NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - Rock español 1970-75
    Hoy hablaremos y repasaremos unos años realmente anodinos. Durante esta época fueron pocos los grupos o solistas nuevos que aparecieron en el negocio de la música. Eso sí, el año 1973 será recordado como el año en que subió a los cielos, literalmente, el primer presidente de gobierno nombrado después de la guerra civil, el Sr. Carrero Blanco, tras un periodo de cuarenta años en el que el propio Francisco Franco monopolizó el puesto.
    Musicalmente hablando, vamos a recordar hoy a unos artistas y grupos que resultarán de lo más variopinto. Nos detendremos en primer lugar en este grupo: Barrabás.
    Barrabás nació de la mano de Fernando Arbex, quien tras la disolución de Los Brincos quiso formar un grupo en el que se combinase la riqueza instrumental de las formaciones sinfónicas con los ritmos y percusiones latinas, así como con el funk, al igual que estaban haciendo otras formaciones como Santana, Mandrill u Osibisa.
    Arbex creó Barrabás en 1971, tras la separación de su efímera banda Alacrán. Junto al bajista y vocalista de Alacrán, Iñaki Egaña, que con anterioridad había estado en Los Buenos, se unirían otros cuantos músicos para el álbum de debut que se editaría el siguiente año. Arbex tocó la batería en la grabación de este primer disco, conocido como Barrabas, Música caliente por ser el subtítulo de la cubierta posterior, sin embargo nunca tocó en directo con el grupo , si no que el batería titular desde sus comienzos fue José María Moll.
    Arbex se limitó a la composición de canciones y a la producción. Desde el segundo álbum, Barrabas Power (1973), Iñaki Egaña fue sustituido por el vocalista José Luis Tejada. Egaña volvería a la formación en 1983 para la grabación del último álbum de la banda.
    Uno de sus mayores éxitos, incluido en su primer álbum, fue "Woman", que llegó a colocarse en las listas de éxitos de Norteamérica, Europa y Latinoamérica, llegando a número 1 en Canadá y que ya hemos escuchado, pero en ese álbum también se encontraba "Wild safari", otro éxito internacional. Esto es “Wild Safari”.
    Las Grecas fue un dúo que por estas fechas se inventó un nuevo género que más adelante sería reivindicado por numerosos artistas: el flamenco rock o, lo que es lo mismo, la fusión.
    En 1965 las hermanas: Carmela y Edelina Muñoz, que así se llamaban, junto con el resto de la familia Muñoz se traslada a Argentina por motivos laborales del cabeza de familia y allí las dos hermanas entran en contacto con la música norteamericana, desde el rock de Jimi Hendrix hasta el jazz de George Benson, sin obviar a los artistas sudamericanos, como el argentino Sandro o el brasileño Caetano Veloso. Regresaron a España en 1970 para pasearse por varios tablaos de Madrid hasta que fueron fichadas por Felipe Campuzano para la CBS.
    La compañía probó en primer lugar juntar a Carmela y Tina con instrumentistas de flamenco y pop, pero finalmente decidieron hacerlas acompañar por músicos de rock de primera categoría, como Johnny Galvao, Eddy Guerin o Pepe Nieto. Se grabó el primer sencillo, «Te estoy amando locamente», como cara A y «Amma immi», como cara B y el experimento resultó ser un éxito desbordante. Fue número uno en las listas durante cinco semanas consecutivas, y se llegaron a vender 500.000 copias del disco.
    Pero, desgraciadamente, este éxito no les sentó nada bien. Tras varios trabajos sin ninguna repercusión, el grupo se disolvió en 1977.
    En 1983 se le diagnosticó a Tina una «esquizofrenia paranoide complicada con toxicomanía», enfermedad que hizo que, en un momento de crisis, llegase a herir a su hermana clavándole un cuchillo en el hombro. Ingresó en la prisión de mujeres de Yeserías y en varias clínicas psiquiátricas, de las que no tardaba en huir. En numerosas ocasiones se la pudo ver merodeando sin rumbo por el centro de Madrid o por las calles de San Blas, barrio en el que ambas hermanas vivían. En enero de 1995 falleció en un centro de acogida de Aranjuez, a los 37 años de edad, a causa de la mala alimentación y de muchos problemas que generó su enfermedad: el sida.
    Pero no todo era rock and roll. En esta época surgieron diversos grupos y solistas que se dedicaron a poner música a poetas con mayor o menor fortuna. Uno de ellos se llamaban Los Lobos, no confundir con el grupo chicano. Esto es otra cosa, cosas como esta versión musicada de un poema de Miguel Hernández: “Tristes guerras”.
    También Massiel intenta cambiar de imagen en 1972. Su triunfo en Eurovisión de 1968 empezaba a volverse contra ella. El “La, la, la” y su minifalda la habían encasillado como una cantante frívola y de nada valía su continuo descubrimiento de nuevos autores a los que daba la oportunidad de darse a conocer. Recordemos que había sido la primera en grabar a Luis Eduardo Aute, Manolo Díaz y otros. Así que se lió la manta a la cabeza y pasó de cancioncillas de Herrero y Armenteros a Bertol Brecht. Y no solo en discos, sino en teatro. Montó un espectáculo profusamente difundido por los medios de comunicación de la época que destacaba el doble valor de la cantante: por atreverse a cambiar de estilo y por enfrentarse al nada fácil Brecht. Las críticas fueron más comprensivas que entusiastas y el álbum de Massiel dedicado a Brecht ha quedado en la antología de las curiosidades sin llegar nunca a colocarse en las listas de éxitos.
    Como homenaje a la valentía de la, algunas veces, denostada interprete, escucharemos uno de los cortes de este álbum: Balada de María Sanders.
    José Pablo Guerrero, cantautor y poeta extremeño, afincado en Madrid desde finales de los años 60, ha utilizado siempre un estilo sobrio y poético en los textos de sus canciones.
    Musicalmente parte de armonías y melodías tradicionales de su tierra, aderezadas con sonidos del folk americano, el rock, el jazz o el flamenco.
    Es un cantante español con una larga y reconocida carrera artística. Aunque más conocido como cantautor, como poeta ha ido publicando asiduamente desde el año 1988.
    Pablo Guerrero también forma parte del grupo que han cantado a poetas, de hecho musicó a Miguel Hernández antes que Serrat en un disco que se iba a llamar Tierra—, pero la censura de la época no le permitió grabarlo.
    En el año 1972 Pablo Guerrero graba su primer disco de larga duración, A cántaros. La canción del mismo nombre llevaba un subtítulo bastante largo («Tú y yo, muchacha, estamos hechos de nubes»), rápidamente la canción se convirtió en uno de los himnos libertarios de la época.
    En este disco “A cántaros” se aprecia la influencia del folk americano: de gente como Pete Seeger, Joan Baez, Neil Young, Joni Mitchell, James Taylor, Bob Dylan y, particularmente, del escritor y cantautor Leonard Cohen.
    Por estas fechas llega el gran éxito de la guitarra flamenca. Paco de Lucia graba, de rebote, una rumba a la que no da ninguna importancia. De hecho, es improvisada deprisa y corriendo porque hace falta algún tema nuevo para completar el disco.
    Entre dos aguas, una rumba flamenca instrumental, fue grabada con dos guitarras, la de Paco y la de su hermano Ramón de Algeciras, el bajo de Eduardo Gracia y un bongó a cargo de Pepe Ébano.
    En un principio el álbum Fuente y caudal no tuvo mucho éxito comercial, quedando prácticamente descatalogado en pocos meses. Pero Jesús Quintero, su representante en aquel momento, convenció a la discográfica para que editara Entre dos aguas como single, saliendo a la venta en 1974.
    Como sencillo, Entre dos aguas vendió más de 300.000 copias y estuvo 22 semanas en los primeros puestos de las listas de ventas, siendo «single de oro» en 1976; Esto, por supuesto, catapultó a la fama a su autor: Paco de Lucia.
    Entre dos aguas.
    Rosa León comenzó su carrera musical a principios de los años setenta en una formación llamada Rosa y Jorge, junto a Jorge Krahe, cantando en diferentes locales con un estilo que ya empieza a anunciar una cierta crítica socio-política.
    Todos sus éxitos comerciales han estado vinculados a Luis Eduardo Aute, autor tanto de “De alguna manera”, que Rosa grabó en 1973, como de la famosa “Al alba”, que publicó en 1975.
    Después de grabar el álbum Tiempo al tiempo en 1978, que no logró resultados espectaculares en el mercado, Rosa León no vuelve a editar un disco hasta 1983, con Rosa se está buscando en el espejo, que incluye el éxito ¡Ay paloma!
    Rosa León ha estado siempre comprometida con causas políticas. Ingresó en el Partido Comunista de España en 1977 para posteriormente vincularse con el PSOE, llegando a ser concejal por este partido, entre mayo de 2004 y septiembre de 2007, del Ayuntamiento de Madrid. A partir de esa fecha colaboró con el Ministerio de Cultura y ha sido directora del Instituto Cervantes en Casablanca y en Dublín.
    Vamos a escucharle en ¡Ay Paloma!
    Jeanette nació en Londres el 10 de octubre de 1951. De madre española, natural de Tenerife y padre belga de ascendencia maltesa nacido en el antiguo Congo Belga. Después de muchas idas y venidas por todo el mundo la familia se instala en Barcelona a partir de 1964. En la ciudad conecta con el mundillo artístico y conoce a músicos de la talla de Jordi Sabatés y Toti Soler. De esta relación nació el grupo Pic-nic y su gran éxito “Cállate niña”, compuesta por ella misma.
    En 1974 José Luis Perales ofrece una canción al representante de Jeanette que grabaron inmediatamente. La canción era “Porque te vas” pero las ventas no fueron las esperadas por ambas partes pero, ese mismo año el director de cine Carlos Saura escucho «Porque te vas» en la radio y decide incluirla en el proyecto Cría cuervos.
    Cría cuervos se estrenó en 1976 y «Porque te vas» se convirtió en tema de apertura y banda sonora de la película. Cuando esta ganó el Festival de Cannes el éxito de «Porque te vas» estalla en toda Europa.
    Una curiosidad; el título de la canción se ha prestado siempre a errores. En realidad, no está preguntando el motivo de su marcha, sino que está constatando un hecho.
    Y vamos a terminar el programa de hoy recordando otro fallecimiento que, si bien no fue tan trascendente para la historia como el comentado al principio del programa, sí que significó una de las grandes pérdidas para la joven música pop española de la época. Nos referimos al accidente que quitó la vida al cantante valenciano Nino Bravo cuando se trasladaba de Valencia a Madrid y cuando su carrera estaba en lo más alto.
    Uno de sus grandes éxitos fue “Libre”. A pesar de su éxito en España, la canción tomó ribetes políticos en Latinoamérica, aunque de manera paradójica. Fue prohibida en Cuba pero en Chile fue adoptada como un himno anticomunista haciéndose muy popular entre los simpatizantes de la dictadura militar.
    Muchos asocian esta canción como un homenaje a Peter Fechter, conocido por ser la primer víctima del Muro de Berlín al ser abatido en 1962 a los 18 años al intentar cruzarlo. Sin embargo, no existen evidencias sobre la conexión entre ambos hechos.
    En cualquier caso, la interpretación es extraordinaria.
    Para la semana que viene tenemos preparado un interesante capítulo dedicado al jazz. No os lo perdáis.
    ¡¡¡Hasta entonces, … Buenas vibraciones!!!
    31 min
  • Nada más que música - 1975 La eclosión
    Continuando con nuestra pequeña historia del rock, nos habíamos quedado en el final de la crisis energética y admirando la eclosión de un buen número de grandes grupos. Como una pincelada, escuchamos la excelente canción de Kansas, “Dust in the wind”. Pero hubo muchos más, por ejemplo, Styx, con su éxito “Lady”.
    Los orígenes de Styx se remontan a 1963, cuando, en Chicago, los hermanos Chuck y John Panozzo (bajista y batería, respectivamente) empezaron a tocar, por diversión, con el teclista y cantante Dennis De Young. Durante los primeros cinco años, la música fue un hobby para ellos. Luego, en 1968, entraron en escena los guitarristas James Young y John Curulewski, y el grupo, bajo el nombre de Tradewinds, comenzó a actuar por el área de Chicago. No eran tan potentes y originales como Chicago, que en aquel periodo dominaba la escena jazz-rock americana, pero tenían un gran espíritu de superación, que se lo curraban, vamos. En 1970, tras haber cambiado su nombre por el de Styx, publicaron su primer álbum, 'Styx', prometedor y lleno de ideas, aunque realizado con muy bajo presupuesto.
    Su segundo disco, 'Styx II' (1973), contiene su primer gran éxito, la canción 'Lady', que acabamos de escuchar, y que, en 1975, escaló las listas de singles; fue un caso aislado, ya que tanto este disco como los siguientes, pasaron casi inadvertidos.
    Otro grupo de esta misma época, Boston, también tuvo su momento de gloria con una canción: “More tan a feeling”
    Boston se crea a mediados de 1969 por el ingeniero de sonido Tom Scholz como guitarrista y principal compositor, además del vocalista Brad Delp, el guitarrista Barry Goudreau y el batería Jim Masdea. Tras un inicio algo incierto, el batería deja el grupo y es reemplazado por Sib Hashian, y además el bajista Fran Sheehan se incorpora a las filas del grupo. Es así, como en 1976 y gracias a las composiciones ingeniosas del Scholz, el grupo lanza en 1976 su primer álbum titulado simplemente "Boston" y colocando inmediatamente éxitos en las listas de popularidad, como la clásica "More than a feeling", que acabamos de oír.
    Para 1978, el grupo lanza su segundo álbum titulado "Don´t look back", el cual, a pesar de ser bastante más flojo que su antecesor, el disco alcanza ventas que le llevan al disco de platino y la canción que da título al álbum se convierte en un éxito comercial.
    Nos despedimos de Boston con esta canción: "Don´t look back"
    Otro de estos grupos fue Journey, una banda de rock creada en 1973 en San Francisco, por el teclista Gregg Rolie y el guitarrista Neal Schon, por cierto, integrantes originales de Santana. Esta banda, de estilo rock progresivo en sus inicios, fue cambiando a un estilo más melódico con la incorporación del vocalista Steve Perry en 1978. Este tipo, con la aportación de voz, convirtió a la banda en una de las más destacadas de los años 1980, con ventas de más de 80 millones de discos en todo el mundo.
    Journey alcanzó la cima del éxito en 1981 con el álbum Escape, que contenía canciones como "Open Arms", "Who's Crying Now" y "Don't Stop Believin'". Escucharemos esta última.
    Robert Clark "Bob" Seger, nacido en Lincoln Park, Míchigan, el 6 de mayo de 1945, es cantante, compositor, guitarrista y pianista, lo tiene todo. Al principio de su carrera se dedicó a actuar y grabar de forma local, llegándole el éxito en la misma medida. Pero, en 1973, reunió The Silver Bullet Band, un grupo de músicos del área de Detroit, con el que alcanzó ya el éxito a nivel nacional con el álbum Live Bullet, grabado en vivo en 1975 en el Cobo Hall de Detroit, Míchigan. En 1976, consigue un nuevo éxito nacional con el álbum de estudio Night Moves.
    Bob Seger es un roquero de raíces, con una clásica voz raspada. Ha escrito y grabado canciones que tratan del amor, las mujeres y temas sobre la clase trabajadora, y se ha preocupado siempre por escribir sobre el estilo de vida del trabajador estadounidense. Seger ha tenido numerosos éxitos, pero creo que le recordaremos por su icónico tema "Old Time Rock and Roll"
    Rainbow es una banda británica de hard rock y heavy metal liderada por el guitarrista Ritchie Blackmore, cuyo período de actividad tuvo lugar entre 1975 y 1984 aunque volvieron a escena entre 1994 y 1997. Originalmente fue fundada por Blackmore y los componentes del grupo Elf, pero con el tiempo la banda sufrió varios cambios en su formación y, desgraciadamente, ninguna de ellas grabó más de un disco.
    Originalmente su música mezclaba letras épicas con el sonido del metal neoclásico, pero con el paso del tiempo y, supongo, por las exigencias del mercado, el grupo adoptó posturas más comerciales.
    En 1978, el grupo se reunió en París, en los estudios Le Chateau, para preparar un nuevo LP. Tras dos meses de sesiones intermitentes, Blackmore, disgustado con los resultados, despide a varios de sus músicos por “incompatibilidad de caracteres”, supongo… La grabación queda detenida y Blackmore regresa a Inglaterra para probar músicos. Al no quedar conforme con ninguno, vuelve a París y graba él mismo todas las partes de bajo. Otras pistas son regrabadas en diciembre por un músico de sesión llamado David Stone. Tras todos estos avatares, el grupo dio a luz “Long Live Rock 'n' Roll, trabajo lanzado en el Reino Unido el 14 de abril de 1978.
    Y es éste: “Long Live Rock and Roll”
    The Alan Parsons Project fue un grupo inglés de rock progresivo formado en 1975 en Londres y activo hasta 1990.1 La banda estuvo liderada por el productor, ingeniero y compositor Alan Parsons y el productor ejecutivo, compositor y vocalista Eric Woolfson. En él participaron varios músicos de estudio y un grupo amplio de cantantes. En conjunto grabaron un total de once discos, acreditándose la mayoría de las canciones como Parsons/Woolfson, quienes lograron vender más de cincuenta millones de copias.
    Cuando mejor rodaban las cosas, y como siempre ocurre en casi todos los grupos, las relaciones entre Woolfson y Parsons no eran las mejores y, consecuentemente, llegó la separación. Mientras Parsons siguió su propia carrera en solitario y llevó a muchos miembros del proyecto de gira por primera vez con gran éxito, Woolfson produjo obras musicales influenciadas por la música de The Alan Parsons Project. Obras como Freudiana, Gaudi y Gambler fueron tres musicales que incluyeron canciones como "Eye in the Sky".
    Billy Joel ha grabado muchos éxitos populares y logrado más de 40 éxitos desde 1973 (empezando con el sencillo "Piano Man" que ya hemos oído en este programa) hasta su retirada en 1993, aunque, bueno, el hombre sigue haciendo tours. Es uno de los pocos artistas de rock y pop que consiguieron éxitos en el "Top Ten" de los 70, 80, y 90. Ganador del Premio Grammy en seis ocasiones, ha vendido más de 100 millones de discos en el mundo y es el sexto artista con más ventas en Estados Unidos. Ha realizado exitosas giras artísticas algunas veces con Elton John además de escribir y grabar música clásica.
    En 1983 lanzó el álbum "An Innocent Man" que incluía la pegadiza "Uptown Girl". En este álbum Billy Joel hace un tributo a la música de su infancia y siempre ha considerado este trabajo como “un álbum de cantantes”. Concretamente, "Uptown Girl" es un homenaje a Frankie Valli y The Four Seasons y su estilo doo-wop, hecho popular a mediados de los años 50. Escuchamos Uptown Girl.
    En esta época, destacaron varios guitarristas que no podemos pasar por alto. Cada uno con un estilo diferente, aportaron a la creatividad del momento páginas inolvidables. El primero de ellos Pat Metheny.
    Pat Metheny es un guitarrista estadounidense de jazz, reconocido como uno de los más grandes músicos de este género. Ha ganado innumerables premios y reconocimientos, entre ellos 20 Grammy.
    A lo largo de su dilatada carrera, ha tocado con artistas tan diversos como Antonio Carlos Jobim, Steve Reich, Ornette Coleman, Herbie Hancock, Jim Hall, Michael Brecker, Milton Nascimento, Enrique Morente, David Bowie o Carlos Santana.
    Nosotros vamos a escucharle, con su Pat Metheny Grup, en Better Days Ahead.
    Patrick Henry Travers , nacido el 12 de abril de 1954 en Toronto, Canadá, es un guitarrista de Hard Rock que inició su carrera musical a mediados de los setenta.
    Por su banda han pasado gente tan reconocida como Nicko McBrain o Jerry Riggs, entre otros.
    De su producción destacan los discos de sus inicios, como Heat in the Street de 1978, álbum en el que contó con el reconocido batería Tommy Aldridge; Crash and Burn de 1980 y Radio Active de 1981. A partir de allí, la carrera de Travers no ha logrado el éxito comercial obtenido en su primera época, sin embargo, conserva una leal base de fanáticos seguidores desde entonces.
    En retrospectiva, Pat Travers es considerado uno de los guitarristas más influyentes que emergió de la escena hard rock de los setentas. Algunos guitarristas, incluyendo a Kirk Hammett de Metallica, han citado a Travers como una de sus mayores influencias. Esto que suena es Snortin Whiskey
    Y bueno, no tenemos tiempo para más. Se nos han quedado en la recámara unos cuantos artistas que hubieran merecido nuestra atención. Se la prestaremos más adelante.
    En cualquier caso, ha sido un placer para mi, y espero que para vosotros, recordar a toda la gente que ha desfilado hoy por el programa.
    Así que, queridos amigos, me despido de todos vosotros amenazando con volver la próxima semana como siempre con… más historias, más músicos y más música. Hasta entonces…
    ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES !!!
    27 min
  • Nada más que música - Bruce Springsteen - II
    Habíamos dejado a nuestro admirado Bruce Springsteen con su gran éxito Born in the USA, bien pues los años siguientes fueron los de su máxima popularidad.
    En este periodo, concretamente a finales de 1986, publicó Live/1975-85, una caja de cinco discos (posteriormente reducida a tres CDs), con un éxito sin precedentes. Vendió 13 millones de copias en los Estados Unidos y se convirtió en el primer box set en debutar en el primer puesto en la lista Billboard 200. Live/1975-85 resume la trayectoria musical de Springsteen hasta esa fecha y muestra algunos de los elementos más atractivos y poderosos para sus seguidores, como las largas introducciones habladas de las canciones o la destreza instrumental de la E Street Band.
    Tras su pico comercial, Springsteen publicó Tunnel of Love, un álbum más contemplativo en el que el músico se muestra interesado en explorar los recovecos de las relaciones de pareja y los miedos y carencias personales, y en el que por primera vez prescinde de la Street Band, llamando esporádicamente a algunos componentes del grupo para que participasen individualmente en las canciones. En el otoño de 1989, Springsteen disolvió la Street Band y se trasladó a California.
    Vamos a escuchar el tema que da título al disco: Tunnel of Love.
    Por alguna compleja razón que se me escapa, Springsteen quiso hacer partícipes a sus seguidores de la estabilidad y la felicidad alcanzada con su nuevo matrimonio y su reciente paternidad, vamos, que levitaba, así que, acompañado por músicos de sesión, Springsteen publicó dos álbumes conjuntos: Human Touch y Lucky Town. Ambos fueron criticados por los seguidores del estilo de la Street Band, confabulándose de alguna manera para ignorar la gira de promoción que inició a continuación, bautizada como The «Other» Band. Por otra parte, para otros seguidores que habían conocido a Springsteen tras la consolidación en 1975 de la Street Band, la nueva gira suponía una oportunidad para ver el desarrollo de Springsteen con una nueva formación. Una aparición en el programa de televisión MTV Unplugged en formato eléctrico, tuvo críticas desfavorables en comparación con sus discos anteriores.
    No obstante, un año después, en 1993, Springsteen se desquitó de tantas críticas negativas consiguiendo un Oscar por la canción «Streets of Philadelphia», incluida en la banda sonora de la película de Jonathan Demme “Philadelphia”, recuperando con ello el prestigio puesto en duda en su última etapa musical.
    En 1995, después de reorganizar temporalmente la Street Band para grabar varias canciones incluidas en un Grandes Éxitos, Bruce publicó su segundo trabajo en formato acústico, The Ghost of Tom Joad, inspirado en la novela de John Steinbeck Las uvas de la ira y premiado con un Grammy al mejor álbum de folk contemporáneo. A pesar de ello, el álbum fue en general mal recibido debido en gran medida a su “minimalista” línea melódica y a la carga política de las canciones, si bien también fue elogiado, estamos para todos los gustos, por dar voz a los inmigrantes y a otros sectores abandonados en la cultura americana. La posterior gira de promoción, desarrollada en teatros a nivel global, incluyó buena parte de su viejo repertorio modificado y adaptado al formato acústico.
    Tras la gira, Springsteen volvió a Nueva Jersey y en 1998, publicó Tracks, una caja con cuatro discos de canciones descartadas a lo largo de los años anteriores. En 1999, se hizo oficial la vuelta de Springsteen y la Street Band a los escenarios, llevando a cabo una nueva gira que, bajo el título de Reunion Tour, recorrió durante un año buena parte de la geografía mundial. Esto que suena es The Ghost of Tom Joad,
    La gira de reunión de Bruce Springsteen con la E Street Band finalizó con diez conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York con las entradas agotadas y con la controversia en torno a la canción American Skin (41 Shots), compuesta tras la muerte de un joven de color, de color negro, a manos de la policía neoyorquina en un caso evidente de brutalidad policial y racismo a ojos de la opinión pública.
    En 2002, Springsteen publicó The Rising, su primer álbum de estudio con la Street Band en 18 años. El álbum, en gran medida un reflejo de los atentados del 11-S, obtuvo un importante éxito de crítica y ventas. Al respecto, The Rising se convirtió en el álbum mejor vendido de su carrera en 15 años. Algunas de las canciones estuvieron influenciadas por las conversaciones telefónicas que Springsteen tuvo con familiares de fallecidos en los ataques terroristas, y en lo que le contaron acerca de la importancia de su música en las vidas estas personas.
    Devils & Dust, publicado el 26 de abril de 2005 y grabado sin la Street Band, vuelve al formato acústico con un estilo muy parecido a Nebraska y The Ghost of Tom Joad, aunque con más instrumentación. La canción que da nombre al disco refleja los sentimientos y los miedos de un soldado durante la invasión de Iraq de 2003. A pesar de los problemas provocados en la distribución debido al contenido sexualmente explícito de la letra de una de las canciones, y a la política anticorporativa de Springsteen, Devil & Dust alcanzó el primer puesto en las listas de todo el mundo.
    Tras finalizar la gira Devils & Dust, Springsteen se involucró en la grabación de un disco folk homenaje a Pete Seeger y a la tradición americana, publicado en abril de 2006 bajo el título We Shall Overcome: The Seeger Sessions. En contraste con otros trabajos anteriores, éste fue grabado en tres únicas sesiones, en las que podemos escuchar al propio Bruce gritar a los músicos los acordes de las canciones. La gira Bruce Springsteen with the Seeger Sessions Band Tour dio comienzo el mismo mes, siendo especialmente exitosa en Europa, donde Pette Seeger había dejado un gratísimo recuerdo.
    El primer trabajo de Bruce con la Street Band en cinco años, Magic, fue publicado el 2 de octubre de 2007. El primer sencillo, «Radio Nowhere», fue publicado como descarga gratuita el 28 de agosto. El 7 de octubre, Magic debutó en el primer puesto en Irlanda y Reino Unido, al tiempo que Greatest Hits reentró en la lista de álbumes irlandesa en el puesto 57.
    Tras la publicación de Magic, Springsteen y la Street Band se embarcaron en la gira Magic Tour, pero a mitad de esa gira, el teclista Danny Federici se vio obligado a abandonarla al serle diagnosticado un melanoma.
    Federici volvió a tocar con la Street Band el 20 de enero de 2008 durante una breve aparición en Indianápolis. Sin embargo, el 17 de abril, falleció en Nueva York tras sufrir durante tres años la enfermedad.
    Como sabéis, Springsteen siempre se ha metido en todos los jardines políticos que ha podido o le han dejado. En 2008 apoyó a la campaña de Barack Obama para la presidencia apareciendo en varios mítines e interpretando canciones en acústico. Durante uno de esos discursos, él músico abogó sobre «la importancia de la verdad, la transparencia y la integridad en el gobierno, el derecho de cualquier americano a tener un trabajo, un salario digno, a ser educado en una escuela decente, a una vida llena con la dignidad del trabajo, la promesa y la seguridad de un hogar... Pero hoy esas libertades han sido dañadas y cuarteadas por ocho años de una irreflexiva e imprudente Administración a la deriva”.
    En uno de estos mítines interpretó por primera vez «Working on a Dream», un trabajo dedicado a la memoria de su músico y amigo Danny Federici.
    En marzo de 2012, Springsteen publicó Wrecking Ball, un disco de estudio producido por Ron Aniello y dedicado a la memoria de Clarence Clemons, saxofonista y miembro fundador de la Street Band, fallecido el año anterior.
    Este disco, que ha sido descrito por la crítica como el «álbum de un Springsteen enojado y dirigido a la injusticia de la economía mundial», alcanzó el primer puesto en las listas de discos más vendidos de numerosos países, incluyendo los Estados Unidos y el Reino Unido. El álbum, junto con el sencillo, fueron nominados a tres premios Grammy, incluyendo mejor álbum de rock.
    Vamos a escuchar las dos canciones: Wreecking Ball
    Y ésta… We take
    En fin, el tipo sigue dando conciertos, girando por todo el mundo, dando espectáculo, comprometiéndose con todas aquellas causas que cree de justicia y creo que lo hará hasta que el cuerpo aguante.
    Nosotros nos vamos por hoy. Volveremos la próxima semana con más música, más músicos y con más historias.
    Hasta entonces, queridos niños… ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES !!!
    26 min
  • Nada más que música - JAZZ II - (Louis Armstrong)
    Dentro de nuestro habitual desorden en la cronología del programa, hoy vamos a escuchar Jazz.
    Nos vamos a centrar en un personaje que, al margen de los gustos musicales de cada uno, te guste el jazz o no, todo el mundo conoce. Ha conseguido salvar las barreras raciales, musicales, temporales y cualquier otra que se os ocurra. Hablamos de Louis Armstrong.
    Con ningún otro músico de la historia del jazz las opiniones son tan unánimes como sobre él. Hasta la llegada de Dizzy Gillespie en los cuarenta no hubo un solo trompetista de jazz que no hubiera seguido los pasos de Louis Armstrong, o Satchmo, como se le llamaba.
    El mismo Gillespie dijo: La posición de Louis Armatrong en la historia del Jazz no tiene parangón. Si no fuera por él, no estaríamos nosotros aquí. Por eso quiero agradecer literalmente a Louis Armstrong mi vida”. No podrá decir, en su tumba, que no fue un personaje querido y admirado.
    Claro que, no siempre fue así.
    Louis Armstrong nació en el seno de una familia muy pobre y en uno de los barrios marginales de Nueva Orleans. Todo fue a peor cuando su padre, William Armstrong, abandonó a la familia. Louis pasó sus primeros años en un difícil vecindario de las afueras de la ciudad. En 1910 fue detenido por primera vez y a lo largo de una época de su juventud se vería esporádicamente metido en algunos episodios delictivos.
    Se educó vagabundeando por las calles y trabajando de chatarrero. Desde niño fue consciente del terrible odio racial que existía en los Estados Unidos en las primeras décadas del siglo XX.
    Trabajó para una familia de inmigrantes judíos lituanos, los Karnofsky, quienes aceptaron al niño como a uno más de la familia. Louis siempre contaba cómo descubrió que esta familia blanca también era discriminada por «otros blancos», «yo tenía sólo siete años, pero podía notar el miserable trato que los blancos le daban a esta pobre familia judía para la cual trabajaba… de la cual aprendí cómo vivir una vida verdadera y con determinación». Esto lo dejó escrito en sus memorias: Louis Armstrong y la familia judía en Nueva Orleans.
    Vamos a escuchar Sweet Georgia Brown, interpretada por Armstrong en una grabación en directo.
    No existían antecedentes musicales en su familia, por lo que su interés por este arte surgió a partir de la escucha de las célebres bandas de Nueva Orleans. Cuando la música le llamó y no tenía un centavo para comprar su primera trompeta, el señor Karnofsky se la compró. Eternamente agradecido y a pesar de ser de fe baptista, Louis Armstrong llevó el resto de su vida una estrella de David colgando de su cuello en honor a su mecenas
    Aprendió, en primer lugar, a tocar la corneta en la banda de la Nueva Orleans Home for Colored Waifs, un reformatorio para niños negros abandonados a donde había sido enviado en varias ocasiones por delitos menores, como por ejemplo el haber disparado al aire durante una Nochevieja. Allí, aconsejado por el director del reformatorio y uno de sus profesores, optó definitivamente por la trompeta.
    En 1914, tras su salida del reformatorio, trabajó como vendedor de carbón, repartidor de leche, estibador de barcos bananeros y otros empleos del mismo tipo. Empezó también a trabajar en los cabarés de Storyville, donde estaban concentrados todos los locales nocturnos de la ciudad. Fue allí donde conoció y se empapó de la música de los grandes intérpretes del momento: Bunk Johnson, Buddy Petit y, sobre todo, de Joe King Oliver.
    Entre 1918 y 1919, ya con una bien ganada reputación como trompetista, fue contratado por el director de orquesta Kid Ory, gracias a una recomendación de su mentor Joe King Oliver, en ese momento trompeta principal de esta orquesta. Louis llegó por este camino a tocar en algunas de esas orquestas de Nueva Orleans, incluyendo aquellas que viajaban por los ríos, como la renombrada orquesta de Fate Marable, que realizó una gira en un buque de vapor a lo largo de todo el Misisipi. El propio Armstrong describiría esta época con Marable como «su estancia en la universidad», ya que le proporcionó una enorme experiencia en el trabajo con arreglos escritos. Cuando Joe Oliver abandonó la ciudad en 1919, Armstrong ocupó su lugar en la banda de Kid Ory, por entonces el grupo de swing más importante de la ciudad.
    En sus primeras grabaciones con la orquesta, allá por 1923, se incluyeron algunos solos como segunda trompeta de la banda; en 1924, sin embargo, ya era el solista más importante y más creativo del grupo. En febrero de este año se casó con Lillian Hardin, pianista de Oliver, quien lo animó a abandonar la orquesta para alcanzar mayores metas artísticas. Así, se separó amistosamente de Oliver y, se marchó a Nueva York.
    Su fama llegó rápidamente a oídos del mejor director de orquesta afroamericano del momento, Fletcher Henderson, que le ofreció un contrato para que se uniese a su banda, la Fletcher Henderson Orchestra, la principal banda afroamericana de la época. Armstrong debutó con ella el 29 de septiembre de 1924 en el Roseland Ballroom de Nueva York. Tras decidirse a aprender a leer música, en sólo un año revolucionó el estilo y la forma de tocar de sus compañeros y grabó con las mejores cantantes de blues de la época, como Bessie Smith.
    De esas grabaciones, 1925, escuchamos a la pareja en Careless Love Blues
    En este mismo año, 1925, empezó a grabar bajo su propio nombre para el sello OKeh acompañando a dos formaciones creadas por él llamadas Hot Five y Hot Seven, dependiendo evidentemente del número de músicos de cada formación, produciendo éxitos como «Potato Head Blues», «Muggles» (una referencia a la marihuana, la cual tendía a consumir desde siempre) o este que vamos a escuchar ahora: «West End Blues».
    Louis Armstrong
    West End Blues
    Armstrong continuó tocando con big bands, como por ejemplo las de Erskine Tate o la Carroll Dickerson. En 1929 vuelve a Nueva York para trasladarse a Los Angeles al año siguiente. Este hombre no podía parar quieto. Desde esta ciudad inicia una gira por Europa que duraría dos años y en la que obtuvo un éxito espectacular, particularmente en París.
    La aparición de Joe Glaser en 1935 como su representante y la contratación de la orquesta de Louis Russell como formación de apoyo de Armstrong, marcaron el curso de los acontecimientos durante el resto de la década, en la que Armstrong pasó de ser una simple figura del jazz a un destacado miembro de la industria del entretenimiento en general.
    En 1940, rompió su relación comercial con la big band de Russell y contrató a nuevos músicos: este nuevo grupo fue el principal apoyo con el que contó Armstrong hasta 1947.
    Tras pasar muchos años de gira, se asentó permanentemente en Queens, Nueva York, en 1943. Aunque no ajeno al control que del negocio musical ejercían los gánsteres por aquella época, Louis continuó desarrollando su técnica y su carrera musical.
    Durante los siguientes treinta años, Armstrong llegó a actuar una media de trescientas veces por año. En los años cuarenta, las big bands entraron en decadencia debido a los cambios en el gusto del público: muchas salas de baile cerraron y entre los nuevos medios de comunicación como la televisión y el auge de nuevos tipos de música, las big bands y el swing pasaron a un segundo lugar. Se hizo imposible mantener y financiar orquestas itinerantes de 16 músicos o más.
    Escuchamos ahora a la orquesta de Luis Russel acompañando a Louis Armstrong en Bessie Couldn’t Help It.
    Hacia 1947, Armstrong redujo su banda a cinco instrumentos, volviendo así al estilo Dixieland que lo había hecho famoso al principio de su carrera. Este grupo se llamaba All Stars y se presentaron el 13 de agosto de 1947 en el club Billy Berg's de Los Ángeles. En 1964, Armstrong grabó el que sería su tema más vendido: «Hello, Dolly». La canción obtuvo el puesto número uno en las listas de Estados Unidos, superando al grupo inglés The Beatles. Armstrong también obtuvo por el disco un premio Grammy al Mejor Cantante masculino y fue nominado a Mejor Disco del año. En este álbum se encuentra, también, otro tema clásico de Armstrong, «Jeepers Creepers». Como Hello, Dolly ya lo escuchamos en el anterior programa, hoy escucharemos este último. Jeepers Creepers.
    Armstrong trabajó hasta poco tiempo antes de su muerte y, aunque en ocasiones en sus últimos años se inclinase hacia algunas interpretaciones triviales, en otras era capaz de demostrar un todavía asombroso dominio de la técnica y de la intuición musical que dejaba perpleja a su propia banda.
    Bajo el patrocinio del Departamento de Estado de los Estados Unidos recorrió todo el mundo, tanto, que terminó por ser conocido como «Ambassador Satch» (embajador Satch).
    Debido a problemas de salud, restringió sus actuaciones a lo mínimo, aunque siguió tocando hasta el día de su muerte.
    Louis Armstrong sufrió un ataque al corazón en 1959, del cual se pudo recuperar para seguir tocando. Pero un segundo ataque al corazón en 1971, le obligó a guardar reposo durante dos meses. Se reunió nuevamente a tocar con su grupo el 5 de julio de ese mismo año y, al día siguiente, en Corona, Queens (Nueva York) murió mientras dormía por complicaciones de su corazón, casi un mes antes de cumplir 70 años de edad.
    Esto ha sido una grabación del famoso Saint Louis Blues, realizada en Nueva York en 1929.
    Armstrong se acercó a muchos tipos de música, desde el blues más enraizado a los arreglos más cursis de Guy Lombardo, desde las canciones folk hispanoamericanas a sinfonías y óperas clásicas. Armstrong incorporó influencias de todas estas fuentes en sus interpretaciones, a veces provocando el aturdimiento de sus fans, que querían que el artista se mantuviese en una línea más convencional.
    Mackie el Navaja, que es la canción que acabamos de escuchar fue compuesta en 1928. La letra es de Bertolt Brecht, y la música, de Kurt Weill. El año siguiente, 1929, la incorporaron a «La ópera de los tres centavos» obra de teatro escrita por los mismos autores.
    Durante su larga carrera, Armstrong tocó y cantó con los más importantes instrumentalistas y vocalistas; entre ellos, con Jimmie Rodgers, Bing Crosby, Duke Ellington, Fletcher Henderson, Bessie Smith y, especialmente, con Ella Fitzgerald. Armstrong grabó tres discos con Ella Fitzgerald: Ella and Louis, Ella and Louis Again y Porgy and Bess para Verve Records. Vamos a escuchar a estos dos monstruos: Armstron y Fitzgerald en Summertime.
    Algunos músicos criticaron a Armstrong por tocar ante audiencias segregadas, o sea, solo para blancos, y por no tomar una postura clara en el movimiento por los derechos civiles, sugiriendo que era un tío Tom, apodo absolutamente despectivo.
    Por el contrario, Louis Armstrong fue un apoyo financiero muy importante para Martin Luther King y para otros activistas por los derechos civiles, aunque siempre prefiriese trabajar en esos asuntos de forma muy discreta, sin mezclar sus ideas políticas con su trabajo como artista.
    Ahora bien, cuando se significó, sus declaraciones fueron muy efectivas: la crítica de Armstrong al presidente Eisenhower, llamándole «two-faced» (con dos caras) y «cobarde» debido a su inacción durante el conflicto de la segregación racial escolar en Little Rock, Arkansas, que fue noticia nacional en 1957.También protestó cancelando una gira por la Unión Soviética en nombre del Departamento de Estado diciendo que «por la forma en que están tratando a mi gente en el sur, el gobierno podría ir al infierno» y que él no podía representar a su gobierno fuera del país cuando estaba manteniendo un conflicto con su propio pueblo.
    También fue un tipo generoso, hasta el punto de decirse de él que había gastado tanto dinero en los demás como en sí mismo.
    En fin, un buen tipo.
    What A Wonderful World
    Y, bueno, para no perder la costumbre, otra vez nos hemos pasado de tiempo. Pero es que, nos venimos arriba y …
    Espero que os haya entretenido el programa y sabed que volveremos la próxima semana con más historias, más músicos y más música… mucha música.
    Hasta entonces… Buenas vibraciones.
    35 min
  • Nada más que música - Miguel Ríos
    Bueno, ya sabéis que de vez en cuando, repasamos la vida y milagros de grandes artistas de forma monográfica, viendo su trayectoria personal y artística, pero hasta ahora todos han sido extranjeros. Bien, pues hoy vamos a conocer un poco más de cerca a una estrella nacional e internacional: Miguel Ríos, un señor que lleva ya más de 50 años de carrera, que ha sido la punta de lanza del panorama musical en muchos aspectos, que ha sabido adaptarse a cada tiempo y a cada circunstancia con inteligencia y sin perder nunca la curiosidad, la inquietud y las ganas de aprender, siendo él a su vez maestro para muchos... A mi modesto entender, el más absoluto representante del rock español. Pues vamos a conocerlo.
    Si Señor!!! Bienvenidos los hijos del rock’n’roll!!!
    Miguel Ríos Campaña, nacido el 7 de junio de 1944, es, como todo el mundo sabe, natural de Granada, y se crió en el seno de una familia humilde en el barrio de La Cartuja. Merece la pena incidir en esto de su origen familiar porque aquí los inicios del rock fueron, casi siempre, cosa de gente con posibles; aquellos que, en una época de economía no muy boyante y en plena dictadura, podían pagarse los instrumentos necesarios y, a su vez, acceder a la música que llegaba del extranjero a pesar de los controles de la censura. Miguel consiguió saltar esta barrera gracias a que pasó una temporada trabajando en la sección de discos de unos grandes almacenes. Fue allí donde empezó a escuchar a aquellos artistas que le crearían afición, destacando especialmente Elvis Presley. Empezó a cantar en su tiempo libre y ganó un concurso de la radio local que le abrió las puertas a su carrera como artista musical y en seguida puso rumbo a Madrid.
    Durante esta primera época pasó por numerosas vicisitudes, y desde luego no todas buenas, hasta que con la ayuda de su amigo Fernando Arbex, ya sabéis, el batería y cerebro de Los Brincos, Miguel Ríos empieza a trabajar en nuevas canciones y las presenta a Hispavox, el gran sello nacional de aquellos años. Les encanta y deciden ficharle, iniciando así sus espléndidos trabajos junto al glorioso tándem de la compañía, el productor Rafael Trabuchelli y el arreglista argentino Waldo de los Ríos. El primero de estos trabajos, “Mira Hacia Ti” (Hispavox, 1969), contiene ya algunos de los temas más significativos de su carrera, como “El río” …
    … o el no menos famoso “Vuelvo a Granada”.
    Muchas de estas canciones fueron editadas en sencillos y situaron a Miguel Ríos en un lugar preferente dentro del panorama musical nacional, alcanzando incluso el nº 1 en las listas. Pero ese mismo año, y de nuevo con arreglos de Waldo de los Ríos, llega uno de los momentos cumbre de su carrera, el archiconocido “Himno a la alegría”. Arrollador éxito internacional en su versión en inglés, “Song of joy”, el sencillo vendió más de siete millones de copias (vamos a pensar cuantos artistas españoles han alcanzado esta cifra), se situó en las listas de éxitos de medio mundo, incluyendo Estados Unidos, país donde fue disco de oro y llegó al nº 2; para darnos idea del nivel de éxito que obtuvo, esta canción permaneció en el top ten alemán de julio de 1970 a marzo de 1971. Una barbaridad tan grande, que muchos ya tuvieron suficiente Miguel Ríos para toda la vida.
    Miguel siguió con su trabajo y tras unos álbumes en estudio llega “Conciertos de Rock y Amor” (Hispavox, 1972), disco que recoge la grabación de la primera gira programada (es decir, una gira tal como la entendemos hoy día) que daba un artista español y que contenía un importante aspecto visual (proyecciones de diapositivas, luces), algo tremendamente innovador. Es, a su vez, uno de los primeros discos en directo que se editaron aquí. Los conciertos de rock y amor, que promocionaban la imagen hippie y pacifista del artista en el ocaso de la dictadura de Franco, sirvieron, además de para extender su popularidad a cada pequeño rincón del país, y también para ponerle en el centro de mira de aquellos que pensaban que ya era hora de dar un escarmiento a tanto jovenzuelo “drogadicto”. En fin, bueno, al final consiguieron pillarle algo de María y le mandaron una temporada a Carabanchel. Vamos a escuchar, de este disco y en honor a su temporada de vacaciones “todo incluido”, el Rock de la cárcel.
    Miguel Rios
    En 1974, y dando un giro en su carrera, edita “Memorias de un ser Humano”, un álbum de contenido más social que le introduce en terrenos progresivos y que no agrada a la compañía de discos, que estaba loca por tener un nuevo “Himno a la alegría”. La compañía, tras un tira y afloja, le otorga la carta de libertad para marcharse. De este disco es la canción, casi desconocida, “El juglar”.
    Miguel continúa con su etapa más experimental con álbumes conceptuales como “La Huerta Atómica”, editada ya por Polydor, en 1976 y “Al-Andalus”, en la misma compañía en 1977, y eso si, en ambos casos, con escasas ventas. El primero es una suerte de reivindicación anti-nuclear y ecologista. Pero un aclaración, esto era en 1976, época en la que era un “poquito” más difícil cualquier reivindicación, del tipo que fuera. Y el segundo se mete hasta las cachas en el mestizaje del rock con el flamenco y con sonidos de ascendencia árabe; en ese sentido merece la pena mencionar la gira que al año siguiente y bajo el nombre de La Noche Roja, producto del patrocinio de una marca de ropa vaquera, organizó junto a Triana, principal exponente del género. También participaron, entre otros, Guadalquivir, un grupo formado por músicos que ya habían tocado con él en "Al-Andalus” o Iceberg, un grupo catalán entre los que se encontraban gente como Max Sunyer (guitarra), Josep Mas, Kitflus, (piano eléctrico y sintetizadores), Ángel Riba (voz, saxo y guitarra). Buena gente.
    Esto es Al-Andalus.
    La etapa más significativa del artista se inicia con “Los Viejos Rockeros Nunca Mueren” (Polydor, 1979). En esta etapa se decanta por un rock claro y sencillo, que por momentos reivindica sus inicios pero también le pone de actualidad con grandes éxitos de masas. Los mayores de ellos, sin duda, “Santa Lucía”, que aparecía en el álbum “Rocanrol Bumerang” (Polydor, 1980) y “Bienvenidos”, tema dedicado “a los hijos de rock 'n’'roll” y que abre el doble directo “Rock & Ríos” (Polydor, 1982), uno de los grandes eventos de la historia del rock en España e inicio en el rock con mayúsculas para casi toda una generación. Ya hemos escuchado Bienvenidos, repasaremos ahora la canción que da título al disco: Rocanrol Bumerang.
    Superándose en cada una de sus giras, llega “El Rock de una Noche de Verano” (Polydor, 1983), con Luz Casal y Leño nada menos que de teloneros; una gira de macroconciertos que llenó varios estadios de fútbol y en el que el artista hacía gala de su militancia política y antinuclear. El gran colega, le llamaron. No corrió la misma suerte la gira “Rock en el Ruedo” de 1985, de la que finalmente se editaría sin embargo un disco recopilatorio sin demasiada repercusión.
    A pesar de esto, Miguel Ríos está en el cénit de su popularidad musical en España y se embarca en proyectos televisivos, como ¡Qué Noche la de Aquel Año!, programa ideado y presentado por él y con guión de Diego Manrique, en el que repasa la historia del rock español desde 1962 hasta ese mismo año a lo largo de veintisiete programas repletos de invitados, actuaciones y colaboraciones que se vieron publicados en dos dobles álbumes. Tanto el programa como los discos tuvieron un notable éxito y por ello fue galardonado Miguel con un Premio Ondas. Ese año de 1987 debió de ser intenso para Miguel Ríos, pues junto al programa y a los discos entra en contacto con la música rock de Latinoamérica y empieza a gestar otro de sus significativos giros. También celebra un multitudinario concierto en la plaza de toros de Ciudad de México, siendo el primer artista que logra el lleno absoluto en dicho recinto. Y finalmente, su querida Granada le otorga la Medalla de Oro de la ciudad.
    De su disco “El rock de una noche de verano”, entresacamos este precioso tema: “No estás sola”
    A esto le sigue una etapa relativamente discreta del artista y empiezan a aparecer antologías de su extensa carrera y los reconocimientos en forma de premios (Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, entre otros), homenajes, etc. Pero Miguel Ríos no se duerme en los laureles; la música es su pasión y continúa con una nueva etapa en la que se inclina por el rock latino y más adelante por el swing y el blues. Más que discos sobrios, como se les suele calificar, los trabajos son elegantes, con dos temas de interés, como este: “Directo al corazón” del álbum del mismo título de 1991, último con Polydor y al que siguió un largo período sin publicar nada.
    O este otro, “No voy en tren”, del disco “Como si Fuera la Primera Vez”, editado por Virgin en 1996, por cierto, el único que editó con esta compañía.
    Bueno, pues a los que nos ha pillado el tren ha sido a nosotros, como siempre en guerra con el reloj.
    Dejamos aquí a nuestro amigo Miguel, volveremos con él en una segunda entrega, y os emplazo para la próxima semana para otro recorrido por el proceloso mundo de la música.
    Ya sabéis, habrá más historias, más músicos y más música. Hasta entonces… Buenas vibraciones.
    30 min
  • Nada más que música - Antes del Punk
    Bueno, pues superada ya la parte más dura de la crisis energética en 1974, a finales de este año y ya en 1975 aparecieron algunas figuras de gran peso en los siguientes años y, algunas, para quedarse incluso en las siguientes décadas. Supertramp fue una de ellas.
    The Logical Song
    Supertramp se formó en 1969 liderado por el músico Rick Davies. La primera formación de Supertramp estaba integrada por Roger Hodgson, Richard Palmer y Robert Millar y publicó un álbum homónimo dominado por el rock progresivo de escaso éxito comercial, o sea, que no se jalaron una rosca. A éste le siguió un segundo trabajo, Indelibly Stamped, que tuvo la misma repercusión, o sea, ninguna. Con estas expectativas el grupo se remodeló saliendo Palmer y Millar que fueron sustituidos por otros músicos, que no citamos porque duraron poco.
    A causa del escaso éxito inicial, Davies y Hodgson crearon una nueva formación con nuevos músicos: Dougie Thomson, John Helliwell y Bob Siebenberg, y sus nuevos trabajos incluyeron un sonido más orientado al pop y con un importante participación del piano y del saxofón. El primer álbum de esta formación, Crime of the Century, favoreció el auge comercial de Supertramp, consolidado con sencillos como «Dreamer»…
    … o como este otro «Bloody Well Right».
    Crime of the Century fue seguido de trabajos como Crisis? What Crisis? y Even in the Quietest Moments, que labraron la reputación de Supertramp como una super banda de directo.
    Pero fue el álbum Breakfast in America el que consolidó a Supertramp como una banda de éxito al alcanzar el primer puesto en la lista de los discos más vendidos de países como Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, España y Francia, entre otros. Tres de sus sencillos —«Goodbye Stranger», «Take the Long Way Home» y «The Logical Song», que ya hemos escuchado al inicio del programa— fueron top 20 en los Estados Unidos, donde el álbum vendió más de cuatro millones de copias. Vamos a escuchar uno de estos sencillos: Goodbye Stranger.
    Breakfast in America es el sexto álbum de estudio del grupo, y fue publicado en marzo de 1979. Grabado en los Village Recorder de Los Ángeles entre mayo y diciembre de 1978, el álbum se convirtió en el mayor éxito comercial del grupo. Fue galardonado con dos Grammy en las categorías de mejor diseño de embalaje y mejor arreglo para álbum no clásico y ha sido certificado como disco de diamante en Canadá y con cuatro discos de platino por la RIAA.
    La canción que da título al álbum, Breakfast in América fue publicada como segundo sencillo promocional y alcanzó el puesto nueve en la lista UK Singles Chart.
    La canción fue escrita por Roger Hodgson antes de la formación de Supertramp, durante su adolescencia, aunque posteriormente se acreditó conjuntamente a Hodgson y Rick Davies. La letra habla sobre una persona que nunca ha estado en Estados Unidos y fantasea con el país. Y esta es la canción.
    El éxito de Breakfast in America continuó con Famous Last Words, tras el cual Hodgson anunció su abandono para emprender una carrera en solitario.
    Con Davies como líder de facto de Supertramp, el grupo publicó Brother Where You Bound (1985), con una mayor influencia del rock progresivo, y Free as a Bird (1987), que incorporó elementos del dance y contó con la incorporación de Mark Hart. Tras una gira posterior, Supertramp estuvo inactivo durante casi una década.
    En 1996, Davies volvió a reunir al grupo, ampliado con nuevos músicos, para publicar Some Things Never Change, seguido de una gira en 1999 y de Slow Motion en 2002, su último álbum hasta la fecha. Tras ocho años de inactividad, Davies reformó nuevamente el grupo para realizar nuevas giras pero sin aportar novedades a su historial. Veremos hasta donde puede estirar el producto. Vamos a escuchar, de su último disco, la canción que le da título: Slow Motion.
    Otro grupo de leyenda fue Aerosmith, con Steven Tyler de cantante y Joe Perry a la guitarra. En su primera vida fueron la réplica americana de los Stones, básicamente por su sonido agresivamente rítmico, con raíces en el blues. La banda se formó en Boston, en 1970.
    En 1972 firmaron un contrato con Columbia Records y tras lanzar una serie de grabaciones, realmente se consolidaron en 1975 con el álbum Toys in the Attic.
    Con su siguiente álbum, Rocks, de 1976, cimentaron su estatus de super estrellas de hard rock. Para finales de la década de los 70, eran ya una de las bandas más populares de rock duro en todo el mundo, consiguiendo cosechar un gran número de seguidores. Sin embargo, la adicción a las drogas y los conflictos internos a los que se hicieron muy aficionados los miembros de la banda, darían como resultado la fuga de Perry y Whitford en 1979 y 1981, respectivamente. Serían sustituidos por Jimmy Crespo y Rick Dufay. La banda no tuvo grandes éxitos entre 1980 y 1984, lanzando solamente un álbum, Rock in a Hard Place, que sería disco de oro, pero no a la altura de sus éxitos anteriores.
    Aunque Perry y Whitford, los dos fugados, regresaron en 1984 y la banda firmó un contrato de grabación con Geffen Records, no sería hasta el lanzamiento en 1987 del álbum Permanent Vacation en que la banda recuperaría el nivel de popularidad que había experimentado en la década de 1970. A lo largo de las décadas de los 80 y 90, la banda obtuvo varios éxitos y ganó numerosos premios musicales con los álbumes Pump (1989), Get a Grip (1993), y Nine Lives (1997). Su regreso fue descrito como uno de los momentos más importantes y espectaculares de la historia del rock and roll. Después de 46 años de dar conciertos, la banda hizo una gira de despedida en 2017.
    Uno de estos últimos éxitos fue precisamente esta canción: My Girl
    Aerosmith es una de las bandas con mayor número de ventas de todos los tiempos, han vendido más de 200 millones de álbumes en todo el mundo, incluyendo 66,5 millones de álbumes solamente en los Estados Unidos. También tienen el récord de ser el grupo estadounidense con mayor número de discos de oro y platino. La banda ha conseguido 21 entradas al Top 40 del Billboard Hot 100, nueve números uno en el Mainstream Rock Tracks, cuatro premios Grammy, y diez MTV Video Music. Han sido incluidos en el Salón de la Fama del Rock en el 2001, y en 2005 fueron clasificados n.º 57 en la lista de los 100 mejores artistas de todos los tiempos de la revista Rolling Stone. No está mal para unos chicos tan malos. Nos despedimos de Aerosmith con otro poderoso corte de este último disco: Fever.
    Fueron muchos los grupos que aparecieron en esta mitad de los 70 y de casi todos ellos daremos cumplida cuenta en un próximo programa. El de hoy lo despedimos con uno de ellos: Kansas. Sirva como anticipo de lo que vendrá este exitazo de la banda: Dust in the wind.
    Pues hasta aquí hemos llegado, el próximo día más historias, más músicos y más música. Hasta entonces… Buenas Vibraciones.
    27 min
  • Nada más que música - Bruce Springsteen - I
    Todos en pie que viene el “jefe”. Y el jefe no es otro que Bruce Springsteen.
    Bruce Frederick Joseph Springsteen nació en Long Branch, Nueva Jersey, 23 de septiembre de 1949, y ha pasado a la posteridad como Bruce Springsteen, cantante, músico y compositor.
    Apodado The Boss, El jefe, Springsteen ha trabajado casi siempre con el grupo E Street Band y es considerado como uno de los artistas con más éxitos de la música rock, con ventas que superan los 64,5 millones de álbumes en los Estados Unidos y más de 120 millones a nivel mundial, y un total de diez discos números uno, un registro solo superado por The Beatles
    Bruce pasó su infancia y sus años escolares en Nueva Jersey y, al parecer la esquizofrenia paranoide que sufría su padre afectó su salud mental durante toda su vida, teniendo que medicarse desde 1982. Seguramente esto y otros factores hicieron de él un niño difícil, por decirlo de alguna manera.
    La inspiración para dedicarse a la música le vino, creo que lo hemos dicho en alguna ocasión, cuando vio actuar a Elvis Presley en el programa televisivo The Ed Sullivan Show. A la edad de 13 años, compró su primera guitarra por 18 dólares, y a los 16 su madre consiguió un préstamo para comprarle una guitarra Kent que costaba 60 dólares, un hecho que recordaría años más tarde en su canción «The Wish». Dice la canción…
    “Esa noche, en lo alto de un árbol navideño, brilla una bonita estrella, y debajo, descansa una guitarra japonesa sin estrenar…”
    En 1965, tocaba la guitarra y cantaba en un grupo The Castiles, en el que posteriormente asumiría también el papel de vocalista principal y fue durante este periodo, cuando a Springsteen se le empezó a llamar «The Boss» debido a su costumbre de cobrar él el cache de los conciertos y de repartirlo más tarde entre sus compañeros.
    Entre 1969 y 1971, Springsteen llevó a cabo conciertos en el entorno de Nueva Jersey acompañado por una banda llamada Steel Mill. Fue entonces cuando el crítico musical del San Francisco Examiner Philip Eldwood, dio cobertura mediática a Springsteen y a su banda Steel Mill, escribiendo: «Nunca he estado tan abrumado por un talento totalmente desconocido para mi». Elwood alabó su «musicalidad cohesionada» y, en particular, señaló a Springsteen como un «compositor impresionante».
    Durante este periodo de tiempo, Springsteen terminó de completar lo que más tarde sería la E Street Band.
    La noche del 2 de mayo de 1972, el cazatalentos John H. Hammond se encontraba en un local del Greenwich Village donde actuaba un chico de veintidós años que se jugaba su futuro ante el representante de más peso de la mayor compañía discográfica del país, Columbia Records. El chico maravilló a todos. El productor dijo: “Quedé completamente conmocionado. Incluso más que con Bob Dylan porque Bruce tenía una integridad que te golpeaba en cuanto abría los labios”. Hammond estaba fascinado por el magnetismo de aquel trovador folk, cuya rebeldía juvenil convivía con historias melodramáticas y una sarcástica imaginería católica».
    Su álbum debut, Greetings from Asbury Park, N.J., publicado en enero de 1973, se ganó el aplauso de la crítica musical, a pesar de sus modestas cifras de ventas.
    De este álbum es esta canción: Spirit in the Night
    El 22 de mayo de 1974, el crítico musical Jon Landau escribió, tras ver a Springsteen en un concierto: «Vi el futuro del rock and roll, y su nombre era Bruce Springsteen. Y en una noche en la que necesité sentirme joven, él me hizo sentir como si escuchara música por primera vez». Landau se convertiría mas tarde en el representante y productor musical de Springsteen.
    A pesar de contar con un pastón para sacar adelante este nuevo proyecto, Springsteen comenzó a estancarse en el estudio. Esta sequía se prolongó 14 meses, seis de los cuales fueron dedicados a la canción que daba título al disco «Born to run». Durante este tiempo, Springsteen se sentía frustrado, y decía que escuchaba «sonidos en su cabeza» pero que no era capaz de explicárselos al resto de músicos. La ayuda le vino de la mano de Steve van Zandt, que le ayudó a organizar esos sonidos, y acabó incorporándose al elenco de la E Street Band.
    Por cierto, al Sr. Steve le reconoceréis por ser el brazo derecho de Tony Soprano. El capo de la familia Soprano.
    Esto es “Born to run”, “Nacido para correr”.
    Con la publicación de Born to Run el 25 de agosto de 1975, Springsteen obtuvo por fin el éxito que tanto estaba buscando.
    Llegó el éxito pero también los problemas. Un pleito con su anterior representante, Mike Appel, mantuvo a Springsteen fuera de los estudios de grabación durante dos años, momento que aprovechó para embarcarse junto a la E Street Band en una extensa gira por Estados Unidos como promoción de Born to Run.
    A pesar de su optimismo habitual, las nuevas canciones que comenzó a componer y a estrenar ocasionalmente en directo tomaron una dirección más sombría. Superado el litigio con Apple en 1977, quien renunció a la posesión de los derechos de las canciones de Springsteen y a su labor como representante a cambio de una compensación económica, Springsteen volvió nuevamente al estudio, en el que las sesiones de grabación dieron como resultado un álbum que se llamó algo así como Oscuridad en las afueras de la ciudad. Musicalmente, el álbum supone un punto de inflexión en la carrera de Springsteen, dando cabida a canciones más ligeras y mejor preparadas en las que se reflejaba la creciente toma de conciencia política y moral de Springsteen y en las que el músico describía historias de lucha y supervivencia protagonizadas por individuos que vivían al margen del sueño americano.
    De este álbum es Badlands.
    A finales de los 70, Springsteen había ganado la suficiente reputación como compositor para brindar canciones a otros grupos. En este sentido, Manfred Mann's Earth Band alcanzó el número 1 en las listas estadounidenses con una versión de «Blinded by the Light».
    Por su parte, Patti Smith también alcanzó el puesto número 13 en las listas con una versión de la canción inédita “Because the Night”.
    En septiembre de 1979, Springsteen y la E Street Band se unieron al colectivo anti-nuclear Músicos Unidos por la Energía Limpia en dos conciertos ofrecidos en el Madison Square Garden de Nueva York.
    Y es que Springsteen siempre ha sido un tipo comprometido y una muestra de este compromiso es su doble álbum The River. Todas las letras de este trabajo contienen temáticas relacionadas con los problemas que en ese momento tenía la clase obrera estadounidense.
    Este disco, que se grabó en 1980, le proporcionó finalmente su primer sencillo de éxito, «Hungry Heart»..
    The River es su quinto álbum de estudio. El álbum, grabado en los estudios Power Station de Nueva York entre marzo de 1979 y agosto de 1980, fue el primer gran éxito comercial de Springsteen al alcanzar el primer puesto en la lista de discos más vendidos de varios países, entre ellos los Estados Unidos y Canadá. Desde su publicación, The River ha sido certificado como quíntuple disco de platino, convirtiéndose en uno de los discos más vendidos del músico.
    El 8 de noviembre de 2009, antes de interpretar The River al completo en concierto, Springsteen comentó: «The River fue un disco que abrió una especie de puerta de entrada a parte de mis composiciones futuras. Fue un disco hecho durante una recesión, tiempos duros en los Estados Unidos. La canción que le da nombre la escribí para mi cuñado y mi hermana. Mi cuñado estaba en la industria de la construcción, perdió su trabajo y tuvo que luchar duro a finales de los 70, como mucha gente hoy en día. Fue un disco en el que empecé a abordar el tema de los hombres, las mujeres, las familias y el matrimonio.
    En este álbum hay un montón de joyas que no podemos dejar de oír, como este Out in the Streets.
    Vamos a despedirnos por hoy de Bruce Springsteen con otro corte de este álbum, Sherry Darling, en el que podremos apreciar el maravilloso saxo de Clarence Clemons, tristemente desaparecido.
    Bueno amigos radioescuchas, como siempre, un poco atropellados, acabamos el programa de hoy. Seguiremos hablando de nuestro buen amigo Bruce en una segunda entrega. Hasta entonces, … Buenas Vibraciones.
    34 min
  • Nada más que música - JAZZ - I
    Hace tiempo que quería introducir en nuestro programa un género de música que nos llegó, allende los mares, con cierto retraso pero que desde su llegada caló profundamente en los corazones y en el cerebro de muchas personas. Una música que, aunque pueda parecernos “exótica”, tiene un gran paralelismo con lo más granado de la música nacional: el flamenco; sus quejíos, su ritmo, su improvisación y … al final, su libertad.
    Hablamos, por supuesto, del Jazz.
    Era nuestro deber empezar con Louis Armstrong.
    Pero vayamos al grano. Muchos estudiosos del tema opinan que el jazz nació en el río Mississippi, en Nueva Orleans. Otros mantienen que la música de jazz nació más o menos simultáneamente en distintos lugares de los EEUU y contando con muchas fuentes: la música religiosa, la antigua música folklórica norteamericana, la música de los minstrel shows (músicos con cara teñida de negro en vaudevilles), canciones y danzas de esclavos de origen africano, el piano del ragtime o de las bandas ambulantes.
    Realmente no hay una fecha ni un local en los que podamos situar el nacimiento del jazz, lo que si se puede asegurar es que una de las primeras manifestaciones de este género estuvo a cargo de los pianos ragtime.
    Hemos escuchado The Entertainer, un ragtime compuesto en 1902 por Scott Joplin y que en su época, el tema pasó prácticamente desapercibido hasta que en los años 70 fue usado en la banda sonora de la película El golpe, ganadora de un Premio Oscar en 1973.
    Otro famoso pianista y compositor de ragtime fue Thomas Million John Turpin, estadounidense nacido en Savannah (Georgia), 18 de noviembre de 1871 y que falleció el 13 de agosto de 1922.
    Recién cumplidos 20 años, en 1892, Turpin abrió un local en St. Louis (Missouri), que se convirtió en el punto de reunión de los pianistas locales, y en el lugar donde se incubó el primigenio folk-ragtime, con músicos como Joe Jordan o Louis Chauvin. Turpin mismo formó parte de este movimiento, con el primer "rag" que se editó ya en partitura, su "Harlem Rag" de 1897. Después publicó numerosas obras de rag, como "Bowery Buck," "St. Louis Rag," o "The Buffalo Rag".
    Además de dirigir su local y componer música, controlaba (junto a su hermano Charles) un teatro, casas de juego, salones de baile, y casas de diversión, evidentemente todos ellos eufemismos de… lo que sea. Lógicamente, ejerció como diputado, y fue uno de los primeros afroamericanos en lograr un verdadero poder en St. Louis. Vamos a escuchar uno de los temas que hemos citado: St. Louis Rag.
    El jazz era, y es, una música que se alejaba de la clásica occidental, no se leía, brotaba de dentro, no se copiaba, se producía en cada momento y contaba mucho la implicación de los intérpretes, su estado de ánimo, su inspiración y, por supuesto, su habilidad instrumentista.
    En los EEUU hubo esclavos en las colonias del norte, y cuando se necesitó mano de obra en los del sur, comenzaron a poblar estas colonias. Fue de estas poblaciones de esclavos africanos de donde surgen los spirituals , los blues y los primeros sonidos de la música de jazz.
    Vamos a escuchar a Mahalia Jackson cantando Amazing Grace, un espiritual estremecedor.
    Puesto que no tenían medios, hacían música con todo tipo de artilugios caseros. El más importante instrumento musical de los esclavos, además de todo tipo de percusiones con instrumentos caseros, fue el banjo. Fue usado mucho en las primeras bandas de jazz, después se abandonó y en los 70 volvió a adquirir prestigio.
    En otro orden de cosas, la mayoría de estos esclavos adoptaron como propia la religión protestante mayoritaria (más o menos mezclada con elementos africanos) y puesto que estaba prohibida la danza en los servicios religiosos protestantes, ellos “burlaron” esta prohibición tocando palmas y moviendo rítmicamente el cuerpo al tiempo que se cantaban himnos. Las estrofas recitadas por un solista se cantaban, con gran entusiasmo por cierto, por el coro.
    Otra fuente del jazz se encuentra en las canciones de trabajo colectivo (estibadores portuarios, presos, obreros, ferrocarril, recogida del algodón). Los esclavos acompañaban su duro trabajo con canciones, canciones que dieron origen al blues y al jazz.
    Se cita también el Mardi Grass, último día de carnaval en Nueva Orleans, con música y danzas, sobre todo los de origen franco-español que participaban en los desfiles de cuadrillas que se organizaban, en ritmo de 2/4 y 6/8. Melodías como el Tiger Rag, clásicas del jazz, provendrían de ese contexto. Veréis como os suena.
    Asi pues, que el jazz nació en Nueva Orleans es ya un lugar común. Y esto ocurría alrededor de 1.890.
    A principios del siglo XX, Nueva Orleans era un hervidero de pueblos y razas. La ciudad había estado bajo el dominio español y francés antes de que ella, y Lousiana, fuesen comprados por los Estados Unidos.
    Todos los inmigrantes, voluntarios e involuntarios, hicieron de esta ciudad una coctelera en la que se mezclaron todo tipo de músicas: populares inglesas, danzas españolas, ballet francés, marchas militares, espirituales de las iglesias…
    Esta amalgama cristalizó en un estilo propio, made in Nueva Orleans que, a su vez, dio paso al Dixieland.
    En Nueva Orleans el jazz no era un privilegio de los negros. Desde el principio existieron bandas de blancos. De hecho, desde 1891, “Papa” Jack Lane tenía banda en Nueva Orleans y es considerado hoy como el padre del jazz blanco.
    Papa Jack Laine, fue un bateria y contrabajista norteamericano, que nació en Nueva Orleans, el 21 de septiembre de 1873, y falleció en la misma ciudad, el 1 de junio de 1966. Hacia 1890 formó su primera banda, dedicada a tocar ragtime, a la que llamó Reliance Band y que tocaban en todo tipo de eventos, particularmente en entierros.
    Desgraciadamente no tenemos ninguna grabación de “Papa” Jack pero hemos pensado que sería una buena referencia escuchar el conocido WHEN THE SAINT GO MARCHIN'IN, famosa marcha de entierros por excelencia.
    Definitivamente, con el ragtime, el jazz de Nueva Orleans y el Jazz de Dixieland, comienza la historia de la música de jazz, cualquier cosa anterior, podemos situarla en la “prehistoria” del jazz. De esta manera, podemos sentenciar, sobre todo porque así lo hacen los que dicen que entienden de este asunto, que el jazz no viene de Africa, por muy negra que sea.
    Como dice Barry Ulanov, famoso escritor y crítico de jazz norteamericano: “Hay más sonido de jazz en los violines gitanos del centro de Europa que en todo un conjunto de tambores africanos.” Así pues, señoras y señores, ya es oficial, el jazz es americano.
    En los años 20, el jazz se desplaza a Chicago, convirtiéndose esta ciudad en el epicentro del negocio musical en EEUU.
    De entre todos los músicos, con la excepción de Louis Armstrong del que hablaremos más adelante, destaca el trompetista “Bix” Beiderbeche, al que acabamos de escuchar en su tema Jazz Me Blues, grabado en NY el 5 de octubre de 1927.
    Leon Bismark Beiderbecke, nacido en Iowa en 1903 y fallecido en Nueva York en 1931, fue una de las primeras figuras de la historia del jazz y uno de sus grandes innovadores. Le tocó lidiar con la esplendorosa época del swing, pero él poseía un elegante y distintivo tono, y sobre todo, un espectacular y original estilo de improvisación.
    Influenciado por Nick La Rocca, a quien escuchaba tocar, decidió que su destino estaba en el jazz, pero sus padres consideraron tal dedicación una frivolidad y lo enviaron a una academia militar en 1921, aunque, afortunadamente para él, ésta se encontraba cerca de Chicago, el centro del jazz en esa época. Expulsado por sus reiteradas inasistencias a clase, se convirtió en músico profesional y en 1923, ya era el cornetista estrella de los Wolverines y un año más tarde empezaría a grabar con el grupo.
    A finales de 1924, su incapacidad para leer música le obligó a abandonar su actividad en las grandes orquestas. Así las cosas, se puso a estudiar y cuando estuvo preparado se unió a la orquesta de Frankie Trumbauer en San Luis, pero el hombre ya estaba atrapado por el alcohol. A pesar de todo, 1927 sería el año más importante para Bix. Compuso y tocó para las mejores orquestas del momento.
    Desgraciadamente este momento duró poco, hasta 1928, ya que al año siguiente el alcoholismo le empezó a crear problemas. Tuvo que retirarse a descansar, y aunque reapareció brevemente, no lo quedó otra que volver a retirarse. A su vuelta en 1930 realizó algunas grabaciones intrascendentes, las últimas que haría antes de morir. El 6 de agosto de 1931, el músico tuvo un ataque de delírium trémens, provocado por su alcoholismo, en su apartamento de Nueva York. , murió a los 28 años.
    Volvemos a escucharle en Singin The Blues
    Buenos amigos, espero que os haya gustado este capítulo con el que hemos empezado, desde sus inicios, a conocer el jazz. En próximos capítulos iremos desgranando la apasionante historia de esta música que ha sido la banda sonora del siglo XX y que seguirá siéndolo por muchos años.
    En el próximo capítulo hablaremos del swing, del bebop y de la segunda guerra mundial, desgraciado telón de fondo de esta historia.
    Por el momento, nada más. Volveremos la próxima semana con más historias, más música y más músicos. Hasta entonces… BUENAS VIBRACIONES!!!
    27 min
  • Nada más que música - Años 70 - En España a lo nuestro
    Mientras la crisis del petróleo hacía de las suyas en todo el planeta, en España los titulares de los periódicos, vigilados estrechamente por el Ministerio de Información y Turismo, nos dejaban perlas como la boda de Julio Iglesias con la señorita, entonces, Isabel Preysler, o la famosa fuga del penal del Puerto de Santa María de Eleuterio Sánchez, alias El Lute que, aprovechando el relajo y el jolgorio de la celebración de final de año, se deslizó de su celda, saltó la tapia y, aunque fue tiroteado por la policía que custodiaba la prisión, logró fugarse y pasó varios años en libertad mientras abundaban las noticias contradictorias sobre su paradero.
    Un dato más para ubicarnos en este año 1971. El ínclito y omnipresente Ministerio de Información y Turismo, coto privado del Sr. Fraga, ordena el cierre del diario Madrid, un periódico que, al parecer, no estaba dispuesto a callar ante los abusos del poder ilegalmente establecido. Bueno, no se conformaron con cerrarlo, había, además, que volarlo. Y así lo hicieron.
    Pero, bueno, centrándonos en la música que es lo que nos ocupa, en España triunfaban los cantautores. Personajes como Mari Trini, Patxi Andión o Victor Manuel. No obstante, el cantautor por excelencia y que triunfó por encima de todos ellos fue Joan Manuel Serrat.
    La multinacional CBS decide instalarse en nuestro país y para iniciar su actividad edita un disco de Joan Manuel Serrat que, inmediatamente llega al número uno y se convierte, según encuestas de hoy, en el mejor disco de la música popular española. Evidentemente es Mediterráneo, un trabajo lleno de pequeñas joyas, todas compuestas por el músico barcelonés con la excepción de “Vencidos”, un poema de León Felipe pero con música de Serrat.
    El álbum, grabado en Milán, se editó definitivamente en 1971. A este disco pertenece la canción «Aquellas pequeñas cosas», que contiene una de sus letras más personales y evocativas. Estuvo casi un año, de forma continuada, en la lista de los 10 discos más vendidos de España, y varias semanas como el número 1 absoluto, y todo esto a pesar de la estricta censura que había en su contra después del asunto de Eurovisión. Y es que este hombre se empeñaba en dar “pol saco” al régimen todo lo que podía. A quien se le ocurre!
    En 1975, once militantes del FRAP y ETA fueron acusados del asesinato de varios policías y se les condenó a muerte en Consejo de Guerra, aunque posteriormente se les conmutó la pena por prisión a seis de ellos. Cuando se llevó a cabo la ejecución de los cinco restantes, Serrat estaba en México y en rueda de prensa condenó al régimen franquista y las medidas represivas. Además, se solidarizó con la postura del presidente de México, Luis Echeverría Álvarez, que había mantenido la postura mexicana de reconocer solo al gobierno de la Segunda República Española, en el exilio. A raíz de estas declaraciones tuvo que exiliarse durante un año en México, porque en España se había decretado orden de búsqueda y captura. Además, tal y como ya había ocurrido en 1968, sus trabajos fueron retirados de la difusión y censurados por el régimen. Hay que ver como nos hizo adelgazar ese puñetero régimen.
    No podemos pasar por alto, de este disco, una de las bellas canciones de amor que yo he oído. Lucia.
    María Trinidad Pérez de Miravete, más conocida como Mari Trini fue una cantante y compositora española que gozó de enorme popularidad y éxito comercial tanto en España como en países de habla hispana durante las décadas de 1970 y 1980. Vendió más de diez millones de discos. Mari Trini tenia una marcada personalidad y fue una ferviente defensora del feminismo en sus letras, y lo hacía en un momento en el que, hacerlo, no era fácil en absoluto.
    Su álbum, Escúchame, incluye canciones como "Yo no soy esa" que es posiblemente la que mejor define la personalidad de Mari Trini y el mensaje que quería transmitir: que las mujeres deben ser libres para ser y actuar al margen de las normas, y que no deben supeditarse a los deseos y expectativas de los hombres. El título "Yo no soy esa" es revelador porque cita (y rebate) otra canción: "Yo soy esa", tema clásico del género de la copla (cantado por, entre otras, Isabel Pantoja) cuya letra alude a una mujer utilizada por los hombres.
    En este grupo selecto de músicos cantautores, y en lugar privilegiado se encuentra Cecilia, bueno, Evangelina Sobredo Galanes, nacida en Madrid el 11 de octubre de 1948. Cecilia fue una carismática cantautora española de música popular. Desgraciadamente falleció en un accidente de automóvil a los 27 años cuando estaba en la cima de su éxito. Uno más para el maldito club de los 27.
    Su carrera artística fue corta, pero consiguió gran popularidad con canciones como "Un ramito de violetas", "Mi querida España", "Dama, dama" o "Amor de medianoche", que lograron ser un éxito en España en la década de los setenta.
    No se que lectura tendrá hoy una letra como esta Dama Dama, una crítica social sobre el falso puritanismo de algunas mujeres, pero en su momento y contexto, fue muy reveladora.
    Cecilia supo aunar la música británica y norteamericana que había escuchado en su juventud mientras residía en Reino Unido y Estados Unidos con la música y literatura españolas, y todo ello envuelto en un estilo absolutamente personal y único. El nacimiento en una familia de la carrera, su padre era diplomático, le facilitó una educación de un nivel superior a la media, y lo que fue más importante, un contacto con un ambiente internacional que le serviría para tomar una postura más exigente consigo misma de lo que en aquel momento había en la música nacional.
    Como muchos otros artistas, Cecilia tuvo algunos problemas con la censura existente en España durante la dictadura. Algunas de sus letras tuvieron que ser modificadas, ciertos temas fueron descartados de los discos y algunas de sus portadas fueron sustituidas. La canción "Dama, dama" fue suavizada en los versos que dicen "Puntual cumplidora del tercer mandamiento, algún desliz en el sexto" para dejar así el final del verso: "... algún desliz inconexo". El tema "Mi querida España" tuvo que ser modificado, y quedaron eliminadas las referencias a las Dos Españas (Esta España viva, esta España muerta, esta España blanca, esta España negra). Sin embargo, el texto fue publicado sin censura en la carpeta del LP. Cosas de la censura. Pero, bueno, en algunas de sus actuaciones en vivo, Cecilia colaba los textos originales.
    Entre los temas descartados para su publicación se encuentra la canción "Soldadito de plomo", que acabamos de escuchar, una crítica al ejército que nunca vio la luz en vida de Cecilia.
    El álbum más problemático fue Cecilia 2. Su título iba a ser "Me quedaré soltera" y una fotografía de Pablo Pérez-Mínguez ilustraría la portada, con una Cecilia que mostraba su embarazo. La compañía discográfica desechó la idea, cambiando el título al disco y utilizando una fotografía más discreta. El tema "Un millón de sueños" supuso a Evangelina pasar por el juzgado. Su título original era "Un millón de muertos" en referencia a la novela homónima de José Maria Gironella. Su alusión a la Guerra Civil española era directa. Cecilia declaró que se trataba de un tema acerca de la Guerra de los 6 días, que vivió en persona, y el tema no fue modificado salvo en el título, si bien recibió el calificativo de "no radiable" de los censores y quedó fuera de las emisoras de radio por un tiempo.
    Cantautor, doctor en Sociología, buen conversador, mejor comedor, vasco militante (de Madrid, «porque los vascos nacemos donde queremos»), cazador, motero... Patxi Andion. Como cantautor, que es lo que nos interesa, no tuvo la repercusión que a mi entender tuvieron otros con los mismos méritos. Una de sus muchas canciones con las que nos sorprendió fue esta semblanza de un maestro de escuela que, en la España de mediados del siglo pasado, tenía que pelearse con la ideología reinante en la época. Un retrato de la realidad cotidiana que nos tocó vivir.
    El apogeo de su carrera musical abarcó el periodo comprendido entre 1971 y 1978, durante el cual alcanzó notables cotas de calidad artística con temas como "Puedo inventar", "La casa se queda sola", "Tiempo, tiempo", entre otras. A partir de 1979, fue adquiriendo un estilo cada vez más hondo y personal, lo que le costó ser apartado paulatinamente de los circuitos comerciales. Por este motivo, o por otro, vete a saber, se centró en su faceta de actor, protagonizando alguna películas que, bueno, tampoco han marcado ningún hito en la historia del séptimo arte.
    Para mí, sigue siendo su música y la facilidad para realizar unos precisos y preciosos retratos sociales en los escasos versos de una canción, lo que da la medida de su calidad artística. Un retrato como el que hizo de una de las zonas más emblemáticas de Madrid, El rastro. La canción se titula Una, dos y tres.
    Nacido como Pedro Ample Candel, eligió el sobrenombre de Ruy-Blas debido a su admiración por la obra de Victor Hugo Ruy Blas, al grabar en 1970 su primer disco como cantante solista, trabajo con el que consiguió un importante éxito en España con la canción titulada A los que hirió el amor, la que con el paso de los años ha ido convirtiéndose en todo un clásico de la música popular española.
    Comenzó su prolífica carrera musical siendo apenas un adolescente. Primero formó parte de grupos como Los Príncipes y Los Grimm con quiénes grabó sus primeros discos para la compañía Philips. Poco después formó parte del legendario grupo Los Canarios (1968) durante el tiempo en que su director, Teddy Bautista, cumplía el servicio militar. Fue al término de su trabajo con este grupo cuando grabó A los que hirió el amor, producido por nuestro viejo conocido Alain Milhaud.
    El segundo disco de Pedro Ruy Blas, “Mi voz es amor”, estaba destinado a tomar el relevo de “A los Que Hirió el Amor”, y es que “Mi voz es amor”, la canción que da título al disco, era y es un gran tema que mezcla la clásica balada con un coro y una dicción solista góspel, con unos arreglos orquestales típicamente soul. También se recurrió a una canción foránea, que en 1969 había sido grabada por Derek Lawrence, productor de Deep Purple y por el propio grupo.
    En un principio fue bien acogido y vendió un número importante de ejemplares, pero a algún lumbreras del régimen le pareció que frases como “la paz que nadie consiguió yo no predico en el reino de los sordos, mi voz es amor” o “Yo soy el pueblo que cree en la libertad” escondían proclamas filocomunistas y el disco fue censurado en los medios de comunicación y borrado de las listas de éxitos, a pesar de no vender lo suficiente para siquiera haberse asomado a sus puestos bajos. Un varapalo que no tardaría en pasar recibo a la carrera del cantante.
    Fue a partir de ese momento cuando Pedro orientó su carrera hacia el jazz. Fundó el grupo de fusión y jazz-rock Dolores junto a jóvenes músicos como Jorge Pardo, el baterista José Antonio Galicia, Rubem Dantas y el pianista Tomás San Miguel, entre otros. En esta formación, descubrimos a Pedro como un excelente baterista y percusionista. Graban varios discos para Polydor, como Luna llena, Dolores, La Puerta Abierta, y Asa-Nisi-Masa. Al poco tiempo, Dolores se convirtió en uno de los más importantes grupos de la historia de la música progresiva en España, y así surgió la colaboración con el maestro Paco de Lucía y el mismísimo Camarón, impulsando de este modo una nueva época en el flamenco.
    «Cantemos como quien respira. Porque eso es la libertad, porque es decir que somos quienes somos, porque eso es el amor: respirar o cantar. Porque ambas cosas son la misma: Poesía» (Gabriel Celaya)
    Asi que… cantemos, cantemos y oigamos música porque eso nos hará libres y, si no nos hace libre, nos lo habremos pasado de miedo.
    Amigas, amigos, hasta la próxima semana… Buenas Vibraciones!!!
    30 min
  • Nada más que música - La llave del petróleo
    Vamos a ver, ¿por qué una guerra en Oriente Medio iba a desestabilizar el mundo de la música? ¿Qué tenía que ver el problema entre Israel y el mundo árabe con la bonanza rockera del mundo occidental? Pues muy sencillo: en la industria discográfica todo dependía del petróleo y sus derivados. Cuando el 6 de octubre de 1973 se declaró la guerra del Yom Kippur, la cuarta guerra entre árabes e israelíes, y en seis días el ejército israelí ocupó el Sinai, los árabes reaccionaron cortando el grifo del petróleo para presionar a Occidente, situando al planeta en su primera gran crisis global desde el final de la segunda guerra mundial.
    Uno de los segmentos de la industria que con más virulencia sufrió las consecuencias de esta crisis fue la discográfica: no había vinilo para los discos, también era difícil fabricar e imprimir las fundas de los discos, no se podían fabricar tampoco las cintas de los casetes, en fin… un caos.
    Los nuevos artistas fueron los que más sufrieron las consecuencias de la escasez de materiales ya que las discográficas preferían, con el poco material del que disponían, grabar a figuras consagras que garantizaban un nivel de ventas determinado que grabar a artistas noveles que no les garantizaban nada.
    Una de las primeras consecuencias de esta crisis en Inglaterra fue la segunda huida de sus músicos, como ya había sucedido unos años antes, a causa de los impuestos. Ya recordareis, el fisco se llevaba el 83% de las ganancias de un artista, hubiese editado un disco y hecho una gira ese año, o no. Uno de los primeros grupos en hacer las maletas fue Emerson, Lake and Palmer.
    La diáspora fue general. No tardaron en seguirles gente de tanto peso como Led Zeppelin…
    También lo hicieron los mismísimos The Rolling Stones…
    Y el ínclito Rod Stewart
    Y, bueno, otros muchos como Olivia Newton-John, los Bee Gees, Jethro Tull y tantos otros.
    No obstante estas duras medidas fiscales sirvieron para que gente como Eric Clapton, que salía por entonces de una profunda crisis y problemas con las drogas, se pusiera las pilas y reapareciera a lo grande para no dejar ya su trono de mejor guitarra de rock. Lo hizo en un concierto en el Rainbow de Londres, el día 13 de enero de 1974, para festejar la entrada de Gran Bretaña en el Mercado Común Europeo. Ya puestos, podrían celebrar otro concierto para celebrar su salida. Como dice la canción… la vida te da sorpresas…
    Vamos a escuchar un directo de ese concierto memorable. Se trata de una grabación remasterizada realizada en el 25 aniversario del evento. Eric Clapton.
    Por estas fechas se produjeron regresos bastante sonados. Como, por ejemplo, el de Bob Dylan. Aunque nunca se demostró, pero que Dylan regresara a los escenarios y realizara su primera gira después de ocho años parece que pudo tener mucho que ver con la guerra del Yom Kippur. Dylan es judío.
    La gira iniciada con la Band en enero de 1974 motivó que muchos argumentaran que lo hacía para recaudar fondos para la causa sionista. Sea como fuere, la vuelta de Dylan fue un hito en la historia de la música. De esta época es su famosa Forever Young
    El otro regreso que teníamos preparado es nada más y nada menos que el de Elvis Presley, el 13 de enero, retransmitido desde Hawai, vía satélite a todo el mundo. Lo vieron 1.000 millones de personas. El planeta se hacía cada vez más pequeño. Esta es la grabación del directo del rey del rock. Así empezaba el programa.
    Aloha from Hawaii
    La semana pasada vimos como Queen se convertía en el grupo de referencia para muchas décadas, bueno pues, como artista individual más sorprendente del momento debemos destacar a un músico excepcional: Mike Oldfield
    Michael Gordon Oldfield nacido en un pueblo cerca de Londres el 15 de mayo de 1953 es un músico, compositor, multiinstrumentista y productor, ganador de un Grammy en 1975 a la Mejor Composición Instrumental por el álbum Tubular Bells (1973).
    Su hermana Sally y su hermano Terry también son músicos y trabajaron en algunos de los álbumes de Mike. Su hermano pequeño, David, tuvo síndrome de Down y falleció en la infancia.
    El pequeño Mike empezó a componer a los 10 años y a publicar discos, junto a su hermana Sally, a los 15. A lo largo de su carrera ha trabajado con numerosas figuras, como Kevin Ayers o David Bedfors.
    Pero fue en el año 1970 cuando empieza a dar cuerpo al trabajo de su vida: Tubular Bells. Lo grabó definitivamente en los estudios Abbey Road en el año 1972.
    Al principio, el trabajo no fue bien recibido por las compañías discográficas que lo rechazaban por no ser comercial. A fin de cuentas, la obra se compone de dos canciones de 25 minutos cada una, que no era música pop, no era folk y no era rock.
    Tuvo que ser Richard Branson, propietario de la primera tienda de discos Virgin, que por aquel entonces su estudio de grabación era solo un proyecto, el que decidiera publicarlo. Cuando el disco estuvo grabado se presentó en el festival de música de Cannes, donde ninguna casa discográfica mostró interés en él excepto American Mercury Records, pero querían añadir letra a la música.
    Definitivamente, Richard Branson toma la decisión de ser ellos mismos los que lanzasen el disco, cosa que hicieron en junio de 1973. El día 28 de ese mismo mes, Tubular Bells se presenta en directo en el London’s Queen Elizabeth Hall. Desde entonces, se han vendido millones de copias en todo el mundo, siendo este el mayor éxito de la casa Virgin y uno de los discos más vendidos de la historia.
    En 1975 dirige a la Royal Phylarmonic orchestra de Londres para la versión sinfónica de Tubular Bells. Este mismo año sale también Ommadwn.
    En el año 1979 realiza una gira mundial que acaba con pérdidas de un millón de libras. Como está de deudas hasta las cejas se pone el mono de trabajo y, en lugar de repetir sistemáticamente su Tubular, presenta en 1980 su disco QE2, donde todos los temas tienen, más o menos, una duración convencional. Como en tubular, también en esta ocasión interpreta varios instrumentos y se acompaña con la voz de Maggie Reilly y con músicos como Phil Collins en la batería y Tim Cross en los teclados. Entre los temas de esta obra se encuentra Taurus, que forma en los sucesivos discos una trilogía con Taurus II y Taurus III.
    En esta época, en EEUU se había producido una especie de sequia creativa y los grupos británicos eran los que llenaban la escena de conciertos y grabaciones. Pink Floyd, los Who, Deep Purple, Paul McCartney, en fin, la crema. Sería en 1975 cuando explotaría el mayor hallazgo musical eminentemente estadounidense: Bruce Springsteeen. Pero al “jefe” le dedicaremos otro programa.
    No obstante la sequia a la que hemos hecho referencia, todavía hay grupos en los que merece la pena detenerse, como este grupo blanco que hacía un soul muy creíble: Average White Band.
    También merecen atención, a pesar de su corta carreta, Graham Central Station.
    Y no faltó un grupo maldito, con pocos discos pero mucha importancia por su propuesta y su legado: New York Dolls, antesala del punk americano, tremendistas, espectaculares, vestidos como prostitutas y travestidos. En fin, lo mejor de cada casa.
    No tenemos tiempo para más. Hemos conseguido reunir alrededor de nuestro dial a lo mejorcito que nos deparó la crisis del petróleo. La necesidad agudiza el ingenio y nuestros grupos de hoy lo tenían, o tienen, a raudales. El equipo de Nada más que música espera que la selección os haya entretenido. Si ha sido así, habremos conseguido nuestro objetivo.
    Volveremos la próxima semana, como siempre, con más música, más músicos y más historias. No os lo perdáis. Hasta entonces… ¡¡¡Buenas Vibraciones!!!
    25 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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