NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - Pop español - IV
    Mientras en 1969, el astronauta Neil Armstrong coloca el pie en la Luna y unas 250 mil personas marchan sobre Washington en protesta por la guerra de Vietnam y en Londres, los Beatles realizan su última actuación en público en el tejado de su discográfica, Apple Records, concierto interrumpido por la policía, en España íbamos a lo nuestro: Nos retiramos de forma vergonzante del Sahara, la dictadura de Franco dicta la ley marcial en Madrid, se cierra la universidad y son arrestados más de 300 estudiantes, en Asturias 25.000 mineros se declaran en huelga y, por último y por no aburrir, el gobierno español acuerda el cierre total de la frontera con Gibraltar
    Y así todo. Pero la música, infatigable y arrolladora, sigue adelante. Y por supuesto, también en España. Y estos que están sonando ya y que lo hicieron machaconamente en la época son… Los Iberos.
    Los Íberos fueron una banda formada en Torremolinos que obtuvo un gran éxito entre 1968 y 1970. Su estilo estaba muy influenciado por el beat y, sobre todo, por el pop barroco. Se disolvieron en 1973.
    Su formación clásica estaba compuesta por Enrique Lozano a la guitarra solista y voz principal, Adolfo Rodríguez a la guitarra rítmica y coros, Cristóbal de Haro al bajo y coros, y Diego Cascado Sepúlveda a la batería.
    El malagueño Enrique Lozano había militado, desde 1961, en una orquesta española con la que nunca llegó a grabar. Con sus compañeros de orquesta, entre 1964 y 1966, Enrique recorrió el circuito de clubs de Francia, Alemania y Reino Unido, llegando a compartir escenarios con otros grupos de la época como The Rolling Stones y Scorpions.
    Cuando vuelve a España, a mediados de 1966, decide montar una banda con nuevos componentes con la que poner en práctica lo aprendido -sobre todo en la escena británica- y lo hace influenciado por grupos como The Kinks, The Hollies o The Move.
    El grupo consiguió fichar con la discográfica Columbia y publican sus primeros sencillos y un álbum (grabado enteramente en el Reino Unido) con los que entran en los primeros puestos de las listas de ventas nacionales.
    Entre 1968 y 1970 el grupo alcanza el cenit de su trayectoria con éxitos como Summertime Girl, Las tres de la noche (ejemplo prototípico de pop barroco a la española, en el que incluso la letra imita las composiciones líricas del siglo XVII), Participaron en dos películas ("Un, dos, tres, al escondite inglés" y Topical Spanish). Pero, con el cambio de década y la llegada de nuevas modas y tendencias como el rock progresivo y el rock sinfónico, la banda va espaciando sus producciones y perdiendo popularidad. Este es su éxito Las tres de la noche.
    Un nefasto accidente de tráfico tras una actuación, en el que murió el chófer, Enrique Lozano quedó con graves secuelas y truncó el destino de la banda. Más tarde Cristobal y Diego debieron marcharse para realizar el servicio militar obligatorio, siendo sustituidos por Pepe Castillo y Enrique Pérez.
    En 1973 publican su último sencillo y se disuelven. El guitarrista Adolfo Rodríguez se unió a otros tres músicos procedentes de Solera para formar Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. El resto de Los Íberos también continuó en el sector musical, pero como músicos de estudio o acompañamiento de otros artistas.
    Y una curiosidad, en 2017, el batería Pepe Castillo, debuta como escritor publicando la novela El color de los sueños. Y dejamos a Los Iberos con su canción más popular: Summertime Girl
    Fue en el año 1969 cuando se desató aquel espectacular y ridículo escándalo con la canción “Je t’aime, moi non plus”, de Jane Birkin. Compuesta por su marido de entonces, Serge Gainsbourg, se editó en España en este año y fue todo un bombazo. Seguramente habían pillado dormidos a los censores que autorizaron su publicación sin ningún reparo… hasta la oyeron en todas las emisoras del país. Aún así, la edición fue retirada de las tiendas pero ya se habían vendido más de 100.000 copias.
    Otro que tenía serios problemas con la censura era Joan Manuel Serrat. Todavía estaba muy reciente su espantada del Festival de Eurovisión del 68. Pero fue en este año 69 cuando el artista creó una de sus mejores obras: “Dedicado a Antonio Machado, poeta”, 12 canciones, cantadas en castellano, con música del propio Serrat en 10 de los cortes y de Alberto Cortez en los dos restantes. Este es su tema principal: Cantares.
    El disco se presentó en el cine Carlos III, de Madrid, en un recital en directo que tuvo un éxito apoteósico. En este recital se produjo un accidente que pudo costarle caro a Serrat. Era un recital difícil, con el peor público posible para un estreno ya que estaba compuesto casi en su totalidad por los medios de comunicación de la época. Comenzó el concierto, y ya iban por la cuarta o quinta canción cuando los focos del escenario cegaron al cantante que, para eludirlos, dio un paso al frente y cayó al foso de los músicos.
    Todo el teatro se puso en pie para conocer el alcance de la caída hasta que, con un hilo de voz, se oyó a Serrat recitando desde el fondo de foso: “…se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar…” La ovación fue tremenda e inolvidable.
    Hemos comentado que dos de las canciones de este álbum eran versiones que Serrat hizo de poemas de Machado pero con música de otros autores. Este es un bello ejemplo, Las moscas, con música de Alberto Cortez.
    Hay en este trabajo sobre la obra de Machado un poema que, a mi, me gusta especialmente, se trata de Llanto y Coplas. Se trata de un obituario satírico que retrata a la perfección al personaje del señorito ocioso y mujeriego, que sólo piensa en montar a caballo y asistir a las corridas de toros, como ahora. Ya desde el principio del poema se aprecia el tono burlón con el uso del “Al fin”. En general, es una crítica a los aristócratas de su tiempo. Y no os recuerda a algún personajillo de la prensa del corazón de hoy?
    Tras la disolución de Los Bravos, motivada en gran medida por la muerte de su teclista Manolo Fernandez y por el fracaso de sus campaña de marketing para encontrar sustitutos, Mike Kennedy inició su carrera en solitario, una carrera que prometía una cadena de éxitos inmediatos. Transcurrido el primer periodo de su periplo quedó de manifiesto que, sin el grupo, Mike Kennedy tenía poco que ofrecer. De hecho, no ha quedado constancia en listas ni en eventos de su andadura, escasamente un par de versiones, La lluvia, de Gigliola Cinquetti o esta otra Que te quiero, de Johnny Hallyday
    Ya hemos visto que no corrían buenos tiempos para la lírica en aquellos días de 1969 y 1970. En este último año se produjo el proceso de Burgos y la terrible acción de un joven vasco que se lanzó, envuelto en llamas, sobre el estrado en el que se encontraba Franco en el frontón de Anoeta. Bien, pues en este mismo año fue también el de “Castañuela 70”, un espectáculo dramático musical de un eficacia demoledora que representaron durante solo un mes, justo el tiempo que tardó la censura en darse cuenta de lo que estaban haciendo, el grupo de teatro Tábano y Las Madres del Cordero.
    Este último grupo, Las Madres del Cordero, nacio en 1970. La banda estaba liderada por Moncho Alpuente. Su estilo musical estaba encasillado en el género folk y marcado por la sátira y el cachondeo que formó parte del mítico montaje teatral.
    Las Madres del Cordero - A beneficio de los huerfanos
    En 1972 pasan a llamarse Desde Santurce a Bilbao Blues Band. Lanzan un single para la compañía Explosión titulado “El ídolo” soliendo actuar en universidades, colegios mayores y algún festival.
    Su obra más aclamada vio la luz al año siguiente con “Vidas Ejemplares” que cuenta con colaboraciones de varios artistas de lujo como Massiel, Vainica Doble, Hilario Camacho o Luis Eduardo Aute.
    El grupo acabó por disolverse en 1975.
    Vainica Doble, dúo formado en los 70 por Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen, fueron la pareja artística más prolífica del panorama musical español gracias a su faceta de compositoras y de intérpretes.
    Compusieron canciones para la película Carola de día, Carola de noche de Marisol y para Furtivos, de José Luis Borao. También para programas de televisión como la serie Fábulas, Tres eran tres, Juncal o Celia. Pero, sin duda, se lleva el primer premio la sintonía de Con las manos en la masa que cantan al alimón con Sabina. El programa estaba presentado por Elena Santonja, hermana de Carmen, y buscaba recuperar la cocina bien hecha y abundante como ella misma decía. En el primer programa, fríen un huevo, cocinan lentejas y recitan a Emilia Pardo Bazán. Asi eran ellas.
    Hemos pasado, como de puntillas, por un nombre importante en la música española. Hablamos de Hilario Camacho.
    Hilario Camacho, compositor y cantante, de carácter profundamente melancólico y depresivo, dejó escrito poco antes de su muerte que sabía que vivíamos en un mundo lleno de estafadores. Fuera por su carácter o por su música, Camacho no llegó a encajar en la generación de cantautores politizados de los años 70 y se convirtió en una trovador de culto, apoyado por cierta prensa especializada. Nacido en el barrio madrileño de Chamberí el 8 de junio de 1948, grabó una decena de discos, algunos de ellos muy apreciados pese a su discreción comercial.
    Especialmente interesante es su álbum De Paso, un disco que ha sido reivindicado décadas después por las revistas musicales Rockdelux y Efeeme, que lo incluyeron entre los mejores discos españoles del siglo XX. A este trabajo pertenece la preciosa canción, con música de Camacho, sobre unos versos de Antonio Machado, El agua en sus cabellos.
    El autor de una de las canciones más bonitas de la historia de la música española es Joan Baptista Humet. Humet fue un cantautor de emociones muy respetado en toda España. Se dijo de él que tenía la capacidad de con pocas palabras explicar una larga historia, una gran capacidad de síntesis de los sentimientos de la vida, que en cuatro estrofas te hacía un retrato de una persona. Y la muestra más clara de esta cualidad es la canción a la que hacíamos referencia, Clara.
    Fue uno de los referentes de la música de autor de los setenta, años de cantautores, años de Serrat, de Llach, de Nino Bravo, de Cecilia, de Joan Baptista Humet. De Clara, de Hay que vivir, de Gemma y de tantas otras canciones que quedarán para el recuerdo.
    Sin embargo, en 1986 decidió dejar la música de lado, necesitaba nuevas ilusiones y desapareció. Tanto que en dieciocho años no se supo de él. En 2004 volvía a la música sin hacer mucho ruido, y Sólo bajé a buscar tabaco fue la excusa perfecta para su regreso, un disco que había comenzado en 1986 pero que en aquella época no se lo quisieron publicar. Era su forma de decir que había vuelto.
    Falleció el 30 de Noviembre del 2008, con tan solo 58 años. Pero nos lo dejó escrito: Hay que vivir
    Una canción que nos marcó a fuego en aquella época fue L’estaca, de Lluis Llach
    Esta canción, que se ha traducido a multitud de idiomas, ha llegado a popularizarse tanto que en muchos sitios se considera autóctona. Fue compuesta en plena dictadura del general Franco en España y es un llamamiento a la unidad de acción para liberarse de las ataduras, para conseguir la libertad.
    La canción cuenta, mediante la metáfora de la atadura a una estaca, que la libertad se consigue con la ayuda de todos.
    «¿No ves la estaca a la que estamos todos atados?, Si no conseguimos deshacernos de ella nunca podremos caminar, si tiramos fuerte, ella caerá (…) Si yo tiro fuerte por aquí y tú tiras fuerte por allí, seguro que cae, cae, cae, y nos podremos liberar».
    Bien, pues hemos llegado al final de este programa. Hoy hemos visto un poco de todo. Espero que os haya gustado. La música española da mucho de si y creo que, con el paso del tiempo podemos valorar mejor cosas que, a lo peor, en su momento, no supimos ver. Podemos reivindicar a artistas, denostados en su momento y revalorizados hoy.
    En fin, gracias a todos por vuestra atención, volvemos la próxima semana y hasta entonces… BUENAS VIBRACIONES.
    36 min
  • Nada más que música - La Vanguardia - II
    Recordareis que habíamos dejado de citar a uno de los grupos que también tuvieron una enorme importancia en el prestigioso grupo que denominamos “de vanguardia”. Esta banda no es otra que Jethro Tull.
    Jethro Tull fue una banda de rock progresivo británica, que comenzó su andadura a finales de 1967, hasta su separación en el 2014, siendo uno de los grupos de rock más longevos. Desde sus inicios, este grupo ha vendido más de 60 millones de copias de sus más de 30 álbumes, siendo uno de los grupos con mayores ventas de la historia del rock.
    Siempre ha sido liderado por el cantante y flautista escocés Ian Anderson, que es el autor de prácticamente todas las canciones del grupo, y de hecho el grupo se ha comportado siempre como el apoyo de este músico, y es que es el único que ha estado en toda la historia de la banda desde el primer disco, y solo el guitarrista Martin Barre se le acerca, estando en el grupo desde el segundo.
    La banda logró mucha popularidad en la primera mitad de los años setenta con álbumes emblemáticos en la historia del rock como Aqualung y Thick as a Brick, y con el tiempo llegó a convertirse en un grupo de culto.
    Hemos escuchado el corte que da título al disco, Agualund. Oiremos ahora Thick as a brick, otra delicia de canción, perteneciente al disco del mismo título.
    La música de este grupo, encuadrada en el rock progresivo, constituye una mezcla muy original de blues, folk inglés y hard rock, con pinceladas de música barroca, música medieval inglesa e incluso renacentista. El grupo desarrolla además una vertiente dedicada a originales canciones acústicas de difícil clasificación. En su sonido, destaca de forma particular la flauta de Ian Anderson, tocada de una forma magistral, que ha sido y sigue constituyendo una de las inconfundibles características de la banda, así como el sonido desgarrado de la guitarra eléctrica de Martin Barre, finamente entrelazado con el de la flauta de Anderson. Vamos a pararnos por un momento en una serie de solos de este magnífico guitarrista: Martin Barre a la guitarra.
    Bien, no? Una grandísimo instrumentista.
    Durante algunos años, el grupo incluyó también, al mismo tiempo, dos brillantes teclistas, con lo que obtuvo un sonido de particular colorido y dimensión: los maestros John Evan y David Palmer. Este último realizaba además los arreglos orquestales. La participación del sobresaliente bajista y cantante John Glascock, -fallecido en 1979- dotó a la banda de un timbre muy personal, con una segunda voz y un excelente apoyo vocal y armónico. La formación también ha utilizado una gran variedad de instrumentos, barrocamente combinados, en su mayoría tocados por el propio Ian Anderson, como el laúd, la mandolina, la balalaica, el saxofón, la armónica, la gaita, el acordeón y diversas clases de flautas. Salvo contadas excepciones, todos los temas interpretados por el grupo han sido compuestos por Ian Anderson, auténtico líder y factótum del grupo. Anderson es un personaje camaleónico, tanto en su aspecto como en su capacidad para reinventar continuamente su propia música, lo cual ha permitido a Jethro Tull mantenerse joven a pesar de los años. Los despedimos con otro de sus éxitos: Nothing Is Easy
    En esta época, y alejándonos ya de esta vanguardia, se dio un fenómeno de mercadotecnia que alumbró a una serie de grupos “fantasma” o que, por lo menos, no se regían como bandas al uso sino que servían fielmente a los intereses exclusivos de las discográficas. Lógicamente eran grupos comerciales a más no poder. Uno de ellos, que en España tuvo una buena acogida, fue Ohio Express. Este grupo estadounidense se creó a finales de la década de 1960, editó multitud de sencillos de éxito en sus orígenes, entre los que destaca Yummy Yummy Yummy. Tras su separación en 1970, el grupo ha vuelto a estar activo de forma esporádica. Aunque el nombre hacía referencia a un "grupo", es más realista considerar a Ohio Express como una marca empleada por la compañía discográfica Super K Productions para hacer dinero rápido.
    Otro de estos grupos que alcanzó el éxito en la época y que pertenece a la misma categoría de “Grupos Fantasma” son The Monkees. The Monkees fue una banda de rock formada en 1966 en Los Angeles y fue creada originalmente para una serie de televisión del mismo nombre en la cadena NBC.
    Los miembros de la banda fueron seleccionados entre más de 500 jóvenes (entre los rechazados estaban músicos que después fueron famosos como Stephen Stills, ya que los productores estaban más interesados en crear un producto comercial que tener músicos con talento que tocasen o compusiesen música). El espectáculo contaba con un sentido del humor irreverente, muy similar o más bien copiado al de "A Hard Day's Night", la primera película protagonizada por The Beatles; además de esto sólo dos de ellos eran músicos y el resto aprendió a tocar sobre la marcha.
    A partir del disco Headquarters ya podían tocar los instrumentos sin organizar ningún desaguisado en la grabación y así lo hicieron. Desgraciadamente para ellos salió a la venta el álbum de The Beatles, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band y fueron desplazados del número 1 después de sólo una semana. Además emprendieron junto a Jack Nicholson el proyecto de la película "Head", que fue un desastre; su programa fue cancelado y al poco tiempo Michael Nesmith, el único miembro de la banda con algo de talento, la abandonó comprendiendo que para sus creadores los Monkees sólo habían sido un producto y nada más.
    Curiosamente en esta época The Monkees rechazó grabar "Sugar Sugar" y la compañía, al ver la posibilidad de negocio con esta canción, creó un grupo de dibujos animados llamado The Archies, basado en la tira cómica Archie con cuyo nombre se publicó la canción. "Sugar Sugar" fue el mayor éxito de 1969.
    En su origen, los Archies tampoco tenían discos, porque su distribución se hacía a través de un especie de acetato integrado en el reverso de las cajas de cereales para el desayuno, que podía recortarse y reproducirse en un tocadiscos.
    Su mayor éxito: el citado Sugar Sugar.
    Pero el acontecimiento mundial del momento fue el regreso del Rey, la vuelta de Elvis Presley.
    A principios de 1968, cuando el cantante ya había vuelto de su aventura militar, estaba atravesando una crisis personal y profesional, y es que ni su vida privada ni su carrera pintaban nada bien.
    De los ocho sencillos que lanzó entre enero de 1967 y mayo de 1968, solamente dos figuraron en el top 40, y ninguno de éstos logró posicionarse más arriba del puesto número 28.
    Pero… la televisión volvió a salir en ayuda de Elvis. El día 3 de Diciembre de 1968 se emitió un programa, anunciado simplemente como Elvis, donde se presentaba a Presley cantando con una banda frente a una pequeña audiencia, convirtiéndose en la primera actuación en vivo del artista desde 1961. Interpretó varias de sus canciones en un estilo desinhibido semejante al de sus primeras interpretaciones de R&R.
    El show fue el más visto de la NBC en esa temporada y logró atraer a un 42% del total de la audiencia. Elvis había vuelto. Esta canción, If I Can Dream fue especialmente escrita para la ocasión.
    Empujado por el éxito del especial del regreso, Presley se sometió a una severa serie de sesiones de grabación en el American Sound Studio, que al final llevaron a la creación del aclamado álbum From Elvis in Memphis. Estrenado en junio de 1969, se convirtió en su primer álbum no inspirado en alguna película y surgido de un prolífico período en los estudios de grabación en ocho años, por lo menos.
    El álbum incorporó el sencillo «In the Ghetto», lanzado en abril y que alcanzó el tercer puesto en el pop chart —el primer éxito top ten no gospel de Presley desde «Bossa Nova Baby» en 1963.
    Y es en este momento cuando Elvis Presley aterriza en Las Vegas con gran éxito. En su debut, Presley se subió al escenario sin ninguna presentación. La audiencia de 2.200 personas, entre las cuales se hallaban varias celebridades, le dio una ovación de pie antes de que cantara siquiera una nota. Vamos a escuchar su famoso alegato a la ciudad del vicio: Viva las Vegas.
    Su mayor éxito en listas fue Suspicious Minds que fue número uno, convirtiéndose en el primer tema pop de Presley en alcanzar tal logro en los Estados Unidos en más de siete años, aunque también el último.
    El 21 de diciembre de 1970, Presley llevó a cabo un osado encuentro con el presidente Richard Nixon en la Casa Blanca. En esta reunión el cantante presumió ante Nixon de patriotismo y manifestó su desprecio hacia la cultura hippie y su devoción a las drogas. Además, le dijo a Nixon que la banda inglesa The Beatles, cuyas canciones cantaba regularmente en sus conciertos durante esa época, eran un ejemplo de lo que él concebía como una tendencia «anti-estadounidense». Paradójicamente se da la circunstancia de que Presley había tenido un encuentro de unas cuatro horas con la banda, hacía más o menos cinco años. Al enterarse de dichas declaraciones, Paul McCartney dijo luego que él se sentía confundido y decepcionado al respecto.
    Y más paradojas del divo, por esa época publicó un disco de canciones navideñas en el que destacaba una muy buena versión del obsceno blues de Charles Brown “Merry Christmas, Baby”
    Aunque Elvis ya no era un fijo en las listas de éxitos, algún material grabado con anterioridad logró colarse en el top five del country chart. Los más sonados fueron «My Boy», que se convirtió en un número uno del género y «Moody Blue» que fue, a su vez, número dos del mismo ranking. No obstante, su grabación más aclamada por la crítica de esa época fue el clásico del soul «Hurt».
    El divorcio de Presley ocurrió el 9 de octubre de 1973. A partir de entonces, comenzó a enfermar cada vez más constantemente. Hacia finales de 1973, fue hospitalizado en estado semicomatoso por los efectos del abuso en el consumo de Demerol. Según su médico, el doctor George C. Nichopoulos, Presley «sentía que al obtener los medicamentos, las drogas realmente, de un medico no se sentía como el adicto común que tiene que salir a la calle a conseguirlas».
    El periodista Tony Scherman escribió que, a principios de 1977 «Elvis Presley se había convertido en una caricatura grotesca de su elegante y enérgica forma de ser. Un tanto pasado de peso, directamente gordo, y con su mente trastornada por la medicación que diariamente ingería, era casi incapaz de sacar adelante sus breves conciertos». En Luisiana, el intérprete estuvo en el escenario menos de una hora y «le resultó imposible, en todo momento, saber donde estaba». Incluso, no pudo presentarse en el Baton Rouge; aquí ni siquiera fue capaz de levantarse de su cama del hotel donde se hallaba.
    Sus fans empezaron a dejar de seguir sus actuaciones, decepcionados por la gran cantidad de cancelaciones. Pero todo esto a Elvis le importaba nada: su mundo ahora se hallaba confinado casi por completo a su cuarto y sus libros de espiritismo».
    Su último concierto se dio en el pabellón Market Square Arena, en Indianápolis, el 26 de junio.
    El libro Elvis: What Happened?, coescrito por tres guardaespaldas que habían sido despedidos un año antes, se convirtió en el primer testimonio detallado de los años en que Presley fue un drogadicto. Tras su publicación, el cantante quedó hecho polvo e intentó sin éxito evitar su lanzamiento ofreciéndo dinero a la editorial. Por entonces ya sufría de diversas enfermedades: glaucoma, hipertensión arterial, daños en el hígado y megacolon. En todas ellas, Presley presentaba un cuadro médico serio, causado y agravado por el consumo excesivo de drogas.
    Una tarde, su asistente lo encontró inconsciente en el suelo del baño. Los intentos de reanimación fueron en vano. La muerte del cantante se hizo pública oficialmente a las 15:30 en el Baptist Memorial Hospital. Elvis Presley falleció en Memphis a la edad de 42 años, a causa de un Infarto agudo de miocardio.
    El funeral del artista fue todo un despropósito. Miles de personas se reunieron afuera de Graceland para observar el ataúd abierto. Uno de los primos de Presley, Billy Mann, aceptó 18.000 dólares a cambio de una fotografía exclusiva del cadáver de Presley; la imagen apareció en la portada del siguiente ejemplar de National Enquirer, convirtiéndose en el número más vendido de todos los tiempos. Alden, su asistente, exigió 105.000 dólares al Enquirer para publicar su historia, pero tuvo que reducir la cantidad al romper su acuerdo de exclusividad. Presley no le había dejado nada en su testamento.
    En pleno funeral, un automóvil arremetió contra un grupo de curiosos, matando a dos mujeres e hiriendo de gravedad a una tercera persona. Aproximadamente, 80.000 personas participaron en la procesión hacia el cementerio de Forest Hill, donde Presley fue enterrado al lado de su madre. Pocos días después, «Way Down» alcanzó los primeros puestos de las listas de popularidad pop y country.
    Y esto ha sido todo por hoy. Triste la condición de los famosos que no saben o no pueden asumir sus vicisitudes. Su reinado podría haber sido mucho más feliz. En fin, no es nuestro caso.
    Y a todos vosotros, recomendaros encarecidamente la escucha de la radio, de esta radio. La hacemos para vosotros con mucho cariño y con gran placer. Volvemos la próxima semana con más música, más músicos y más historias. Hasta entonces… BUENAS VIBRACIONES.
    34 min
  • Nada más que música - La Vanguardia - I
    Dejando atrás un 1967 en el que reinó de forma indiscutible el Sgt. Pepper’s de The Beatles y el verano del amor en Inglaterra o el festival de Monterrey en EEUU, 1968 vislumbró como el fin del pop y la música tomó impulso para llegar a su momento cumbre, la etapa que va de 1969 a 1973, donde todo, todo, todo fue posible.
    2001: Una odisea en el espacio, de Stanley Kubrick. Aquí empieza el futuro.
    Las cosas públicas estaban calientes en la época: asesinatos de Martin Luther King y de Robert Kénedy, mayo del 68, Nixon y su carnicería de Vietnam, golpe de estado en Chile (financiado por EEUU), matanza de estudiantes por parte de la policía en la plaza de Las Tres Culturas, en Mexico, la Primavera de Praga, abortada por los tanques rusos.
    Bueno, pues con este caldo de cultivo, la música, como no podía ser de otra manera, (llevaba días intentando meter esta frase), seguía adelante.
    Muchos de los famosos grupos del 64 al 68 se habían disuelto, si bien sus componentes no habían abandonado la música, ya que volvieron con nuevos bríos, sobre todo gracias a las nuevas tecnologías.
    Los sintetizadores y la calidad de las grabaciones hicieron que los músicos iniciaran una nueva andadura con sus obras. El single seguía teniendo validez pero apareció un nuevo soporte: el álbum concepto. Una obra con sentido de inicio a fin, y de la que, casi nadie, quería extraer singles. Un ejempo: In a gadda da vida, de Iron Butterfly. La canción dura 17 minutos. Tranquilos, no la oiremos toda.
    Como decíamos, la llegada de las nuevas tecnologías, concretamente del sintetizador, cambiaron incluso la composición de los grupos, habituados a la clásica formación de cuatro o cinco miembros, con gloriosos excepciones como Cream o el propio Jimi Hendrix Experience.
    Así que, sobre 1969, la incorporación a las bandas de los sintetizadores, dio origen a grupos como Emerson, Lake and Palmer, Yes o Génesis, entre otros.
    Vamos a escuchar un corte de Emerson, Lake and Palmer en un directo en el que podremos oír con claridad la versatilidad de los sintetizadores.
    Y esto es otro breve corte de otro de estos grupos pioneros, Yes. Aunque tenemos que decir que había grupos, como Queen, que en los años 70 mencionaban en sus discos literalmente “disco grabado sin el uso de sintetizadores” para que la gente valorase su habilidad instrumental y admirara la calidad de sus grabaciones.
    A partir de este momento, más o menos 1968, empezó a dominar la audiencia el rock puro y duro, tan duro que se acuñó, para definir este estilo, el término heavy (pesado). Con estos mimbres, se tejió el gran grupo de la década Led Zeppelin.
    Jimmy Page era en esos momentos, junto a Jimi Hendrix y Eric Clapton, el guitarrista más famoso de Inglaterra (bueno, y del mundo). Junto al bajista John Paul Jones, el batería John Bonham y el cantante Robert Plant completaron la más poderosa formación rockera de los años setenta. Fue Keith Moon, batería de los Who, quien los bautizó como Led Zeppelin (zepelín de plomo) y con este nombre debutaron el 15 de octubre de 1968
    Si el primer LP, Led Zeppelin I, cambió la música, el segundo, Led Seppelin II, llegó a número 1 directamente y pasó cuatro años en las listas. Más tarde llegó “Stairway to Heaven” y se convitió en un himno del rock. Solo en el 69, Led Zeppelin vendió 5 millones de discos y sus giras americanas fueron tremendas. Todo era gigantesco. La imagen de Page tocando su Gibson de doble mástil o la de Plant cantando con el torso desnudo se hicieron icónicas. En el Tampa Stadium de Florida, batieron el récord de los Beatles de asistencia a un concierto, con 56.800 personas. Record que batirían muchas más veces.
    Led Zeppelin generaba más noticias que ninguna otra banda en su tiempo. Volaban en un avión convertido en hotel de lujo, crearon su propia compañía, Swean Song Records, y sus actuaciones (con solos de 20 minutos por cabeza) atraparon a toda una generación y dejaron huella en las siguientes. Todo se acabó el 25 de septiembre de 1980, con la muerte de John Bonham.
    Por esta época proliferaron bandas rockeras sin concesiones en su sonido. Una de ellas, Steppenwolf, aportó a la historia todo un himno generacional: “Born to wild”, Nacido para ser salvaje.
    Otra de las bandas inglesas más importantes y que con su carisma y buenas maneras habría de mantenerse durante las siguientes tres décadas fue Status Quo
    Con más de cincuenta años de historia desde su fundación en 1962, Status Quo ha tocado una infinidad de subgéneros musicales. No obstante, son conocidos por su boogie rock, que se ve en canciones simples con ritmos de 4/4 y por el uso de tres acordes. Para mantenerse vigentes durante todos esos años, la banda exploró ciertos elementos de las tendencias musicales que surgían en cada década. A partir de 1970, recuperaron en gran medida la proyección directa y auténtica del rock and roll de Chuck Berry, siendo considerados como un exponente de este estilo en Europa.
    A pesar de ello, la banda fue durante bastante tiempo uno de los grupos más criticados de la escena británica. Muchos críticos —principalmente ingleses— consideraban de manera unánime que su música era excesivamente simple.
    Sin embargo, otras críticas apuntan a que su música los convirtió en una banda vanguardista dentro de la corriente psicodélica, y otros expertos han elogiado su autenticidad y pureza musical. Lo cierto es que Status Quo es prácticamente el único grupo musical inglés que ha sido capaz de soportar el paso del tiempo y las modas musicales.
    Aquí los tenemos con un clásico del rock and roll
    Su In the Army Now, una canción claramente antibelicista, logró un importante éxito y aceptación en varios países europeos e incluso su significado revolucionó a los jóvenes soviéticos, quienes la utilizaron como himno ante la rígida política de ese país. Esto provocó que cuando la banda se presentó en dicho país en 1988 —durante 14 noches en el Estadio Olimpiski de Moscú— las autoridades soviéticas controlaron cada uno de sus conciertos, ante la posible revolución de los jóvenes moscovitas.
    Fueron muchos, muchos los grupos que en esta onda y en esta época tuvieron cierta relevancia. Johnny Rivers, por ejemplo…
    O Ralph McTell, éste en una onda un poco más folck…
    También hubo espacio para lo más comercial, algo como este Baby come back de The Equals.
    Los primeros grandes conjuntos de la transición emergieron a lo largo de 1968. The Band, el grupo que había estado con Bob Dylan en su resurrección tras el accidente de moto, y que Martin Scorsese inmortalizó en el documental realizado con motivo de su concierto de despedida, “The last waltz”, aportó temas del calibre de este The Weight
    Otro de esos grandes grupos, aunque siempre a la sombra de John Fogerty, fue Creedence Clearwater Revival. Todos estos grupos que hoy están pasando por nuestro programa de una manera superficial, retratando la época en la que nacieron, merecerían un tratamiento más profundo. Bueno, pues lo tendrán en futuros programas monográficos. Hoy nos despacharemos de la Creedence con su super-éxito Susie Q.
    Nos vamos, se nos acabó el tiempo. Como siempre, nos quedan en el tintero gente importante como Jetro Tull, Ohio Express, un invento de la TV, los Archies y el regreso del rey: Elvis Presley. De todos ellos, y algunos más, hablaremos la próxima semana. BUENAS VIBRACIONES.
    36 min
  • Nada más que música - La Psicodelia
    Habiamos dejado nuestra pequeña historia de la música pop en el mundo hippy, con sus luces estroboscópicas, luces negras, técnicas láser, proyecciones de colores y desarrollos musicales con temas de larga instrumentación. Bueno, pues todo esto, favoreció que, paralelamente, surgieran grupos identificados con estas nuevas formas de conciertos y un paso más lejos de la esfera hippy. En Londres el fenómeno tuvo un hondo calado desde finales de 1966 y se prolongó a lo largo del 67.
    El primer concierto de música psicodélica se celebró el 29 de abril de 1967 en el Alexander Palace de Londres, y en él actuaron como nuevos grupos Pink Floyd y Soft Machine, además de una desconocida artista japonesa llamada Yoko Ono.
    Esto ha sido The Piper at the gates of dawn, The Pink Floyd Sound, corte principal de su disco debut, lanzado el 5 de agosto de 1967. Este disco fue uno de los primeros en explorar el rock psicodélico, junto con Sgt. Pepper's de The Beatles y lo cierto es que se le considera uno de los LPs más influyentes de la historia del rock psicodélico.
    Pink Floyd fue formado por tres estudiantes de arquitectura: Roger Waters, Richard Wright y Nick Mason. Se consolidaron cuando se les unió un genio musical llamado Syd Barret, un tipo inclasificable y visionario. Él cambió su orientación y les bautizó con su nombre definitivo.
    Pink Floyd - Wish You Were Here
    El cuarteto frecuentó clubs y festivales como el Spontaneous Underground, y rápidamente dio que hablar. Debutaron discográficamente en 1967 y se codearon con Cream, Jimi Hendrix, lo mejorcito. Todo un espaldarazo. Por desgracia, al poco de editarse su primer LP, Syd Barrett tocó fondo. Sus escarceos con las drogas y su frágil moral le hundieron. Entró David Gilmour a la guitarra y durante un breve lapso de tiempo fueron cinco, hasta que Syd tuvo que apartarse definitivamente.
    Con la publicación de A Saucerful of Secrets en 1968, el estilo de la banda dio un giro debido a la salida de Barrett y a la entrada de Gilmour. Definido como un álbum de transición, en él se mezclan las canciones psicodélicas semejantes a las firmadas por Barrett y piezas más experimentales, con influencias de la música clásica y que ayudaron a marcar el posterior sonido de Pink Floyd.
    Pink Floyd - Shine On You Crazy Diamond
    Con The Wall, la supremacía de Waters en la creatividad de Pink Floyd se hizo claramente patente. Con todo, es uno de los discos más famosos de la discografía de la banda y uno de los más vendidos de la historia. El disco es una ópera rock basada en una estrella de rock que se aísla del mundo a base de consumir drogas, construyendo un muro a su alrededor. Aunque Waters lo haya negado varias veces, el álbum parece una autobiografía suya, puesto que el protagonista, llamado «Pink», guarda numerosas similitudes con él. El disco está compuesto básicamente por canciones cortas de uno, dos ó tres minutos aproximadamente, unidas con piezas más largas . La canción «Another Brick in the Wall» se alzó rápidamente como la canción más representativa del disco y una de las más conocidas del grupo, con un característico coro de niños cantando la línea «We don't need no education». Esta frase luego sería criticada y caricaturizada por artistas como Elvis Costello en alguno de sus discos. En The Wall es también famoso el solo de guitarra final de «Comfortably Numb», compuesto por Gilmour y, para muchos, uno de los mejores de la historia.
    Pink floyd - another brick in the wall
    Y este es el famoso solo. La canción es un poquito larga por lo que solo podremos el final.
    Pink Floyd - Comfortably numb
    El otro grupo más representativo de esta corrientes fue The Soft Machine y este que está sonando, su primer sencillo:
    “Love Makes Sweet Music”
    The Soft Machine fue un grupo musical inglés de rock formado en 1966, y que durante su inestable e intensa carrera (con más de 15 miembros en poco más de una década) pasaron por la psicodelia y el rock progresivo para finalmente desembocar en el jazz fusión, siendo pioneros en los tres géneros.
    Lo fundaron el guitarrista Daevid Allen, el teclista Mike Ratledge, el cantante y bajista Kevin Ayers y el cantante y bateria Robert Wyatt. Su nombre proviene de la novela de William Burroughs The Soft Machine (La Máquina Suave, 1961).
    The Soft Machine tuvo varias etapas que las podríamos denominar según el líder de turno de la banda. Así, uno de los más importantes fue protagonizado por Ratledge y Hopper.
    El repertorio en vivo fue cambiando, con nuevas composiciones de Ratledge y Hopper, mientras las piezas antiguas iban desapareciendo progresivamente. Ya nada quedaba de Wilde Flowers, de la época con Daevid Allen ni del primer disco. Al mismo tiempo, las partes cantadas por Wyatt también iban disminuyendo. En este momento se editó Third, LP doble que marcará un antes y un después para la banda..
    Soft Machine - Moon in June
    La ultima etapa de la banda estuvo liderada por Karl Jenkins. Si bien compuso casi la mitad de Six, el LP que lo confirmó como nuevo líder fue Seven (1974), donde hace su debut Roy Babbington como nuevo bajista. Seven tuvo buenas críticas en su momento.
    En los siguientes tres años no habría álbumes de Soft Machine, excepto el primer recopilatorio, Triple Echo (1977), y el single de música disco «Soft Space» el mismo año. Sin embargo, en esta época habría varios proyectos paralelos. Y entre estos proyectos, cada vez más personales de sus miembros, llegó su disolución en 1.984.
    Y como siempre nos preguntamos, que estaba pasando en España con este estilo de música?
    La psicodelia, por definición, un sonido que replica las experiencias con setas mágicas, mezcalina o LSD no tenían cabida en la España de los 60, cuando el aislamiento cultural del régimen sirvió de barrera contra estas y otras influencias foráneas. Todos los grupos se veían obligados a enviar sus discos a la Dirección General de Radiodifusión y Televisión, que calificaba como «no radiables» aquellos títulos relacionados con el contacto físico, el mundo de la noche y, en general, que filtraran cualquier atisbo de vicio.
    Las bandas psicodélicas que se oteaban en el horizonte anglosajón casi no consiguieron ser «radiables». Pero, en España, hay algunos tesoros enterrados. Smash, con su fusión de psicodelia y folclore andaluz, sí consiguio franquear al mismisimo Franco.
    Smash – El Garrotin
    Si algo bueno ocurrió gracias a las bases militares de Rota, Morón o San Pablo, es que los americanos traían música. Vinilos de rock clandestinos, que caían en manos de aquellos jóvenes españoles con ganas de libertad. Jóvenes como Gualberto Garcia, guitarrista de Smash o Manuel Molina, guitarrista y cantante del mismo grupo y posterior Lole y Manuel.
    Pero si hay una piedra angular del rock progresivo andaluz, tiene que ser Triana.
    Triana - Abre la puerta niña
    Triana se formó en 1974 en Sevilla por Jesús de la Rosa Luque, Eduardo Rodríguez Rodway y Juan José Palacios Tele. Con un estilo musical basado principalmente en el rock progresivo y una alta influencia del flamenco, se erigieron como una de las bandas más importantes e influyentes del rock español.
    Sus tres primeros lanzamientos discográficos forman parte de los álbumes más alabados de la época de esplendor del rock progresivo español aunque su éxito y reconocimiento fue algo tardío. Especialmente con la publicación del sencillo «Tu frialdad» que llegaría a alcanzar el primer puesto en las listas de venta españolas.
    El accidente de tráfico que sufrió Jesús de la Rosa en 1983 acabó con su vida y provocó la disolución de la banda.
    TRIANA- TU FRIALDAD
    Misma década de los 70, misma España gris, surge en Barcelona otra genial banda de rock psicodélico, con influencias acid-folk, Pan y Regaliz. Se atrevieron a cantar en inglés y consiguieron un sonido muy carismático, con influencias africanas. Su paso, desafortunadamente, fue breve. Su música era tan buena que llegaron a pincharla en varios pubs ingleses.
    Pan y regaliz - Un día más
    En mayo del 71, Granollers fue epicentro del primer Festival de Música Progresiva en España (y el primer festival al aire libre). Sus asistentes, la también primera generación de soñadores psicodélicos, jugaron por unas horas a ser libres.
    Durante esas intensas noches de amor, paz, alucinógenos y buena música, tocaron Smash y Pan y Regaliz, junto a otras bandas como Maquina!, más jazzeros y eléctricos. Barcelona, habitualmente aventajada en creación artística, parió otro de los mejores sonidos del progresivo español.
    MAQUINA! - Burning Butts
    Más allá de Andalucía y Cataluña, también hubo vida. Crack, asturianos haciendo también rock sinfónico en plena industrialización, sólo duraron un año. Sin embargo, Si todo hiciera crack es un disco épico, en todos los sentidos; una armonía preciosista de guitarras, teclado y flauta. A pesar de sus majestuosas composiciones, pasaron sin pena ni gloria por España, aunque sí recibieron alabanzas desde el extranjero.
    De este disco escuchamos Descenso en el Mahellstrong.
    Crack - Descenso en el Mahëllstrong
    https://youtu.be/frhHW4833p8
    Pero el sinfónico más luminoso vino de las islas. Los Canarios, con Teddy Bautista (más tarde famosísimo presidente de la SGAE) al frente, también le dieron al progresivo con su joya Ciclos, una dimensión onírica de Las cuatro estaciones de Vivaldi. Por desgracia, es su único disco de este género, bellamente artificioso y con instrumentación electrónica potente. Las cuatro estaciones son sustituidas por las cuatro etapas del desarrollo humano: niñez, juventud, madurez y vejez. Escuchamos “la Primavera”, de Vivaldi.
    CANARIOS (Ciclos) - La Primavera
    Y por hoy nada más. Me despido de vosotros hasta la próxima semana con esta extraordinaria obra.
    “Buenas, buenísimas vibraciones”
    40 min
  • Nada más que música - Día de la mujer 2019-2
    Vamos a continuar con esta mínima selección que hemos hecho de música interpretada por mujeres con motivo de la celebración el próximo día 8 de marzo del Dia Internacional de la Mujer.
    Y lo hacemos con una diva: Amy Winehouse.
    Al inicio de su carrera, preguntaron a Amy cuán famosa podría llegar a ser. Su respuesta fue:
    Mi música no entra en esa escala. No creo que vaya a ser famosa. No creo, tampoco, que pudiera soportarlo.
    Bueno, solo se equivocó en el 50% de sus predicciones. Fue famosa, muy famosa. Pero no pudo resistirlo.
    El 23 de julio de 2011, su guardaespaldas la encontró muerta en su cama. A pesar de que tenía 27 años, nadie se asombró demasiado con la noticia. Su caída había sido previsible e inmensamente pública. Cada borrachera, cada exceso, cada incumplimiento contractual se había producido a los ojos de todo el mundo.
    Y cambiando de registro, escuchamos a Omara Portuondo.
    Superviviente, junto a Elides Ochoa, Papi Oviedo y Manuel Guajiro de los tiempos heroicos del proyecto Buena Vista Social Club, esta genial artista cubana sigue subida a los escenarios a sus 87 años y esperamos que por muchos más, si el cuerpo le aguanta.
    Omara se inició en el mundo del espectáculo como bailarina del mítico Tropicana y se popularizo interpretando estándares de jazz. Evolucionó profesionalmente hasta convertirse en la reina del son cubano y del bolero, como el que acabamos de escuchar.
    Ahora escucharemos a una extraordinaria artista: Silvia Pérez Cruz
    Silvia Pérez Cruz es una cantante catalana que se inició en la música formando parte de un grupo de flamenco mestizo, no en vano estaba formado por una sevillana, una alemana, una francesa y ella misma, una española. El grupo era Las Migas. En el 2011 inició su exitosa carrera en solitario.
    Ha participado en diversas bandas sonoras de películas como Blancanieves, del director Pablo Berges, lo que le valió el Goya de 2012 a la mejor canción original con el tema “No te puedo encontrar”.
    Premio que, por cierto, volvió a revalidar en los Goyas del 2017 con su premio a la mejor canción original de la película Cerca de tu casa.
    Es la actual gran esperanza blanca de la música mestiza.
    Y cambiamos de banda sonora. Esta es Bonnie Raitt (bani rich)
    Bonnie Raitt y su esplendida versión de “Sweet home Chicago” Esta californiana, nacida en el seno de una familia de músicos, es una cantante y guitarrista de Blues, que domina como pocos la técnica del slide.
    A pesar de haber llevado una carrera con altibajos, es considerada como una de las mejores cantantes e interpretes vivas de blues.
    Y seguimos ahora con una artista completa: Areta Franklin
    Aretha Louise Franklin fue una cantante estadounidense de soul, R&B y góspel. Apodada «Lady Soul» o «Queen of soul», fue una de las máximas exponentes de aquel género, y una de las más grandes transmisoras de góspel de todos los tiempos, así como una de las artistas más influyentes en la música contemporánea. Y una constante en nuestro programa. Por que nos gusta, y creemos que aglutina en su persona una gran cantidad de valores, que se suman a los artísticos.
    Y vamos ahora con otra asidua de Nada más que música: Janis Joplin
    Integrante del grupo de los 27, se marchó cuando más tenía que decir. Afortunadamente nos dejó un buen número de grabaciones en las que había puesto su alma y su cuerpo hasta límites impagables.
    Había nacido en 1943 en una localidad industrial de Texas, Estados Unidos, y parece que se hubiera puesto de acuerdo con Jimi Hendrix a la hora de morirse. Mientras el cantante y compositor negro murió el 18 de septiembre de 1970, la cantante tejana falleció pocos días más tarde, el 4 de octubre del mismo año. Ambos tenían la edad de 27 años, dando vida a la leyenda del Club de los 27.
    Y sin bajar el listón de las grandes mujeres de la música, nos las vemos ahora con Nina Simón.
    Nina Simone fue una cantante, compositora y pianista estadounidense de jazz, blues, rhythm and blues y soul.
    Su voz, con rango propio de una contralto, se caracterizaba por su pasión, su voz jadeante, sofocada, sin aliento y su trémolo.
    Gran luchadora por los derechos civiles de las personas de ascendencia africana, esta lucha se vio reflejada en multitud de ocasiones a través de sus canciones. Simone dejó Estados Unidos en 1969, tras el asesinato de Martin Luther King, hastiada de la segregación racial contra los afroamericanos.
    No obstante, Nina Simone era una persona complicada, pudiendo ser, a veces, muy desagradable.
    En la industria musical tenía fama de temperamental y distante, caracterísiticas de su personalidad que no impidieron nos dejara páginas musicales inolvidables.
    Otra mujer que hace inolvidables todas sus actuaciones es Diana Krall.
    Diana Jean Krall, pianista y cantante de jazz canadiense, ha vendido más de 6 millones de discos en los EE. UU. y más de 15 millones en todo el mundo. En total, vendió más discos que cualquier otra artista de jazz durante las décadas de 1990 y 2000. Es la única cantante de jazz con ocho álbumes que debutaron en el top de los álbumes de jazz de Billboard y hasta la fecha, ha ganado tres premios Grammy y ocho premios Juno.
    Krall se ha especializado en el repertorio ajeno, lo que no está exento de riesgos, más que nada por el peligro de la redundancia.
    Pero la suya es una voz con grano, que se vuelve turbia e intrigante y que no enseña tanto como sugiere. Una delicia que pudimos disfrutar en su visita a Zaragoza con motivo de la Expo.
    Y ahora, una diva, con todos ustedes Sara Vaughan
    Dueña de una de las voces más maravillosas del siglo XX, Sarah Vaughan figura, como ya hemos dicho, al lado de Ella Fitzgerald y Billie Holiday en el máximo escalón de jerarquía de las cantantes de jazz. Al escucharla, a menudo daba la impresión de que con semejante amplitud de registro, su vibrato perfectamente controlado, y su variedad de habilidades expresivas podía hacer lo que quisiera con su voz. Su legado como intérprete y artista de grabación será muy difícil de igualar en el futuro.
    Chandos Báez, nacida en Nueva York y conocida mundialmente como Joan Baez, es una cantante, compositora y activista. Y aunque su actividad artística es espectacular, no lo es menos su faceta de activista social.
    En 1956, Báez escuchó por primera vez a Martin Luther King, Jr. hablando sobre la no violencia, los derechos civiles y el cambio social. Varios años después, Báez y King se convirtieron en amigos, y la cantante participó en varias marchas sobre los derechos civiles organizadas por King.
    Su interpretación de «We Shall Overcome», un himno de los derechos civiles compuesto por Pete Seeger, en la Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad la vinculó permanentemente a la canción.
    Además de participar en marchas por los derechos civiles, Báez también mostró públicamente su oposición a la Guerra de Vietnam.
    Fue arrestada en dos ocasiones en 1967, al bloquear la entrada del centro de reclutamiento de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Oakland (California), por lo cual pasó un mes en prisión.
    En 1989, después de las protestas en la plaza de Tiananmén en Pekín, Báez escribió y publicó la canción «China» para condenar el régimen chino por la violenta y sangrienta represión sobre cientos de estudiantes que pedían el establecimiento de una Democracia.
    Contraria a la pena de muerte, en diciembre de 2005, Báez cantó «Swing Low, Sweet Chariot» en una protesta en la prisión estatal de San Quintín contra la ejecución de Tookie Williams. En varias ocasiones más volvió a interpretar la misma canción con los mismos motivos y con los mismos resultados. Los reos fueron ejecutados en todos los casos.
    Escucharemos ahora a un torrente de energía desatada: Tina Tarner.
    Tina Turner ha sido una mujer maltratada. Durante años fue victima de malos tratos por parte de su marido, hasta que en el mes de Julio de 1976 la pareja protagonizó un escándalo que tuvo repercusión internacional, en el Dallas Statler Hilton, cuando Ike golpeó y agredió brutalmente a su esposa. Este episodio causó la ruptura de la pareja, lo que derivó luego en una separación legal. Respecto a sus carreras, suspendieron todos los conciertos que tenían previsto realizar juntos en los siguientes meses.
    En 1978 se confirmó su divorcio por "diferencias irreconciliables", después de 16 años de matrimonio.
    Una vez que puede reanudar su vida y su carrera, dedicó a su exmarido la canción que acabamos de escuchar: ¿Qué tiene que ver el amor con eso?
    Golpe de timón y nos dejamos mecer ahora por la música clásica de la mano de Maria Joao Pires
    Maria Joao Pires fue una niña prodigio. Dio su primer recital con sólo cinco años, y a los siete ya tocaba en público los conciertos para piano de Wolfgang Amadeus Mozart y a los nueve años recibió el premio de la Juventud Musical Portuguesa.
    Su estilo se caracteriza por una delicadeza infinita, por un recrearse en el fraseo desde un punto de vista tan personal como sujeto a las características propias de la música interpretada. Se dice de ella que hacer "cantar" al piano, buscando siempre una atmósfera concentrada e íntima para sus recitales. En visitas a Zaragoza ha dejado buena muestra de ello.
    Daniel Barenboim dice de ella: “El piano se toca más con el corazón que con las manos y Pires lo tiene enorme.
    Y ahora escucharemos a nuestra querida vecina Amaral
    Luis Alegre, en una entrevista, parafraseaba a José Antonio Labordeta y decía que “la gente de Aragón es muy mirada, un bonita forma de describir su nula arrogancia”.
    Amaral (hablo del grupo, claro) no se ha dejado vencer por los malos tiempos y luego han sabido sobrevivir muy bien al éxito arrollador, y me consta que no es fácil. En eso, y en su obstinación por saltar al vacío una y otra vez, Eva y Juan son muy aragoneses.
    Como siempre, esperamos sus nuevos trabajos con ansiedad indisimulada.
    Y en esta locura de giros nos vamos México. Lila Downs
    Yo conocí el trabajo Lila Downs cuando en abril de 2006 publicó en España su disco La Cantina. Canciones rancheras mexicanas y corridos fusionando sonidos como el pop, el rock, norteño, cumbia y hip-hop. Una delicia que recomiendo. Este CD consta de quince temas de los cuales doce son del repertorio tradicional mexicano, tres son de la autoría de Lila Downs e incluye una versión en inglés de "La cumbia del mole", canción que dio fama a Downs y hasta la fecha es la carta de presentación de esta artista y que es la canción que hemos escuchado.
    Y Otra grande de la canción: Adele
    Desde muy joven mostró interés por el jazz, el R&B, el blues y soul. Ella ha declarado que sus mayores influencias son Etta James y Beyoncé.
    Su álbum de estudio debut, 19 (2008), es de género soul y en sus letras abordan el amor, las relaciones y el desamor. Su sucesor, 21 (2011), un álbum de ruptura; mezcla los géneros musicales blues, soul y country. En una revisión para 21, Ian Wade, de BBC News, aseguró que «realmente es tan maravilloso, que casi estás obligado a levantarte y aplaudirlo después de la primera nota».
    Y lo cierto es que no podemos estar más de acuerdo. El corte que acabamos de escuchar es de este disco: Rolling in the deep.
    Damos por terminada esta mini serie de música cantada e interpretada por mujeres. Ha sido imposible incluir un grupo más numeroso y es evidente que han quedado por el camino un gran número de estrellas, pero podemos asegurar que por el programa han pasado las más grandes. Por supuesto que en base a nuestros gustos personales porque, sobre gustos no hay nada escrito.
    Nuestra última invitada, la malograda Whitney Houston.
    Señoras, señores, gracias a todos por vuestra atención. Nos veremos, u oiremos, la próxima semana con más música, más músicos y más historias que os contará vuestro particular abuelo cebolleta. Hasta entonces… buenas vibraciones.!!!
    38 min
  • Nada más que música - Día de la mujer 2019-1
    El próximo día 8 de marzo se celebra el Dia Internacional de la Mujer, declarado por la ONU en 1975. Paradojicamente, en EEUU se celebra oficialmente solo desde 1994, a pesar de que es en este país donde se encuentran los orígenes de esta conmemoración. ¿Por qué ese día
    Bueno, seguro que ya conocéis la historia: el 8 de marzo de 1857, un grupo de trabajadoras textiles decidió salir a las calles de Nueva York para protestar por sus míseras condiciones laborales. Sería una de las primeras manifestaciones para luchar por sus derechos. Distintos movimientos y sucesos se produjeron a partir de ese episodio, y el más cruento de la lucha por los derechos de la mujer se produjo el 25 de marzo de 1911, cuando se incendió la fábrica de camisas Shirtwaist de Nueva York. Un total de 123 mujeres y 23 hombres murieron. La mayoría eran jóvenes inmigrantes que tenían entre 14 y 23 años.
    En fin, aunque nuestro objetivo sea que no exista el Día Internacional de la Mujer por la sencilla razón de que no existan motivos para ello, lo cierto es que esa realidad está muy lejos de ser cierta. Bienvenido pues el día internacional de la mujer, una y mil veces.
    Y si alguien cree todavía que esta lucha es absurda o inútil, le vendría bien recordar las palabras de Rosa Luxemburgo:
    “Quienes no se mueven no notan sus cadenas”.
    En “Nada más que música” nunca hacemos distinción de hombres o mujeres en la programación de la música, nos guiamos sencillamente por unos parámetros, subjetivos desde luego, de calidad.
    Hoy haremos una excepción, cediendo a la tentación de programar solamente música interpretada por mujeres.
    Así que, empezamos: con todos vosotros la Excma. Sra. Mirian Makeba
    Mirian Makeba y su conocido Pata Pata.
    Icono de la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, Makeba, marginada durante más de tres décadas por el régimen racista sudafricano, siempre estuvo comprometida con la lucha por los derechos civiles y contra el racismo, una entrega que llevó a cabo hasta el último minuto de su vida
    Dando un giro de 180º, escuchamos ahora a una gran cantante portuguesa, Amalia Rodrigues.
    Amália Rodrigues fue una cantante de fados y actriz portuguesa. Apodada la «Reina del Fado», es la cantante que más ha popularizado este tipo de música en el mundo, después de haber grabado más de 170 discos a lo largo de su vida.
    Su fama se internacionalizó durante las décadas de 1950-1970, pero sus vínculos con el régimen del dictador António de Oliveira Salazar, la obligaron a retirarse de los escenarios durante la década posterior a la Revolución de los Claveles de 1974. A pesar de estas vinculaciones, Amália es la artista portuguesa por excelencia, habiendo elevado el fado a la categoría de tesoro nacional.
    Y ahora, otra vuelta de tuerca, escuchamos Billie Holiday.
    Billie Holiday, nacida en Filadelfia, fue una cantante de jazz, y está considerada una de las tres voces femeninas más importantes e influyentes de este género musical, junto con Sarah Vaughan y Ella Fitzgerald, de las que también hablaremos.
    Billie Holiday impregnaba sus canciones con una intensidad inigualable que, en numerosos casos, era fruto de sus propias vivencias porque, las letras que cantaba, era su propia vida.
    Y es que Holiday tuvo un problema de adicción a las drogas durante casi toda su vida. La heroína y el alcohol la destruyeron.
    Murió a causa de una cirrosis hepática, el 17 de julio de 1959, a la edad de 44 años.
    Y ahora abróchense los cinturones porque, desde Italia, llega MINA, “La Tigresa de Cremona”
    Mina Anna Mazzini, Mina, la «Tigresa de Cremona».
    En 1962 su primer embarazo se convirtió en un escándalo en Italia, ya que Mina y el actor Corrado Pani, padre del niño, no estaban casados. La Rai (radiotelevisión pública italiana) la censuró durante casi dos años, tras los cuales se vio obligada a permitir el regreso de la cantante a los escenarios, ya que el público italiano reclamó insistentemente su presencia a través de cartas a la Rai. De ella se ha dicho:
    «Mina es la mejor cantante de raza blanca del planeta» (Louis Armstrong).
    «Si no tuviera mi voz, querría tener la de una joven cantante italiana llamada Mina » (Sarah Vaughan)
    «Mina es la más grande cantante que existe » (Liza Minnelli)
    Sitio ahora para la música clásica y el Bel Canto y nada menos que de la mano de la mejor: María Callas y su interpretación de Madame Butteerfly,
    Maria Callas fue una soprano griega considerada la cantante de ópera más eminente del siglo XX. Capaz de revivir el bel canto en su corta pero importante carrera, fue llamada «La Divina» por su extraordinario talento vocal y actoral.
    Aún hoy genera controversia su peculiar voz, de registro amplio y que unida a su dominio de la técnica, le permitió cantar roles desde soprano ligera a los dramáticos e incluso de mezzo (Carmen, Dalila).
    Para las revistas del corazón, su nombre estará siempre asociado a Aristóteles Onassis, el que, parece ser, fue el gran amor de su vida.
    Otra mujer extraordinaria, Luz Casal
    “Estoy cansada de ser una muñeca más. Entre paredes de cartón no es suficiente mirar la televisión, para saber que esto va mal”. Luz Casal lo cantaba en No aguanto más, hacia 1982. Fue uno de sus primeros éxitos.
    La cantante mantiene vivo su discurso feminista y tolerante, una actitud que aprendió de niña en un hogar complicado.
    Un cáncer de mama no ha sido suficiente para que esta mujer deje los escenarios, ni la vida.
    Otra grande, Ella Fitzgerald.
    Ella Fitzgerald, la Reina del jazz, fue una cantante estadounidense que dominó como nadie éste genero. No obstante esta condición básica de jazzista, el repertorio musical de Ella Fitzgerald es amplísimo e incluye swing, blues, bossa nova, samba, góspel, calypso, canciones navideñas, pop, etc.
    Junto con Billie Holiday y Sarah Vaughan, está considerada como la cantante más importante e influyente de la historia del jazz (y, en general, de la canción melódica popular de Estados Unidos). Solo decir que estaba dotada de una voz con un rango vocal de tres octavas.
    En los años cincuenta destacó, en paralelo a la obra de Frank Sinatra, por sus versiones de los temas de los grandes compositores estadounidense: Duke Ellington, Cole Porter, Johnny Mercer, etc.).
    Ganó catorce premios Grammy, incluyendo el Grammy a toda su carrera, y fue galardonada con la Medalla Nacional de las Artes y la Medalla Presidencial de la Libertad de Estados Unidos.
    Vamos a escuchar ahora a una instrumentista privilegiada: Candy Dulfer, saxofonista.
    Candy empezó a tocar el saxofón cuando tenía seis años y a los catorce ya tenía su propia banda, Funky Stuff. Su hit "Lily was here" (con la colaboración de Dave Stewart) fue grabada en 1989 y estuvo en la cima de las listas de toda Europa y es la que acabamos de escuchar.
    Su carrera musical ha sido prolífica: nueve discos de estudio, dos discos de directos y un recopilatorio y ha trabajado y grabado con otros músicos tales como, Prince, Dave Stewart (Eurythmics), Van Morrison, Lionel Richie, Beyoncé, Pink Floyd, Aretha Franklin, Blondie, Alan Parsons, en fin, un larguísimo etcétera.
    Su estilo musical se basa principalmente en el smooth jazz y el jazz-pop, aunque su evolución le ha permitido acercarse a más estilos, como el R&B, el funk, el hip hop o la música latina.
    Nuestro recorrido por la obra de grandes mujeres nos acerca ahora al flamenco, con una invitada de lujo: Carmen Linares.
    Carmen Pacheco Rodríguez, nacida en Linares, es una cantaora de flamenco que está considerada como una de las más completas y con mayor conocimiento de estilos flamencos junto a la "Niña de los Peines". Compañera de generación de artistas como Paco de Lucía, Camarón, Enrique Morente, Pepe Habichuela y José Mercé y maestra y cantaora de referencia de la generación de artistas jóvenes como Estrella Morente o el mismisimo Miguel Poveda. Es visitante asidua de escenarios como Carnegie Hall de Nueva York, Sadler´s Wells de Londres, Palau de la Música de Barcelona, Auditorio Nacional de Madrid y la Cité de la Musique de París.
    Volviendo al jazz, nos encontramos con una gran artista que heredó la calidad y la calidez de su padre: Natalie Cole.
    Natalie Maria Cole fue una cantante estadounidense de jazz, soul y R&B. Hija del legendario cantante de jazz Nat King Cole, tuvo éxitos a mediados de los años 1970 como artista de R&B. A principio de la década de los 80, Natalie Col dio un frenazo a su carrera con pocas actuaciones y un bajón en las ventas, todo ello debido a su adicción a las drogas.
    Cole resurgió como una artista pop con el álbum de 1987 Everlasting (Eterno), con una versión de «Pink Cadillac» («Cadillac rosa») de Bruce Springsteen. En la década de los 1990 regrabó los éxitos de su padre, entre los sucuales "Unforgettable ... with Love" ("Inolvidable... con amor") tuvo unas ventas de siete millones de copias y también hizo que Cole ganara numerosos Premios Grammy.
    Su carrera se puede dividir en dos etapas: en la primera, hizo R&B y urban; después trabajó más en el jazz. Durante su carrera vendió más de 30 millones de álbumes. Falleció a la edad de 65 años en el Cedars-Sinai Medical Center en Los Ángeles, California debido a una insuficiencia cardíaca congestiva.
    Seguimos adelante con un vieja conocida: Astrud Gilberto.
    Astrud Gilberto es una cantante brasileña de bossa nova, samba y jazz.
    Su vinculación con el mundo de la música comenzó cuando se casó en 1959 con uno de los primeros guitarristas de bossa nova, João Gilberto. En 1963 estaba acompañando a su esposo en Nueva York mientras grababa con el pianista y compositor Antonio Carlos Jobim y con el saxofonista estadounidense Stan Getz un disco de fusión entre el jazz y la bossa nova. Empujada por su marido, Astrud Gilberto cantó unas estrofas y gustó tanto su voz que, a pesar de no tener experiencia previa, grabó el disco Getz/Gilberto, aunque no figuró en los créditos del disco.
    Su éxito cantando Garota de Ipanema la catapultó como una de las intérpretes más conocidas de una época de oro de la música brasileña. A partir de entonces emergió como nombre reconocible en todo el mundo y comenzó una larga carrera artística.
    Astrud Gilberto es también una artista pintora, y es conocida por su apoyo a los derechos de los animales.
    Y volvemos a la música clásica, por que no? Lo hacemos con Sharon Kam, clarinetista.
    La clarinetista Sharon Kam, nacida en Haifa, Israel, en el seno de una familia de músicos, aprendió a tocar el violín y el piano en su infancia, para luego decantarse por el clarinete.
    Debutó a los dieciseis años con la Orquesta Filarmónica de Israel dirigida por Zubin Mehta y en la actualidad es invitada habitual de las mejores orquestas.
    Aquí la hemos escuchado interpretando un fragmento del Concierto para clarineta, en A mayor, de Morzart.
    Y de la clásica, al jazz. Karen Souza.
    Karen Souza es una cantante argentina de jazz, reconocida internacionalmente. Empezó su carrera colaborando con diversos productores de música electrónica pero cuando fue invitada a participar en el primer disco de la saga “Jazz and 80s” realizados por su sello Músic Brokers, Karen Souza encontró su lugar en el jazz contemporáneo.
    Essentials, su primer disco, fue un éxito inmediato. En él se repasan una serie de canciones “esenciales” y tamizadas por el jazz. Una delicia.
    De este disco es Corcovado, la canción que le hemos oído interpretar.
    Sin abandonar el jazz, escuchamos ahora a Andrea Motis.
    Andrea Motis nació en Barcelona en mayo de 1995 y es una trompetista, saxofonista y cantante de jazz española. Se formó musicalmente, a partir de los 7 años, en la Escuela Municipal de Música de Sant Andreu, un barrio de Barcelona. En 2007, con sólo 12 años, comenzó a colaborar con el grupo de jazz Sant Andreu Jazz Band, dirigido por el profesor de música y músico Joan Chamorro quién la descubrió artísticamente y con quién ha grabado seis discos. Su voz ha sido comparada con la de Norah Jones.
    Y para despedirnos por hoy, que mejor que hacerlo con Bebe y su éxito “Malo”. Una canción que no necesita ninguna explicación.
    La igualdad es cosa de todos, de las mujeres y de los hombres, de los hombres y de las mujeres, y solo colectivamente, llegaremos a conseguir ese objetivo.
    Lo dijo Simone de Beauvoir: “El feminismo es una forma de vivir individualmente y de luchar colectivamente.”
    38 min
  • Nada más que música - México - Brasil
    Hoy terminamos con nuestro breve recorrido por América Latina. Hemos visitado países como Argentina, Chile, Uruguay y Cuba. Hoy estaremos, gracias a la magia de la radio, en Costa Rica, México y Brasil.
    Como todos estos días, nuestra aproximación a la música de estos países es muy superficial. Nos dejamos infinidad de música y músicos sin citar pero es que nuestra idea no es ser exhaustivos ni especialistas. Como ya sabéis, solamente programamos la música que nos gusta. Y es esta.
    En el último trago
    Chavela Vargas, figura latinoamericana de la música ranchera mexicana, paradójicamente nació en Costa Rica, en San Joaquín de Flores, Heredia, hija de Francisco Vargas y Herminia Lizano. Tuvo una infancia difícil: sus padres se divorciaron y se desentendieron de ella, dejándola al cuidado de unos tíos.
    Chavela Vargas se trasladó a México cuando tenía 17 años y posteriormente adoptó la nacionalidad mexicana. A los treinta se hizo cantante profesional, apadrinada por el compositor y cantante José Alfredo Jiménez, de quien era compañera de parrandas. Cuentan que cuando Jiménez falleció, Chavela acudió a su velatorio, y se desplomó cantando y llorando, borracha. Cuando varias personas intentaron apartarla, la viuda de José Alfredo las detuvo: «Déjenla, que está sufriendo tanto como yo»
    A finales de los años cincuenta empezó a hacerse conocida en algunos círculos artísticos, en parte gracias a sus actuaciones en Acapulco. Allí actuaba en la sala Champagne Room del restaurante La Perla y, en este lugar, construyó una estrecha amistad con los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo, que la alojaron en su casa. A lo largo de su vida, también tuvo una relación amistosa con Picasso, Pablo Neruda, Carlos Fuentes, , Juan Rulfo, Agustín Lara, Nicolás Guillén y Gabriel García Márquez, con quien, parece ser, cenaba una vez al año en cualquier lugar del mundo donde se encontraran.
    Su primer álbum fue publicado en 1961 y de ese disco este Niña Isabel.
    Se puede apreciar en este temprano trabajo que todavía no tenía la voz rota que le haría famosa en el mundo entero ni la amargura que le persiguió durante buena parte de su vida.
    Los graves problemas producidos por el alcohol en su vida personal la llevaron a retirarse de una carrera artística de gran éxito a finales de los años setenta, y durante años se sumergió en el anonimato. Pero gracias al apoyo de sus numerosos amigos, empezó a superar sus problemas con el alcoholismo y regresó a la escena pública a principios de los años noventa, a través de presentaciones en el mítico teatro-bar "El Hábito", de Coyoacán. En este lugar, se produjo su encuentro con el editor español Manuel Arroyo Stephens, quien junto a Pedro Almodóvar, impulsaron su regreso a España. No volvió a beber en sus últimos veinte años, y se mantuvo fuerte hasta el final. Chavela debió buena parte de la fama de su segundo periodo de actividad artística a su aparición en varias películas de éxito, bien mediante canciones incluidas en ellas, o como actriz. Pedro Almodóvar incluyó canciones interpretadas por ella en varios de sus filmes, como Tacones lejanos (1991) y por otros como “Piensa en mi”, de Agustín Lara que interpretó Luz Casal.
    Escucharemos la versión original de Chavela Vargas.
    El 30 de julio de 2012 fue internada en el hospital, por sus problemas crónicos del corazón, pulmones y riñones y el domingo 5 de agosto de 2012 se dio a conocer su fallecimiento a través de su twitter oficial con la siguiente frase: «Silencio, silencio: las amarguras volverán a ser amargas... se ha ido la gran dama Chavela Vargas».
    Jose Alfredo Jiménez – Ella
    José Alfredo Jiménez, al que hemos citado anteriormente como el gran valedor de Chavela Vargas, fue un cantante y compositor mexicano que creó una gran cantidad de temas, principalmente rancheras, huapangos y corridos, todos ellos de una calidad y sencillez armónica inigualables.
    Según cuentan las crónicas, José Alfredo no tenía educación musical de ningún tipo. Sin embargo, se cree que compuso más de un millar de canciones; la mayoría de ellas tienen arreglos de Rubén Fuentes, al que José Alfredo simplemente le silbaba la melodía y él la transcribía al pentagrama. Además de esas y las que él mismo grabó, muchas de sus canciones han sido interpretadas por otros cantantes mexicanos y del mundo hispano, entre los que sobresalen Miguel Aceves Mejía, Pedro Vargas, Javier Solís, Pedro Infante, Jorge Negrete, Vicente Fernández, Julio Iglesias, Lola Beltrán, María Dolores Pradera, la ya citada Chavela Vargas y tantos y tantos otros, incluidos Joaquín Sabina o el mismo Bunbury.
    Y es de nuestro vecino Bunbury esta versión de una cación de José Alfredo: El jinete
    José Alfredo Jiménez murió en la Ciudad de México, el 23 de noviembre de 1973, a la edad de 47 años, como consecuencia de la cirrosis hepática que padecía desde hacía años; según palabras de su última esposa, la agonía de José Alfredo fue terrible. Sus restos descansan en el cementerio de su pueblo natal, tal y como anticipó en su canción "Caminos de Guanajuato.
    Y ahora, a bordo de nuestra alfombra voladora y gracias a la magia de la radio, nos vamos a Brasil!!!
    Tico-tico-Charlie Parker
    Que genial versión del clásico Tico Tico hace Charlie Parker en este corte. Pero bueno, hablar de Brasil es hablar música en estado puro y, sobre todo de bossa nova.
    João Gilberto Prado Pereira de Oliveira, o sea, Joao Gilberto, músico y cantante brasileño, junto a Antônio Carlos Jobim son considerados por todos como los creadores del género brasileño por excelencia: la bossa-nova.
    Joao Gilberto aprendió a tocar la guitarra de manera autodidacta. En el año 1950, emigró a la ciudad de Río de Janeiro, donde tuvo algún éxito cantando en la banda Garotos da Lua. Después de ser expulsado de la banda por rebeldía, pasó algunos años sin trabajo, pero con la idea pertinaz de crear una nueva forma de expresión musical con la guitarra.
    Su esfuerzo finalmente dio resultado tras conocer a Tom Jobim ?pianista y compositor con educación clásica que también era un entusiasta del jazz estadounidense?, con quien empieza a madurar el estilo que se conoció como Bossa nova.
    Joao Gilberto y su eterno Desafinado.
    La bossa nova (nueva ola) era una destilación del ritmo de percusión y sincopado del samba, en una forma simplificada que podía ser tocada en una guitarra sin acompañamiento. Esta nueva forma de tocar introdujo también una nueva forma de cantar, a bajo volumen, en susurro.
    Alrededor de 1962 la bossa-nova ya había sido asimilada por músicos de jazz estadounidenses como Stan Getz. Este último invitó a João Gilberto y Tom Jobim en 1963 para que colaboraran en lo que acabó convirtiéndose en uno de los discos de fusión bossa-nova/jazz más aclamados por la crítica y más vendidos de la historia.
    Getz/Gilberto fue lanzado en marzo de 1964 y obtuvo el Grammy en 1965. Este trabajo no tiene desperdicio pero hay una canción que destaca sobre el resto, la composición de Jobim/de Moraes «Garota de Ipanema» que se convirtió en una canción clásica del pop internacional y llevó a la fama a la cantante Astrud Gilberto, en aquel entonces esposa de João Gilberto.
    Es esta.
    Stan Getz & Joao Gilberto - The Girl From Ipanema
    Vamos a deternos en este disco porque francamente, merece la pena. Otro de los cortes del álbum es Corcovado. Una bossa nova escrita por Antônio Carlos Jobim en 1960. El título portugués se refiere a la montaña Corcovado en Río de Janeiro
    Y venga, va, una última. So Danco Samba.
    Otra bossa nova compuesta en 1962 por Antônio Carlos Jobim y letra de Vinicius de Moraes . La canción fue interpretada por primera vez por João Gilberto y Os Cariocas en agosto de 1962 en el restaurante Au Bon Gourmet en Copacabana, Río de Janeiro.
    Dejamos la bossa nova para encontrarnos, según algunos, con uno de los mejores cantautores del siglo.
    Caetano Emanuel Vianna Telles Velloso, Caetano Veloso para los amigos, es, además de un músico genial, cineasta, poeta y activista.
    Caetano Veloso - Odara
    Caetano nació el 7 de agosto de 1942 en Santo Amaro de Purificação, una pequeña ciudad del estado de Bahía, (Brasil). La suya fue una numerosa familia amante de la música integrada por ocho hijos, dos de ellos adoptados. Aprendió en su casa a tocar el piano y a los nueve años compuso su primera canción.
    A fines de 1966 obtuvo su primer éxito cuando su hermana, Maria Bethania, ya una cantante de éxito, grabó una de sus composiciones.
    Fue en 1968 cuando grabó su primer álbum solista llamado Caetano Veloso, y su música cruzó las fronteras con su controvertida É proibido proibir.
    Caetano Veloso se presentó en el III Festival Internacional de la Canción promovido por la Cadena Globo. Caetano, acompañado por los Mutantes, su grupo habitual por esa época, interpretó "Está prohibido prohibir" y en la última sesión del festival, la salida al escenario de Caetano fue recibida por el público que llenaba es auditorio con una bronca descomunal. Los Mutantes apenas habían empezado a tocar la introducción de la música cuando el público ya arrojaba huevos, tomates y pedazos de madera contra el escenario. El provocativo Caetano había aparecido vestido con ropa de plástico brillante y collares exóticos y bailando una danza erótica que simulaba los movimientos de una relación sexual. Escandalizada, la audiencia dio la espalda al escenario. La respuesta de los Mutantes fue inmediata: sin dejar de tocar, dieron la espalda al público.
    Caetano se despachó haciendo un largo e inflamado discurso que realmente no escuchó nadie por el ruido y el follón que reinaba en la sala.
    Caetano Veloso - Aquarela Do Brasil
    En 1.995 Caetano Veloso editó un nuevo disco, “Fina estampa”. Este trabajo representó su consagración como artista internacional. Fina estampa es una recreación sofisticada y cuidadosa de temas clásicos hispanoamericanos. Guaranias, boleros, rumbas y hasta tangos.
    El repertorio elegido, 15 canciones, ya era conocido por Caetano desde su infancia, y si bien algunas fueron recreadas por el intérprete, otras le sirvieron para rendir homenajes a sus musas del pasado.
    “Para mí, dijo el artista, el destino ideal de este disco es profundizar el diálogo con algunas personas que, esparcidas por la América de habla hispana, vienen generosamente prestando atención a mi música desde hace algún tiempo”.
    Caetano Veloso - Fina Estampa
    Lo sorprendente de este trabajo es la capacidad de Cateano Veloso para reinventar unas canciones archiconocidas y dotarlas de un nuevo sentido revelando sutilezas que estaban escondidas. Todo ello aderezado por unos arreglos que van del apoyo orquestal al simple acompañamiento de su guitarra. Este es, también, uno de esos cientos de discos imprescindibles para cualquier amante de la música.
    Caetano Veloso – Rumba azul
    Un ejemplo de arreglo para guitarra sola es esta espléndida versión que Cateano hace de María Bonita, el famoso tema de Agustín Lara. La escuchamos.
    Nos despedimos con una preciosa canción de este mismo álbum. Un vestido y un amor, de Fito Paez.
    Una recomendación: si alguien está interesado en profundizar un poco más en la música brasileña, le instamos a escuchar el programa de esta emisora Musicas do Brasil e mais, conducido por nuestra compañera Julia Torres y que se emite los lunes de 11:00 a 11:30, los martes de 18:00 a 18:30 y los sábados de 16:00 a 16:30 h. Aquí si podréis disfrutar, sin limitaciones, de esta bellísima música.
    Por nuestra parte, os esperamos a todos en el próximo programa, pasadlo lo mejor posible que esto son cuatro días.
    Y recordad… ¡¡¡Buenas vibraciones!!!
    38 min
  • Nada más que música - Canción sudamericana - Uruguay y Cuba
    Vamos a seguir con nuestro breve pero intenso recorrido por la canción folclórica de Sudamérica en los años 60. Años muy comprometidos, social y políticamente, pero que nos dejaron bellísimas canciones e innumerables ejemplos a seguir.
    Nos hemos centrado en los programas anteriores en Argentina y Chile, pero Latinoamérica es muy grande y son muchos los paises que nos hemos dejado en el tintero. Hoy recorreremos, a vista de pájaro, otros dos paises hispanoamericanos, Uruguay y Cuba.
    Alfredo Citarrosa nació en Montevideo el 10 de marzo de 1936. Fue un cantautor, poeta, escritor y periodista uruguayo, considerado como una de las figuras más destacadas de la música popular de su país.
    Su experiencia infantil de hijo adoptado lo marcó para siempre. Trabajó, entre otros empleos, como vendedor de muebles, de suscripciones a una sociedad médica, de oficinista y en una imprenta pero se inició en las lides artísticas en 1954, como locutor de radio. Fue en este momento cuando comenzó a escribir e inició su carrera de periodista. Especialmente destacada fue su colaboración con el semanario Marcha. Debutó profesionalmente como cantante el 20 de febrero de 1964, en Perú. Forzado por las circunstancias y un poco fortuitamente, participó en un programa que se emitía por el Canal 13, Panamericana de Televisión, comenzando así una carrera que nunca se interrumpiría. Zitarrosa relató de esta manera su experiencia:
    “No tenía ni un peso, pero sí muchos amigos. Uno de ellos, César Durand, que dirigía una agencia de publicidad me incluyó por sorpresa en un programa de televisión y allí canté dos temas por lo que me pagaron 50 dólares. Fue una sorpresa para mí, pero esto me permitió reunir algunos pesos.”
    Aunque desde el principio Zitarrosa fue reconocido como una de las grandes voces latinoamericanas, él siempre quiso dejar bien clara su ideología de izquierda.
    En la década de 1960 fue militante del Frente de Izquierda de Liberación. Luego siguió militando en el Partido Comunista de Uruguay hasta su muerte. Participó como cantante en innumerables actos políticos de estas organizaciones y esta exposición pública le supuso el ostracismo y finalmente el exilio durante los años de la dictadura (1973-1985). Sus canciones estuvieron prohibidas en Uruguay durante ese período, y más tarde en Argentina y Chile, por las dictaduras que gobernaron esos países. Vivió entonces, sucesivamente, en Argentina, España y México.
    Levantada la prohibición de su música, como la de tantos en la Argentina tras la Guerra de Malvinas, volvió nuevamente a Buenos Aires, donde realizó tres memorables recitales en el Estadio Obras Sanitarias durante los primeros días del mes de julio de 1983. Casi un año después volvió a su país, donde tuvo una histórica y masiva recepción el 31 de marzo de 1984, lo que significó para él, según sus propias palabras «la experiencia más importante de mi vida».
    A causa de una peritonitis, falleció el 17 de enero de 1989.
    Otro intérprete de gran relevancia en su país, Uruguay, fue sin duda Daniel Viglietti. Nacido el 24 de julio de 1939 en una familia de músicos —su madre era la pianista Lyda Indart, y su padre el guitarrista Cédar Viglietti—, y por lo tanto, al niño no le quedó otra que aficionarse. Estudió guitarra clásica, adquiriendo así una sólida formación como concertista para luego dedicarse, en los años 60, principalmente a la música popular.
    Durante esa década desarrolló una intensa actividad como cantautor, docente y locutor de radio, que se inscribe en una creciente movilización popular en Uruguay.
    La represión que se generalizó como antesala del golpe de estado del 73, dio con Viglietti en la cárcel. La campaña por su liberación desde el exterior fue encabezada por nombres como Jean Paul Sartre, François Mitterrand o Julio Cortázar.
    En 1973 comenzó su exilio en Argentina, que después continuaría en Francia, país donde vivió durante once años.
    Su exilio terminó con su regreso a Montevideo el 1 de septiembre de 1984, y allí fue recibido por miles de personas.
    Por esas fechas se editó A dos voces, una obra reflejo discográfico de numerosos recitales realizados junto al gran poeta uruguayo Mario Benedetti durante el exilio compartido.
    Paralelamente a su actividad como músico, realizó una intensa tarea de investigación, conservación y difusión de la música latinoamericana. Durante años construyó un extenso archivo musical al que denominó "Memoria Sonora de América Latina", que incluye, además, entrevistas a músicos y escritores realizadas en un lapso de 40 años de trabajo.
    El 7 de octubre de 2015 recibió de manos de Silvio Rodríguez el premio "Noel Nicola", otorgado por el Proyecto para la Canción Iberoamericana Canto de Todos. Falleció el lunes 30 de octubre de 2017, mientras era sometido a una intervención quirúrgica.
    Y de un salto, nos plantamos en Cuba de la mano de Carlos Puebla.
    Carlos Manuel Puebla Concha nació el 11 de septiembre de 1917 en Manzanillo en el seno de una familia humilde. Se vio obligado a ejercer durante su niñez y juventud múltiples oficios: carpintero, mecánico y zapatero. Lo cierto es que esta circunstancia es bastante común entre casi todos los artistas sudamericanos de la época.
    Al principio de su carrera, los temas de su música son de corte romántico, canciones que fueron grandes éxitos y que han pasado a formar parte del patrimonio de la música cubana. Una de ellas es este precioso bolero: Quiero hablar contigo,
    Más adelante es cuando sus composiciones empiezan a tratar temas sociales y reivindicativos. Canciones como: Plan de machete, Este es mi pueblo y Pobre de mi Cuba denunciaban la situación que se vivía en Cuba por aquella época sin temer a la represión.
    En los años 50 se acompaña por el grupo Los Tradicionales, integrado por Santiago Martínez, Pedro Sosa y Rafael Lorenzo, publicándose sus trabajos bajo el nombre de Carlos Puebla y Sus Tradicionales. Su presencia en la radio y en la televisión nacionales se hace ya habitual. Aunque el escenario que más estimaba en aquellos tiempos era el restaurante habanero de La bodeguita del medio donde interpretaba su obra sin cobrar nada pero reconfortado en el buen ambiente allí se respiraba. Tal como él mismo dice:
    “pasaba los ratos allí cantando con la barriga llena, el bolsillo vacio y el corazón contento.”
    El día 1 de enero de 1959 el triunfo de la revolución, representada por la entrada del líder Fidel Castro en La Habana, influiría en la vida de Carlos Puebla tanto como en la de Cuba. La guaracha «Y en eso llegó Fidel» es, tal como dice el título, un cambio en su creación y en su obra. A partir de este momento, Carlos Puebla se convierte en cronista de Cuba.
    Canciones como «La Reforma Agraria», «Duro con él», «Ya ganamos la pelea», «Son de la alfabetización» van haciendo de Carlos Puebla el representante artístico de la revolución.
    En 1961 realiza su primera gira por varios países que culmina con gran éxito. Esto daría pie a otras muchas, que extenderían su prestigio y fama desde el ámbito cubano a más de 35 países, siempre acompañado de su inseparable grupo Los Tradicionales.
    El éxito no fue motivo suficiente para que Carlos Puebla olvidara sus orígenes. Volvía siempre que podía a su ciudad natal. En Manzanillo, no dejaba de pasear por la ciudad y de actuar allí donde le llamaban. Su sitio preferido era La casa de la Trova, que hoy lleva su nombre, donde pasaba horas con sus amigos cantando y compartiendo su bebida predilecta, el Ron Pinilla.
    La partida del revolucionario argentino Ché Guevara del territorio cubano impactó a Carlos Puebla de tal forma que la misma noche en que Fidel Castro dio a conocer la carta de despedida de Guevara, Puebla sin poder dormir, compuso su obra más conocida, «Hasta siempre, comandante», que se convertiría en un homenaje al líder guerrillero y que transcendería a todos los estilos de música y a casi todas las lenguas.
    Una larga enfermedad terminó con su vida un 12 de julio de 1989 en La Habana. Para entonces su obra musical abarcaba más de setenta temas en los cuales, con su característico sentido del humor, abordaba temas sociales y tradicionales. La enfermedad no pudo minar su sentido jovial. En la tumba del artista, la cual se encuentra en el cementerio de Manzanillo, aparece grabado el siguiente epitafio:
    Yo soy esto que soy,
    un simple trovador que canta.
    Nos despedimos, por hoy, de Carlos Puebla con uno de sus grandes éxitos “Ya que lo pregunta”
    Y sin salir de Cuba, nos ocuparemos ahora de otro inmortal: Compay Segundo.
    Máximo Francisco Repilado Muñoz, que así se llamaba realmente, nació en Siboney el 18 de noviembre de 1907 y fue un músico y compositor cubano de amplia trayectoria mundial.
    Comenzó tocando la guitarra, el tres cubano, el clarinete, el bongó y la tumbadora e incluso inventó un instrumento: el armónico, un híbrido de siete cuerdas entre la guitarra española y el tres cubano.
    Comenzó su carrera musical muy joven y en los años treinta formó parte de diversas agrupaciones artísticas de Santiago como el Cuarteto de Trovadores Orientales y el Cuarteto Hatuey. También fue vocalista del conjunto de Miguel Matamoros.
    En 1948, Repilado, como voz segunda y a cargo del tres, funda con Lorenzo Hierrezuelo el legendario dúo Los Compadres. Lorenzo, como primera voz, se rebautizó como Compay Primo y Repilado, como hacía la segunda voz, adoptó el sobrenombre de Compay Segundo, alias que le acompañaría hasta el día de su muerte.
    En 1955 Compay Segundo abandona el duo y forma un nuevo grupo al que bautiza como “Compay Segundo y sus muchachos”.
    Pero su fama internacional le llegó en 1997 con su participación en el disco Buena Vista Social Club, que ganó varios premios Grammy. Compay Segundo apareció también en la película del mismo nombre realizada posteriormente por Wim Wenders. En abril del 2002, actuó en el Palacio de los Congresos de París, en un concierto memorable en homenaje a la contribución sonora de Cuba en el vigésimo aniversario de la fundación de Radio Latina.
    No pudo cumplir su sueño de llegar a la edad a la que llegó su abuela, que fue persona esclavizada que murió libre a la edad de 115 años. Falleció en La Habana debido a una insuficiencia renal con 95 años.
    Adios Compay… "Chan Chan”
    Y no podemos marcharnos de Cuba sin hacer una visita a la Vieja Trova Santiaguera.
    Antes de seguir debo deciros que, al contrario de lo que podamos pensar, los componentes de la Vieja Trova no han sido siempre viejos. Si, también fueron jóvenes alguna vez, aunque creo que por poco tiempo.
    Lo que ocurre es que la formación se creó cuando todos sus componentes eran ya unos venerables jubilados, después de haber ejercido su profesión, la de músicos, durante mucho tiempo.
    La Vieja Trova Santiaguera se reunió en 1994, formada por cinco veteranos músicos: Amado Machado, con las maracas; Aristóteles Limonta, contrabajo; Pancho Cobas, guitarra y segunda voz; Reinaldo Hierrezuelo, voz y tres y Reinaldo Creagh, voz y claves. Los cinco formaron un equipo muy bien estructurado, que de dedicó desde sus inicios a mantener y alimentar como nadie la tradición musical del Oriente de Cuba.
    En febrero del 94, la Vieja Trova Santiaguera grabó su primer disco, que lleva el nombre del grupo, y que se presentó en Madrid el 23 de junio en la Casa de America. Tras la presentación, hicieron una gira por toda España, que culminó el 9 de agosto en el Festival de las Minas de La Unión (Murcia). En 2002 se retiraron. Con la edición de su último disco El balcón del adiós y una mini gira por diversas ciudades españolas dijeron adiós a una brillante carrera.
    “Queremos retirarnos con alegría y con fuerza, como llegamos, pero no se preocupen que lo hemos estado hablando y hemos decidido que no vamos a morirnos todavía”.
    Hasta siempre Vieja Trova
    32 min
  • Nada más que música - Canción sudamericana - Chile
    Recordareis que hemos empezado un recorrido por la música tradicional sudamericana y que la semana pasada nos centramos en Argentina. Hoy lo haremos sobre Chile.
    Todos, o casi todos, los artistas de la época sufrieron en sus carnes los rigores de unas dictaduras militares que masacraron a toda oposición y que, de manera especial, se cebaron con a las voces más críticas con sus desmanes. Una de estas víctimas fue Victor Jara.
    Víctor Jara nació el 28 de septiembre de 1932. Su lugar de nacimiento es controvertido por lo que nos limitaremos a decir, según sus propias palabras, que nació al sur de Chile, en la provincia de Ñuble.
    Nació en el seno de una familia de padres campesinos y amantes del folclore. Por causa de las necesidades familiares, Víctor se vio obligado desde niño a ayudar a la familia en los trabajos del campo pero, Influenciado por su madre, tomó también contacto a temprana edad con la música, además de asistir al colegio.
    Por consejo de un sacerdote, ingresó en el seminario de la Congregación del Santísimo Redentor, en San Bernardo, pero lo abandonó dos años después de su ingreso, al comprobar su falta de vocación.
    Después de cumplir el servicio militar, ingresó en el coro de la Universidad de Chile, participando en el montaje de Carmina burana, comenzando en este momento su trabajo de investigación y recopilación folclórica. Con 24 años se unió a una compañía teatral, la Compañía de Mimos de Noisvander, e inició los estudios de actuación y dirección en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile.
    En 1957, ingresó en el conjunto folclórico Cuncumén y conoció a la cantautora Violeta Parra. Y aquí empezó todo.
    Aunque la canción “A desalambrar” es de Daniel Viglietti, en la voz de Víctor Jara adquiera una dimensión especial.
    Entre 1966 y 1969, ejerció como director artístico del grupo Quilapayún y sin abandonar el teatro, en 1966 grabó su primer LP como solista, Víctor Jara, editado por la empresa discográfica Arena.
    En 1969, con la canción «Plegaria a un labrador», ganó el primer premio en el que fue primer festival de la Nueva Canción Chilena, y viajó a Helsinki para participar en un acto mundial en protesta por la guerra de Vietnam. ,
    En el año 1969 grabó un nuevo álbum titulado “Pongo en tus manos abiertas”. A este trabajo pertenece el tema «Preguntas por Puerto Montt», inspirado en la masacre de Pampa Irigoin (Puerto Montt), en la que murieron once personas (incluido un niño) durante la represión policial del gobierno de Eduardo Frei Montalva. En esa canción criticó duramente al ministro de Interior Edmundo Pérez Zújovic, el que, por cierto, el 8 de junio de 1971 sería asesinado por el grupo extremista Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP):
    “Usted debe responder, señor Pérez Zújovic, por qué al pueblo indefenso, contestaron con fusil. Señor Pérez, su conciencia la enterró en un ataúd y no limpiará sus manos toda la lluvia del sur”.
    Al asumir Salvador Allende la presidencia de Chile, Jara fue nombrado embajador cultural. En cumplimiento de este nombramiento, viajó a la Unión Soviética y a Cuba, y dirigió el homenaje a Pablo Neruda por la obtención del Premio Nobel.
    Dentro de su compromiso social, participó en los trabajos de voluntarios para impedir la paralización del país causada por una huelga de camioneros.
    Ese mismo compromiso lo llevará en 1973 a realizar diferentes actos a favor de los candidatos de la Unidad Popular durante la campaña electoral para las elecciones al parlamento y, respondiendo a un llamamiento de Neruda, colaboró como director y cantante en un ciclo de programas de televisión contra la guerra y el fascismo.
    Su último concierto lo dio en el canal de televisión peruano Panamericana Televisión el 17 de julio de 1973.
    El golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, encabezado por el general Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende, le sorprendió en la Universidad Técnica del Estado, donde fue detenido junto a otros profesores y alumnos. Lo llevaron al Estadio Chile, convertido en centro de internamiento por los militares (actualmente estadio Víctor Jara, lugar en el que hay una placa en su honor con su último poema), donde permaneció durante cuatro días. Lo torturaron durante horas (le realizaron quemaduras con cigarrillo, le rompieron los dedos, le cortaron la lengua y lo sometieron a simulacros de fusilamiento) y, finalmente, el 16 de septiembre lo acribillaron junto al director de la Empresa de Ferrocarriles del Estado. El cuerpo fue encontrado el día 19 del mismo mes por vecinos de la Población Santa Olga con 44 impactos de bala.
    Durante su internamiento en el Estadio Chile escribió su último poema y testimonio «Somos cinco mil», también conocido como «Estadio Chile».
    Somos cinco mil
    en esta pequeña parte de la ciudad.
    Somos cinco mil
    ¿Cuántos seremos en total
    en las ciudades y en todo el país?
    Solo aquí
    diez mil manos siembran
    y hacen andar las fábricas.
    ¡Cuánta humanidad
    con hambre, frío, pánico, dolor,
    presión moral, terror y locura!
    Quilapayun se formó en Santiago en el mes de julio de 1965 y tras realizar esporádicas presentaciones en peñas universitarias, integran como director artístico a Víctor Jara, con quien adoptarán el modo interpretativo y escénico que los volvería célebres junto a sus barbas y ponchos negros.
    Después de dos discos en los que esbozaron su línea temática y musical, graban en 1968 el LP X Vietnam en el que adoptan el estilo que los volverá un paradigma de la canción popular revolucionaria. De este álbum es la canción “Qué dira el Santo Padre”
    Su apoyo al gobierno de Allende tiene su punto máximo en la presentación en el Festival de Viña del Mar en febrero de 1973, en donde se genera un escándalo de tales proporciones entre sus partidarios y detractores que provocaron la suspensión de la primera etapa del certamen. Eduardo Carrasco, integrante de Quilapayún, señaló que antes de la presentación de la banda los opositores al gobierno de Allende "repartieron panfletos... que llamaban a cortarnos la cabeza". La presentación de Quilapayún en la Quinta Vergara no fue transmitida por Televisión Nacional por orden directa de Gonzalo Bertrán, Director de la retransmisión, pero el país pudo escucharlo por las ondas de Radio Minería. Aunque el sonido es terrorífico, creo que merece la pena escuchar el escándalo que se formó antes y durante la actuación del grupo.
    Durante la década de los 90 y debido a varios factores, la actividad del grupo se reduce considerablemente y editan solo dos discos nuevos y dos antologías en 15 años.
    Es también precisamente, durante esta década, cuando comienza a gestarse una crisis interna, producto de diferencias de los integrantes del grupo respecto de la gestión de su líder Rodolfo Parada. Esto motiva la partida paulatina de los integrantes históricos del conjunto, llegando hasta el punto en que solo quedan dos, Gómez y Lagos, quienes deciden alejarse también del grupo dirigido por Parada e inician un proceso contra este, por apropiación indebida de la marca "Quilapayún" en Chile y en Francia. Es el principio del fin.
    No obstante, y tras numerosas vicisitudes, el grupo que ha tenido 25 músicos, siguen en activo en la actualidad.
    A lo largo de su carrera, Quilapayun versionó algunas canciones de las que se cantaban popularmente durante la guerra civil española. Este es un ejemplo, “Que la tortilla se vuelva”
    Violeta del Carmen Parra Sandoval nació en San Fabián de Alico (Chile) el 4 de octubre de 1917. Hija del profesor de música Nicanor Parra Alarcón7 y de la campesina Rosa Clarisa Sandoval Navarrete, Violeta tuvo siete hermanos.
    Violeta tuvo una infancia difícil a causa de padecer numerosas enfermedades. Y así, en su recuperaciones y junto a sus hermanos, aprendió a tocar la guitarra y a los 12 años compuso sus primeras canciones.
    Violeta abandonó a escuela para trabajar en el campo y ayudar a su familia debido a que su padre enfermó gravemente. Los hijos de la familia lucharon por sobrevivir saliendo a cantar en restaurantes, posadas, circos, trenes, campos, pueblos, calles e incluso burdeles.
    Los problemas económicos se agravaron cuando el padre falleció en 1931 y, al año siguiente, Violeta se fue a vivir a Santiago invitada por su hermano, el futuro antipoeta Nicanor Parra, que estudiaba allí. Retomó los estudios, para abandonarlos nuevamente para cantar en bares, quintas de recreo y pequeñas salas de barrio junto con su hermana Hilda, en un dúo de música folclórica llamado Las Hermanas Parra, con lo que conseguían unos ingresos extras.
    En 1937 Violeta conoció a Luis Cereceda, empleado ferroviario de la Estación Yungay, con quien se casó un año después. Debido al carácter inquieto y lleno de distracciones de Violeta (cantaba en los barcos del puerto, se paseaba por las emisoras de radio buscando su oportunidad y , además, se había unido a un grupo de teatro, en fin, que tenía vida propia), el matrimonio se deshizo en 1948, pero antes, Cereceda, que militaba en el Partido Comunista, había iniciado a Violeta en la actividad política y ambos participaron ayudando en la campaña presidencial de Gabriel González Videla (1946).
    No fue hasta el inicio de la década de 1950, cuando comenzó su extensa labor de recopilación de tradiciones musicales en diversos barrios de Santiago y por todo el país. En estas andanzas, conoció a diversos poetas, entre ellos a Pablo Neruda. Su hermano Nicanor la estimuló a asumir con personalidad propia la defensa de la auténtica música chilena, en contra de los estereotipos que hasta ese momento se manejaban. Es así como su repertorio —hasta entonces basado en boleros, corridos mexicanos y valses peruanos— pasa a las canciones más tradicionales del campo chileno, que le permiten descubrir los valores de la identidad nacional como ningún otro artista lo había hecho antes.
    Esta labor de recopilación está plasmada en más de tres mil canciones, reunidas en el libro Cantos folclóricos chilenos y sus primeros discos en solitario, editados por EMI Odeon.
    A partir de 1953 Violeta Parra disfrutó del éxito internacional, realizando numerosas incursiones por toda Europa pero, especialmente en París, en donde actuó en el Barrio Latino y dio recitales en el Teatro de las Naciones de la Unesco, en radio y televisión
    Violeta Parra fue, además de folclorista, una artista completa, desarrollando una gran creatividad en campos tan dispares como la confección de arpilleras, esculturas de alambre y pinturas al óleo. En 1964 logró una marca histórica al convertirse en la primera latinoamericana en exponer individualmente en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre, en una muestra titulada "Tapices de Violeta Parra".
    En este periodo, forjó una firme relación con el antropólogo y musicólogo suizo Gilbert Favre, el gran amor de su vida —con el que vivió en Ginebra, compartiendo su tiempo entre Francia y Suiza—, y destinatario de sus más importantes composiciones de amor y desamor: «Corazón maldito», «El gavilán, gavilán», «Qué he sacado con quererte», entre muchas otras.
    También en esta época, surgieron sus textos más combativos: canciones como «Miren cómo sonríen», «Qué dirá el Santo Padre», «Arauco tiene una pena» y «Según el favor del viento» formaron la base de la corriente musical conocida como la Nueva Canción Chilena. Las canciones fueron recogidas en las numerosas ediciones de Canciones reencontradas en París.
    En junio de 1965, Violeta regresó a Chile. A fines de ese año, en la comuna de La Reina, instaló una gran carpa con el plan de convertirla en un importante centro de cultura folclórica, junto con sus hijos Ángel e Isabel y los folcloristas Rolando Alarcón, Víctor Jara y Patricio Manns, entre otros. Pese a su sueño de convertir la carpa en un referente para la cultura de Chile, la respuesta no fue muy motivadora y el público no la apoyó.
    El final de su relación con Gilbert Favre, quien se marchó a Bolivia en 1966 la dejó en un estado de ánimo muy vulnerable. Lo fue a ver a Bolivia y se lo encontró casado con otra mujer.
    Tras algunos intentos fallidos, Violeta Parra se suicidó de un disparo en la cabeza a los 49 años en su carpa de La Reina a las 17:40 del 5 de febrero de 1967.
    Resulta paradójico que la autora de «Gracias a la vida», un himno a la existencia, se suicidara un año después de escribirla. Algunos vemos en esta canción una despedida
    Aunque se nos echa el tiempo encima, no quiero dejarme en el tintero un grupo de gran importancia en la época. Se trata de Inti Illimani.
    Este grupo se fundó en 1967 por un grupo de estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile. En 1973, mientras estaban de gira por Europa, el General Augusto Pinochet lideró un golpe de Estado contra el gobierno socialista del presidente Salvador Allende, dando así comienzo una dictadura militar de triste recuerdo. Estos hechos impidieron al grupo regresar a su país y eligieron como lugar de exilio Italia, desde donde apoyaron las campañas de solidaridad internacional por la recuperación de la democracia en Chile. En septiembre de 1988, al derogarse la prohibición de ingreso al país que pesaba sobre sus integrantes, regresaron a Chile, donde residen de manera permanente hasta el día de hoy.
    40 min
  • Nada más que música - Canción sudamericana - Argentina
    Fieles a nuestro propósito de sobrevolar cualquier tipo de música, cualquier estilo, cualquier interprete y con la única salvedad de que esta música ha de gustarnos, hoy vamos a hacer un breve repaso a la música folclorica sudamericana. En esta ocasión, nos centraremos en una época en la que cantar y decir suponía exponerse a las iras de los tiranos con consecuencias, en todos los casos, previsibles.
    Los músicos de la época, unos más que otros, sufrieron en sus carnes los rigores de las dictaduras y, seguramente por ello, su música y su versos tienen, junto al valor artístico innegable, el valor de los héroes.
    Empezamos con el inmenso y bellísimo país de Argentina. Y lo hacemos con José Larralde
    José Larralde decía de si mismo, en una de las escasas entrevistas que ha dado en su vida:
    “Desgraciadamente o por suerte, yo sigo viviendo como cuando tenía veinte años. No hago concesiones, vivo como se me antoja, respetando lo que es vivir en sociedad pero vivo una vida totalmente ajena a lo que es el ambiente artístico porque no creo en el ambiente artístico. Artista es Miguel Ángel, nosotros somos guitarreros y cantores y escribidores aunque haya alguno que por escribir una zambita se crea académico.
    Y con respecto a las dictaduras decía:
    Por lo general las dictaduras no publican un acta diciendo: “Fulano está prohibido”, no llega el escribano público y le extiende a uno el certificado sino que las prohibiciones son muy sutiles. Son mejores las prohibiciones directas porque, cuando aparece un papel firmado por alguien que dice: “Tal tema no se debe pasar porque es subversivo o porque atenta a las buenas costumbres o por lo que sea”, uno sabe a qué atenerse. Pero, habitualmente, se valen de otros medios como mandar a la policía a pedir la documentación a los que asisten al teatro donde uno está trabajando. Entonces, la gente se dice: “cada vez que venimos a ver a Fulano, todo este despelote”. La gente deja de venir y eso es una forma de prohibirte. A mí me pasó muchas veces el recibir una orden de arriba diciendo en el último momento que no se podía hacer el espectáculo. No se aducía ninguna razón, no se sabía quién lo firmaba, nadie venía a decirte con un par de pelotas: “Yo te prohíbo”.
    Jose Larralde, genio y figura.
    J
    Y el mentor de José Larralde fue Jorge Cafrune
    Jorge Antonio Cafrune, apodado "el Turco", fue uno de los cantantes folclóricos argentinos más populares de su tiempo, además de un incansable investigador, recopilador y difusor de la cultura nativa.
    El “Turco” fue quizás una de las personalidades más magnéticas del folclore argentino. Serio, barbado, de entonación clara y tonos bajos, mucho más joven de lo que se creía, el trovador que popularizó la Zamba de mi esperanza nutría su repertorio con la temática de Yupanqui. Canciones como Virgen India, Mi luna cautiva, Chiquillada, No te puedo olvidar y Resolana fueron algunas de sus canciones más celebradas.
    Provenía de una familia campesina y antes de ser cantor trabajó como chofer en un aserradero.
    Pero el capítulo más escabroso de su vida fue precisamente su muerte. El cantor, de 40 años, sufrió un accidente mortal en la ruta 27, a la altura de Benavidez, al ser embestido por una camioneta. Cafrune iba montando a caballo rumbo a Corrientes, junto a su amigo Fino Gutiérrez, para participar en el homenaje por el bicentenario del nacimiento del general San Martin.
    El hecho nunca se aclaró y se determinó oficialmente como accidente, y aunque hay opiniones para todos los gustos, lo cierto es que días antes había actuado en el Festival de Folclore de Cosquín, donde no solamente incluyó en su repertorio una canción prohibida por la dictadura militar, sino que informó del recorrido hípico que pensaba realizar en breve.
    El escritor Carlos Molinero, en su libro “Militancia de la canción”, decía: “Son las palabras de Cafrune las que resultan ácidas, más aún que la canción. Era claro que eran reveladoras de un secreto a voces: había canciones prohibidas y Cafrune se preciaba de no acatar prohibiciones pues el pueblo era más que el gobierno, por terrorífico y poderoso que éste fuera.” Este era Jorge Cafrune.
    Se acaban los calificativos pero, Mercedes Sosa fue, según sus numerosos seguidores, La Voz de América Latina.
    Mercedes Sosa nació el 9 de julio de 1935 en San Miguel de Tucumán. Descendiente de calchaquíes, franceses y españoles, su padre era un obrero de la industria azucarera, mientras que su madre trabajaba de lavandera para familias más acomodadas. Mercedes Sosa siempre tuvo clara su inclinación política. En su juventud fue simpatizante de Juan Domingo Perón y apoyó las causas de izquierda política a lo largo de su vida, afiliándose al Partido Comunista en los años sesenta. Tras el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 fue incluida en las listas negras del régimen militar y sus discos fueron prohibidos. En 1976, recién instalada la dictadura, lanzó Mercedes Sosa, la mamancy, donde incluyó el «Poema n.º 15» de Pablo Neruda (“Me gusta cuando callas porque estás como ausente...”, de su famoso libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada).
    Mercedes Sosa trató de permanecer en la Argentina pese a las prohibiciones y las amenazas, hasta que en 1978, en un recital en La Plata, fue cacheada y detenida en el propio escenario y el público asistente arrestado. Se exilió en al año siguiente: primero en París y luego en Madrid.
    El exilio fue muy doloroso para Mercedes Sosa. Su segundo esposo, Pocho Mazitelli, había muerto el año anterior, en 1978 y ella ha contado que en ese momento llegó a pensar en suicidarse.
    Volvió a la Argentina en febrero de 1983, poco antes de que la dictadura militar se viera obligada a iniciar el traspaso del poder a un gobierno civil, tras la Guerra de Malvinas. En los años 90, ya desde casa, Mercedes Sosa se consagró como una de las mejores cantantes del mundo y comenzó a ser llamada La Voz de América. Continuó dando recitales exitosos dentro y fuera de Argentina, actuando en estadios y en los escenarios más grandes y prestigiosos como el Lincoln Center, el Carnegie Hall donde recibió una ovación de 15 minutos, el Teatro Colón de Buenos Aires, en el Coliseo de Roma, etc.
    Mercedes Sosa, “La Negra”, falleció a los 74 años después de casi 60 en el mundo de la música.
    Una de las personas que colaboró con ella durante muchos años fue otro cantante argentino, Horacio Guarany.
    Horacio Guarany nació en 1925. Su padre, Jorge Rodríguez, era un indígena correntino, y su madre, Feliciana Cereijo de Rodríguez, era una inmigrante española nacida en León. Fue el antepenúltimo de 14 hermanos.
    Se inició como cantante de la Orquesta de Herminio Giménez, en bodas, bautizos y comuniones, en fin… en la BBC.
    Pero pronto empezó a componer su propias canciones, muchas de las cuales acompañaron las letras del gran poeta tucumano Juan Eduardo Piatelli, canciones como «Canción del perdón» o «No quisiera quererte», entre tantas otras.
    Después del derrocamiento de Juan Domingo Perón se afilió al Partido Comunista, durante la dictadura autodenominada Revolución Libertadora. Solía repetir al que quisiera oírle que pertenecía "al glorioso Partido Comunista", afirmaciones éstas que le trajeron algunas complicaciones.
    Durante el mismo 1974 recibe amenazas de muerte, atentados con bombas, de parte del grupo parapolicial Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), y es conminado a abandonar el país en 48 horas. Así que, en diciembre de ese año 74 debe exiliarse, primero en Venezuela, luego en México y finalmente en España.
    La dictadura militar hizo desaparecer todos sus discos, además de censurar la difusión de algunas canciones como «La guerrillera» o «Coplera del prisionero», entre otras. Volvió a Argentina en diciembre de 1978, y el 20 de enero de 1979, a modo de bienvenida, le ponen una bomba en su casa de Buenos Aires; a pesar de ello, decidió permanecer en Argentina, aunque sus actuaciones se volvieron clandestinas y realizaba casi todas sus actuaciones en el interior del país.
    Con el retorno de la democracia, en diciembre de 1983, vuelve a brindar recitales y presentaciones televisivas.
    El 24 de octubre de 2009 hizo su último recital en el Luna Park, local que había visto lleno más de 20 veces en su carrera.
    El viernes 13 de enero de 2017 muere a causa de un paro cardiorrespiratorio, a la edad de 91 años, en su casa de Luján.
    Atahualpa Yupanqui nació el 31 de enero de 1908 en el Campo de la Cruz. Su padre mestizo de origen quechua, era oriundo de Monte Redondo, y su madre, de apellido Aramburu, era criolla de padres vascos.
    Inicialmente estudió violín con el cura del pueblo. Más tarde aprendió a tocar la guitarra con el concertista Bautista Almirón, quien sería su único maestro. Con Almirón, Roberto Chavero, que por cierto, así se llamaba realmente nuestro personaje Atahualpa Yupanqui, descubrió la música de Albéniz, Granados y Tárrega, y también las transcripciones para guitarra de obras de Schubert, Liszt, Beethoven, Bach y Schumann.
    A los 19 años de edad, compuso su canción su primera canción “Camino del indio”, que acabamos de oír.
    En enero de 1932 participó en la fallida intentona revolucionaria de los hermanos Kennedy, en La Paz (Entre Ríos), en la cual estuvieron envueltos también el coronel Gregorio Pomar y el escritor Arturo Jauretche, quien inmortalizó la patriada en su poema gauchesco El Paso de los Libres.
    Después de esta derrota debió exiliarse. Tuvo que refugiarse un tiempo en Montevideo (Uruguay), y luego en otras localidades del interior oriental y el sur de Brasil. Atención a esta canción: Preguntitas sobre dios.
    A causa de su afiliación al Partido Comunista, Yupanqui sufrió la censura durante la presidencia de Juan Domingo Perón. Fue detenido y encarcelado varias veces. Al respecto ha dicho Yupanqui:
    En tiempos de Perón estuve varios años sin poder trabajar en la Argentina... Me acusaban de todo, hasta del crimen de la semana que viene. Desde esa olvidable época tengo el índice de la mano derecha quebrado. Una vez más pusieron sobre mi mano una máquina de escribir y luego se sentaban arriba, otros saltaban. Buscaban deshacerme la mano pero no se percataron de un detalle: me dañaron la mano derecha y yo, para tocar la guitarra, soy zurdo. Todavía hoy, a varios años de ese hecho, hay tonos como el si menor que me cuesta hacerlos. Los puedo ejecutar porque uso el oficio, la maña; pero realmente me cuestan.
    La cantante Edith Piaf lo invitó a actuar en París el 7 de julio de 1950 donde alcanzó el éxito inmediato y su repercusión fue grande en toda Europa.
    En 1952, Yupanqui regresó a Buenos Aires, donde rompió su relación con el Partido Comunista, lo que hizo más fácil para él concertar actuaciones en la radio.
    Su esposa, Nenette, pianista y compositora, fue realmente la autora de 65 de sus canciones, pero que por motivos inexplicables, para mí, fueron registradas con el seudónimo de un poeta inexistente llamado Pablo del cerro. Algunas de estas canciones son: El arriero va, El alazán, Indiecito dormido, Luna tucumana, Zamba del otoño, o la inolvidable, Guitarra dímelo tú.
    En 1992, Yupanqui volvió a Francia para actuar en la ciudad de Nîmes. Alli se sintió indispuesto y falleció el 23 de mayo de ese mismo año. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado bajo un roble europeo.
    Fundido - Riff – Pretty Woman – PP-2P
    Fin de la primera parte. Nos quedan muchos países e intentaremos acercarnos a todos ellos. Aunque el sur del continente americano es enorme, no lo es menos el arte que atesoran sus gentes. La cantidad de giros que la música puede dar de un país a otro, de una región a otra, de un intérprete a otro. Y no es la nostalgia lo que nos mueve a recordar a estos intérpretes, es la justicia y, por qué no, el buen gusto. A ellos les debemos mucho, porque algunos dieron tanto… que dieron hasta su vida.
    33 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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