
Sign up to save your podcasts
Or


El pecado no solo te separa de Dios, también limita lo que puedes lograr y experimentar. Tú puedes tener talento, grandes oportunidades, pero si no rompes con esas ataduras, siempre te quedarás atado a lo mismo.
Tú fuiste creado para mucho más que sobrevivir. Tú fuiste creado para prosperar, para reinar, para vivir en libertad y en plenitud. Así que hoy, no permitas que esos límites sigan deteniéndote. Ve a la cruz y recibe la vida que Cristo ganó para ti.
Tú no estás aquí para vivir limitado por lo que pasó. Tú no estás aquí para vivir de metas pequeñas que solo alimentan tu pasado. Dios quiere que tú pienses diferente, que tú sueñes diferente, que tú camines en fe.
Vivimos en tiempos donde la confianza está quebrantada: la economía, la salud, incluso las relaciones más cercanas. Pero la Biblia nos presenta a un Dios que no falla y que es capaz. Cuando todo a nuestro alrededor tambalea, recuerda quién es Dios.
Tú no necesitas más fe. Lo que necesitas es entender cuánto Dios te ama. Yo sé que eso suena simple, pero si lo entendieras nada volvería a ser igual. Tú estás intentando tener fe a la fuerza pero si supieras cuánto Él te ama, entonces te atreverías a pedir.
Dios no está en contra del éxito, ni de tener cosas buenas. Pero cuando dejas lo más importante para lo último, nada de lo que logras te llena. Tienes comida, pero no te sacia. Tienes trabajo, pero lo sientes como un saco roto: todo se va, nada se queda.
Tú no necesitas tener los mismos recursos que otros para alcanzar grandes resultados. Lo que realmente necesitas es cambiar tu manera de pensar. Esa es la verdadera diferencia.
Tú tienes un llamado, un don y un propósito únicos, previamente diseñados por Dios. Reconecta con tu identidad, comprométete a las acciones concretas que reflejan tu propósito y camina impulsado por la gracia.
Amar es una orden, no una sugerencia. Amar implica perdón y sacrificio. Haz tuyo el mandato de Jesús: amar como Él amó, sin esperar nada a cambio. No permitas que el odio o el rencor te mantengan prisionero de tu propio corazón.
Si no resistes las influencias del mundo, tu mente se adapta al molde equivocado. Tú tienes el poder de cerrar esas puertas: decide que no permitirás que contenidos contrarios a tu fe configuren tus pensamientos.
From the publisher's feed

258 Listeners

1,119 Listeners

356 Listeners

27 Listeners