NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - Canción francesa, años 60 - II
    Seguimos con la espléndida generación de artistas que brillaron en el país vecino durante la década de los sesenta. Empezamos esta segunda parte de nuestro especial con Jacques Brel.
    Brel realmente era belga pero vivió toda su vida artística en París y sus últimos años en las islas Marquesas, en la Polinesia Francesa.
    A partir de 1952 empezó a componer sus primeras canciones que cantaba por los múltiples cabarets de Bruselas con la oposición frontal de su familia. El perseveró en su empeño y, abandonando a su mujer y sus hijas, en 1953 se marchó a París y solo cuando hubo conseguido un relativo éxito reunió de nuevo a su familia.
    En 1956 ya iba de gira por Europa y fue entonces cuando grabó su primer gran éxito: Qunad on n’a que l’amour
    En 1957 grabó su segundo sencillo, recibiendo el Grand Prix de l’Académie Charles cros y al año siguiente consiguió por fin ser aclamado en el Olympia. A partir de este momento, las giras fueron imparables. Vamos a escuchar la grabación de estos conciertos. Jacques Brel, en directo, desde el Olympia de Paris: Mathilde.
    En 1959 Brel graba lo que sería su obra maestra y su mayor éxito, el sencillo Ne me quitte pas (No me abandones), una sentida balada con una sencilla estructura melódica y una poderosa letra inspirada en la ruptura amorosa con Suzanne Gabriello "Zizou", Brel abandonó a su amante embarazada mientras ella suplicaba. Esto detalle es muy interesante ya que, contra lo que pudiera parecer, no es el Brel el que suplica para que no le abandone su amante sino que es ella, embarazada, la que le pide, desesperadamente, que no le deje. La más bella canción de amor de todos los tiempos es en realidad la humillación que se impuso el cantautor belga por el miserable trato que brindó a su amante 'Zizou'. Brel acabó como un cobarde. Al final, se comportó como un hombre melindroso y poco fiable que se resistió a abandonar a su esposa y que se agarró a la vieja costumbre machista de presumir de esposa y querida. Ahora bien, la canción es preciosa.
    En 1973 lo abandonó todo y se retiró a las Islas Marquesas, en la Polinesia Francesa, donde se dedicaría a navegar en su velero Askoy y a pilotar un bimotor que utilizaría como avión-taxi para ayudar a los habitantes de las islas. Murió a causa de un cáncer de pulmón en París en octubre de 1978 y fue enterrado en las Islas Marquesas, a pocos metros de la tumba del pintor Paul Gauguin. Esta canción, Les Marquises, fue su última grabación
    En la misma onda que nuestro amigo Jacques Brel, encontramos a un genial Georges Brassens. Nacido en Séte, Francia, el 22 de octubre de 1921, fue el exponente más relevante, tanto de la canción francesa como de la trova anarquista del siglo XX. Su fama se cimentó gracias a melodías sencillas y elegantes y a sus letras, variadas y elaboradas. Se le considera uno de los mejores poetas franceses de la posguerra, no en vano ganó el premio nacional de poesía de su pais. Procedente de una humilde familia obrera, se trasladó a París en 1939 y tras realizar estudios elementales, entró a trabajar en Renault. De ideología libertaria, militó en la resistencia francesa tras la ocupación alemana de París en la Segunda Guerra Mundial, colaboró con la publicación clandestina Libertaires y, en 1942, publicó su primer libro de poemas. A principios de los cincuenta comenzó a grabar sus primeras canciones, y entre ellas, esta conocida “La mala reputación”
    Su peculiar forma de hacer le llevó a ser referencia obligada para los intelectuales franceses del momento y sus periódicas presentaciones en L'Olympia fueron seguidas por públicos de más de una generación. Como he dicho antes, la simplicidad de sus canciones contrasta con unos textos llenos de ironía, de alto contenido político y crítica social. Como en esta admirable “Marinette”.
    Os acordareis de la versión que de esta canción hizo Javier Krahe, y es que Brassens fue admirado por el resto de los autores e intérpretes europeos que versionaron sus canciones en múltiples ocasiones, y no solo por artistas ligados al Folk o a la canción de autor, sino también al Rock, como el español Loquillo, o Paco Ibáñez, que cantó varias de sus canciones durante su largo exilio parisino y que fue el introductor de Brassens en España, Pi De La Serra, Joaquín Carbonel y, de alguna manera, Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat o Joaquín Sabina mantienen claras influencias de Brassens en algunas de sus composiciones. Nos despedimos de Brassens con una de estas versiones: Joaquín Carbonel y Joaquín Sabina cantan la divertida “El Gorila”
    Brassens murió de cáncer en 1981, en Saint-Gely-du-Fesc, después de haber sufrido problemas de salud durante muchos años. En otra línea, diametralmente distinta, nos encontramos con Charles Adnavour.
    Charles Aznavour nació en París de padres armenios, y su nombre es ………… impronunciable. Debutó en la canción junto a su hermana Aída, al mismo tiempo que en el teatro en 1933, donde interpretó desde los 11 años diferentes papeles infantiles. Aznavour escribió canciones para estrellas como Piaf, Juliette Gréco, Eddie Constantine, pero al principio de su carrera tuvo muchas dificultades para triunfar. Más tarde, supo explotar este periodo de su vida en una canción que recoge el estado de ánimo de un fracasado en el mundo de la canción: «Je m'voyais déjà» que es la que acabamos de escuchar. Su primer triunfo data de 1953, cuando actuó en el teatro Olympia y «Sur ma vie» se convirtió en su primer gran éxito.
    Aznavour poseía una capacidad especial para resumir en pocas frases una situación en la que se encuentran muchas personas. También supo explotar muy bien su persona, su talla, su voz: sus defectos se convirtieron en cualidades. Y otra de su cualidades fue saber elegir a sus colegas. En 1944 grabó con Frank Sinatra el clásico “You Make Me Feel So Young” para el álbum Duets del legendario crooner norteamericano.
    Y, aunque sea brevemente, no quiero dejar pasar una fenomenal versión que de su canción “Morir de amor” hicieron a duo Aznavour y Compay Segundo.
    El 1 de octubre de 2018, fue encontrado muerto en una bañera en su casa en Mouriès a la edad de 94 años. Un informe de autopsia concluyó que Aznavour murió de un paro cardiorrespiratorio complicado por un edema pulmonar. Le despedimos con una canción que le hace justicia: For me formidable
    Y vamos con Edith Piaf. Nació en París, el 19 de diciembre de 1915, bajo el nombre de Édith Giovanna Gassion. Su infancia fue tremenda. Para hacernos una idea, relataremos esquemáticamente por lo que pasó nuestra, todavía, pequeña estrella: Su padre era acróbata, que bueno, dicho así, tampoco tiene nada de particular, pero el Sr. Gassion, que así se llamaba, para celebrar su nacimiento se emborrachó y dejó a su madre, Annetta, de origen ítalo-bereber que, a su vez, era cantante ambulante. Sin ningún tipo de ayuda, tuvo que afrontar el parto sola. Salió a la calle por sus propios medios, pero no consiguió llegar al hospital y Edith nació en plena calle debajo de una farola frente al número 72 de la calle de Belleville en París. Y vamos a poner un poco de música porque si no esto va a acabar mal.
    “No, nada de nada, no lamento nada, ni el bien ni el mal que me hayan hecho” Toda una declaración de principios.
    Pero seguimos con la historia. Annetta, su madre, al ser demasiado pobre como para criar a la pequeña Edith, la confía a su madre, o sea, a su abuela, quien en vez de darle leche con biberón, la alimentaba con vino, con la excusa de que así se eliminaban los microbios. Después la entrega a su padre, el tal Sr. Gassion, quien está a punto de ir al frente en la Primera Guerra Mundial, lo que lo lleva a dejar a la niña con su madre, o sea, la abuela paterna de Édith, que era dueña de una casa de prostitución en Bernay, Normandía, donde la niña es criada por las prostitutas de la casa. Bueno, no se que decir, que esta señora cantara cosas como “La vie en rose” tiene mucho, mucho mérito.
    En 1933, con diecisiete años, y después de deambular cantando por las calles de París, se enamoró de un chico de recados, Louis Dupont, con quien poco después tuvo su única hija, una niña llamada Marcelle, que murió a la edad de dos años de meningitis. Pero bueno, por lo demás, todo bien.
    Y bueno, a pesar de sus innumerables romances fallidos, de su adicción a la morfina, del fallecimiento de su única hija a la edad de dos años, Edith Piaf fue una mujer comprometida con su tiempo. Durante la ocupación alemana, la cantante cambia su nombre artístico de "La Môme Piaf" por el de "Edith Piaf" y continúa dando conciertos, sin ceder a la ocupación nazi. Ella interpreta canciones con un doble sentido evocando la Resistencia cuando interpreta Tu es partout en la que alude a la traición de un amante. En este período tan difícil para todos los habitantes de Francia, Piaf se erige como protectora de los artistas judíos, perseguidos por las autoridades alemanas.
    Edith se convirtió también en una especie de icono parisino y en la década de 1950, Piaf era famosa en muchos países. El público norteamericano la consagró en 1956 en el Carnegie Hall de Nueva York, al que regresó con frecuencia, tras iniciar ese mismo año una cura de desintoxicación.
    Hymne a l’amour, una desgarrada canción de amor.
    En 1959, Édith se desploma en escena durante una gira en Nueva York. Volvió a París en un penoso estado de salud y sin Moustaki, su romance del momento que la abandona antes de regresar a Francia.
    En 1961, Édith Piaf, a petición de Bruno Coquatrix, ofrece una serie de conciertos, tal vez los más memorables y emotivos de su carrera, en el Olympia de París, local que estaba bajo amenaza de desaparecer por problemas financieros. Es en ése, su salón de espectáculos favorito, en donde interpreta la canción Non, je ne regrette rien, canción que, como hemos visto, se adapta perfectamente a su persona. Con ello salva al Olympia.
    El 11 de octubre de 1963, Édith Piaf fallece en Plascassier a los 47 años de edad, por causa de cáncer hepático.
    Y con este final tan dramático pero real como la vida misma, acaba nuestro programa de hoy y esta miniserie dedicada a la música francesa de los años 60.
    33 min
  • Nada más que música - Entrevista a "LOCAL 4"
    Nos ocupamos hoy otra banda de músicos zaragozanos: LOCAL 4, a los que tuvimos la suerte de entrevistar hace unos días en el último concierto que han dado en la Sala DPch de Zaragoza, con motivo de la presentación de su nuevo disco: “Esto es Rock and Roll, vete acostumbrando”
    (Tranquilo todo el mundo, aseguramos que tras este título tan bravucón hay Rock and Roll de verdad)
    24 min
  • Nada más que música - Entrevista a "LOCAL 4"
    Nos ocupamos hoy otra banda de músicos zaragozanos: LOCAL 4, a los que tuvimos la suerte de entrevistar hace unos días en el último concierto que han dado en la Sala DPch de Zaragoza, con motivo de la presentación de su nuevo disco: “Esto es Rock and Roll, vete acostumbrando”
    (Tranquilo todo el mundo, aseguramos que tras este título tan bravucón hay Rock and Roll de verdad)
    24 min
  • Nada más que música - Canción francesa, años 60 - I
    Hemos estado hablando durante un montón de días, y en algunos casos de forma exhaustiva, sobre la música que se hacía en la década de los 60 tanto en EEUU, Inglaterra y España. Pero no hemos comentado nada sobre otros paises que, por su proximidad, nos hicieron permeables a su música y a sus artistas. Paises como Francia e Italia. Y otros que, no por su proximidad pero si por su lengua, propiciaron un intenso intercambio de influencias, musicales y de estilo. Hablamos de los paises sudamericanos. De todos ello hablaremos en los próximos días pero hoy lo haremos del más próximo: Francia.
    Alexandre Distel conocido como Sacha Distel, nació en Paris el 29 de enero de 1933 y fue un importante guitarrista de jazz, llegando a actuar con gente como Dizzy Gillespie o el mismísimo Tony Bennett. De esta época es la canción que acabamos de escuchar, “Afternoon in Paris”.
    Debutó como cantante en 1958 en el casino de Argel. El se definió como cantante crooner, al modo de Bennett y Frank Sinatra, llegando a actuar en el famoso programa de televisión The Ed Sullivan Show. Años después, Distel consiguió su mayor éxito versionando el tema central de la película “Dos hombres y un destino”, compuesta por B.J. Thomas, y que llegó al top 10 en el Reino Unido, donde la grabación original apenas había entrado en listas.
    El otro gran éxito de este crooner vino también de la mano de una versión, la que hizo de un tema de Stevie Wonder, curiosamente también tema central de una película, en este caso de “La mujer de rojo”.
    En 1985 sufrió un accidente junto a Chantal Nobel, heroína de una serie televisiva de la época. Chantal Nobel gravemente herida quedó discapacitada; Distel, herido levemente, fue condenado a un año de prisión por heridas causadas involuntariamente.
    Sumamente popular en su país, fue honrado en 1997 con el título de Caballero de la Legion d'Honneur.
    Sacha Distel dejó grabaciones en español con títulos tan significativos como Señor Canival o Incendio en Rio. Para todo aquel que tenga curiosidad están a su disposición en Youtube. Pero hoy, escucharemos otros temas, cosas como esta.
    Y esto era Nathalie en la voz de Gilbert Becaud, uno de los grandes. François Silly, renombrado como Gilbert Bécaud, nació en Toulon en 1927 y fue un importante cantante y compositor francés. Empezó a estudiar la carrera de piano a la edad de nueve años en el conservatorio de Niza. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en los clubes nocturnos con el seudónimo de François Becaud y fue pianista de Édith Piaf.
    Su primer éxito fue Mes Mains pero fueron canciones como Nathalie y la famosa Et maintenant las que le dieron el reconocimiento en toda europa. Fue uno de los mejores cantantes franceses de su época y quizás uno de los más prolíficos junto con Edith Piaf y Charles Aznavour. Fue un artista completo que, además de canciones, compuso una cantata, una ópera y un montón de partituras para el cine.
    Y cambiamos de registro, ¡¡¡VIVA EL ROCK AND ROLL!!!, eso si, … francés… Jean-Philippe Léo Smet, o sea, Johnny Hallyday, nació en el París de la Francia ocupada, fruto del breve matrimonio de dos artistas de cabaré. A los pocos meses de su nacimiento fue abandonado por su padre y su madre, incapaz de sacar al bebé adelante por sí sola, lo entregó en adopción a sus tíos paternos, que se hicieron responsables del pequeño. Pasó buena parte de su infancia en Londres, donde su familia se instaló durante unos años para evitar represalias en Francia por colaboracionismo con los nazis. Siempre decía que, tras ver la película Loving you de Elvis Presley decidió ser cantante de rock and roll y a los 16 años se compró su primera guitarra con su sueldo de cargador de camiones en el Mercado Central de París y comenzó a actuar en clubes nocturnos en la capital francesa. Vamos a escuchar otro de sus éxitos: Que Je T’Aime
    A finales de los años 1960, Hallyday realizó una serie de álbumes con Mick Jones y Tommy Brown como directores musicales y con Big Jim Sullivan, Bobby Graham y Jimmy Page como músicos de sesión. En el tema "Je suis né dans la rue", Hallyday contó con la colaboración de Peter Frampton y the Small Faces. En 1969, sus ventas de discos superaban ya los 12 millones de copias.
    Su carrera se prolongó durante 50 años en la industria de la música. Es una de las estrellas más grandes de Francia: 400 giras, 18 discos de platino, actuó delante de un total de 15 millones de personas y vendió 100 millones de discos desde el principio de su carrera. Falleció el 5 de diciembre de 2017 a causa de un cáncer de pulmón. Johnny Hallyday estuvo casado durante un tiempo con otra estrella de la época: Sylvie Vartan
    Sylvie Vartan nació en el pueblo de Iskrets, Sofía, el 15 de agosto de 1944 pero se trasladó a Francia con toda su familia en Diciembre de 1952. Aunque participó en algunas películas, su trayectoria profesional se centro en la canción, consiguiendo sus mayores éxitos con canciones como Panne D’essence (Sin combustible), La plus belle pour aller danser (La más bella del baile) e Irresistiblement (Irresistiblemente).
    Una de las cantantes francesas de la época que verdaderamente ha dejado su impronta en la historia de la música de su país es, sin duda, Francoise Hardy. Delicada intérprete de suave voz y dotada compositora de inclinación sentimental, sofisticada, melancólica, Françoise Hardy es la gran diva en la historia del pop francés.
    Nacida en París el 17 de enero de 1944, Françoise Madeleine Hardy vivió una niñez solitaria marcada por su extrema timidez y una estricta educación en un internado religioso. Una salida para su monotonía vital era la música en la radio, escuchando con devoción a los grandes nombres de la ‘chanson’ francesa. Poco a poco fue agrandando sus influencias, que residían principalmente en la canción pop tradicional gala, el music-hall, el rock’n’roll, el jazz, el surf y el folk.
    Con su guitarra acústica, la joven y tímida Françoise Hardy comenzó a actuar a comienzos de la década de los 60 por diversos clubes parisinos, interpretando sus tristes y nostálgicas historias.
    En el año 1962 consiguió grabar en Vogue Records su primer single, “Tous Les Garçons Et Les Filles”, una canción escrita por Françoise y Roger Samyn que se convirtió en un enorme éxito europeo, especialmente en su país natal, en donde de la noche a la mañana Hardy, que en ese momento solamente tenía 18 años, se convirtió en una gran estrella de la canción francesa (junto a otras intérpretes de menor talento como Sylvie Vartan, Sheila o France Gall).
    Hardy, a diferencia de otras cantantes francesas del período, es la principal protagonista de sus discos al componer casi todas sus interpretaciones y aportar ideas en la producción y arreglos (era una gran fan de Phil Spector) a gente tan profesional como Serge Gainsbourg, Charles Blackwell, Jean-Pierre Sabar, Arthur Greenslade, John Paul Jones o el guitarrista Mickey Baker, quienes ayudaron a construir su exquisito pop, sibarita, emocional, romántico, y de ese tono afligido tan suyo.
    Su talento llamó la atención de muchos grandes nombres del momento, como Bob Dylan o Mick Jagger, y poco a poco fue abriéndose paso en el mercado anglosajón, grabando regularmente LPs en inglés, al igual que hizo en italiano o en alemán.
    Dentro de esta extensa producción, destacamos un trabajo estupendo: “Soleil”.
    En los años 70, cansada de ser un icono de modas y consumo de una masa que solamente aprecia la comercialidad, Françoise, imbuida cada vez más en la astrología, evolucionó en su imagen y en su música, grabando con la guitarrista brasileña Tuca el disco “La Question” recordado por muchos como la obra más importante de su discografía.
    Francoise Hardy sigue componiendo y colaborando con otros artistas de prestigio, dejando de manifiesto en sus trabajos el talento atesora.
    Y dando un nuevo salto en el estilo, nos ocupamos de otro cantante importante en la década de los sesenta en el país vecino. Hablamos de Ives Montand.
    Yves Montand nació un pueblecito de la Toscana, Italia; hijo de Giuseppina y Giovanni, unos campesinos mas pobres que las ratas. En 1921, al poco tiempo de nacer, la familia de Montand emigró de Italia a Francia. Se les concedió la nacionalidad francesa al argüir que habían dejado Italia para escapar del régimen de Mussolini. Montand se crio en Marsella, donde trabajó en la barbería de su hermana y luego en los muelles. Comenzó su carrera en el espectáculo como cantante del music-hall. En 1944 fue descubierto por Édith Piaf en París, quien lo hizo miembro de su compañía artística, convirtiéndose en su mentora y amante.
    Durante su carrera, Montand actuó en numerosas películas europeas y estadounidenses, así como en Broadway. Entre sus filmes destacan: El salario del miedo (premiado con la Palma de Oro en Cannes), La ley (donde actuó con Gina Lollobrigida), Z de Costa Gavras... Fue nominado para un Premio César para "Mejor Actor" en 1980 por I comme Icare y nuevamente en 1984 por Garçon!
    Montand tenía el arte de despertar la ira de mucha gente con sus opiniones. Compañero de ruta del P C F durante los años cincuenta, el artista denunció luego con energía el estalinismo y se convirtió finalmente en un militante del anticomunismo, como el escritor y político español Jorge Semprún, con el que le unía una gran amistad.
    Falleció de un infarto en pleno rodaje de su última película. Y aunque el sonido no sea el mejor, nos parece interesante escucharle en un directo desde el Teatro Olympia de Paris.
    Seguid pegados a la radio porque nos quedan muchas historias que contar. En los próximos días seguiremos con la música francesa que triunfaba en los sesenta y que tantos recuerdos y tantos descubrimientos nos aporta.
    Hasta ese momento, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES”
    28 min
  • Nada más que música - Canción francesa, años 60 - I
    Hemos estado hablando durante un montón de días, y en algunos casos de forma exhaustiva, sobre la música que se hacía en la década de los 60 tanto en EEUU, Inglaterra y España. Pero no hemos comentado nada sobre otros paises que, por su proximidad, nos hicieron permeables a su música y a sus artistas. Paises como Francia e Italia. Y otros que, no por su proximidad pero si por su lengua, propiciaron un intenso intercambio de influencias, musicales y de estilo. Hablamos de los paises sudamericanos. De todos ello hablaremos en los próximos días pero hoy lo haremos del más próximo: Francia.
    Alexandre Distel conocido como Sacha Distel, nació en Paris el 29 de enero de 1933 y fue un importante guitarrista de jazz, llegando a actuar con gente como Dizzy Gillespie o el mismísimo Tony Bennett. De esta época es la canción que acabamos de escuchar, “Afternoon in Paris”.
    Debutó como cantante en 1958 en el casino de Argel. El se definió como cantante crooner, al modo de Bennett y Frank Sinatra, llegando a actuar en el famoso programa de televisión The Ed Sullivan Show. Años después, Distel consiguió su mayor éxito versionando el tema central de la película “Dos hombres y un destino”, compuesta por B.J. Thomas, y que llegó al top 10 en el Reino Unido, donde la grabación original apenas había entrado en listas.
    El otro gran éxito de este crooner vino también de la mano de una versión, la que hizo de un tema de Stevie Wonder, curiosamente también tema central de una película, en este caso de “La mujer de rojo”.
    En 1985 sufrió un accidente junto a Chantal Nobel, heroína de una serie televisiva de la época. Chantal Nobel gravemente herida quedó discapacitada; Distel, herido levemente, fue condenado a un año de prisión por heridas causadas involuntariamente.
    Sumamente popular en su país, fue honrado en 1997 con el título de Caballero de la Legion d'Honneur.
    Sacha Distel dejó grabaciones en español con títulos tan significativos como Señor Canival o Incendio en Rio. Para todo aquel que tenga curiosidad están a su disposición en Youtube. Pero hoy, escucharemos otros temas, cosas como esta.
    Y esto era Nathalie en la voz de Gilbert Becaud, uno de los grandes. François Silly, renombrado como Gilbert Bécaud, nació en Toulon en 1927 y fue un importante cantante y compositor francés. Empezó a estudiar la carrera de piano a la edad de nueve años en el conservatorio de Niza. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó en los clubes nocturnos con el seudónimo de François Becaud y fue pianista de Édith Piaf.
    Su primer éxito fue Mes Mains pero fueron canciones como Nathalie y la famosa Et maintenant las que le dieron el reconocimiento en toda europa. Fue uno de los mejores cantantes franceses de su época y quizás uno de los más prolíficos junto con Edith Piaf y Charles Aznavour. Fue un artista completo que, además de canciones, compuso una cantata, una ópera y un montón de partituras para el cine.
    Y cambiamos de registro, ¡¡¡VIVA EL ROCK AND ROLL!!!, eso si, … francés… Jean-Philippe Léo Smet, o sea, Johnny Hallyday, nació en el París de la Francia ocupada, fruto del breve matrimonio de dos artistas de cabaré. A los pocos meses de su nacimiento fue abandonado por su padre y su madre, incapaz de sacar al bebé adelante por sí sola, lo entregó en adopción a sus tíos paternos, que se hicieron responsables del pequeño. Pasó buena parte de su infancia en Londres, donde su familia se instaló durante unos años para evitar represalias en Francia por colaboracionismo con los nazis. Siempre decía que, tras ver la película Loving you de Elvis Presley decidió ser cantante de rock and roll y a los 16 años se compró su primera guitarra con su sueldo de cargador de camiones en el Mercado Central de París y comenzó a actuar en clubes nocturnos en la capital francesa. Vamos a escuchar otro de sus éxitos: Que Je T’Aime
    A finales de los años 1960, Hallyday realizó una serie de álbumes con Mick Jones y Tommy Brown como directores musicales y con Big Jim Sullivan, Bobby Graham y Jimmy Page como músicos de sesión. En el tema "Je suis né dans la rue", Hallyday contó con la colaboración de Peter Frampton y the Small Faces. En 1969, sus ventas de discos superaban ya los 12 millones de copias.
    Su carrera se prolongó durante 50 años en la industria de la música. Es una de las estrellas más grandes de Francia: 400 giras, 18 discos de platino, actuó delante de un total de 15 millones de personas y vendió 100 millones de discos desde el principio de su carrera. Falleció el 5 de diciembre de 2017 a causa de un cáncer de pulmón. Johnny Hallyday estuvo casado durante un tiempo con otra estrella de la época: Sylvie Vartan
    Sylvie Vartan nació en el pueblo de Iskrets, Sofía, el 15 de agosto de 1944 pero se trasladó a Francia con toda su familia en Diciembre de 1952. Aunque participó en algunas películas, su trayectoria profesional se centro en la canción, consiguiendo sus mayores éxitos con canciones como Panne D’essence (Sin combustible), La plus belle pour aller danser (La más bella del baile) e Irresistiblement (Irresistiblemente).
    Una de las cantantes francesas de la época que verdaderamente ha dejado su impronta en la historia de la música de su país es, sin duda, Francoise Hardy. Delicada intérprete de suave voz y dotada compositora de inclinación sentimental, sofisticada, melancólica, Françoise Hardy es la gran diva en la historia del pop francés.
    Nacida en París el 17 de enero de 1944, Françoise Madeleine Hardy vivió una niñez solitaria marcada por su extrema timidez y una estricta educación en un internado religioso. Una salida para su monotonía vital era la música en la radio, escuchando con devoción a los grandes nombres de la ‘chanson’ francesa. Poco a poco fue agrandando sus influencias, que residían principalmente en la canción pop tradicional gala, el music-hall, el rock’n’roll, el jazz, el surf y el folk.
    Con su guitarra acústica, la joven y tímida Françoise Hardy comenzó a actuar a comienzos de la década de los 60 por diversos clubes parisinos, interpretando sus tristes y nostálgicas historias.
    En el año 1962 consiguió grabar en Vogue Records su primer single, “Tous Les Garçons Et Les Filles”, una canción escrita por Françoise y Roger Samyn que se convirtió en un enorme éxito europeo, especialmente en su país natal, en donde de la noche a la mañana Hardy, que en ese momento solamente tenía 18 años, se convirtió en una gran estrella de la canción francesa (junto a otras intérpretes de menor talento como Sylvie Vartan, Sheila o France Gall).
    Hardy, a diferencia de otras cantantes francesas del período, es la principal protagonista de sus discos al componer casi todas sus interpretaciones y aportar ideas en la producción y arreglos (era una gran fan de Phil Spector) a gente tan profesional como Serge Gainsbourg, Charles Blackwell, Jean-Pierre Sabar, Arthur Greenslade, John Paul Jones o el guitarrista Mickey Baker, quienes ayudaron a construir su exquisito pop, sibarita, emocional, romántico, y de ese tono afligido tan suyo.
    Su talento llamó la atención de muchos grandes nombres del momento, como Bob Dylan o Mick Jagger, y poco a poco fue abriéndose paso en el mercado anglosajón, grabando regularmente LPs en inglés, al igual que hizo en italiano o en alemán.
    Dentro de esta extensa producción, destacamos un trabajo estupendo: “Soleil”.
    En los años 70, cansada de ser un icono de modas y consumo de una masa que solamente aprecia la comercialidad, Françoise, imbuida cada vez más en la astrología, evolucionó en su imagen y en su música, grabando con la guitarrista brasileña Tuca el disco “La Question” recordado por muchos como la obra más importante de su discografía.
    Francoise Hardy sigue componiendo y colaborando con otros artistas de prestigio, dejando de manifiesto en sus trabajos el talento atesora.
    Y dando un nuevo salto en el estilo, nos ocupamos de otro cantante importante en la década de los sesenta en el país vecino. Hablamos de Ives Montand.
    Yves Montand nació un pueblecito de la Toscana, Italia; hijo de Giuseppina y Giovanni, unos campesinos mas pobres que las ratas. En 1921, al poco tiempo de nacer, la familia de Montand emigró de Italia a Francia. Se les concedió la nacionalidad francesa al argüir que habían dejado Italia para escapar del régimen de Mussolini. Montand se crio en Marsella, donde trabajó en la barbería de su hermana y luego en los muelles. Comenzó su carrera en el espectáculo como cantante del music-hall. En 1944 fue descubierto por Édith Piaf en París, quien lo hizo miembro de su compañía artística, convirtiéndose en su mentora y amante.
    Durante su carrera, Montand actuó en numerosas películas europeas y estadounidenses, así como en Broadway. Entre sus filmes destacan: El salario del miedo (premiado con la Palma de Oro en Cannes), La ley (donde actuó con Gina Lollobrigida), Z de Costa Gavras... Fue nominado para un Premio César para "Mejor Actor" en 1980 por I comme Icare y nuevamente en 1984 por Garçon!
    Montand tenía el arte de despertar la ira de mucha gente con sus opiniones. Compañero de ruta del P C F durante los años cincuenta, el artista denunció luego con energía el estalinismo y se convirtió finalmente en un militante del anticomunismo, como el escritor y político español Jorge Semprún, con el que le unía una gran amistad.
    Falleció de un infarto en pleno rodaje de su última película. Y aunque el sonido no sea el mejor, nos parece interesante escucharle en un directo desde el Teatro Olympia de Paris.
    Seguid pegados a la radio porque nos quedan muchas historias que contar. En los próximos días seguiremos con la música francesa que triunfaba en los sesenta y que tantos recuerdos y tantos descubrimientos nos aporta.
    Hasta ese momento, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES”
    28 min
  • Nada más que música - Tom Jones
    Tom Jones o Thomas John Woodwar, que así se llama realmente, nació en Gales, en 1940. Procedente de una modesta familia minera, se empleó en su juventud en los más variados oficios, desde albañil hasta vendedor a domicilio. Al mismo tiempo, para ganarse un dinero, creó el grupo Tommy Scott and The Senators, con el que actuaba por las noches en locales de moda de los pueblos de los alrededores.
    En una de estas actuaciones fue descubierto por Gordon Mills, un compositor célebre que era miembro del grupo The Viscounts y quien se convertiría en su mánager hasta su muerte en 1986. Mills lo llevó a Londres en 1963 y, dos años más tarde, obtuvo su primer éxito con It’s not unusual, canción compuesta por el propio Mills que logró ser número uno de los “hit parade” británicos y que le supuso ser nombrado mejor artista novel en la octava edición de los premios Grammy.
    Más tarde vendrían título como What’s new pussicat (1965), tema principal de un comedia homónima cuyo guión firmó Woody Allen, y la balada country Green, green grass of home (1966), que consolidaron su carrera en la década de los 60. El éxito le permitiría en 1966 ejercer de telonero de los Rolling Stones en Londres. Así que ésta una de esas canciones …
    What's New Pussycat
    … y esta es la otra.Green, green grass of home
    Sin embargo, fue el tema Delilah (1968) el que le abrió las puertas del mercado estadounidense y el que le consagró a escala internacional. Un año después grabó en Estados Unidos el disco en directo Tom Jones live in Las Vegas y el álbum This is Tom Jones, con los que consiguió varios discos de oro. Por esta época empezaba a ser conocido como El Tigre, y había pasado de ganar veinte chelines a un millón de dólares por actuación. Contaba también con un programa propio de televisión, This is Tom Jones, en la cadena norteamericana ABC, que en sólo tres años (del 69 al 71) le reportó nueve millones de dólares. Ya ganamos dinero, ya somos alguien.
    Delilah
    Lo cierto es que la canción se las trae. El Sr. Jones nos cuenta que tenía una novia que, a quien se le ocurre, le ponía los cuernos. Naturalmente su hombría no podía resistir semejante afrenta y, dice literalmente “sentí el cuchillo en mi mano y supe que no reiría nunca más”. Podría haber dado un giro a la letra y decir, desde ultratumba, que no pudo resistirlo y se pegó un tiro, o la dejó, o se fue con otra, o… bueno todo nos suena a sabido y que no cambia nada.
    Pero seguimos, en 1970 se había convertido en el único cantante en solitario que había vendido más de un millón de discos solo en Gran Bretaña, llegando incluso a desplazar a Frank Sinatra del ranking de cantantes mejor pagados del mundo. En 1974 vendió su lujosa residencia en Surrey (Inglaterra) y se trasladó, huyendo del fisco de su país, a una mansión de Los Angeles que había pertenecido a Dean Martin. A partir de esta fecha grabó algunos discos en Estados Unidos que no trascendieron fuera de las fronteras norteamericanas, lo que, unido a un contrato que entre 1981 y 1986 lo ligó a un productora que solo le permitía grabar música country, ocasionó un aislamiento musical que se prolongaría durante algunos años.
    En 1987 volvió a la primera línea con el tema A boy from nowhere, que alcanzó el segundo puesto en las listas británicas.
    Un año más tarde vendría su versión de Kiss, un tema de Prince que grabó con el grupo The Art of Noise y que tuvo una excelente acogida, mereciendo el premio MTV al mejor vídeo del año. Y lo cierto es que suena muy, muy bien.
    Tom Jones es conocido, sobre todo, por su baladas melódicas pero ha cultivado los más variados géneros a lo largo de su dilatada carrera, desde el pop al góspel, pasando por el soul, el rock o el country, y ha colaborado también con muy diversos y prestigiosos interpretes. De estas colaboraciones hemos hecho una pequeña selección que merece le dediquemos unos minutos. Y empezamos, nada más y nada menos que con Janis Joplin
    O esta otra con su amigo Van Morrison
    Tom Jones y Van Morrison - Bring it on home to me
    Algunos de estos duetos están incluidos en el LP “Reload”. Otra joya de duo es "Burning Down The House" junto a la banda The Cardigans, canción del grupo de los 80 Talking Heads, cuyo vídeo musical se caracterizó por su gran realización e innovador concepto. Con este disco tuvo el reconocimiento absoluto por su trayectoria la cual se consolidó con los siguientes años
    Un último dueto, Tom Jones con The Pretenders y el electrizante “Lust For Life”.
    Cuando murió su mánager de toda la vida, Gordon Mills, su hijo Mark se hizo cargo de su carrera. En 1993 firma un contrato con la casa discográfica Interscope Records que le edita el álbum The Lead And How to Swing It, un nuevo giro en su música adaptada a los nuevos tiempos y un éxito inmediato que conquistó sus audiencias más jóven. Situation
    En 1998, Tom Jones hizo un mini gira con Robbie Williams y de estas colaboraciones destacamos esta memorable versión que ambos hicieron del éxito de Lenny Kravitz “ARE YOU GONNA GO MY”
    El 29 de marzo de 2006 fue nombrado caballero de la corona británica por la Reina Isabel II por su trabajo como artista.
    En la actualidad, Sir Tom Jones sigue vigente, realizando giras internacionales y también conciertos en las Vegas, donde se presenta durante diez o doce semanas al año.
    En septiembre de 2015 anunció su nuevo y hasta la fecha último disco, Lon Lost Suitcase y la publicación de su autobiografía Over the top and back.
    De este último disco vamos a escuchar uno de sus cortes, “Take My Love”
    Y hasta aquí hemos llegado. Hoy hemos podido comprobar la versatilidad de un artista entrañable, pelín hortera pero con unas cualidades innegables, una voz poderosa que ha sabido poner al servicio de una gran cantidad de estilos, que ha sabido adaptarse a los tiempos y evolucionar sin perder su reconocible impronta.
    26 min
  • Fran López - Presentación "It's Time to Play"
    Hoy tenemos el placer de recibir, nuevamente, a nuestro buen amigo Fran López, y nos visita, cumpliendo su palabra dada en la última ocasión que estuvo en estos estudios, con su nuevo disco "It's Time to Play" debajo del brazo.
    NO te pierdas la entrevista y disfruta de música de la buena.
    17 min
  • Nada más que música - Tom Jones
    Tom Jones o Thomas John Woodwar, que así se llama realmente, nació en Gales, en 1940. Procedente de una modesta familia minera, se empleó en su juventud en los más variados oficios, desde albañil hasta vendedor a domicilio. Al mismo tiempo, para ganarse un dinero, creó el grupo Tommy Scott and The Senators, con el que actuaba por las noches en locales de moda de los pueblos de los alrededores.
    En una de estas actuaciones fue descubierto por Gordon Mills, un compositor célebre que era miembro del grupo The Viscounts y quien se convertiría en su mánager hasta su muerte en 1986. Mills lo llevó a Londres en 1963 y, dos años más tarde, obtuvo su primer éxito con It’s not unusual, canción compuesta por el propio Mills que logró ser número uno de los “hit parade” británicos y que le supuso ser nombrado mejor artista novel en la octava edición de los premios Grammy.
    Más tarde vendrían título como What’s new pussicat (1965), tema principal de un comedia homónima cuyo guión firmó Woody Allen, y la balada country Green, green grass of home (1966), que consolidaron su carrera en la década de los 60. El éxito le permitiría en 1966 ejercer de telonero de los Rolling Stones en Londres. Así que ésta una de esas canciones …
    What's New Pussycat
    … y esta es la otra.Green, green grass of home
    Sin embargo, fue el tema Delilah (1968) el que le abrió las puertas del mercado estadounidense y el que le consagró a escala internacional. Un año después grabó en Estados Unidos el disco en directo Tom Jones live in Las Vegas y el álbum This is Tom Jones, con los que consiguió varios discos de oro. Por esta época empezaba a ser conocido como El Tigre, y había pasado de ganar veinte chelines a un millón de dólares por actuación. Contaba también con un programa propio de televisión, This is Tom Jones, en la cadena norteamericana ABC, que en sólo tres años (del 69 al 71) le reportó nueve millones de dólares. Ya ganamos dinero, ya somos alguien.
    Delilah
    Lo cierto es que la canción se las trae. El Sr. Jones nos cuenta que tenía una novia que, a quien se le ocurre, le ponía los cuernos. Naturalmente su hombría no podía resistir semejante afrenta y, dice literalmente “sentí el cuchillo en mi mano y supe que no reiría nunca más”. Podría haber dado un giro a la letra y decir, desde ultratumba, que no pudo resistirlo y se pegó un tiro, o la dejó, o se fue con otra, o… bueno todo nos suena a sabido y que no cambia nada.
    Pero seguimos, en 1970 se había convertido en el único cantante en solitario que había vendido más de un millón de discos solo en Gran Bretaña, llegando incluso a desplazar a Frank Sinatra del ranking de cantantes mejor pagados del mundo. En 1974 vendió su lujosa residencia en Surrey (Inglaterra) y se trasladó, huyendo del fisco de su país, a una mansión de Los Angeles que había pertenecido a Dean Martin. A partir de esta fecha grabó algunos discos en Estados Unidos que no trascendieron fuera de las fronteras norteamericanas, lo que, unido a un contrato que entre 1981 y 1986 lo ligó a un productora que solo le permitía grabar música country, ocasionó un aislamiento musical que se prolongaría durante algunos años.
    En 1987 volvió a la primera línea con el tema A boy from nowhere, que alcanzó el segundo puesto en las listas británicas.
    Un año más tarde vendría su versión de Kiss, un tema de Prince que grabó con el grupo The Art of Noise y que tuvo una excelente acogida, mereciendo el premio MTV al mejor vídeo del año. Y lo cierto es que suena muy, muy bien.
    Tom Jones es conocido, sobre todo, por su baladas melódicas pero ha cultivado los más variados géneros a lo largo de su dilatada carrera, desde el pop al góspel, pasando por el soul, el rock o el country, y ha colaborado también con muy diversos y prestigiosos interpretes. De estas colaboraciones hemos hecho una pequeña selección que merece le dediquemos unos minutos. Y empezamos, nada más y nada menos que con Janis Joplin
    O esta otra con su amigo Van Morrison
    Tom Jones y Van Morrison - Bring it on home to me
    Algunos de estos duetos están incluidos en el LP “Reload”. Otra joya de duo es "Burning Down The House" junto a la banda The Cardigans, canción del grupo de los 80 Talking Heads, cuyo vídeo musical se caracterizó por su gran realización e innovador concepto. Con este disco tuvo el reconocimiento absoluto por su trayectoria la cual se consolidó con los siguientes años
    Un último dueto, Tom Jones con The Pretenders y el electrizante “Lust For Life”.
    Cuando murió su mánager de toda la vida, Gordon Mills, su hijo Mark se hizo cargo de su carrera. En 1993 firma un contrato con la casa discográfica Interscope Records que le edita el álbum The Lead And How to Swing It, un nuevo giro en su música adaptada a los nuevos tiempos y un éxito inmediato que conquistó sus audiencias más jóven. Situation
    En 1998, Tom Jones hizo un mini gira con Robbie Williams y de estas colaboraciones destacamos esta memorable versión que ambos hicieron del éxito de Lenny Kravitz “ARE YOU GONNA GO MY”
    El 29 de marzo de 2006 fue nombrado caballero de la corona británica por la Reina Isabel II por su trabajo como artista.
    En la actualidad, Sir Tom Jones sigue vigente, realizando giras internacionales y también conciertos en las Vegas, donde se presenta durante diez o doce semanas al año.
    En septiembre de 2015 anunció su nuevo y hasta la fecha último disco, Lon Lost Suitcase y la publicación de su autobiografía Over the top and back.
    De este último disco vamos a escuchar uno de sus cortes, “Take My Love”
    Y hasta aquí hemos llegado. Hoy hemos podido comprobar la versatilidad de un artista entrañable, pelín hortera pero con unas cualidades innegables, una voz poderosa que ha sabido poner al servicio de una gran cantidad de estilos, que ha sabido adaptarse a los tiempos y evolucionar sin perder su reconocible impronta.
    26 min
  • Fran López - Presentación "It's Time to Play"
    Hoy tenemos el placer de recibir, nuevamente, a nuestro buen amigo Fran López, y nos visita, cumpliendo su palabra dada en la última ocasión que estuvo en estos estudios, con su nuevo disco "It's Time to Play" debajo del brazo.
    NO te pierdas la entrevista y disfruta de música de la buena.
    17 min
  • Nada más que música - Leonard Cohen
    El pasado día 7 de noviembre conmemoramos el segundo aniversario de la muerte de Leonard Norman Cohen, poeta, novelista y cantautor canadiense, nacido en Montreal en 1934. Este escritor, compositor y cantante canadiense ha sido considerado una figura fundamental del folk estadounidense de los sesenta y setenta, sus canciones, que sobresalen particularmente por la fuerza y calidad literaria de sus letras, reforzadas por expresivas melodías, influyeron en la mayoría de cantautores contemporáneos.
    Su vocación le llevó en sus inicios a la literatura. Empezó publicando novelas como El juego favorito (1963) y Los hermosos vencidos (1966), aunque ciertamente su género favorito era la poesía. De 1956 es Comparemos mitologías, al que seguirían numerosos volúmenes de poemas: La caja de especias de la Tierra (1961), Parásitos del paraíso (1962), Flores para Hitler (1964), La energía de los esclavos (1972), El libro de la misericordia (1984).
    Si bien la poesía parecía ser su principal centro de interés, hacia 1966 empezó a ser habitual su presencia en los escenarios de los clubes de folk del barrio neoyorquino del Greenwich Village. Inició su carrera musical con la ayuda de Juddy Collins, quien introdujo al por entonces prometedor escritor y poeta en los círculos musicales. La versión que Collins hizo en 1966 de su canción Suzanne (publicada como poema dentro del libro Parásitos del paraíso) reforzaría el interés ya existente por la compleja personalidad de Cohen, que casi se vio obligado a debutar discográficamente en enero de 1968. Pero iba a ser John Hammond (famoso cazatalentos del sello CBS) el responsable final del paso de Cohen a la música, tras ver actuar al canadiense en el Festival de Folk de Newport de 1966.
    Su primer álbum se tituló sencillamente Songs of Leonard Cohen (Canciones de Leonard Cohen, 1968). De este disco fue sin duda un acierto su producción mínima, prácticamente reducida a la presencia de la voz y la guitarra de Leonard, lo que destacó el interés de las letras. En cualquier caso, este primer trabajo colocó de inmediato a Cohen en la primera línea de los cantautores del momento. El contenido intimista de los textos dejaba bien claro desde el primer instante su postura progresista dentro y fuera de los escenarios. Desde entonces el cantautor canadiense, ajeno siempre a planteamientos comerciales y a las grandes campañas promocionales, compaginaría con idéntico interés y rigor la literatura, la composición y grabación de nuevos temas y las actuaciones en directo.
    Su segundo álbum, Songs from a room (Canciones desde una habitación, 1969), se mantuvo en la misma línea y elevó al cantautor al rango de líder de toda una generación de músicos interesados por el folk. Su actuación en el Festival de Wight de 1970 y su posterior gira europea ampliaron el número de seguidores fuera de Canadá y de los Estados Unidos y sirvió a Cohen para descubrir la isla griega de Hydra, a la que convertiría en el lugar preferido de sus periódicos retiros.
    Ya en los setenta, su producción discográfica comenzó a hacerse más sofisticada por lo que respecta a los arreglos de los temas contenidos en su álbumes, manteniendo, sin embargo, la misma coherencia inicial en las letras de sus canciones. En 1971 publicó Songs of love and hate (Canciones de amor y de odio) y en 1973 el álbum en directo titulado Live Songs. Ambos anticiparon el éxito popular que alcanzaría New skin for the old ceremony (Nueva piel para la vieja ceremonia, 1974).
    Después de la publicación de Greatest Hits en 1977, se habló de una retirada definitiva de Leonard Cohen de la música, pero el rumor fue desmentido de inmediato con el lanzamiento de Death of a Lady (Muerte de una dama, 1977), producido por Phil Spector. La grabación de este nuevo trabajo se desarrolló en un ambiente de constante tensión entre Spector y Cohen, quienes mantuvieron fuertes discrepancias en los arreglos de cada tema, hecho que perjudicó el resultado final. Tal vez por ello, el cantautor canadiense volvería a sus raíces en Recent songs (Canciones recientes, 1979).
    La irrupción de nuevas corriente musicales a finales de los setenta, como el Punk y la New Wave, pareció desplazar a Leonard Cohen de los primeros planos de la actualidad. Pero Cohen, ajeno siempre a las modas, se dedicó igualmente a seguir escribiendo canciones y a escribir, protagonizar y dirigir el cortometraje I am a hotel, que merecería el Gran Premio del Festival Internacional de Televisión de Montreaux, en Suiza. Meses después, en 1985, publicó Various positions (Diversas posiciones), un álbum que mostraba a un Leonard Cohen muy puesto al día en los arreglos de sus canciones. Ganador ese mismo año de un Award canadiense (compartido con Lewis Furey) por la música de la Ópera-Rock Night Magic, en 1988 recuperó las cotas de su antigua popularidad con el álbum I'm your man (Soy tu hombre), superventas a ambos lados del Atlántico.
    Sus posteriores trabajos, como The future (El futuro, 1992), siguieron demostrando un alto nivel de creatividad, en una línea de trabajo que, pese a su evolución estilística, mantiene las constantes y las esencias de sus inicios, las mismas que lo convirtieron en el gran letrista y compositor de los setenta. Finalizada la gira de presentación de su nuevo trabajo, Cohen se retiró a un monasterio zen en San Diego (California), donde permanecería durante seis años. Tras nueve años de silencio creativo, el cantautor volvió en 2001 a la escena musical para presentar el vigésimo tercer álbum de su carrera, que se editó con el escueto título de Ten new songs (Diez canciones nuevas). Dear heather (2004), Old ideas (2012), Popular problems (2014) y You want it darker (2016) fueron los últimos títulos de su discografía.
    En el año 2009, Leonard Cohen visitó nuevamente Zaragoza y nos obsequió con un concierto memorable en el que encandiló al numeroso público que allí nos encontrábamos. Fue el 15 de septiembre de este año.
    Se hizo acompañar por una orquesta de auténticos solistas, entre los que debemos destacar de manera sobresaliente a nuestro vecino Javier Mas, extraordinario con las cuerdas, que supieron conjugar el blues, el folk, el country, el soul, el flamenco y el jazz.
    Orquesta y coro al servicio de la peculiar y envolvente voz del Sr. Cohen. Una gozada.
    Vamos a volver a escuchar una canción de Cohen pero en esta ocasión, en una versión que Bill Pritchard hizo de I’m your man.
    Cohen fue más popular como cantautor que como poeta, pero, paradójicamente, se le reconoció más esta última faceta que la primera. Como cantante recibió el Crystal Globe en 1988 por haber vendido cinco millones de discos fuera de Estados Unidos. En 1991 entró en la Hall of Fame de músicos en Toronto (Canadá) y recibió el premio Juno al escritor de canciones del año. En 1993 le fue concedido el Juno al mejor cantante masculino del año. Sin embargo, en literatura, la lista de galardones cosechados es casi interminable; mereció dos títulos Honoris causa por las universidades de Dalhousie (1970) y McGill (1992), y en 2011 recibió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
    Se han hecho, a lo largo de los años, innumerables versiones de las canciones de Leonard Cohen con mayor o menor acierto. Entre ellas, esta que acabamos de escuchar a cargo de Jeff Buckley, pero hay muchas más a cual más interesante y, desde luego, muy acertadas. Por ejemplo, la que hace Silvia Pérez Cruz del precioso Pequeño Vals Vienés.
    O la que hizo el propio Joe Cocker de Bird on the wire
    La canción Priests (sacerdote) nunca salió al mercado cantada por Cohen, sino que su partitura fue publicada junto al disco Songs from a Room. Enrique Morente tradujo su letra e hizo su propia versión en el álbum que cambió la historia del flamento: Omega, en 1996. Escuchamos Enrique Morente junto a Lagartija Nick
    En fin, se marchó uno de los más grandes de la música y la poesía. Todos hemos perdido algo con su muerte y hemos contraído una deuda impagable por su legado.
    Fue sobre todo, un hombre bueno, que a pesar de su apariencia seria y, porque no decirlo, un poco lúgubre, los que tuvieron la suerte de conocerle afirman que fue un hombre con una increíble paz interior, entrañable, generoso y simpático.
    Nos despedimos por hoy con las palabras que en su día le dedicó Enrique Bumbury en redes sociales:
    “No puedo expresar con palabras lo que ha significado Leonard Cohen en mi vida. Su influencia musical, poética y humana. Tuve el honor de conocerle, de estrechar su mano y hablar con él. Sus canciones y poemas me acompañarán siempre.”
    42 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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