad que había en su momento (lo cual supone mucho) o que la mayoría de los músicos que pasaron por sus filas hayan formado parte antes o después de otras bandas célebres.
    En cualquier caso, se puede decir, sin temor a error, que todos los directos de esta banda fueron sobresalientes por su intensidad y calidad, La formación se había acoplado a la perfección y su estatus de virtuosos estaba perfectamente justificada. Por este motivo, decidieron grabar dos de sus conciertos para editar un doble LP que reflejara el espíritu de la banda en vivo. Este disco, Live, fue editado en 1971 por Bronze Records.
    “Walking in the Park”, uno de los cortes de este doble álbum, es una versión del clásico de Graham Bond que ellos siempre tocaban en directo en forma de tributo para el veterano músico. Un r'n'blues tocado a toda velocidad y donde todos los músicos se van repartiendo sus correspondientes solos.
    Quien no haya escuchado nunca a Colosseum debería empezar por este disco en directo... quedará atrapado para siempre. Expresa a la perfección las dos vertientes del grupo: por un lado la herencia con los sonidos clásicos del jazz o el blues, y por otro el esfuerzo por superar esa herencia experimentando con el hard rock y el progresivo. La obra, según la crítica especializada de la época, refleja a la perfección el espíritu de cambio que se vivía en los 70.
    Como contrapartida al rock de vanguardia de Colosseum, nos topamos de narices con la suave voz y el lirismo de Al Stewart.
    Al Stewart es un cantautor escocés nacido el 5 de septiembre de 1945 en Glasgow. A mediado de los 60, tras diversos escarceos en grupos de la zona, se trasladó a Londres para actuar como cantante folk en el circuito de clubs de la capital, muy influenciado estilísticamente por Donovan, e incluso por John Lennon.
    En el año 1966 grabó para la Decca su single debut, “The Elf”, que no obtuvo ningún tipo de repercusión comercial.
    No obstante, con la publicación de Love Chronicles, en 1969, su carrera se enderezó y alcanzó el éxito a ambos lados del Atlántico. Por cierto, en este disco la guitarra es de Jimi Page.
    Su LP más famoso y el de mayor fortuna comercial fue “Year Of de Cat”, editado en 1976 por Alan Parsons, incluía la mítica composición del mismo nombre y por la que Al Stewart resulta más conocido y que es esta.
    Otros grupos de esta época y que nada tienen que ver con lo visto hasta el ahora, mucho más rockeros y comerciales son, por ejemplo, Suzi Quatro.
    Dentro de la explosión glam en la Gran Bretaña de estos primeros años 70, una figura rockera femenina pudo competir en actitud subversiva y llamativa con gente tan popular del movimiento como The Sweet o los mismísimos Slade.
    Embutida en brillantes trajes de cuero negro, la americana Suzi Quatro consiguió destacar en un sector artístico predominantemente masculino y fue una pionera para todas las mujeres que triunfaron posteriormente.
    Nacida el 3 de junio de 1950 en la ciudad de Detroit, estuvo muy influenciada por su familia a la hora de iniciarse en la música, no en vano su padre lideraba una banda de jazz.
    Tras su paso por varios grupos, en 1972 se trasladó a Inglaterra de la mano del productor Mickie Most.
    Su natural pinta rockera, su vestimenta y sus canciones glam Hard-Rock, hicieron de Suzi una de las primeras figuras femeninas dentro de la música europea. En EEUU, por el contrario, pasaba totalmente desapercibida.
    Su mayor éxito fue una canción titulada “Can the can”. La barita mágica del éxito le tocó en la cresta y, con esta canción, alcanzó el número uno en las listas británicas.
    Otro grupo de los que hemos dado en llamar “comerciales” y que triunfó en estos años fue Christie. Esta banda británica se formó en la ciudad de Leeds, en 1969.
    El alma mater y fundador del grupo fue Jeff Christie, que venía de colaborar en diversas bandas como Acid Gallery y otras.
    En 1969, Jeff Christie ofreció su composición Yellow River a The Tremeloes. Ellos la grabaron para lanzarla como single, pero cambiaron de opinión y permitieron a Christie usar la música ya grabada. Consiguieron un número uno en la lista de ventas británica en junio de 1970, y llegaron al 23 en Estados Unidos. Fue un éxito internacional, y fue número uno en 26 países, entre ellos España, donde alcanzó el número uno de 40 Principales el 8 de noviembre de 1970. Acumuló tres millones de ventas en todo el mundo.
    El siguiente single, en octubre de 1970, fue San Bernadino, que alcanzó el 7 en Reino Unido y el 1 en Alemania, pero en Estados Unidos no pasó del 100. Su último éxito fue Iron Horse, en el 1972. El grupo se ha disuelto y reagrupado en diversas ocasiones pero ya con desigual éxito y, desde luego, ninguno internacional. Esto es Iron Horse.
    Vinegar Joe fue una banda inglesa de R&B , formada en 1971 en Londres. Lanzaron tres álbumes en Island Records , pero fueron más conocidos por sus actuaciones en directo y, sobre todo, porque fue el trampolín de carreras en solitario como las de Elkie Brooks y Robert Palmer .
    Y es una pena, porque, como vamos a ver ahora mismo es una banda algo más que interesante. La banda se disolvió en la primavera de 1974 y dos de sus componentes, los citados Brooks y Palmer disfrutaron del éxito como músicos solistas. Esto que suena es Early Monday Morning.
    Uno de los famosos que salió de esta banda fue Rober Palmer. Este cantante inglés nació el 19 de enero de 1949 y falleció, desgraciadamente, en París, el 26 de septiembre de 2003 de un fulminante infarto de miocardio. Su trabajo se caracterizó por su habilidad innata para mezclar estilos musicales en sus obrar. Combinó el soul, jazz, rock and roll, reggae, blues, e incluso canto tirolés.
    En 1987, Palmer se trasladó a Lugano, Suiza, y montó su propio estudio de grabación. Fue allí donde, en 1989, produjo Heavy Nova, álbum en el que se encontraba "Simply Irresistible", canción que le valió su segundo premio Grammy al mejor cantante de rock masculino.
    Si no lo habéis visto, merece la pena buscar el videoclip promocional. Fue uno de los más distintivos y memorables de los años 80.
    Bueno, ya veis que estos escasos tres años dieron para mucho. También en estos meses saltó a la palestra un prolífico músico gibraltareño: Albert Hammond.
    Albert Hammond es cantante, compositor y productor. Hammond es uno de los compositores británicos más exitosos de los años 1960 y 1970, y ha vivido una larga y fructífera carrera como intérprete debido a su popular producción en tres continentes, en dos idiomas y a lo largo de cuatro décadas.
    Sus primeras actuaciones en Madrid tuvieron lugar en las Matinales del Price en los años 62 y 63 formando parte del grupo "The Diamond Boys". O sea, coetáneo de Miguel Rios, Los Relámpagos, Los Pequeniques, Micki y Los Tonis y tantos otros.
    Además de sus abundantes éxitos, Albert Hammond ha escrito canciones para una innumerable lista de famosos: Joe Dolan, Blue Mink, The Hollies, Michael Chapman, Cass Elliot, Johnny Cash, Richard Carpenter o el mismísimo Art Garfunkel,
    Hammond tuvo también un tremendo éxito como compositor de sencillos con sus grabaciones en español, tanto que hasta se convirtieron en un éxito internacional temas como "Échame a mí la culpa". Tras ese éxito, y a la vista del filón, siguieron en la línea con canciones como "Eres toda una mujer" "Cerca del río", "Necesito poder respirar" y con clásicos de la música latina como "Espinita", lo que le permitió realizar importantes giras en España y pasearse por toda América latina.
    De entre todos sus trabajos para otros, merece especialmente atención Entre mis recuerdos. Vamos a escucharla, nuevamente, en la voz de Luz Casal.
    Pero no todos los grupos nacidos en estos años tuvieron la misma fortuna. Mungo Jerry, por ejemplo, que aunque obtuvo un memorable éxito con su canción In the summertime, nada de lo que hizo posteriormente tuvo repercusión. Este grupo inglés fue fundado en 1970 por Ray Dorset y este es su famoso In The summertime.
    Otro grupo que también tuvo su momento de gloria con una única canción fue Rare Bird, y la canción fue Sympathy.
    Sin embargo, algunos otros artistas sí que tuvieron el reconocimiento nacional e internacional que merecieron. Uno de ellos fue Gilbert O’Sullivan
    O'Sullivan nació en Irlanda en 1946 pero su familia, en el 1953, se trasladó a Inglaterra y fue allí donde dio rienda suelta a su afición por la música. Aprendió a tocar la guitarra, la batería y el piano. Toco en diversos grupos, y entre ellos, una banda llamada Rick's Blues creada por Rick Davies, el que posteriormente sería fundador de la banda de rock progresivo Supertramp.
    Hemos escuchado uno de sus primeros éxitos, Matrimony, pero con la canción que alcanzó el éxito internacional en 1972 fue “Alone again (Naturally)”, que llegó al número 3 en el Reino Unido y al número 1 en los Estados Unidos, según las listas Billboard, así como "Canción del Año" en varios países de todo el planeta. Es una melancólica mirada al abandono, a la pérdida, “solo otra vez”. A la vista del éxito, declaró: "Es solo una canción. Cuando fue grabada, nadie pensó que esta melodía fuera a cambiar el mundo, y así ha sido".
    Gilbert O’Sullivan colaboró en muchos de sus trabajos con otro compositor y productor llamado Gordon Mills y, lo que al principio eran sonrisas, abrazos y apretones de manos entre Gilbert y Mills terminó convirtiéndose con el tiempo, como suele pasar frecuentemente, en la guerra de las galaxias. En 1975, ambos rompieron relaciones y dieron inicio a un largo período judicial por impago de royalties. Las cosas se pusieron más amargas cuando O'Sullivan descubrió que su contrato de grabación favorecía descaradamente a Mills. O'Sullivan demandó a su ex colega sospechando (acertadamente) que Mills le había robado la cartera. Finalmente, en mayo de 1982, ojo, siete años después, el tribunal dictó a favor de O'Sullivan, describiéndole como un "hombre honesto y decente", que no había recibido una proporción justa de los vastos ingresos que sus canciones habían generado. Y se embolsó 7 millones de libras. Y, paradojas del destino, otro de los grandes éxitos de O’Sullivan fue Claire, una muy bonita canción, dedicada a la hija de su muy querido “amigo” Mills.
    Bueno, hemos dado un bonito paseo en este nuestro particular túnel del tiempo entre los años 70 al 73. Hemos recordado o descubierto algunos de los artistas que, en esa época, intentaban, con mayor o menor fortuna, hacerse con un hueco en el firmamento de la música. Pero fueron muchos más, porque al otro lado del Atlántico no se estaban con los brazos cruzados. Pero eso, amiguitos, será otra historia. Por hoy hemos terminado, y lo hacemos con la esperanza de haberos entretenido, porque no pretendemos nada más.
    Volveremos, volveremos con más música, más músicos y más historias. Hasta entonces, y como siempre… buenas vibraciones!!!
    29 min
  • Nada más que música - Reggae
    En este mundillo de la música popular, todo aquello que no era americano o inglés, se le ha llamado World Music, Música del mundo, Música étnica, etc. Pero,… en los años setenta este término no existía y el primer sonido ajeno a estas dos potencias del rock que se hizo internacional fue el REGGAE, que, como ya sabeis, venía de Jamaica.
    Jamaica había sido inglesa hasta 1962 y era parte de la Commonwealth. De hecho, Londres estaba llena de Jamaicanos, lo mismo que de indios o de cualquiera de las antiguas colonias. Desmond Dekker fue, en 1968, el primer músico que llegó a las listas con temas de reggae, la música heredera del ska, el mento y el Calipso.
    Desmond Dekker nació el 16 de julio de 1941 y fue un reconocido cantante, compositor y precursor de la música ska y reggae. Junto a su grupo The Aces (formado por Wilson James y Easton Barrington Howard), obtuvo uno de los primeros éxitos internacionales de la música jamaicana con "Israelites". Antes del éxito de Bob Marley, Dekker fue uno de los músicos jamaicanos más reconocidos, tanto en su país de origen como en el extranjero.
    En 1961, Dekker inició una peregrinación por los estudios de grabación pero su talento no consiguió impresionar a ninguno de ellos, así que el hombre quemó su último cartucho en la compañía Beverley de Leslie Kong, donde realizó una prueba para Derrick Morgan, por aquel entonces la mayor estrella de la compañía.
    Dekker consiguió firmar un contrato con el apoyo de Morgan, pero no grabó su primer disco hasta 1963, y no fue hasta su cuarto sencillo cuando se convirtió en la estrella más grande de la isla. Se trataba de “King of Ska” (el rey del ska), una canción animada y llena de júbilo para la cual Dekker contó con la colaboración de The Cherrypies. La canción sigue siendo una de las más conocidas entre los seguidores del ska de todo el mundo. Gracias a su éxito, Desmond Dekker fue el responsable de la llegada del ska a Europa en los años sesenta.
    Otra figura importante es James Chambers, más conocido por su alias Jimmy Cliff. Nacido el 1 de abril de 1948 en St. James, Jamaica, es un músico de reggae con una gran trayectoria internacional.
    El lanzamiento de sus dos primeros sencillos pasó prácticamente desapercibido pero con la publicación de su disco Hurricane Hattie, Jimmy Cliff alcanzó por fin el éxito; fue producido por el incombustible Leslie Kong, el que, por cierto, también fue, hasta su muerte, productor de iron maiden.
    Otros éxitos posteriores incluían a «King of Kings» y «Pride and Passion», aunque estos nunca se vendieron bien fuera de Jamaica. En 1964, Cliff se trasladó a Reino Unido y debutó internacionalmente con el álbum Hard Road to Travel que recibió excelentes críticas e incluía el tema «Waterfall», que fue todo un éxito aunque, en realidad, bien poco tenía de reggae.
    «Waterfall» fue seguido de «Wonderful World, Beautiful People» y «Vietnam», todas muy populares en buena parte del mundo. El cantautor Bob Dylan se refirió a «Vietnam» como la mejor canción de protesta que había oído.
    Pero fueron Dave and Ansin Collins los primeros que llegaron al número uno en Inglaterra con su tema Double Barrel, justo antes de que apareciera en escena la estrella de Bob Marley
    Pero…¿Qué había sucedido en Jamaica?, ¿Qué eran el reggae, las rastas?, ¿Quién era Jah?, ¿Por qué la ganja, o lo que es lo mismo, la marihuana, estaba legalizada?
    Bueno pues, todo empezó cuando un evangelista llamado Marcus Garvey inició una especie de campaña en la que preconizaba la vuelta a los orígenes, esto es, a Africa, hablando del advenimiento de un nuevo rey de reyes que se coronaria emperador y cuya reencarnación de Dios, o sea, Jah, provocaría que Babilonia (el mundo occidental) se abocara al abismo, doblegada por sus muchos pecados. Una profecía que, a principios del siglo XX causó una gran conmoción en la isla caribeña. Pero aun causó más conmoción cuando esta profecía se cumplió.
    En 1930 el señor Lij Ras Tafari Makonnen adoptó el nombre de Haile Selassie I y se proclamó Negus (emperador) de Etiopía. Ser Negus equivalía también a ser el Elegido de Dios, Señor de Señores, Rey de Reyes, Heredero del Trono de Salomón y Poder supremo de la Santísima Trinidad, todo en una tacada. No me quiero imaginar su tarjeta de visita. Pero ojo, que no había que tomarlo a broma. A fin de cuentas era el emperador número 225 de un imperio con tres mil años de antigüedad.
    Selassie había sido derrotado y derrocado por los italianos en 1936 pero los ingleses lo llevaron nuevamente al trono en 1941. Para los jamaicanos él cumplía a la perfección la profecía de Garvey y, así, nacieron los rastas, seguidores del Negus y elegidos de Jah. Los rastas nunca pierden la esperanza del regreso a su África soñada. Mientras tanto se sienten exiliados en los confines de Babilonia, que es nuestro mundo occidental. Los rastas profesan una conducta estrictamente nazarena: no beben alcohol, no comen carne, viven comunalmente y nunca mendigan ni roban. Se fuman cerca de tres cuartos de kilo de droga a la semana. No dejan pasar un minuto sin liar de nuevo un porro o 'kaya', como hierba sacramental. Asi que, ahí están, esperando la caída de Babilonia que parece que se retrasa un poco. Una feliz espera mecida por su inimitable música y, por supuesto, por la ganja. Bob Marley era uno de ellos.
    Robert Nesta Marley, más conocido como Bob Marley es hoy en día, y casi 40 años después de su fallecimiento, el más grande, conocido y respetado intérprete de la música reggae, y valorado también internacionalmente por ayudar a difundir tanto la música de Jamaica como el movimiento rastafari, del que era un miembro comprometido.
    Bob Marley nació el 6 de febrero de 1945 en una pequeña localidad al norte de la isla de Jamaica. Era hijo de Cedella Booker, una afro-jamaicana que tenía 18 años (cuando nació Bob) y de Norval Marley, un jamaicano blanco de ascendencia y nacionalidad inglesa, capitán de la infantería de marina británica. El padre de Bob murió cuando este tenía 9 años, en 1954.
    Bob Marley alternó el trabajo en una empresa de fundición (donde se quemó un ojo), con la música, que era en realidad su pasión. Así que, en 1962 participó en una audición con nuestro viejo conocido, el productor Leslie Kong que, impresionado, le invitó a grabar algunas canciones. Al año siguiente Marley, fundó los Wailing Wailers con la formación original compuesta por Marley, Bunny Wailer, Peter Tosh, Junior Braithwaite y dos coristas, Beverly Kelso y Cherry Smith.
    En 1966, Bob Marley refunde su banda y crea los míticos The Wailers. Las creencias rastafari de los Wailers dotaron al grupo de una impronta peculiar que no todos entendieron en ese momento pero… entonces conocieron a un hombre que revolucionaría su trabajo: Lee Perry. La asociación entre Perry y los Wailers trajo consigo algunos de los éxitos más notables de la banda. En la primavera de 1972 los Wailers aterrizaron en Inglaterra para promocionar el single Reggae on Broadway, pero no cosecharon demasiados éxitos. A la desesperada, Marley visitó los estudios de grabación de Island Records, que había sido la primera discográfica en interesarse por la música jamaicana, y pidió hablar con su fundador, Chris Blackwell. Este conocía a los Wailers y les ofreció cuatro mil libras para grabar un álbum con los últimos avances tecnológicos de la industria musical, los mismos que gozaban las bandas de rock de la época. Ese primer álbum fue Catch a Fire, fuertemente promovido por Island. El disco no fue un éxito inmediato, y es que la música y las letras comprometidas socialmente de Marley contrastaban bastante con lo que se estaba haciendo hasta entonces en Europa. Los Wailers tocaron en Londres en abril de 1973 y, posteriormente, en los Estados Unidos, participando en algunos conciertos de Bruce Springsteen y Sly & The Family Stone, la principal banda de música negra estadounidense del momento.
    En 1973 el grupo lanzó su segundo álbum, Burnin', con la compañía discográfica Island Records, un disco que incluía nuevas versiones de algunas de sus canciones más importantes, como "I Shot The Sheriff". Fue justamente este tema el que consagró internacionalmente a Bob Marley de la mano de la voz de Eric Clapton, alcanzando el primer lugar en la lista de los sencillos más vendidos en los Estados Unidos.
    El 26 de junio del 78, como era habitual en cada ciudad europea que visitaba, Bor Larley montó un partido de fútbol entre periodistas y todo su grupo, incluidos 'pipas'. Durante el lance, un crítico de la revista 'Rock and Folk' parece que le pisó el pie derecho. Marley cayó lesionado. Sentía unos dolores terribles en el dedo gordo, donde también había perdido la uña. En una clínica le detectaron un tipo de melanoma maligno. Le aconsejaron amputar el dedo. Se negó en redondo. Los rastas no pueden quitarse ni una mínima parte de su cuerpo. Fue entonces cuando Marley comenzó a huir hacia adelante. Tres años después, el 5 de octubre de 1980, visitaba Nueva York por primera vez en su vida. Dos actuaciones en el Madison Square Garden. Vivía el lujo de un hotel al sur del Central Park, pero la mañana del 8 de octubre salió a hacer 'joggin' y se cayó al suelo desplomado. Cuando le atendieron echaba espuma por la boca. En el hospital donde fue ingresado, quedaron horrorizados. El cáncer había alcanzado en su metástasis al cerebro, pulmones, hígado y estómago. Le dieron un mes de vida, pero ni eso le detuvo en su carrera hasta Jah, el dios rasta. Tres días después actuaba en el teatro Stanley de Pittsburgh. Sería su última actuación.
    Con la muerte de Bob Marley, el reagge no murió, no fue una moda más. Han sido muchos los grupos que han seguido, dentro y fuera de Jamaica, la estela de su música. En la Inglaterra colonialista, germinó la semilla de esta música. Y Madness fue uno de sus cultivadores.
    Madness es uno de los principales grupos británicos de ska, formado en 1976. Estuvieron en medio del revival del ska del sello 2 Tone a finales de los 70 juntamente con The Specials y Bad Manners. Madness alcanzó la mayoría de sus éxitos a finales de los años 1970 y en la primera mitad de la década de los años 1980, estando más semanas en las listas inglesas que cualquier otro grupo. Hemos escuchado uno de sus primeros éxitos, One Step Beyond. El álbum, The Liberty of Norton Folgate, alcanzó en 2008 el número cinco en las listas de Reino Unido. Forever Young es una de las canciones incluidas en el álbum.
    UB40 es otro grupo inglés de música reggae formado en Birmingham, Inglaterra, en 1978.
    UB 40 es un grupo multirracial que destacó por su compromiso social y político en sus primeros tiempos. La formación, que como sabéis tomó su nombre de un formulario oficial para el subsidio de desempleo tuvo su origen en la ciudad de Birmingham, donde residían los hermanos Alastair Campbell (1952) y Robin Campbell (1954). Ambos procedían de una familia con tradición musical (sus padres eran cantantes de folk). El grupo se formó hacia 1977, con Jim Brown (1957) Earl Falconer (1959) y Brian Travers (1959).
    Sus integrantes son amigos desde la infancia, de varias razas y procedentes, en todos los casos, de la clase obrera.
    Compraron sus primeros instrumentos con el dinero que Ali, otro de los componentes del grupo, recibió como compensación por una pelea que tuvieron en un pub, aunque algunos de ellos todavía no sabían tocarlos.
    Grabaron una maqueta que fue emitida por una emisora de radio y comenzaron a tocar en algunos pubs y clubes nocturnos, hasta que Chrissie Hynde, la vocalista del grupo The Pretenders los vio tocar y les ofreció acompañarla como teloneros de su grupo durante la gira que realizó en 1979.
    En 1980, publicaron su primer álbum Signing off y crearon su propia compañía discográfica DEP International con la que publicaron Present Arms in Dub.
    En 1983 y con el lanzamiento de su propia versión del famoso tema Red Red Wine de Neil Diamond, (que acabamos de escuchar) obtuvieron su primer éxito y posterior salto a la fama. Han vendido más de 70 000 000 de discos alrededor del mundo.
    Volvieron al número uno en 1987, con la edición de una recopilación llamada The best of UB40 Vol. I, que coincidió con el fallecimiento en un desgraciado accidente de coche de Ray Pablo Falconer (ingeniero de sonido de la banda desde sus inicios); el automóvil lo conducía su hermano Earl Falconer, el bajista de la banda. Como le encontraron el doble de la cantidad permitida de alcohol, fue juzgado y condenado a seis meses de cárcel. Ello obligó al grupo a ralentizar su actividad y a incluir un sustituto en su siguiente gira mundial.
    Tras un paréntesis, en 1993 vio la luz Promises and lies, con otro tema superventas: Can´t help falling in love.
    UB40 se ha convertido en el grupo de reggae de más éxito a escala planetaria. Sus ocho integrantes han vendido setenta millones de discos en casi cuatro décadas de trayectoria y ha colocado una cincuentena de canciones en las listas de éxitos del Reino Unido. Sin duda, una gran banda.
    Y nada más. Como diría nuestro recordado Tierno Galvan… "el que no esté colocado que se coloque y al loro…” Nos despedimos hasta el próximo programa. Hasta entonces, y como siempre… buenas vibraciones!!!
    39 min
  • Nada más que música - The Beatles "El canto del cisne"
    Habíamos dejado al grupo saboreando las mieles del éxito de su Sgt. Pepper’s pero… éste éxito abrió la caja de los truenos y ya nada fue igual. John andaba con su nueva pareja, la artista conceptual Yoko Ono, y Paul pronto rompería lazos con el pasado y se enamoraría de la fotógrafa Linda Eastman.
    En 1968, tras el lanzamiento de su discográfica Appel, se habían convertido en un monstruo y antes de que este monstruo les devorara, quisieron recuperar sus propias identidades. Se reunieron para grabar, pero John y Paul ya no trabajaron juntos. Cada uno aportaba sus propias canciones (George hacía lo mismo) y las grababan como grupo, nada más. En este caldo de cultivo, nada propicio, se cocieron los últimos álbumes de la banda.
    El primero, Magical Mystery Tour, que era la banda sonora de su próxima película, apareció como un doble EP de seis temas a principios de diciembre de 1967. En los Estados Unidos las seis canciones aparecieron en un LP titulado de la misma manera, en el que se incluyeron también los temas de sus últimos sencillos. Allmusic, que es una guía de referencia para los aficionados, decía que las canciones contenidas en el Magical Mystery Tour americano eran: « «enormes, gloriosas e innovadoras».
    Pero amigos, no siempre se acierta y, aunque el álbum estableció un nuevo récord en sus primeras tres semanas de venta inicial en los Estados Unidos, la película, Magical Mystery Tour, dirigida básicamente por McCartney, les trajo la primera crítica negativa por parte de la prensa del Reino Unido, con artículos bastante duros. El Daily Express la calificó de «una indudable basura» y la describió como «una sucesión de imágenes sin editar mostrando a un grupo de gente subiendo y bajando de un autobús y viajando todo el tiempo». El Daily Mail la calificó como «un proyecto vanidoso», mientras que The Guardian la calificó como «una especie de juego de fantasía moral sobre la grosería, la calidez y la estupidez de la audiencia». Les fue tan rotundamente mal que fue cancelada en Estados Unidos.
    Hay en este disco, en la edición americana, una canción editada también en sencillo sobre la que merece la pena detenerse, es Strawberry Field.
    Strawberry Field era el nombre de un orfanato del Ejército de Salvación, muy cerca de la casa de John Lennon en Woolton, un suburbio de Liverpool. Lennon y sus amigos de la infancia solían jugar en el jardín arbolado que se encontraba detrás de la casa. Allí, en ese jardín, todos los veranos se celebraba un fiesta donde el niño Lennon se lo pasaba en grande escuchando la música de la banda del Ejercito de Salvación.
    Él mismo dijo que esta canción refleja la nostalgia y el recuerdo de aquellos primeros años vividos en Liverpool. A pesar de que se está refiriendo a lugares reales, también se detectan fuertes connotaciones surrealistas y psicodélicas. El productor George Martin dijo que cuando escuchó por primera vez la canción, pensó en un «mundo de sueños brumoso e impresionista».
    Para Lennon el periodo de tiempo en el que compuso la canción fue, por decirlo de alguna manera, complicado. A la controvertida frase «somos más populares que Jesucristo» y el desaire a Imelda Marcos, tenemos que añadir que el matrimonio de Lennon con Cynthia Powell estaba fallando y que había comenzado a consumir LSD de forma habitual.
    Con todo, la canción es preciosa.
    Entre tanto, apareció lo que sería el álbum The Beatles, un doble LP popularmente conocido como el White Album —Álbum Blanco— debido a su funda totalmente blanca. En contraposición a las anteriores fundas o cubiertas, el Álbum Blanco —publicado con el plus del diseño minimalista de Richard Hamilton— contrastaba con anteriores diseños de las cubiertas de estilo pop-art como los que realizaba Peter Blake. La inspiración creativa para este álbum llegó de la mano de su nuevo gurú Maharishi Mahesh Yogi. El caso es que el grupo participó en un «curso-guía» de tres meses de meditación transcendental que se convirtió en uno de sus períodos más creativos, produciendo allí un gran número de canciones, incluyendo la mayor parte de las treinta grabadas para el álbum. Pero pronto se cayeron del guindo: Ringo se marchó después de diez días de estancia allí, comparando aquel lugar con un campamento familiar de verano, y McCartney finalmente se aburrió con el comportamiento de sus compañeros en aquel lugar y se fue un mes después. A Lennon y Harrison les tuvieron que abrir los ojos gente de su entorno. Al constatar la manipulación a la que estaban siendo sometidos, Lennon quedó convencido y se fue abruptamente, llevándose a Harrison y al resto de la comitiva consigo. McCartney dijo: «Hemos cometido un error. Pensábamos que había algo más en el Maharishi de lo que realmente había».
    Durante las sesiones de grabación para el álbum, que se extendieron desde fines de mayo hasta mediados de octubre de 1968, las diferencias y los desacuerdos comenzaron a dividirlos. Ringo los dejó por un tiempo, lo que hizo que siguiesen adelante con McCartney tocando la batería en varios temas. El romance de Lennon con la artista vanguardista Yoko Ono contribuyó a crearles tensiones, haciendo que Lennon perdiese el interés en escribir canciones con McCartney. Desobedeciendo el acuerdo que ellos mismos establecieron de no llevar parejas al estudio, Lennon insistió en llevar a Ono a todas las sesiones de grabación, situación que no le agradaba a Harrison. También era cada vez más despectivo con los aportes creativos de McCartney, al que empezó a identificar como «autor de música para abuelitas», calificando la canción «Ob-La-Di, Ob-La-Da» como «música-basura para abuelitas». Recordando las sesiones del White Album, Lennon ofreció un abreviado resumen de la historia que había vivido con sus compañeros a partir de ese momento, diciendo: «Es como si sacaras cada tema de ahí y lo convirtieras en todo mío y todo de Paul [...] solamente yo con músicos de acompañamiento por un lado y Paul igualmente por otro; y me lo pasé bien. Entonces fue cuando nos disolvimos». McCartney también recordó que las sesiones marcaron los comienzos de la ruptura, diciendo: «Hasta ese momento, el mundo era un problema, pero nosotros no lo éramos», lo cual siempre había sido «la mejor cosa de The Beatles».
    Publicado en noviembre, el White Album fue el primer álbum de The Beatles editado por Apple Records. El sello discográfico era una de las divisiones de la empresa Apple Corps, formada por el grupo a su regreso de la India.
    El álbum tuvo más de dos millones de pedidos anticipados, vendiendo casi cuatro millones de copias en los Estados Unidos en poco más de un mes, y sus temas dominaron las listas de las emisoras de radio estadounidenses. A pesar de su popularidad, el doble álbum no tuvo, en los primeros días, una buena acogida. La crítica osciló entre la confusión y el desencanto. Finalmente, la opinión general de la crítica se decantó a favor del White Album, y en 2003 la revista Rolling Stone lo consideró el décimo mejor álbum de todos los tiempos.
    Esta es una de las mejores aportaciones de Harrison al album.
    Para ese entonces, el interés por las letras de The Beatles estaba tomando un aspecto más serio. Cuando la canción de Lennon «Revolution» se había publicado en un sencillo, como anticipo del White Album, su mensaje parecía claro: «libera tu mente» y «no cuentes conmigo» para cualquier conversación sobre la destrucción como medio para alcanzar un fin. En un año caracterizado por protestas estudiantiles que se extendían desde Varsovia hasta París y Chicago, la respuesta de la izquierda radical fue mordaz. Sin embargo, la versión de la canción en el White Album, «Revolution 1», añadía una palabra extra: «count me out... in» (traducible por: «no cuentes conmigo..., cuenta conmigo»), lo que implicaba un cambio de ideas desde la publicación del sencillo. De hecho, la cronología se había invertido: la ambigua versión del álbum se había grabado antes, pero algunos creyeron que The Beatles ahora decían que la violencia política podía ser, a pesar de todo, justificable.
    El LP Yellow Submarine apareció finalmente en enero de 1969. Contenía sólo cuatro de sus canciones inéditas, junto a la pista del título, ya aparecida en Revolver; una canción editada en sencillo en 1967; y siete piezas instrumentales compuestas por George Martin e interpretadas con su orquestada. Debido a la escasez de música nueva que la agrupación proporcionaba, Allmusic sugirió que quizás el álbum «no fuese esencial», salvo por el tema «It's All Too Much» de Harrison, «la joya de las nuevas canciones [...] resplandecida por un mellotron envolvente, una percusión increíble, y un feedback de guitarra fastuoso [...] una excursión virtuosa en la por otra parte confusa psicodelia reinante».
    Aunque Let It Be fue el último álbum que lanzaron, la mayor parte de su contenido fue grabado antes de Abbey Road. Inicialmente llamado Get Back, Let It Be se originó de una idea que Martin atribuye a McCartney: preparar nuevo material e interpretarlo por primera vez en un concierto, grabarlo para un nuevo álbum y filmar sus sesiones de grabación. En este caso, mucho del contenido del disco vino del trabajo en estudio, muchas horas de las cuales fueron capturadas en película por el director Michael Lindsay-Hogg. Martin dijo que los ensayos y la grabación para el proyecto, que ocuparon gran parte de enero de 1969, «no fue en absoluto una experiencia feliz. Fue una época en la que las relaciones entre los miembros de The Beatles estaban en su punto más bajo». Agravado por las relaciones entre McCartney y Lennon, Harrison abandonó los ensayos durante una semana. Regresó con el teclista Billy Preston, que participó en los últimos diez días de las sesiones del álbum y que fue acreditado en el sencillo «Get Back», el único músico en recibir tal reconocimiento en una grabación oficial de The Beatles.
    Pensando en la localización para realizar el concierto, a los miembros de la banda se les agotaron todas las ideas, rechazando, entre otros escenarios, un barco en el río Támesis, el desierto de Túnez y el Coliseo de Roma. Finalmente, acompañados por Preston, llevaron a cabo y filmaron la actuación en la azotea del edificio de Apple Corps en el 3 de Savile Row, Londres, el 30 de enero de 1969.
    Pero había que hacer el disco. Martin se sorprendió cuando McCartney se puso en contacto con él y le pidió que produjera un nuevo álbum, ya que las sesiones de Get Back habían sido —según el productor— «una experiencia desagradable» y que había «pensado que era el final del camino para todos nosotros [...] se habían convertido en personas desagradables - para ellos mismos como para las demás personas.» Las sesiones de grabación de Abbey Road se iniciaron a finales de febrero de 1969.
    El 4 de julio, mientras iba progresando el trabajo en el álbum, apareció el primer sencillo de un miembro de The Beatles en solitario: «Give Peace a Chance» de Lennon, acompañado por la Plastic Ono Band.
    El día que terminaron de grabar «I Want You (She's So Heavy)», de Abbey Road, el 20 de agosto, fue la última vez que los cuatro Beatles estuvieron juntos en el mismo estudio. Lennon anunció su retirada de la formación el 20 de septiembre de 1969, pero se llegó a un acuerdo por el cual no se haría ningún anuncio público hasta que no se resolvieran algunos asuntos legales aún pendientes.
    Lanzado seis días después de la declaración de Lennon, Abbey Road vendió cuatro millones de copias en dos meses y encabezó las listas del Reino Unido durante once semanas.
    Su segundo corte, la balada «Something», se publicó también como sencillo, la primera y única composición de Harrison en aparecer como un lado A en los sencillos de The Beatles. Abbey Road recibió críticas muy variadas: Allmusic considera que es «un oportuno canto de cisne para el grupo» con «algunas de las mejores armonías que pueden ser oídas en cualquier disco de rock». Por otro lado, MacDonald, un importante crítico de la época, lo resaltó como «errático y, a menudo hueco»: «Si no hubiera sido por la aportación de McCartney, Abbey Road carecería de la semblanza de unidad y coherencia que hace que parezca mejor de lo que es». Martin lo colocó como su favorito entre todos los álbumes de The Beatles y Lennon dijo que era «competente», pero «no tenía vida en él», tildando a las aportaciones de Paul como más música de abuelas.
    El 3 de enero de 1970 se grabó la última nueva canción de The Beatles, «I Me Mine», de Harrison, para el aún incompleto álbum Get Back. No había participado Lennon, que se encontraba entonces en Dinamarca. Para completar el álbum, ahora retitulado Let It Be, dieron las cintas de grabación de Get Back al productor estadounidense Phil Spector. Conocido por su característico muro de sonido, Spector había producido recientemente el sencillo en solitario de Lennon «Instant Karma!». Además de remezclar el material de Get Back, Spector editó, empalmó y sobregrabó varias de las pistas que The Beatles habían concebido como grabaciones «en vivo». McCartney estaba insatisfecho con el tratamiento que Spector le dio al material, y particularmente con la orquestación en «The Long and Winding Road», que involucró a un un coro y una orquesta de treinta y cuatro músicos. Por ello, intentó sin éxito detener el lanzamiento del álbum en la versión de Phil Spector. Finalmente, McCartney anunció públicamente la separación del grupo el 10 de abril de 1970, una semana antes de la publicación de su primer álbum en solitario.
    El 8 de mayo se lanzó el álbum Let It Be, y la película documental del mismo título le siguió más tarde. En la ceremonia de los Premios Óscar del siguiente año ganaría el Óscar a la mejor banda sonora. Pero los Beatles ya no eran un éxito seguro. The Sunday Telegraph la calificó como «una película muy mala, pero tierna al mismo tiempo, sobre la ruptura de esta tranquila, perfecta, y a veces atemporal familia de compañeros». Let It Be es el único álbum de The Beatles que ha recibido reseñas negativas, incluso hostiles.
    Paul McCartney presentó una demanda para la disolución de The Beatles el 31 de diciembre de 1970. Las disputas legales continuaron mucho tiempo después de la ruptura, y la disolución de la asociación no surtiría efecto hasta 1975.
    Esta versión de Don’t let me down es la del concierto en la terraza.
    Al final, cada uno de ellos recuperó su individualidad, y por primera vez en su vida, pudieron ser ellos mismos en lugar de ser un Beatle.
    Y entonces, como si el manto mágico que siempre les había protegido se esfumase de golpe, descubrimos que John era un grosero que se compadecía de si mismo, que Paul era malicioso y transmitia tensión por donde pasaba, que George, con sus barbas y su postura de loto era un pedante redomado y un roñoso y que Ringo, que se bebía el Nilo, cantaba country sensiblero acodado en la barra.
    Pero es que siempre habían intentado decírnoslo y, al final, no tuvimos más remedio que aceptarlo: solo eran cuatro seres humanos que hacían muy buena música.
    Y esto, queridos oyentes, es el fin. The End, The Beatles.
    Hasta aquí llegaron los Beatles y hasta aquí hemos llegado nosotros en el día de hoy. El final del mito dio paso a otros muchos músicos que, con el mismo genio, con el mismo talento, nos han proporcionado momentos musicales memorables y de los que nos ocuparemos. Eso si, ellos fueron los primeros.
    Amigos oyentes, disfrutad de la semana lo máximo posible y el próximo día os espero a todos aquí, en vuestra casa, en Radio La Granja. Hasta entonces… Buenas vibraciones!!!
    39 min
  • Nada más que música - Intimismo y Country Rock
    Aunque entre 1969 y 1973 todos lo caminos conducían al rock, no faltaron vertientes más suaves como contrapartida. Los nuevos cantantes que se acompañaban de guitarras o pianos, los nuevos folk singers, hicieron del intimismo una veta llena de matices y grandes canciones. Fueron muchos los artistas que participaron de esta sensibilidad. Hoy veremos algunos de ellos.
    Crosby, Stills & Nash's, asentados en California, arroparon e inyectaron nueva vida al extinto California sound, lejos ya de sus días de música surf. Guitarras puras, voces y armonías comenzaron a destacar como una élite de calidad. David Crosby procedía de los Byrds, Graham Nash de los Hollies y Stephen Stills de Buffalo Springfield (como Neil Young, que se les uniría ocasionalmente). La brillantez acústico-vocal del grupo fue pionera y también destacó como supergrupo. El trío debutó con Marrakesh express y se consolidó con su segundo LP, Dejá vu, ya como cuarteto y grabado en vivo. Pero vamos a escuchar todavía un precioso tema de su primer disco: Suite: Judy Blue Eyes
    Realmente, este primer disco del grupo es toda una caja de sorpresas. Otro de los temas, Guinnevere, es una preciosa canción que destaca por sus sombríos acordes arpegiados en guitarras entrelazadas a la perfección. Es una música distinta, suave, esfumada. Enmarcada en un mundo que no había cambiado para mejorar. La canción era un bálsamo para los veteranos de las manifestaciones contra la guerra del Vietnam. Decía, “Las gaviotas trazan círculos sin parar, canto coros en silencio”.
    Este álbum debut, Crosby, Stills & Nash, se publicó en mayo de 1969, pero se vendió a muy buen ritmo durante toda la década siguiente y llegó a ser cuádruple disco platino.
    La gran expectación creada por el grupo hizo que Déjà Vu, su segundo álbum publicado en marzo de 1970, llegara al primer puesto de la lista estadounidense Billboard 200.
    Durante su estancia en San Francisco, Young y Crosby oyeron las noticias sobre la masacre de la Universidad Estatal de Kent, en la que la Guardia Nacional reprimió una manifestación estudiantil provocando la muerte de cuatro estudiantes. Esta situación inspiró a Young a componer "Ohio", un tema grabado en apenas una semana.
    Y es que la música de CSN refleja los puntos de vista de la contracultura de finales de los años 60 y comienzos de los 70. Con protestas en contra de la guerra de Vietnam durante los años 70, particularmente por Crosby, el grupo no ocultaba sus inclinaciones políticas, especialmente en materia antibelicista.
    Graham Nash, por ejemplo, grabó una canción en respuesta a un evento político concreto. "Chicago", hacía referencia a los Chicago Seven, un grupo de siete activistas pacifistas acusados de conspiración e incitación a los disturbios en Chicago durante la Convención Nacional Demócrata de 1968. Uno de los acusados, Bobby Seale, alborotó un poquillo en el tribunal, y como resultado fue amordazado y atado a su silla durante el juicio.
    De Neil Young ya hemos oído su canción "Ohio". Su publicación marcó la declaración musical más atrevida hasta la fecha en relación con la guerra de Vietnam, al mencionar explícitamente el nombre de Richard Nixon y expresar la rabia y la desesperación de la contracultura.
    Sin embargo, la naturaleza deliberadamente tenue del cuarteto se desplomó con el éxito, y el grupo se separó después de su gira en verano de 1970.
    Grabaciones de varios conciertos fueron recopilados en el doble álbum 4 Way Street. Este es uno de sus directos: Love the One You're With
    Crosby, Stills an Nash crearon escuela y uno de sus alumnos más aventajados fue el trio América con su éxito A horse with no name.
    Este intimismo en la música dio nombres famosos de mujeres como Carol King, Judi Collins, Carly Simon o Joni Mitchel o de hombres como James Taylor o Neil Diamond. Como muestra… Carly Simon.
    Y otra muestra… James Taylor
    El country rock daría en este tiempo una de las bandas históricas de los setenta: The Eagles. Con Don Henley y Glenn Frey al frente
    Eagles fue una banda estadounidense de country rock y folk rock formada en Los Ángeles, California, en 1971, y que permaneció activa hasta el 2016, en que finalizó la carrera de la banda, con la muerte de uno de los fundadores y su vocalista Glenn Frey
    Con cinco sencillos y seis álbumes números uno, Eagles están entre los más destacados grupos de estudio de los años 70.
    El álbum de estreno homónimo del grupo fue grabado y lanzado rápidamente en junio de 1972. Con una mezcla de rock y country, entró directamente al puesto número 3 del top 40 con su primer sencillo, Take It Easy, tema compuesto por Glenn Frey y su amigo Jackson Browne. El segundo sencillo extraído del álbum fue "Witchy woman".
    Su segundo disco, Desperado, trata sobre viejos proscritos del Oeste, comparando su estilo de vida con el de las estrellas de la música actual; este fue el primer álbum conceptual del grupo. Durante las sesiones de grabación, Don Henley y Glenn Frey empezaron a componer juntos, firmando ocho de las once canciones del álbum, entre las que se encuentran dos de las más populares del grupo: «Tequila Sunrise» y «Desperado». Por su parte, las buenas capacidades del guitarrista Bernie Leadon con el banjo, guitarra y mandolina destacan en las canciones de bluegrass, como Twenty-One.
    El disco supuso un cambio significativo para el grupo. El trabajo conjunto de Henley y Frey en la mayor parte de las canciones fue el inicio de una colaboración que continuó en los siguientes años y que alejó del liderazgo al resto del grupo. Vamos a escucharles en una canción muy del Oeste: Twenty-One.
    En 1975 publicaron One of these nights, y supuso una más agresiva propuesta de rock. El álbum muestra la eficacia creativa de Henley y Frey componiendo en equipo, sobre todo en la pista que da título al álbum y con la que ganaron un Grammy, "One of these nights" fue número 1 en las listas de Billboard el 2 de agosto de 1975. En este momento, los conflictos dentro de la banda se habían intensificado. Las grabaciones y el estrés creado por las giras caldearon los ánimos, y los egos se enfrentaron. Entre el lanzamiento de One of these nights y la gira, Bernie Leadon abandonó el grupo, desilusionado con la dirección musical que la banda estaba tomando. Joe Walsh, un solista y guitarrista ya reconocido por entonces, se unió al grupo en 1976 y aportó un lado mucho más rockero y desenfadado a la banda, algo que Frey y Henley estaban buscando. Esto es Of These Nights
    El siguiente álbum del grupo, Hotel California, terminó de catapultarlos a la cima de la fama y con él ganaron otro Grammy. Salió en diciembre de 1976. "New Kid in Town", uno de los cortes del álbum, fue número uno en Billboard el 26 de febrero de 1977 y "Hotel California" alcanzó dicho puesto el 7 de mayo de 1977.
    El álbum contiene un buen número de joyas. "Life in the fast lane" también fue un gran éxito, y con su sonido mas hard rock, inició un giro al estilo de la banda que no fue del agrado de todos. Después de la gira, Randy Meisner abandonó la banda y se mudó de regreso a su Nebraska natal, donde comenzó su carrera en solitario. La banda lo sustituye por Timothy B. Schmit.
    "Hotel California" ha aparecido en varias listas como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos y además es el trabajo de estudio de mayores ventas del grupo. Sólo en los EE UU ha vendido más de 16 millones de copias, y 32 millones a nivel mundial.
    Los Eagles aportan su "visión agridulce" de la sociedad estadounidense a través de las ventanas de un hotel que representa metafóricamente el mundo de las drogas. "Hotel California" es uno de los discos más vendidos de la historia y su tema estrella.
    La canción "Hotel California" dura 6 minutos y medio y se les pidió que la recortaran para hacerla más comercial. Don Henley se negó. Fue el primer sencillo de esa longitud en llegar a lo alto de las listas de ventas.
    Si ellos no la cortaron, nosotros tampoco. Así que, nos despedimos hasta la próxima semana mirando por las ventanas de este enigmático hotel. Pero, que no se nos olvide… Buenas Vibraciones!!!
    36 min
  • Nada más que música - Dylan - Hendrix - The Doors
    Durante nuestro recorrido a lo largo de esta década prodigiosa de los 60, hemos visto, de pasada, detalles de la actividad artística de algunos de los más influyentes actores del mundo de la música y la literatura. Entre ellos, el Sr. Robert Allen Zimmerman, o lo que es lo mismo: Bob Dylan.
    Talkin' New York, una de las dos canciones propias de su primer disco titulado Bob Dylan.
    Sus composiciones más celebres datan de la década de 1960, en la que se dio a conocer como cantautor folk con composiciones como «Blowin' in the Wind» y otras, todas ellas con un importante contenido de protesta social.
    Blowin' in the Wind» fue publicada en el álbum de estudio The Freewheelin' Bob Dylan en 1963. Aunque ha sido descrita como una canción protesta, posee una serie de preguntas retóricas sobre temas como la paz, la guerra y la libertad. El verso «The answer, my friend, is blowin' in the wind» —en español: «La respuesta, amigo mío, está soplando en el viento»— ha sido descrito como «impenetrable y ambiguo: o bien la respuesta es tan obvia que está justo en tu cara, o la respuesta es tan intangible como el viento».
    Tras dejar atrás la música folk, Dylan modificó la música popular en 1965 con el álbum Highway 61 Revisited, uno de los trabajos musicales más influyentes del siglo XX, en el que combinó la música rock con composiciones complejas y literarias influidas por imaginería surrealista. Su primer sencillo, «Like a Rolling Stone», fue elegido como la mejor canción de todos los tiempos por la revista Rolling Stone y alcanzó el segundo puesto en la lista estadounidense Billboard Hot 100.
    Tras Highway 61 Revisited, Bob Dylan consolidó su interés por el rock y el blues con trabajos como Blonde on Blonde. Este disco es el séptimo álbum de estudio del músico, publicado por Columbia Records en mayo de 1966. Las sesiones de grabación del álbum comenzaron en Nueva York en 1965, con el respaldo de un elevado número de músicos, entre los que se incluyeron miembros de la banda The Hawks, que cuatro años después se convirtió en The Band. La grabación continuó hasta enero de 1966, pero solo pudieron cerrar una canción. Por sugerencia de los músicos, y con la compañía del teclista Al Kooper y el guitarrista Robbie Robertson, Dylan se trasladó a los CBS Studios de Nashville, Tennessee para continuar con la grabación. Estas sesiones, que contaron con la participación de músicos de sesión locales, fueron más fructíferas en comparación con las de Nueva York, y en dos meses se grabó el resto de las canciones. Ente ellas, ésta: Just Like a Woman.
    El álbum, uno de los primeros discos dobles en la historia de la música moderna, completó la trilogía de rock que Dylan comenzó con Bringing It All Back Home en 1965 y continuó con Highway 61 Revisited un año después, y gran parte de la crítica musical lo consideró de forma casi unánime como uno de los mejores álbumes de rock de todos los tiempos. Combinando la experiencia de los músicos de sesión de Nashville con la sensibilidad literaria modernista de Dylan, las canciones del álbum fueron descritas como una operación a gran escala musical, mientras que la lírica fue descrita como «una mezcla única entre lo visionario y lo coloquial».
    En términos comerciales, Blonde on Blonde alcanzó el puesto nueve en la lista estadounidense Billboard 200, y la RIAA lo certificó como doble disco de platino, mientras que en el Reino Unido entró en la posición tres de las listas UK. A lo largo de la década de 1970, después de sufrir un accidente de motocicleta en 1966 y no salir de gira durante ocho años, obtuvo un mayor éxito comercial con discos como Planet Waves, Blood on the Tracks y Desire, todos números uno en EEUU. Del primero de estos discos, extraemos el corte Forever young
    A finales de la década, abrió una nueva etapa musical con la publicación de Slow Train Coming, con una profunda temática religiosa. Aunque el trasfondo religioso y su interés por la Biblia se mantuvo a lo largo de los años, después de Infidels comenzó a grabar discos con un mayor peso de temas seculares como Knocked Out Loaded y Down in the Groove, que obtuvieron peores resultados comerciales y de crítica.
    La carrera musical de Dylan resurgió a finales de la década de 1980 con el lanzamiento de Oh Mercy, producido por Daniel Lanois calificado por la prensa como el «regreso a la formalidad musical». De este álbum es Everything is Broken, que ya estamos escuchando.
    Entre los años 1988 y 1990, Bob Dylan formó parte de una super- banda, The Traveling Wilburys (Los Wilbury viajeros) integrada por el propio Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne, Roy Orbison y Tom Petty, junto con el acompañamiento a la batería de Jim Keltner. Solo sacaron dos discos al mercado: Traveling Wilburys Vol. 1 y Traveling Wilburys Vol. 3.
    Los músicos había disfrutaron mucho trabajando juntos en otros proyectos y decidieron grabar un álbum completo. Bajo el título de Traveling Wilburys Vol. 1 y compuesto entre los cinco miembros del grupo, el álbum fue grabado en un periodo de diez días en mayo de 1988 en el jardín y la casa del miembro de Eurythmics Dave Stewart.
    Traveling Wilburys Vol. 1 fue un éxito comercial y de crítica que alcanzó el estatus de triple disco de platino en Estados Unidos y fue nominado a los premios Grammy en la categoría de mejor interpretación rock.
    El 6 de diciembre de 1988, apenas dos meses después de la publicación de Traveling Wilburys Vol. 1, Roy Orbison falleció de un ataque al corazón. En su homenaje, el videoclip de «End of the Line» incluyó la guitarra eléctrica de Orbison balanceándose sobre una mecedora mientras el resto del grupo tocaba la canción. Esta canción.
    Las letras de Dylan incorporan una variedad de temas sociales, políticos, filosóficos y literarios que desafiaron la música pop convencional existente y apelaron generalmente a la contracultura emergente en la época. Influido por gente como Woody Guthrie, Robert Johnson y Hank Williams, Dylan amplió y personalizó géneros musicales a lo largo de cinco décadas de carrera musical, en las que exploró la tradición musical estadounidense con el folk, el blues, el country, el gospel, el rock and roll y el rockabilly, así como la música folk inglesa, escocesa e irlandesa, pasando por el jazz y el swing. Dylan toca la guitarra, la armónica y los teclados, y respaldado por una alineación de músicos cambiante, ha salido de gira anualmente desde finales de la década de 1980, en lo que se conoce como Never Ending Tour, en español: La gira interminable.
    A lo largo de su carrera, Dylan ha sido reconocido y honrado por sus composiciones, interpretaciones y grabaciones. Sus discos le han valido varios Grammys, Globos de Oro y premios de la Academia, y su nombre se halla en el Salón de la Fama del Rock and Roll, el Salón de la Fama de Compositores de Nashville y el Salón de la Fama de los Compositores. En enero de 1990, fue investido Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por el Ministro de Cultura de Francia Jack Lang. En 1999, fue incluido en la lista de las cien personas más influyentes del siglo XX elaborada por la revista Time. En el año 2000, ganó el Premio de Música Popular de la Real Academia Sueca de Música, y en 2004 alcanzó el segundo puesto en la lista de los cien mejores artistas de todos los tiempos elaborada por la revista Rolling Stone, después de The Beatles. El 13 de junio de 2007 fue premiado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, y un año después recibió un reconocimiento honorario del Premio Pulitzer por su «profundo impacto en la música popular y en la cultura norteamericana, marcado por sus composiciones líricas de extraordinario poder poético». Por último, el 13 de octubre de 2016, la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura por «haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición de la canción estadounidense». Que más se puede decir de este artista? Larga vida a Bob Dylan.
    Y otro mito de la música en los 60, nada más y nada menos que Jimi Hendrix
    James Marshall «Jimi» Hendrix nació el 27 de noviembre de 1942. A pesar de que su carrera profesional solo duró cuatro años, es considerado uno de los guitarristas más influyentes de la historia del rock. El Salón de la Fama del Rock and Roll lo describe como «Indiscutiblemente uno de los músicos más grandes de la historia del rock». A finales del 66 se trasladó a Inglaterra. Alli conoció a Chas Chandler, bajista de The Animals que se convirtió en su mánager. En cuestión de meses, Hendrix ya había obtenido tres sencillos Top 10 en el Reino Unido con su banda The Jimi Hendrix Experience: «Hey Joe», «Purple Haze» y «The Wind Cries Mary».
    Saltó a la fama en Estados Unidos después de su actuación en el Monterrey Pop Festival de 1967. Al año siguiente, en 1968, su tercer disco de estudio, "Electric Ladyland", llegó al primer puesto de la lista estadounidense de éxitos; fue su éxito comercial más grande y único número uno en su país. En su momento fue el artista mejor pagado por su concierto en el Festival de Woodstock (1969) y el Festival de la Isla de Wight (1970).,
    Las influencias musicales de Hendrix se inspiraron en el rock and roll y blues eléctrico de Estados Unidos. Es conocido por usar amplificadores con distorsión, alto volumen y ganancia, además de que fue un innovador en aprovecharse de los acoples generados por la guitarra. También ayudó a popularizar el uso del pedal con wah-wah y fue el primero en utilizar efectos phaser estereofónicos en sus grabaciones. Holly George-Warren de la revista Rolling Stone comentó: «Hendrix fue pionero en el uso del instrumento como una fuente de sonido electrónico. Los guitarristas anteriores a él habían experimentado con acoples y distorsión, pero Hendrix convirtió esos efectos y otros en un vocabulario controlado y fluido igual de personal que el blues con el que comenzó».
    Su imagen también dio que hablar: plumas de colores, sombreros, ropa de fantasía, sedas, pañuelos, chaquetas con chorerras (a la moda de 1967). No solo fue su música, también el componente sexual y provocador que Hendrix daba a su vida pública. Fue el primer artista negro que se metió de lleno en la Inglaterra multiétnica. Vivió cinco años en la cima, Quemó su guitarra en el Festival de Monterrey y tocó un dramático himno americano en el de Woodstock.
    Recibió varios premios durante su vida y también de forma póstuma. En 1967, los lectores de Melody Maker le votaron como el mejor músico popular del año, en 1968, Rolling Stone lo nombró músico del año, Disc and Music Echo le distinguió con el título de mejor músico de 1969, mientras que, en 1970 Guitar Player le otorgó el voto de mejor guitarrista del año.
    Murió el 18 de septiembre de 1970, ahogado en su propio vómito, a los 27 años de edad. Una nueva alta en el desdichado club de los 27.
    The Doors, otro grupo genial y maldito en las mismas proporciones. Esta banda se formó en Los Ángeles (California), en julio del año 1965 y se disolvió el año 1973. Junto a Jefferson Airplane, Grateful Dead y Pink Floyd, se convirtió en uno de los exponentes de la psicodelia de los años 60.
    Su trayectoria empezó en 1965, cuando Jim Morrison se encontraba en la playa de Venice, California, y se encontró a un viejo compañero de la UCLA, Ray Manzarek. Hablando, hablando, Morrison aprovechó para leerle a su viejo amigo la letra de «Moonlight Drive», un poema que acababa de escribir. Impresionado por la calidad de estos versos, allí mismo decidieron formar un grupo.
    La banda quedo configurada definitivamente por cuatro músicos, los ya citados Morrison y Manzarek, voz y teclados respectivamente y Krieger, a la guitarra y Densmore a la batería. La banda tomó su nombre de un verso del poeta William Blake: (Si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito.)
    The Doors se diferenciaba de muchos grupos de rock de la época, porque no usaban un bajo en concierto, en vez de esto, Manzarek tocaba las melodías del bajo con la mano izquierda en su piano Fender, y las melodías del órgano con la mano derecha.
    Muchas de las canciones originales las hicieron en conjunto. Morrison aportaba las letras y parte de la melodía, y el resto contribuía con el ritmo y el sentimiento de la canción. Una de ellas fue la que acabamos de oir, Hello, I Love You y lo cierto es que, en este caso, la composición les dio unos buenos quebraderos de cabeza. La canción en cuestión es igualita a otra de The Kinks. Y claro, los demandaron.
    Aunque, ciertamente, este tipo de demandas, por lo menos a Morrison, les traían al fresco. Eran tantos los problemas que generaban a su paso que los escándalos pasaron a ser cotidianos. Como ejemplo, y para no regodearnos en el asunto, en 1966, el grupo tocaba en el club Whisky a Go Go. El 21 de agosto este año, el club despidió a la banda por un incidente en una presentación de "The End", que vendría a anunciar toda la controversia que seguiría al grupo en sus años de historia. Morrison, gritó, en la parte "edípica" de la canción: "Father? Yes son?, I want to kill you", "Mother? I want to fuck you" ("¿Padre? Sí hijo?, Quiero matarte", "¿Madre? Quiero follarte"). Y no sentó bien. Bueno, esta es esa canción The End en una versión especialmente editada para la película Apocalypse Now.
    El LP homónimo de The Doors, lanzado en enero de 1967, causó sensación en los círculos musicales. En este disco aparecían muchas de las grandes canciones de su repertorio, incluyendo el famoso "The End".
    Su segundo single, de este LP, "Light My Fire", puso al grupo junto con Jefferson Airplane y The Grateful Dead entre los mejores nuevos grupos estadounidenses de 1967.
    Rápidamente la banda ganó reputación. Con su buena pinta, presencia magnética y sus pantalones de cuero, Jim Morrison se volvió un ídolo del rock y un "sex symbol", aunque se veía limitado con las restricciones morales del estrellato. Antes de su presentación en el "Show de Ed Sullivan" , 15 minutos antes de empezar el programa, los censores de la CBS exigieron a Morrison que cambiara la letra de Light My Fire, en la línea (Nena, no podríamos habernos elevado más), por la posible referencia a las drogas. Morrison les preguntó qué es lo que debería decir , y le contestaron que él era el poeta y que algo se le ocurriría.
    Bueno, pues como cabía esperar, Morrison cantó la línea original y se presentó en la televisión en vivo, con una CBS sin capacidad de pararlo. Ed Sullivan, furioso, se negó a estrechar las manos a los miembros de la banda, y nunca más fueron invitados.
    Morrison siguió fomentando su fama de rebelde cuando fue arrestado en New Haven, por hablar mal sobre la policía al público. Morrison dijo que un celoso oficial le había lanzado gas lacrimógeno al sorprenderlo con una chica en los bastidores.
    En 1971, después de la grabación de L.A. Woman, Morrison decidió tomarse un tiempo libre y se mudó a París con su novia, Pamela Courson, en marzo. Lo había visitado el verano pasado y, por un tiempo, pareció contento con escribir y explorar la ciudad. Pero luego volvió al alcohol y hasta se cayó de un segundo piso en una ocasión.
    Morrison falleció en confusas circunstancias el 3 de julio; su cuerpo fue encontrado en la bañera. La conclusión fue que murió por un ataque al corazón, aunque se reveló que no se le había hecho la autopsia antes de ser enterrado en el Cementerio Père-Lachaise el 7 de julio. Una versión bastante difundida menciona que el deceso de Morrison se produjo por sobredosis en un bar Parisino llamado "Rock n' Roll Circus", concretamente en los baños del bar después de encerrarse para ingerir cocaína, y que su cuerpo había sido trasladado por algunos amigos a la bañera de su casa.
    Por añadidura, el forense, en su informe oficial, describió el cadáver del cantante como el de "alguien de más de 50 años y 1.90 m. de altura" (Jim en realidad tenía 27 años y su talla oscilaba entre 1.78 m. y 1.75 m, sin sus botas tejanas puestas), lo que nos plantea la duda de la capacidad profesional del forense.
    Jim Morrison murió a los 27 años. Otro a la lista. Por cierto, En 1974, tres años más tarde, la novia de Morrison, Pamela Courson, también murió a la edad de 27 años.
    Bueno, hoy si que hemos conocido un poco mejor a tres grandes estrellas. Sin ellos, y a pesar del poco tiempo que algunos estuvieron en el negocio de la música, los derroteros del rock and roll hubieran sido otros. Lo malo del asunto es que el talento no siempre viene unido al equilibrio mental, deberían ajustárnoslo de serie. A mi me hubiera venido muy bien, sobre todo en lo tocante al talento. En fin, gracias a todos por vuestra atención, espero os hayáis divertido oyendo el programa tanto como nosotros haciéndolo.
    Volvemos la próxima semana, con que haced lo que sea pero estad ahí, al otro lado del receptor. Hasta entonces… BUENAS VIBRACIONES.
    41 min

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