Operación Comunícate

Operación Comunícate

By Elizabeth Vargas Mejía (Eli)EducationHow To
Download on the App Store

Operación Comunícate episodes

  • Episodio 61. ¿Cómo presentar en público y no aburrir?
    ¿Cómo presentar en público y no aburrir? Aunque dominemos mucho el tema que presentaremos en público, debemos tratar siempre de tener y mostrar variedad y ritmo en nuestro mensaje. Aprende a lograrlo en este episodio No. 61 de Operación Comunícate. El objetivo de una presentación de auditorio es inspirar y emocionar a la audiencia. Necesitamos comunicar información a un público para producir un resultado. Si no tenemos gracia, variedad y ritmo al hacerlo, pues esta audiencia puede perder la conexión con nosotros fácilmente. ¿Cómo podemos lograr presentar y no aburrir? Tomando en cuenta, estas dos claves: 
    1.   Enriqueciendo nuestra presentación con contenidos variados2.   Dotando nuestra presentación de un ritmo adecuado La variedad de contenidos es la madre de cualquier presentación amena y dinámica. Trata de estructurar tu presentación en bloques de entre 5 y 10 minutos. Procura que sus contenidos se diferencien y provoquen actitudes y estados anímicos distintos: atención, reflexión, colaboración, trabajo en equipo, diálogo, dificultad, etc.  Durante la fase de estructuración de tu contenido, trata de enmarcar tus ideas en diversas emociones que vaya produciendo tu mensaje en la audiencia. Del mismo modo, dota a tu presentación de un ritmo adecuado cuidando las transiciones.
    Todos tus contenidos deben sucederse sin interrupciones. La clave para dotar de ritmo escénico a tu presentación es este adjetivo en inglés: seamless. La idea se expresa en español con dos palabras: sin costuras.  Debes tratar de cerrar todas las costuras de tu presentación.  ¿Qué son las costuras? Son esos momentos de silencio que se producen a lo largo de tu exposición entre el final de algo y el comienzo de lo siguiente. Normalmente, los provocarás de modo inconsciente cada vez que termines una sección o cambies de medio (por ejemplo, al pasar de proyectar diapositivas a mostrar un vídeo).  Algunos expertos, han denominado estos momentos también como instantes muertos de una presentación. Para evitarlos debes tratar de reducir las pausas o silencios innecesarios a lo largo de tu presentación, de modo que la audiencia no se sienta perdida o aburrida en el proceso de transmisión de tu mensaje. A partir de hoy, identifica y repara todos los momentos sin costuras o instantes muertos de tu presentación para que tu mensaje resulte más ameno y puedas alcanzar la atención y lo más importante, la conexión de tu público.

    Recuerda:  Realiza tu presentación en público seamless: Sin costuras. Tu audiencia lo notará de inmediato y te responderá con su plena atención y conexión.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe. 
    9 min
  • Episodio 60. ¿Cómo podemos ser buenos comunicadores atreviéndonos a cometer errores?
    ¿Cómo podemos ser buenos comunicadores atreviéndonos a cometer errores?  La diferencia entre improvisar una presentación y crearla siguiendo las instrucciones de algún método, resulta evidente para cualquiera que tenga la ocasión de verla. Los pasos para crear buenas presentaciones son simples, pero no son fáciles.  Así es, los pasos para crear una buena presentación son simples porque no requieren comprender complejos principios. Pero no son fáciles de seguir porque nos enfrentan a la inercia de los malos hábitos que todos hemos desarrollado tras años de comunicar sin otra guía que nuestro propio criterio.  Pocas cosas existen más difíciles que cambiar un hábito, pero lograrlo es posible pues para ello, basta seguir y repetir fielmente una secuencia de acciones muy simples. Por ejemplo, un comunicador que haya invertido esfuerzo y tiempo en establecer un objetivo claro y concreto para su presentación, que haya identificado aquello que su audiencia necesita recibir de él, que haya encontrado la forma de expresarlo en mensajes directos y sencillos, que haya organizado su contenido a fin de facilitar la comprensión, y que sea consciente de los principios que optimizan la comunicación entre personas, siempre lo hará mejor.  
    ¿Cómo se notará?  Pues se quedará evidenciado pues el objetivo de la presentación quedará claro desde el primer momento. Los mensajes que refuerzan dicho objetivo se expreserán y repetirán con claridad para propiciar la comprensión y el recuerdo de la audiencia. También, se notará en el contenido de la presentación ya que incluirá sólo lo necesario para cumplir con su objetivo y nada superficial que no ayude a ello. Y es que recuerda, que tu seguridad y confianza de hablar en público, la adquieres, preparándote de manera previa y deteninadamente, en privado. ¿Qué debes tener presente? 

    Debes tener siempre presente que para mejorar es necesario atreverse a correr riesgos y a cometer errores. Algunos profesionales han experimentado la frustración de cometer errores probando por primera vez, técnicas nuevas y ver esos errores grabados en vídeo.  Se han atrevido a dejar a un lado la vergüenza y el amor propio y a equivocarse en público. Dicho de otra manera: se atrevieron a aprender precisamente a través de los fallos, errores y tropiezos. La gran ventaja es que estos fallos en público te permiten aprender valiosas lecciones que difícilmente olvidarás, pues no desearás repetirlos. En cuanto a la cámara de video, deseo comentarte que es el mejor coach de tus presentaciones. No hay nada más impactante que verse en vídeo. Provoca un proceso muy poderoso que acelera el aprendizaje y la transformación.  ¿Cuáles serán las ventajas de vernos en video? 
    • Escucharemos nuestra voz y la velocidad con la que conversamos.
    • Nos daremos cuenta del lenguaje no verbal que utilizamos y de cómo movemos nuestras manos para enfatizar el mensaje.
    • Confirmaremos si seguimos el hilo de nuestra exposición hasta el final.
     Siempre ten presente que, aunque resulte un tanto difícil de comprender, a partir de los errores que cometemos al hablar en público y observando nuestras grabaciones en video, podemos iniciar el recorrido hacia el nuevo cambio que aspiramos como comunicadores.
    🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    8 min
  • Episodio 59. ¿Cómo encontrar tu estilo como presentador?
    ¿Cómo encontrar tu estilo como presentador? Es la pregunta del millón, y es que realmente todos como presentadores, debemos encontrar nuestro estilo, aquel que nos defina y podamos desarrollar con naturalidad.

    En esta oportunidad, en nuestro episodio 59, quiero darte cinco consejos para que puedas encontrar tu estilo como presentador.

     ¿Cómo encontrar el estilo que mejor te funciona? En muchas ocasiones, las características del acto en que intervengas determinarán el estilo más que apropiado para tu presentación. No obstante, la elección siempre es tuya en última instancia. La pregunta clave a la que debes responder es: ¿Cómo voy a sentirme más a gusto? A veces, leer un discurso será suficiente; en ese caso, al menos apréndetelo para que no tengas que fijar los ojos en el papel todo el tiempo y, así, puedas levantar la mirada y dirigirla al público con frecuencia.  Recuerda que es esencial establecer contacto visual con la audiencia. Si eres capaz de memorizar tu intervención, estupendo. Como medida de seguridad, puedes ayudarte en tarjetas de apuntes. En cualquier caso, no seas esclavo de lo que has memorizado y utilízalo como un guion. Interprétalo. Improvisa de vez en cuando. Aléjate de él durante unos instantes y regresa después para dar a tu presentación un tono más espontáneo. Que no parezca que estás recitando un poema o leyendo un protocolo.
    1. Explora el entorno con anticipaciónLlega temprano al lugar donde vayas a hablar y date una vuelta por él. Familiarízate con el espacio, la iluminación, la sonoridad de la sala, y los objetos que van a compartir escenario contigo. El objetivo es contar con tiempo suficiente para, en privado, dejar de sentirte extraño en ese entorno. 2. Prueba el equipoEvita accidentes y fallos embarazosos probando siempre el micrófono que vayas a emplear, tu presentación de diapositivas (si vas a utilizar una), y la salida de sonido desde tu computadora si necesitas proyectar vídeos o que colocar archivos de audio. 3. Habla despacioLos nervios pueden hacerte hablar muy deprisa. Si quieres conectar con tu público e influir en él, asegúrate de que escuchan lo que les dice, por eso, no existe otra alternativa que hablar despacio. 4. Haz pausasExplica una idea y haz una pausa larga. De hecho, más larga incluso de lo que te parezca adecuado. Verás que da mayor peso a tus ideas, las resalta, y ayuda a que conecten emocionalmente con la audiencia. 5.Prepárate mentalmenteAntes de tu presentación, encuentra un poco de tiempo para estar a solas. Aprovecha para centrarte y aclarar tu mente. Cinco minutos serán suficientes. El momento de comprobar que te sabes bien el material ya pasó. Estás a punto de salir a escena, así que lo único que te resta por hacer es: Relajarte. Pues ya conoces estos cincoconsejos que te pueden ayudar a encontrar tu estilo como presentador: 1)Explora el entorno con anticipación, 2)Prueba el equipo, 3)Habla despacio, 4)Haz pausas y 5)Prepárate mentalmente. Ten presente que en muchas ocasiones, las características del acto en que intervengas determinarán el estilo más que apropiado para tu presentación. No obstante, la elección siempre es tuya en última instancia. 
    ¡Comunícate!Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    8 min
  • Episodio 58. ¿Cómo brindar valor a tu audiencia en tu presentación?
    ¿Cómo brindar valor a tu audiencia a cambio de su atención?  Cuando hablas y la audiencia te paga con su atención, es para que precisamente, les entregues valor a través de tu mensaje. Incluso, algunos autores afirman que una presentación es una especie de transacción comercial pues la audiencia te presta o paga con su atención, esperando el valor real y tangible de tu mensaje. Siempre debemos definir como punto de partida, ¿Cuál será el valor de nosotros como emisores del mensaje hacia nuestros receptores que es la audiencia? Toda audiencia asiste a una presentación con la sensación y percepción de que está pagando un elevado precio, más allá de que haya pagado realmente o no una tarifa económica por asistir y es que, en el momento de escucharte, la audiencia siente y percibe que está pagando con su tiempo y atención y justamente, espera obtener valor a cambio. La audiencia no es paciente. En cuanto perciba que lo que le estás contando no le aporta más valor que el tiempo que te dedica, se marchará y aquí no me refiero a que se marchará físicamente del lugar de nuestra exposición, sino que puede marcharse con el simple hecho de perder la conexión contigo, aún estando físicamente delante de ti, por ejemplo, tomando su móvil o teléfono celular, conversando con un compañero o dejando volar su imaginación. Y es que, aunque suene quizás un tanto contundente, no deja de ser real: Has firmado un contrato invisible con tu audiencia: Apórtame valor y te pagaré con mi atención; rompe este contrato y simplemente, me marcharé. La atención de la audiencia no la puedes exigir, sino que debes ganártela. No importa que seas el presidente de una compañía, el catedrático de una universidad o el jefe de un importante departamento. Si no te ganas la atención de la audiencia, dejarán de escucharte en el mismo instante en el que desequilibres la ecuación de valor. Toda presentación es una venta y todo acto de comunicación es una transacción. Yo te doy mi tiempo y atención y tú, ¿Qué me brindas a cambio? Por esto, al momento de cada presentación, debes establecer de manera clara y precisa, ¿Cuál será la propuesta de valor que regalarás a tu audiencia?, ¿Qué les aportarás con tu mensaje?, ¿Cómo les ayudarás? Una propuesta de valor es una idea clara que: 1. Explica cómo tu mensaje y su contenido, soluciona algún inconveniente de tu audiencia o mejora su situación (relevancia).2. Especifica claramente un beneficio (valor).3. Cuenta a tu público por qué debe escuchar tu mensaje y no escuchar a otra persona (diferenciación). De igual modo, es necesario que recuerdes que la simpleza es algo fundamental. Una propuesta de valor debe ser clara y simple, de modo que tu público pueda percibirla y entenderla, no utilices para tu propuesta de valor frases complicadas o repletas de un lenguaje muy técnico, pues esto dificultará su comprensión. Ten presente que, para tu próxima presentación, deberás definir cuál es la propuesta de valor que le brindarás a la audiencia a través de tu mensaje y esta propuesta de valor debe ser: sencilla, relevante y diferente.
    🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe. 
    9 min
  • Episodio 57. Aprende a ser carismático en tu comunicación.
    Aprende a ser carismático en tu comunicación Existen diversas definiciones de Carisma, pero en esta oportunidad, quiero concentrarme en una definición de la famosa revista Harvard Business Review, que la define como: «La capacidad de comunicar un mensaje claro, visionario e inspiracional que cautive y motive a una audiencia». Hoy te compartiré algunas tácticas para logres ser carismático en tu comunicación.  El carisma no es algo completamente innato, sino más bien es un conjunto de habilidades que pueden practicarse hasta adquirirlas. Prácticamente, cualquier persona entrenada en las denominadas Tácticas de Liderazgo Carismático, puede volverse más influyente, digna de confianza y percibida como mejor líder.  Se han identificado doce tácticas para practicar y potenciar tu carisma, agrupadas en las siguientes categorías: 
    1. Conecta, Compara y Contrasta Los líderes carismáticos ayudan a sus oyentes a comprender, asimilar y recordar un mensaje.  Una forma muy acertada de conseguirlo es mediante las siguientes técnicas:Metáforas, símiles, analogías y contar historias (Storytelling). Lo hemos mencionado en otros episodios y es que las historias y anécdotas, definitivamente, ayudan a conectar emocionalmente con la audiencia. En otras palabras, son contrastes, que combinan razón y pasión y ayudan a aclarar tu postura o conocimientos sobre un tema. 2. Engancha y desarrolla Las preguntas retóricas pueden faltar en las bases de los líderes carismáticos.  Pueden tener una respuesta obvia o suponer un enigma para la audiencia. Desarrollar mensajes complejos utilizando puntos clave y sencillo será de gran ayuda. 3. Muestra Integridad, autoridad y pasión Las expresiones de convicción moral y las afirmaciones que reflejan el sentimiento del grupo (incluso cuando estos sentimientos son negativos), establecen tu credibilidad al revelar a tu audiencia la madera de tu carácter y hacer que se identifiquen contigo. Proponer objetivos elevados, yuda a los líderes carismáticos a demostrar pasión y a inspirarla a sus seguidores. Transmitir confianza en que esos objetivos pueden alcanzarse o lograrse, resulta igualmente importante. Para que la pasión esté presente, será necesario que el líder crea de corazón en la visión y el objetivo estratégico del mensaje que desea comunicar. 4. Carisma en voz y cuerpoEl lenguaje corporal o no verbal lta crítico para el carisma, aquí debes tomar en cuenta principalmente: a) Un voz animada: la emoción debe transmitirse a través de tu voz. b) Expresiones faciales: Ayudan a reforzar tu mensaje. La audiencia no sólo necesita escuchar la pasión en tu voz, sino también verla reflejada en tu cara, en tu cuerpo. c) Gestos: Ilustran tu mensaje, lo enfatizan y facilitan que llegue a tu audiencia. A partir de ahora, puedes ser carismático en tu comunicación. Sólo tienes que intentarlo y por supuesto, aplicar, estas tácticas que hemos visto en este episodio. 
    🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    8 min
  • Episodio 56. Cinco consejos para transmitir mensajes poderosos.
    Episodio 56. Cinco consejos para transmitir mensajes poderosos. Es una realidad que vivimos inundados de información, rodeados por una especie de bombardeo de estímulos que compiten por nuestra atención. Esto también sucede cuando tu audiencia se sienta frente a ti para escucharte. Debes asumirlo y prepararte para ello.  
    Ten en cuenta las siguientes recomendaciones para que tus palabras superen los obstáculos y lleguen al corazón de tus oyentes.
     
    1. Escribe y prepara tu mensaje.
    Redáctalo exactamente, tal y como quieres que se escuche. Palabra por palabra. Repítelo en voz alta varias veces. Si pronuncias tu mensaje con otras palabras, «más o menos» como lo habías pensado, perderá efecto. Recuerda, además, que el lenguaje nunca es neutral y que las palabras que escojas permanecerán en el cerebro del oyente. Procura que sólo se activen marcos de efecto positivo.

    Escribe una lista de mensajes que expresen la misma idea con distintas palabras. Repásalos y ordénalos de mejor a peor; las redacciones que más te gusten, en la cabeza de la lista y las que menos te gusten, al final. Conserva los dos primeros y descarta los demás.

    2. Utiliza adjetivos correctos.
    Selecciona los adjetivos adecuados. No dudes en recurrir al diccionario de sinónimos. Evita adjetivos comunes en algunos casos como: Bueno, importante, grande, espectacular, malo, etc.

    En cambio, trata de utilizar adjetivos distinguidos, que enriquezcan tu mensaje, como: Extraordinario, creciente, insuficiente, estimulante, etc.

    3.Habla con energía.
    ¡Enciende tu lenguaje! ¡Acciona el interruptor de la máxima potencia! El discurso más rico sobre el papel resultará plano si no lo expresas con energía. Nota que poner energía no significa hablar más alto. De hecho, el efecto de un susurro puede ser mayor que el de un grito.

    4.Transmite emoción.
    Si quieres que tu audiencia asocie una emoción determinada a tu discurso, habla con ella, haz que impregne cada frase, cada palabra. Sube y baja tu volumen de voz. Acaricia suavemente algunas palabras y dispara otras con toda la fuerza que puedas.

    5.Comunica con todo tu cuerpo.
    Utiliza tu lenguaje corporal para reforzar el impacto de tus palabras. Trabaja con tu cuerpo, desde fuera hacia dentro, para activarte e irradiar esa confianza, esa seguridad que quieres transmitir desde el primer segundo en que te encuentres ante de tu audiencia. 
     
    Mientras hablas, adopta posturas que potencien tu mensaje. Con tu cuerpo puedes aumentar el impacto de tus palabras o enriquecer los matices de tu discurso.
     
    Y lo más importante, sonríe y es que a todos nos gusta ver una sonrisa en el rostro de otra persona. Tu mensaje resultará más atractivo y, sobre todo, más persuasivo.
     A partir de hoy ya sabes cuáles consejos poner en práctica para transmitir mesajes poderosos: Primero, escribir y preparar tu mensaje, utilizar los adjetivos correctos, hablar con energía, transmitir emoción y finalmente, comunicar con todo tu cuerpo. 
    🎤 ¡Comunícate!
    ⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    9 min
  • Episodio 55. 3 preguntas poderosas para tu presentación.
    Tres preguntas poderosas para tu presentación Al momento de una presentación existen diversas preguntas que te pueden ayudar a evaluarla o replantearla. Precisamente, hoy comparto contigo 3 preguntas poderosas que debes hacerte antes de crear tu presentación. Iniciamos con la primera pregunta: 1. ¿Cuál es la importancia que tiene mi presentación para la audiencia?

    En la mayoría de las ocasiones, estamos tan enamorados de nuestro producto, idea o empresa que hablamos y hablamos entusiasmados, con pasión desbordante, sin darnos cuenta de que la audiencia no comparte nuestro interés. Si no eres capaz de articular el valor para la audiencia de ese dato o de esa idea, posiblemente esté de más. Cuando hablas en público, estás al servicio de tu audiencia. No han acudido para escucharte sino para ser servidos por ti. Tu misión como comunicador es aportarles valor a cambio de su atención. Si lo que cuentas no les ayuda a alcanzar un resultado o solucionar un inconveniente, pues simplemente no te prestarán atención. 2. ¿Dónde están las personas? Cada vez más queremos comunicar cifras y datos impactantes, estadísticas que lleven al asombro de la audiencia pero debemos tener cuidado con esto porque a veces les sobra cabeza pero les falta corazón a nuestras presentaciones. Una técnica que te puede ayudar muchísimo es contar historias pues son datos con alma. Y es que si la audiencia no siente la necesidad de tu producto/idea/proyecto, no te prestará atención. Implícala emocionalmente, haciéndola resonar con los protagonistas de tu historia. Las historias personales remueven emociones de manera interna. Por muy racionales que nos creamos, en última instancia nuestras decisiones están regidas por la emoción.  3. ¿A quién va dirigida esta diapositiva? Es muy común ver innumerables diapositivas en una presentación, llenas de datos, letras pequeñas y mucha información. Tienes que mirar las diapositivas de tu presentación y reflexionar sobre esa misma pregunta ante cada una ¿A quién va dirigida esta información?. A menudo, colocamos información en las diapositivas para que no se nos olvide el hilo conductor de nuestro mensaje, porque tenemos miedo a quedarnos en blanco, para que no se nos escape un detalle importante o simplemente tenemos la falsa creencia de que una presentación extensa, impactará más a la audiencia. Debes analizar si realmente necesita la audiencia toda esa información, todo ese texto y si estás utilizando las diapositivas como un escudo detrás del cual refugiarte. Esfuérzate y evita siempre esconderte detrás de documentos e informaciones muertas, sin pasión. En cambio, sal y ofrece a tu audiencia actos vivos. Inicia a comunicar en base a buenas presentaciones, elaboradas con criterio pero al mismo tiempo, con el corazón. Espero que hayas disfrutado este episodio y que tengas presente realizarte estas tres preguntas poderosas antes de tu presentación: ¿Cuál es la importancia de tu mensaje para la audiencia?, ¿Dónde están las personas? Y ¿A quién va dirigida cada una de tus diapositivas? Recuerda siempre brindar en tus presentaciones tus experiencias e historias vivas y no datos y estadísticas muertas. 🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe. 
    8 min
  • Episodio 54. Déjate ver y supera el miedo escénico.
    Episodio 54. Déjate ver y supera el miedo escénico. Mostrarse tal y como uno es ante los demás, ser observado, dejarse ver, es uno de los actos más heroicos que existen. Requiere de mucha valentía y de compromiso con nosotros mismos, pero es uno de los mejores remedios para superar el miedo escénico y establecer una relación honesta e inquebrantable con tu audiencia. 
    Miedo escénico, pánico escénico, miedo a hablar en público, en fin, son muchos los términos que utilizamos para definir situaciones con un denominador común: Exponernos ante otras personas. El simple hecho de recibir la atención de los demás nos sitúa en el centro.  En estas situaciones es frecuente que sintamos miedo. Pero, ¿Por qué nos entra el miedo?, ¿Miedo a qué?, ¿A hacer el ridículo?, ¿A quedar mal?, ¿A quedarnos en blanco?, ¿A equivocarnos?, ¿A no responder a la imagen que tienes los demás de nosotros? Pues te cuento que numerosos expertos y profesionales que dominan totalmemte su tema, se encuentran con dificultades técnicas y emocionales a la hora de comunicar sus ideas en conferencias y charlas y es que efcetivamente, sienten miedo o nervios. Efectivamente, para pasar a la acción es necesario sentir cierta tensión, pero nos referimos a una mínima concentración de energía que nos permita comenzar.  Esa tensión (normalmente localizada en la boca del estómago) es, en cierto modo, placentera. Uno sabe que no es mala, sino que más bien te da el impulso necesario para arrancar (y que el cuerpo está listo). Pero, entonces surge la gran pregunta de ¿Por qué hasta el mayor experto en una materia se pone nervioso, llegando incluso a boicotear su propia intervención o participación? La respuesta: Porque no hay nada más difícil que dejarse ver. ¿Qué significa dejarse ver? Pues es mostrarse ante el público o la audiencia con la propuesta de tu mensaje. Ser observados nos modifica inmediatamente, queramos o no. A mayor distancia del observador, mayor es el campo de imagen que mostramos y más expuestos quedamos. De ahí la tendencia física a acercarse o a acortar la distancia que separa al orador de la audiencia. Dejarse ver implica contar nuestra historia reflejada en el cuerpo, exponernos físicamente, sacar a la luz lo que sentimos y pensamos de un tema en específico. En este episodio, quiero convencerte de que es completamente erróneo pensar que, si muestras tus emociones, parecerás débil pues es todo lo contrario y es que nada se interpone ante la honestidad de una persona que se muestra tal como está, tal como es. Está confirmado que el observador inmediatamente presta toda su atención a la verdad que percibe y, esté o no de acuerdo con el mensaje, de algún modo se acerca al orador. Puede sonar paradójico, pero la mayor arma para fortalecerse ante otros es dejarse ver, dejar ver tu vulnerabilidad (común a todo ser humano), tus emociones.  Ese pequeño acto heroico teje rápidamente un hilo invisible entre el orador y el corazón del que escucha, nos acerca, nos une, porque es con las emociones con las que nos identificamos. Recuerda, dejarte ver tal cual eres al momento de hablar en público, creará un hilo invisible entre tú como orador y tu audiencia, porque mostrar tus emociones hace que quienes te escuchan, se acerquen y unan más a ti y al ocurrir esto, disminuirá sustancialmente el miedo escénico o temor de hablar en público. 🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe. 
    9 min
  • Episodio 53. Si te estresa hablar en público, no trates de calmarte.
    Si te estresa hablar en público, no trates de calmarte. Cuando tienes un acercamiento “cara a cara” con tu temor de hablar en público y te invaden diversos síntomas antes de iniciar tu presentación, como: Sientes tu corazón acelerado, te sudan las manos, sientes tu voz quebradiza y tu garganta totalmente seca. ¿Qué es lo mejor que puedes hacer en este momento? ¿Tratar de calmarte o tratar de sentirte emocionado?

     “Estoy tranquilo” vs“Estoy emocionado” La investigadora Alison W. Brooks de Harvard Business School diseñó un experimento para investigar qué es mejor al momento de hablar en público: Si tratar de sentinos tranquilos o emocionarnos.  Para este experimento, fueron seleccionadas varias personas a punto de dar un discurso y fueron dividadas en dos grupos. Al primer grupo, se les recomendó que para relajarse y calmar sus nervios se dijeran a sí mismos: «Estoy tranquilo». Al segundo grupo, se les invitó a abrazar la ansiedad y a decirse a sí mismos: «Estoy emocionado». ¿Qué crees que pasó?, ¿Cuáles crees que fueron los resultados? Pues te cuento que ninguna de las dos estrategias hizo desaparecer la ansiedad. Ambos grupos todavía tenían nervios antes de su discurso. Sin embargo, se creó una importante diferencia. Los participantes que se habían dicho a sí mismos «Estoy emocionado» se sintieron más capacitados para manejar la presión. A pesar de sentir ansiedad, confiaban en su capacidad para dar una buena charla. Y es que una cosa es sentirse confiado en tener la capacidad de realizar una buena charla y otra es desarrollar la charla bien. ¿Lo lograron? Pues te cuento que sí.  Las personas que hicieron el papel de jueces viendo los discursos calificaron a los oradores emocionados como más persuasivos, confiados y competentes que los participantes que habían tratado de calmarse.  Con un cambio de mentalidad, transformaron su ansiedad en una gran energía que les ayudó a dar lo mejor de sí mismos bajo presión. Por eso, hoy quiero invitarte a que bajo presión, no trates de calmarte, sino trata de emocionarte  Tanto si eres un estudiante que se enfrenta al examen más importante de su vida o un atleta profesional que se encuentra en la competencia más dura de su carrera, acoger el estrés puede aumentar la confianza y mejorar tu rendimiento.  Según las últimas investigaciones, abrazar tu ansiedad puede ayudarte a enfrentar un desafío e incluso transformar una respuesta típica de miedo en coraje y valentía. Te invito a iniciar a ver el lado positvio del estrés, incluso en situaciones en las que no sabes qué hacer o cómo hacerlo. Aceptar el estrés puede ayudarte a encontrar la fuerza para seguir adelante.  Cuando dejas de resistirte, el estrés te impulsa y esto hace que realices una mejor presentación ante tu público.

     Recuerda, abrazar tu ansiedad puede ayudarte a enfrentar el enorme desafío que es para ti hablar en público e incluso transformar una respuesta típica de miedo en coraje y valentía, realizando una excelente presentación. 🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.  
    8 min
  • Episodio 52. ¿Cómo debes finalizar tu presentación?
    ¿Cómo debes finalizar tu presentación? La conclusión de una presentación constituye su momento culminante, es el gran recordatorio del tema tratado. Proporciona el mensaje para llevar a casa, a menudo lo único que será recordado de toda la charla. Determina la impresión final y el impacto que tu presentación tendrá sobre la audiencia.  Veamos cómo recomendamos que debe ser la conclusión de tu presentación, con estos tres puntos clave: 1.    La conclusión de una presentación siempre deberá ser firme y decisiva.  Debes tratar de que tu conclusión se reduzca a una única frase precisa, que incluya la idea clave de la presentación y tu punto de vista. Esta frase debes formularla cuidadosamente, memorizarla bien y ensayarla repetidamente. Las dos frases más importantes de una presentación son aquella con la que inicias y aquella con la que la terminas. Tristemente, casi nadie las prepara: las improvisan sobre la marcha con pobres resultados. A menudo, las presentaciones terminan con varios lides de conclusiones. Es imposible para una audiencia absorber una lista de conclusiones. 2.    La conclusión debe consistir en una única frase Esta frase debe ser la que encapsula la idea final de tu presentación y debes expresarla enfáticamente. Así como el énfasis debe estar presente en los momentos claves de tu presentación, la conclusión es el momento más importante de todo tu mensaje. Leer unos slides llenos de informaciones o datos, constituye lo opuesto a una buena conclusión. Recurre a tus mejores armas de expresión de entusiasmo. Puedes reforzar la conclusión con tu lenguaje corporal, realizando las siguientes acciones: ·      Acercándote al público·      Sonriendo sinceramente·      Mediante un gesto inclusivo que realices con tus brazos 3.    La conclusión es el broche de cierre de tu presentación Una vez expresada la conclusión, debes decir “Gracias” y luego guardar silencio.  Todo lo que digas de más distraerá a la audiencia de la conclusión final y dañará tu presentación. La conclusión deberá delimitar con toda claridad el final de la presentación. Nunca termines diciendo: “Pues bien, eso es todo” o “Bueno, con esto he terminado, espero que hayan entendido”, esto denota inseguridad.  Debes finalizar con un mensaje claro y contundente. La conclusión de una presentación constituye precisamente su momento culminante, es el gran recordatorio del tema que has tratado. Siempre determinará la impresión final y el impacto que tu presentación tendrá sobre la audiencia.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.  
    7 min

About Operación Comunícate

From the publisher's feed

¿Se te ponen los nervios de punta al hablar en público, se te hace imposible redactar un discurso por más que domines el tema o simplemente quieres mejorar tu manera de comunicarte? Si tu respuesta es sí, ¡Este Podcast es para ti!