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Or


QUÉ TIEMPOS SON ÉSTOS (ADRIENNE RICH)
Hay un lugar entre dos arboledas donde el pasto crece cuesta arriba,
Yo anduve por ahí juntando hongos al filo del terror, pero no se engañen,
No te pienso decir adónde queda ese lugar, donde se encuentran la maraña
Y no pienso decirte adónde queda, ¿para qué hablo,
PAREDES DE AGUA (KECHI NOMU)
Empieza con una foto de Kahlo
Como la necesidad de las sombras superpuestas
Algunos días, se levantan tanto
Acá lo podés ver, tan cerca
todas las cavernas del silencio de un cuerpo…
Si la noche es el tiempo
en la ventana.
en la playa
seguir el ruido que hacen
como el aire
y las manos,
es una piedra innumerable.
de aire, puro
que se arremolina
recuperado.
Con usura ninguno tiene su hogar de piedra sólida
ROMPEHOGARES (OCEAN VUONG)
& así bailábamos: los vestidos de nuestras madres
nos teñía las manos de rojo oscuro. & así amábamos:
por mi pelo –mi pelo un incendio incontrolable. Nos tapábamos
en los latidos del corazón. Al tocarse nuestros labios, el día
hay dos personas sin cabeza que construyen una casa en llamas.
de la chimenea. Siempre una hora más para matar –para rogarle
el auto, era el sueño. Si no era el chico, era la ropa del chico. Si no estás vivo,
que recorrimos en círculos. Es decir: así
así amábamos: el cuchillo en la lengua que se convertía
Necesito una música que fluya
La melodía obra cierta magia:
Hubo una conmoción,
Todavía se puede caminar arrastrando los esquíes bajo el sol del invierno,
Todavía es hermoso sentir el propio corazón latir.
Sí, acá se inunda todos los años, y todos los años perdemos todo nuestro ganado, todas nuestras posesiones, y aún así no nos desplazamos a otra provincia. Simplemente, no nos desplazamos.
Todos los años, la inundación se vuelve más severa. Parece que en el mundo hay cada vez más agua. Hay cada vez más agua en el mundo.
Lo peor es que el agua ya no retrocede por completo después de una inundación, sino que nos llega hasta los tobillos adentro de la casa. La solución que encontramos es levantar el piso.
Pero el agua sigue subiendo, y todos los años tenemos que levantar el piso un poco más, un poco más cerca del techo.
Hagamos una película que se llame Dinosaurios en el barrio.
Que no la dirija Tarantino. En su versión, el nene jugaría
en que a un patrullero le cague encima un pterodáctilo, una escena
–hijos de esclavos & inmigrantes & adictos & exiliados– que salvan a la ciudad
con armas escondidas en la pared & abajo del colchón. Quiero esos dinosaurios
por su elenco o su público. Esta película no puede ser metáfora
que no sea capaz de decírmelo en público en la cara. Nada de chistes de pollo en la película.
sus sueños posibles, latiendo, & bien presentes.
*NOTA DE AMELIA BANDE* Una cosa: leo este poema de Danez Smith sin ser yo misma una persona racializada ni de descendencia afro. Lo leo desde lo que soy, una latina que nació en Estados Unidos y creció en Chile.
En la peor hora de la peor estación
Ella tenía fiebre por el hambre y no le seguía el paso.
La mañana siguiente, los encontraron muertos.
Que ningún poema de amor llegue a esto jamás.
que murieron juntos el invierno de 1847.
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