NADA MÁS QUE MÚSICA

NADA MÁS QUE MÚSICA

By MANUEL ALCAINEMusic
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NADA MÁS QUE MÚSICA episodes

  • Nada más que música - La movida madrileña - I
    En las primeras horas del año 1980, en una noche fría y con la euforia del año nuevo, a José Enrique Cano, alias “Canito”, se lo llevó por delante un vehículo que circulaba por la N-VI, en Madrid. Falleció a los pocos días cuando tenía 20 años.
    Canito era el batería de Tos, un grupo formado por tres de los hermanos Urquijo, Los secretos.
    La desaparición de este entrañable personaje dio pie a un homenaje que organizaron los componentes de su grupo y en el que participaron todos sus compañeros, músicos aficionados entonces: Nacha Pop, Mamá, Mermelada, Alaska y los Pegamoides, Paraíso, Los Solitarios, en fin, la flor y nata del momento.
    El concierto, musicalmente hablando, no fue nada del otro mundo, y, a parte del jolgorio del personal que, ese sí, fue apoteósico, del evento no quedó nada más que la retrasmisión que TVE hizo sin gran despliegue de medios. Pero… fue allí, en ese momento, donde nació lo que posteriormente dio en llamarse “La movida madrileña”.
    Si, efectivamente, el sonido es lamentable, pero creo que puede resultar interesante escuchar un directo que hizo historia.
    Bien, la movida madrileña fue un movimiento más o menos contracultural que surgió en Madrid durante los primeros años de la transición de la España posfranquista, y que se extendió a otras provincias con el nombre genérico de la Movida, y de las que hablaremos en otro momento.
    Fueron muchos los factores que empujaron el nacimiento de esta “movida”: emisoras de radio como Radio España con Jesús Ordovás, Radio El País con Moncho Alpuente, Radio Popular, con Julio Ruiz; Radio Juventud, con Paco Pérez Bryan y Sardinita, entre otras.
    También fueron determinantes los fanzines (sucedáneos de revistas que reflejaron el fenómeno), y que dieron cierta entidad literaria y catalogaron las estéticas y eventos de la Movida en Madrid. Destacaron Licantropía y Monster; La Pluma Eléctrica, 96 Lágrimas y Du Duá; en fin, un montón.
    Más tarde aparecieron las revistas impresas, mucho más profesionales: La Luna y Madrid Me Mata y otras publicaciones financiadas por el Ayuntamiento de Madrid, aspecto este muy controvertido en su momento, a la financiación me refiero.
    Pero lo que, creo yo, más hizo por la “Movida” fue la televisión. Precisamente, cuando solo disfrutábamos de dos canales, se produjeron los mejores programas de música en mucho, mucho tiempo. “Musical Express” con Ángel Casas, “Popgrama” con Diego Manrique y Carlos Tena, “La bola de cristal” dirigido por Lolo Rico, “Si yo fuera presidente” con el inimitable Fernando García Tola o “La Edad de Oro”, conducido por la inolvidable Paloma Chamorro.
    Pero todos estos factores no hubieran sido nada sin la materia prima: los grupos.
    Y los grupos fueron muchos, pero muchos. Algunos perduraron a lo largo del tiempo como Radio Futura o Gabinete Galigari y otros murieron con el movimiento, aunque hoy son considerados como grupos de culto. Vamos a ocuparnos de algunos de ellos, como por ejemplo Kaka de Luxe.
    Kaka de Luxe empezó siendo un grupo de dibujantes y gente de fanzine en 1977 pero más tarde se pensó en la idea de formar un grupo para conseguir dinero, un grupo de punk rock principalmente con Carlos Berlanga, Manolo Campoamor y Fernando Márquez El Zurdo. Más tarde su unieron Enrique Sierra, Alaska y Nacho Canut.
    Como veréis, algunos nombres los vamos a tener presentes a lo largo de toda la historia.
    Alaska y los Pegamoides se formó en 1979, tras la separación del grupo Kaka de Luxe, del que cuatro de sus componentes formaban parte, Alaska, Canut, Campoamor y Berlanga. Estos cuatro, se dieron cuenta de que la afinidad entre ellos era mayor y sus intereses comunes eran completamente diferentes a los del resto de componentes, por lo que decidieron comunicarles su decisión de seguir por caminos diferentes.
    Más tarde, se les unieron dos personas más, Ana Curra, a la que conocieron en el Pentagrama (un bar de Madrid, emblemático de la época), y Eduardo Benavente. Ya con esta formación, el grupo grabó su primer sencillo, «Horror en el hipermercado», producido por Julián Ruiz, en 1980. Esta canción se convirtió en un relativo éxito gracias a su emisión por radio, lo que facilitó la grabación de su segundo sencillo un año después y el inicio de una fructífera carrera.
    Radio Futura no solo fue el mejor de los grupos de la “movida”, también fue uno de los mejores de la historia de la música española.
    De su primer disco, Música Moderna, es el clásico “Enamorado de la moda juvenil”
    Herminio Molero, pintor, agitador cultural y pionero de la música con sintetizadores, decidió en 1979 dedicarse plenamente a su proyecto de montar una especie de "orquesta pop" con la referencia de Roxy Music.
    En esas estaba cuando entró en contacto con dos hermanos, Luis y Santiago Auserón, zaragozanos, por cierto. Santiago acababa de volver a España tras terminar sus estudios de Filosofía en París. Los hermanos recibieron una oferta de Molero para formar parte del proyecto y el resto de componentes de lo que se acabaría llamando Orquesta Futurama fueron María José Serrano (componente de Las Chinas), Javier Pérez Grueso (alias Javier Furia, voz y percusión electrónica), Manolo Campoamor (cantante, ex miembro de Kaka de Luxe), Alberto Iturrioz (guitarra), Francisco Pastor (excomponente de Fórmula V, guitarra) y el propio Molero. En total, un grupo con diez componentes, de efímera vida y que desaparecería ese mismo año sin grabación alguna.
    Del segundo disco de Radio Futura escuchamos el corte Divina.
    De aquel experimento acabaría surgiendo Radio Futura. El grupo tomó su nombre del de una emisora de radio libre italiana (Radio Ciudad Futura). Fue Campoamor, el viejo Pegamoides, el que bautizó al grupo.
    A principios de verano apareció la nueva banda. En su primera formación ya estaban los hermanos Auserón, que serían guitarra y voz (Santiago) y bajo (Luis, animado por el propio Santiago y Enrique, ya que no sabía tocar el instrumento). Enrique Sierra, guitarra solista, Molero, con los sintetizadores y Pérez Grueso completaban la formación. Carlos Solrac (excomponente de Nada) se incorporaría pronto a la batería.
    Durante esta primera época fueron surgiendo las diferencias que, junto al enfrentamiento con Hispavox, llevarían a la reestructuración del grupo. El éxito les obligó a la profesionalización y a definir estilos y actitudes. Las diferencias llegaron a un punto de no retorno: poco a poco, sus componentes fueron dejando el grupo hasta que solo quedaron Santiago, Luis y Enrique, apuntando hacia un estilo marcado por el reggae (como en The Clash) o el refinamiento melódico de The Cure.
    El asunto de la ruptura acabó llegando a los tribunales por la propiedad del nombre del grupo, que Molero había registrado a su nombre. Sin embargo, el juez falló en su contra.
    El quinteto pasó finalmente a cuarteto, con la incorporación de Carlos Velázquez.
    En 1982 salió al mercado un nuevo single «La estatua del jardín botánico». Este sencillo supuso el relanzamiento de Radio Futura, así como, según algunos críticos, la mejor definición del ocaso de la Nueva Ola y el advenimiento de La Movida”.
    «La estatua...» se convertiría pronto y de forma duradera en un himno de aquellos años y en 2006 fue elegida por la revista Rolling Stone en el puesto 21º de las 200 mejores canciones del pop-rock español.
    Santiago Auserón dijo que la canción se le ocurrió mientras leía la Monadología, del filósofo alemán Leibniz. ”Ese librito tiene unas imágenes muy misteriosas que hablan de que dentro de cada estanque hay nuevos estanques y nuevos jardines, en el que siempre encontraremos nuevos peces y nuevas plantas. Esa imagen de mundos dentro de mundos me impresionó mucho. La canción fue un chispazo de inspiración, no creo que jamás me vuelva a ocurrir, ni que haga otra canción igual".
    En otoño de 1983 editaron su segundo álbum, La ley del desierto / La ley del mar, una autoproducción.
    El LP se dividía en dos partes. La primera, La ley del desierto, de un carácter más punk y metálico, seco y duro; la segunda, La ley del mar, con sonidos más acuosos, inició la senda "latina" de Radio Futura. En los textos incluidos en la carpeta del disco Santiago reflexionaba:
    “La ley del desierto es el agua. Pero ¿la ley del mar? No es la tierra ni el barco, sino el metal, una temible vibración del espíritu: la voluntad del capitán Ahab, tendida como un arpón hacia delante, la luz del abismo que atrae a los cuerpos [...] Pero la ley del desierto es aún más implacable. Nadie puede hundirse de una vez por todas en su inmensidad, sino vagar alerta, a la espera de un ruido: la alegría del agua, en pequeñas dosis. Los desiertos son las playas del futuro.” Hay que ver, es tremendo este hombre, ¿verdad?
    En la primera parte, se encuentra «Escuela de calor». En esta canción quisieron, según sus propias palabras, meter el castellano en una rítmica afroamericana. Buen pues, el resultado fue este.
    Santiago compuso originalmente «Semilla negra» para Miguel Bosé que la descartó finalmente. De esta manera, la canción pasó al repertorio de Radio Futura.
    «Semilla negra» destacó especialmente en el álbum y se convirtió en la primera piedra en el camino hacia ese primer rock latino del que la banda sería pionera, y que acabaría influyendo apreciablemente en la producción de pop-rock en castellano en los siguientes años.
    Raimundo Amador participó en la remezcla de «Semilla negra». Esta dio lugar a un sencillo que unía las influencias afrocaribeñas con el flamenco de Amador.
    Como La ley del desierto / La ley del mar había sido un álbum con nada menos que tres años de preparación, el grupo se planteaba ahora la realización de un disco con mayor rapidez; viajaron a Londres con ocho temas de los que se extraerían seis. Allí se completó la grabación definitiva, con diez temas que, al contrario que hasta el momento, nunca habían tocado todos juntos.
    El resultado es De un país en llamas, álbum que acabó tendiendo al barroquismo porque se llenó de innovaciones tecnológicas (ecos, golpes metálicos, ruidos); en ocasiones se aprecia que la producción queda por encima del trabajo del grupo. Aun así, su sonido contundente y oscuro y la misteriosa atmósfera que crean sus letras crípticas dieron lugar a un puñado de temas que se encuentran entre los clásicos de la banda: «El tonto Simón» o «Han caído los dos»).
    Aunque el disco volvió a ser un éxito de ventas, la gira de ese año fue algo más corta y menos multitudinaria que la anterior. En mayo cerraron las fiestas de San Isidro en Madrid (el disco se editó ese mismo mes); para entonces ya eran, para la crítica, el grupo más notable del pop nacional. Curiosamente y de cara a dicho concierto se produjo una pequeña polémica con la organización: el Ayuntamiento de Madrid lo había presentado en su información oficial sobre las fiestas como la "presentación" en directo del nuevo álbum cosa que la banda desmintió categóricamente.
    Tensiones sobre la dirección artística que estaba tomando el grupo acabaron concluyendo en el abandono del batería, Solrac.
    Se nos ha acabado el tiempo, pero creo que nos queda mucho por decir y oír, así que… seguiremos informando. Amigos radioescuchas, me encanta esta palabra, nos emplazamos para la próxima semana en un capítulo más de “Nada más que música”. Hasta entonces… BUENAS VIBRACIONES.
    30 min
  • Nada más que música - Cantautores II
    Vamos a seguir con esta lista sui géneris que me preparado a mi gusto, y seguro que, al vuestro, de cantautores españoles.
    Lo habíamos dejado en muy buenas manos con Carlos Cano, un andaluz de pro, y vamos a seguir con un canario de pro, Pedro Guerra.
    Pedro Guerra nació en Güímar, Tenerife, 2 de junio de 1966 y a los 18 de años se trasladó a la ciudad universitaria de La Laguna, donde se incorpora a su vida musical. Allí conoce a muchos otros cantautores entre los que se encuentran Andrés Molina, Rogelio Botanz y Marisa Delgado. Es precisamente junto a estos tres músicos con los que Pedro Guerra forma el Taller Canario de la Canción, que más tarde se le llamó simplemente el taller.
    Tras su salida del grupo en 1993, Pedro Guerra se traslada a Madrid para iniciar su carrera en solitario. Allí entra en contacto con el circuito de salas de música en directo y colabora con otros grupos como músico o compositor. Gente como Ana Belén, Víctor Manuel, Sabina, Marta Sánchez, Paloma San Basilio, Amistades Peligrosas o el grupo Cómplices.
    En 1995 publica su primer disco en solitario, Golosinas, grabado en directo y en el que se incluye la canción Contamíname.
    El propio Pedro guerra contaba en una entrevista que “la inspiración para esta canción me vino de la lectura del libro de Carlos Fuentes, el escritor mexicano “El naranjo”, que habla del mestizaje, y en una entrevista el autor utilizó el término “contaminación cultural”. Ahí se me ocurrió escribir esta canción, que habla de la mezcla de culturas”.
    Siempre preocupado por los asuntos sociales, años después hizo “Extranjeros”, un poco más explícita, cuando ya habían empezado a llegar las pateras. La sensibilidad por estos temas estaba justificada porque Canarias, geográficamente es África, pero es Europa, y emocionalmente y de corazón son más latinoamericanos. Ahí, lo de la emigración siempre se entendió bien. Lástima que no se entienda igual en todas partes.
    José Saramago, en su “Amor Posible” dice:
    “Creo que, aunque viviésemos doscientos años, habrá puertas nuestras que seguirán cerradas. A lo mejor, las puertas que uno puede abrir quizá no sean suficientes para poder expresar de una forma completa quién eres.”
    De estos párrafos, Pedro Guerra dio a luz su preciosa canción Daniela
    De Paco Ibáñez dijo Manuel Vicent:
    “A Paco Ibáñez lo veo siempre de negro existencial, abrazado a su guitarra, está de pie en el escenario, dispuesto una vez más a navegar el río de palabras nacido en el Arcipreste de Hita y que a través del corazón de otros grandes poetas irá a dar a cualquier mar, en catalán, castellano, francés, gallego, euskera o provenzal. De todos los dones del cuerpo, es la voz la expresión que mejor desafía el tiempo, la que está más pegada al alma. La voz de Paco Ibáñez conserva muy puro el son bronco y ritual, que se introduce en cada poema para convertirlo en una oración musical muy vivida, igual a sí misma, siempre renovada. Golpeándose dentro de ella los versos unas veces bajan encañonados por la cólera del resistente, otras fluyen sosegados por un sonido monocorde de agua, que arrastra hasta la desembocadura en cada orilla el limo turbio de una vida bohemia muy sudada. Nos queda la palabra de los grandes poetas. Nos queda la pasión de Paco Ibáñez, su coraje.”
    ¿Qué puedo decir yo?
    Paco Ibáñez ha sido, y es, un permanente e incansable promotor de la cultura española en el mundo, un poco marginal que siempre ha rechazado medallas y premios: “un artista tiene que ser libre en las ideas que pretende defender, a la primera concesión, pierdes parte de tu libertad”.
    La verdad es que es un tipo que, con la insobornable rebeldía de sus canciones nos anima a mantener la conciencia despierta.
    Hoy, a sus 85 años, sigue obsesionado por la idea superior de la Libertad.
    Francisco Javier Krahe Salas nació en (Madrid, 30 de marzo de 1944. Yo creo que ha sido, falleció desgraciadamente el 12 de Julio de 2015 en Cádiz, el cantautor que más y mejor utilizó la ironía y la comedia en sus canciones. Su humor es proverbial.
    Después de hacer el servicio militar, conoce al amor de su vida en París, la canadiense Annick, con la que se fue a Canadá, donde empezó su carrera como letrista, inspirado por el ejemplo de Georges Brassens y Leonard Cohen. Su hermano Jorge se ocupaba de musicar los textos. Compuso algunas canciones que interpretaron, entre otros, Rosa León.
    Ya en España, Chicho Sánchez Ferlosio le animó a actuar en locales como La Aurora, donde conoce a Joaquín Sabina y Alberto Pérez. Como un trío algo informal grabaron el mítico disco La mandrágora (1981), que tomó su nombre de uno de los locales donde solían actuar en esos días. De esa época es “No todo va a ser follar”.
    Javier Krahe debuta como solista con el disco Valle de lágrimas (1980), en el que ya se aprecia su estilo característico de letras irónicas, rimas ingeniosas, con música sencilla (en sus inicios, Krahe llamaba al acorde de fa mayor «la difícil», porque tenía que poner la cejilla y eso eran palabras mayores). En los discos siguientes los arreglos se inclinan a menudo hacia el jazz, convirtiéndose Krahe en un habitual de pequeñas salas como el Café Central de Madrid, Galileo o Clamores.
    El perfil de Krahe es el de un cantautor de culto. En 1986, TVE censura su canción Cuervo ingenuo (sátira de la ambigüedad ideológica del PSOE), que iba a emitirse como parte de un concierto de Joaquín Sabina.
    Su irreverencia eclesiástica le trajo algún que otro problemilla, llevándole incluso ante los tribunales, pero, bueno, de todo ello salió ileso. Por ejemplo, de esta “Los caminos del Señor”.
    Antonio Vega Tallés falleció a los 51 años a consecuencia de un cáncer de pulmón.
    Nació en Madrid el 16 de diciembre de 1957 en el seno de una familia de clase media. Tras abandonar la universidad por la música, en 1978 formó junto a su primo Nacho García Vega, Carlos Brooking y el batería Ñete el grupo Nacha Pop.
    Los Nacha Pop arrancaron en 1980 con un primer disco homónimo y fueron seleccionados para ser teloneros de Los Ramones en su concierto en la madrileña plaza de toros de Vista Alegre.
    Dentro de su primer trabajo se incluía un clásico ya del pop español, la célebre 'Chica de ayer', una composición suya.
    Ahí comenzó una carrera que se prolongó nueve años, plagada de éxitos y un enorme prestigio, pero pocas ventas
    Pese a su popularidad, el cansancio y los problemas con las drogas de Antonio condujeron a Nacha Pop a su disolución y fue, con dos conciertos en la sala Jácara de Madrid en 1988, cuando dijeron adiós. El álbum en directo que grabaron y que se tituló 'Nacha Pop. 1980-1988' fue disco platino y rompió su mala racha de escasas ventas.
    Poco después, Vega dio comienzo a su carrera en solitario. Con su estilo intimista, con canciones que él llamaba "poemas adaptados a la música" y con las que tuvo muchos altibajos comerciales.
    Nunca le gustó nada que le consideraran un chico "triste y solitario". Pero lo cierto es que nunca fue una persona fácil, un tipo de lo más reservado, pero, quien lo diría, los que le conocían bien aseguran que tenía un gran sentido del humor, que le encantaba hablar, colaborar con otros músicos, en fin, un buen tipo, cosa que desde luego, firmamos.
    Imanol Larzabal Goñi, más conocido como Imanol, nació en San Sebastián el 11 de noviembre de 1947 y fue un cantante y compositor, tanto en euskera como en castellano, gran defensor de la cultura y la lengua vascas. Cosas de la vida, vivió exiliado durante la dictadura franquista y tuvo que abandonar de nuevo el País Vasco en los últimos años de sus vida acosado y amenazado por ETA.
    Imanol empezó a cantar en euskera en 1964 y su primer disco apareció bajo pseudónimo, titulado de la misma manera, Mikel Etxegaray. Tres años más tarde entró a colaborar con ETA, siendo encarcelado el 29 de agosto de 1968 durante seis meses por terrorismo, organización y propaganda ilegal.
    Tras la amnistía de 1977, volvió a España y continuó su carrera musical en el País Vasco, comprometiéndose en diversas iniciativas en defensa de la cultura pero alejándose del entorno de ETA.
    En 1986 participó en un concierto en homenaje a la ex-activista de ETA Yoyes, asesinada por sus antiguos compañeros en la localidad de Ordizia. La participación en dicho homenaje le valió ser boicoteado por parte de su público y a partir de entonces fue vetado sistemáticamente de todos aquellos recitales organizados por Herri Batasuna y las ventas de sus discos fueron descendiendo en la medida en que se incrementaban los ataques y las amenazas contra él. El 21 de septiembre de 1989 realizó otro concierto con el mismo fin. Tras este último las amenazas se intensificaron, y un grupo de amigos, junto con algunos concejales de Euskadiko Ezkerra de Ordizia, propusieron organizar un acto de apoyo al cantante y pensaron que lo mejor era otro concierto.
    El 2 de noviembre de 1989, acompañado de Anjel Lertxundi, Imanol anunciaba el acto «Todos contra el miedo», en contra de las amenazas de ETA, que se celebraría el 5 de noviembre en el Polideportivo de Anoeta con la participación de un nutrido grupo de compañeros y numerosas adhesiones. Incluso 180 expresos de ETA firmaron un comunicado en apoyo a Imanol en el que rechazaban el «pensamiento obligatorio» de la banda terrorista.
    En octubre de 2000 anunció que abandonaba el País Vasco, harto de las amenazas de ETA. En ese momento dijo que en Euskadi se vivía un «ambiente irrespirable» y explicó que había venido sufriendo todo tipo de presiones desde que en 1986 participó en el concierto de homenaje a Yoyes.
    El 25 de junio de 2004 falleció en Orihuela a causa de un derrame cerebral, tras permanecer varios días en coma.
    Bueno, pues hemos terminado este nuevo episodio dedicado a cantautores. Creo que vendrá alguno más, pero por hoy lo dejamos aquí. A pesar de que las letras de canciones que hacen referencia a temas y momentos concretos pueden envejecer mal, creo que las que hemos podido escuchar hoy aguantan bastante frescas y actuales. Bueno, o eso espero.
    Amigos, amigas, hasta la próxima semana … ¡¡¡Buenas vibraciones!!!
    34 min
  • Nada más que música - Los 70: Segunda crisis
    En 1977 hubo una segunda crisis del petróleo, pero sus efectos resultaron menos catastróficos que en la de 1973 como ya vimos. También es cierto que el mundo ya estaba advertido y las consecuencias fueron más previsibles. Todavía faltaban muchos ajustes en las economías del planeta.
    En este año, el 1977, varias fueron las figuras interesantes que se movieron en este contexto y, uno de ellos fueron los Foreigner
    Foreigner fue formada por el británico Mick Jones, y el ex miembro de King Crimson, Ian McDonald, formando así el núcleo central del grupo, un sexteto, junto a Lou Gramm, Dennis Elliot, Al Greenwood y Ed Gagliardi.
    A Jones se le ocurrió el nombre de Foreigner (extranjero) por el hecho de que tanto él, como McDonald y Elliot eran británicos, junto a Gramm, Greenwood y Gagliardi, que eran estadounidenses.
    El álbum debut de la banda se tituló simplemente Foreigner, en 1977, álbum de estudio que vendió más de 4 millones de copias en los Estados Unidos, y entró durante un año en el Top 20 con éxitos como este "Long Long Way From Home".
    El grupo ha vendido más de 80 millones de discos en todo el mundo (incluyendo 37,5 millones en los EE.UU.). Su segundo álbum, Double Vision, de 1978, superó los registros de ventas anteriores, y albergó éxitos como el tema que daba nombre al disco, "Double Vision".
    Otro nombre que, por derecho propio, ocupó un espacio importante en esta época fue Meat Loaf, que traducido literalmente viene a ser “Cacho de carne”
    Michael Lee Aday (nacido como Marvin Lee Aday), pero más conocido por su nombre artístico Meat Loaf, nació en Dallas, Texas, el 27 de septiembre de 1947. Por este nombre también se conoce a la banda que lidera y de la que es vocalista.
    Ha vendido más de 50 millones de copias en todo el mundo y, aun hoy, más de cuarenta años después de su publicación, Bat Out of Hell, la canción que acabamos de escuchar, aún vende, aproximadamente, unas 200.000 copias anuales, circunstancia que ha convertido al álbum en uno de los más exitosos de la historia de la música.
    Durante el invierno de 1973 el cantante integró el reparto del musical The Rocky Horror Show, interpretando los papeles de Eddie y del doctor Everett Scott. El éxito del musical llevó a la filmación de la icónica película The Rocky Horror Picture Show, en la que Meat Loaf interpretó solamente el papel de Eddie, una decisión que, según él, hizo que la película no fuera tan buena como el musical.
    The Rocky Horror Show es un musical que parodia humorísticamente a las películas de terror y ciencia ficción, Serie B, de finales de los años cuarenta hasta principios de los setenta.
    Solo una cosa más, el nombre artístico le viene al pelo. El tipo es, en efecto, un cacho de carne. Y, a la vez, un rockero con una voz impresionante, muy aficionado a interpretar canciones épicas que duran más de 10 minutos y, en algunos casos, con un alto contenido erótico.
    Igualmente, durante este año, muchos líderes de grandes bandas se lanzaron a la aventura en solitario. Uno de ellos, abandonando el grupo Génesis, fue su jefe Peter Gabriel.
    Peter Gabriel fue el vocalista principal y flautista de la banda de rock progresivo Genesis pero, cuando abandonó la banda, se convirtió en una brillante estrella en solitario.
    Peter Gabriel rehusó darles un título a sus primeros cuatro álbumes, y se llamaron todos Peter Gabriel, a secas, y solo se diferencian por la numeración del orden de salida, así que, I, II, III y IV.
    En la década de los 80 fue pionero en la fusión con todo tipo de músicas étnicas y no es extraño encontrar en sus temas percusiones de absoluta inspiración africana y guiños a otras culturas. Sobresaliente en ello resulta su álbum Passion (1989).
    Aunque logró críticas muy favorables y un aceptable éxito comercial desde los comienzos de su carrera en solitario, el más importante le llegó en 1986 con la edición de su disco So. También en este año compuso e interpretó su segunda banda sonora para cine, Passion, para La última tentación de Cristo, película de Martin Scorsese.
    Su carrera ha sido un poco errática. Publicó una serie de trabajos sin continuidad, aunque no carentes de interés. Su siguiente disco, Us, producido seis años después del anterior, reflejaba los problemas personales que atravesaron su vida (su divorcio y una relación conflictiva con su primera hija). Siete años más tarde, Gabriel regresó con la puesta en escena para el Millennium Dome en Londres, en 1999. La música para la película Rabbit Proof Fence en 2001 y finalmente su disco Up (2002).
    Y no fue hasta 2016 cuando publicó un nuevo single titulado «I'm Amazing» ?su primera composición original desde el 2013 que fue inspirada parcialmente por la vida y las dificultades a las que se enfrentó Muhammad Ali.
    La figura de Peter Gabriel se encuentra estrechamente ligada a los festivales WOMAD (siglas de World Of Music, Arts & Dance). Estos festivales incluyen música popular, música étnica, artesanía y otras actividades lúdicas. En España, se han celebrado en Cáceres, en Las Palmas y en Fuerteventura. Más allá de su condición de músico, ha estado comprometido a lo largo de casi toda su carrera en la lucha contra las injusticias y los problemas sociales más variados, la pobreza y la discriminación en Sudáfrica, y su postura defensora de los derechos humanos, y ha hecho oír su voz muy a menudo en los foros internacionales. En esta misma línea se puede mencionar su participación en la gira mundial de Amnistía Internacional para celebrar el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1998. Un tipo realmente comprometido.
    Pero hubo más artistas que dejaron su huella en esta época, artistas como Bonnie Tyler. Este es su éxito Total Eclipse of the heart.
    Bonnie no tuvo una carrera fácil. Cuando estaba en lo más alto, tuvo que someterse a una operación de nódulos en las cuerdas vocales y después de la intervención el médico le aconsejó que no hablase, ya que le podía repercutir en la voz. Bonnie no hizo ni caso de los consejos del médico y, en consecuencia, se le quedó una voz desgarrada, lo que hizo pensar en aquel momento que su carrera como cantante estaba acabada.
    Sin embargo, esto no sólo no terminó con su carrera, sino que Bonnie salió disparada como una estrella de la música y comenzó a ser conocida mundialmente.
    Todo ello coincidió con el lanzamiento de su segundo álbum, “Natural Force” en el que pudo desplegar toda la garra de su voz ronca y perfectamente entonada. Con la canción “It's A Heartache”, incluida en este álbum, lograría estar entre el top 5 en Gran Bretaña y los Estados Unidos.
    Rocky Sharpe and the Replays iniciaron su carrera musical en los pubs de Sussex, en Inglaterra, pero aunque llegaron a actuar en el Radio London y hacer algunas giras por Holanda, no llegaron a tener el éxito suficiente como para dejar de ser semiprofesionales.
    Con la idea de interpretar los clásicos del género doo wop en 1978 alcanzaron su éxito más sonado versionando una canción del grupo The Edsels, Rama Lama Ding Dong.
    Rocky Sharpe y su grupo se disolvieron como tal en 1984, siguiendo cada uno de ellos carreras separadas, y no siempre relacionadas con la música.
    La verdad es que, el grupo como tal, no aportaba gran cosa a la música, pero a mí, me hacen mucha gracia.
    Rocky Sharpe & The Replays
    Rama Lama Ding Dong
    Nuestro último invitado de hoy es otra cosa. Chris Rea.
    Christopher Anton Rea, de nombre artístico Chris Rea, es un músico británico de ascendencia italo-irlandesa, nacido el 4 de marzo de 1951 y a sus facetas más conocidas de cantautor, guitarrista, compositor y productor musical, se le pueden añadir las de pintor, actor y piloto de carreras. No he podido saber si también plantó un árbol.
    La mayor parte de la carrera musical de Rea se basa en una fusión de pop, rock y blues, con ocasionales elementos orquestales, de soul, gospel, jazz, música electrónica, y música tradicional italiana e irlandesa, dominada por su distintiva voz, grave y rota, y por su característica técnica de guitarra, basada en el uso del slide de cristal. Desde la década de 2000, tras sobrevivir a una serie de operaciones quirúrgicas de alto riesgo, su música ha ido derivando hacia el estilo Delta blues, su mayor influencia, mezclado con elementos de gospel y jazz.
    Su extensa Carrera le ha deparado numerosos éxitos. Hoy recordaremos su precioso On the beach.
    Y como veo que desde el control me miran mal, lo dejaremos por hoy. Para ser una época de crisis no ha estado del todo mal. Niños y niñas, hasta la semana que viene y, como siempre, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES!!!
    30 min
  • Nada más que música - Jazz IV (El Bebop)
    En los primeros años 40 del siglo pasado, las grandes orquestas de swing empezaban a estar de capa caída. Con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, algunos de sus líderes (como Artie Shaw o Glenn Miller) acabaron alistándose en la Fuerzas Armadas. Y mediada la década casi todas estas formaciones (salvo las de Duke Ellington o Count Basie) eran historia. La Era Swing (encorsetada, incapaz de avanzar) llegaba a su fin. Además, le acechaban sus dos principales enemigos: una nueva ola de Dixieland (el retorno al jazz de Nueva Orleans de principios de siglo) y lo que se conoció como Bebop. Bueno, pues de este estilo vamos a ocuparnos hoy.
    El origen del Bebop está seguramente en las veladas nocturnas que se producían en dos míticos clubes de jazz de Harlem en la primera mitad de los 40: el Minton’s Playhouse y el Clarke Monroe’s Uptown House. Veladas en las que los participantes experimentaban con la técnica y el tempo. Usando ritmos acelerados y asimétricos, improvisando y sacudiendo las estructuras del jazz. Gente como el batería Kenny Clarke o el pianista Thelonious Monk, con su estilo sobrio lleno de variaciones y armonías complejas. Pero, sobre todo, el trompetista Dizzy Gillespie y el saxofonista Charlie Parker. Saltándose las reglas, entregándose a frenéticas escaladas de intensidad, revolucionaron Nueva York. Y de ahí, al mundo.
    Mediados los 40, el cisma entre beboppers y Vieja Guardia era evidente. Louis Armstrong atacaba el nuevo estilo por su excentricidad y esas melodías casi disonantes que impedían bailarlo y hasta entenderlo. Otros, como Coleman Hawkins, se adaptaron a él. Y músicos jóvenes como Fats Navarro, Dexter Gordon o Bud Powell se unieron a la nueva religión propagada por Dizzy Gillespie -muy dotado para el espectáculo- y Charlie Parker, quienes en 1950 grabaron el testamento sonoro del bebop, «Bird and Diz». Parker falleció en 1955 pero unos años antes, en 1948, uno de sus músicos salió rebotado de su grupo tras una tremenda bronca (por dinero, como no) y se puso a trabajar en nuevas formas que pronto se bautizarían como Hard Bop o Cool Jazz. Se trataba de un tal Miles Davis. Pero eso es otra historia.
    De este Bird and Diz extraemos su primer corte: “ Bloomdido”
    Charlie Parker nació en Kansas City, el 29 de agosto de 1920 y fue uno de los mejores intérpretes de saxofón alto de la historia de ese género musical, siendo una de las figuras claves en la evolución del jazz y uno de sus artistas más legendarios y admirados. La historia lo sitúa con los más grandes: Louis Armstrong, Duke Ellington, John Coltrane y Miles Davis.
    Junto con Bud Powell, Dizzy Gillespie y otros, es uno de los iniciadores del bebop. Su estilo rompe con el del swing y se basa en la improvisación sobre una melodía modificando los acordes, creando así nuevas variaciones sobre la estructura de los temas. En este sentido, aparte de su obra interpretativa, Parker es autor de varios temas que se han convertido en estándares del jazz, como «Ornithology», «Anthropology», «Ko Ko», y «Now's the Time».
    Sus inicios en la música fueron tempranos. Su madre, ahorrando por todos lados, le compró un saxo alto. Y aprendió de manera autodidacta, fijándose en los grandes saxofonistas de la época, sobre todo en Lester Young y Buster Smith, sus primeras influencias. Intentó en diversas ocasiones ingresar en el conservatorio, y en todas le rechazaron. Un buen ojo, sí señor.
    Le escuchamos en “Ornithology”
    A los catorce años abandonó la escuela para sumergirse de lleno en el ambiente musical de su ciudad. Tras algunas experiencias frustrantes, se trasladó a Nueva York en 1939.
    Allí empezó a ganarse la vida como lavaplatos en un club donde podía oír todas las noches a Art Tatum.
    Aunque Charlie Parker grabó con varias orquestas, fue su colaboración con el trompetista Dizzy Gillespie en 1945 la que lo daría a conocer de forma definitiva en el mundo del jazz. Sus solos representaban una novedad absoluta para los oyentes acostumbrados a los convencionalismos de Glenn Miller y Benny Goodman y lo hacía con temas tan novedosos como «Hot House». Sus grabaciones de 1943 y 1944 dieron carta de naturaleza al bebop.
    Cuando Gillespie y Parker (conocidos como "Diz and Bird") viajaron a Los Ángeles, fueron recibidos con una mezcla de hostilidad e indiferencia, sobre todo por los músicos más veteranos. Regresaron a Nueva York. Pero de forma impulsiva, Parker decidió quedarse en Los Ángeles y, tras algunas grabaciones e interpretaciones (incluyendo la clásica versión de «Oh, Lady Be Good» con Jazz at the Philharmonic y las sesiones para el álbum Dial Sessions), la combinación de drogas y alcohol resultó en un ataque cerebral y seis meses de confinamiento en hospital. Rehabilitado en enero de 1947, volvió a Nueva York y realizó algunas de las mejores interpretaciones de su carrera, liderando un quinteto que incluía a Miles Davis, Duke Jordan, Tommy Potter y Max Roach. En 1947, junto a Dizzy Gillespie, se presentó en el Carnegie Hall de Nueva York, tocando con la orquesta de este y con su quinteto. El evento fue un éxito tremendo y, de ese encuentro, del disco grabado en directo, podemos escuchar ahora A Night In Tunisia
    La salud de Parker se vio muy afectada por las drogas. Adicto a la heroína casi desde su adolescencia, muchos músicos le imitaron en esto con la convicción de que así podrían elevar su calidad musical.
    En 1951, su licencia de cabaret le fue revocada en Nueva York, lo que le dificultaba tocar en clubes. Sus problemas con las drogas se agudizaron y, aunque podía seguir tocando de forma inspirada (como lo demuestra la grabación que acabamos de escuchar), su carrera entró en declive. En 1954, falleció su hija por no tener dinero para una adecuada atención de una neumonía, protagonizó dos intentos de suicidio y, finalmente, murió en marzo de 1955 a los 34 años como consecuencia de un colapso cardiocirculatorio.
    Dizzy Gillespie nació en Carolina del Sur, el 21 de octubre de 1917. Este famoso trompetista, junto con nuestro viejo conocido Charlie Parker, fue una de las figuras más relevantes en el desarrollo del bebop y del jazz moderno. Durante toda su vida fue un incansable investigador de la música afroamericana, lo que le llevó a experimentar con el jazz afrocubano, el calipso y la bossa nova colaborando con percusionistas como Chano Pozo.
    Sus composiciones incluyen estándares de jazz como este:, «Manteca».
    En sus primeros años trabajó con algunas big bands, pero todo hay que decirlo, sin demasiado entusiasmo. En 1945 colaboró con el saxofonista Charlie Parker, grabando algunos de los más revolucionarios temas de la historia del jazz. Gillespie y Parker se conocieron en Kansas City, en una habitación de hotel, y no pudieron dejar de tocar. Gillespie dijo sobre ese encuentro: «teníamos ideas gemelas y era difícil distinguir lo que provenía de mí, de lo que venía de él». En ese encuentro nacía el bebop, allí y, como no, en los bares de la zona.
    Parker y Gillespie, ambos considerados grandes genios del jazz, siguieron caminos separados: Parker fue inigualable en pequeñas formaciones, pero más tarde quedó marginado por su inestabilidad emocional, sufriendo una muerte prematura; Gillespie ofreció lo mejor de sí frente a grandes formaciones, convirtiéndose en una de las figuras más reconocidas del jazz. La fama de este se acrecentó con su fuerte personalidad y su habilidad para el espectáculo
    Fue uno de los primeros jazzistas afro-norteamericanos en integrarse en 1947 en el jazz afrocubano creado por Mario Bauzá, en la orquesta de Machito en 1943. Fusionó todo tipo de músicas, pero especialmente las de raíces africanas. Fruto de esta colaboración con la orquesta de Machito es “Exuberante”
    Su sello identificativo como trompetista fueron sus sorprendentes mofletes (académicamente muy mal vistos) y su trompeta torcida, anécdota contada hasta la saciedad. El mismo lo decía: «Lo cierto es que la forma de mi trompeta fue un accidente. [...] Me dejé la trompeta en un soporte para trompetas y alguien le dio una patada, y en lugar de caerse, la trompeta se dobló». Tras esto, comenzó a usar trompetas fabricadas especialmente para él con la campana saliendo a 45° del cuerpo del instrumento. Realmente, creo que no suenan mejor que las normales, claro que, en sus manos, cualquiera sabe.
    También de su relación con la isla cubana, nos quedamos con uno de sus trabajos con Arturo Sandoval, otro genio de la trompeta, por cierto.
    Nos estamos quedando sin tiempo por lo que, con mucho gusto, dedicaremos otro programa a repasar la espléndida nómina de músicos que hicieron posible el BeBop. Para despedirnos y plantear el próximo programa vamos a escuchar a otro músico fundamental en el género: Art Tatum.
    Art Tatum fue un pianista sin igual. Exuberante, desmesurado, brillante, caudaloso pianista. Cascadas y cascadas de notas en tropel, pero con todas en su sitio con perfecta armonía. Y todo esto siendo prácticamente ciego.
    Pianista solitario por naturaleza, gustaba de lidiar con su piano a pecho descubierto sin más compañía, frente a frente los dos, su piano y él. A sus anchas, libre para desplegar todo su talento sin ataduras, sin frenos, sin constricciones. Más que nada, porque la mayoría de sus colegas eran incapaces de seguirle, de andar a su paso.
    Pero también es verdad que no siempre fue así. En alguna ocasión toco en formaciones de trío o quinteto. Ahora lo escucharemos en trio, con Red Callender al bajo y Jo Jones a la batería.
    Nos vamos. Nos vamos en buena compañía y nos despedimos hasta la próxima semana en la que, con vuestro permiso, tendremos más historias, más músicos y más música.
    Hasta entonces… Buenas Vibraciones…
    26 min
  • Nada más que música - Cantautores - I
    Un cantautor es, básicamente, un artista que compone y canta sus propias canciones.
    Bueno pues, en la década de los 70 se puso de moda esta figura y surgieron, tanto en España como en el resto del mundo, numerosos artistas que, con mayor o menor fortuna, ejercían su labor de trovadores modernos.
    Generalmente, la temática de sus canciones era social y reivindicativa, con tintes políticos y partidistas. Realmente se convirtieron en la voz que clama en el desierto, porque sus logros nunca fueron inmediatos, pero tuvieron el mérito de la concienciación y el posicionamiento de numerosos jóvenes que veían en ellos unos nuevos líderes, unas figuras que, armadas hasta los dientes con sus guitarras, disparaban a quien quisiera oírles verdades como puños.
    He querido hacer un repaso de esa época y de ese estilo confeccionando una lista totalmente subjetiva, esto es, que está compuesta por todos aquellos artistas que me gustan a mí. Consecuentemente, y en función de la lista de cada uno, faltarán o sobrarán algunos, pero… así es la vida.
    El orden de esta selección es aleatorio, no hay ranking. Así que, empezamos… Patxi Andión.
    Este autor, fallecido recientemente, nos dejó un buen número de canciones que, a mi entender, no fueron suficientemente reconocidas en su momento, bueno y ahora tampoco.
    Esta canción, A donde el agua, está incluida en un disco del mismo nombre que fue publicado en 1973, en momento más álgido de su carrera. Aunque siguió publicando con cierta asiduidad, a partir de 1979, fue adquiriendo un estilo cada vez más hondo y personal, lo que le alejó poco a poco de los circuitos comerciales de la música e hizo que se centrara en la interpretación, sin que esta actividad dejara una huella profunda en el séptimo arte.
    A pesar de todo, sus canciones siguen teniendo una calidad digna de mayor atención.
    La tarde - Poema de un día con Antonio Machado
    Luis Eduardo Aute Gutiérrez, nació en Manila en 1943 pero se trasladó a España, junto con su familia, cuando tenía 11 años. Aunque es principalmente conocido como cantautor, también cultiva con éxito otras artes como la pintura, el cine, la escultura, el verso y la prosa. Un hombre del renacimiento en toda regla.
    Aute ha sabido llegar a la sensibilidad de un público heterogéneo y su éxito se debe a la calidad de sus letras, de su proximidad, de que, todo lo que dice, te podía pasar a ti o que todo lo que siente, podrías hacerlo tú.
    En fin, para mi gusto, un gran artista.
    Slowly’
    “Aute Retrato” es uno de los documentales españoles más importantes del pasado año. Estrenado hace pocos meses, está siendo una de las cintas con mayor permanencia y recaudación, teniendo en cuenta la habitual dificultad de los documentales para mantenerse en la cartelera. Además, se trata de un proyecto de producción aragonesa, avalado por, entre otros, el Gobierno de Aragón o Aragón TV.
    El documental trata la vida de nuestro invitado Luis Eduardo Aute. A lo largo la obra, podemos ver toda la trayectoria del artista, que abarca varias de sus disciplinas: pintura, poesía o la música. Además, durante el documental aparecen varios de sus amigos y personalidades españolas bastante conocidas, como Jorge Drexler, Pedro Guerra, Rosa León o Víctor Manuel. El documental está dirigido por Gaizka Urresti, un artista muy vinculado a Aragón, y está escrito por Nacho Cabana, Juan Moya y el propio Urresti. Aute también participó en la realización. Muy recomendable.
    Una de dos’
    La mallorquina María del Mar Bonet aterrizó por Barcelona en 1967 en donde empezó a cantar con Los Dieciséis Jueces, un emblemático grupo de cantantes catalanes que pusieron las bases de lo que más tarde sería el movimiento de la Nova Cançó.
    Entre sus primeros éxitos destacaremos la canción ¿Què volen aquesta gent?, su creación más contestataria. ¿Qué quiere esta gente que llama en mi casa a mitad de la noche? Como la vida misma.’
    María del Mar Bonet compuso algunas de sus canciones, pero su mayor obra se centra en musicar versos de otros poetas.
    En 1974 puso música a poemas de Bartomeu Rosselló-Pòrcel y Joan Alcover, canciones recogidas en su tercer disco, en el que cuenta con una estrecha colaboración del cantautor madrileño Hilario Camacho y que fue editado con una portada realizada ex profeso por Joan Miró.
    Desde 1988 actúa periódicamente con el pianista Manel Camp, reinterpretando en clave de jazz canciones propias y de otros autores (George Gershwin, por ejemplo), trabajos que han sido recogidos en grabaciones publicadas entre 1989 y 2011. En 1993 dedicó un álbum a la obra de Mikis Theodorakis con letras adaptadas al catalán.
    Ahora la escucharemos cantar la Jota Marinera y prestad atención porque, con su maestría habitual, la bandurria está a cargo de nuestro ilustre vecino Javier Mas.
    En la década de los 70 en el mundo estaban pasando muchas cosas: Videla en Argentina, Pinochet en Chile, el Domingo Sangriento en Irlanda del Norte, el Watergate… y en España, no menos: la muerte de Franco, la matanza de Atocha, el terrorismo de ETA, el proceso de Burgos… bueno, pues en este escenario cantaba la Bullonera.
    Canción de la esperanza unida
    No era fácil, no era nada fácil. Javier Maestre y Eduardo Paz hicieron bueno el nombre del grupo: La Bullonera, por su boca salían a trompicones ironías y sátiras a raudales.
    El grupo nace a principios de 1972 dentro del movimiento antifranquista de la Universidad de Zaragoza. Tras una serie de recitales participan el Primer Encuentro de canción Popular Aragonesa en 1973 en un Teatro Principal a reventar. Esta actuación les hace tomar conciencia como músicos comprometidos completamente independientes de los partidos políticos con un objetivo claro, la elaboración de una cultura popular no monopolizada desde arriba sino creada desde abajo.
    Sin apoyo alguno de la nueva clase dirigente, el grupo se disuelve en 1980.
    Así como otros autores sufren el paso del tiempo con peor fortuna, las letras de la bullonera, en su mayoría, están completamente vigentes. Quien te ha visto y quién te ve.
    A pesar de todo aquí
    La primera vez que escuché a Carlos Cano no me gustó, me pareció una voz engolada, un triste. Con el paso de los días, y prestando atención a sus letras, a su música, a su estilo, cambié de opinión con la fe de un converso. Me encanta Carlos Cano.
    Me gusta su sensibilidad, su forma de transmitirnos sentimientos, su ironía y su guasa.
    Su biografía es una mezcla de un profundo arraigo a Granada, la ciudad que le vio nacer en el año 1946, en el barrio del Realejo y su deseo irrefrenable de abarcar el mundo.
    Sus primeros recitales los dio en Granada, en la Casa de las Américas. Allí formó parte del movimiento Poesía 70 y de su sección musical, Manifiesto Canción del Sur, fundada con el propósito de renovar la música popular andaluza hacia el fin de la dictadura.
    A los 18 años emigró a Suiza, donde trabajó en un hotel, y luego a Alemania, en la imprenta de la revista Der Spiegel; luego pasó a Holanda, donde se enroló como marinero en el puerto de Rotterdam.
    Su repertorio es también un catálogo de las personas a quien admiró: Miguel de Molina, el cantante de coplas malagueño que se exilió en Argentina represaliado por el franquismo; el hispanista Gerald Brenan, José Afonso o las Madres Locas de Argentina, a quienes dedicó un tango memorable.
    Tango de las Madres Locas
    Pero 1995 supuso un cambio de rumbo en su vida. Sufrió un aneurisma de aorta que reveló la fragilidad de su sistema circulatorio. El 25 de mayo, un Carlos Cano que se debatía entre la vida y la muerte partió en un avión hacia el hospital Monte Sinaí de Nueva York.
    De regreso a España, una vez le hicieron algunos apaños y eligió para su vuelta un hotel junto a la Alhambra. Allí describió con extraordinaria sensibilidad su experiencia, a la que revistió de un tono alucinante y poético, y prometió escribir unas Habaneras de Nueva York que en realidad fueron como una segunda inscripción de nacimiento que aparecía enunciada desde el primer verso: "Nací en Nueva York, / provincia de Graná". La guasa carnavalesca, a la que tanto admiró, hasta el punto de pregonar el Carnaval de Cádiz vestido de Corto Maltés, le sirvió en aquella ocasión para poner distancia entre el recuerdo dramático de los días hospitalarios y una vitalidad reencontrada.
    Falleció, a los 70 años, el 28 de noviembre del 2000.
    Murga de los currelantes
    Con los últimos minutos que nos quedan, quiero hacer un mínimo homenaje a un género que Carlos Cano revitalizó, le dio un nuevo aire y le quitó toda la caspa que el régimen le había endosado. La Copla.
    Yo, como otros muchos, crecimos oyendo la radio y, en la radio, se programaban, sobre todo en los programas de discos dedicados, a los artistas del momento como Imperio Argentina, Estrellita Castro, Miguel de Molina, Antonio Molina y tantos otros. Esa fue la banda sonora de nuestra infancia que, por estar protegida por el régimen, desdeñamos desde el primer momento. Hoy, con el paso de los años, podemos enfrentarnos al género con otros ojos, como los de Carlos Cano. Esta es su versión, y con ella nos despedimos, de la “Falsa Moneda”. Hasta la semana que viene.
    26 min
  • Nada más que música - The Police - II
    Decíamos ayer que The Police estaba en la cresta de la ola por méritos propios y por canciones como esta:
    Spirits in the Material World
    Traspasados los años 80 The Police fue abandonando su condición new wave para centrarse en su vertiente más pop. Así sucede en Ghost in the Machine (1981), un disco producido por Hugh Padgham que incluye los sencillos «Spirits in the Material World», que acabamos de escuchar, y «Every Little Thing She Does Is Magic» que escucharemos ahora.
    El éxito permanecía invariable en Europa y habían alcanzado el número 2 en los Estados Unidos. Al comienzo de la década de los 80 realizaron una gira por América del Sur. El concierto más importante de esta gira lo dieron los días 19 y 20 de febrero de 1982 en el Festival de Viña del Mar, en Chile, y fue todo un acontecimiento.
    En 1983 publican Synchronicity un álbum que obtuvo excelentes críticas gracias a un conjunto de canciones muy bien valoradas como «Every Breath You Take», que se convertiría en todo un himno de la banda. La gira de Synchronicity les permitió tocar en el Shea Stadium, un lugar mítico donde The Beatles se presentaron en 1965 ante 48.000 personas. Este fue el punto de inflexión de la fama del trío.
    El último concierto oficial de The Police en su etapa original fue el 4 de marzo de 1984 en Australia en la última fecha de la gira del disco Synchronicity. Las tensiones y egos entre los tres divos provocaron la disolución del trío, aunque nunca emitieron un comunicado sobre su disolución.
    Sting inició una carrera en solitario en 1985 llena de triunfos comerciales en donde había lugar para el pop con influencias jazz y del soul.
    Copeland se inclinó, entre otros proyectos, por la composición de bandas sonoras. Cuando todavía militaba en The Police editó varios EP's bajo el seudónimo Klark Kent, y después de la separación del grupo formó parte de diversos grupos, como por ejemplo Animal Logic. Colaboró también tocando la batería en algunas piezas del álbum So de Peter Gabriel.
    Por su parte Summers colaboró con grupos de rock progresivo y jazz. Andy Summers tocó como invitado en algunos conciertos de la gira de Sting en 1991, perteneciente a su disco solista The Soul Cages. Sting, por su parte, grabó como músico invitado en un disco de jazz de Summers.
    Durante este periodo The Police también realizó diversos conciertos en vivo como en 3 conciertos benéficos en junio de 1986 organizados por Amnistía Internacional y también tocaron en la boda del propio Sting celebrada en 1992. En 2003 el trío se reunió con motivo de su ingreso en el Salón de la Fama y cuatro años más tarde se reunieron para la entrega de los premios Grammy en febrero del 2007 e interpretaron «Roxanne».
    De esta época en solitario de Sting es este magnífico Englishman in New York
    Como muestra de la actividad en solitario de Copeland vamos a escuchar a su grupo Animal Logic en I’m Through With Love
    Del Sr. Summers no hemos sabido encontrar nada relacionado con esta época así que le vamos a escuchar en una grabación anterior a la formación de The Police con su grupo Strontium 90: New World Blues
    La separación del grupo fue la crónica de una muerte anunciada. El acento jamaicano de pega de Sting siempre había dado un poco de grima, y la entrevista que dio en 1979 a una revista no le hizo ningún bien. A la pregunta: “¿Sigue The Police un plan maestro?”, Sting contestó: “Si, Intentaremos superar a los Beatles. Me interesa atraer a un público masivo sin bajar el nivel, que sería lo más fácil del mundo: basta con hacer como Gary Glitter”.
    Bueno, el Sr. Gary Glitter, a pesar de sus numerosos éxitos musicales a lo largo de su carrera, acumula también numerosas condenas. En 1997 fue arrestado y condenado por posesión de cientos archivos de pornografía infantil. Más tarde, Glitter se enfrentó a cargos criminales y deportaciones de muchos países como Vietnam y Camboya, todos relacionados con el abuso sexual infantil.
    Glitter fue deportado de Vietnam a Reino Unido al final de su sentencia, por la que fue incluido en el registro de delincuentes sexuales. Todas estas condenas convirtieron a Glitter en una de las figuras más despreciadas del Reino Unido.
    Nuevamente, fue acusado, en junio de 2014, de delitos sexuales contra niños. El 5 de febrero de 2015 fue declarado culpable de intento de violación, cuatro cargos de asalto indecente y uno por tener relaciones sexuales con una niña menor de 13 años, entre 1975 y 1980. Fue sentenciado a 16 años de cárcel.
    En fin, suponemos que no se refería a esto cuando Sting citó a este despreciable personaje al que, al parecer, quería emular.
    Y es que Sting siempre ha resultado un poquito pedante, no solo para el público sino también para sus compañeros, con los cuales ha mantenido una relación de superioridad intelectual, intentando, también en sus letras, demostrar al mundo su pasado académico y lo leído que estaba.
    Pero musicalmente era el más talentoso del trio. Su carrera en solitario ha sido la más prolífica y la de mayor éxito. Un ejemplo: If you love somebody set them free.
    Para el primer disco que grabó Sting en solitario en 1985, The dream of the blue turtles, reunió a un grupo de músicos reconocidos como estrellas del jazz. El disco incluía el sencillo de mayor éxito «If you love somebody set them free», que acabamos de escuchar, además de otros como «Foretress around your heart», «We work the black seam» o «Consider me gone». En el plazo de un año se convirtió en triple platino.
    Sin abandonar es trabajo, vamos a escuchar otro corte: We work the black sean.
    En 1987, publicó Nothing like the sun, disco que supondría su reencuentro musical con Andy Summers. El LP incluía los éxitos «We’ll be together», «Be still my beating heart», «Englishman in New York» y «They dance alone» (canción en referencia a las madres argentinas y chilenas que perdieron a sus hijos en sendas dictaduras), dedicado a su madre, recientemente fallecida, y que pronto se convirtió en doble disco de platino, siendo reconocido como uno de los discos más importantes del rock & roll de los años 80.
    Vamos también a escuchar un par de temas de este importante trabajo. En primer lugar, The dance alone
    Y ahora, we’ll be together
    Ya hemos comentado que Sting es el más exitoso del trío Police. Esto le ha convertido en tipo multimillonario. No hace mucho tiempo, el compositor vendió todas sus obras, pasadas y futuras, a la compañía EMI por 30 millones de dólares. Uno de los contratos más abultados de la historia de la música, después del que firmara en su momento Elton John.
    Sting ha logrado lo que pocos consiguieron: multiplicar como solista el éxito que lo había llevado a la fama como miembro de un grupo.
    Pero la cabra tira al monte y, el 11 de febrero de 2007, The Police anuncia su reunión y abren el show de los premios Grammy interpretando «Roxanne». El primer concierto de The Police fue llevado a cabo en Vancouver (Canadá) el 28 de mayo de 2007 frente a más de veinte mil fanáticos.
    Como otros muchos artistas, Sting se ha sentido subyugado por la cultura india. Ahora practica yoga y meditación, reconociendo que le ayuda a “sobrellevar” la vida de artista. (que conste que esto es literal). A principios de 2005 Sting proclamó su interés por el hinduismo y declaró que quería pasar mucho más tiempo en la India por cuya cultura se siente fascinado. En una entrevista declaró: «En este momento lo que más me gusta es la religión hindú [...] Me he convertido en un adicto a la India. [...] Querría pasar el resto de mi vida descubriendo ese precioso país». Ya, pero bueno, por el momento, el artista vive en la preciosa región de La Toscana, en Italia, un lugar que, a lo mejor es un poco menos espiritual pero que, sin lugar a dudas, es mucho más agradable para vivir.
    Bueno amigos, se acabó el tiempo por hoy (creo que esta frase la dicen mucho los psiquiatras, no). Bueno, el caso es que, efectivamente, se nos acabó el tiempo.
    Nos oímos la próxima semana con más historias, más músicos y más música.
    Hasta entonces, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES!!!
    29 min
  • Nada más que música - The Police - I
    Hay un grupo que, en sus inicios, coqueteó con el Punk pero que, afortunadamente para todos, derivó hacia otros estilos dejando para la posteridad un montón de grandes canciones:
    The Police
    The Police fue un importante e influyente trío británico de rock, que estuvo activo desde finales de la década de 1970 hasta mediados de la década de 1980, siempre con formato de trío. Su estilo musical estuvo marcado por influencias del rock, reggae y jazz. Se formó en 1977 en Londres, tocaron oficialmente hasta 1986, con una pausa entre marzo de 1984 hasta julio de 1986 y nunca emitieron un comunicado sobre su disolución. La banda ha vendido casi 200 millones de copias por todo el mundo.
    Liderados por Gordon Matthew Sumner, de nombre artístico Sting ("aguijón" en inglés, mote que le viene de un jersey de rugby a rayas amarillas y negras, estilo avispa, que el bajista siempre llevaba puesto en su juventud), Andy Summers en la guitarra, y Stewart Copeland como batería, The Police fue el conjunto New Wave más popular de los años 80. Su música se caracteriza por ser un impetuoso pop-rock "new wave" enriquecido con algunas dosis de reggae, virtuosismo instrumental y con espléndidas composiciones.
    En sus inicios, el trío, además del cantante y bajista Sting, estaba compuesto por el batería Stewart Copeland y el guitarrista de origen francés, Henry Padovani, quien pronto sería sustituido por Andy Summers.
    En enero de 1977, Copeland, Sting y Padovani comenzaron a intentar abrirse paso en el género punk. Su debut discográfico se produjo con el sencillo «Fall Out», una canción compuesta por Copeland y editada en el sello independiente IRS. El tema tuvo un relativo éxito pero no fue suficiente para el despegue de la banda.
    El primer problema que se le presentó al grupo fue la poca habilidad de Padovani como guitarrista, un asunto que limitaba enormemente las expectativas del grupo. En aquel momento el líder de la banda era Copeland, componía y hasta tocaba la guitarra (de hecho, «Fall Out» fue íntegramente grabada con Copeland en la guitarra). Copeland insistía en que el grupo tenía que seguir la corriente del punk y quería, a toda costa, mantener a Henry en la formación. Sting no estaba conforme ya que no le gustaba el punk por la asimpleza de su estructura y estaba frustrado al no poder desplegar sus capacidades.
    Por esa época, Andy Summers, un destacado guitarrista, con una gran experiencia, que, no en vano, el tipo ya se había codeado con todos los músicos de su época (Eric Clapton, Jimi Hendrix o Jimmy Page), ya estaba en la órbita del grupo y pensaba que algo podría conseguir con esta banda. Solo había un problema, Padovani, con su estilo punki no encajaba. Mientras tanto, Copeland empecinado con mantener a Padovani en la banda sugirió probar con un cuarteto pero la diferencia entre los dos guitarrista era abismal. Aquello no tiraba. Así que Summers les da un ultimátum a Sting y Copeland: "quiero que el grupo sea un trío". Summers relataba en su libro "El tren que no perdí" esa situación diciendo que "me sentía mal porque le estaba quitando el empleo a otra persona, pero ¿de qué empleo hablo, el del guitarrista de una banda que no es nada y no ha llegado a ninguna parte?".
    Sting finalmente pidió a Padovani que dejase la banda y quedó la formación que los hizo legendarios. Al poco tiempo, Sting compuso una canción en un ritmo bossa nova; después junto a Stewart Copeland deciden realizarle unas modificaciones: ponerle ritmo reggae y un coro punk. El resultado se llamó «Roxanne».
    El resultado de esa grabación le pareció excelente a Miles, hermano de Copeland y mánager de la banda, quien, hasta ese entonces, no le veía futuro al grupo y dijo que los llevaría al sello A&M. En su primera edición, «Roxanne» no consiguió llamar la atención. La canción se incluyó en su primer álbum, Outlandos d'Amour (1978), uno de sus mejores trabajos y el más enérgico e inmediato, en donde sonaban temas clásicos del grupo como «So Lonely», «Can't Stand Losing You», o «Next to you».
    Hemos escuchado So Lonely, ahora oiremos “Can’t Stand Losing You”, otra joyita.
    Y no podemos dejar de escuchar la potente “Next to you”
    Este brillante inicio de su discografía se confirmaría con discos que copaban las listas de ventas de toda Europa como Reggatta de Blanc (1979), álbum que incluye canciones muy conocidas como «Message in a Bottle» o «Walking on the Moon».
    Efectivamente, Message in a Bottle, muy bien. Ahora escucharemos Walking on the Moon. Otro temazo.
    Zenyattà Mondatta (1980) fue el álbum que coronó a la banda en los Estados Unidos y que alcanzó el número 5 en la lista Billboard gracias a canciones como «Don't Stand So Close to Me» o «De Do Do Do, De Da Da Da». Estos dos últimos discos fueron co-producidos con la banda por Nigel Gray quien había ocupado puesto de ingeniero de sonido de su debut.
    Vamos a escucharlos, son buenísimos.
    Hemos escuchado Don’t Stand So Closet o Me, ahora le toca el turno a De Do Do Do, De Da Da Da.
    Zenyattà Mondatta fue el tercer álbum de The Police, editado en 1980. Como curiosidad, incluye tres temas instrumentales, algo no muy habitual. Como despedida vamos a escuchar uno de ellos; el ganador de un Grammy: “Gehind My Camel”. Y con esto hemos llegado al final del programa. Police fue un grupo muy prolífico, tanto es así que volveremos con ellos la próxima semana. Nos queda mucha buena música por escuchar.
    Hasta entonces, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES”
    23 min
  • Nada más que música - Punk - SEX PISTOLS
    Ya vimos la semana pasada que el punk fue un grito en la noche mantenido con la secuela de la crisis, bueno pues, los que más gritaron en ella fueron los Sex Pistols
    Malcon McLaren era un listillo empresario y productor con una tienda de moda en King’s Road. Un día descubrió a un trio de músicos formado por Steve Jones (guitarra), Glen Matlock (bajo) y Paul Cook (batería). Les buscó un cantante y encontró a John Lydon, al que rebautizó como Johnny Rotten (algo así como Juanito el podrido). En plena ascensión punk, Malcon consiguió que EMI les diera 40.000 libras por ficharlos, la cantidad más alta pagada en la historia por unos desconocidos. Entonces sucedió lo impensable: al programa Today de la BBC, presentado por Bill Grundy, tenía que asistir Queen. Cuando ellos lo cancelaron por un imprevisto, EMI decidió aprovechar el hueco para promocionar a su nuevo grupo. Los Sex Pistols fueron a la BBC y… la televisión tardó solo un minuto y medio en cortar la emisión. Dijeron tantos tacos y groserías que el escándalo fue mayúsculo. EMI liquidó el contrato con 50.000 libras de indemnización.
    La nueva compañía de los Sex Pistols fue AandM Records. El 12 de marzo de 1977 firmaron el contrato en un tenderete instalado frente al Palacio de Buchingham porque el nuevo single del grupo iba a ser “God saves the Queen”. La canción no era precisamente un himno por los veinticinco años de reinado de Su Majestad, celebrado entonces. La reacción de los artistas de la compañía, como Rick Wakeman o Peter Frampton, fue protestar y amenazar a la empresa por compartir sello con los Pistols. La discográfica temió perder a sus estrellas. Poco después los miembros del grupo dieron una paliza a un DJ que no quiso poner su disco en la radio. Al final, la compañía rescindió el contrato con otras 75.000 libras de indemnización. El grupo era rico con solo dos singles.
    Con la entrada de Sid Vicious al bajo, los Sex adquirieron ya toda su fama. A Matlock lo echaron por decir que le gustaban los Beatles. Finalmente fue Virgin la compañía que editó “God saves the Queen” y el controvertido LP Never mind the bollocks, here’s the Sex Pistols. Las tiendas de discos se negaron a vender el álbum, las emisoras no lo radiaron. El título ya era obsceno de entrada (Nos importe huevo, somos los Sex Pistols”. Tuvo que venderse dentro de una bolsa negra. La policía inglesa envió agentes tienda por tienda poniendo tiras adhesivas negras sobre la palabra bollocks. Se multó a las tiendas que desafiaron al sistema y lo exhibieron en sus escaparates. Y, pese a todo, el single vendió 250.000 copias y el LP llegó al número 2 de las listas de éxitos.
    Los Sex Pistols estaban en lo más alto, desafiando al sistema y sirviéndose de él a la vez. Sus escándalos eran constantes (un grupo neonazi acuchilló a Rotten, ya como guinda del pastel). Y de pronto, en plena gira americana, viéndose caminar sobre alfombras rojas y tratados como estrellas, viajando en limusinas o durmiendo en suites, se separaron. Simple y rápido. Su vida se resumió en el documental “La gran estafa del Rock and roll”.
    Lo que siguió fue otra historia. Rotten formó una nueva banda, Public Image Ltd., y Sid Vicious fue acusado un año después de haber matado a su novia Nancy. Salió en libertad provisional y murió de una sobredosis de heroína el 2 de febrero de 1979. Una vida de cine. Y si… también fue llevada al cine.
    El Punk no sobrevivió, pero muchos de los artistas nacidos bajo su influencia si lo hicieron, pero evolucionando rápidamente hacia otros estilos. Los Boomtown Rats, con Bob Geldof al frente tuvieron un gran éxito con I don’t like Mondays. Geldof, unos años más tarde de este éxito organizó el macro festival Live Aid (en español, Ayuda en Directo) fueron dos conciertos realizados el 13 de julio de 1985 de forma simultánea en el Estadio Wembley de Londres y en el John F. Kennedy Stadium de Filadelfia, con el motivo de recaudar fondos en beneficio de los países de África Oriental, en concreto Etiopía y Somalia. Pocos meses antes, músicos estadounidenses habían editado el famoso "We Are The World", pero eso es otra historia, vamos a escuchar a las ratas de Boontown: I don’t like Mondays.
    Otro grupo que evolucionó tras haber simpatizado con el punk fue The Stranglers, formado en 1974 en el Reino Unido aunque su relación con punk está basada más en sus actitudes que en la música. Realmente, esta gente ha explorado multitud de estilos.
    En diciembre de 1976 una discográfica les ofreció 40.000 libras esterlinas por un contrato en exclusiva. Aceptaron claro, y en febrero de 1977 grababan su primer single, que llegó al número 4 de las listas de éxitos británicas. Un par de meses después apareció el álbum Rattus Norvegicus, que tuvo una buena aceptación por el público. En sus letras se metían con todo: con el punk convencional y con el modo de hacer y de decir las cosas en aquel tiempo. Pero se pasaban bastante. En una ocasión publicaron unas durísimas palabras dirigidas a las mujeres y al feminismo y fueron acusados de misoginia, con razón, desde luego.
    El grupo, editó en septiembre de 1977 su segundo álbum, No More Heroes, que llegó al segundo puesto de las listas de éxitos, mientras que el single homónimo entró en el Top 10. En el transcurso de sólo dos años Stranglers habían conquistado un papel relevante en la escena británica, por encima de los demás grupos punk. Sus actuaciones en vivo eran duras, agresivas, descaradas, mientras que sus discos mostraban cada vez un mayor refinamiento, o sea, nada de Punk
    The Jam fue un grupo inglés de finales de los años 70 y principios de los años 80. Fue uno de los grupos más populares de aquella época. Llegaron a colocar 18 sencillos en el Top 40 de las listas del Reino Unido, desde su debut discográfico en el 77 hasta su última canción en 1982.
    Comenzaron su andadura en el 72 de forma amateur en Woking, (Surrey), lugar de origen de los componentes del grupo. A finales de 1976 se dieron a conocer en los Clubs de Londres, y grabaron sus primeros discos en plena explosión punk. Ficharon por Polydor por muy poco dinero (unas 6.000 libras), lo que no les impidió ser un grupo de gran éxito. Su primer número 1 fue el sencillo Going Underground, editado el 14 de marzo de 1980, que llegó al lugar número 1 en la primera semana, algo que antes solamente habían conseguido Elvis Presley, Beatles, y Slade.
    La popularidad del trío fue especialmente importante en el Reino Unido, rivalizando con nuestros otros conocidos, The Clash. Fuera de sus fronteras también tuvieron bastante éxito en países del centro y norte de Europa e incluso finalmente en Japón. En cambio, a pesar de intentarlo con algunas giras, no conquistaron el mercado americano, quizá por el muy marcado carácter inglés de las letras y del estilo de la banda, en un momento en que a pesar de existir el género new wave en América, la moda y gustos musicales en los EE.UU. se movían en otras direcciones. Este es su éxito Going Underground
    Declan Patrick MacManus, más conocido por su nombre artístico Elvis Costello nació en Londres, el 25 de agosto de 1954.
    Se inició en la escena pub rock londinense a mitad de los 70 desde donde vio llegar como observador privilegiado la new wave y el punk, movimientos con los que se asoció.
    El pub rock viene a ser otro de los precursores de la escena punk rock de Gran Bretaña
    En 1975 McManus llevaba una aparente vida convencional, casado y con hijo, y empleado en diferentes trabajos administrativos. No obstante, componía y movía sus maquetas hasta que la independiente Stiff Records le contrató; Jack Riviera, director del sello, le propuso nombre artístico más sugerente, combinando el nombre de Elvis Presley y su apellido materno: Elvis Costello ya era una realidad.
    El revolucionario año 1977 marcó la carrera de Costello: a su fichaje por Stiff a inicios de año, le sigue la edición de su primer sencillo Less than zero en abril, y de "Alison" en marzo, y en verano su LP My aim is true. La portada con un Costello con Fender Jazzmaster en ristre, enormes gafas de pasta, piernas en cuña embutidas en pantalón pitillo, referencias estéticas al punk y a Buddy Holly y pose desafiante era TODA una declaración de intenciones. My aim is true.
    La banda que acompañó la grabación fueron los americanos Clover, pero ese mismo verano, Costello reclutó a lo que sería su banda estable durante mucho tiempo, The Attractions, formada por Steve Nieve al piano, Bruce Thomas al bajo y Pete Thomas a la batería.
    En los dos años siguientes publicó con nuevo sello otra colección de singles con un estilo igual de urgente e intenso que en sus comienzos, pero más crudo y directo, a lo mejor influenciado por la escena punk del momento.
    Elvis Costello es un músico prolífico, ha publicado numerosos trabajos con un éxito considerable, pero no es un artista cómodo; el 26 de julio de 1977, Costello fue arrestado por escandalizar frente al hotel Hilton de Londres durante la convención anual de los directivos de la compañía discográfica CBS, la misma que más tarde lo pondría bajo contrato para el territorio americano. Su insolencia tenía un objetivo publicitario evidente.
    En otra ocasión, estando en EE.UU., fue invitado a participar en el prestigioso programa televisivo Saturday Night Live: se presentó con los Attractions y cantó una desenfrenada versión de ‘Radio radio’, una canción que ataca al poder de este medio de comunicación. En fin…
    En julio del 2018 Elvis Costello canceló los seis últimos conciertos de la gira que le llevaba a recorrer Europa tras someterse a una delicada operación para tratar un cáncer agresivo que se le había detectado hace tiempo. Afortunadamente, el asunto no fue a mayores y en octubre de ese mismo año ya estaba otra vez en la carretera, con nuevo disco y nuevo grupo. Elvis Costello y The Imposters en “Don’t look NoW”.
    Bueno amigos, dejamos por hoy esta interesante narración de unos hechos y una música que nos alegraron la vida durante mucho tiempo. Y que lo seguirán haciendo durante mucho tiempo más.
    Hasta aquí el programa de hoy que esperamos haya sido de vuestro agrado. Nos oímos la próxima semana con más historias, más músicos y más música.
    Hasta entonces, ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES.!!!
    30 min
  • Nada más que música - El Punk (antecedentes)
    Siguiendo con la historia del rock, como siempre de la mano del documentado libro de Jordi Sierra i Fabra, Historia del Rock, libro que, por supuesto os recomiendo, la crisis había dejado en Inglaterra tres millones de parados, pero el problema iba más allá: las chicas y chicos en edad laboral se encontraron con el peor de los futuros. No es de extrañar, pues, que el lema punk fuese “no hay futuro”. Cientos de jóvenes se lanzaron al ruedo de la música como única oportunidad. Bastaban tres acordes de guitarra y un cantante gritón. Y por supuesto… ser provocadores.
    El punk fue rompedor, marcó un cambio profundo no solo en la música, sino en la moda y el comportamiento de los adolescentes de 1976 y 1977. En menos de dos años llegó al máximo y luego se devoró a sí mismo. Quedó el legado, algunos grupos supervivientes, y poco más, aunque, como en el caso de los hippies, los punkis ya no desaparecieron. Sobrevivió su esencia más allá de las modas.
    Escrutando la historia, se encuentran antecedentes como este “Gloria” de Them. Fue en este grupo, por cierto, donde empezó su carrera Van Morrison.
    Los Beatniks había sido idealistas, los hippies románticos. Los Punkies se decantaron por el lado oscuro y el feísmo. Maquillajes negros, ropas oscuras, los pelos cortados a lo loco, con muchos colorines y con una serie de “complementos” nada despreciable: imperdibles en la nariz, cadenas, candados colgando del cuello, cuchillas de afeitar y ropa rota. Cuando un joven rompía su camiseta y salía con ella a la calle, ése era su grito de rebeldía. Lo malo era que al otro día las tiendas ya vendían ropa rota, ropa punk.
    Esta generación, además, se atrevió a atacar a sus mayores, como a los Rolling Stones, a los que tachaban de viejos (por cierto, no se lo que les dirían hoy), o a los Who, parafraseando su lema acerca de llegar a los 30 años. Los Punkies clamaban que “Si pasas de los 25 estás acabado. Si tienes 30, muérete”.
    Otro precedente podemos encontrarlo en “Louie, Louie” de los Kingsmen.
    De todas estas bandas que podemos seleccionar como precursoras del punk, debemos destacar a The Velvet Underground. Esta banda se formó en 1964 cuando Lou Reed, que había tocado en algunas bandas de poca duración, conoció al galés John Cale, que se había mudado a los Estados Unidos para estudiar música clásica. Reed y Cale congeniaron y pensaron en fundar un nuevo grupo. Para ello buscaron a Sterling Morrison, a quien Reed había conocido en la universidad y con quien ya había tocado, y a Angus McLise, vecino de John y Lou.
    El nombre de la banda surgió del título de un libro sobre sadomasoquismo de Michael Leigh titulado The Velvet Underground que Jim Tucker, amigo de Reed y Morrison, encontró tirado en la calle.
    Andy Warhol, que los había oído tocar creyó que era una buena idea tener una banda de rock en su Factory.
    Tanto la música, llena de ruido y distorsiones, como las letras que trataban tópicos inusuales para la época, como el sadomasoquismo, el travestismo, o la adicción a la heroína, los distanciaban mucho de las bandas típicas de la escena estadounidense de ese momento, en la cual la psicodelia y la cultura hippie alcanzaban su momento cumbre en San Francisco.
    Hablar de la influencia de The Velvet Underground en el rock y en la música en general es hablar de un legado bastante amplio. La banda fue la primera en experimentar directamente con la forma y el ruido dentro de la música pop, incluyendo influencias tomadas directamente de la música clásica contemporánea.
    La influencia de The Velvet Underground puede ser apreciada a lo largo y ancho del mundo de la música rock. Así, son ampliamente considerados los precursores del punk, habiendo influenciado a bandas tan emblemáticas como, por ejemplo, los Sex Pistols
    Las letras de The Velvet Underground le valieron a la banda grandes controversias y la desconfianza de la industria discográfica. Sus canciones hablaban sobre drogas; un ejemplo «White Light/White Heat», que es la que acabamos de escuchar. Las drogas era un tema que hasta entonces había sido tabú en la música pop, y como si fuera poco no lo hacían en tono condenatorio. De hecho, Lou Reed luchó una larga batalla contra su adicción a la heroína a lo largo de toda la década del 70.
    Y aunque muchas de las canciones menos controvertidas de la banda están plagadas de personajes excéntricos, perdedores, travestidos, la canción que despertó más controversia fue «Venus in Furs», una canción sobre sadomasoquismo basado en el libro La venus de las pieles.
    Si la Velvet Underground fue el antecedente del punk, The Clash fue el grupo más importantes e icónico de la primera ola del punk originada a fines de los años 70.
    A diferencia de la mayoría de las bandas punk que se caracterizaban por su simplicidad musical, incorporó reggae, rock, rockabilly, ska, jazz o funk, entre otros muchos y variados estilos en su repertorio. The Clash llegó a ser una banda muy influyente en la música mundial.
    Además, The Clash tuvo una intencionalidad política en sus letras que con el tiempo se convertiría en su característica distintiva fundamental. El idealismo expresado en las composiciones The Clash contrastó con el nihilismo de Sex Pistols y la sencillez de Ramones, las otras bandas punteras del punk en la época, y aunque su éxito en el Reino Unido fue inmediato, la banda no se ganó al público estadounidense hasta los años 80.
    El 4 de julio de 1976, The Clash tocó por primera vez actuando como teloneros de los Sex Pistols en un recital en Sheffield donde la banda interpretó los temas "Janie Jones", "London's Burning" y "1977", mostrando un estilo punk puro con una diversidad musical casi nula. Luego del recital, la revista New Musical Express publicó una frase que con el tiempo se haría famosa:
    “The Clash es la clase de banda de garaje que debería rápidamente regresar a su garaje, preferiblemente con la puerta cerrada y el motor en marcha.”
    Pero bueno, ya en 1977, el grupo lanzó su primer sencillo, "White Riot", en marzo y un mes más tarde salió al mercado el primer LP homónimo, The Clash, caracterizado por una crudeza musical y letras políticas, sociales y agresivas. El álbum alcanzó un éxito considerable en el Reino Unido, pero Epic Records, la discográfica responsable de la banda en los Estados Unidos, no lo publicó en primera instancia en el mercado americano ya que lo consideraba demasiado crudo y un poquito bestia. Dos años más tarde, y después de que el disco se convirtiera en el más importado de la historia de los Estados Unidos, se editó una versión modificada del mismo para este público tan melindroso llamada The Clash US.
    Hay un álbum de The Clash que merece la pena citar. Hacia finales de 1980,el grupo lanzó un álbum triple al que llamaron Sandinista!, nombre utilizado para hacer referencia al Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua. Los miembros insistieron en que los tres discos se vendieran al precio de uno, pagando de sus propios bolsillos la diferencia.
    ¡Sandinista! mostró una variedad de estilos aún más amplia y experimental que cualquier otro álbum del grupo y se encontró con reacciones diversas por parte de los críticos y los seguidores. Durante las sesiones, y aquí radica lo curioso del asunto, el grupo grabó cada idea que se les pasaba por la cabeza en cada momento, alejándose del punk y recurriendo a la experimentación con el jazz, el hip hop, la música de cámara e incluso el gospel.
    Al igual que su anterior material, ¡Sandinista! tuvo un gran éxito de ventas, lo cual no es común en álbumes triples. Luego del lanzamiento del disco, The Clash emprendió su primera gira mundial que incluyó shows en lugares tan alejados como el este de Asia y Australia.
    Durante estos años, las tensiones y los conflictos dentro de la banda comenzaron a crear rumores de separación. Las giras, la fama y la constante convivencia no daban descanso, desvelando ciertas asperezas en el seno del grupo. Sin embargo, The Clash se las arregló para seguir grabando y de esta manera editar su álbum de mayor número de ventas alrededor del mundo, Combat Rock. En dicho álbum se encontraban su éxito "Should I Stay or Should I Go", que ya hemos oído y su no menos famoso "Rock the Casbah" que escucharemos ahora.
    Bien, todo esto pasaba en el Reino Unido, pero en EEUU, la banda que inició el movimiento y se puso al frente del punk nacional fueron los Ramones.
    Esta banda se formó en Queens (Nueva York) en 1974 y se disolvió veintidós años más tarde, en 1996.
    Pioneros y líderes del naciente punk, cimentaron las bases de este género musical con composiciones simples, minimalistas, repetitivas y letras muy simples o incluso sin sentido, en clara oposición a la pomposidad y la fastuosidad de las bandas que triunfaban en el mercado de los años 1970, con sus largos solos de guitarra, las complejas canciones de rock progresivo y sus enigmáticas letras. Su sonido se caracteriza por ser rápido y directo, con influencias del rockabilly de los años 50, el surf rock, The Beatles, The Who, The Velvet Underground, las bandas de chicas de los años 1960 como The Shangri-Las y el garaje protopunk de MC5.
    Ramones lideró la primera ola del punk en Nueva York, compartiendo el escenario del mítico club CBGB con otras bandas de punk como Blondie, Patti Smith o Televisión y de new wave como Talking Heads entre otros, sirviendo de inspiración para la gran mayoría de las bandas de punk surgidas en la década de 1970 tanto de EE. UU. como en el Reino Unido.
    "Blitzkrieg Bop" apareció en el primer álbum de la banda, Ramones, de 1976 y fue lanzada como sencillo en noviembre de 1975 en Estados Unidos y en julio de 1976 en el Reino Unido. Este tema es considerado un hito no sólo del punk, sino también del rock and roll en general. Quién lo diría…
    El nombre de Ramones fue inventado por uno de sus componentes. A partir de ese momento, todos los miembros llevarían el apellido Ramone, de modo que los tres primeros miembros serían conocidos como Joey Ramone (Jeffrey Hyman), Johnny Ramone (John Cummings) y Dee Dee Ramone (Douglas Colvin. Para rellenar el hueco en la batería se eligió a Thomas, el representante y amigo de los componentes, que pasó a llamarse, inevitablemente, Tommy Ramone.
    A lo largo de su carrera, los Ramones publicaron 14 discos de estudio y varias recopilaciones y discos en directo, haciendo un total de 21 álbumes y un total de 212 canciones. A pesar de su fama actual, el grupo solo consiguió dos discos de oro gracias al recopilatorio Ramonesmania (1988) y su álbum debut en 2014, y únicamente dos de sus álbumes consiguieron sobrepasar el top 50 en el Billboard estadounidense. Ninguno de sus sencillos consiguió repercusión comercial. La banda se disolvió en 1996. Tres de los cuatro miembros originales (Joey Ramone, Johnny Ramone y Dee Dee Ramone) murieron en un intervalo de tres años desde la desaparición de la banda y el último miembro original superviviente de la banda, Tommy Ramone, falleció en la madrugada del 12 de julio de 2014, víctima de un cáncer de las vías biliares. Amén.
    Y no, no nos olvidamos de los más grandes: “Sex Pistols”, solo que éstos tendrán que esperar hasta la próxima semana. Así que, hasta entonces, nos despedimos prometiéndoos más música, más historias y más músicos. ¡¡¡Señoras, Señores… Buenas Vibraciones!!!
    24 min
  • Nada más que música - Jazz III - El Swing
    En el espacio de hoy, que dedicaremos al jazz, hablaremos del Swing, un estilo de jazz popularizado en la década de 1930 y que se caracteriza por su ritmo vivo y flexible y por estar orientado al baile.
    El Swing aparece de la mano del famoso crack de 1929. A pesar de ello, o precisamente por ello, los blancos ven en el jazz una oportunidad económica ante la evidente fuente de beneficios que produce, claro que esa música había que normalizarla, o lo que es lo mismo, blanquearla.
    Se trata, en definitiva, de una colonización blanca para monopolizar la popularización del jazz, que ya comienza a traspasar fronteras y que concluyó con la aceptación por la burguesía blanca estadounidense, en sus versiones más comerciales.
    Fue la época en la aparecieron grandes orquestas como rosquillas, las famosas Big Band, y con ellas los grandes músicos e instrumentistas. Uno de los más famosos, cuya orquesta o un sucedáneo de ella, sigue girando por el mundo, es sin duda Glenn Miller.
    Hemos escuchado la famosa Moonlight Serenade interpretada por la orquesta de Glenn Miller.
    Glenn Miller tuvo un final rodeado de cierto misterio. Tras la liberación de París, en la segunda guerra mundial, se le ordenó realizar una gira de seis semanas allí y en otras ciudades europeas, que ya estaban en poder de los aliados.
    El día 15 de diciembre de 1944, salió en un avión monomotor desde el aeródromo de Twinwood, 50 millas al norte de Londres.
    El avión desapareció en vuelo y, nunca se encontraron los cadáveres de Miller y sus acompañantes, lo que propició una serie de leyendas que le suponían vivo.
    Uno de los rumores más persistentes dice que murió en un burdel alemán, apuñalado por una prostituta, aunque esta historia nunca se ha podido confirmar. La teoría más probable es que el avión fue accidentalmente derribado por bombarderos RAF sobre el canal de la Mancha.
    A pesar de la desaparición del músico, la banda continuó sus actividades bajo la dirección de Jerry Gray hasta el 13 de noviembre de 1945, cuando hizo su última presentación ante el presidente Harry Truman, en Washington.
    Vamos a escucharlos nuevamente en At Last
    La primera orquesta del trompetista y trombonista Tommy Dorsey se formó con los restos de otras orquestas pero, su limpio y lírico fraseo con el trombón, tanto en las baladas como en los temas más bailables, se convirtió en una de los sonidos característicos de toda la era del swing.
    Esta nueva orquesta obtuvo éxitos casi desde el mismo momento en que firmó con la discográfica RCA Víctor y contó con un gran número de los mejores instrumentistas de jazz de la época, entre ellos el trompetista Bunny Berigan, el trompetista/arreglista/compositor Sy Oliver, el batería Buddy Rich y cantantes tan famosos como Frank Sinatra. Sinatra alcanzó sus primeros grandes éxitos como vocalista en la orquesta de Dorsey y terminó afirmando que su control de la respiración lo había aprendido viendo a Dorsey tocar el trombón.
    Dorsey tuvo de disolver su orquesta tras la Guerra, en concreto a finales de 1946, como otras muchas big bands debieron de hacer por culpa de los cambios en el negocio de la música producidos en esos años. Pero un disco de grandes éxitos (All-Time Hits) le permitió reorganizar la orquesta a comienzos de 1947.
    Lo escuchamos en “I’m Getting sentimental over you”
    Artie Shaw nació en el seno de una familia judía. Aprendió a tocar el clarinete y el saxofón e Inició su carrera en orquestas de baile.
    En 1936 crea su propia orquesta, con poco éxito al principio. Sin embargo, las cosas cambian a partir de abril de 1937. Con una renovada composición de su orquesta inicia su camino hacia el éxito. En 1938 graba su primer “hit”: “Begin the Beguine” de Cole Porter. De marzo a noviembre de 1938, Billie Holiday es la cantante de la orquesta, lo que provoca algunos problemas en esas épocas de segregación racial , pero a pesar de todo la orquesta alcanza entonces su apogeo y se convierte en el principal rival del “rey del swing” Benny Goodman.
    Hombre de espectáculo, poseedor de una considerable fortuna personal, coprotagonista de varios matrimonios y divorcios clamorosos (como el de Ava Gardner), un día decidió clausurar su brillante carrera musical. Fue en 1954 con 44 años.
    Políticamente progresista, fue uno de los escasos jazzistas que tuvo problemas con el senador McCarthy y su comisión de triste memoria. Tras dos horas de interrogatorio en los que la prensa se cebó con él por sus amoríos morbosos, en 1955, decidió que América había terminado para él. Se marchó a Begur, en Girona, en la Costa Brava española durante cinco años, hasta que la fiebre MacCarthysta se apaciguó.
    Fue también, y se expuso por ello, un hombre de profundas convicciones siempre contrario a la segregación racial. Un gran tipo. Este es uno de sus más sonados éxitos: “Begin the Beguine””
    Benjamin David Goodman, más conocido como Benny Goodman, nació en Chicago, el 30 de mayo de 1909 y fue un famosísimo clarinetista y director de orquesta de jazz.
    Conocido como El rey del swing, es, junto con Glenn Miller y Count Basie, el representante más popular de este estilo jazzístico e iniciador de la llamada era del swing.
    Benny, que fue el noveno de doce hermanos e hijo de emigrantes judíos procedentes de Polonia, comenzó a tocar el clarinete a la edad de diez años en la sinagoga, tras lo que se unió a una banda local. Hizo su debut profesional a los doce años y abandonó la escuela a los catorce para hacerse músico profesional.
    A los 20 años, y tras pasar por numerosas orquestas,se traslada a Nueva York donde trabajó como músico independiente hasta que con "Moon Glow" alcanzó el primer lugar en las listas de éxitos en julio de 1934.
    El punto álgido de su carrera, y uno de los momentos más importantes de la historia musical de los EEUU se produjo gracias a su amistad con Lionel Hampton y Teddy Wilson, con los cuales hizo la primera actuación pública de músicos interraciales. La leyenda dice que conoció a Lionel Hampton (vibrafonista) cuando desayunaba en la cafetería donde este trabajaba como camarero, cocinero, cantante e intérprete. Junto con Artie Shaw (judío), Django Reinhardt (gitano) y Lionel Hampton (negro) se convirtió en uno de los símbolos de la apertura cultural y la tolerancia, y de cómo la música no entiende de prejuicios.
    Y por alusiones, Lionel Hampton, nacido en Louisville, el 20 de abril de 1908 fue vibrafonista, pianista, batería, cantante y director de orquesta.
    Hampton fue el primer vibrafonista del jazz y una de sus grandes figuras desde la década de 1930. Su estilo es fundamentalmente el del jazz clásico, con fuertes vínculos con el jazz de las big bands, esto es, con el swing.
    Hampton comenzó como batería, y tocó con varios grupos hasta que, durante una sesión de grabación en 1930, a instancias de Louis Armstrong, Lionel, que ya había practicado previamente con él, tocó el vibráfono, siendo el primero en improvisar con tal instrumento durante una grabación.
    Actuando con su propio grupo en el Paradise Cafe de Los Ángeles, una noche en 1936 Benny Goodman lo vio actuar. Hampton grabó con él de forma inmediata, junto con Teddy Wilson y Gene Krupa en un cuarteto que se haría famoso.
    Hampton estuvo con Goodman hasta 1940, a veces tocando la batería e incluso cantando hasta que, en 1940, Lionel formó su primera big band y consiguió un gran éxito con "Flying Home".
    Otro de los músicos aludidos ha sido Gene Krupa, un afamado e influyente músico estadounidense de jazz y un gran batería de big band, conocido y reconocido por su enérgico y brillante estilo de tocar. Ampliamente considerado como el baterista más influyente y popular del siglo XX, fue el primer baterista solista de la historia.
    Nació en Chicago, Illinois y comenzó su carrera profesional a mediados de la década de los años 1920. Emergió en la escena musical de Chicago en 1927, cuando fue seleccionado por la MCA para convertirse en miembro de la orquesta de Thelma Terry y Sus Playboys, entonces la más notable banda americana de jazz liderada por una mujer.
    En 1934 se unió a la banda de Benny Goodman, donde su particular forma de tocar la batería le convirtió en una celebridad nacional.
    En 1938, tras una pelea pública con Goodman en Filadelfia, dejó la orquesta para lanzar su propia banda, con la que obtuvo diferentes grandes éxitos junto a la cantante Anita O'Day y el trompetista Roy Eldridge.
    Krupa se retiró musicalmente a finales de los años 1960, aunque tocaba ocasionalmente en público hasta su muerte por leucemia en Yonkers, Nueva York.
    Un trompetista que tocó con los mejores instrumentistas y las mejores bandas fue Rowland Bernard "Bunny" Berigan; cornetista, trompetista y cantante estadounidense.
    En Nueva York tocó en la big band del violinista Frank Cornwell, en la de Fred Rich y, entre 1932 y 1933, con Paul Whiteman. Después tocó con Jimmy y Tommy Dorsey y, finalmente, con Benny Goodman (1935).
    Como músico fue un fenómeno, pero como administrador fue otro fenómeno, aunque de signo distinto. Fundó una orquesta que apenas duró un año debido a su mala gestión.
    Su estilo, fuertemente influenciado por Louis Armstrong, era lírico e inventivo en las baladas, y poseedor de una gran técnica, con un vibrato muy personal era especialista en el registro grave de su instrumento.
    Lo escuchamos en una versión de la famosa “Caravan”
    Edward Kennedy «Duke» Ellington, nacido en Washington, el 29 de abril de 1899 fue un compositor, pianista y líder de su big band, y disfrutó de una carrera que duró más de cincuenta años.
    A partir de mediados de los años veinte vivió en la ciudad de Nueva York, y se ganó un reconocido prestigio a través de sus apariciones con la orquesta en el Cotton Club, en Harlem, aunque su actividad no se limitó a Harlem. En la década de los años treinta, su orquesta salió de gira a Europa con un éxito considerable. Hoy es considerado una figura fundamental en la historia del jazz.
    Algunos de los músicos que pasaron por su orquesta, como el saxofonista Johnny Hodges, están incluidos entre los mejores músicos de jazz de toda la historia. Ellington los unió en, casi podríamos decirlo, la mejor orquesta de la historia del jazz. Ellington escribió más de mil composiciones; en ocasiones en colaboración con otros músicos. También grabó canciones escritas por sus compañeros de banda, por ejemplo "Caravan" y "Perdido" de Juan Tizol, un músico puertorriqueño.
    Su reputación continuó en ascenso incluso después de su muerte, y se le entregó un Premio Pulitzer especial por su música en 1999.
    Vamos a escucharlo en una interpretación típica de Big Band: “Takethe a train”
    Coleman Hawkins fue un saxofonista y clarinetista estadounidense. Fundamentalmente conocido como saxofonista, Hawkins es un intérprete clásico del jazz cuyo estilo se mantuvo siempre dentro de los límites del swing y del bop.
    En una época en que el saxo era considerado un instrumento nuevo y no muy bien considerado, Hawkins ayudó a que desarrollase su propio sonido como instrumento asociado siempre a la música de jazz.
    Hawkins era muy expresivo y técnicamente muy habilidoso. Su sonido era directo, un poco agresivo quizá en las piezas rápidas. Muy melódico y sensual en las baladas, llenas de fuerza expresiva, como «Body and Soul».
    Y se acabó por hoy. Hemos revisado un buen número de grandes orquestas e intérpretes y hemos recordado un puñado de buenísimas canciones.
    Espero veros a todos aquí la próxima semana. Hasta entonces, os deseo a todos un felicísimo fin de semana.
    Señoras, señores, … ¡¡¡BUENAS VIBRACIONES!!!
    30 min

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"Nada más que música" es una sección del magacín cultural transmedia "Siéntelo con Oído" que producimos en Zaragoza y publicamos todos los jueves en nuestro blog: Https://www.sienteloconoido.es. Tiene un solo objetivo, entretener. Para ello vamos a contar con el mejor aliado posible, la música, nada más y nada menos.

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