“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?” Salmos 22:1
El libro de Salmos reúne muchas oraciones que buscan motivarnos a expresar nuestras emociones y deseos a Dios en oración. Y en verdad la mayoría de los salmos expresan emociones muy profundas, sin dejar que solo las emociones tomen control absoluto. El salmo 22 es un salmo acerca del dolor sin darnos un escenario particular. Tampoco nos da respuestas del por qué, sino busca mostrarnos como Dios está activo en medio de nuestro dolor.
El evangelio de Marcos 15:34 hace referencia al Salmos 22: 1: “Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? que traducido es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Cuando venimos a Dios en oración, usualmente nuestras oraciones tienen tres enfoques centrales: gracias, perdón y ayuda. En el salmo 22, el tema central es el dolor, pero solo una pequeña parte expresa solicitud de ayuda. En su mayor parte expresa la situación en la que él se encuentra y cómo se siente. Nosotros al contrario, pensamos que Dios ya sabe lo que nos sucede y nos centramos en pedirle ayuda, guia, etc. En interesante como Jesus en la cruz del calvario, bajo el peso del pecado, no hace una solicitud de ayuda, sino expresa cómo se siente. ¿Qué palabras utilizamos en nuestras oraciones cuando estamos en situaciones de dolor intenso como el que estaba Jesús? La oración de Jesus en la cruz nos invita a abrir nuestro corazón a Dios sinceramente, a no quedarnos con una estructura formalista sino a hacer una contacto genuino con nuestro Dios. Ábrele hoy tu corazón a Dios.