Operación Comunícate

Operación Comunícate

By Elizabeth Vargas Mejía (Eli)EducationHow To
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Operación Comunícate episodes

  • Episodio 41. Tres beneficios inesperados del miedo de hablar en público.
    Tres beneficios inesperados del miedo de hablar en público Te parecerá increíble que pueda existir algún beneficio de hablar en público si quizás para ti es lo peor del mundo. Pues quiero invitarte a que veas por primera vez, el lado positivo del miedo al momento de hablar en público.  Estamos acostumbrados de que el miedo siempre sea algo perjudicial, por eso te animo a que cambiemos totalmente ese pensamiento. Para iniciar, debes saber que se ha demostrado que no son las situaciones en sí las que desencadenan ansiedad, sino que es nuestra propia interpretación de los hechos, lo que la provoca. En otras palabras, no es lo que te pasa, sino cómo lo tomas. Cuando hablamos de lo que nuestra mente considera un peligro, es decir del contenido u origen de nuestro miedo, puede ser muy diverso el resultado. Por ejemplo, hay personas que temen ser juzgadas o evaluadas negativamente por los demás; otros temen quedarse en blanco en medio de su presentación; personas con un elevado grado de autoexigencia temen no realizar una exposición perfecta y otros, tienen miedo a que se les note nerviosos. En todos los casos, es importante saber que en el origen de la emoción van a estar nuestros pensamientos como responsables de generar la respuesta de miedo o ansiedad, y que el modo en el que manejemos esos pensamientos será la clave para controlar y regular nuestras emociones en un escenario. 1. El miedo muestra que la audiencia te importa
    Si no sientes miedo, ¿De verdad te interesas por la audiencia?, ¿Cómo te sientes cuando haces un regalo a una persona muy querida para ti? Lo normal es que se mezclen alegría, gozo e ilusión, por un lado; y nervios, inquietud y temor, por otro.  Si al hacer el regalo no sintieras nada de nervios, ¿No crees que sería muy mala señal? Estaría indicando que en el fondo esa persona a la que le darás el regalo no te importa demasiado, así que, a partir de ahora, cada presentación que tengas que realizar en público, mírala como un regalo. 2. El miedo te prepara para un alto rendimiento
    Las personas no rendimos más cuando estamos totalmente en calma ni cuando estamos totalmente estresados, sino en un punto intermedio. Sentir un cierto nivel de nervios no solo es natural sino yo diría que incluso, necesario. La clave está en controlar tus nervios y apostar siempre a la preparación y a la práctica. 3. El miedo es una fuente de energía que puedes canalizar positivamente

    El miedo que experimentas durante algunas presentaciones está basado en la descarga de adrenalina.  Es la forma natural que tiene tu cuerpo de prepararte para momentos cruciales. Hoy en día, las presentaciones se han convertido en uno de los momentos más cruciales para una gran parte de las personas, por no decir, la mayoría.  Entonces, utiliza esa adrenalina para inyectar motivación en tus palabras y que ese mensaje que vas a transmitir sea memorable. A medida que vayas avanzando en tu exposición, verás que esta fuerte energía de temor irá disminuyendo. Hablar de manera eficaz y sin miedo ante una audiencia, no es algo que se herede genéticamente, todos podemos aprender y perfeccionar esta actividad hasta sentirnos cada vez más a gusto, incluso crear un estilo o una forma de hablar ante los demás, personal y propia. ¡Los buenos oradores también sienten miedo, sólo que lo utilizan a su favor y como impulso para dar lo mejor! 🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.  
    9 min
  • Episodio 40. ¿Tienes que hablar en un congreso? Sigue estos consejos para que tu participación sea memorable.
    ¿Tienes que hablar en un congreso? Sigue estos cuatro consejos para que tu participación sea memorable Muchos profesionales a pesar de ser expertos en temas específicos de negocios se encuentran un poco perdidos cuando les solicitan una conferencia determinada, en especial cuando carecen de experiencia en ello. A continuación, te comparto algunas recomendaciones generales de cómo lograr que tu participación sea memorable. 1. Prepara tu material para un menor tiempo del que te han asignado
    Por mucho empeño que pongan los organizadores, lo habitual es que en actos donde intervienen muchos ponentes se produzcan retrasos. 

    Por eso, es recomendable que prepares tu material para que sea posible exponer en menos tiempo del que se me ha asignado.  Te preguntarás: ¿Cuánto tiempo, exactamente? Lo que puedas abarcar tranquilamente en el 80% del tiempo que te corresponde.  Si finalizas antes, puedes tomar el tiempo restante y ponerlo a disposición de los organizadores.  Nadie se enoja cuando terminas unos minutos antes, al contrario, te lo agradecerán. 2. Trata siempre de que tu contenido sea variado para que no aburras a tu público
    Como citan diversos autores: ¨La variedad es la madre de la amenidad¨. La mejor herramienta para no aburrir es exponer material variado. Aun en formatos cortos, como una conferencia de treinta minutos, se puede y se debe, evitar la monotonía de los contenidos, con la mayor variedad posible. Algunas acciones que te pueden ayudar son: Contar anécdotas o historias relacionadas al tema, interactuar o realizar dinámicas con el público, citar ejemplos de otros entornos que se apliquen a tu idea central, citar frases de autores que sean punto de referencia en el tema. 3. Define claramente tu objetivo
    Jamás debes perder de vista el objetivo o los objetivos que persigues con tu presentación:· ¿Qué buscas enseñar?, ¿Herramientas?, ¿Conceptos? ¿Tendencias? ¿Políticas?· ¿Cuál es el objetivo de dicho aprendizaje?· ¿Qué esperas de las personas que asistirán al congreso? Tienes que definir estos objetivos para que logres darle un sentido muy concreto a tu exposición y que realmente cubra todo lo requerido.   4. Haz que el público participe
    Una de las peores cosas que le pueden ocurrir a un comunicador es tener un público pasivo.  Al menos yo, así lo siento y por ello siento trato de poner mi mayor esfuerzo para que mis charlas o talleres sean participativos.  No es recomendable que el público se acomode en una actitud de oyente pasivo. Debes tratar de implicar al público, ¿Cómo lo puedes lograr? Respondiendo preguntas, realizando una broma, apuntando una idea poderosa, o hasta colocando una imagen que llame a la reflexión.  Debes sentir que tu público te está acompañando a lo largo de tu participación. Estos consejos que acabo de compartir contigo, te ayudarán a que tu participación en un congreso sea memorable. En adición, no olvides respaldar tu presentación, enviarla a la persona responsable del evento y por si las dudas, envíale otra copia a alguien que te pueda apoyar en caso de emergencia.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe. 
    10 min
  • Episodio 39. ¿Cómo llegar a ser un buen comunicador y dejar atrás los nervios?
    Cómo llegar a ser un buen comunicador y dejar atrás los nervios Constantemente, muchas personas se preguntan cómo dejar de sentir miedo y nervios al hablar en público. Es una de las situaciones que más preocupa a quienes desean progresar en el arte de hablar y comunicarse en público. Hoy comparto contigo, seis consejos que pueden servirte de gran ayuda. 1. Nada te impide volver a empezarLo mejor que puedes hacer para mejorar como comunicador, es comprender que cada nueva presentación es una oportunidad de volver a empezar. Nada de lo que hayas podido hacer en el pasado, es capaz de imponerse en el presente. Aunque no lo creas, cada instante es nuevo. No hay otro secreto, simplemente: Volver a empezar. 2. No tengas miedo a ver tus erroresAprende a ser sensible y a escuchar esa voz interior que te dice que algo no funciona. Esto no significa que no vayas a poder mejorar, sino que lo que estás haciendo no te va a dar el resultado que esperas. Ser capaz de admitir que algo no funciona te acerca a lo que sí funciona. 3. No elijas el camino más fácilSi cada vez que te surge un problema eliges el camino más fácil, volverás a encontrarte con él más adelante. No evadas las dificultades. Enfréntate a ellas. Acostúmbrate a tomar el camino más difícil y muy pronto todos te parecerán fáciles. 4. Aprovecha cualquier oportunidad para aprender algo nuevoCada presentación es distinta. No hay dos iguales. Acepta esta invitación a aprender algo nuevo, por pequeño que sea, que te acerque a tu deseo de mejorar como comunicador. Aprende algo nuevo cada vez que hables en público y súmalo a tu experiencia. 5. Entiende que tus conclusiones te imponen limitacionesSi comprendes realmente que en cada instante puedes aprender algo nuevo, entonces, verás que detrás de cualquier conclusión a la que llegues (especialmente sobre ti mismo), se esconderá una limitación, por ejemplo: ¨No soy bueno hablando en público¨. ¨Soy un comunicador bastante llano¨, ¨Hablo, pero la gente no me escucha¨. Estas y otras conclusiones similares no ofrecen más que falsas certezas, es por eso que no te puedes encerrar en ellas. ¡Descubre que siempre puedes llegar más alto! 6. No tengas miedo de tener miedoLa próxima vez que empieces a sentir miedo, procura distinguir entre los hechos y las sensaciones de la situación en que te encuentres.  Es un hecho que dentro de unos minutos estarás delante de una audiencia, pero no es un hecho que te vayas a quedar en blanco. El miedo de olvidar tu discurso sólo se hará realidad si sigues insistiendo en él. Estos miedos no son más que ejemplos de un uso equivocado del pensamiento. No tienes por qué pensar de ese modo. Estos son pensamientos, no hechos. La conclusión de nuestro episodio 39, es que, si perseveras en tu deseo de aprender a comunicar y a conectar con tus audiencias, lo lograrás. De verdad, no hay otro camino. Todos los grandes comunicadores que admiras han dado los mismos pasos que tú. Todos se han caído cien veces para volver a levantarse otras cien. Todos se han formado en la mejor escuela que existe: Hablar en público siempre que surja la ocasión, ya sea ante dos, ante veinte o ante trescientas personas. Se mejora con la práctica. Te garantizo que si perseveras, tú también lo lograrás.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.    
    10 min
  • Episodio 38. Conoce tus impulsos y conviértete en un comunicador más confiado.
    Conoce tus impulsos y conviértete en un comunicador más confiado Las emociones nos influyen para que actuemos de una u otra forma. Por ejemplo, si sientes miedo al hablar en público, sueles tocarte la cara o el cuerpo. Esta probabilidad de que actúes de una manera particular al experimentar una emoción particular se conoce como «tendencia a la acción». Y aquí la palabra clave es «tendencia». Una tendencia es una «inclinación» para hacer algo, lo cual no significa que «tengas que» hacerlo. No estás forzado a actuar así, sino que «tiendes» a actuar así. Cuando sientes ansiedad al hablar en público, experimentas la tendencia de jugar o mover con las manos, respirar rápida y superficialmente o hablar de manera muy rápida, pero no tienes por qué hacer todas estas cosas. Puedes «elegir» hablar calmadamente, respirar lenta y profundamente y controlar tus manos. Es decir, puedes «sentir» ansiedad, pero «actuar» con calma. ¡Esa es la clave! En este episodio, te invito a que aprendas a reconocer tus impulsos sin tratar de luchar contra ellos. Debes conocer que las emociones, se generan de la siguiente manera: 1.     Un evento interior o exterior dispara una emoción.2.     La mente evalúa este evento, clasificándolo como beneficioso o dañino. El cuerpo se prepara para la acción, creando algún impulso que te invita a la acción.3.     La mente etiqueta con palabras y juicios las sensaciones corporales. Aquí se produce la interpretación de los hechos. Entonces, cada vez que sorprendas en ti mismo el impulso de hacer algo, regístralo en tu mente, analiza dónde lo sientes físicamente, localiza en tu cuerpo las sensaciones que lo acompañan. Conviértete en un auténtico detective de los impulsos y no hagas nada con el impulso.  Aquí algunos impulsos, relacionados con la comunicación: 1. El impulso de utilizar tu teléfono móvil o celularLa tecnología es un gran aliado de la comunicación, pero también, puede ser un gran enemigo: 
    • Cuando estás hablando con otra persona, ¿Sientes el impulso de mirar la pantalla de tu teléfono?
    • Cuando estás contemplando una puesta de sol o un monumento de belleza sobrecogedora, ¿Sientes el impulso de hacerte un selfie?
    • Cuando estás viendo a tus hijos jugar, o una actuación espectacular en la calle, o una acción bellísima, ¿Sientes el impulso de grabarla con el móvil?
     2. El impulso de interrumpirA menudo no conversamos, sino que, sin darnos cuenta, desarrollamos monólogos centrados en nosotros mismos: 
    • Cuando estás hablando con un amigo, con un cliente, o con un empleado, ¿Sientes el impulso de interrumpirlo para corregir algo que ha dicho?
    • Cuando estás en mitad de una conversación, ¿Sientes el impulso de interrumpir para contar que tú también, o que tú más?
    • Cuando otra persona habla, ¿Sientes el impulso de interrumpir porque te aburre, o no dice lo que esperas oír, o no va directo al grano?
     3.El impulso de gritar con iraSegún expertos, la ira es el choque violento entre tu esperanza y la realidad. ¿Eres consciente de ese choque? 

    Este punto puede que te resulte el más difícil de todos: 
    • Cuando algo te contraría, cuando las cosas no salen como esperabas, cuando los planes se tuercen, ¿Sientes el impulso de gritar o golpear?
    • Cuando otra persona no hace lo que le mandas, o no responde como quisieras, o se comporta de manera diferente a lo que consideras que es su deber, ¿Sientes el impulso de gritar y te pones tenso o tensa?
    • Cuando alguien te insulta, cuando te gritan, cuando te sientes injustamente tratado, ¿Sientes el impulso de gritar más alto, de responder con violencia o de imponerte?

    Pues la solución a conocer tus impulsos para convertirte en un comunicador más confiado es entrenar el músculo de la atención. El objetivo no es no ceder a los impulsos, es que a través de la atención trates de crear un espacio cada vez mayor entre el estímulo y la respuesta. Si no existe ese espacio, estás reaccionando, no estás respondiendo.  Cuanto mayor sea el espacio, mayor capacidad de elección tendrás. Observa, investiga, explora. ¡Recupera el poder de decidir qué hacer ante cada impulso!
    ¿Qué puedo decirte en resumen de este episodio 38? Pues que observes, investigues y explores. Te invito a que empieces a tener el poder de decidir qué hacer ante cada uno de estos impulsos que hemos descrito hoy, para que logres convertirte en un comunicador más confiado. 🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    11 min
  • Episodio 37. Las 5 habilidades de la perfecta Maestría de Ceremonias.
    Las 5 habilidades de la perfecta Maestría de Ceremonias Maestra o maestro de ceremonia, es el nombre que se otorga a la presentadora o presentador de un acto. Se trata de una función indispensable en cualquier homenaje, entrega de premios o congreso.  Puede ser que no seas ahora mismo una Maestra o Maestro de Ceremonias, pero puede darse el caso de que, en tu trabajo, en la universidad o en algún evento en público, se presente la oportunidad y necesites desempeñar este rol. La Maestría de Ceremonias requiere simpatía, flexibilidad para adaptarse rápidamente a imprevistos, buena presencia ante una audiencia, dotes de comunicación y, como siempre, ensayo y preparación.  Si alguna vez tienes que desempeñar este importante papel, toma en cuenta las siguientes recomendaciones:
    1.Entiende bien cuál es tu funciónEs muy importante, que siempre tengas presente que tu función como Maestra o Maestro de Ceremonias jamás será lucirte, ni erigirte en protagonista del acto.  Serás el encargado de que todo fluya sin tropiezos. Tendrás que asegurar que el programa del acto se vaya cumpliendo según el horario previsto y sin retrasos.  Para ello, conversa de manera previa con todos los participantes y recuérdales que deben atenerse estrictamente al tiempo que se les ha asignado. Además, deberás ayudar a combatir el cansancio creando en el público expectación y ganas de seguir prestando atención. 2.No eclipses a los protagonistas¿Qué significa esto? Que la presentadora o presentador no debería ser el personaje más memorable del acto.  Tu misión no es quedar por encima de los invitados a los que debes presentar, sino realzarlos a ellos y al acto completo. Aunque tus cualidades como comunicador te lo permitan, resiste la tentación de brillar demasiado y pon tus dotes al servicio de los demás.  
    3.Sirve y actúa de manera flexible
    Organizar un acto público es un proceso complejo. Muchas cosas pueden salir mal y siempre suceden imprevistos: Un expositor llegará con retraso, las diapositivas de PowerPoint no se muestran bien en la pantalla, el micrófono se queda sin baterías justo antes de iniciar…  Tienes siempre que estar dispuesta o dispuesto a ayudar. El organizador del acto o del evento agradecerá que, en lugar de quejarte y mostrarte contrariada o contrariado, propongas soluciones, elimines gravedad a los problemas, y aceptes de buen grado responsabilidades que exceden lo que estrictamente exige tu función.
    4. No improvises lo que vas a decirPrepara un pequeño párrafo con información relevante sobre cada invitado que debas presentar: Su nombre y apellidos (asegúrate de saber pronunciarlos correctamente), sus estudios y títulos alcanzados, su trabajo actual y los logros o méritos que justifiquen su presencia en el acto y por los cuales haya sido invitado.  No es imprescindible que lo memorices; si puedes hacerlo, mejor; si no, graba la información en tu tableta digital y léela sin dejar de mantener contacto visual frecuente con el público.
    Igualmente, prepara unas palabras de bienvenida y de despedida con las que saludes a los asistentes y clausures el acto cuando llegue el momento. 5.Sonríe al hablarTransmite con tu rostro que estás contenta o contento de participar y de hablar a todos los presentes.  Sonríe. Abre bien los ojos y muestra alegría en tu expresión.  Como se dice por ahí: «La línea más corta que une dos corazones es la curva de una sonrisa». Aunque se trate de un acto formal, no temas. Formal no significa solemne. El público apreciará siempre tu simpatía.
    Recuerda: La Maestría de Ceremonias requiere simpatía, flexibilidad para adaptarse rápidamente a imprevistos, buena presencia ante una audiencia, dotes de comunicación y, como siempre, ensayo y preparación.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.  
    9 min
  • Episodio 36. ¿Cómo prepararte para que tu discurso parezca espontáneo?
    ¿Cómo prepararte para que tu discurso parezca espontáneo? Cuanto más ensayas en privado el contenido de tus presentaciones, mejor sabes qué debes decir. Cuantas más veces hablas ante una audiencia o una cámara, mejor lo haces y más natural y espontáneo suena. Así de simple, pero no sencillo. Hoy me gustaría enseñarte cómo prepararte para que tu discurso parezca espontáneo.
     1.Nunca improvisesParece paradójico, pero la clave para que tu discurso parezca espontáneo es ensayarlo a conciencia. Te explico, por breve que sea lo que tengas que decir, nunca improvises. Lleva siempre contigo al menos unas ideas o palabras anotadas en tu móvil o celular, o una hoja de papel. 2.Prepárate con suficiente antelación¿Cuánta antelación te preguntarás? Esto depende de cuánto tiempo vayas a tener que hablar y de lo importante que sea la ocasión. Si, por ejemplo, tienes que grabar un video de un minuto para anunciar una promoción, redacta pocas líneas de texto con las ideas principales (nunca más de 3 ó 4) para este tiempo de 1 minuto, y antes de grabar el video trata de conectar estas ideas, a tu manera y repásalas varias veces. Puedes improvisar las palabras que dirás claro que sí, pero siempre siguiendo punto por punto las ideas que habías preparado.
     3. No prepares un texto, prepara mensajesTres o cuatro mensajes redactados con frases cortas te bastarán para improvisar un breve discurso. Simplemente, pronuncia el primer mensaje tal y como lo has escrito y dedica después unas palabras a explicarlo. Si conoces el tema del que hablas, no te resultará difícil improvisar una corta explicación. Y si no lo conoces, debes encontrar de modo urgente a alguna persona que sí conozca el tema. Siéntate con esta persona, comprende el tema y toma nota de tus propias ideas.
     4. Utiliza un pequeño esquema o plantilla mental Quiero compartir contigo este esquema para que lo memorices y puedas utilizarlo siempre que tengas que improvisar unas palabras: · Conecta con la audiencia. Agradece su atención, expresa tu satisfacción por la oportunidad de hablar; muéstrate contento(a) por lo que vas a comunicar. · Enuncia el mensaje. Pronuncia la frase de introducción que has preparado. Preparar uno o varios mensajes en función del tiempo del que dispongas para hablar. · Explica el mensaje. Uno o dos argumentos de apoyo son suficientes. · Concluye. Animando a la audiencia a hacer algo como, por ejemplo, aclarar cualquier duda o brindando las gracias nuevamente por escucharte. 
     Esa naturalidad que te hace dudar si el orador está improvisando o si realmente habla siguiendo un guión interno, se obtiene a base de práctica y ensayo. Cuanto más ensayes en privado el contenido de tus presentaciones, sabrás qué decir.
     
    Cuantas más veces hablas ante una audiencia o una cámara, mejor lo harás y más natural y espontáneo sonará.
      🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    9 min
  • Episodio 35. Siete consejos para transmitir confianza en tus presentaciones.
    Siete consejos para transmitir confianza en tus presentaciones Todos los que hablamos en público nos hemos sentido inseguros alguna vez. Es un sentimiento natural que no debe avergonzarte. La veteranía será la que, con el paso del tiempo, te proporcione la ansiada seguridad. Por tanto, acepta cualquier oportunidad para hablar delante de una audiencia y regálate tiempo. Llegar a ser un buen comunicador es un proyecto personal a largo plazo. 
     Aquí algunos consejos que te pueden ayudar en el camino:
     1.No te sientas mal por sentirte inseguroSentirte inseguro ya es desagradable de por sí, así que no ganarás nada si, además, te reprochas esos sentimientos. Por supuesto, tampoco ayudará a que tu presentación resulte mejor. 
     Acepta que te sientes inseguro y, acto seguido, concéntrate en hacer tu presentación lo mejor que puedas.
     2. Date ánimosSi tu mejor amigo se siente abatido, ¿No intentarías animarlo? ¡Yo estoy segura de que sí! Pues entonces, compórtate igual contigo mismo. En lugar de decirte a ti mismo cosas como: “No lo voy a conseguir” o “Se van a dar cuenta de que estoy nervioso(a)”, piensa en qué le dirías a tu mejor amigo en tu misma situación y simplemente, ¡Aplícatelo a ti mismo! 
     Por ejemplo, repite en tu mente frases como estas: “Todo saldrá bien” o “Hazlo igual que lo hiciste durante los ensayos, ¡Tú puedes!”.
     3. Avanza paso a pasoSegún expertos, contar con pequeñas victorias iniciales nos ayuda a mantenernos en la senda de la transformación que buscamos. Entonces, me animo a preguntarte: ¿Cuáles son esas pequeñas victorias que te ayudarán a mejorar como presentador u orador?  Acostúmbrate a escuchar tu voz, por ejemplo, pues al principio no te gustará oírte. A ninguno nos gusta, pero no te preocupes, en realidad, no suenas así. Lo importante es que escuches el audio de tus ensayos y notes cómo, poco a poco, vas eliminando repeticiones y sonando más confiado(a), y mejorando tu discurso.  Después, te recomiendo grabar tus ensayos en vídeo (con tu móvil o celular) y familiarizarte con tu postura, con las expresiones de tu rostro, con la forma en que mueves las manos y los brazos. Con mucha práctica, te sentirás más seguro(a), al darte cuenta de que cada vídeo es mejor que el anterior.
     4. Busca el apoyo de quienes te hacen sentir bienSin lugar a dudas, estas personas serán: Amigos, familiares, profesores, colegas profesionales.
     Acércate a ellas en busca de ánimo, consejo o compañía. Por el contrario, aléjate de aquellos que suelen ir a buscar eso mismo en ti. También sabes quiénes son; esos que suelen contarte sus problemas, que tienden a ahogarse en un vaso de agua medio vacío y que de por sí, son personas negativas.
     Para lograr un buen discurso, tenemos primero que sentirnos a gusto con nosotros mismos y con nuestro mensaje. Creer en nosotros y en los aportes que realizaremos a la audiencia.
     5. Cuida tu posturaTu inseguridad se manifiesta en tu postura. Debes tener muy presente mostrar una postura de confianza y seguridad.
     Descansa correctamente tus hombros y tu espalda.
     Tu audiencia debe ver en tu postura, la confianza en el mensaje que deseas transmitir. De igual modo, con una buena postura, tu mensaje resultará más persuasivo.
     6. Celebra las victoriasAlégrate por hacer las cosas bien. 
     Si crees que esa presentación en el trabajo frente a tus compañeros ha quedado bastante bien, pues ¡Reconócelo y celébralo! 
     No pierdas nunca tu humildad, pero, reconoce cuando lo hagas bien.
     7.Evita el diálogo interior negativoLa negatividad no sirve de nada. Expulsa de tu conciencia esos pensamientos negativos que surgen una y otra vez y que te causan aún más nervios y temor de hablar en público. Todo inicia en la actitud, si te has preparado no tienes que darle cabida a pensamientos negativos.
    En resumen, la clave para vencer la inseguridad es la preparación y la práctica. Yo apuesto a que, aplicando estos consejos, podrás comunicarte con más seguridad. ¿Qué dices?, ¿Te animas a intentarlo?
     🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.   
    10 min
  • Episodio 34. Cinco consejos fáciles para comunicarte sin nervios en entornos profesionales.
    Cinco consejos fáciles para comunicarte sin nervios en entornos profesionales Quizás todos nos ponemos nerviosos al hablar en público. Pero sentir nervios no es lo mismo que tener miedo. Los nervios que sentimos, por querer hacerlo bien, aunque no lo creas, nos pueden ayudar en gran medida a hablar con confianza y a crear una impresión memorable.

    Aquí comparto contigo cinco consejos fáciles que te ayudarán a comunicarte sin nervios en entornos profesionales:

     1.     Prepara un contenido que te ilusione
    La mejor forma de lograr esa vital conexión emocional con tus espectadores es presentar contenido que te enamore. 

    Muéstrales ideas que te importan, que inspiran tu conducta, que dan sentido a tu vida, y crea con ellas una presentación que realmente aporte valor a tu audiencia. 

    Verás cómo, si lo consigues, te sentirás mejor y más seguro o segura, al exponer tus mensajes. Y, precisamente por ello, triunfarás y enamorarás a tus espectadores.

     2.     Trata de colocarte en los pies de tu audiencia
    Pensar en tu audiencia y en sus necesidades te puede ayudar a no obsesionarte con tus miedos e inseguridades. 

    Tu audiencia es el centro de tu presentación. ¿Cuánto saben sobre el tema que vas a tratar?, ¿Qué les importa?, ¿Qué les preocupa?, ¿Cómo puedes tú responder a sus preguntas más apremiantes o satisfacer sus necesidades más urgentes? Allí debe estar el foco de tu presentación. 

    Deja a un lado tus inseguridades y concéntrate en preparar un contenido que realmente ayude a tu audiencia y que le aporte valor.

    3.     Habla sin notas
    En lugar de hablar con notas, ensaya hasta que no las necesites. 

    Esos apuntes que a veces ves como un salvavidas para tu miedo escénico, pueden crear una barrera con tu audiencia que dificulta que conectes con ella. 

    Atrévete a prescindir de ellas y descubre una conexión más estrecha y sincera con tu público.

    Actúa tal cual eres y aunque tengas un guión trata de no centrarte tanto y de manera ¨textual¨ en tus notas.

     4.     Pide críticas sinceras y constructivas (y acéptalas)
    Procura encontrar a personas que no teman criticarte y pídeles que lo hagan. No concedas mucha importancia a los elogios. Por cortesía y educación, la mayoría de las personas con que te encuentres evitarán expresarte sus verdaderas opiniones. 

    Algunos expertos señalan, incluso, que esta es una de las razones que explican por qué hay tantos pésimos oradores que se creen extraordinarios. Sin embargo, las críticas verdaderas y constructivas serán las que te ayuden a mejorar. 

    Trata siempre de preguntar al final de tu presentación lo siguiente (de manea clara y abierta):
    • ¿Se han entendido tus mensajes? 
    • ¿Ha resultado amena tu representación? 
    • ¿Hay algo en tu forma de presentar que debas cambiar?

     5.     Encuentra qué te da miedo y arréglalo
    ¿Puedes identificar lo que te da miedo? Por ejemplo, ¿Temes quedarte en blanco? ¿Te inquieta pensar que tu presentación pueda resultar aburrida? 

    La clave está en ser capaz de identificar exactamente el motivo de tu inquietud ¡y solucionarlo! 

    Aquí algunos ejemplos de cómo lo puedes hacer:
    •  Si te preocupa que el público se aburra, ensaya frente a un grupo de amigos o colegas y fíate de lo que te digan. 
    • Si temes olvidar tu discurso, incluye en tus diapositivas palabras claves que te permitan retomar el hilo de tu presentación. 

    En resumen, prevenir posibles errores al momento de comunicarte es más fácil de lo que crees. Planifica tu presentación en entornos profesionales a conciencia e introduce las soluciones de emergencia que necesites, te garantizo que así, lograrás tu objetivo y marcarás la diferencia.
     🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    9 min
  • Episodio 33. La pausa es la clave para que tu mensaje se comprenda.
    La pausa es la clave para que tu mensaje se comprenda. “Ninguna palabra ha sido nunca tan efectiva como un silencio preciso.” esta es una frase que me encanta de Mark Twain, y es que cuando preparamos presentaciones tenemos la tendencia a querer colocar toda la información que podamos. Tenemos la idea errónea de que, mientras más cosas digamos, más parecerá que dominamos el tema.

    Mientras más información ponemos en el guión de nuestra presentación, mayor es la velocidad con la que tenemos que hablar para poder abarcar todo el contenido sin que nos pasemos del límite de tiempo preestablecido.

    En adición, si mezclamos mucha información con alta velocidad de dicción en un espacio de tiempo limitado, las probabilidades de entendimiento tienden a cero.

    Siendo más específicos, tendríamos esta fórmula:

    Mucha información + Alta velocidad de dicción + Espacio de tiempo limitado = Desastre total de nuestra presentación en público. 

    Entonces, ¿Qué podemos hacer para que tu mensaje se entienda?

    *Antes de tu presentación:
    Trata de preparar cuidadosamente tu presentación de manera que, tras ensayarla muchas veces, puedas asegurarte de que, no sólo no te pasas del tiempo indicado, sino de que te sobran algunos minutos para imprevistos y preguntas.

    *Durante tu presentación:
    Debes pausar en momentos claves. De hecho, es una de las mejores herramientas para que el mensaje logre su cometido o propósito.

    Una pausa puede ser más elocuente que cualquier frase, siempre que se utilice de manera inteligente. Es decir, en el momento preciso y con la longitud adecuada.

    Cuando hablamos en público, las pausas ofrecen dos ventajas fundamentales:

    1. La primera ventaja de las pausas es: Facilitar la reflexión del público.
    En una presentación, el ponente suele transmitir mucha información. Para que ésta sea entendida y retenida, debe ser correctamente procesada por los oyentes. Y para ello se necesita tiempo.

    Por eso, no sólo debes reducir tu contenido al mínimo necesario para tratar las ideas con calma. También tienes que dar la oportunidad al público para reflexionar sobre lo que dices y que luego, le encuentre su propio sentido.

    ¿Cómo lograr esto? Pausando durante unos segundos justo al momento de terminar una idea.

    2. La segunda ventaja de las pausas es: Poner énfasis en aquellas frases importantes.
    Sí, todo lo que tienes que decir importa. Pero no todo tiene el mismo peso o importancia. Algunas frases son especialmente potentes y merecen un trato preferencial para que el público entienda su importancia dentro de tu discurso.

    El silencio es elocuente y se destaca entre el bombardeo verbal. Si, por cualquier razón, alguien se ha distraído en el transcurso de tu presentación, hacer silencio despierta su atención y le ayuda a que vuelva a sintonizar contigo.

    Pero cuando nos está prestando su atención, una pausa bien situada y suficientemente larga (varios segundos), dice o da a entender, que lo que se aproxima es especialmente importante. Genera expectativa, invitando al mismo tiempo, a prestar mayor atención todavía.

    En resumen, no tengas prisa y utiliza pausas inteligentes de vez en cuando. Tu mensaje será escuchado con atención y logrará el impacto necesario para mover a tu audiencia o público a la acción.
    🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    8 min
  • Episodio 32. Cinco errores que debes evitar al hablar en público.
    Cinco errores que debes evitar al hablar en público Saber hablar bien en público es cada vez más importante, porque te permite diferenciarte de los demás y ganar ventaja en la nueva economía en la que estamos, en la que es vital, poder vender bien lo que hacemos. Pero, cuando nos toca hablar en público, a veces, cometemos algunos errores que distraen a nuestra audiencia y no nos dejan ¨muy bien parados¨. Hoy comparto contigo cuáles son esos errores.

    1.Creer que presentación es igual a: PowerPointLa gente está mal acostumbrada a que Presentación = PowerPoint, porque antes de presentar no hacen más que desarrollar todo su tema en las diapositivas y luego las utilizan como guión para leer palabra por palabra.

    Presentar de esta manera, imposibilita el contacto visual porque no puedes dejar de leer tus diapositivas, y sin contacto visual, das a entender que tu público no importa.

    Por eso, trata siempre de utilizar tus diapositivas como apoyo visual para el público, con muchas imágenes y gráficos y con pocas palabras, para reforzar los conceptos más complejos e importantes, pero no para simplemente leerlas de principio a fin en tu presentación.

    2. No ver la comunicación como el ¨core¨ del trabajoCuando digo “core” me refiero a la parte central del trabajo.

    Si vendes, por ejemplo, carros, el eje de tu trabajo no es el carro; eso es sólo la mitad. La otra mitad es el acto de venderlo, que está estrechamente ligado a la comunicación eficaz.

    Por lo tanto, el “core” de tu trabajo es el carro y la comunicación. Lo mismo ocurre con toda actividad profesional.

    A la comunicación hay que darle importancia y esto comienza por dedicarle el tiempo debido y no dejarla siempre para último minuto.

    Si tienes una presentación importante no le dediques sólo un par de horas el día antes. Dedícale todo el tiempo que haga falta, ponlo en agenda y dale la debida importancia.

    3. Creer que prepararse resta espontaneidadMuchas personas opinan que no se deben preparar las presentaciones porque resta espontaneidad. Prefieren improvisar porque así son más auténticos.

    Esto es gravísimo por dos razones:

    1. Si tienes don de palabra podrás hablar y entretener, pero no irás a la idea central de tu presentación y la gente no entenderá.

    2. Si no tienes don de palabra, te puedes ¨quedar en blanco¨ o perder las ideas.

    Parte central de la preparación es el ensayo, porque es durante este proceso que las ideas toman forma.

    Ensaya tanto como puedas hasta que tus ideas fluyan naturalmente.

    Ojo, no memorices sino interioriza las ideas.

    4. Evitar la mirada de la genteLa idea de una presentación no es decir algo al aire y salir corriendo. Al hacer esto, la gente que te escucha no se involucra, porque es como si no fuera con ella. Y esto ocurre porque no miras a los ojos. Igual que en una conversación uno a uno, no mirar a los ojos genera desconfianza y la gente se desconecta.

    La idea de hablar en público es conectar con múltiples personas. Para ello, es importante que todos sientan que les hablas individualmente. Y esto se logra con el contacto visual individual, una persona a la vez por eso, tienes que tratar de realizar contacto con todas las personas en el escenario. 

    ¿Cómo puedes lograrlo? Trata de mirar hacia el lado derecho, el lado izquierdo y el centro del escenario. Si puedes hacerlo moviéndote, ¡Pues mejor aún!

    5. Dar órdenes a tu públicoEs importante que utilices frases simples o que motives a la acción, pero debes evitar a toda costa sonar como que das órdenes, sobre todo al principio de tu discurso, cuando todavía no te has ganado la confianza de la audiencia.

    Enfócate mejor en explicar detalladamente la situación y las consecuencias de no cambiarla y plantea una solución que beneficie a tu público. Sólo después ofrece tus recomendaciones sobre las consecuencias de no actuar y los beneficios de sí hacerlo.

    En resumen, al hablar en público, debes evitar algunos errores, como: Sólo leer tus diapositivas y no interactuar con tu audiencia, no ver la comunicación como la pieza central de tu trabajo o de lo que haces, no prepararte para tratar de improvisar, evitar las miradas al realizar tu presentación y dar órdenes a tu público.  🎤 ¡Comunícate!⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.
    9 min

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